Es una broma que está circulando por internet y tiene todos los ingredientes para convertirse en un gran éxito.Mientras el miedo recorre Holanda - tras los vaticinios de Paul- y en estos días de euforia que se vive en España,es una propuesta que quizá termine siendo debatida en el Parlamento.En fin, que esta es la bandera que algunos pretenden que represente a España después del Mundial. Y es que nunca antes un animal había tenido tanto peso en la selección. ¿Casualidad, ficción, instintos visuales? Lo cierto es que un pequeño cefalópodo de ocho patas tiene en vilo a 47 millones de españoles que - aferrados al molusco - esperan confiados que este domingo La Roja se consagre como la nueva Campeona del Mundo. El acuario alemán Sea Life, de Oberhausen, ha tenido en la figura de un pulpo a su mejor relacionista público, el cual ha conseguido traspasar fronteras. Es el más idolatrado. Consiguió acertar las cuatro victorias de Alemania, pero huyó de la respuesta fácil a la hora de reconocer las derrotas de la selección alemana que se iban a producir ante Serbia y España. Así ha logrado seis aciertos en otros tantos pronósticos y ha conseguido que incluso miembros del gobierno de Zapatero pidan “activar medidas” para proteger su vida de manos de aquellos a quienes ha perjudicado con sus pronósticos y claman venganza en la Red.En cambio, en España, Paul tiene miles de fans tal y como demuestran los numerosos grupos que han nacido en Facebook en los que los usuarios muestran todo su agradecimiento al animal ofreciéndole "asilo" e incluso asegurando que no volverán a "comer pulpo si España gana la final" contra Holanda, que se disputará este domingo. El fenómeno Paul ha sido increíble. El Pulpo ya tiene más de 450.000 resultados en buscadores. Páginas webs, blogs y varias cuentas en Twitter le rinden homenaje.Ha entrado en las redes sociales por la puerta grande y el cefalópodo no puede estar más arropado desde la península. Pero la principal preocupación de los usuarios de Internet, es que el célebre pulpo acabe siendo devorado en cualquier restaurante alemán. Por ello, también se han creado clubes de fans que buscan apoyo para salvarlo e incluso organizar un operación de “rescate” para llevarlo a España y quede a salvo de los enfadados germanos - que al igual que los argentinos - han derramado ríos de lágrimas por “culpa” de este molusco. Hasta piden la intervención de Greenpeace , la WWF y otras organizaciones defensoras del Medio Ambiente para que hagan sentir su voz de protesta a favor del octópodo y salvar así su vida. Hoy que de nuevo profetizo el triunfo de España en la Final, ha desatado el entusiasmo a tal punto que, muchos ya lo piden en la bandera en reemplazo del escudo de los Borbones ¿Tendrán éxito en su intento? Esperemos el domingo. PAUL TE AMAMOOOOOS :)