A diferencia de ISIS (aquel grupo terrorista creado y financiado tanto por los EE.UU. como por Arabia Saudita y entrenado en campos de Jordania por agentes de la CIA y el Mossad israelí) que fue virtualmente exterminado por los rusos y los iraníes en Siria e Irak, sus “primos hermanos” de Boko Haram, otra entidad criminal que Washington ayudo a ascender al poder, continua haciendo de las suyas en Nigeria donde desde hace mas de diez años ha instaurado el terror, castigando severamente a ese país del África Occidental rico en petróleo, pero que paradójicamente se debate en medio de una grave crisis humanitaria, tras lo cual se esconde el deseo de los estadounidenses de apoderarse de sus inmensos recursos energéticos, creando todas las condiciones para hacerla ingobernable y hacerse con ella. De momento, la administración Trump está considerando decretar la prohibición de viajar a los EE.UU. a ciudadanos de cinco países más, incluido Nigeria, lo cual ha generado mucha controversia. Como señalan varios medios de comunicación, la decisión tomada por la Casa Blanca ha sido una sorpresa para el gobierno nigeriano, que tendrá que buscar otras maneras para que sus funcionarios puedan reunirse con los inversionistas. Se sabe que Nigeria trabaja junto con los EE. UU. en áreas como “la lucha contra el terrorismo” (aunque pueda resultar paradójico sabiendo a que grupos financia Washington) por lo que es difícil discernir la razón oficial que ha llevado a Trump a considerar la inclusión de Nigeria en su lista negra. A ello debemos agregar que la Agencia de los EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) ha estado haciendo todo lo posible para impedir que la vital ayuda humanitaria llegue a Nigeria el año pasado. Una cláusula relativamente nueva en todos los contratos de subvención ahora requiere que las agencias receptoras tengan la aprobación de un Oficial del Acuerdo de USAID por adelantado “para evitar que termine en manos de nuestros enemigos” según afirman a modo de excusa ¿Porque ahora muestran tanta hostilidad hacia “un aliado”? ¿O es que nunca lo consideraron así? Esta restricción va en contra de los principios básicos que rigen la ayuda humanitaria, uno de los cuales establece que la ayuda debe proporcionarse cuando sea necesario y no puede verse influenciada por otras consideraciones, especialmente políticas, como es en este caso. Por lo visto, los EE.UU. parecen estar apuntando a Nigeria en más de un sentido, aunque esto como era de esperar, no ha sido destacado por los principales medios de comunicación en manos del establishment. Como sabéis, ese país se enfrenta a una de las crisis humanitarias más graves del mundo como resultado de un conflicto que se prolonga desde hace más de diez años. Como resultado de la violencia implacable perpetrada por los terroristas, 7.1 millones de personas necesitan ayuda, y 1.8 millones han sido desarraigados de sus hogares (la mayoría de las cuales son mujeres y niños) quienes han huido precipitadamente para salvar sus vidas y no morir a machetazos a manos de Boko Haram. Se cuentan innumerables historias de horror acerca de matanzas indiscriminadas cometidos por estos asesinos cuya sed de sangre parece insaciable. Fuentes oficiales informan que hasta el momento han asesinado a más de 27,000 civiles de la forma más incruenta e incluso al momento de escribir estas líneas, varias comunidades siguen siendo blancos de ataques violentos. Cabe destacar que Nigeria ya estaba luchando con una crisis humanitaria pendiente antes de que estallara el conflicto. Seis estados en el noreste de Nigeria estaban rezagados con respecto al resto del país en términos de su desarrollo socioeconómico. De eso se aprovecho los EE.UU. por medio de Boko Haram para hacerse presente y desatar el caos. La situación que afecta a estos estados abandonados a su suerte ahora se ha descrito como “similar a la hambruna” donde miles han muerto de inanición. Según la ONU, la inseguridad en partes de Nigeria ha jugado un papel importante en la reducción de la ayuda humanitaria. Esencialmente, los nuevos requisitos de USAID están empeorando una situación ya de por si delicada. Para quienes no estáis enterados, el financiamiento humanitario para el sur de Somalia se redujo en un 88 por ciento entre 2008 y 2010 luego de que los EE,UU, incluyera a Al-Shabaab en su lista de grupos terroristas, criminalizando la provisión de cualquier cosa que pudiera ser considerado material de apoyo. Y es que una vez que Washington impone restricciones a la ayuda humanitaria que van en contra de los principios que la guían, podemos esperar ver cada vez menos provisiones para quienes realmente lo necesitan. Ante todo, tenemos que agregar que Boko Haram no siempre fue la amenaza real que es hoy, ya que comenzó como un grupo marginal. Fue solo luego del intervencionismo tanto estadounidense como de la OTAN en el norte de África, que grupos terroristas como Boko Haram comenzaron súbitamente a prosperar gracias al “generoso” apoyo que comenzó a recibir. Luego que los estadounidenses derrocasen al líder libio Muammar Gaddafi en el 2011, sus armerías fueron saqueadas y estas se diseminaron desenfrenadamente por todo el país, creando una situación de caos y anarquía de la que hasta el día de hoy no se puede recuperar. Para agravar las cosas, en un artículo publicado por The Week titulado “¿Quién está financiando realmente a Boko Haram?”, Peter Weber señaló que han cambiado las AK-47 relativamente baratas de los primeros días del estallido de la violencia a sofisticados vehículos de combate preparados especialmente para las duras condiciones del desierto, así como gran cantidad de armas antiaéreas y antitanques proporcionados por los EE.UU.” En más, un informe de la ONU realizado a principios del 2012, señala que las armas que Boko Haram había comenzado a adquirir estaban siendo contrabandeadas por la CIA desde Libia, a través de intermediarios de la misma manera que hicieron con la extinta ISIS en Siria e Irak. Aunque a diferencia de esta ultima, el grupo terrorista que opera en Nigeria es mucho más mortal que la dirigida por aquel conocido agente del Mossad israelí que fuera despedazado por misiles rusos en su guarida subterránea. De otro lado, se sabe que Hillary Clinton, Secretaria de Estado bajo la administración del musulmán encubierto Barack Hussein Obama, siempre se negó a colocar a Boko Haram en la lista oficial de organizaciones terroristas de los EE.UU. a pesar de que la CIA, el FBI y el Departamento de Justicia le pidieron a su Departamento de Estado que lo hiciera en múltiples ocasiones. Era obvio que no podía “traicionar” a sus protegidos. A primera vista, tiene poco sentido que EE.UU. castigue a un país que enfrenta una crisis en la que los poderes fácticos en Washington contribuyeron de manera bastante significativa. Pero, ¿qué más podemos esperar de un país que trabaja estrechamente con Boko Haram hasta el día de hoy? Pero ¿por qué apuntar a Nigeria? pueden preguntarse algunos. Nunca podemos saber con certeza las razones por las que está en la mira del establecimiento de los EE.UU., pero siempre podemos especular sobre la base de lo que sabemos sobre esta nación de África Occidental y las preocupaciones geoestratégicas generales que generalmente gobiernan la política exterior estadounidense. Nigeria es el mayor productor de petróleo de África y su economía supera a Sudáfrica en el primer puesto. A pesar de los muchos problemas reales que afectan al país, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha proyectado que su producto interno bruto podría expandirse en un 2.5 por ciento este año. Su población está creciendo más del doble de la velocidad del promedio mundial y en unas pocas décadas superará a la de los EE.UU. Queda por ver si esto será o no un desarrollo positivo para el país, pero la nación está mostrando muchas señales que llevan a países como China e India a generar un rápido crecimiento económico en los últimos años y hay quienes no verán con buenos ojos ese cambio. Una de las mayores exportaciones de Nigeria aparte de su petróleo, es su gente, quienes han enviado de vuelta a casa aproximadamente $ 40 mil millones en remesas, lo que ha generado la “preocupación” de la administración estadounidense sobre el destino que pudiera tener o en manos de quien puede caer. En suma, a pesar de los problemas que la agobian, Nigeria tiene todo el potencial para convertirse en la primera superpotencia del África. Si hay algo que las últimas décadas nos han enseñado, es que los EE.UU. odia ver a las naciones africanas desarrollarse por su propia cuenta ya que al no poder tenerlas bajo su control, van a por ellas. Un caso palpable es Libia. Si uno examina las razones por las cuales Washington apunto a un violento cambio de régimen en Trípoli, era tanto por la firme posición antiestadounidense adoptada por Gaddafi como por sus inmensas reservas de petróleo, que la había transformado en la nación mas rica y próspera del África, convirtiéndola ahora en lo que es, un estado fallido, que a su vez es el mas caótico, ingobernable y miserable del continente. Es por ello evidente que la existencia de países fuertes y financieramente independientes en la región no es una opción para la maquinaria de guerra estadounidense que buscaran destruirla. Combine el potencial de éxito de Nigeria y sus estrechas relaciones con los enemigos económicos de EE.UU. como China y lo que tenemos es un cambio de régimen a punto de ocurrir, para lo cual es necesario seguir financiando a grupos terroristas que le hagan ‘el trabajo sucio’ para debilitar a sus futuros rivales. Eso no significa que renuncie a una intervención militar en la zona, sino todo lo contrario. Y es que llegado el momento de hacerlo, lo hará para que una vez que se haga con todo el control, elimine cualquier vestigio que lo una a Boko Haram, que al igual que ISIS, Al Qaeda, Al Nusra, Los Cascos Blancos y cualquier otro grupo terrorista por ellos creados, ya lo les serán de utilidad antes que se vuelvan en su contra, como sucedió en Afganistán donde los Talibanes se han hecho dueños del país y con quienes los estadounidenses acaban de acordar una vergonzosa retirada en el mas corto plazo. Nigeria en cambio, tiene mucho petróleo y es algo que los EE.UU. ambicionan desde hace mucho ¿Se saldrán esta vez con la suya? :(
Como sabéis, poco a poco Samsung ha ido colando sus smartphones de la gama A como equipos completos, contenidos en precio y muy atractivos visualmente. El nuevo Samsung Galaxy A71 es el mejor ejemplo de todos y se estrena ni más ni menos que con cuatro cámaras. Sucesor del Galaxy A70 y primo mayor del Galaxy A51, comparte con estos dos la pertenencia a una gama media que, como ellos, podría dominar sin problemas, especialmente cuando por su precio, 469 euros, es completamente accesible. Cuenta con un diseño bastante estándar, similar al que nos tiene acostumbrados Samsung con su gama media Galaxy A salvo por un detalle que hereda de la gama alta, la desaparición del notch por una pantalla perforada. Otra de las cosas que más destaca de este móvil es que no cuenta con lector de huellas en la parte trasera de la carcasa, porque se encuentra debajo de la pantalla. Tiene un tamaño de pantalla de 6,7”, con una resolución de 1080x2340. La pantalla es de tipo Super AMOLED y destaca, como hemos dicho antes por tener al lector de huellas debajo y un orificio en la parte central superior para la cámara frontal. En cuanto al sistema operativo del Samsung Galaxy A71, es Android 10 y cuenta con la capa de personalización One UI 2.0 donde Samsung añade sus propias funciones. Trabaja además con un cpu Snapdragon 730 de 8 núcleos. En el apartado de memoria, contamos con varias combinaciones entre 4 y 6 GB de memoria RAM y 64 o 128 GB para almacenamiento de archivos, apps y datos. La memoria de almacenamiento se puede ampliar vía microSD. Por cierto, la cámara frontal que acompaña a la pantalla es de 32 Mpx con una apertura de f/2.2, mientras que en la parte trasera nos encontramos con un equipo fotográfico más potente. La cuádruple cámara trasera del Galaxy A51 está formada por una lente principal de 64 Mpx con apertura f/1.8, junto a otra lente macro de 5 Mpx y apertura f/2.4, una tercera gran angular de 12 Mpx y f/2.2 y una cuarta dedicada a la profundidad para mejorar el efecto desenfoque. Asimismo, la capacidad de la batería del Galaxy A71 es de 4500 mAh. la cual no es extraíble, por lo que no puede reemplazarse si se desgasta o estropea. Pero cabe destacar que sí cuenta con carga rápida. En cuanto a su conectividad, aparte de sus consideraciones técnicas, podemos agregar que el Samsung Galaxy A71 utiliza una tarjeta nanosim. Es además Dual SIM, por lo que puedes utilizar dos tarjetas al mismo tiempo. Cuenta también con conexión NFC. Y tal como detallamos al inicio, ya esta disponible y a un precio sumamente atractivo :)
Algo muy extraño esta ocurriendo en el espacio. En efecto, desde que el hombre existe la estrella Betelgeuse ha estado suspendida en la constelación de Orión. Siempre ha sido un grueso punto anaranjado en el hombro derecho de este arquero y una de los objetos más visibles en el firmamento. Pero por algún motivo que desconocemos, Betelgeuse se está desvaneciendo. Desde octubre del año pasado su brillo ha caído tres veces, hasta alcanzar unos niveles nunca vistos en los últimos 150 años. No es fuera de lo común que su brillo cambie, porque es lo que se conoce como una estrella semi-variable, en la que la luminosidad sube y baja casi periódicamente, pero nunca ha sufrido un cambio tan drástico. Por eso, astrónomos de todo el globo se han lanzado a observarla, espoleados por el hecho de que Betelgeuse es una estrella condenada: al parecer, está en la última fase de su vida y destinada a estallar en una supernova en algún momento entre hoy y los próximos 100.000 años. Si bien es cierto que desde finales del siglo XIX los astrónomos han observado decenas de supernovas lejanas en otras galaxias, pero las ocurridas en la Vía Láctea o en sus cercanías son más raras. A pesar de todo, la historia ha registrado muchas de ellas. Los astrónomos chinos dejaron constancia de una veintena; en el año 1006 una supernova muy brillante, situada a más de 7.000 años luz, se pudo ver en grandes áreas del planeta; y ya en 1987 se observó la última de las supernovas “cercanas”, ocurrida a 168.000 años luz. Pero la supernova de Betelgeuse ocurrirá a solo 700 años luz. Será tan brillante que saturará todos los instrumentos actuales. Según los cálculos de los astrónomos, la explosión creará un punto luminoso en el cielo tan brillante como la Luna llena, que hará que los árboles proyecten sombras por la noche. Permanecerá en este estado durante más de tres meses, se verá durante el día durante un año y harán falta dos años más para que, finalmente, la supernova deje de ser visible. Entonces, Betelgeuse desaparecerá de la constelación de Orión para siempre. “No sería la primera vez que vemos una supernova, pero sería con mucho la más cercana nunca vista”, explico Daniel Brown, responsable del Observatorio de la Universidad Nottingham Trent, en Reino Unido. “Nos daría una enorme cantidad de información y podríamos observar una supernova en acción”. Si hasta ahora se ha podido ver los restos que dejan las supernovas cercanas, esta explosión permitiría ver todo el proceso desde el comienzo y, además, desde una distancia mínima en términos astronómicos. La pregunta no es si esto ocurrirá o no, sino cuándo y si podremos presenciarlo. Desde hace meses, varios grandes telescopios están examinando la superficie de la estrella para tratar de averiguarlo. Para entender todo esto hay que comprender cómo viven y mueren las estrellas. Por ejemplo, nuestro Sol es hoy una esfera relativamente estable, y por sus características es una enana amarilla. En sus entrañas, está creando átomos de helio a partir de la fusión nuclear de átomos de hidrógeno. Pero cuando sus reservas se agoten, comenzará a fusionar otros átomos, cada vez más pesados, hasta gastar sus reservas. Por eso, acabará saliendo de la secuencia principal, la fase estable de su ciclo, y se convertirá en una gigante roja: una estrella hinchada, inestable y condenada a morir. Por suerte para nosotros, de momento tiene por delante unos 4.500 millones de años de vida tranquila. Pero Betelgeuse no es como el Sol. Nació hace “solo” 8 u 8,5 millones de años, en comparación con los 4.500 millones del Sol, con el aspecto de una gigante azul. Pero ha consumido su combustible tan rápidamente, que ya se está extinguiendo, por lo que se convirtió en estrella supergigante roja en el último millón de años. De hecho, su vida ha sido tan breve y atravesará una fase de hasta 100.000 años de duración en la que fusionará átomos de helio. Más tarde, fusionará carbono durante unos 100 años. Luego, combinará otros elementos hasta producir hierro, pero cuando no pueda obtener energía de él, Betelgeuse morirá. ¿Cuándo ocurrirá? Tal como ha explicado Sylvia Ekström, astrónoma de la Universidad de Ginebra (Suiza), que trabaja en modelos para explicar la vida de este tipo de estrellas, no se puede saber, porque se desconoce lo que está ocurriendo en el núcleo de Betelgeuse. “Realmente, no sabemos en qué etapa está. Es posible que ahora esté consumiendo helio, pero podría estar ‘quemando’ otras cosas”. Por tanto, solo sabemos que, como mucho, le quedan 100.000 años. Pero sí que sabemos cómo será su muerte. Hoy es una estrella hinchada, que pesa de 15 a 20 veces más que el Sol y tiene un diámetro 1.000 veces superior. Pero cuando el hierro se apodere de su núcleo, no producirá energía para mantener toda esta gran estructura y entonces colapsara. En un segundo, este estallido liberara más energía que el Sol en toda su existencia. El resultado final es una de las explosiones más potentes del universo, una supernova, tan brillante como toda una galaxia. De Betelgeuse quedará una estrella de neutrones, de menos de 20 kilómetros de diámetro, y una inmensa nebulosa, que se expandirá durante milenios ¿Podremos ser testigos de ello? :)
El mal no descansa. Mientras el mundo centra su atención en la amenaza del temido Coronavirus que acaba de llegar a Europa o en las maquinaciones diabólicas del dictador turco Recep Tayyip Erdogan tanto en Libia como en Siria, un asunto que esta pasando desapercibido y del cual los medios de comunicación sospechosamente intentan soslayar, es la grosera actitud tomada por Albania, el cual incentivado por los EE.UU. dentro de su fobia antirrusa y las promesas de integrarlo a la UE, busca apoderarse de territorios ajenos para recrear una imaginaria Gran Albania en los Balcanes a costa de sus países vecinos, en especial de Serbia, fiel aliada de Moscú y a la que Washington busca desmembrar aun mas, luego de arrebatarle Kosovo en el 2008 convirtiéndose desde entonces en un “enclave” de la OTAN. Pero fue experimento fallido ya que se transformo en un paraíso de la mafia y el terrorismo, por lo que luego de este fracaso, busca “reunificarla” con Albania, a pesar de que nunca ha pertenecido a ella. Pero es solo el comienzo, ya que el objetivo final es “absorber” igualmente el Valle de Preševo (ubicado en Serbia), el sur de Montenegro, el Epiro en Grecia y el oeste de Macedonia en un solo estado. Aunque aparentemente esta no era la política “oficial” de régimen de Tirana, su postura ha cambiado completamente con el nombramiento del nuevo ministro albanés de RR.EE. Gent Cakaj (nacido en Kosovo), quien es abiertamente partidario de la idea. "Es necesario profundizar la cooperación entre Albania y Kosovo así como apoyar firmemente la coalición de partidos políticos albaneses en el valle de Preshevo [Preševo] de Serbia" al este de Kosovo, por lo que es necesario que se ponga en marcha cuanto ante el proyecto de la Gran Albania. Es mas, las fronteras entre Kosovo y Albania no deberían existir en absoluto ya que deberían eliminarse de inmediato para que nuestros países puedan disfrutar de una libertad de movimiento sin restricciones y una capacidad sin obstáculos para profundizar la cooperación económica" indicó en una entrevista a The Independent. Aunque pareciera que se están haciendo grandes esfuerzos para el proyecto se haga realidad, diversos observadores ponen de relieve que ello demuestra por el contrario la desesperación de ambos gobiernos a medida que Kosovo continúa perdiendo legitimidad y cada vez mas países retiran su reconocimiento al enclave narcoterrorista que se separó ilegalmente de Serbia. En efecto, un total de 14 países desde el 2017 han retirado su reconocimiento a Kosovo, lo que significa que solo el 51% de los miembros de las Naciones Unidas ahora lo reconocen. La norma habitual en el reconocimiento de la estadidad es que cada vez más países reconocen el estado a medida que pasan los años, no lo retiran. Es por ello que con incentivos de China y Rusia, más estados podrían retirar su reconocimiento a Kosovo. Esto trae una nueva pregunta entonces. ¿El fracaso de Kosovo ha acelerado el proyecto de la Gran Albania? Podríamos decir que si. Kosovo ha asumido la identidad albanesa abiertamente desde su creación artificial sin diferenciar entre nación y etnia, ya que se ve “como una extensión de Albania”, a pesar de la nación y el estado no son lo mismo. A medida que Kosovo continúe perdiendo legitimidad, lo que significa que la provincia separatista podría volver a la administración serbia, está tratando de evitar esta situación fusionando Kosovo con Albania. Es por esta razón que Cakaj dice que “las fronteras entre Albania y Kosovo no deberían existir en absoluto y que ambas deberían compartir embajadas” tratando de fusionarlas lo antes posible. Esta claro que a medida que se fortalece la posición de Serbia, el descarado apoyo de Albania a Kosovo es un intento de detener este deseo y formular conjuntamente una estrategia para lograr cierto éxito. Los objetivos de fusionar Albania y Kosovo son múltiples: confirmar la “independencia” de Kosovo de Serbia; propagar el proyecto de la Gran Albania; y que la comunidad internacional digitada por los EE.UU. presione a Serbia para que “acepte” los hechos consumados. La cooperación cada vez más estrecha entre Albania y Kosovo demuestra los intentos de establecer nuevos mecanismos y medidas, con el actual gobierno “títere” de Pristina para implementar una política común porque hasta ahora todas las tácticas no le han dado ningún resultado. A la luz de estos hechos, no hay razón alguna por la cual Serbia deba abandonar su política actual de presionar a los estados para que retiren su reconocimiento de “independencia” de Kosovo. Belgrado debe mantener su postura de que este enclave artificial es una parte integral e histórica de Serbia y que debe volver a ella, por lo que no debe aceptar ningún chantaje y demandas ridículas, tanto de Kosovo como de Albania. Aunque el desastre que representa Kosovo continúa hasta el día de hoy - demostrando que su “independencia” de Serbia fue un grave error ya que este le fue impuesto por las armas a Belgrado - no cabe duda que ha acelerado el proyecto de la Gran Albania en un esfuerzo por evitar la reintegración de ese infame enclave narcoterrorista a Serbia. Como recordareis, tras el bombardeo de Belgrado por la OTAN en 1999, se le arrebato Kosovo, donde grupos terroristas realizaron una limpieza étnica de serbios, obligándolos a abandonar sus tierras ancestrales, consolidando el poder de una minoría, la de los denominados albano-kosovares, quienes sueñan con la creación de la Gran Albania, que no solo estaría formada por la hoy pequeña Albania y el actual engendro kosovar, sino que al nuevo Estado se incorporarían, como señalamos al inicio, localidades enclavadas actualmente en la misma Serbia, así como localidades ubicadas en Montenegro, Macedonia y Grecia, para lo cual se necesitaría realizar otra limpieza étnica. Jonuz Moisiu, alcalde de Presevo (Serbia), poblada por albaneses, destacó al respecto la “urgencia” de unir las zonas del sur de Serbia - Preševo, Bujanovac, Medvedja - a Albania, por lo que el ministro de Trabajo serbio, Aleksander Vulin, calificó esa declaración como “un abierto llamamiento al inicio de la Tercera Guerra de los Balcanes”. Es mas, a inicios de este año, el dictador turco Recep Tayyip Erdogan, declaro que era partidario de la creación de la Gran Albania por lo que “estaba preparando militarmente a los gobiernos de Tirana y Pristina para ello”. Asimismo, se sabe que agentes del servicio secreto turco entrenan a los albaneses para una nueva guerra: se compran armas y cohetes anti-tanque, se diseñan planes para ocupar “Kosovo del Norte” y gran parte de Macedonia. La preocupación por estos anuncios del sátrapa turco, condujo a una reunión entre los presidentes de Rusia y Serbia, Vladimir Putin y Aleksander Vucic, para tratar el tema. Por cierto, la Constitución albanesa otorga al Gobierno un supuesto “derecho” para proteger los intereses de sus ciudadanos en el extranjero, lo cual es un llamamiento puro y simple a la anexión de las regiones vecinas. Aunque Albania es de los países más pequeños de Europa, es una pieza fundamental en el rompecabezas que suponen los Balcanes desde hace más de un siglo por diversos motivos. Kosovo es un territorio sin litoral en los Balcanes que nunca formo parte de Albania y los albaneses que la habitan provienen del norte de Albania luego de la Primera Gran Migración a Kosovo en 1690, incentivados por los ocupantes otomanos en su intento de “descristianizarla”. Pero al contrario de los invasores albaneses, Kosovo es el corazón mismo de la nación serbia, de sus tradiciones, costumbres, historia, cultura, religión y, sobre todo, su identidad nacional. Kosovo fue la parte central administrativa cultural de la Serbia medieval con su capital en Prizren. Fue además el centro administrativo de la Iglesia Ortodoxa Serbia desde la época medieval. Antes de que los albaneses de Kosovo comenzaran a demoler las iglesias y monasterios ortodoxos a partir de junio de 1999 en adelante, había alrededor de 1.500 santuarios en esta provincia. Incluso hoy Kosovo es llamada por los serbios como su "Tierra Santa", mientras que la ciudad de Prizren es conocida por los serbios como la "Ciudad imperial" (Tsarigrad) en la que el emperador serbio Stefan Dušan (1346-1355) estableció su corte. En consecuencia, para los serbios, Kosovo es la "cuna de la Nación" y la verdadera "Serbia propiamente dicha", mientras que para los albaneses, es solo una provincia periférica de su nacionalidad y cultura ajena a ellos, pero que se la apropiaron indebidamente, a pesar de que no tienen ningún derecho a poseerlo. No hay que olvidar el hecho de que la propia palabra Kosovo es de origen eslavo (serbio) que significa una especie de águila (kos), mientras que la misma palabra simplemente no significa absolutamente nada en el idioma albanés. El origen del patriotismo serbio se encuentra en la Batalla de Kosovo de 1389, donde a pesar de su coraje, el príncipe serbio Lazar Hrebeljanović fue martirizado y los invasores turcos ocuparon el país. Aunque los serbios alcanzaron la plena soberanía sobre Kosovo tras la caída del Imperio Otomano al final de la I Guerra Mundial en 1918, la región tenía una población de origen albanés debido a la orden otomana de debilitar la identidad serbia en la región. El periodo de entreguerras con la creación del Reino de Yugoslavia, se invirtió la situación. Lamentablemente, Kosovo se convirtió en una región autónoma de Serbia luego del establecimiento de la Yugoslavia “socialista” tras de la Segunda Guerra Mundial por orden del genocida Tito para combatir los nacionalismos. La década de 1990 demostró que este siempre fue un punto débil de Serbia. Con los EE.UU. patrocinando la destrucción violenta de Yugoslavia, el asunto de Kosovo quedó sin resolver, culminando en una guerra liderada por los terroristas albaneses del Ejercito de Liberación de Kosovo (ELK) financiados por los estadounidenses contra el estado yugoslavo (en el que Serbia fue el sucesor) en 1999. Las Naciones Unidas y la OTAN asumieron el control del territorio ocupado, que finalmente declaró su “independencia” en el 2008. Desde entonces, la región se ha convertido en un paraíso para los contrabandistas de heroína y un centro para el tráfico de personas , la sustracción de órganos y el tráfico de armas. La difícil situación económica en Kosovo continuo deteriorándose desde su creación, volviéndose cada vez más dependiente de la ayuda externa y especialmente de los EE.UU. quienes construyeron una gran base militar en la zona “para vigilar” a los serbios. Si bien el expansionismo albanés también choca con la de otros países - Montenegro, Grecia y Macedonia - estos a diferencia de Serbia, no representan un “amenaza” a la hegemonía los EE.UU. y además son sus aliados, por lo que nada deben temer, ya que en realidad y desde su inicio esta campaña de desestabilización esta dirigida exclusivamente contra el socio más estrecho de Rusia en los Balcanes, Serbia, ya que al no querer someterse a su dominio como las demás, quiere destruirla completamente, lo cual desencadenaría un conflicto general en el continente con imprevisibles consecuencias, ya que siempre tendrá a Moscú de su lado. Fue en los Balcanes donde se originó la I Guerra Mundial y hoy podría volver a darse el mismo escenario ¿Se repetirá la historia? :)
Debía haber sido presentado en el Mobile World Congress de Barcelona, pero la crisis del Coronavirus lo ha impedido. En efecto, el nuevo Sony Xperia Pro ha llegado a través de un directo en YouTube. Diseñado especialmente para los profesionales del vídeo, todavía no está listo para salir al mercado. Cabe resaltar que es prácticamente idéntico al nuevo Sony Xperia 1 II, pero cambia ligeramente su diseño y agrega compatibilidad con redes 5G a través de tecnologías (mmWave) y Sub 6. Tenemos una pantalla OLED 4K de 6,5 pulgadas en formato 21:9, un diseño resistente al agua y al polvo con certificación IP68 y una batería interna de 4.000 mAh. Para el procesador tenemos el nuevo Qualcomm Snapdragon 865, que en este modelo se acompaña de 8GB de memoria RAM y un almacenamiento de 512 GB. Para el apartado fotográfico también cuenta con la misma configuración de cámaras traseras, con un sensor principal de 12 megapíxeles y sensores dedicados al gran angular, telefoto y un sensor ToF. Pero está en la conectividad donde este Xperia Pro se diferencia del resto de terminales. Además de incorporar USB tipo C, el Xperia Pro ofrece un puerto micro HDMI para poder actuar como pantalla externa de cámaras o videocámaras. Sony quiere colocar este Xperia Pro como un complemento ideal para los profesionales que ya utilizan sus equipos de imagen. Tener micro HDMI permite aprovechar la resolución 4K del móvil para poder llegar a apreciar con el mejor detalle la imagen o el vídeo que se esté captando. Tenemos un móvil 5G, pero además se introduce un nuevo sistema de cuatro antenas que promete cobertura 5G en 360º. El Sony Xperia Pro es compatible además con la tecnología de onda milimétrica para intentar ofrecer la máxima velocidad de conexión. Adicionalmente, el Xperia Pro cuenta con un botón físico de acceso rápido a las tareas de conectividad. En cuanto a su coste y disponibilidad, el Sony Xperia Pro por el momento se encuentra en desarrollo y no está anunciada su fecha de llegada. Sin embargo, tanto por las características como por las imágenes, podemos apreciar que es un prototipo que está en una fase bastante avanzada. En cuanto a su coste y disponibilidad, no está prevista de momento su llegada a Europa y en relación a su precio, se espera que sea más caro que el Xperia 1 II y posiblemente se venda de manera más limitada :)
Han pasado los años y no es fácil ubicar el papel de la trilogía de ‘The Lord of the Rings’ (El señor de los anillos 2001-2003) en el contexto del cine comercial y el blockbuster actual, porque su identidad artística se ha ido confundiendo con el fandom asociado que tenía a obra de Tolkien antes y que generó posteriormente. Lo cierto es que, a casi 20 años del estreno de ‘La comunidad del anillo’ han pasado muchas cosas, y entre otras, la trilogía de ‘El Hobbit’ del propio Peter Jackson y el anuncio de una nueva serie de Amazon. Algo que puede resultar anecdótico, pero que posee un significado profundo en el estado del cine comercial actual y que sirvió como una ruptura de un ensueño, la imagen de la trilogía de referencia todos esos años, de blockbuster mastodóntico, de repente estalló como una burbuja: nunca más iba a haber algo parecido a lo que muchos sintieron frente a las pantallas de cine en las navidades de 2001 a 2003. De hecho ¿era en realidad tan bueno? Si alguien capaz de hacer una trilogía aburrida como ‘El Hobbit’ quizá no estuvo tan acertado en el inicio. Lo cierto es que el estilo megalómano de Peter Jackson quedó algo envejecido, sí, incluso muchos de los efectos especiales que tanto asombraban antes hoy están un poco desfasados. Pero lo cierto es que, desde entonces, cada Navidad se ha buscado una película-evento que cambie todo así, pero el equilibrio de éxito tanto crítico como comercial nunca ha vuelto a repetirse. ‘The Lord of the Rings’ cambió el panorama del entretenimiento, abriendo las puertas de la fantasía al gran público de tal forma que hace engancharse en la tele a ‘Game of Thrones’ (Juego de tronos, 2010-2019) y que nadie sienta vergüenza yendo a los estrenos disfrazado de su personaje favorito. Pero antes de su estreno el panorama del entretenimiento era distinto, más sobrio y, de alguna manera, ingenuo. En un principio, Peter Jackson propuso una adaptación en dos partes pero cuando cambió a New Line Cinema se convirtió en una trilogía desde el inicio del proyecto. Esto permitió al equipo escribir y filmar las tres películas al mismo tiempo. Un movimiento de riesgo en el mercado pero que permitía corregir cosas y creaba una continuidad entre capítulos poco vista hasta el momento, jugando con la identidad de ser una sola historia dividida en tres, cada una de las películas tenía su propio arco, pero funcionaba como una sola historia. Esto también crearía una fiebre por las trilogías que muy pocas veces los estudios han logrado entender. El proyecto de ‘The Lord of the Rings’ tuvo una producción surrealista de 438 días que comenzó en octubre de 1999, con Peter Jackson a cargo de un ambicioso planning en Nueva Zelanda que incluso impulsó empresas locales y desarrolló una de las más famosas compañías de efectos especiales, Weta, al igual que George Lucas desarrolló Light and Magic. Realmente hubo una revolución de la que todavía estamos viendo consecuencias. Debido a la cantidad de material a adaptar, las películas duraron una media de tres horas, algo que desconcertaba en su momento, pero ahora lo tenemos hasta en cine de terror como ‘It’ (2017-2019), películas de superhéroes y los binge watching de diez horas. La industria del cine ha cambiado tras el éxito del film de Jackson. No solo el público conoce bien el lenguaje de las películas de ciencia ficción y fantasía, sino que es raro ver una película anunciada sin que se exprese como parte de algún tipo de propiedad o franquicia más grande. Los universos cinemáticos súper conectados, las marcas, los franquiciados y los remakes sin filtro se mueven alrededor de la misma idea. Pero no todas son capaces de replicar la magia del milagro de principio de milenio. Una época en la que el mundo se adentró en un post 11-S oscuro que sigue vigente con una crisis económica donde lo fantástico volvía a ser una válvula de escape en la ficción, que si ha sido aceptada de esa manera es por un motivo. Pero en el corazón del éxito de ‘The Lord of the Rings’ están sus grandes momentos, impulsados por personajes puros, sin ironías, que hacen que los enfrentamientos entre ejércitos tengan más calado emocional. Las actuaciones de un elenco con Elijah Wood, Viggo Mortensen, Cate Blanchett, Orlando Bloom o Ian McKellen o Sean Astin la hacen inolvidable. Echamos de menos el viaje junto a ellos, sentimos nostalgia al recordar la experiencia de ver a una comunidad del anillo que interactuaba de forma natural y creíble, pese al tono casi recitado. Incluso separados por miles de kilómetros, la conexión entre ellos era palpable. Un corazón que se mantiene pese a la cantidad de historias entrelazadas, que Fran Walsh, Philippa Boyens y Jackson equilibraban en un guion que sabía rescatar los momentos clave de la novela en un conglomerado armonioso y que apretaba todos los botones emocionales correctos, sin una pizca de cinismo y quizá cierto exceso de azúcar en su final, pero veías con una melancolía extrañamente familiar, porque el equipo dejaba parte de su experiencia en la despedida. Escenas inolvidables, desde el enfrentamiento con el Balrog, Légolas y Gimli contando muertos en la batalla del abismo de Helm, la Batalla de Gondor, acompañadas de la partitura de Howard Shore, todavía no han sido igualadas en escala, o en emoción. Aunque dejan ver un montaje de su época, no se han quedado tan anticuadas como se puede suponer, ya que tienen bastantes efectos prácticos combinados con el CGI. Ahora hay mucha más facilidad de recrear sus maquetas con mate painting digitales y escenarios de pantalla verde. Jackson optó por construir escenarios, cientos de piezas decorativas muy detalladas y traer a maquilladores de primer nivel para recrear la historia clásica de Tolkien. Sí, se deja notar más en las actuaciones de Gollum, que si bien sorprendían en su momento, hoy están asimiladas y perfeccionadas. Sin embargo, no todo es el cómo está renderizado el píxel y la calidad de las texturas, sino la belleza de los diseños, el trabajo de preproducción y la coherencia cromática que hace que cada una de las películas tenga sus propios códigos visuales. Por supuesto, el juego de Jackson con el terror, que tan bien conocía, hace que todas las apariciones de los nazgul, secuencias como la Ciénaga de los muertos, Ella-Laraña o la boca de Sauron, que parece un cenobita del universo Hellraiser, sean pesadillescas y memorables. Ahora puede parecer que es un film comercial más, pero aún estamos esperando que un gran blockbuster navideño incluya una escena con lanzamiento de cabezas con catapultas por parte de un orco que parece tener un gran tumor deforme y grotesco en la cara. Hay muchas estampas que parecen ilustraciones de los libros que toman vida propia y la atención al detalle del diseño de producción hace que ver las 20 horas de making of merezcan la pena. Han pasado casi dos décadas y, más allá de cómo pueda competir a nivel visual con lo que se nos presenta ahora en pantalla, la trilogía de ‘The Lord of the Rings’ se mantiene como un accidente cultural inimitable. Ni siquiera Peter Jackson ha podido superarlo, ni acercarse si quiera, pese a que su ‘King Kong’ (2005) fuera mejor de lo que se recuerda. El neozelandés no ha llegado a recuperarse de lo que consiguió, quedándose desubicado dentro del mercado, con pasos en falso como su guión para ‘Mortal Engines’ (2018), probablemente el peor proyecto asociado a su nombre. Puede ser que nunca tengamos nada similar con su firma, pero pocos van a lograr asombrarnos como él en sus cinco primeros minutos de ‘La comunidad del anillo’, un logro para el que no solo hace falta la tecnología, sino la locura para imaginarlo en ese tamaño y escala, para reinventar la épica del cine :)