En un futuro no muy lejano, la humanidad está a punto de describir la verdad sobre la existencia de extraterrestres, un secreto que ha permanecido oculto durante varias décadas. Mientras millones de personas se preparan para recibir la revelación, algunas viejas creencias se ven cuestionadas, y la forma en la que entendemos el universo empieza a cambiar. Entre conspiraciones, avances de la tecnología y encuentros inesperados, la revelación promete cambiar vidas, relaciones y la propia percepción de nuestro lugar en el universo para siempre. Nos estamos refiriendo a Disclosure Day (El día de la revelación), un mediocre filme estadounidense estrenado en junio del 2026, dirigido y producido por Steven Spielberg, con guion de David Koepp basado en una historia nada original de Spielberg, repetitivo hasta el cansancio, Mientras el mundo se encuentra al borde de la Tercera Guerra Mundial, el Dr. Daniel Kellner (Josh O'Connor), especialista en ciberseguridad, roba de la Corporación Wardex, una rama secreta del gobierno estadounidense, una pieza de tecnología extraterrestre y archivos relacionados que detallan varios eventos de contacto humano-alienígena desde el incidente de Roswell. El director ejecutivo de Wardex, Noah Scanlon, descubre el robo y acusa a Daniel de ser un espía extranjero, convirtiéndolo en objetivo de las autoridades federales. Daniel se esconde en un convento con su novia, Jane Blankenship. Mientras en Kansas City, la meteoróloga Margaret Fairchild se prepara para ir a trabajar cuando un cardenal entra volando en su casa, la observa brevemente y luego se va. El incidente despierta en ella habilidades psíquicas latentes, permitiéndole comprender intuitivamente los pensamientos y emociones de los demás, y comunicarse inconscientemente en idiomas que nunca ha aprendido. Durante una transmisión meteorológica en vivo, Margaret comienza a hablar inesperadamente en un idioma desconocido. Las imágenes de la transmisión se vuelven virales y llaman la atención de Wardex, que identifica el idioma como de origen extraterrestre. Tras ser hospitalizada y casi capturada por los agentes de Scanlon, Margaret también se esconde. Daniel le revela a Jane los archivos robados, explicándole que Wardex ha estado experimentando con cautivos alienígenas y aplicando ingeniería inversa a su tecnología, y declara su intención de hacer pública la información. Daniel se entera de la existencia de Margaret y descubre que es el único que puede comprender el idioma alienígena que ella habló en la transmisión. Mediante un dispositivo alienígena que le otorga capacidades telepáticas, Scanlon establece un vínculo psíquico con Jane y lo usa primero para que ella intente matar a Daniel, y luego para rastrearlos hasta un hotel. Jane escapa con otro dispositivo alienígena, también robado por Daniel, pero este es capturado. Mientras tanto, a medida que sus habilidades se desarrollan, Margaret recibe visiones de Daniel y los sigue hasta una instalación secreta donde lo mantienen retenido. Escapan cuando Margaret aprende a usar sus habilidades para influir empáticamente en sus perseguidores y hacer que se rindan. Uno de los hombres de Scanlon que no se ve afectado, Casper Boyd, estrella intencionalmente su auto contra el costado de un tren de carga que pasa. Daniel saca a Margaret justo a tiempo para que puedan subir al tren y ponerse a salvo. Margaret y Daniel son rescatados por un equipo de empleados de Wardex que se han convertido en informantes. Su líder, Hugo Wakefield, quien ha estado trabajando con Daniel, los resguarda en un almacén que contiene una reconstrucción de la casa de la infancia de Margaret y la anima a recuperar recuerdos reprimidos relacionados con el fenómeno extraterrestre. Allí, Margaret recuerda que ella y Daniel fueron abducidos por extraterrestres cuando eran niños y sometidos a experimentos que les otorgaron sus poderes, mientras Margaret cantaba para dormir la canción de Cenicienta y cuando caminaba en ella en la nieve pensando que la nave alienígena era la casa de Hansel y Gretel. También descubre que los extraños animales que han aparecido a lo largo de sus vidas son extraterrestres que adoptan formas inofensivas para observarlos que escogieron la forma de cardenal, ciervo, zorro y mapache. Margaret y Daniel, acompañados por los informantes, regresan al estudio de televisión de Margaret para realizar una transmisión pública que llaman el "Día de la Revelación". Scanlon y su equipo intentan detenerlos, desactivando la red eléctrica y el generador de respaldo de la estación, pero Jane llega y le da su dispositivo a Margaret, quien lo usa para restablecer la energía. Derrotado, Scanlon decide observar en lugar de seguir intentando detenerlos; Boyd se va furioso. La transmisión revela al mundo atónito evidencia histórica de encuentros con extraterrestres y los encubrimientos gubernamentales subsiguientes. Mientras la transmisión llega a una audiencia global, deteniendo la guerra inminente, los informantes revelan la identidad de uno de los extraterrestres que liberaron. El extraterrestre le susurra un mensaje a Daniel, quien se lo transmite a Margaret. Con el mundo observando, Margaret se prepara para entregar el mensaje, diciendo: "Escuchen". Protagonizada por Emily Blunt, Josh O'Connor, Colin Firth, Eve Hewson y Colman Domingo, desde su estreno ha recibido muchas críticas, y si bien consideran que no es la peor película del año, bien podría ser la más decepcionante. Para empezar, está dirigida por Steven Spielberg. Además, trata un tema que le ha obsesionado a lo largo de su carrera: la llegada de extraterrestres a la Tierra. Abordó el tema por primera vez en Firelight, una película que realizó siendo adolescente en 1964. Retomó la temática en 1977 con su obra definitiva sobre OVNIS, "Encuentros cercanos del tercer tipo", y la ha retomado varias veces desde ese momento, como en "E.T., el extraterrestre". Cuando se lanzó el escalofriante tráiler de Disclosure Day - que incluía el crédito "historia de Steven Spielberg", sugiriendo lo mucho que le importa esta premisa -, muchos esperábamos que el cineasta, a sus 79 años, nos ofreciera una obra maestra que culminara su carrera: su última y profunda reflexión sobre una cuestión que ha ocupado sus pensamientos e investigaciones durante la mayor parte de su vida. ¿Pero qué nos ofreció en su lugar? Un thriller endeble y anticuado, lleno de persecuciones automovilísticas y sin ninguna idea nueva sobre los extraterrestres que no hayamos escuchado ya. Al parecer, para Spielberg el mundo no ha evolucionado desde el estreno de "E.T., el extraterrestre". En esencia, Disclosure Day se trata un episodio sin gracia de "Los expedientes secretos X" o una historia más convencional de "Una batalla tras otra", en la que unas personas que no nos importan son perseguidas por otras personas que tampoco nos importan. Pero hay un problema argumental desconcertante de la película. Y es que su mayor misterio no tiene que ver con los extraterrestres, sino con la razón por la que Wakefield le dedica tanto tiempo y esfuerzo a construir... una maqueta de una casa a tamaño real. Disclosure Day podría no resultar tan insatisfactoria si uno comparte el optimismo ingenuo que Spielberg le imprime; además, cuenta con secuencias de acción coreografiadas con maestría, aunque a veces recuerden a las viejas y recicladas aventuras de Indiana Jones. Por ello, la primera frase que pronuncia Firth resulta profética: "Bueno, todo esto es bastante decepcionante". Los temas principales - si pueden coexistir los alienígenas y una deidad suprema, y por qué es importante la empatía - se transmiten a través de soporíferos personajes que pronuncian discursos largos y pulidos al respecto. Y su tesis sobre la vida extraterrestre carece tanto de inspiración que uno pensaría que Spielberg le dedicó apenas unos minutos de reflexión, y no varias décadas. No voy a revelar el final, pero hay muy poco en la película que no apareciera ya en el tráiler... y muy poco que no estuviera presente en "Encuentros cercanos del tercer tipo" de hace casi 50 años. Por lo visto, a Spielberg se le acabo la imaginación.