
Venga, algo nunca visto sucedió este domingo en el Estadio de La Plata y es que a pesar de que Brasil domino ampliamente a Paraguay en el partido, este no pudo concretarse en goles y lo peor de todo ocurrió a la hora de patear los penales, en la cual no pudo anotar ni uno solo, a diferencia de su adversario, que de una forma insólita logro su pase a las semifinales y ahora le toca enfrentar a Venezuela quien horas después venció a Chile y lo mando a su casa. Desde el inicio, Brasil se mostró ampliamente superior. Mucho más sólido que en la primera fase, profundo y arriesgado, el equipo de Menezes tuvo tres opciones claras para llegar a la ventaja (Neymar, Lucio y André Santos, en ese orden). Pero no las supo aprovechar.Tras el descanso, la hegemonía de los brasileños se acrecentó aún más. En apenas tres minutos, ya había llegado dos veces con claridad. El circuito ofensivo (más Maicon) funcionaba como nunca. Y la única razón por la que no se quebraba el resultado era por el exceso de toqueteo de los delanteros (además del trabajo mencionado Villar). Lo pudo haber hecho Ganso, Pato (varias veces) o cualquiera. Pero no hubo caso. Justo, no permitió que lo quebraran. Sacó todo. Y estiró el trámite al suplementario. En el tiempo extra, Paraguay creció, a pesar del desgaste físico y anímico. Se adelantó unos metros y supo aprovechar mejor el partido picado. Los de Menezes, paralelamente, comenzaron a sufrir el hecho de no poder traducir en la red tamaña superioridad. Por eso, el empate final no terminó de sorprender. Tanto uno como otro sabían en los últimos minutos que iban a terminar de definir su suerte en los penales. Y allí resolvió mejor el equipo de Martino, ayudado por la mala puntería de su rival que no metió ninguno de sus cuatro penales.Marcelo Estigarribia y Cristian Riveros anotaron dos de los tres penales que ejecutó Paraguay, mientras que Brasil falló los cuatro que remató. Elano y André Santos la enviaron por encima del horizontal, Fred la mando afuera y Justo Villar contuvo el disparo de Thiago Silva. Edgar Barreto remató desviado el segundo penal guaraní. Vamos, debo confesaros que no pude contener las carcajadas al presenciar esta humillante eliminación de la verdeamarela,que por otra parte bien merecido lo tienen. Horas después a modo de excusa declararon que el "culpable" de su eliminación fue el estado de la cancha.Vamos ¿acaso no es cierto que los integrantes de la selección brasileña provienen en su gran mayoría de esas favelas que rodean las ciudades de ese país, en la cual jugaban descalzos al fútbol pateando piedras, para que ahora quieran darse de "exquisitos"? Que no me toquen las narices entonces. Están bien eliminados y me alegro por ello :)
