Vibrante y colorida, la capital de Albania es el lugar donde las esperanzas y los sueños de esta pequeña nación balcánica se fusionan en un torbellino dinámico de tráfico, consumismo desenfrenado y diversión sin límites. Tras una transformación extraordinaria desde que despertó de su letargo tras el derrocamiento de la dictadura comunista a principios de la década de 1990, el centro de Tirana es ahora irreconocible comparado con aquellos días grises, con edificios pintados de colores primarios, plazas públicas y calles peatonales que invitan a pasear. Veamos sus atracciones: 1.- Plaza Skanderbeg: Conocida como Sheshi Skënderbej es el mejor lugar para empezar a observar el día a día de la capital. La plaza lleva el nombre de George Castriot - mejor conocido como Skanderbeg - venerado héroe nacional albanes, que repelió con éxito el avance del Imperio Otomano hacia Europa Central. El gran tamaño de la plaza se debe a que durante la época comunista fueron derribadas una serie de edificios históricos para que haya espacio para sus manifestaciones políticas. Es más, hasta 1991, se erigía en su centro una horrible estatua dorada del genocida Enver Hoxha de 10 metros de altura, vigilando amenazadoramente la plaza, hasta que una turba enfurecida la derribó estrepitosamente en 1991, durante la caída del odiado régimen. Ahora solo queda la estatua ecuestre de Skanderbeg, en un lado de la plaza peatonal, donde no circulan coches y que ahora es una enorme rotonda. Convertida en el punto de encuentro más popular de Tirana, el atardecer es un momento especialmente agradable donde los músicos callejeros tocan algunas melodías y los vendedores ofrecen palomitas de maíz y globos mientras los lugareños pasean y charlan; 2.- Museo Nacional de Historia: Se trata del museo más grande de Albania, el cual alberga muchos de los tesoros arqueológicos del país, así como una réplica de la enorme espada de Skanderbeg (cómo la sostenía, montaba a caballo y luchaba al mismo tiempo sigue siendo un misterio). La iluminación puede ser deficiente, pero afortunadamente la excelente colección está casi completamente firmada en inglés y te lleva cronológicamente desde la antigua Iliria hasta la era poscomunista. La colección de estatuas, mosaicos y columnas de la antigua Grecia y Roma es impresionante. Por cierto, una galería conmovedora e importantísima dedicada a quienes sufrieron persecución bajo el régimen comunista es la incorporación más reciente a la colección, aunque, lamentablemente, casi ninguna de las piezas está en inglés. Otro punto culminante es una magnífica exposición de iconos de Onufri, un renombrado maestro albanés del siglo XVI. El mosaico modernista que adorna la fachada del museo se titula Albania y muestra a los albaneses victoriosos y orgullosos desde la época iliria hasta la Segunda Guerra Mundial, lamentablemente con ciertas connotaciones comunistas, como era de esperar, y que deberían ser borradas para olvidar esa época infausta que sufrió el país; 3.- La Mezquita de Et'hem Bey: Cabe precisar ante todo que Albania mayoritariamente es un país musulmán por lo que no es extrañar la presencia de mezquitas en todo el país. Una de las más conocidas precisamente es la de Et'hem Bey que se encuentra en la Plaza Skanderbeg. Construida entre 1789 y 1823, se salvó de la destrucción durante la campaña antirreligiosa durante el régimen comunista de finales de la década de 1960 gracias a su condición de monumento cultural. Pequeña y elegante, es uno de los edificios más antiguos que se conservan en la ciudad. Los frescos que adornan esta pequeña y encantadora mezquita lucen casi tan vibrantes hoy como el día en que fueron pintados. Naranja intenso, verde exuberante, turquesa y azul bígaro se utilizan en los elaborados diseños que cubren las paredes y el techo abovedado. Hay imágenes cautivadoras de árboles, cascadas, puentes y diversos paisajes. Una inscripción reza: "La mezquita ha dado belleza eterna a la ciudad, como Santa Sofía a Constantinopla", un gran elogio, sin duda. Si bien estuvo cerrada durante el régimen de Hoxha, fue reabierto como lugar de oración para la comunidad musulmana de Tirana tras la caída del comunismo; 4.- Galería Nacional de Arte: Este hermoso espacio, que recorre la relativamente breve historia de la pintura albanesa desde principios del siglo XIX hasta la actualidad, también alberga exposiciones temporales. La interesante colección incluye pinturas del siglo XIX que representan escenas de la vida cotidiana albanesa y otras con una dimensión mucho más política, entre las que destacan algunos ejemplos del lo que se dio por llamar "realismo socialista" albanés. En tanto, la planta baja de la galería está dedicada a exposiciones temporales de un tipo mucho más moderno y transgresor. Por cierto, a modo de curiosidad, conserva una pequeña colección de estatuas comunistas que se guarda en el almacén detrás del edificio - salvadas de la destrucción tras la caída del régimen en 1991 - incluyendo dos estatuas poco vistas del genocida Stalin. Justo enfrente de la galería hay una enorme escultura con forma de telaraña que los niños de la zona han convertido en un juego para trepar; 5.- Catedral Ortodoxa de la Resurrección de Cristo: Inaugurada en el 2014 - que reemplaza a la que fue destruida durante la dictadura comunista - y que combina arquitectura bizantina y moderna, la cual alberga algunos de los mosaicos ortodoxos contemporáneos más grandes de los Balcanes. Tanto por dentro como por fuera, su impacto visual es innegable y sin duda será diferente a la mayoría de las iglesias ortodoxas que haya visto; 6.- Mezquita Namazgja: Con una impresionante superficie de 10 000 metros cuadrados (110 000 pies cuadrados), es la más grande de los Balcanes y se alza majestuosamente en el bulevar Zhan d'Ark. Inspirada en la arquitectura clásica otomana, recuerda a la Mezquita Azul de Constantinopla. Sus cuatro minaretes alcanzan los 50 metros (160 pies) de altura, y la cúpula central se eleva hasta los 30 metros (98 pies). Tras la caída del comunismo, la mezquita se consideró una adición necesaria para la ciudad, ya que no existía una mezquita central para los musulmanes albaneses. La construcción comenzó finalmente en 2015 y Namazgja abrió sus puertas en 2024; con una capacidad para 10 000 fieles; 7.- La Pirámide de Enver Hoxa: Dominando el paisaje de Tirana, se encuentra esta horrible construcción construida durante la dictadura comunista, como mausoleo del sátrapa, Diseñado por la hija y el yerno del tirano y finalizado en 1988, este edificio fue asimismo el Museo Enver Hoxha, pero tras el derrocamiento del régimen, fue saqueada e incendiada por una enardecida multitud, quedando abandonada desde entonces. Tras haber estado cubierto de grafitis y con las paredes en ruinas, la estructura ha sido completamente renovada en los últimos años, y hoy funciona como TUMO, un centro de tecnologías creativas especializado en programación informática, robótica y empresas emergentes; 8.- La Fortaleza de Justiniano: Esta estructura bizantina data del siglo XIII. Antiguamente se ubicaba en el corazón de la ciudad y estaba sólidamente construida con gruesos muros de piedra y torres de vigilancia. Solo se conservan algunos de los muros y cimientos originales. En el pequeño bazar que se encuentra en su interior, hay tiendas que venden artesanías, además de algunos restaurantes de estilo tradicional. Sin embargo, también es fácil escapar del bullicioso centro de la ciudad, con extensos parques y colinas onduladas a tan solo un viaje. Luego de un merecido descanso, ha llegado el momento de dirigirnos a Podgorica, capital de Montenegro, dentro de nuestra ruta De los Cárpatos a los Balcanes.