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miércoles, 28 de febrero de 2024

POLONIA: Vecinos y enemigos

Entre 1569 y 1795, Polonia junto con Lituania conformaron la Republica o Mancomunidad de las Dos Naciones cuya extensión abarcaba desde el Mar Báltico hasta el Mar Negro. También llamada oficialmente República de Polonia o Primera República Polaca, (en polaco: Rzeczpospolita Polska), no cubría solo los actuales territorios de Lituania y Polonia (excepto la actual zona occidental de este país), sino también el territorio de Belarus (Bielorrusia), gran parte de Ucrania, Letonia, Estonia, así como Koenigsberg en Prusia y partes de los óblast de Smolensk y Briansk en Rusia. En su apogeo, la mancomunidad poseía 1 036 000 km² de superficie y múltiples grupos étnicos, con una población de aproximadamente once millones de habitantes. Si bien nominalmente tanto Polonia como Lituania cogobernaban esos territorios, en realidad eran los polacos quienes tenían el mando efectivo y lo mantuvieron hasta la desaparición de la Mancomunidad en 1795. A diferencia de los lituanos que reniegan de esa parte de su historia, los polacos por el contrario lo recuerdan con gran fervor, especialmente entre los sectores nacionalistas que añoran revivirlo. Y ahora quieren aprovecharse de la desgracia de Ucrania, intentando “recuperar” esos territorios que alguna vez fueron polacos y que sabe muy bien que Kiev no podría defenderlas, ya que sus tropas sufren derrota tras derrota en el este del país, en su absurda guerra contra Rusia, “motivada” por los EE.UU. y la OTAN. Como sabéis, la Comisión Europea ha pedido a las fuerzas de seguridad polacas que garanticen el tránsito de mercancías ucranianas a través de la frontera de la UE. Las autoridades locales son responsables de mantener la ley y el orden, por lo que Varsovia debe proteger los derechos de los pasajeros y la libre circulación de productos, “que son clave para las cadenas de suministro del mercado interior de la UE”, ha aconsejado Bruselas. Mientras tanto, a los agricultores y camioneros que han estado bloqueando los camiones ucranianos desde noviembre se les unen ahora cazadores descontentos con las políticas medioambientales del nuevo gobierno polaco. Los propios agricultores planean intensificar sus protestas, bloqueando los puestos de control en la frontera con Ucrania, así como los centros de transporte y las vías de acceso a los puertos ferroviarios y marítimos. La crisis en las relaciones entre Ucrania y Polonia puede parecer completamente ilógica y paradójica. Al fin y al cabo, fue Varsovia la que, luego del 24 de febrero de 2022, se posicionó – aparentemente - como el aliado más fiable y decidido de Kiev en Europa, exigiendo las medidas más duras contra Moscú, incluso cuando París y Berlín dudaban, el presidente Macron sugirió continuar el diálogo con su homólogo ruso e Inicialmente, el Canciller Scholz esperaba limitarse a suministrar al ejército ucraniano 5.000 cascos. Polonia aparecía si como el más del aliado de Ucrania, pero sus intenciones era otras, buscaban su debilitamiento para luego plantearle sus exigencias territoriales. Han pasado dos años y como era de esperar, los papeles se han invertido. Francia y Alemania ahora son vistas como partidarios incondicionales de los colaboracionistas ucranianos, evitando las críticas públicas incluso cuando son necesarias. Sin embargo, los polacos han dejado de contenerse y, en cambio, dan rienda suelta a sus emociones y su odio contenido. No evitan mostrarse ofendidos y expresan libremente sus quejas a Kiev. En este sentido, la declaración del vicepresidente del [parlamento] Seimas, Piotr Zgorzelski, que acusó al alcalde de Lviv, Andrey Sadovyi, de utilizar “el lenguaje [del ultranacionalista ucraniano de los años 40, Stepan] Bandera” y expresó su convicción de que tal retórica no debería tener lugar en Ucrania, fue indicativo. Esas palabras no se pronuncian desde hace dos años en el campo occidental (a menos que tengamos en cuenta a los primeros ministros de Hungría y Eslovaquia con su posición especial). Se había ignorado el culto a Bandera, Roman Shukhevich y otras figuras controvertidas, a pesar que tenían las manos manchadas con la sangre de miles de polacos. En el contexto de la lucha de Kiev con el Kremlin, se consideró un matiz inconveniente, que era mejor no abordar de momento, para no perturbar una imagen tan cómoda del mundo en blanco y negro, ese mundo de fantasía que se está viniendo abajo con la derrota ucraniana en el campo de batalla. Otro funcionario ucraniano, el viceministro de Economía y Comercio, Taras Kachka, también tuvo problemas con el vicepresidente del Seimas. Piotr Zgorzelski le pidió que moderara su retórica y no insultara a los agricultores polacos que protestaban en los pasos fronterizos. Cabe señalar que Zgorzelski representa la Alianza de la Tercera Fuerza, que forma parte de la coalición gobernante del primer ministro liberal Donald Tusk. Kiev había esperado que luego del cambio de poder en Polonia, el envío de los ultranacionalistas del partido Ley y Justicia a la oposición y el triunfo de las fuerzas pro-UE, las fricciones con Varsovia que se sintieron el año pasado fueran cosa del pasado. Pero, como podemos ver, nada de eso está sucediendo. Mientras habla de labios para afuera de “apoyar a Kiev”, el gobierno de Tusk en realidad está creando problemas colosales a las autoridades ucranianas en la frontera, o más bien no está haciendo nada para resolverlos. Mientras tanto, Kiev se queja de que el bloqueo de los cruces fronterizos ya está causando problemas no sólo con el suministro de bienes humanitarios sino también con suministros militares. Esto llega en un momento en que la situación en el frente ya es dramática para el ejército ucraniano que se bate en retirada. Como era de esperar, en las redes sociales ucranianas, los polacos son acusados de traición y de apuñalarlos por la espalda. Cualquier noticia en los canales de Telegram sobre las acciones de los agricultores y camioneros polacos va acompañada de cientos de comentarios enojados y francamente insultantes, entre los cuales la sugerencia de "dejar pasar a las tropas rusas para que puedan lidiar con los pšeks" (forma despectiva para referirse a los polacos) es una de las más inocentes. Una refugiada ucraniana que se mudó a Varsovia confeso que en los últimos meses se ha topado con actitudes cada vez más hostiles. Su coche, que tiene matrícula de Kiev, ha sido destrozado tres veces y los vecinos en lugar de ayudarla le gritan “lárgate de aquí”. La brecha entre polacos y ucranianos ha comenzado a sentirse a nivel emocional. Los primeros acusan a sus vecinos de ingratitud, los segundos contraatacan con acusaciones de egoísmo, avaricia y falta de empatía. Al mismo tiempo, los líderes de la UE han sido objeto de críticas cada vez mayores. Fueron ellos quienes, presas de la emoción y sin calcular los pros y los contras, tomaron la decisión de abolir los derechos de aduana sobre los productos ucranianos, principalmente productos agrícolas. No pensaron en las consecuencias, que resultaron ser graves, tanto para los agricultores (no sólo en Polonia, hay protestas en todo el bloque) como para los camioneros, cuyos colegas de Ucrania, que reciben salarios mucho más bajos, están arruinando todo su negocio. En general, los turbulentos acontecimientos en la frontera entre Ucrania y Polonia nos hacen pensar en el precio de la posible membresía de Kiev en la UE, que los actuales líderes en Bruselas se esfuerzan por alcanzar, al menos de palabra. Pero con las elecciones al Parlamento Europeo en junio, será interesante ver hasta qué punto los votantes del bloque aprueban estas ambiciones. De momento, la brecha entre los vecinos ahora se siente a nivel emocional a medida que comienzan a resurgir viejas tensiones, que son avivados por los nacionalistas, tanto polacos - que sueñan con recuperar lo que siempre han considerado suyo - como ucranianos, que consideran que ha llegado el momento “de sacudir nuevamente a los polacos como lo hizo Bandera”. Existen viejas cuentas por saldar en toda la región y quizá esta sea la mecha que las vuelva a prender.

REIKIAVIK: Bajo el sol de medianoche

Desde los primeros vikingos en el siglo IX, hasta su independencia en 1944 bajo el liderazgo de Jón Sigurðsson, el fuego de los volcanes, el hielo de las tormentas y el hambre de los largos días en que solo se comía pescado controlaron la sociedad islandesa. El país sigue con recursos naturales escasos, pero a lo largo de los años aprendió a utilizar sus abundantes fuentes de energía hidroeléctrica y geotérmica. Con la república y la creación de un estado de bienestar social, el nivel de vida fue creciendo e Islandia fue capaz de hacer frente a la crisis financiera del 2008. El país, que fue el primero de los europeos en elegir una mujer presidenta, sigue disruptivo y centrado en los derechos humanos y en la regulación de las desigualdades. Un espíritu que se manifiesta en su capital, cada vez más despojada de los tópicos que la catalogaban como una urbe fría, como un mal menor en todo viaje al país. Hoy en día, la arquitectura y el entorno de Reikiavik conforman un caleidoscopio muy colorido de planes y propuestas para no dejarla a un lado. Veamos qué es lo que nos ofrece. La Iglesia luterana Hallgrímskirkja: Es el edificio más emblemático del país y fácilmente identificable. Pero su forma no es un capricho. El arquitecto Guðjón Samúelsson la diseño con la intención de simbolizar el paisaje natural de Islandia. Las columnas laterales de la fachada episcopal están inspiradas en las columnas de lava de basalto de la costa islandesa. Situada en la parte superior de la calle Skólavörðurholt, a sus pies esta elevación es una anécdota. Su torre, que se eleva a 74 metros es el hogar de un coro propio con 40 miembros, conciertos de invierno y un notable órgano de quince metros que recibe músicos internacionales para poner a prueba su calidad, su variada selección de voces y la acústica de la iglesia. El casi escondido ascensor a la izquierda de la entrada principal conduce al campanario, que ofrece una vista panorámica, como ninguna otra torre, de las coloridas casas de hierro ondulado de Reikiavik; Sólfar, el viajero del sol: Con la filosofía de que todo acabará bien "þetta reddast", los islandeses atraviesan sus largos y oscuros inviernos con la sabiduría de que el sol siempre llega. El sol también es el guía de los viajeros y sus barcos para que regresen a las tierras islandesas después de cruzar océanos. El escultor islandés Jón Gunnar Árnason ganó el concurso de conmemoración de los 200 años de la ciudad de Reikiavik con el diseño de Sólfar, una escultura al aire libre en la Bahía Faxaflói que se inauguró en 1990. Su concepto de barco de los sueños es, como podéis suponer, una oda al sol. Sus modernas formas de acero inoxidable sobre losas de granito contrastan de manera sorprendente con la exuberancia de las montañas en el horizonte. Representando una búsqueda de esperanza, progreso, libertad y territorios por descubrir, el barco que parece flotar en el aire es uno de los puntos imprescindibles para visitar en la capital; La Sala de Conciertos Harpa: Hogar de la Orquesta Sinfónica de Islandia, es un edificio futurista con una fachada hexagonal de cristal que cambia de aspecto a lo largo del día. Según la posición del sol, se crea un juego de reflejos entre la tierra y el mar del distrito de Miðborg, en la parte occidental de la ciudad. Este centro de conciertos y conferencias recibió, entre otros, el Premio de Arquitectura Contemporánea Mies van der Rohe en el 2012. Desde su inauguración en el 2011, el hogar de la Orquesta Sinfónica y de la Ópera de Islandia ha sido visitado por millones de viajeros. La flauta mágica de Mozart, fue uno de los primeros conciertos en el Harpa, mientras simultáneamente en otra sala se interpretaba Biophilia de Björk, influyente cantante y compositora islandesa. El arquitecto Henning Larsen y el artista Olafur Eliasson participaron en este diseño, que junto al proyecto acústico ejecutado por Artec Consultants se ha convertido en una de las atracciones turísticas más importantes de Reikiavik; El Museo de Arte de Reikiavik: Se trata en realidad tres. Sus obras están divididas entre la Islandia contemporánea en Hafnarhús, los misterios de la naturaleza en Kjarvalsstadir y enormes esculturas en los jardines de Ásmundarsafn. En el primer museo, el más central de la ciudad, es posible visitar el acervo permanente del islandés Erró, nombre artístico de Guðmundur Guðmundsson, quien nació en 1932. Su nombre y su carácter poco ortodoxo son conocidos en todo el país por el hecho de ser uno de los pocos artistas islandeses en el panorama artístico internacional. Como una de las figuras más prominentes del avant-garde europeo en los años 60, vivió en Oslo, París y gran parte de su vida en la isla de Formentera. Además de sus obras que transformaron las narrativas con collage-paintings, Erró también está asociado a movimientos experimentales en el cine. El trabajo del artista se conecta con el surrealismo y el Pop Art, pero no se puede reducir a ninguno de ellos. Además de a Erró, el Hafnarhús exhibe también a los nuevos artistas rebeldes. El segundo museo, Kjarvalsstadir, fue la casa de Jóhannes S. Kjaval (1885-1972), artista encantado por la naturaleza y lo invisible de Islandia en el folclore y el misticismo. En tanto, las esculturas de la colección de A. Sveinsson (1893-1982) están en la tercera ubicación de Museo de Arte, el Ásmundarsafn, tres artistas que representan a los islandeses en distintos aspectos. De esta manera, en un solo día en la capital, es posible visitar todas estas exposiciones; The Settlement Exhibition: En el 2001, una excavación en el centro Reikiavik sacó a la luz una casa comunal vikinga. Hoy, allí se erige The Settlement Exhibition: un museo interactivo que muestra quiénes fueron los primeros pobladores en la historia de Islandia. The Settlement Exhibition es un museo moderno e interactivo en pleno centro de Reikiavik, edificado sobre las ruinas de una antigua casa vikinga. Esta edificación fue descubierta recientemente, en el año 2001, y fue a partir de entonces cuando se decidió construir un museo en torno a ella. Gracias a la audioguía, a los paneles informativos (en inglés e islandés) y a los sistemas audiovisuales del museo, los visitantes son transportados hasta el siglo IX d.C, fecha en la que se datan habitualmente los primeros asentamientos de la historia de Islandia. La visita al museo de The Settlement Exhibition resulta interesante, tanto por la información o los objetos expuestos en el recinto como por el hecho de que todo ello tenga lugar junto a la propia casa donde vivieron estos pobladores vikingos en Reikiavik. No obstante, la experiencia en The Settlement Exhibition puede llegar a resultar decepcionante para aquellos que esperen encontrar unas ruinas similares a las de Roma o Atenas, ya que no es el caso. Se trata de un lugar en el que la imaginación y los trucos holográficos del museo son muy necesarios para poder llegar a comprender cómo era la vida en Islandia durante la época vikinga; La Catedral Luterana de Reikiavik: Pese a que mucha gente cree que la iglesia más importante de la capital de Islandia es la Hallgrímskirkja, realmente lo es la modesta Catedral Luterana de Reikiavik. Pequeña pero llamativa, está ubicada en pleno centro de la ciudad, a un paso del lago Tjörnin y el Parlamento de Islandia, la Catedral de Reikiavik fue construida en el siglo XVIII, lo cual la convierte en uno de los edificios más antiguos no solo de Reikiavik, sino de todo el país. Además, desde principios del siglo XIX, este templo se convirtió en la única catedral de Islandia tras la disolución de la diócesis de Hólar, al norte de Islandia. Por otra parte, la Catedral Luterana de Reikiavik ha tenido también un papel importante en la historia de Islandia. Entre sus muros, por ejemplo, el Reino de Dinamarca otorgó cierta independencia a Islandia a mediados del siglo XIX y se cantó por primera vez el himno nacional islandés. Tras diversas remodelaciones, el aspecto actual de la Catedral de Reikiavik data del siglo XIX. A pesar de su pequeño tamaño, la Catedral Luterana destaca en el centro de la ciudad por el contraste de su fachada blanca con sus tejados de color verdoso. El interior austero, de dos plantas, resulta igualmente interesante gracias a sus balconadas de madera, su púlpito y algunos elementos característicos de la nación islandesa que se encuentran junto al altar principal; El Parlamento de Islandia: Conocido como el Alpingi, fue constituido en el Parque Nacional Thingvellir en el año 930 d.C, en el mismo lugar que hoy se erige una bandera como conmemoración. Tras varios siglos de un gobierno bastante avanzado para la época, la historia de Islandia cambió tras la conquista del país por parte del Reino de Dinamarca. Luego de este acontecimiento, el Alpingi islandés cayó en el olvido hasta que, con la llegada del siglo XIX, comenzaron a surgir sentimientos independentistas entre la población de Islandia. Este deseo de independencia tomó forma con la implantación de un nuevo Parlamento de Islandia en el mismo edificio donde se ubica actualmente, que por aquel entonces servía también para almacenar las obras de arte que posteriormente pasarían a estar en el Museo Nacional de Islandia. De esta manera, el 1 de julio de 1881 tuvo lugar la ceremonia inaugural del Parlamento de Islandia en la Catedral Luterana de Reikiavik, justo al lado del edificio gubernamental. Desde entonces, el gobierno islandés trabajó para obtener la independencia de Islandia, logrando su objetivo en 1918 y culminándolo en 1944 con la creación de la República de Islandia y la ruptura total de cualquier relación de dependencia con el reino danés. Pese a que el interior del Parlamento de Islandia no puede visitarse salvo en contadas excepciones, su fachada exterior lo convierte en uno de los edificios más llamativos del centro de Reikiavik. El edificio del Alpingi islandés fue diseñado, curiosamente, por el arquitecto danés Ferdinand Meldahl, director de la Academia de Bellas Artes de Copenhague. La influencia danesa del edificio se ve también en el emblema ubicado en la parte de arriba de la fachada norte del Parlamento, donde puede verse la corona y emblema del rey Cristián IX de Dinamarca. Justo debajo de ella, aparece escrita a lo largo de toda la fachada la fecha 1881, año de constitución del Parlamento islandés. Pese a que el arquitecto fuera danés, los materiales empleados fueron puramente islandeses: el exterior del edificio destaca por su roca negra desnuda sacada directamente de la colina Skólavörduholt, el lugar donde hoy se ubica la Hallgrímskirkja. Siguiendo la misma línea islandesa, la decoración del edificio se remata con cuatro bajorrelieves justo debajo de las ventanas del segundo piso donde pueden verse los espíritus guardianes de Islandia: un gigante, un enorme pájaro, un toro y un dragón. El Parlamento de Islandia se ubica en Austurvöllur, una de las plazas más populares y famosas de Reikiavik. En ella se concentran la mayor parte de las manifestaciones frente a la sede del gobierno islandés, así como varios bares y restaurantes con terraza, muy cotizados cuando hace buen tiempo en Islandia. El resto de nuestra visita estará dedicada a conocer lo que nos ofrece esta tierra de hielo, volcanes y fiordos, pero esta parte prefiero tratarlo en Crepúsculo, dedicado a la naturaleza. Si bien se trata de nuestra última parada en los países escandinavos, no dejo de pensar en la cercana Groenlandia para iniciar en esta ocasión nuestra Aventura por las Américas, o regresar a Europa para una Excursión por el Cáucaso... Aun no me decido. Estén atentos a nuestras próximas entregas ¿vale?

miércoles, 21 de febrero de 2024

UCRANIA: La locura de la guerra

A raíz de la precipitada fuga de las tropas ucranianas de Avdéyevka , situada a unos 10 kilómetros al noroeste de Donetsk, ciudad que ha sido el epicentro de intensos combates entre las partes del conflicto , no pudiendo evitar su liberación por los rusos, en una publicación reciente por X, Aleksey Arestovich - ex consejero del títere colaboracionista ucraniano Vladimir Zelensky y ahora su enemigo jurado (y también posible rival) se dirigió a sus “queridos compatriotas” para decirles que Ucrania parece “colectivamente loca y que la están llevando a la derrota y desintegración”. Arestovich, un despiadado maestro de la intriga y, al menos en ocasiones, un activo de inteligencia, también afirma ser psicólogo. En esa capacidad, tenía aún más -y peores- cosas que anunciar: Ucrania no sólo es un caso de “locura progresista” a nivel nacional, sino también de “locura individual”. Es razonable suponer que se trataba de una referencia específica a su antiguo maestro Zelensky y su equipo. Es evidente que Arestovich ha elegido sus palabras para lograr el máximo efecto. Pero también añadió ejemplos plausibles de sorprendente absurdo en la política y la esfera pública de Ucrania. Estos incluyeron los vaivenes sobre la destitución del principal general militar, Valery Zaluzhny; declaraciones extrañas de hombres con poder y armas de que aquellos que no sean lo suficientemente rápidos para someterse a los cazadores de carne de cañón deberían recibir un “disparo en la rodilla” (lo que convierte al ejército de Ucrania, como acertadamente señaló un comentarista, en el primero en el que te pueden invalidar en lugar de salir); y un pedido general de “Que todos se quejen, siempre y cuando consigamos la unidad nacional”. Y para colmo de males, el ex colaborador de Zelensky llega a una conclusión condenatoria: la prueba de la guerra, decretada desde la seguridad del exilio, ha demostrado que Ucrania es “extraordinariamente psicológicamente débil” porque, afirma, una parte “enorme” de ucranianos de todas las edades y tipos ha entrado rápidamente en una “zona de anomalía”. Esa “psicosis” que se está propagando, afirma Arestovich, es una venganza por “construir su casa sobre la arena”, basándose en ilusiones en lugar de una evaluación realista del lugar de Ucrania en el mundo y de sus capacidades. “Lo que por lo que los ucranianos han luchado ahora será aplastado irremediablemente”, concluye sombríamente. Está claro que Arestovich puede desempeñar un papel importante en la futura política ucraniana, y obviamente quiere hacerlo, pero no nos centremos en él. Es más fructífero reconocer que ha planteado una pregunta válida, incluso si sus respuestas son erróneas. ¿Cuáles son los efectos psicológicos de la guerra en la sociedad ucraniana? Es fácil adivinar que a estas alturas deben ser profundos y omnipresentes. A pesar de los años de conflicto de baja intensidad que comenzaron en el 2014 - con el golpe de Estado patrocinado por los EE.UU. - si la guerra a gran escala que comenzó en febrero del 2022 hubiera terminado rápidamente, este no sería el caso. Pero desde que Occidente y el régimen colaboracionista de Zelensky decidieron desperdiciar la oportunidad de paz de la primavera del 2022 y, en cambio, continuar la guerra por poderes en nombre de EE.UU., la sociedad ucraniana se ha visto profunda y ampliamente afectada, obligada a luchar y morir en vano por ella. Las cifras de bajas militares no se publican, pero sabemos que ascienden a cientos de miles. Afortunadamente, las tasas de víctimas civiles no se acercan a nada comparable a la masacre genocida infligida por Israel a los palestinos en Gaza. Es evidente que Rusia no ha seguido una estrategia de atacar a civiles, sino que se ha centrado en objetivos o infraestructuras militares genuinas (como las redes eléctricas) de forma rutinaria y, en todo caso, más exhaustiva. Sin embargo, con el tiempo, el total de pérdidas civiles se ha ido acumulando por culpa del régimen de Kiev que los utiliza como escudos humanos, prohibiéndoles abandonar la zona de guerra. Según la ACNUDH de la ONU, desde febrero del 2022, 10.382 civiles han muerto y 19.659 han resultado heridos. El desplazamiento y las dificultades económicas han sido mucho más comunes. A finales del 2023, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU contaba 6,3 millones de ucranianos desplazados en el extranjero y casi 3,7 millones internamente. Hasta el momento, unos 4,6 millones han regresado tras abandonar temporalmente el país. Obviamente, interactúan diferentes tipos de afectados por la guerra. Como señaló The Lancet ya en la primavera del 2022, “los efectos acumulativos de la guerra y el desplazamiento desde el 2014 probablemente predispongan a muchos ucranianos a sufrir resultados adversos en su salud mental”. En cuanto a la economía, basta decir que 14,6 millones de los ucranianos necesitarán asistencia humanitaria en el 2024, como estima la ONU. Claramente, el comentario cínico de Arestovich de que la sociedad ucraniana ha demostrado ser “débil” no sólo es ofensivo sino que es objetivamente erróneo. En cambio, ha sido resiliente bajo presión, de ninguna manera tan grave como la que sufrieron los palestinos en Gaza, pero sí sustancial. Que el régimen de Zelensky haya abusado de esta resiliencia por una causa antipatriótica (por decirlo suavemente), equivocada y perdida es un asunto diferente al que volveremos. Pero su resiliencia no significa que los ucranianos no hayan sufrido un gran estrés psicológico. Algunos efectos de la guerra son exactamente los que cabría esperar. El trastorno de estrés postraumático (TEPT), en esencia una condición persistente de shock ramificado, se asocia principalmente (pero no exclusivamente) con los veteranos militares y sus familias, además de las de los caídos. Según una estimación casi oficial de Ucrania, sólo este grupo - con una probabilidad especialmente mayor de padecer trastornos de estrés duraderos - acabará incluyendo entre 4 y 5 millones de ucranianos. Si bien es imposible predecir cuántos de ellos desarrollarán realmente condiciones clínicas, la experiencia histórica apunta a alrededor del 20%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esa seguirá siendo la (gran) punta del iceberg, porque quienes sufren de forma menos aguda seguirán sufriendo. Sus vidas también habrán cambiado. En cuanto a la población en su conjunto, incluso para el verano y el otoño del 2022, un estudio basado en cuestionarios estandarizados y publicado en la revista Psychological Medicine de Cambridge University Press encontró aumentos sustanciales en la ansiedad, la depresión y la soledad. Para la primavera del 2023, es decir, incluso antes del catastrófico fracaso de la propagandística ofensiva del régimen de Zelensky, un estudio ucraniano basado en encuestas encontró un empeoramiento constante de la salud mental entre los ucranianos. Un psicólogo comentó que sus recursos psicológicos se habían agotado. De eso hace casi un año y muchas malas noticias. Una investigación también publicada el año pasado en el International Journal of Mental Health Systems llegó a conclusiones aún más dramáticas, al afirmar que “la guerra ha tenido efectos devastadores en la salud y el bienestar de la nación ucraniana y ha llevado a una rápida escalada de la violencia. Se trata de una crisis de salud mental”, mientras que el sistema de atención para tratarlo, que para empezar no era fuerte, se ha debilitado aún más. Es cierto que los problemas esbozados anteriormente no han hecho más que empeorar. Sin embargo, tampoco son específicos de Ucrania. Este tipo de trauma es lo que la guerra moderna le causa a la sociedad, a cualquier sociedad. Sin embargo, hay una cuestión más complicada que muchos ucranianos y sus “amigos” occidentales (es decir, amigos del infierno que te utilizarán para sus guerras por poderes) detestan enfrentar, pero de todos modos está ahí. La cuestión no es sólo cuánto daño ha causado la guerra a las mentes y las almas de los ucranianos, sino también hasta qué punto el régimen de Zelensky y sus colaboradores intelectuales y sustitutos de los medios son responsables de hacer sus vidas mentales aún más miserables. Y detrás de esa pregunta hay otra: ¿está el propio régimen de Zelensky loco? Es en este sentido que la publicación X de Arestovich muestra una verdadera perspicacia, tal vez porque solía ser parte de ese régimen y, en su época, hizo todo lo posible para ayudar a que sus compatriotas se engañaran con la propaganda nacionalista, mientras minimizaba criminalmente los riesgos inherentes de la guerra. Su punto más importante es que las ilusiones - cultivadas deliberadamente - son el núcleo del régimen de Zelensky y, yo añadiría, de su personalidad. Esa “casa construida sobre arena” es una fabricación tóxica de tres componentes principales. Primero, los propios delirios de grandeza de Zelensky, su “complejo de Churchill”, que fue alimentado por Occidente de una manera similar a como Bill Clinton solía acosar a Boris Yeltsin con bebidas. En segundo lugar, como he argumentado antes, existe un complejo ideológico-psicológico más amplio de mesianismo nacional, cultivado por las elites ucranianas (con la ayuda de entusiastas occidentales de la guerra como el publicista Tim Snyder). En este engaño, se imagina a Ucrania “como un puesto de avanzada de Occidente”. Ese Occidente, en esa construcción, no es, como podéis suponer, el verdadero Occidente, militarista y cómplice del genocidio, sino otra fantasía delirante y halagadora de valores “liberales”, “democráticos” y, por último, pero no menos importante, “superioridad moral” (?). Y no sólo se concede a Ucrania el “honor” de servir como su baluarte, sino también como una especie de elixir de la juventud, un lugar “donde un Occidente todavía maravilloso pero a veces cansado, puede recuperar fuerzas”. En realidad, este complejo es tóxico y sumamente venenoso para Ucrania, forma parte de esas cosas que Arestovich ha descrito acertadamente como luchadas por Ucrania sólo para aplastarla ahora. En tercer lugar, existe un voluntarismo patológico en las elites ucranianas, nuevamente exacerbado por sus “amigos” occidentales: una creencia incuestionable desde hace mucho tiempo de que todo lo que Ucrania y sus patrocinadores desean con todas sus fuerzas sucederá. Ejemplos de esta forma de locura incluyen la repetida promoción de armas milagrosas, como tanques, aviones y misiles occidentales o, incluso, la inminente entrada en la OTAN. Este pensamiento mágico se complementa con una extraña tendencia, incluso entre los expertos occidentales a los que les queda (algo) de reputación que perder, a construir castillos estratégicos en el aire, como en los recientes intentos de “reimaginar” la desesperada situación militar de Ucrania como una base viable para lograr éxito que nunca llegara. ¿Un principio de realidad freudiano? No tanto. A pesar de toda su arrogancia, Arestovich tiene razón. Pero no sobre Ucrania en su conjunto. Ucrania no es "débil". Más bien, su tragedia es que su considerable resiliencia y fuerza han sido abusadas y traicionadas por un régimen traidor y golpista que ha vendido el país a los intereses occidentales, en particular los estadounidenses. Para lograrlo, ese régimen ha hecho todo lo posible para llevar a los ucranianos a un estado de ilusión y a la muerte. Hasta cierto punto lo ha conseguido, pero eso pasará. La ironía final, sin embargo, es que ese mismo régimen, sus elites internas y sus “amigos” occidentales también creen su propio engaño. Es poco probable que ellos, a diferencia de la mayoría de los ucranianos, se recuperen alguna vez. Incluso luego de la derrota... y el castigo ejemplar que vendrá por ello.

DÁLMATA: No todo es blanco y negro

Originario de Dalmacia (Croacia), es una raza antigua que se remonta al 2000 a. C., época en que ya aparecían perros moteados en frisos y tablillas griegos trabajando con carros en la antigua Grecia, Roma y Egipto. Se han encontrado registros muy antiguos de la raza en Dalmacia y de ahí deriva el nombre. Los dálmatas se han usado como perros de guerra, centinelas, perros de tiro, pastores, cazadores, artistas de circo y, obviamente, como escoltas de carruajes. En Croacia, estos perros ya eran conocidos por sus habilidades de caza y como compañeros leales, pero a día de hoy, se han convertido en populares compañeros de vida debido a su naturaleza social y cariñosa. Sea cual sea su origen, los dálmatas trabajan con caballos al menos desde la Edad Media. Esta raza destaca por su pelaje con manchas, que es corto, liso y brillante. Las manchas pueden ser negras o marrones sobre fondo blanco. El contorno del dálmata es cuadrado, lo que demuestra que son perros equilibrados, fuertes y musculosos. Los dálmatas adultos pesan entre 23 y 25 kg. Los perros adultos miden entre 58 y 61 cm y las hembras entre 56 y 58 cm. Los dálmatas son extrovertidos y amistosos, pero si no se ejercitan lo suficiente, pueden volverse hiperactivos. Los dálmatas son fieles y entregados y siempre quieren complacer; les encanta la compañía y hacer payasadas. Sin embargo, su energía y resistencia puede ser un reto demasiado exigente para algunos dueños. Cabe precisar que no conviene someter a demasiado ejercicio a los cachorros. Los dálmatas adultos son una raza de una resistencia increíble y pueden desplazarse a paso moderado de una forma casi indefinida. Se recomiendan más de dos horas de ejercicio diario en la edad adulta para que el perro esté en forma, además de adiestramiento y juegos para estimularles cuerpo y mente. Su instinto de caza les empuja a correr, saltar y trepar, por lo que hay que llevar cuidado para garantizar su seguridad. En el siglo XIX los bomberos de los EE.UU. empezaron a contar con ellos. Al principio se encargaron de controlar los caballos que llevaban los dispositivos contra incendios. En la actualidad es considerado un perro de compañía. Su imagen se popularizó aún más gracias a la controvertida película “101 Dálmatas” de Disney, donde Cruella de Vil quiso hacerse un abrigo con sus pieles. Si se trataría de visón o de armiño se entendería, ¿pero de perros? De pésimo gusto, demostrando lo ordinaria y vulgar que es, como todos los estadounidenses ... en fin.

miércoles, 14 de febrero de 2024

BIRMANIA: Brutalidad sin fin

Lejos de los reflectores, en las montañas del oeste de Myanmar (la antigua Birmania) desde hace unos años se libra una sangrienta guerra civil. Allí, desde el golpe militar de febrero del 2021, la minoría chin resiste contra la junta militar que gobierna el país. En las montañas fronterizas con India, han instalado un campo de entrenamiento para formar un Ejército de resistencia. Muchos son jóvenes que han abandonado sus trabajos y sus estudios para tomar las armas y defender su territorio, su identidad y sus ideales. La hazaña está lejos de ser fácil pero no es imposible. Y es que la junta militar que busca acabar con la resistencia y hacer valer su control sobre el territorio, sufre derrota tras derrota lo que lo ha obligado esta semana a recrudecer salvajemente sus ataques, así como ordenar el servicio militar obligatorio para ambos sexos. En el centro se encuentra una población civil que recibe los indiscriminados bombardeos aéreos del régimen golpista y muchos se han visto obligados a dejar para siempre sus hogares. En efecto, desde finales de octubre del 2023, una ofensiva coordinada de las fuerzas de resistencia en Myanmar ha planteado un duro desafío al ejército gobernante que derrocó al gobierno democráticamente elegido hace tres años. El golpe desencadenó una sangrienta guerra civil que está ganando fuerza hoy, especialmente desde el inicio en otoño de la Operación 1027 de los grupos rebeldes. Aunque sus avances no son definitivos, sí plantean dudas sobre la capacidad de permanencia de la junta militar. Gran parte de la historia de Myanmar desde que logró su independencia de Gran Bretaña en 1948 ha sido una lucha entre el ejército y la resistencia de innumerables grupos armados étnicos y partidos de oposición. El último cambio en el equilibrio de poder se produjo cuando los militares derrocaron el 1 de febrero de 2021 a la gobernante Liga Nacional para la Democracia, encabezada por Aung San Suu Kyi. El golpe, que se produjo a pocos meses de las elecciones del 2020, devastó la economía del país, aumentó su aislamiento internacional y provocó agitación, con miles de muertos y millones ya desplazados en la nación de 54 millones de habitantes. Las fuerzas de resistencia están compuestas por las Fuerzas de Defensa del Pueblo alineadas con el Gobierno de Unidad Nacional en la sombra, con el apoyo de segmentos de organizaciones armadas étnicas, como la Alianza de la Triple Hermandad, que comprende tres grupos étnicos a la vez: el Ejército Arakan (AA), el Ejército de Liberación Nacional Ta'ang (TNLA) y el Ejército de la Alianza Nacional Democrática de Myanmar (MNDAA). Desde entonces, juntos han reclamado el control de más de la mitad del territorio del país, mientras que la junta, que gobierna bajo el Consejo de Administración del Estado, se ha visto desgarrada por deserciones y divisiones internas. En las semanas posteriores al inicio de la Operación 1027, incluso los funcionarios de la junta admitieron que el país corre el riesgo de fragmentarse. El resultado de la guerra civil tiene implicaciones no sólo para el país sino también para la región. Debido a que Myanmar está ubicado estratégicamente entre China e India, y conectado con el Sudeste Asiático continental, el continuo deterioro de la situación podría dejar a un Estado fallido en una encrucijada importante. El país sufriría repercusiones económicas aún peores e inestabilidad en las exportaciones a la región, como ya estamos viendo en casos como las redes regionales de estafa en expansión. Myanmar también podría convertirse en un caldo de cultivo potencial para redes criminales internacionales, sin mencionar un campo de batalla para una competencia intensificada entre las principales potencias. La pregunta más amplia es cómo evolucionará la guerra civil de Myanmar. La mayoría de los recuentos independientes cifran las fuerzas rebeldes en menos de 100.000 combatientes, con mucho menos armamento, potencia de fuego y capacidad financiera. A pesar de esto, las fuerzas antigolpistas han ganado terreno significativo contra el ejército, que tenía una fuerza estimada antes del golpe de entre 200.000 y 350.000 soldados. Si bien las fuerzas de resistencia han demostrado capacidad para coordinarse y ganar terreno en el campo de batalla, aprovechar estos éxitos y al mismo tiempo mantener una unidad históricamente frágil entre diversos grupos no es una tarea fácil. Mientras tanto, aunque el ejército se ve acosado por desafíos, su historial de represión dura de sus enemigos desde la década de 1940 sugiere que es probable que continúe aferrándose al poder a toda costa, incluidas tácticas militares más brutales y posiblemente incluso elecciones falsas en un intento de establecer ‘legitimidad’. Además, si bien la asistencia de países como EE.UU. podría inclinar la balanza a favor de la resistencia, los intereses de otros actores afectarán la capacidad del gobernante Consejo de Administración del Estado para mantener los combates en el país y capear el aislamiento en el extranjero. China y Rusia, por ejemplo, respaldan a la junta militar. Pero los vecinos Tailandia, India y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), una alianza de 10 naciones que incluye a Myanmar, también son potencialmente influyentes. Myanmar ha sido excluido de las dos últimas cumbres anuales de la ASEAN debido al golpe, pero la asociación ha tenido dificultades para adoptar una posición común. Según Dmitri Mosyakov, director del Centro para el Estudio del Sudeste Asiático, Australia y Oceanía y miembro del Consejo Académico del Instituto de Estudios Orientales de la Academia Rusa de Ciencias, la destrucción del Ejército nacional significaría una catástrofe para la estatalidad de Myanmar. "Esto podría socavar la estabilidad y la relativa prosperidad de toda la región del sudeste asiático en general", asevero. Ante el recrudecimiento de los combates, podrían darse tres escenarios: 1- Lo más probable, no se vislumbra el final de la guerra: El escenario más probable es el de un conflicto prolongado. Las fuerzas de resistencia continuarían logrando avances esporádicos en las zonas periféricas, pero no lo suficiente, especialmente en la mayoría de las zonas urbanas, para derrotar a la junta. Mientras tanto, los militares intensificarían sus esfuerzos brutales en un intento por tomar la delantera, incluyendo violencia indiscriminada para sembrar el miedo entre los civiles y ofensivas selectivas destinadas a profundizar las divisiones entre las Fuerzas de Defensa del Pueblo y las organizaciones armadas étnicas. De esta manera, el continuo intercambio de golpes aumentaría el efecto colateral de la guerra civil de Myanmar, con más refugiados fluyendo hacia el sur y el sudeste de Asia. La batalla internacional por la legitimidad también continuaría. Algunos países apoyarían al Gobierno de Unidad Nacional, mientras que otros actores, incluida la ASEAN, adoptarían una posición más protegida. Una versión más extrema de este escenario vería a Myanmar fracturarse. Aunque el Consejo de Administración del Estado todavía afirmaría gobernar un solo Myanmar, el poder real residiría en los grupos armados locales. Entre ellas se incluyen organizaciones armadas étnicas que operan de forma independiente y se centran en el control de sus territorios; 2- Algo probable, una victoria decisiva de las fuerzas antigolpistas; Una victoria de los rebeldes y el desmoronamiento del régimen militar podría darse, porque la posibilidad ha aumentado. En este escenario, la resistencia sería capaz de lograr una serie de éxitos en múltiples teatros que resultarían en un resultado negociado a su favor o en la rendición de la junta. Las capacidades de las Fuerzas de Defensa del Pueblo han mejorado, lo que genera esperanzas de que la resistencia pueda apoderarse de áreas urbanas estratégicas seleccionadas y desmoralizar a los militares. Si la marea comienza a cambiar decisivamente, los actores externos, incluida China, podrían presionar a la junta para negociar un acuerdo con los rebeldes para proteger sus propios intereses. Sin embargo, cualquier resultado negociado será un desafío. Se desconfía profundamente del ejército luego de que incumplió un acuerdo anterior de reparto del poder con el gobierno de la Liga Nacional para la Democracia. Además, será difícil mantener unidas a las Fuerzas de Defensa del Pueblo y a las organizaciones armadas étnicas ya que vencido el enemigo común, podrían luchar entre sí para quedarse con todos los despojos; 3- Lo menos probable: una victoria de la junta golpista. Un triunfo de los militares es el escenario menos probable. Sin embargo, no se debe subestimar su capacidad de permanencia. La disminución de la unidad y la coordinación entre las fuerzas antigolpistas podría traducirse en reveses en el campo de batalla, especialmente si se combina con una falta de asistencia internacional. Esto podría influir en la capacidad del ejército para emplear un enfoque de divide y vencerás que divida la resistencia y disminuya su apoyo popular. También le daría tiempo a la junta para solucionar los desafíos que enfrenta y desgastar la resistencia utilizando tácticas para impulsar el reclutamiento y asegurar más compras de armas a sus principales patrocinadores. Teniendo en cuenta todo esto, no se puede descartar una reversión que haga prevalecer momentáneamente al ejército mediante una sangrienta represión. Como ha observado la comunidad internacional, para la junta golpista se trata de una lucha existencial. Los generales no tienen a dónde ir, ya que están acusados de genocidio en tribunales extranjeros por la matanza de la minoría rohinyá en el 2017. Si son lo suficientemente implacables, podrían perdurar algún tiempo, aunque con un gran coste para el país. Pero también el movimiento de oposición busca una victoria militar total… Y ninguna de las partes contempla una salida negociada, por lo que la guerra continuará y a menos que la comunidad internacional presione a ámbar partes para llegar a un acuerdo, tendrá un sangriento final.

SKULL AND BONES: Al margen de la ley

Hay desarrollos que llevan mucho tiempo, cada vez más solo con ver los proyectos presentes, aunque hay algunos que se presentan de manera muy temprana y tienen un resultado muy diferente al esperado o que incluso quedan anticuados con los nuevos tiempos. En el caso de Ubisoft, la compañía presentó Beyond Good & Evil 2 en el año 2019 para que al poco tiempo diga que era pronto para hablar de esta esperada secuela, y es entonces ya llevaba dos años con un lanzamiento que se estaba retrasando: Skull and Bones. Como recordareis, Skull and Bones nació hará una década basándose en las batallas navales que ofreció Assassin's Creed IV: Black Flag, juego publicado en el año 2013. Su desarrollo corre a cargo de Ubisoft Singapore, un estudio que por fin hará su debut como principal este año, tras un intocable número de retrasos en la fecha de lanzamiento de una propuesta que por fin verá la luz. En efecto, lo nuevo de Ubisoft ha finalizado su periplo hasta encontrar una fecha de lanzamiento definitiva anunciada en The Game Awards 2023. De esta forma, el título acabará llegando a PlayStation 5, Xbox Series y PC este 16 de febrero para ofrecer una aventura de piratas totalmente independiente a lo visto a la ofrecida en Assassin's Creed, saga con la que finalmente no guarda relación. Cabe previsor que durante seis horas, hemos tenido la oportunidad de disfrutar de una beta cerrada de Skull and Bones que nos ha permitido descubrir los primeros compases de su peligroso mundo ligado a sus primeras horas de juego, que quizás no sean las que más justicia le hagan al ser demasiado introductorias. De hecho, su historia se plantea de manera bastante sencilla, el protagonista, al que podemos editar en cuanto a rostro, composición y demás, resulta ser un superviviente de una embarcación atacada, teniendo la suerte de ser rescatado por un par de piratas con los que empezará a cumplir una serie de recados entre diferentes sociedades piratas. Las secciones del juego se dividen en dos partes bien diferenciadas. En primer lugar navegando, siendo la vista en primera y tercera persona intercambiable para controlar un barco que se puede manejar con tan solo dos botones, ya que lo importante es arriar la vela para controlar la velocidad y poner rumbo a la dirección que queramos llegar. Evidentemente, en estas secciones podremos recoger objetos en el mar, así como defendernos o atacar a tiburones, por ejemplo. Los primeros mares de Skull and Bones no son extremadamente grandes, pues se dividen en diferentes secciones que hacen que el juego no sea de mundo abierto, si no de zonas amplias. Su propuesta aquí acaba resultando sencilla en poco tiempo, sabiendo cuando aprovecharnos del viento o recoger la vela para defendernos en posición fija. Poco a poco se suman situaciones como enfrentamientos contra otros barcos, donde ya es más importante el uso de cañones y otro tipo de armas que pueden sumarse a bordo. Ya en tierra nos encontramos con las sociedades piratas paseando con nuestro pirata, donde podremos ver el perfil de otros jugadores que también están disfrutando de la experiencia al mismo tiempo, cabiendo mencionar que también veremos su barco navegando. Sin embargo, en estas primeras horas todo era tan sencillo que nuestras primeras misiones eran plenamente como recaderos recogiendo objetos buscando entre los restos de barcos hundidos. Entrando en detalles técnicos, todo apunta a que el juego cumplirá notablemente, ya que en beta se pudieron apreciar escenarios de todo tipo y personajes bien logrados con un nivel marca Ubisoft. En cuanto a barcos, también se verán de todo tipo, y los jugadores podrán personalizar en todo momento su navío pudiendo cambiar indumentaria de numerosas formas. En definitiva, el aura que rodea Skull and Bones es el de un juego que debería de haber salido cuatro o cinco años antes, como se anunció en el E3 2017 con la intención de salir en el 2018, y una cosa es retrasarse un año y otra salir hasta que han pasado seis años . De esta forma, todo apunta a que será una propuesta divertida y que cumple en nueva generación de consolas y PC, aunque no consigue despegarse de la sensación de que llega algo tarde. Ya con en la versión final del juego, su promesa es ofrecer una experiencia que premia la recolección de recursos y cumplir los contratos de vendedores, facciones locales y cabecillas para dar forma a un imperio del contrabando. De lanzamiento, habrá hasta 10 barcos diferentes disponibles, cada uno con sus propias ventajas, para cumplir los cometidos. Si bien se puede disfrutar en solitario, el multijugador promete conectar con hasta dos amigos o jugadores desconocidos en una experiencia conjunta en la que se puede completar contratos y conseguir recompensas en compañía venciendo las adversidades unidos. Así mismo, este online también será competitivo, ya que invitará a aprovechar las oportunidades para conseguir grandes recompensas. Así mismo, los jugadores podrán robar el botín que no se defienda. No cabe duda que Skull and Bones apunta a ser un MMO repleto de combates navales que a priori lucen divertidos, contando con un componente multijugador aún pendiente de profundizar y dar a conocer, porque se trata de una propuesta muy profunda que apenas se está explotando de cara a que los jugadores se lancen a reservarlo. Al igual que Avatar: Frontiers of Pandora, primer título de la compañía en lanzarse por 79,99 €, el juego de piratas llega a un precio similar - disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series - mientras que su edición premium de 30 euros más ofrecerá acceso anticipado al juego , con misiones adicionales y otros añadidos junto al Vale de pase de contrabandista, que incluye futuro contenidos de nuevas temporadas, ya que nos encontramos ante un nuevo juego como servicio que apostará por hacer del título una experiencia de larga renovación con novedades con el paso del tiempo.
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