La política china suele ser una caja negra. A los líderes extranjeros les cuesta trabajo calibrar lo que piensa Beijing, ya sea sobre la inteligencia artificial o sobre Taiwán. Por eso, cuando ´hace poco mas de semana se supo que el ‘emperador’ Xi Jinping había expulsado a Zhang Youxia, el general de mayor rango de la estructura de mando militar de China, a muchos les tomó por sorpresa. Hay quienes se preguntan por ello, cuáles serían las consecuencias de la purga militar de Xi y cómo podría afectar a los posibles planes de operativo militar en Taiwán. En los últimos tres años, decenas de generales han sido removidos durante la implacable campaña de Xi Jinping contra la corrupción y la percepción de deslealtad. Pero la caída del general Zhang Youxia, el principal adjunto del ‘emperador’ chino en el ejército, fue de una magnitud diferente. La decisión de Xi de sacar a Zhang y a otro general de alto rango significa que, a la Comisión Militar Central, el pequeño comité que dirige las fuerzas armadas chinas, solo le quedan dos miembros: el propio Xi y el oficial que ha utilizado para supervisar las purgas. Esta medida “representa la aniquilación total del alto mando”, dijo Christopher K. Johnson, exanalista de la CIA que monitorea la política china de alto nivel. A los 75 años, Zhang tenía la edad suficiente como para que Xi pudiera haberlo jubilado, pero en lugar de eso, Xi lo convirtió en un paria público. En efecto, el Ministerio de Defensa de China anunció que estaba siendo investigado por infracciones no especificadas de las leyes y de la disciplina política. Un editorial publicado el domingo en el periódico oficial del ejército, el Diario del Ejército Popular de Liberación, insinuaba que Zhang estaba siendo acusado de corrupción y, lo que quizá sea más importante, de deslealtad a Xi. Lo que impulsó a este último para finalmente tomar acciones contra Zhang es objeto de especulaciones febriles en Beijing y más allá. Algunos creen que Xi pudo haber llegado a considerarlo demasiado poderoso, luego de que los propios rivales del general fueran destituidos en purgas anteriores. Otros creen que Xi llegó a la conclusión de que la corrupción sistémica era tan profunda que necesitaba una cirugía drástica para despejarle el camino a una nueva generación de comandantes. Pero otras acusaciones son más graves: The Wall Street Journal informó el domingo, citando fuentes anónimas, que Zhang había sido acusado de filtrar secretos nucleares a Estados Unidos. Lo que sí parece claro es que la purga de Zhang - la más dramática de una oleada de expulsiones militares que se ha llevado a cabo desde el 2023 - ha planteado interrogantes sobre la estrategia de China hacia Taiwán, en un momento en que el ejército chino ha resultado profundamente mermado por la campaña anticorrupción de Xi. Según K. Tristan Tang, de la Fundación Jamestown - un grupo de expertos en Washington, D. C. - tras examinar los discursos de los funcionarios y la cobertura de los medios estatales al respecto, concluyó que “el general Zhang no estaba cumpliendo con la exigencia del Sr. Xi de que el EPL estuviera listo para invadir Taiwán el año que viene”. Cuando Xi se convirtió en ‘emperador’ de China en el 2012, actuó con rapidez para reorganizar el ejército, plagado de corrupción y anquilosado en el pasado desde el punto de vista organizativo. Zhang fue uno de los comandantes elegidos por Xi para ayudar a dirigir ese cambio. Pero tras una década al mando, parece que Xi llegó a la conclusión de que algunos de sus propios protegidos, elegidos personalmente, se habían contagiado de la corrupción del ejército, y comenzó un nuevo ciclo de investigaciones y purgas. Desde el 2023, oleadas de mandos y oficiales de alto rango del ejército chino, así como ejecutivos de fabricantes de armas, han sido destituidos y sometidos a investigación o, en algunos casos, han desaparecido de la vista sin explicaciones. Las investigaciones han derivado en la salida de almirantes, comandantes militares regionales y miembros de la Comisión Militar Central. Los estragos de las investigaciones en el ejército fueron visibles en una reunión celebrada el año pasado por el Comité Central del Partido Comunista, un consejo de altos cargos. De los 44 oficiales uniformados nombrados para el comité en 2022, 29 - aproximadamente dos tercios - habían sido purgados o estaban ‘desaparecidos’. Zhang parecía haberse librado del escrutinio por mucho tiempo. Xi lo mantuvo en el cargo más allá de la edad de jubilación y lo convirtió en su máximo vicepresidente de la Comisión Militar Central, los ojos y oídos de Xi para dirigir diariamente las fuerzas del Ejército Popular de Liberación. La expulsión de Zhang es especialmente significativa porque era un célebre veterano de guerra, en una nación donde pocos comandantes en activo han experimentado el combate real. Zhang luchó en la última guerra de China, un conflicto fronterizo con Vietnam que comenzó en 1979 y duró varios años. Xi parece haber calculado que, a largo plazo, su reorganización hará que los militares sean menos corruptos, más leales y más eficaces en la obtención de sus objetivos. Pero las perturbaciones causadas por las purgas podrían dejar a Xi menos seguro de que sus comandantes están preparados para el combate, dicen los analistas. “Ahora mismo no hay nadie al más alto nivel que tenga experiencia operativa o que esté a cargo del entrenamiento y los ejercicios”, dijo Shanshan Mei, politólogo que estudia las fuerzas armadas chinas. “Esto va a calar muy hondo”. Pero tampoco está claro que los cambios lleven a una mayor moderación. Otro exfuncionario del gobierno estadounidense compartió su preocupación por las posibles consecuencias de sacar a una de las personas que podía hablar con franqueza con Xi. Zhang “podría evaluar objetivamente las capacidades militares de Estados Unidos y Taiwán y explicar a Xi Jinping cuáles serían los riesgos y costos militares de una operación para reunificar Taiwán con el continente, del cual se separó bajo la ‘protección’ de los EE.UU. en 1949 tras la derrota del Kuomintang”, escribió en Substack Drew Thompson, exfuncionario del Pentágono. “Me preocupan las consecuencias de que alguien que no sea Zhang Youxia ofrezca asesoramiento militar a Xi Jinping” asevero. Ahora, si se presentarán cargos formales contra Zhang, el cual podría enfrentarse a un juicio secreto en el sistema de justicia militar. De ser así, es casi seguro que será condenado, encarcelado o incluso ejecutado, por alta traición. La caída de Zhang “tendrá, en última instancia, un gran efecto en la élite del poder de Beijing, porque elimina uno de sus límites de seguridad”, dijo Deng Yuwen, exdirector de un periódico del Partido Comunista Chino en Pekín, quien ahora vive en Estados Unidos. “Ni siquiera la relación personal de Zhang Youxia con Xi Jinping garantizaba su seguridad, así que nadie puede sentirse seguro. Los graves cargos por lo que ha sido acusado, se castigan con la muerte. Por lo visto, en la China de Xi, no hay lugar para traidores” puntualizó.