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miércoles, 15 de noviembre de 2017

ARABIA SAUDITA: Secretos inconfesables

Una nueva guerra esta a punto de estallar en el Medio Oriente patrocinado por Arabia Saudita, EE.UU. e Israel en contra de Irán, con el objetivo de apoderarse de la región al precio que fuera necesario, sin importarles en lo absoluto las consecuencias de sus demenciales acciones. Y es que tras la derrota de ISIS (aquel grupo terrorista que ellos crearon, financiaron y armaron) tanto en Siria como en Irak y el fiasco del referéndum kurdo  (cuyo objetivo era la creación de un Estado títere manejado por los sionistas) que no sirvió para nada, se ha dado paso a un nuevo plan desestabilizador, dirigido esta vez contra el eslabón mas débil de la cadena, Líbano, firme aliado de Irán y el cual pudo mantenerse al margen de la guerra de agresión contra Siria. Sin embargo, todo parece indicar que le ha llegado su turno. Como sabéis, la sorpresiva ‘renuncia’ del primer ministro libanés, Saad Hariri, hace una semana, ha provocado una escalada que adentra al pequeño país mediterráneo en una seria crisis política y lo pone al borde del conflicto. Las autoridades libanesas han acusado a Riad de haberlo secuestrado y presionado para que dimita, lo que equivale a una declaración de guerra. Hariri ‘renunció’ en un mensaje grabado y difundido desde Arabia Saudita. Desde entonces no supo de el, hasta que ‘reapareció’ el lunes anunciando que regresaría al país ‘en unos días’. Este hecho ha dado pie a varios altos funcionarios libaneses para afirmar que los saudíes en realidad tienen a Hariri bajo arresto domiciliario. Así lo aseguran dos cargos del Gobierno y un antiguo político próximo a Hariri a la agencia Reuters. Una cuarta fuente, procedente de la familia del millonario, también señaló que los saudíes controlan y limitan sus movimientos. El último en acusar a Arabia Saudita de retener al primer ministro ha sido el líder de Hizbulá, Hasan Nasrala, quien en un discurso televisado el pasado viernes ha afirmado que Riad forzó a Hariri a abandonar el cargo y le impide ahora volver al Líbano. "Hay que decirlo claramente: el primer ministro se encuentra detenido y tiene prohibido regresar", ha dicho. Hizbulá, partido político chiíta que cuenta con una importante milicia, es socio en el Gobierno de unidad nacional forjado a finales del 2016 bajo la jefatura del magnate sunnita. A su vez, Hizbulá tiene un estrecho vínculo con Irán y combate junto a las tropas de Bashar Asad en Siria contra ISIS, cuyas conexiones con Riad son por todos conocidos. La amenaza de confrontación bélica pende sobre el Líbano como una espada de Damocles desde que en el 2006 Hizbulá e Israel se enfrentaran militarmente. "Estamos ante una crisis muy seria. Nos encontramos muy cerca de una guerra potencial en el Líbano entre Hizbulá y las fuerzas saudíes e Israel", señalo George E. Irani, profesor asociado de Estudios Internacionales de la Universidad Americana de Kuwait. "Desde el año pasado, cuando se forjó el acuerdo de Gobierno de unidad bajo la presidencia de Hariri, la contrapartida para el visto bueno saudí era que el Líbano fuera ‘neutral’ en Siria y no apoyase a Damasco en la guerra de agresión al que fue sometida por los EE.UU. y sus aliados, incluidos Arabia Saudita e Israel. Pero eso es imposible porque el Gobierno libanés tiene representantes de Hizbulá y la milicia controla el país con el presidente, Michel Aoun, como aliado", añade el académico libanés, quien agregó que forzar esta dimisión es una forma de presionar a Hizbulá. Aoun exigió al embajador saudí en el Líbano el regreso de Hariri, que viajó a Riad el viernes pasado. Para el presidente libanés, la dimisión del jefe del Ejecutivo -que se escudó en que había "un complot para acabar con su vida"- es "inaceptable". Otro veterano e influyente político libanés, el líder druso Walid Yumblat, afirma que su país no se merece que Arabia Saudita le acuse de declararle la guerra e instó a Hariri a regresar. "Por cierto, no hay alternativa [a Hariri]", añade. El propio partido político de Saad Hariri, el Movimiento Mustaqbal (Futuro), ha emitido un comunicado indicando que el retorno de su líder es necesario y esencial para el respeto a la soberanía del Líbano. Irani piensa que tras la debacle de ISIS en Siria e Iraq, se acabo la presión que Arabia Saudita pretendía ejercer contra Irán en su lucha por la hegemonía regional, "por lo que el Líbano se ha convertido en el nuevo terreno de confrontación entre Riad y Teherán, la cual preconiza Donald Trump desde que está en la Casa Blanca" indicó. En efecto, la primera señal pública de esta nueva campaña de agresión la dio el propio Trump, cuando a sólo cuatro meses de asumir realizó su primera visita oficial a Medio Oriente y una de sus paradas fue Arabia Saudita. Allí llamó a formar “una alianza regional contra Irán”, la mayor potencia chiíta del mundo, acusándola cínicamente de lo que ellos precisamente hacen desde hace mucho: financiar grupos terroristas como ISIS, Al Qaeda y Al Nusra y otros grupos que llevan la muerte en la región, convirtiéndose así en la punta de lanza del terrorismo mundial. Rodeado de líderes musulmanes sunnitas del Golfo Persico - títeres colaboracionistas que no respetan los Derechos Humanos en sus países, algo que a Washington no le interesa en lo mas mínimo - Trump pidió formar una alianza para “aislar” a Irán, y en la lista de amenazas también mezcló a dos partidos políticos islamistas que tienen su propio brazo armado y que luchan contra Israel: Hezbollah en Líbano y Hamas en Palestina. Apenas dos semanas después, esta alianza agresiva empezó a tomar forma. De esta manera, Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin rompieron relaciones diplomáticas con el pequeño emirato de Qatar tras acusarlo de “apoyar a grupos radicales islamistas en la región” y a Irán, país con el que comparte y explota unas masivas reservas de gas. Si bien hoy el tono y la asiduidad de las amenazas al emirato se relajaron un poco, gran parte del aislamiento impuesto a Qatar se mantiene y hasta se extendió a otros países, como Yemen, quien lucha contra la invasión saudita y le ha propinado muchos golpes, para rabia y desesperación de Riad, que no puede como revertir la situación a su favor. La tensión no se había aplacado aún y Arabia Saudita seguía sumando titulares en los principales medios occidentales cuando el rey Salman, un veterano y enfermo dirigente de 81 años, hizo otro anuncio que sacudió a la región e, inclusive, a su propia familia: cambió la línea sucesoria, removió a su sobrino y nombró como heredero a su hijo Mohamed bin Salman, quien padece de graves alteraciones mentales y cuya peligrosidad se ha manifestado recientemente, al realizar una violenta purga en el corazón del poder político y económico del reino y fue tan contundente que fue bautizado como La Noche de los Cuchillos Largos, consolidando así su posición como nuevo hombre fuerte del país, bajo la ‘bendición’ de Washington, que estaba al tanto de lo que se venia. El decrepito rey creó por decreto ‘un comité anticorrupción’ dirigido por su hijo y heredero, y en sólo unas horas, 11 príncipes - entre ellos descendientes directos del fundador de la dinastía - cuatro ministros y decenas de ex ministros y poderosos empresarios fueron detenidos y trasladados a un hotel cinco estrellas de Riad. En total, más de 200 personas fueron acusadas de ‘delitos económicos’ que van desde lavado de dinero y extorsión hasta cobro de sobornos y tráfico de influencias, y en los días siguientes el Estado congeló más de 1.200 cuentas bancarias, entre ellas las de los hombres más ricos y políticamente más influyentes del país. La conmoción aún dominaba el ambiente en el país cuando al día siguiente el helicóptero en el que viajaba el príncipe Mansour bin Murquin, hijo de un ex director de inteligencia y ex heredero en la línea sucesoria de la corona, se estrelló en el sur del país, pereciendo en el acto. Lo cierto es que detrás de esta aparente campaña “contra la corrupción”, Salman busca deshacerse de quienes considera sus enemigos en su camino al trono. Y es que hay que analizar esta cruzada a la luz de anteriores purgas -como la del príncipe Nayef, ex ministro del Interior y hasta hace poco primero en la línea sucesoria- que eliminaron en forma progresiva a sus principales adversarios. Autoritario y extremadamente violento, el príncipe heredero ha dirigido su mirada enfermiza a Irán, al cual odia con toda el alma, pero sabe muy bien que ellos solos no podrían con los ayatollas. Si no pueden siquiera con el pequeño y empobrecido Yemen (victima de un genocidio por parte de los invasores saudíes, cuyos atroces crímenes son silenciados por Occidente) tendrían todas las de perder si se atreven a enfrentarse militarmente con Teherán. Es por ese motivo que utilizando como pretexto el lanzamiento de un misil por parte de los yemenies al aeropuerto internacional de Riad, no ha dudado en acusar a Irán de proporcionárselo, convocando para ello a la Liga de los Estados Árabes, que reunirá el próximo domingo para discutir las “violaciones” iraníes en la región, un eufemismo para referirse a su agresiva campaña emprendida contra Irán, el eterno enemigo. Para nadie es un secreto que la guerra contra Teherán es el objetivo supremo que impulsa la política exterior y las alianzas del reino saudi, tanto dentro como fuera de la región, y que, como un perro rabioso codiciando un hueso, es una obsesión que ha logrado desterrar la racionalidad de sus acciones en los últimos años. El fracaso de los designios del reino para el cambio de régimen en Damasco, las grandes perdidas que sufre en la invasión de Yemen, la brusca caída del precio del petróleo y la derrota de ISIS que desbarato sus planes para debilitar a Teherán, demuestran su enfermizo deseo de abrir nuevos frentes, específicamente en el Líbano. Lo que se debe de tener en cuenta es que Arabia Saudita e Irán están en un estado de guerra de facto, y lo han estado durante varios años. Cada uno encabeza un eje regional contrapuesto y antagónico de rivalidad religiosa, política y geopolítica, enfrentada en una lucha que no muestra señales de disminuir. Los saudíes, respaldados por Washington y Occidente, representan una visión sunnita sectaria para la región, mientras que los iraníes - junto con sus aliados como Siria y Rusia - son la contraparte a la hegemonía que busca desesperadamente imponer los EE.UU. pese a sus recientes derrotas en la zona. Obsesionado con la guerra, Salman de la mano con otro aventurero y demente como Trump, buscan revertir la situación y arrastrar al mundo a una conflagración mundial. La locura en estado puro :(

SAMSUNG GALAXY S9: Tienes que verlo para creerlo

Venga ya, por lo visto la maquinaria de la rumorología ha comenzado a funcionar, y de que manera. En efecto, cuando todavía no se cumple ni siquiera el primer año del Galaxy S8, ya se han venido difundiendo algunas de las posibles características que formarán parte de su continuación, el Samsung Galaxy S9, nombre con el se conoce por el momento al terminal. Según diversos medios especializados como OnLeaks o Slashleaks, el próximo modelo de teléfono móvil inteligente del gigante coreano puede tratarse más bien de una continuación del actual. Los primeros detalles apuntan a que se va a mantener el diseño actual, es decir, casi sin bordes gracias a una pantalla que cubre la mayor parte de una cara, y se mejorarán algunas de sus prestaciones. Se cree, entre otras cosas, que contará con una pantalla de 5.8 pulgadas del tipo OLED y una resolución de 2.960 x 1.440 píxeles. Sí se sabe, por el momento, que albergará un chip Exynos 9810 de fabricación propia del que se espera, además, forme pareja junto con el Snapdragon 845, de Qualcomm, acompañado de 4 GB de memoria RAM. Fabricado en un proceso de 10 nanómetros, este “cerebro” promete un mejor rendimiento que sus predecesores. Según la propia firma surcoreana, su presentación se producirá en la próxima edición del CES 2018, en Las Vegas, previsto para enero. Tras la controvertida decisión de llevar el lector de huellas dactilares a la parte trasera pero ligeramente escorado a la derecha, Samsung está preparada para trasladarlo al centro, una ubicación teóricamente más cómoda y que la mayoría de marcas del sector han apostado. Las primeras hipótesis apuntan a que el sensor con el que se puede utilizar para desbloquear la pantalla o autorizar pagos móviles estará en el centro debajo de las lentes de la cámara. La idea es llevar la experiencia del Note 8, uno de los mejores móviles del año, al nuevo modelo, con lo que estaría compuesto de dos sensores fotográficos preparados para jugar con la profundidad de campo o el aplaudido modo retrato. A diferencia de otras firmas del sector que se han ido por otros derroteros como Apple, la firma surcoreana también podría mantener la clavija para auriculares. Aunque por el momento no hay nada oficial, todo apunta - tal como anotamos líneas arriba - a que se presentará en un evento en marzo del próximo año. No cabe duda que a partir de ahora veremos muchas más filtraciones sobre este dispositivo y os podemos asegurar que no todas serán veraces :)

SPACE LAUNCH SYSTEM: Un ambicioso proyecto de la NASA para llegar a Marte

Para no quedarse rezagados en la carrera espacial y tras el paso al retiro de los vetustos transbordadores espaciales - por lo que EE.UU. se han visto obligados a confiar en los cohetes rusos Soyuz para transportar a sus astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS) - los especialistas de la NASA están desarrollando un nuevo cohete, el Space Launch System 1 (SLS-1). De acuerdo con sus creadores, el enorme cohete, que superara en altura a la Estatua de la Libertad de Nueva York, será el "más grande y más potente jamás construido" y podrá producir casi 4.100.000 kilos de empuje, es decir, más de lo que producen 31 aviones Boeing 747. Generar esa cantidad de energía permitirá al SLS-1 llevar 70.000 kilos de carga, el equivalente a 70 camionetas de 1 tonelada cargadas o 12 elefantes adultos. Algo que resultará bastante útil si los humanos queremos colonizar Marte. El SLS - 1 surgió como un sustituto del fallido Proyecto Constelación: un programa de desarrollo de lanzaderas que debía haber sucedido a los transbordadores espaciales pero que fue cancelado en el 2010 por recortes presupuestarios, así como por diversas críticas sobre sus especificaciones. El lanzamiento inaugural del Space Launch System 1 está planeado para diciembre del 2019 y, por razones de seguridad, la NASA no enviará astronautas en el primer viaje, informa la agencia. Pero cuando la seguridad del proyecto esté garantizada, realizará un viaje conjunto con la nave espacial Orion con cuatro ocupantes en un viaje de ida y vuelta a la Luna, lo que servirá como una prueba piloto para el primer viaje tripulado al planeta rojo. Durante la primera misión de SLS, la NASA planea enviar la nave espacial a una órbita lunar retrógrada distante, lo que requiere maniobras adicionales de propulsión, el sobrevuelo de la Luna y el encendido de motores para la trayectoria de retorno. La misión está planeada como un desafío para probar maniobras y el ambiente esperado en misiones futuras al espacio profundo. Independientemente del resultado, el estudio no está en conflicto con los programas de trabajo en curso de la NASA para las dos primeras misiones. El hardware para el primer vuelo ya ha comenzado a llegar al Centro Espacial Kennedy en Florida, donde las misiones se lanzarán desde el histórico Pad 39B de la agencia. En un laboratorio del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, los ingenieros simulan las condiciones que los astronautas en trajes espaciales experimentarán cuando la nave espacial Orion vibre durante el lanzamiento en su camino hacia destinos espaciales profundos. El objetivo es evaluar hasta qué punto la tripulación puede interactuar con las pantallas y controles que van a utilizar para monitorear los sistemas de la cápsula y operarla cuando sea necesario. Si bien el proyecto aun se encuentra en etapa de desarrollo, la agencia espacial estadounidense se ha apresurado a producir un video gráfico utilizando la tecnología CGI que nos muestra el aspecto que tendrá el cohete:)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

PALESTINA: La consumación de la barbarie

El pasado 2 de noviembre se conmemoro los 100 años de aquel fatídico acuerdo entre el sionismo y el imperio británico para dar rienda suelta a los objetivos de colonización de Palestina, la cual fue llevada a cabo a sangre y fuego por parte de terroristas judíos europeos alentados por la dirigencia sionista y bajo el mito religioso del ‘retorno a una tierra prometida’ hecha por una divinidad, exhibiendo ‘títulos de dominio’ de exclusividad y preferencias respecto a pueblos elegidos. Ese convenio al que se hace mención es la infame “Declaración Balfour” y refiere, en específico, a una carta enviada por el Secretario de Relaciones Exteriores británico Arthur James Balfour al Barón Lionel Walter Rothschild, líder de la comunidad judía de Gran Bretaña e Irlanda, el día 2 de noviembre de 1917, para que el contenido de esta misiva, fuera conocida y discutida en el seno de la Federación Sionista. Una Declaración que surge como parte de un diseño de dominio del Oriente Medio, que tiene su comienzo con el Acuerdo Sykes-Picot entre Gran Bretaña y Francia, que incumplió todas las promesas efectuadas al mundo árabe para permitir la conformación de ‘Estados Independientes’, ya que el objetivo era justamente contar con el apoyo de esos pueblos para combatir al decadente y obsoleto Imperio Otomano, pero la realidad era apoderarse de aquellos territorios y ponerlos bajo su control, bajo la creación de Estados títeres como Arabia Saudita, Kuwait, Egipto, Libia, Omán, Qatar, Yemen, Siria, Líbano, Jordania o Iraq, gobernadas por reyezuelos, mercenarios y aventureros, que se pusieron al servicio de las potencias colonialistas de aquel entonces. Y la continuación lógica de Sykes-Picot fue la Declaración Balfour, que tendría también a Mark Sykes, como el arquitecto de esta conducta lesiva para millones de seres humanos que vivían en Oriente Medio. Una declaración que otorgaba apoyo político de Gran Bretaña y otros gobiernos occidentales a un sionismo en ciernes, cuestión que condujo a la creación del mandato británico en Palestina tras el derrumbe del Imperio Otomano, que facilito la llegada de colonos judíos a Palestina y con ello sentar las bases para construcción artificial de la entidad sionista el año 1948, principal responsable del actual conflicto que sacude esta zona del mundo, dentro de sus demenciales planes expansionistas de crear el ‘Gran Israel’ cuyos territorios abarcarían desde el Nilo hasta el Eúfrates. El Sykes al cual nos referimos es el mismo que gestó una reunión en Londres en febrero del año 1917 donde asistieron los multimillonarios e influyentes miembros de la Federación Sionista con sede en Gran Bretaña, como Walter Rothschild, Herbert Samuel - quien hizo un llamado a ejercer un ‘protectorado inglés’ sobre Palestina - y Chaim Weizmann, de origen bielorruso y que sería el primer presidente de la entidad sionista el año 1948, entre otros. Fue el inicio, por tanto de una masiva migración de judíos, especialmente europeos, a una región donde vivían escasísimos judíos pero que no eran sionistas como aquellos que llegaban allende el mediterráneo, a quienes por cierto, los ven con desprecio tanto como a los palestinos. La Declaración Balfour, por lo tanto, es un documento que delata la complicidad entre la política imperial británica y los cuerpos dirigentes del sionismo, que en virtud del poderío financiero y su privilegiada posición en círculos de poder, tanto en Francia, Estados Unidos como en Gran Bretaña, habían comenzado un intenso lobby destinado a conseguir la aprobación del Imperio Británico (en ese momento una de las principales potencias económicas y militares del mundo) para intensificar el proceso de colonización de tierras palestinas. Un fomento de traslado de judíos, principalmente asquenazis, que se trasladan a una tierra de la cual tenían nula referencia y un arraigo inexistente, pero del cual comienzan a interesarse vista las promesas de poseer tierras y bienes provistos por los multimillonarios sionistas europeos, que financiaban esta operación colonial. Unido ello al objetivo de hegemonía regional por parte del gobierno británico que desea apoderarse de esas tierras, en ese momento bajo el dominio de un Imperio Otomano en franca decadencia. ¿Y para ello que mejor que contar con el trabajo sucio de aquellos mercenarios sedientos de sangre y dispuestos a todo por un 'ideal' construido a punta de absurdos mitos? La Declaración Balfour, a pesar del intento sionista de presentarlo como la base jurídica de su supuesto derecho a una tierra que no les pertenece, era una carta de fuerte contenido político y propagandístico, que en esencia menospreciaba los derechos de millones de habitantes que vivían en ese entonces en Palestina. Era una carta que prometía algo que los ingleses no poseían, a la cual no tenían derecho bajo ninguna ley internacional. Por tanto mal se podía otorgar a otros lo ajeno. Una carta bajo el marco de una mentalidad imperialista donde se señalaba “Estimado Lord Rothschild. Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él. El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos y el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país. Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista. Sinceramente suyo, Arthur James Balfour” La realidad demostró que dichos deseos eran una mera hipocresía y un apoyo decidido al Movimiento sionista, para comenzar un proceso de colonización de tierras en Palestina. Tal es así que el propio Balfour, el mismo que hablaba de respeto y no perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina, el día 19 de enero del año 1919 sostuvo, en otra carta al gobierno británico "En Palestina ni siquiera nos proponemos pasar por la formalidad de consultar los deseos de los actuales habitantes del país... Las cuatro grandes potencias están comprometidas con el sionismo, y el sionismo, bueno o malo, correcto o incorrecto, está anclado en antiquísimas tradiciones, en necesidades actuales y en esperanzas futuras de mucha mayor importancia que los deseos o preocupaciones de los 700.00 árabes que ahora habitan esta antigua tierra". A buen entendedor pocas palabras y esas mostraban claramente la complicidad criminal entre un Imperio que comenzaba su ocaso, pero capaz de ocasionar daño a millones de personas, que ignoraban, en ese momento, los planes que se tejían tras los bastidores y encuentros entre el imperialismo inglés y un sionismo, que a través de su apoyo financiero a un Imperio en guerra y con sed de recursos, para llevar adelante la campaña de la Primera Guerra Mundial compró una alianza que le serviría como credencial política para intensificar su “aliyá” y pasar de tener 85 mil judíos en un territorio donde habitaban 600 mil palestinos el año 1915 a tener 600 mil colonos el año 1947 frente a un millón y medio de palestinos. Esto mediante un proceso constante de colonización protegido por el imperio británico, hasta el último día del mandato de este sobre Palestina, a pesar de ciertos desencuentros con grupos extremistas judíos que deseaban ‘acelerar’ el proceso de ocupación del territorio palestino, exterminando ya mismo a sus legítimos propietarios. Resulta indiscutible, por más que la hasbara (propaganda sionista) lo presente como un documento ‘jurídico’, ya que Gran Bretaña no tenía autoridad política, legal ni moral para hacer promesas de entrega o compartir objetivos coloniales de una ideología que no conocía Palestina más que por mapas, como lo demuestra el hecho que las discusiones para encontrar “un hogar nacional judío” dividían las opciones entre la Patagonia argentina, Uganda y el levante mediterráneo. Cuestión que obligó a los ‘ideólogos’ del sionismo a buscar las razones, líneas centrales y ejes discursivos que le permitieran sostener con algo de solidez que ‘Palestina era el destino final’. Es así como la Gran Bretaña, en un absurdo histórico, en una decisión abusiva y criminal prometió entregar un territorio que no era de su propiedad a terceros - judíos europeos - cuyos vínculos con la región eran inexistentes. Ello implicó avalar un plan de colonización, que en esencia llevaba el signo del racismo ya que implica poblar con extranjeros una tierra habitada, expulsando a la población nativa residente y creando las bases del actual sistema de apartheid que rige en la Palestina histórica para los palestinos que allí residen y un genocidio sistemático en los territorios palestinos ocupados y bloqueados del West Bank y la Franja de Gaza. La Declaración Balfour sirvió como marco para que el sionismo acrecentara su ambición y apetito territorial y llevar adelante allí sus planes de instalación, para aquellos que se convirtieron en creyentes enajenados de un mito que hizo práctica el control y expolio del territorio palestino que continua hasta el día de hoy asesinando con total impunidad a miles de palestinos, arrasando sus casas y pueblos enteros para construir a continuación colonias judías en ellas. Se trata de una ideología criminal que recurriendo una vez mas a la falsificación histórica, pretenden hacer creer al mundo que ellos no están colonizando, invadiendo tierras, segregar y usurpar, sino que, simplemente, estaban ocupando una tierra estéril, ‘sin población’ aunque en ella habitaran 700 mil palestinos, con tierras, cosechas y familias que hundían sus raíces hasta el principio de la historia. Un mito en todo el sentido de la palabra, que hasta el día de hoy enseñan como dogma de fe apoyándose en dudosas excavaciones arqueológicas para demostrar su mito religioso, en procesos de aplastamiento cultural del pueblo palestino. Todo ello tuvo su proceso ‘catalizador’ como podéis imaginaros, con la Declaración Balfour. Es justamente, por ese aval perverso que otorga el imperio británico al sionismo a través de la Declaración Balfour, que se ha levantado con fuerza la exigencia que Gran Bretaña pida perdón por esa acción política y los males causados. Una declaración usada para ‘avalar’ el establecimiento de las bases políticas, militares, económicas, demográficas y culturales de lo que sería el nacimiento de la entidad sionista el año 1948. Por esa responsabilidad histórica, Gran Bretaña, no sólo debe pedir perdón por el daño causado, sino también ejecutar las políticas que permitan reparar el daño causado y una de ellas es, claramente, reconocer al Estado palestino y exigir el fin de la ocupación sionista de los territorios palestinos ¿Está dispuesta Londres a hacerlo? No!!! A estas alturas se trata de una pregunta retórica, una simple quimera ya que los vínculos políticos, militares y financieros entre el sionismo internacional y el Reino Unido son profundos. Lamentablemente en Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia existen poderosos lobbys judíos agazapados en la cumbre del Poder, que hacen difícil separar los intereses colonialistas de Israel con los intereses de esas potencias. Es una asociación creada para delinquir y que en el seno del Consejo de Seguridad blindan a la entidad más criminal del planeta. Ello, en el marco del accionar del Club Bildenberg, convertido en la reunión de poderes políticos, económicos, mediáticos y económicos más poderosos del mundo bajo la égida sionista, convertidos en fieles escuderos y avales de los crímenes del sionismo. La alianza británica-sionista y con ella el papel cumplido por Washington y sus aliados regionales, ha tenido un impacto catastrófico sobre la vida de millones de personas, no sólo en Palestina, sino en el conjunto del Levante mediterráneo. Gran Bretaña debe una reparación en los más amplios aspectos al pueblo palestino, porque no sólo es culpable quien dispara a quemarropa a hombres y mujeres desarmados, quien usurpa territorios, destruye aldeas, demuele casas, construye muros. Es responsable también el que con su silencio cómplice, no solo permite esos monstruosos crímenes, sino también por la declaración Balfour y de los padecimientos de un pueblo sometido al salvajismo mas extremo por parte de esos malditos asesinos, quienes creen tener carta libre para hacer lo que les de la gana ¿Cuando acabara tanta maldad? :(

CANON POWERSHOT G1 X MARK III: La renovación de su compacta más dotada

La multinacional nipona renueva su modelo insignia dentro de su gama de compactas. Y lo hace con la PowerShot G1 X Mark III, reemplazo de la G1 X Mark II, y que se presenta como una combinación impresionante de la calidad de imagen de las cámaras réflex EOS de Canon y del tamaño compacto y manejo de las cámaras PowerShot. Además de ello, la cámara tiene como gran novedad la inclusión de un sensor de tamaño APS-C de 24,2 megapíxeles, además del procesador DIGIC 7 y el sistema Dual Pixel CMOS AF. Si su antecesora ya presumía de un sensor de mayor tamaño que el que suele ser habitual en cámaras compactas, incluso las de gama alta como es este modelo, en esta ocasión se ha dado un paso más allá incluyendo un captador de imagen equivalente al de las réflex APS-C de la casa. De hecho, este sensor es similar al de la EOS 80D, lo que permite aprovechar ventajas como la capacidad de disparar en una gama ISO de 100 a 25.600, que permite captar con flexibilidad imágenes de calidad en una amplia gama de condiciones. El nuevo sensor se acompaña de un procesador a la altura, el DIGIC 7, el último desarrollo de Canon, con el fin de proporcionar una calidad de imagen de alto nivel directamente desde la cámara, reduciendo la necesidad de editar. Por otro lado, la PowerShot G1 X Mark III también incorpora como novedad en una compacta de la casa el sistema Dual Pixel CMOS AF, que proporciona un enfoque rápido y preciso, en tan solo 0,09 segundos, lo que garantiza el nivel de respuesta, velocidad y confianza necesaria para captar una instantánea espontánea de forma inmediata. Otra novedad la tenemos en el objetivo que ahora es una óptica con zoom 3x, equivalente a un 24 – 72 mm, una luminosidad de ƒ2.8 – 5.6 y una distancia mínima de enfoque de diez centímetros, la cual ha sido diseñada meticulosamente para el sensor de esta cámara y, por ello, puede reducir potencialmente los artefactos no deseados de la imagen. Además, el nuevo objetivo promete un agradable ‘bokeh’ circular gracias a su difragma de nueve palas. En cualquier caso, estos datos son más modestos que los del modelo precedente, que ofrecía un 24 – 120 mm ƒ2.0 – 3,9 y cinco centímetros de distancia mínima de enfoque, por lo que en principio no son una buena noticia. En lo que sí parece haber ganado claramente es en la inclusión de un visor electrónico, algo de lo que carecía la Mark II, situado en el centro del cuerpo y que ha sido optimizado para proporcionar una visión en alta resolución, en una pantalla EL Orgánica de 2,36 millones de puntos. Este visor podría ser el mismo que lleva la EOS M5 y el que se vende de forma opcional para las EOS M6. De hecho, su diseño, como podéis ver, es ahora más parecido al de una pequeña réflex, con la característica mocheta que alberga a medias el visor electrónico y un pequeño flash. Así, se parece levemente a una EOS M5 pero más pequeña. Con un peso de sólo 399 gramos (con batería y tarjeta de memoria), su cuerpo ha adelgazado y ahora es, según la firma, 14,8 mm más delgada y aproximadamente un 16% más pequeña que la G1X Mark II. Además, sus controles son similares a los de las EOS de Canon, ya que están pensados para que sus usuarios se sientan cómodos rápidamente. Por lo demás, la cámara ofrece estabilización de imagen (IS) en cinco ejes, sellado contra el mal tiempo, el polvo y la humedad, grabación de vídeo Full HD 60p en formato MP4, función time-lapse y modo panorámico y conectividad WiFi, NFC Dinámica y Bluetooth de bajo consumo. Por último, en el apartado de la autonomía se ha incluido un modo Eco que hace posible que la batería dure hasta un 25% más. También podrás recargar la batería de la cámara cuando te encuentres fuera, mediante el puerto USB del cargador de tu smartphone o con baterías compatibles con USB. En cuanto a su coste y disponibilidad, la nueva Canon PowerShot G1 X Mark III, ya puede reservarse en la tienda online de Canon y estará a la venta a partir del 28 de noviembre a un precio de 1.219,99 euros. Esto supone, por cierto, un salto importante respecto al anterior modelo que tenía un precio de partida de 899 euros :)

AIBO 2018: La nueva versión del perro robot de Sony

La compañía japonesa Sony nos sorprende presentando una nueva generación de mascotas inteligentes. El perro, llamado Aibo, será la segunda versión del primer robot familiar del mismo nombre fabricado por la firma en 1999 y que dejó de producirse en el 2006. Su nombre significa ‘compañero’ en japonés. Esta versión, que es de menor tamaño y más portable que la anterior, se conecta a la red y cuenta con un chip de computación. De esta manera, responde a comandos de voz para ladrar, sentarse y mover la cola, simulando a un perro normal. Este nuevo Aibo promete ser más inteligente y tener una mayor interacción con sus dueños. Sus ojos, por ejemplo, son un par de pantallas oled brillantes, las cuales se abren y se cierran como si parpadeara. Según la compañía, el dispositivo se puede usar para seguridad del hogar o para fines educativos. El perro utilizará un desarrollo de una start-up de software de inteligencia artificial estadounidense que permitirá que funcione también como un asistente virtual. Al conectarse a Internet podrá controlar otros dispositivos domésticos inteligentes. Es decir, funcionará con tecnología de Internet de las cosas (IOT), tal cual como lo hacen el Google Home, el HomePod de Apple o el Amazon Echo, entre otros. La apuesta de Sony por la inteligencia artificial en los últimos años se ha incrementado, incluso después de tener dificultades que la llevaron a disminuir personal y reducir la oferta de productos. “La misión de Sony, y la razón de su existencia, es ser una compañía que despierte la curiosidad de la gente”, dijo Kazuo Hirai, CEO de la empresa, en una conferencia de prensa. Como sabéis, el producto original de finales de los 90 era avanzado para la época. Obedecía órdenes y reconocía a sus dueños. Podía ladrar, sentarse, echarse, mover la cola y jugar con pelotas. Duró alrededor de seis años en el mercado. Desde el 2012, el directivo ha alentado a los ingenieros y equipos de mercadeo que trabajan allí a presentar nuevas ideas, que van desde perfumeros digitales y drones hasta sensores de 3D. “Estoy convencido de que un robot que pueda conectarse con una familia y darle alegría es algo que encarna la misión de Sony. Por lo cual, pedí que Aibo estuviera conectado a la web y usara inteligencia artificial. Su objetivo es ser una mascota y que, en caso de necesitarlo, funcione con la misma efectividad que un asistente digital”, agregó Hirai. En cuanto a su precio y disponibilidad de esta mascota robot, ya se inicio la preventa únicamente en Japón, a un coste de 198.000 yenes (unos 1.800 euros al cambio). En cuanto al resto del mundo, estará disponible a partir de enero. Eso si, hay que pagar una suscripción mensual de unos 24 euros para poder acceder a él desde una app en el móvil, hacer copias de seguridad o controlarlo a distancia. Sin embargo, tiene sus limitaciones, ya que la batería según Sony dura apenas unas dos horas, y la carga tarda tres. (Venga ya, para mi gusto el primer Aibo tenía una apariencia futurista, en cambio este me parece solo un juguete. Además, ya tengo a Rex) :)
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