TV EN VIVO

miércoles, 10 de mayo de 2017

ARABIA SAUDITA: La delgada línea roja

Para nadie es un secreto que la llegada a la Casa Blanca de un desequilibrado mental como Donald Trump, ha envalentonado a ciertos países como Arabia Saudita - una corrupta y decadente petromonarquia que traiciona a cada paso al Islam, al estar aliada con los sionistas y los estadounidenses en su plan de ‘repartirse’ el Medio Oriente - que cree que ha llegado el momento de ‘encargarse’ de Irán, segurísima de tener a su lado a Washington en esta desquiciada aventura militar. Como sabéis, la enconada rivalidad entre Riad y Teherán, es un enfrentamiento de décadas interconectado con la tensión religiosa (el 95% de los 29 millones de habitantes de Arabia Saudita son musulmanes sunnies, mientras que el 89% de los 78 millones de Irán, son chiítas), pero cuyos motivos reales tienen mucho más que ver con la lucha por obtener el dominio geopolítico de la región, la cual se ha acrecentado más aún si cabe estos últimos días, tras las amenazas vertidas por Ahmed al Qatan, embajador saudita en Egipto, durante una entrevista en un canal de televisión local, quien - por instrucciones de su gobierno evidentemente - ha amenazado a Irán con una guerra en el Golfo, acusando hipócritamente a Teherán de "intervenir en los asuntos internos de los Estados árabes y poniendo en peligro la seguridad de los países del Golfo Pérsico" cuando por todos es sabido que Riad no solo financia a grupos terroristas como ISIS, Al Qaeda o Al Nusra para desestabilizar a países como Irak y Siria, tratando con ello de menoscabar la influencia de Teherán en la región, sino que también participa en el genocidio que sufre Yemen - que resiste heroicamente la invasión saudita a su territorio - ante el silencio cómplice de la comunidad internacional que de esta manera avala sus crímenes. Es por ello que en un acto de cinismo, siguiendo el mismo libreto viejo y desgastado de los sionistas, los asesinos saudíes ahora se la quieren dar de ‘victimas’: "Irán interviene en los asuntos internos de países como Líbano, Irak y los Estados del Golfo. Los países del Golfo y su seguridad son nuestra línea roja. (…) Pero si ellos quieren poner a prueba nuestra fuerza y desestabilizar la situación, seremos capaces de ofrecerles resistencia", especificó Ahmed al Qatan. Con tales declaraciones el embajador saudita ha ido demasiado lejos, afirma el experto en asuntos de Oriente Medio e investigador principal del Instituto de Estudios Estratégicos de Irán, el doctor Mohammad Ali Mohtadi. En su entrevista a Sputnik, el experto anota que "es precisamente Irán quien actúa en defensa de la seguridad, ansiando salvaguardar la paz y la estabilidad de los países de la región, mientras Arabia Saudíta comete abominables crímenes y genera caos y desorden, interviniendo en países soberanos como Yemen y Bahréin, acusando a la vez a la República Islámica. Durante dos años el Reino de Arabia Saudita ha venido bombardeando a su vecino Yemen, asesinando de paso a decenas de miles de civiles. Durante este tiempo, ha destruido casi toda la infraestructura del país con el apoyo de los EE.UU. e Israel. Hoy día Yemen sufre de un bloqueo inhumano. Sus habitantes mueren de hambre, por falta de asistencia médica y enfermedades. Todo como consecuencia de la política criminal de Arabia Saudita y sus cómplices" aseveró. Lo mismo ocurre también en otros países. La intervención de Arabia Saudita en los asuntos de Bahrein, Yemen, Siria, Irak y otros países árabes, así como la política represiva del propio reino, son las verdaderas causas de la crisis y la inestabilidad en la región. Es decir, la política exterior destructiva por la que ha optado Arabia Saudita, se ha convertido en una fuente de inestabilidad en la región, constata el experto. Según Mohtadi, Irán ha reiterado en múltiples ocasiones que busca la paz y la buena vecindad con todos los países de la región, incluyendo Arabia Saudita. En este momento, los persas tienen muy buenas relaciones con países como Kuwait, Qatar, Omán, además de estrechos vínculos comerciales y económicos con los Emiratos Árabes Unidos. En cuanto a un hipotético conflicto entre los saudíes y los persas - azuzado por los sionistas - el especialista considera que este no tendría lugar, si saben lo que les conviene: "Creo que no son tan tontos como para librar una guerra en el Golfo Pérsico, si no son suicidas por supuesto, ya que tendrían todas las de perder. Pero si esa tendencia persiste en sus demenciales planes agresivos contra la República Islámica, Arabia Saudita sería el principal perjudicado y es que su ejército no es ‘invencible’ como su propaganda pretende hacernos creer. Un ejemplo de ello lo vemos precisamente en Yemen, donde a pesar de su guerra de agresión que dura años, no ha podido doblegarlos y en varias ocasiones han pasado a la defensiva, con los yemeníes persiguiéndolos sin descanso, logrando cruzar la frontera y combatiéndolos en su propio territorio, demostrando con ello que no es rival para Irán, por lo que concientes de ello, buscan insistentemente el involucramiento de tropas estadounidenses en el conflicto, un pedido que indudablemente se lo harán a Trump durante su anunciada visita a Arabia Saudita. Esperamos que ese país entienda de una vez por todas que tal política es ilógica e irracional" puntualizó. Por su parte, a modo de respuesta a esas amenazas proferidas por Riad, el ministro iraní de Defensa, Husein Dehkan, advirtió a Arabia Saudita contra "acciones imprudentes" utilizando una retórica fuerte, informa la agencia iraní Tasnim. "Les aconsejamos [a los saudíes] abstenerse de tonterías. Pero si deciden hacer algo imprudente, no quedará en Arabia Saudita ni un solo lugar intacto, salvo las sagradas ciudades de La Meca y Medina", declaró Dehkan citado por el medio. Las palabras del titular de Defensa iraní hacen referencia a las recientes declaraciones de su homólogo saudí, Mohamed bin Salman, quien afirmó que su país "no espera una batalla en Arabia Saudita" para empezar a enfrentar a Irán y resistir el deseo de Teherán de "dominar el mundo musulmán". Las relaciones entre Irán y Arabia Saudí permanecen tensas desde el año 2011, tras desatarse los acontecimientos de la llamada 'primavera árabe', los cuales se agravaron al inicio del 2016 cuando rompieron relaciones diplomáticas debido a los ataques contra las misiones diplomáticas saudíes en Irán, vinculadas con la ejecución por Riad del influyente clérigo chiíta Nimr al Nimr. De acuerdo con The New York Times, las tensiones pueden exacerbarse y llegar a una guerra abierta entre los dos países, tras conocerse que los EE.UU. pretende venderles los sistemas de defensa antimisiles THAAD - por el valor de mil millones de dólares - así como el software para su manejo que le permitiría efectuar el control y manejar combates y satélites similares a los instalados en recientemente Corea del Sur so pretexto de ‘vigilar’ a Corea del Norte, cuando en realidad está dirigido contra China y Rusia. El medio señala con ello que Washington trata de mejorar las relaciones con Riad, afectadas por el acuerdo nuclear con Irán durante la presidencia de Barack Hussein Obama y que Donald Trump pretende desconocer. Además, Arabia Saudita podría comprar varios buques de combate multiuso por un monto de 11.500 millones de dólares. Asimismo, las partes negocian también los envíos a Riad de bombas Paveway guiadas por láser, fabricadas por la compañía Raytheon, así como de municiones antiblindaje, la cual debe ser previamente autorizada por el Congreso estadounidense a fin de que su pérfido aliado - Israel - pueda mantener su ventaja militar cualitativa ante los países vecinos. El lobby judío es muy poderoso y desde hace mucho busca un pretexto para atacar Irán, por lo que se da por descontado dicha autorización. Para estos criminales, como si no fuera suficiente la grave crisis que sucede en la península coreana ocasionada por dos dementes y ante la derrota de ISIS en el Medio Oriente - tras los quirúrgicos bombardeos rusos que pulverizaron literalmente su ilusorio ‘califato’ - buscan a como de lugar que Irán sea la próxima victima. La sorpresa que se van a llevar :)
Creative Commons License
Esta obra está bajo una Licencia de Creative Commons.