
Venga ya, he dejado pasar un día para ver la reacción de la prensa oficialista al anuncio - dado a conocer por un impresentable ministro de Defensa - de la adquisición por parte del Perú de un indeterminado numero de tanques de procedencia china, para según el,“repotenciar“ a las fuerzas armadas y sustituir a los vetustos y obsoletos T-55 soviéticos. Precisamente durante la llamada Gran Parada Militar realizada este martes en el Campo de Marte, se exhibieron cinco de esos polémicos vehículos, que llamaron la atención sobre todo por su insignificante tamaño. La presentación de esta chatarra obedecería a que el gobierno aprista ya habría optado por ellos, a decir del ministro Rafael Rey, quien dio por hecho el contrato. “Es casi segura esa posibilidad”, dijo: “Por eso salieron a desfilar”, como si fueran gran cosa. Tuvo que admitir que estos tanques chinos solo eran de exhibición porque no contaban con el equipamiento requerido. Si bien hubo otros modelos que estuvieron en disputa, el gobierno se habría decidido por los tanques chinos debido sobre todo a su bajo precio, a pesar de la opinión en contra de los especialistas. En efecto, los MBT 2000 ya fueron evaluados en julio pasado por efectivos del Grupo Técnico Operativo de Apoyo a la Adquisición de Tanques, que forma parte de la Dirección General de Logística del Ejército (Digeloge), y que viajaron especialmente a Asia para realizar esa tarea, los cuales quedaron decepcionados porque no respondían a las exigencias que se necesita en una guerra moderna. Según fuentes vinculadas con el proceso de selección, entre los finalistas estaban el T-90S ruso, el T-84 Oplot de Ucrania y el Leopard 2A6 de Alemania. En la lista inicial no aparecía la chatarra china, pero sin embargo esta fue sorpresivamente elegida al final. La denominación original del MBT 2000 es el tipo 90IIM y su diseño se basa en el tanque soviético T64. Aparte de China y Pakistán - que lo fabricaron conjuntamente- no hay otro país que haya adoptado este modelo de “carro de combate”, porque en realidad no sirven para nada. El solo verlos en el desfile dio vergüenza ajena. ¿Alguien en su sano juicio puede creer que con estas latas ambulantes se podrá hacer frente a los famosos Leopard II alemanes que tiene el ejercito chileno? No tienen comparación desde ningún punto de vista. ¿No les parece suficiente la gran cantidad de autos chinos de ínfima categoria - sean “ticos” o “combis” asesinas - que colapsan nuestras calles? Estas chatarras contaminantes son las principales culpables del caos vehicular que se vive a diario en Lima. ¿Que intereses ocultos hay en su inminente adquisición? Esta bien modernizar nuestro ejército pero no a ese precio, con estos desechos militares chinos estaremos peor que antes, mientras otros engordan sus bolsillos con las jugosas “comisiones” por la compra de esta basura.Lo que se viene es un escándalo de proporciones que tarde o temprano estallará en la cara de Alan García Pérez.De eso no hay duda alguna :(






