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miércoles, 26 de septiembre de 2018

TRANSCARPATIA: ¿Otro foco de separatismo en Europa?

Mientras la camarilla golpista de Kiev - instalada en el poder en Ucrania en el 2014 bajo el patrocinio de los EE.UU. - se empecina a cada momento a agravar las relaciones con Rusia y se ceban con la población rusófila del este de país en una guerra de exterminio, en su extremo occidental existen otras minorías que también son brutalmente oprimidas por los fascistas ucranianos con la complacencia y el silencio hipócrita de Occidente. Entre ellos destacan los húngaros de Transcarpatia, quienes cuales cansados de sus abusos a que son sometidos a diario, han gestado un movimiento para liberarse de esa oprobiosa tiranía y reintegrase a Hungría de la cual formaron parte hasta 1918, cuando al finalizar la I Guerra Mundial, la redefinición de las fronteras la perjudicó gravemente, perdiendo más de la mitad de su territorio y millones de húngaros pasaron a convertirse en minorías en otros países. El hecho de haber pertenecido durante siglos al Imperio Austro-húngaro le ha dado un carácter peculiar, alejado de las regiones vecinas. Y en cuestiones políticas es muy evidente. Si la zona occidental de Ucrania es la más nacionalista (ucraniana), rusófoba, en la que más presencia tiene la extrema derecha y los movimientos fascistas, no debe sorprender de que en la punta más occidental, en Transcarpatia, sea todo lo contrario. Y allí dominan los partidos antinacionalistas ucranianos y se usa habitualmente el húngaro en la comunicación diaria como lengua franca y símbolo de identidad, motivo por el cual son continuamente hostilizados por los extremistas que actúan impunemente y bajo el amparo de Kiev. Quien ha salido en su defensa para denunciar los atropellos que sufren ha sido el gobierno húngaro del Primer Ministro Viktor Orban, el cual no ha dudado a dirigirse tanto a la UE como a la OTAN - de las cuales Hungría forma parte - para condenar las acciones criminales de los golpistas ucranianos en contra de sus minorías, especialmente la húngara, enviando un memorando al secretario general de la alianza atlántica, Jens Stoltenberg, que apunta a la necesidad de defender los derechos de los húngaros en Ucrania. Los reclamos acumulados son varios. Uno de los más polémicos es el referente a la ley de educación ucraniana que deja a cerca de 150.000 húngaros sin la posibilidad de estudiar en su idioma natal y obliga a impartir desde el año 2020 las asignaturas solo en ucraniano en todas las escuelas del país. El documento provocó críticas de los países vecinos, en particular de Hungría, cuya minoría étnica vive en una región también conocida como Rutenia subcarpática. Budapest llamó al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para que investigase la legalidad de esta ley ucraniana. A principios del 2018, el ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, mantuvo una reunión con el presidente de la Federación Cultural Húngara en Transcarpatia, Laszlo Brenzovics. Durante la reunión, Szijjarto aseguró que Hungría irá hasta el final en su intención de defender los intereses de los húngaros en Ucrania. Hay que destacar que Peter Szijjarto ya había visitado Transcarpatia con anterioridad, al tiempo que se negó a reunirse con su homólogo ucraniano, Pavló Klimkin. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania valoró este paso como una grave violación de la etiqueta diplomática. “Transcarpatia se siente hoy en día más parte de Hungría que de Ucrania”, afirmó el director del Centro de Estudios Políticos de Kiev, Mijailo Pogrebinski, en comentarios a la agencia FAN. Según el politólogo, en ciudades como Beregovo, “por todos lados se ven banderas húngaras” y las personas quieren que sus hijos estudien en su idioma natal, no en ucraniano. Además, la mayoría de los jóvenes sueñan con ingresar en las universidades húngaras, no las ucranianas. La hostilidad manifiesta de Kiev solo agilizó los sentimientos separatistas en la región, pone de relieve Pogrebinski. Como sabéis, los fascistas de Kiev intentan buscan a toda costa integrarse en esa organización militar, logrando adquirir el pasado mes de marzo el status de ‘país aspirante’, pero Budapest ha insinuado que bloqueará todos sus intentos para su integración definitiva, afirmó el profesor de la Academia de Ciencias de Hungría, Tamas Pal, quien agrego que la propia Carta de la OTAN, indica que los países con disputas territoriales con otros Estados - como es el caso de Ucrania - no pueden ser miembros de ella, por lo que están en la obligación de solucionarlos antes de que sea admitida. “El Primer Ministro húngaro ha afirmado que Kiev no debería contar con que Budapest retire sus exigencias. Aunque están listos para llegar a un acuerdo, si Ucrania escucha sus demandas”, explicó por su parte el politólogo húngaro Gabor Shtir. Desde el golpe de Estado en el 2014, Ucrania ha venido perdiendo el apoyo de sus vecinos europeos. Además de Hungría, los polacos también acumulan muchos reclamos de carácter histórico e ideológico, ya que también consideran como suyos territorios que una vez formaron parte de Polonia. Similar situación se repite con Rumania. De acuerdo con Tamas Pal, los problemas de Ucrania radican en la "mentalidad provincial" de sus dirigentes. El frenesí nacionalista que se ha apoderado de sus mentes les impide ver más allá de sus fronteras, donde recuerdan bien las lecciones de la historia, resumió el académico. “Nadie quiere volver a cambiar el mapa de Europa del Este, pero esto no significa que Ucrania pueda ignorar las realidades históricas. Por ejemplo, olvidarse que Mukácheve anteriormente era una ciudad húngara, país con el cual mantienen estrechos lazos históricos. Para poder integrarse a la UE, Ucrania debería acudir al diálogo y no a consignas", sostuvo Tamas Pal. El problema más notable entre los golpistas ucranianos es la incapacidad de controlar a los grupos paramilitares cuyas actividades criminales son cada vez más destructivas. “Tales fuerzas están presentes especialmente en el este del país, pero el Gobierno debería tener la capacidad de acabar con ellos. Pero hasta ahora Kiev no ha hecho ningún esfuerzo y por el contrario, los promueve abiertamente” insistió. Precisamente, uno de esos grupos mas activos que aterrorizan a la minoría húngara es la organización radical Karpatskaya Sich - 'Hueste de los Cárpatos', en ucraniano - el cual a menudo realiza las llamadas 'marchas de antorchas', manifestaciones extremistas en las que se corean lemas como '¡Gloria a la nación, muerte a los rusos!' atacando a todos aquellos que no se pliegan a sus marchas, contando para ello con el apoyo de las fuerzas de seguridad ucranianas que actúan como cómplices de sus acciones. “Las autoridades actuales de Kiev cometen un grave error cuando consideran a Ucrania un país monoétnico. El deseo [de la población] del este ucraniano de hablar y educar a sus hijos en idioma ruso fue igual de evidente como lo es hoy el deseo de los transcarpatios de seguir su educación en húngaro, rumano y polaco, que son sus idiomas natales",valora el estratega político Dmitri Mélnikov, citado por Gazeta.ru. Las declaraciones y los pasos de las autoridades húngaras en defensa de Transcarpatia ya han provocado reacciones similares a las ocurridas en Donbás y Crimea hace cuatro años. Así, el experto en temas militares Alexéi Arestovich acusó a Kiev de provocar una rebelión separatista en Transcarpatia y ser los únicos responsables del agravamiento de la situación que puede degenerar en el más breve plazo en una nueva guerra en la región :(

PLAYSTATION CLASSIC: Una versión mini de la primera consola de Sony

Parece que el tirón de la nostalgia en los videojuegos sigue existiendo y ahora es Sony la que juega una carta que nos suena en cuanto a lanzamiento de hardware. Así, tal y como vimos con Nintendo con la NES Classic mini y la SNES mini, llega el turno ahora de recuperar otra consola de antaño. Atentos, amantes de las PlayStation, porque Sony presenta la PlayStation Classic, que llega en un formato más compacto y con títulos míticos dirigidos a enamorar a los fans del producto. El anuncio lo ha llevado a cabo la compañía mediante una entrada en su blog y un vídeo en el que se resume el espíritu y parte de las características del producto. En efecto, estamos ante una versión más compacta de la PlayStation original - según afirma el propio fabricante, prácticamente la mitad del tamaño - que se podrá adquirir de forma global en todo el mundo el próximo 3 de diciembre. ¿Por qué ha elegido Sony esta fecha en concreto? Porque coincide con el lanzamiento de la PS1 en Japón hace exactamente veinticuatro años: la PlayStation original se lanzó inicialmente en su país de origen el 3 de diciembre de 1994, y en ese momento ni las previsiones más optimistas podrían adivinar el impacto del producto a lo largo de los años. El fabricante ha ideado con la PlayStation Classic un formato de consola compacto y que basta con conectar al televisor nada más sacarse de su embalaje para poder comenzar a jugar, solo o acompañado. La Classic llega, de esta manera, con todos los ingredientes para poder disfrutarse desde el minuto uno y así, el paquete incluye dos mandos -una réplica a escala de los mandos originales de la consola- y hasta veinte juegos precargados entre los que nos encontramos algunos títulos que marcaron una época como "Jumping Flash!" (1995), "Wild Arms" (1996), "Final Fantasy VII" (1997), "Tekken 3" (1997) y "R4 Ridge Racer Type 4" (1998). Todos ellos siguiendo fielmente el aspecto e imagen pixelados del momento. Según vemos en la web de Sony, la PlayStation Classic hereda toda la carga genética de la primera PS en cuanto a diseño, con el característico tono y añadiendo pequeñas variaciones en lo referente a puertos de entrada y salida. Así, un puerto HDMI y un microUSB (y los puertos para los mandos). En cuanto a los controladores, otro aspecto que vemos es que no incluyen DualShock. Tampoco incluirán el adaptador de corriente (habrá que comprarlo por separado), pero incluye un cable HDMI y un cable USB (y la tarjeta de memoria virtual). Eso sí, Sony parece plantearlo como regalo para Navidades porque estará disponible a partir del 3 de diciembre por 99,99 dólares/euros en Japón, Estados Unidos y Europa (a falta de saber los países concretos), especificando que serán unidades limitadas. De esta manera, Sony pretende seguir la estela, como hemos apuntado, de Nintendo, que sigue haciendo caja en volúmenes ingentes en este nuevo segmento para los más nostálgicos. Que nadie piense que se trata de un guiño a sus fans con más añoranza: el negocio de las consolas retro mueve millones, muchos millones :)

SPACE X: Una obsesión compulsiva por el planeta rojo

Desde hace algunos meses hemos visto cómo SpaceX - la compañía de Elon Musk - ha batallado con fijar su meta máxima, y sentido último de su creación: lograr su primer viaje privado con pasajeros civiles al espacio. Lanzar a la Luna a los primeros turistas espaciales como primer paso, por momentos parecía un objetivo casi imposible. Pero Musk acaba de sorprender a todos; con el anuncio de que ya tiene reservado su primer viaje con su primer pasajero, un multimillonario japonés. El viaje se llevará a cabo a bordo del Big Falcon Rocket (BFR), que hasta ahora solo se ha mostrado en diseños e imágenes, cuya construcción podría tener un costo de unos 5.000 millones de dólares. Al igual que en los cohetes desarrollados antes por SpaceX, el Falcon 9 y el Falcon Heavy, la primera parte puede separarse del resto del cohete y regresar a la Tierra para un aterrizaje vertical. La nave continuará hacia la Luna, impulsada por sus motores. Se espera que tenga capacidad para unas 100 personas y el volumen de su área presurizada interior sería comparable a la de un Airbus A380, algo que nunca se ha hecho. Se espera además que el sistema de lanzamiento podría algún día ser utilizado para colonizar la Luna y Marte, aunque esos destinos tienen distinta complejidad: mientras que un viaje a Marte puede llevar de dos a seis meses, ir a la Luna suele demandar unos tres días. La peculiar expedición está programada para tener lugar en el 2023, aproximadamente. Ya se sabe que es frecuente observar cambios y aplazamientos en las fechas de lanzamiento, por lo que tampoco conviene fiarse en exceso de esta previsión. Como sabéis, cuando Elon Musk decidió fundar en el 2002 su empresa de transporte aeroespacial, muy pocos confiaban en que el estrafalario emprendedor sudafricano pudiese culminar con éxito uno de sus proyectos más ambiciosos. Hoy esta idea parece igual de improbable - al menos en los plazos que ha marcado el empresario-, sin embargo, en estos años Musk ha logrado recuperar el interés del público por la olvidada carrera espacial. El lanzamiento del Falcon Heavy en febrero, que transportaba en su interior un automóvil Tesla Roadster con un maniquí disfrazado de astronauta a los mandos, se emitió a través de YouTube, convirtiéndose en el segundo evento en vivo más visto de la historia de la plataforma, con más de 2,3 millones de espectadores simultáneos. Hasta el Falcon Heavy, los cohetes usados para las misiones espaciales eran como una bengala, sólo se podían utilizar para un único lanzamiento. La revolución de Musk ha consistido en lograr que estos enormes y costosísimos vehículos puedan reutilizarse. "Han reducido en gran medida el coste de las misiones espaciales, lo que permitirá incrementar la frecuencia de los lanzamientos", explica por correo electrónico Greg Autry, profesor asistente en la Universidad de California del Sur. Autry trabajó durante años en la NASA como enlace con la Casa Blanca. La mayor innovación de SpaceX, señala el experto, está en haber conseguido transformar el proceso de fabricación de los cohetes aprovechándose de las economías de escala. "En lugar de construir cohetes uno por uno para misiones específicas desde un diseño inmutable, están constantemente desarrollando nuevos modelos en la cadena de producción e incorporando mejoras". En la práctica, esto se traduce en lanzamientos más económicos. Y es que mientras los proveedores tradicionales de la NASA, como la United Launch Alliance (ULA) -una joint venture entre Lockheed Martin y Boeing- cobran alrededor de 400 millones de dólares al gobierno estadounidense por un lanzamiento, SpaceX es capaz de reducir el coste hasta los 80 millones. De hecho, el precio podría bajar hasta los 30 millones, según los últimos cálculos de la empresa. "Esta diferencia viene de las economías de escala, la fabricación continua y el estar dispuestos a probar cosas nuevas", resume Autry. Al contrario que el fabricante de vehículos eléctricos Tesla, también fundada por el sudafricano, SpaceX es 100% privada. Musk posee una participación mayoritaria en la start up, junto a inversores como Google, Fidelity Investments y Founders Fund, y no divulga sus ingresos. Pese a ello, su valor se estima en más de 28.000 millones de dólares (algo más de 24.000 millones de euros), situándose junto a Uber, Airbnb y WeWork entre las start up norteamericanas más valiosas del mundo. El sueño de Musk es convertir el negocio del transporte aeroespacial en algo tan lucrativo que permita costear su proyecto más grandilocuente: colonizar Marte. El empresario ya ha anunciado un primer viaje en el 2023 para cien personas que, según sus palabras, "será tan asequible como comprar una casa". Lo cierto es que son demasiadas las incertidumbres para asegurar con certeza que un proyecto de esta envergadura vea la luz en un plazo de tiempo tan corto, menos de tres años. Lo que sí es viable, y de hecho está resultando de lo más rentable para SpaceX, son los lanzamientos de satélites. Se estima que la empresa controla más de la mitad del mercado de lanzamiento mundial de cohetes. En el 2017, su nave Falcon 9 alcanzó su órbita en 18 ocasiones, más que ningún otro vehículo de lanzamiento en el mundo. Para este año, la compañía ha anunciado que realizará, al menos, otros 30 lanzamientos. SpaceX cuenta con más de un centenar de clientes entre los que se encuentran compañías de satélites de Estados Unido, Europa y Asia, como Maxar, Eutelsat y ABS; además de la NASA y otras agencias del Gobierno federal de los EE.UU. :)

miércoles, 19 de septiembre de 2018

UIGURISTAN: ¿Un “asunto interno” para China?

A pesar de todos sus esfuerzos por querer presentarse como un país moderno con una floreciente economía y un creciente peso en la escena política mundial - al extremo de su nada disimulado deseo de convertirse en la superpotencia del Siglo XXI - de puertas para adentro, China muestra su verdadero rostro autoritario y represivo que se vale de la coerción para combatir a quienes considera sus enemigos y lo hace sin ningún escrúpulo, donde el monopolio del poder es exclusivo del partido comunista y que no toleraría bajo ningún concepto la posibilidad de compartirlo. Este sometimiento también se extiende a sus minorías religiosas, en especial en el oeste del país, donde por ejemplo, tanto los tibetanos (budistas) como los uigures (musulmanes) viven oprimidos bajo fuertes presiones, en medio de una poderosísima ofensiva militar, económica, cultural y demográfica de la etnia mayoritaria en China, la de los Han. Ante las críticas internacionales por su proceder, sus dirigentes responden que se trata de un “asunto interno” chino rechazando cualquier tipo de mediación. En el caso de los uigures, que habitan un extenso territorio (conocido históricamente como Uiguristan) este siempre perteneció a China, pero aprovechando la prolongada guerra civil en que estaba sumido el país desde la caída del Imperio del Gran Qing, los uigures formaron en 1933 la denominada República del Turquestán Oriental, bajo tutelaje soviético, pero Mao Tse Tung logró incorporarla a su República Popular China en su fundación, en 1949, como la provincia que hoy se llama Xinjiang, procediendo a una intensa asimilación, mediante el asentamiento de los chinos de etnia Han, quienes por aquellos años apenas eran el 4% y hoy representan el 40%. Y su papel no es sólo apabullar en número, sino controlar la provincia y mantenerla “fiel” a Beijing. Los uigures o se sometían a sus caprichos o se enfrentaban a la marginación. Como respuesta a esta practica generalizada impuesta por los chinos, la oposición se ha expresado tanto de una forma pan-túrquica (sostenido por la Organización para la Liberación del Turkestán Oriental, es un nacionalismo de los pueblos turcos que hay desde Siberia hasta la actual Turquía) como en la pan-musulmana (a través del Movimiento Islámico del Turkestán Oriental, que ha adoptado tácticas de lucha armada) a los que China califica de terroristas. Las denuncias públicas sobre la dura represión que sufren por parte de las autoridades chinas han arreciado en las últimas semanas, llegando hasta el comité antidiscriminación de la ONU. Según los expertos que estudiaron el caso, hasta un millón de uigures han sido encerrados en alrededor de mil 200 campos de reeducación, donde viven en duras condiciones de hacinamiento, hambre y malos tratos, en los que muchos sufren torturas o han sido asesinados. Fuentes oficiosas en Beijing se han limitado a reconocer que “por la paz y la estabilidad en la región hay que estar dispuesto a pagar un alto precio”. Para ellos, se tratan de “centros de educación vocacional y entrenamiento a donde son enviados criminales involucrados en delitos menores para “erradicar el extremismo religioso”. No obstante, lo cierto es que la situación en Xinjiang no ha hecho más que deteriorarse desde los graves sucesos del verano del 2009, los más violentos de la historia reciente de China, con más de 150 muertos. A ello debemos agregar la violencia de grupos de militantes uigures, que en los últimos años han lanzado ataques indiscriminados con cuchillos, matando a decenas de civiles en estaciones de trenes y otros lugares de gran afluencia de público, corre al parejo de una dura y generalizada represión. Pero a raíz de que, en marzo del 2014, un ataque masivo con cuchillos dejó 31 muertos en la estación de tren de la ciudad de Kunming (según las autoridades chinas, aunque se estima que fueron muchos mas), el gobierno declaró la “guerra popular contra el terrorismo”, y  llamó a la gente a “enterrar los cadáveres de los terroristas en un gran mar de guerra popular”. Si el control de la región siempre fue una preocupación, esta creció en importancia tras el derrocamiento de la dictadura comunista y el colapso de la Unión Soviética, debido al renacimiento islámico en el Asia Central y el surgimiento de nuevas naciones musulmanas, que los uigures desean imitar. En ese marco, no tardaron en producirse movimientos independentistas utilizando la violencia para intentar conseguir sus fines. Como podéis imaginar, la respuesta de Beijing fue la represión indiscriminada, así como la masiva llegada de chinos de la etnia Han para poblar la provincia separatista de forma acelerada. Aparte de ello, se centró en “integrar” simultáneamente a Xinjiang con China en términos económicos y sacarla de su aislamiento, así como la modernización de sus vías de comunicación para “facilitar” la llegada de las fuerzas represivas y tenerla bajo su control. El desarrollo económico pasó a ser la palabra de orden y con el inicio del nuevo siglo, Jiang Zemin (1989-2002) lanzó la campaña de estímulos de la región del Oeste. Se concibió entonces como una gran base industrial y agrícola y un corredor de energía y comercio para la economía nacional, lo cual permitió el fortalecimiento de la presencia del Estado en la región ya que el logro de aquellos objetivos dependía de la capacidad de arbitrar una mayor interacción y cooperación de China con los países vecinos. Beijing comenzó a hablar entonces del “puente terrestre euroasiático continental” que serviría no solo para vincular las principales economías de Europa y Asia oriental y meridional sino que aseguraría la integración activa de China con el resto del mundo. Esta dinámica se mantuvo durante el mandato de Hu Jintao y se reforzó con el autoproclamado “emperador” Xi Jinping, formando parte indisoluble de la Ruta de la Seda, para lo cual se incremento aun mas la llegada de los Han. Esto exacerbó las tensiones y complicaron las relaciones de los uigures con el Estado. Si con una mano se promueve “el desarrollo y el bienestar” concebidos a la manera de Beijing, con la otra se multiplicaron las campañas contra aquellos que se consideraban “elementos antisociales”. El clima posterior al 11S generalizó la represión, catalogándolos como terroristas y el consiguiente aumento de las medidas punitivas. Esta posición se ha visto reforzada con la presencia en los últimos años de miles de uigures en las filas de grupos terroristas -como ISIS, Al Qaeda, Al Nusra y Cascos Blancos - financiados por Washington y que operan en Siria e Irak. La asociación con el terrorismo también se vio facilitada por el tipo de acción violenta desarrollada por los propios opositores uigures dentro del territorio, que comenzaron a ser apoyados por los EE.UU. quienes vieron en ellos a unos invaluables “aliados” en su lucha de poder con China. Como respuesta ante esta amenaza, Xi Jinping pidió construir ‘una gran muralla de acero’ para salvaguardar la estabilidad de la región, fortaleciendo y ampliando la presencia de las fuerzas de seguridad en Xinjiang, colocando como responsable al jefe local del partido Chen Quanguo, quien ha aplicado una política de línea dura, persistiendo en los arrestos y encarcelamientos para mantener a raya a la población. Ello no ha evitado que se hayan producido graves incidentes (como el ocurrido en el 2015 cuando una mina de carbón fue asaltada con el balance de 50 muertos). Se sabe de otros sangrientos enfrentamientos que han cobrado cientos de victimas desde entonces, aunque las informaciones para confirmarlas son muy limitadas, gracias a la férrea censura establecida en el país. Esta situación ha abierto una brecha cada vez mas profunda entre los uigures de un lado y los ocupantes Han y el gobierno por el otro, donde el odio y el resentimiento esta presente a cada momento. El gobierno chino se niega a reconocer que la privación de derechos y la brutal represión contra sus minorías generan más descontento, al aplicar mano dura de una forma desproporcionada. La apuesta por una represión tan acusada acabará por agravar las tensiones étnicas hasta hacerlas insostenibles. Beijing utiliza la amenaza del terrorismo para tratar de deslegitimar absolutamente toda la propuesta de la comunidad uigur y justificar el clima de terror que hoy impera en Xinjiang. La falta de un debate interno en China en torno a la idoneidad de estas políticas evitando su cuestionamiento, facilita su generalización sin matices. La aplicación de una línea dura contra los uigures (y también su posición en el conflicto sirio) han llevado a China a situarse en el punto de mira de EE.UU. y los islamistas radicales de Oriente Medio, financiados por Washington. No sorprende por ello que los uigures están cada vez más presentes en el discurso de la Casa Blanca, tal como hace con los kurdos en Siria e Irak, para luego utilizarlos en sus guerras de agresión mediante el apoyo a grupos terroristas que hacen “el trabajo sucio” para Washington, quienes tras el colapso del ilusorio “califato” de ISIS (borrado del mapa bajo toneladas de bombas de la aviación rusa) buscan facilitar el retorno a Xinjiang de aquellos uigures que combatieron en las filas terroristas, para que desaten un baño de sangre en la región, intentando así “distraer” a China de otros asuntos mas importantes como son Corea del Norte, Taiwán y el Mar Meridional, puntos de fricción con los EE.UU. Lo único que van a conseguir es el recrudecimiento de la represión por parte de Beijing, que agravaran las tensiones hasta el infinito, lo cual por cierto, favorecerá los intereses de Washington. :(

APPLE WATCH SERIES 4: Piensa en grande

Apple ha presentado sus novedades, entre ellas, la renovación de su reloj, el Apple Watch Series 4. Tal y como se había filtrado en los últimos días, vuelve a llegar en dos versiones de tamaño, pero esta vez superiores a las anteriores. Si desde el 2014 conocíamos a las variantes de 38 mm y 42 mm, ahora estas crecen ligeramente hasta los 40 mm y los 44 mm respectivamente. Además, crecen también sus pantallas, que reducen sus marcos, especialmente en el modelo de 44 mm, que ya tiene un punto diferenciado más respecto a la versión de menor tamaño. Con los nuevos tamaños y las pantallas que se estiran un poco más llega también una nueva resolución, que ya alcanza los 384 x 480 píxeles. Como curiosidad, esta resolución ya es superior a la que tenía el iPhone original en un tamaño mucho mayor. No hay ningún modelo "Edition" en oro o cerámica como en versiones anteriores, y todo queda para el aluminio y el acero ya conocidos. La esfera que corona este artículo y es la elegida para buena parte del marketing de Apple no es casual. Es nueva, y simboliza por un lado la capacidad de la nueva pantalla, de mayor tamaño y resolución, para mostrar más información simultánea. A gusto del usuario quedará personalizarla según le interese, quizás a los vecinos del norte no les resulte tan prioritario tener controlado el nivel de radiación ultravioleta. Junto a ellas llegan muchas más esferas, tanto analógicas como digitales. Por otro lado, también simboliza el nuevo impulso del Apple Watch: mantenernos informados y tener monitorizados muchos parámetros del día a día. Como en su momento, con los Series 2, se impulsó el uso del reloj para la medición de actividades deportivas. Las complicaciones, término heredado de la horología tradicional, se multiplican en esta versión. Una buena noticia es que es compatible con las correas de las tres generaciones anteriores, pese a que el tamaño ha variado. El conector es exactamente el mismo, así que no habrá problemas de incompatibilidades ni tendremos que deshacernos de las del nuestro antiguo modelo. La corona ahora también da feedback háptico, como las pantallas de los iPhone recientes. Trae el chip S4, que mejora el rendimiento, y el rediseño mejora, según Apple, la conectividad de las antenas. El acelerómetro y el giroscopio también han sido renovados, ahora son mucho más sensibles y rápidos a la hora de capturar información. La batería sigue durando "un día" según la información proporcionada por Apple. El Apple Watch Series 4 también es capaz de detectar caídas, resbalones y golpes, y además diferenciar entre estos tres tipos de pequeños accidentes.Al detectar una caída, muestra una alerta, y si no respondes en menos de un minuto, llama al contacto que tengas asignado como para llamar en caso de emergencias. En la línea de esto último y de lo visto hasta ahora con las notificaciones de pulso excesivamente alto, que podría indicar una arritmia, por ejemplo, llegan más novedades: el Apple Watch Series 4 también detecta pulsos demasiado bajos, fibrilación por ritmos irregulares, y electrocardiograma integrado como gran mejora relacionada con el corazón, aunque estará disponible más adelante y solo en los EE.UU. Como en modelos previos, habrá versiones propias de Nike y de Hermes. En cuanto a su coste y disponibilidad, llegarán el próximo 21 de septiembre, y podrán reservarse a partir del 14 de septiembre. La versión Nike+ en cambio no se venderá hasta el 5 de octubre. La edición con GPS saldrá a la venta a partir de 429 euros para la versión de 40mm y de 459 euros para la de 44mm :)

ASSASSIN´S CREED ODYSSEY: ¿La última entrega de la épica saga de Ubisoft?

El más reciente título anunciado de la saga de Ubisoft que se lanzará para PC, PS4 y Xbox One el próximo 5 de octubre, podría ser también el último. En efecto, la compañía pretende darle un respiro a la saga y esperar un tiempo indeterminado antes de volver a plantearse una nueva entrega. ‘Odyssey’ se recrea en la Grecia Antigua, más concretamente en Esparta, donde podemos encarnar a un mercenario proscrito que debe recorrer un largo camino hasta que logra proclamarse un héroe legendario. Aquí ‘Assassin's Creed’ abandona el rigor histórico de otras entregas para entremezclar historias de la mitología griega y batallas en pleno Peloponeso (entre Esparta y Atenas) y se nos presenta por primera vez en la saga a dos personajes a elegir: Alexios y Kassandra, ambos descendientes del general espartano Leónidas. Si bien no habrá diferencias entre cada uno, sí que importarán mucho nuestras elecciones en las misiones, al contar con distintos diálogos (más de 30 horas de conversaciones, ojo) que podrán variar el devenir de la historia. De hecho, Ubisoft asegura que contaremos con múltiples finales, lo cuál suena interesante. Probablemente nos encontremos ante el título más sólido de toda la saga por una simple razón: hay una exquisita mezcla de batallas navales y terrestres. Sucede que el mismo equipo que diseñó todo el aspecto marítimo de ‘Black Flag’ lo ha hecho ahora para ‘Odyssey’, y esa experiencia realmente se nota en la recreación de cada ola, escaramuza y barco, que es sencillamente maravillosa. Pero no sólo estamos ante un juego naval, ya que la terrestre también nos ofrece amplios mapas y ciudades, a los que ya estamos acostumbrados. Es como coger lo mejor de la entrega de piratas y unirlo a lo superior que nos dio ‘Origins’. Obviamente, al igual que ocurre con el equipo del propio personaje, las embarcaciones y tripulaciones se pueden ir mejorando a lo largo del juego. En cuanto al aspecto mitológico, nos enfrentaremos tras finalizar la historia con Medusa - que petrificaba con su mirada a cualquiera que se acercase a su templo - siendo el mayor desafío que debemos vencer. Como podéis imaginar, estas batallas contra seres mitológicos le aportan al juego un nuevo aire y combates con una mayor profundidad, así como diversión y entretenimiento a raudales, por supuesto. Cada uno de estos personajes y dioses cuenta con poderes únicos de los que tendremos que encontrar la forma de defendernos, así que la dinámica cambia según subimos de nivel. Puede que nos encontremos ante el último ‘Assassin's Creed’ en unos años, pero no cabe duda que ‘Odyssey’ nos va a dejar con un buen sabor de boca y con horas y horas de entretenimiento aseguradas. Crucemos los dedos para que Ubisoft incorpore a este nuevo título contenidos e historia a través de futuros DLC, lo que acorten la espera hasta la siguiente entrega :)
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