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miércoles, 21 de febrero de 2024

UCRANIA: La locura de la guerra

A raíz de la precipitada fuga de las tropas ucranianas de Avdéyevka , situada a unos 10 kilómetros al noroeste de Donetsk, ciudad que ha sido el epicentro de intensos combates entre las partes del conflicto , no pudiendo evitar su liberación por los rusos, en una publicación reciente por X, Aleksey Arestovich - ex consejero del títere colaboracionista ucraniano Vladimir Zelensky y ahora su enemigo jurado (y también posible rival) se dirigió a sus “queridos compatriotas” para decirles que Ucrania parece “colectivamente loca y que la están llevando a la derrota y desintegración”. Arestovich, un despiadado maestro de la intriga y, al menos en ocasiones, un activo de inteligencia, también afirma ser psicólogo. En esa capacidad, tenía aún más -y peores- cosas que anunciar: Ucrania no sólo es un caso de “locura progresista” a nivel nacional, sino también de “locura individual”. Es razonable suponer que se trataba de una referencia específica a su antiguo maestro Zelensky y su equipo. Es evidente que Arestovich ha elegido sus palabras para lograr el máximo efecto. Pero también añadió ejemplos plausibles de sorprendente absurdo en la política y la esfera pública de Ucrania. Estos incluyeron los vaivenes sobre la destitución del principal general militar, Valery Zaluzhny; declaraciones extrañas de hombres con poder y armas de que aquellos que no sean lo suficientemente rápidos para someterse a los cazadores de carne de cañón deberían recibir un “disparo en la rodilla” (lo que convierte al ejército de Ucrania, como acertadamente señaló un comentarista, en el primero en el que te pueden invalidar en lugar de salir); y un pedido general de “Que todos se quejen, siempre y cuando consigamos la unidad nacional”. Y para colmo de males, el ex colaborador de Zelensky llega a una conclusión condenatoria: la prueba de la guerra, decretada desde la seguridad del exilio, ha demostrado que Ucrania es “extraordinariamente psicológicamente débil” porque, afirma, una parte “enorme” de ucranianos de todas las edades y tipos ha entrado rápidamente en una “zona de anomalía”. Esa “psicosis” que se está propagando, afirma Arestovich, es una venganza por “construir su casa sobre la arena”, basándose en ilusiones en lugar de una evaluación realista del lugar de Ucrania en el mundo y de sus capacidades. “Lo que por lo que los ucranianos han luchado ahora será aplastado irremediablemente”, concluye sombríamente. Está claro que Arestovich puede desempeñar un papel importante en la futura política ucraniana, y obviamente quiere hacerlo, pero no nos centremos en él. Es más fructífero reconocer que ha planteado una pregunta válida, incluso si sus respuestas son erróneas. ¿Cuáles son los efectos psicológicos de la guerra en la sociedad ucraniana? Es fácil adivinar que a estas alturas deben ser profundos y omnipresentes. A pesar de los años de conflicto de baja intensidad que comenzaron en el 2014 - con el golpe de Estado patrocinado por los EE.UU. - si la guerra a gran escala que comenzó en febrero del 2022 hubiera terminado rápidamente, este no sería el caso. Pero desde que Occidente y el régimen colaboracionista de Zelensky decidieron desperdiciar la oportunidad de paz de la primavera del 2022 y, en cambio, continuar la guerra por poderes en nombre de EE.UU., la sociedad ucraniana se ha visto profunda y ampliamente afectada, obligada a luchar y morir en vano por ella. Las cifras de bajas militares no se publican, pero sabemos que ascienden a cientos de miles. Afortunadamente, las tasas de víctimas civiles no se acercan a nada comparable a la masacre genocida infligida por Israel a los palestinos en Gaza. Es evidente que Rusia no ha seguido una estrategia de atacar a civiles, sino que se ha centrado en objetivos o infraestructuras militares genuinas (como las redes eléctricas) de forma rutinaria y, en todo caso, más exhaustiva. Sin embargo, con el tiempo, el total de pérdidas civiles se ha ido acumulando por culpa del régimen de Kiev que los utiliza como escudos humanos, prohibiéndoles abandonar la zona de guerra. Según la ACNUDH de la ONU, desde febrero del 2022, 10.382 civiles han muerto y 19.659 han resultado heridos. El desplazamiento y las dificultades económicas han sido mucho más comunes. A finales del 2023, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU contaba 6,3 millones de ucranianos desplazados en el extranjero y casi 3,7 millones internamente. Hasta el momento, unos 4,6 millones han regresado tras abandonar temporalmente el país. Obviamente, interactúan diferentes tipos de afectados por la guerra. Como señaló The Lancet ya en la primavera del 2022, “los efectos acumulativos de la guerra y el desplazamiento desde el 2014 probablemente predispongan a muchos ucranianos a sufrir resultados adversos en su salud mental”. En cuanto a la economía, basta decir que 14,6 millones de los ucranianos necesitarán asistencia humanitaria en el 2024, como estima la ONU. Claramente, el comentario cínico de Arestovich de que la sociedad ucraniana ha demostrado ser “débil” no sólo es ofensivo sino que es objetivamente erróneo. En cambio, ha sido resiliente bajo presión, de ninguna manera tan grave como la que sufrieron los palestinos en Gaza, pero sí sustancial. Que el régimen de Zelensky haya abusado de esta resiliencia por una causa antipatriótica (por decirlo suavemente), equivocada y perdida es un asunto diferente al que volveremos. Pero su resiliencia no significa que los ucranianos no hayan sufrido un gran estrés psicológico. Algunos efectos de la guerra son exactamente los que cabría esperar. El trastorno de estrés postraumático (TEPT), en esencia una condición persistente de shock ramificado, se asocia principalmente (pero no exclusivamente) con los veteranos militares y sus familias, además de las de los caídos. Según una estimación casi oficial de Ucrania, sólo este grupo - con una probabilidad especialmente mayor de padecer trastornos de estrés duraderos - acabará incluyendo entre 4 y 5 millones de ucranianos. Si bien es imposible predecir cuántos de ellos desarrollarán realmente condiciones clínicas, la experiencia histórica apunta a alrededor del 20%. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esa seguirá siendo la (gran) punta del iceberg, porque quienes sufren de forma menos aguda seguirán sufriendo. Sus vidas también habrán cambiado. En cuanto a la población en su conjunto, incluso para el verano y el otoño del 2022, un estudio basado en cuestionarios estandarizados y publicado en la revista Psychological Medicine de Cambridge University Press encontró aumentos sustanciales en la ansiedad, la depresión y la soledad. Para la primavera del 2023, es decir, incluso antes del catastrófico fracaso de la propagandística ofensiva del régimen de Zelensky, un estudio ucraniano basado en encuestas encontró un empeoramiento constante de la salud mental entre los ucranianos. Un psicólogo comentó que sus recursos psicológicos se habían agotado. De eso hace casi un año y muchas malas noticias. Una investigación también publicada el año pasado en el International Journal of Mental Health Systems llegó a conclusiones aún más dramáticas, al afirmar que “la guerra ha tenido efectos devastadores en la salud y el bienestar de la nación ucraniana y ha llevado a una rápida escalada de la violencia. Se trata de una crisis de salud mental”, mientras que el sistema de atención para tratarlo, que para empezar no era fuerte, se ha debilitado aún más. Es cierto que los problemas esbozados anteriormente no han hecho más que empeorar. Sin embargo, tampoco son específicos de Ucrania. Este tipo de trauma es lo que la guerra moderna le causa a la sociedad, a cualquier sociedad. Sin embargo, hay una cuestión más complicada que muchos ucranianos y sus “amigos” occidentales (es decir, amigos del infierno que te utilizarán para sus guerras por poderes) detestan enfrentar, pero de todos modos está ahí. La cuestión no es sólo cuánto daño ha causado la guerra a las mentes y las almas de los ucranianos, sino también hasta qué punto el régimen de Zelensky y sus colaboradores intelectuales y sustitutos de los medios son responsables de hacer sus vidas mentales aún más miserables. Y detrás de esa pregunta hay otra: ¿está el propio régimen de Zelensky loco? Es en este sentido que la publicación X de Arestovich muestra una verdadera perspicacia, tal vez porque solía ser parte de ese régimen y, en su época, hizo todo lo posible para ayudar a que sus compatriotas se engañaran con la propaganda nacionalista, mientras minimizaba criminalmente los riesgos inherentes de la guerra. Su punto más importante es que las ilusiones - cultivadas deliberadamente - son el núcleo del régimen de Zelensky y, yo añadiría, de su personalidad. Esa “casa construida sobre arena” es una fabricación tóxica de tres componentes principales. Primero, los propios delirios de grandeza de Zelensky, su “complejo de Churchill”, que fue alimentado por Occidente de una manera similar a como Bill Clinton solía acosar a Boris Yeltsin con bebidas. En segundo lugar, como he argumentado antes, existe un complejo ideológico-psicológico más amplio de mesianismo nacional, cultivado por las elites ucranianas (con la ayuda de entusiastas occidentales de la guerra como el publicista Tim Snyder). En este engaño, se imagina a Ucrania “como un puesto de avanzada de Occidente”. Ese Occidente, en esa construcción, no es, como podéis suponer, el verdadero Occidente, militarista y cómplice del genocidio, sino otra fantasía delirante y halagadora de valores “liberales”, “democráticos” y, por último, pero no menos importante, “superioridad moral” (?). Y no sólo se concede a Ucrania el “honor” de servir como su baluarte, sino también como una especie de elixir de la juventud, un lugar “donde un Occidente todavía maravilloso pero a veces cansado, puede recuperar fuerzas”. En realidad, este complejo es tóxico y sumamente venenoso para Ucrania, forma parte de esas cosas que Arestovich ha descrito acertadamente como luchadas por Ucrania sólo para aplastarla ahora. En tercer lugar, existe un voluntarismo patológico en las elites ucranianas, nuevamente exacerbado por sus “amigos” occidentales: una creencia incuestionable desde hace mucho tiempo de que todo lo que Ucrania y sus patrocinadores desean con todas sus fuerzas sucederá. Ejemplos de esta forma de locura incluyen la repetida promoción de armas milagrosas, como tanques, aviones y misiles occidentales o, incluso, la inminente entrada en la OTAN. Este pensamiento mágico se complementa con una extraña tendencia, incluso entre los expertos occidentales a los que les queda (algo) de reputación que perder, a construir castillos estratégicos en el aire, como en los recientes intentos de “reimaginar” la desesperada situación militar de Ucrania como una base viable para lograr éxito que nunca llegara. ¿Un principio de realidad freudiano? No tanto. A pesar de toda su arrogancia, Arestovich tiene razón. Pero no sobre Ucrania en su conjunto. Ucrania no es "débil". Más bien, su tragedia es que su considerable resiliencia y fuerza han sido abusadas y traicionadas por un régimen traidor y golpista que ha vendido el país a los intereses occidentales, en particular los estadounidenses. Para lograrlo, ese régimen ha hecho todo lo posible para llevar a los ucranianos a un estado de ilusión y a la muerte. Hasta cierto punto lo ha conseguido, pero eso pasará. La ironía final, sin embargo, es que ese mismo régimen, sus elites internas y sus “amigos” occidentales también creen su propio engaño. Es poco probable que ellos, a diferencia de la mayoría de los ucranianos, se recuperen alguna vez. Incluso luego de la derrota... y el castigo ejemplar que vendrá por ello.

DÁLMATA: No todo es blanco y negro

Originario de Dalmacia (Croacia), es una raza antigua que se remonta al 2000 a. C., época en que ya aparecían perros moteados en frisos y tablillas griegos trabajando con carros en la antigua Grecia, Roma y Egipto. Se han encontrado registros muy antiguos de la raza en Dalmacia y de ahí deriva el nombre. Los dálmatas se han usado como perros de guerra, centinelas, perros de tiro, pastores, cazadores, artistas de circo y, obviamente, como escoltas de carruajes. En Croacia, estos perros ya eran conocidos por sus habilidades de caza y como compañeros leales, pero a día de hoy, se han convertido en populares compañeros de vida debido a su naturaleza social y cariñosa. Sea cual sea su origen, los dálmatas trabajan con caballos al menos desde la Edad Media. Esta raza destaca por su pelaje con manchas, que es corto, liso y brillante. Las manchas pueden ser negras o marrones sobre fondo blanco. El contorno del dálmata es cuadrado, lo que demuestra que son perros equilibrados, fuertes y musculosos. Los dálmatas adultos pesan entre 23 y 25 kg. Los perros adultos miden entre 58 y 61 cm y las hembras entre 56 y 58 cm. Los dálmatas son extrovertidos y amistosos, pero si no se ejercitan lo suficiente, pueden volverse hiperactivos. Los dálmatas son fieles y entregados y siempre quieren complacer; les encanta la compañía y hacer payasadas. Sin embargo, su energía y resistencia puede ser un reto demasiado exigente para algunos dueños. Cabe precisar que no conviene someter a demasiado ejercicio a los cachorros. Los dálmatas adultos son una raza de una resistencia increíble y pueden desplazarse a paso moderado de una forma casi indefinida. Se recomiendan más de dos horas de ejercicio diario en la edad adulta para que el perro esté en forma, además de adiestramiento y juegos para estimularles cuerpo y mente. Su instinto de caza les empuja a correr, saltar y trepar, por lo que hay que llevar cuidado para garantizar su seguridad. En el siglo XIX los bomberos de los EE.UU. empezaron a contar con ellos. Al principio se encargaron de controlar los caballos que llevaban los dispositivos contra incendios. En la actualidad es considerado un perro de compañía. Su imagen se popularizó aún más gracias a la controvertida película “101 Dálmatas” de Disney, donde Cruella de Vil quiso hacerse un abrigo con sus pieles. Si se trataría de visón o de armiño se entendería, ¿pero de perros? De pésimo gusto, demostrando lo ordinaria y vulgar que es, como todos los estadounidenses ... en fin.

miércoles, 14 de febrero de 2024

BIRMANIA: Brutalidad sin fin

Lejos de los reflectores, en las montañas del oeste de Myanmar (la antigua Birmania) desde hace unos años se libra una sangrienta guerra civil. Allí, desde el golpe militar de febrero del 2021, la minoría chin resiste contra la junta militar que gobierna el país. En las montañas fronterizas con India, han instalado un campo de entrenamiento para formar un Ejército de resistencia. Muchos son jóvenes que han abandonado sus trabajos y sus estudios para tomar las armas y defender su territorio, su identidad y sus ideales. La hazaña está lejos de ser fácil pero no es imposible. Y es que la junta militar que busca acabar con la resistencia y hacer valer su control sobre el territorio, sufre derrota tras derrota lo que lo ha obligado esta semana a recrudecer salvajemente sus ataques, así como ordenar el servicio militar obligatorio para ambos sexos. En el centro se encuentra una población civil que recibe los indiscriminados bombardeos aéreos del régimen golpista y muchos se han visto obligados a dejar para siempre sus hogares. En efecto, desde finales de octubre del 2023, una ofensiva coordinada de las fuerzas de resistencia en Myanmar ha planteado un duro desafío al ejército gobernante que derrocó al gobierno democráticamente elegido hace tres años. El golpe desencadenó una sangrienta guerra civil que está ganando fuerza hoy, especialmente desde el inicio en otoño de la Operación 1027 de los grupos rebeldes. Aunque sus avances no son definitivos, sí plantean dudas sobre la capacidad de permanencia de la junta militar. Gran parte de la historia de Myanmar desde que logró su independencia de Gran Bretaña en 1948 ha sido una lucha entre el ejército y la resistencia de innumerables grupos armados étnicos y partidos de oposición. El último cambio en el equilibrio de poder se produjo cuando los militares derrocaron el 1 de febrero de 2021 a la gobernante Liga Nacional para la Democracia, encabezada por Aung San Suu Kyi. El golpe, que se produjo a pocos meses de las elecciones del 2020, devastó la economía del país, aumentó su aislamiento internacional y provocó agitación, con miles de muertos y millones ya desplazados en la nación de 54 millones de habitantes. Las fuerzas de resistencia están compuestas por las Fuerzas de Defensa del Pueblo alineadas con el Gobierno de Unidad Nacional en la sombra, con el apoyo de segmentos de organizaciones armadas étnicas, como la Alianza de la Triple Hermandad, que comprende tres grupos étnicos a la vez: el Ejército Arakan (AA), el Ejército de Liberación Nacional Ta'ang (TNLA) y el Ejército de la Alianza Nacional Democrática de Myanmar (MNDAA). Desde entonces, juntos han reclamado el control de más de la mitad del territorio del país, mientras que la junta, que gobierna bajo el Consejo de Administración del Estado, se ha visto desgarrada por deserciones y divisiones internas. En las semanas posteriores al inicio de la Operación 1027, incluso los funcionarios de la junta admitieron que el país corre el riesgo de fragmentarse. El resultado de la guerra civil tiene implicaciones no sólo para el país sino también para la región. Debido a que Myanmar está ubicado estratégicamente entre China e India, y conectado con el Sudeste Asiático continental, el continuo deterioro de la situación podría dejar a un Estado fallido en una encrucijada importante. El país sufriría repercusiones económicas aún peores e inestabilidad en las exportaciones a la región, como ya estamos viendo en casos como las redes regionales de estafa en expansión. Myanmar también podría convertirse en un caldo de cultivo potencial para redes criminales internacionales, sin mencionar un campo de batalla para una competencia intensificada entre las principales potencias. La pregunta más amplia es cómo evolucionará la guerra civil de Myanmar. La mayoría de los recuentos independientes cifran las fuerzas rebeldes en menos de 100.000 combatientes, con mucho menos armamento, potencia de fuego y capacidad financiera. A pesar de esto, las fuerzas antigolpistas han ganado terreno significativo contra el ejército, que tenía una fuerza estimada antes del golpe de entre 200.000 y 350.000 soldados. Si bien las fuerzas de resistencia han demostrado capacidad para coordinarse y ganar terreno en el campo de batalla, aprovechar estos éxitos y al mismo tiempo mantener una unidad históricamente frágil entre diversos grupos no es una tarea fácil. Mientras tanto, aunque el ejército se ve acosado por desafíos, su historial de represión dura de sus enemigos desde la década de 1940 sugiere que es probable que continúe aferrándose al poder a toda costa, incluidas tácticas militares más brutales y posiblemente incluso elecciones falsas en un intento de establecer ‘legitimidad’. Además, si bien la asistencia de países como EE.UU. podría inclinar la balanza a favor de la resistencia, los intereses de otros actores afectarán la capacidad del gobernante Consejo de Administración del Estado para mantener los combates en el país y capear el aislamiento en el extranjero. China y Rusia, por ejemplo, respaldan a la junta militar. Pero los vecinos Tailandia, India y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), una alianza de 10 naciones que incluye a Myanmar, también son potencialmente influyentes. Myanmar ha sido excluido de las dos últimas cumbres anuales de la ASEAN debido al golpe, pero la asociación ha tenido dificultades para adoptar una posición común. Según Dmitri Mosyakov, director del Centro para el Estudio del Sudeste Asiático, Australia y Oceanía y miembro del Consejo Académico del Instituto de Estudios Orientales de la Academia Rusa de Ciencias, la destrucción del Ejército nacional significaría una catástrofe para la estatalidad de Myanmar. "Esto podría socavar la estabilidad y la relativa prosperidad de toda la región del sudeste asiático en general", asevero. Ante el recrudecimiento de los combates, podrían darse tres escenarios: 1- Lo más probable, no se vislumbra el final de la guerra: El escenario más probable es el de un conflicto prolongado. Las fuerzas de resistencia continuarían logrando avances esporádicos en las zonas periféricas, pero no lo suficiente, especialmente en la mayoría de las zonas urbanas, para derrotar a la junta. Mientras tanto, los militares intensificarían sus esfuerzos brutales en un intento por tomar la delantera, incluyendo violencia indiscriminada para sembrar el miedo entre los civiles y ofensivas selectivas destinadas a profundizar las divisiones entre las Fuerzas de Defensa del Pueblo y las organizaciones armadas étnicas. De esta manera, el continuo intercambio de golpes aumentaría el efecto colateral de la guerra civil de Myanmar, con más refugiados fluyendo hacia el sur y el sudeste de Asia. La batalla internacional por la legitimidad también continuaría. Algunos países apoyarían al Gobierno de Unidad Nacional, mientras que otros actores, incluida la ASEAN, adoptarían una posición más protegida. Una versión más extrema de este escenario vería a Myanmar fracturarse. Aunque el Consejo de Administración del Estado todavía afirmaría gobernar un solo Myanmar, el poder real residiría en los grupos armados locales. Entre ellas se incluyen organizaciones armadas étnicas que operan de forma independiente y se centran en el control de sus territorios; 2- Algo probable, una victoria decisiva de las fuerzas antigolpistas; Una victoria de los rebeldes y el desmoronamiento del régimen militar podría darse, porque la posibilidad ha aumentado. En este escenario, la resistencia sería capaz de lograr una serie de éxitos en múltiples teatros que resultarían en un resultado negociado a su favor o en la rendición de la junta. Las capacidades de las Fuerzas de Defensa del Pueblo han mejorado, lo que genera esperanzas de que la resistencia pueda apoderarse de áreas urbanas estratégicas seleccionadas y desmoralizar a los militares. Si la marea comienza a cambiar decisivamente, los actores externos, incluida China, podrían presionar a la junta para negociar un acuerdo con los rebeldes para proteger sus propios intereses. Sin embargo, cualquier resultado negociado será un desafío. Se desconfía profundamente del ejército luego de que incumplió un acuerdo anterior de reparto del poder con el gobierno de la Liga Nacional para la Democracia. Además, será difícil mantener unidas a las Fuerzas de Defensa del Pueblo y a las organizaciones armadas étnicas ya que vencido el enemigo común, podrían luchar entre sí para quedarse con todos los despojos; 3- Lo menos probable: una victoria de la junta golpista. Un triunfo de los militares es el escenario menos probable. Sin embargo, no se debe subestimar su capacidad de permanencia. La disminución de la unidad y la coordinación entre las fuerzas antigolpistas podría traducirse en reveses en el campo de batalla, especialmente si se combina con una falta de asistencia internacional. Esto podría influir en la capacidad del ejército para emplear un enfoque de divide y vencerás que divida la resistencia y disminuya su apoyo popular. También le daría tiempo a la junta para solucionar los desafíos que enfrenta y desgastar la resistencia utilizando tácticas para impulsar el reclutamiento y asegurar más compras de armas a sus principales patrocinadores. Teniendo en cuenta todo esto, no se puede descartar una reversión que haga prevalecer momentáneamente al ejército mediante una sangrienta represión. Como ha observado la comunidad internacional, para la junta golpista se trata de una lucha existencial. Los generales no tienen a dónde ir, ya que están acusados de genocidio en tribunales extranjeros por la matanza de la minoría rohinyá en el 2017. Si son lo suficientemente implacables, podrían perdurar algún tiempo, aunque con un gran coste para el país. Pero también el movimiento de oposición busca una victoria militar total… Y ninguna de las partes contempla una salida negociada, por lo que la guerra continuará y a menos que la comunidad internacional presione a ámbar partes para llegar a un acuerdo, tendrá un sangriento final.

SKULL AND BONES: Al margen de la ley

Hay desarrollos que llevan mucho tiempo, cada vez más solo con ver los proyectos presentes, aunque hay algunos que se presentan de manera muy temprana y tienen un resultado muy diferente al esperado o que incluso quedan anticuados con los nuevos tiempos. En el caso de Ubisoft, la compañía presentó Beyond Good & Evil 2 en el año 2019 para que al poco tiempo diga que era pronto para hablar de esta esperada secuela, y es entonces ya llevaba dos años con un lanzamiento que se estaba retrasando: Skull and Bones. Como recordareis, Skull and Bones nació hará una década basándose en las batallas navales que ofreció Assassin's Creed IV: Black Flag, juego publicado en el año 2013. Su desarrollo corre a cargo de Ubisoft Singapore, un estudio que por fin hará su debut como principal este año, tras un intocable número de retrasos en la fecha de lanzamiento de una propuesta que por fin verá la luz. En efecto, lo nuevo de Ubisoft ha finalizado su periplo hasta encontrar una fecha de lanzamiento definitiva anunciada en The Game Awards 2023. De esta forma, el título acabará llegando a PlayStation 5, Xbox Series y PC este 16 de febrero para ofrecer una aventura de piratas totalmente independiente a lo visto a la ofrecida en Assassin's Creed, saga con la que finalmente no guarda relación. Cabe previsor que durante seis horas, hemos tenido la oportunidad de disfrutar de una beta cerrada de Skull and Bones que nos ha permitido descubrir los primeros compases de su peligroso mundo ligado a sus primeras horas de juego, que quizás no sean las que más justicia le hagan al ser demasiado introductorias. De hecho, su historia se plantea de manera bastante sencilla, el protagonista, al que podemos editar en cuanto a rostro, composición y demás, resulta ser un superviviente de una embarcación atacada, teniendo la suerte de ser rescatado por un par de piratas con los que empezará a cumplir una serie de recados entre diferentes sociedades piratas. Las secciones del juego se dividen en dos partes bien diferenciadas. En primer lugar navegando, siendo la vista en primera y tercera persona intercambiable para controlar un barco que se puede manejar con tan solo dos botones, ya que lo importante es arriar la vela para controlar la velocidad y poner rumbo a la dirección que queramos llegar. Evidentemente, en estas secciones podremos recoger objetos en el mar, así como defendernos o atacar a tiburones, por ejemplo. Los primeros mares de Skull and Bones no son extremadamente grandes, pues se dividen en diferentes secciones que hacen que el juego no sea de mundo abierto, si no de zonas amplias. Su propuesta aquí acaba resultando sencilla en poco tiempo, sabiendo cuando aprovecharnos del viento o recoger la vela para defendernos en posición fija. Poco a poco se suman situaciones como enfrentamientos contra otros barcos, donde ya es más importante el uso de cañones y otro tipo de armas que pueden sumarse a bordo. Ya en tierra nos encontramos con las sociedades piratas paseando con nuestro pirata, donde podremos ver el perfil de otros jugadores que también están disfrutando de la experiencia al mismo tiempo, cabiendo mencionar que también veremos su barco navegando. Sin embargo, en estas primeras horas todo era tan sencillo que nuestras primeras misiones eran plenamente como recaderos recogiendo objetos buscando entre los restos de barcos hundidos. Entrando en detalles técnicos, todo apunta a que el juego cumplirá notablemente, ya que en beta se pudieron apreciar escenarios de todo tipo y personajes bien logrados con un nivel marca Ubisoft. En cuanto a barcos, también se verán de todo tipo, y los jugadores podrán personalizar en todo momento su navío pudiendo cambiar indumentaria de numerosas formas. En definitiva, el aura que rodea Skull and Bones es el de un juego que debería de haber salido cuatro o cinco años antes, como se anunció en el E3 2017 con la intención de salir en el 2018, y una cosa es retrasarse un año y otra salir hasta que han pasado seis años . De esta forma, todo apunta a que será una propuesta divertida y que cumple en nueva generación de consolas y PC, aunque no consigue despegarse de la sensación de que llega algo tarde. Ya con en la versión final del juego, su promesa es ofrecer una experiencia que premia la recolección de recursos y cumplir los contratos de vendedores, facciones locales y cabecillas para dar forma a un imperio del contrabando. De lanzamiento, habrá hasta 10 barcos diferentes disponibles, cada uno con sus propias ventajas, para cumplir los cometidos. Si bien se puede disfrutar en solitario, el multijugador promete conectar con hasta dos amigos o jugadores desconocidos en una experiencia conjunta en la que se puede completar contratos y conseguir recompensas en compañía venciendo las adversidades unidos. Así mismo, este online también será competitivo, ya que invitará a aprovechar las oportunidades para conseguir grandes recompensas. Así mismo, los jugadores podrán robar el botín que no se defienda. No cabe duda que Skull and Bones apunta a ser un MMO repleto de combates navales que a priori lucen divertidos, contando con un componente multijugador aún pendiente de profundizar y dar a conocer, porque se trata de una propuesta muy profunda que apenas se está explotando de cara a que los jugadores se lancen a reservarlo. Al igual que Avatar: Frontiers of Pandora, primer título de la compañía en lanzarse por 79,99 €, el juego de piratas llega a un precio similar - disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series - mientras que su edición premium de 30 euros más ofrecerá acceso anticipado al juego , con misiones adicionales y otros añadidos junto al Vale de pase de contrabandista, que incluye futuro contenidos de nuevas temporadas, ya que nos encontramos ante un nuevo juego como servicio que apostará por hacer del título una experiencia de larga renovación con novedades con el paso del tiempo.

miércoles, 7 de febrero de 2024

GAZA: El desprecio por la vida

¿Cuál es el valor de una vida palestina? Para aquellos que conservan delirios que aún no están enterrados entre los escombros de Gaza junto a cientos de miles de familias enteras, asesinados vilmente por los sionistas, el discapacitado físico y mental de Joe Biden ofreció una respuesta definitiva la semana pasada: “Nada”. En efecto, en una declaración al cumplirse 100 días desde que comenzó el brutal genocidio de la indefensa población civil de Gaza a manos de los israelíes - contando para ello con la complicidad de Occidente - el inquilino de la Casa Blanca mostró su apoyo incondicional a las atrocidades cometidas por los sionistas, humillados por Hamas, que acabo con el mito de “la invencibilidad de Israel” al ser liquidados miles de sus soldados no por un ejército regular sino por un grupo combatiente, por lo que su vergüenza no puede ser mayor. De allí que se han ensañado con una indefensa población civil matándolos sin piedad desde entonces, Pero para Biden ello no tiene la más mínima importancia, demostrando como el monstruo que es, que no le interesa en absoluto el sufrimiento de los palestinos. Pero el hecho de que tanto los políticos como los medios de comunicación occidentales no se hayan molestado en disfrazar su desprecio por la vida palestina tendrá graves consecuencias. De hecho, este fenómeno no es nuevo y sus repercusiones ahora se sienten violentamente. Si las naciones poderosas del mundo no hubieran ignorado tan descaradamente que tres cuartos de millón de palestinos fueron expulsados de sus hogares hace 76 años por los sionistas que llegados de otros países se apropiaron de sus tierras ancestrales, asesinando a miles de palestinos que se opusieron a ese despojo, se estima que las semillas de la amarga cosecha de hoy no se habrían sembrado. Las elites políticas y mediáticas comenzaron como tenían intención de continuar. ¿Cuántos saben que el año pasado, antes de las audaces acciones cometidas por Hamás el 7 de octubre, los ocupantes sionistas habían matado a 234 palestinos sólo en Cisjordania, más de tres docenas de ellos niños? La vida de ellos no vale nada, dicen, mientras los acribillan a balazos o con misiles. Según su retorcida lógica, no tiene sentido si son palestinos. Si se hubiera atribuido algún valor a la vida palestina, es posible que nunca se hubieran producido décadas de ocupación, asedio, colonización ilegal, apartheid, represión violenta y matanzas masivas. Oprimir a otros se vuelve difícil de sostener cuando se acepta su humanidad. Incluso algunos resignados a la indiferencia occidental hacia la vida palestina podrían haber esperado que, luego de semejante barbarie sionista, el dique acabaría rompiéndose. Seguramente 10.000 niños que sufren muertes violentas, como aquellos a los que les amputan una o ambas piernas cada día, a menudo sin anestesia, despertarían emociones poderosas; Seguramente 5.500 mujeres embarazadas que dan a luz cada mes - muchas de ellas con cesáreas sin anestesia - o recién nacidos que mueren de hipotermia y diarrea provocarían una repulsión imparable; Seguramente las proyecciones de que, dentro de un año, una cuarta parte de la población de Gaza podría morir sólo por la destrucción del sistema de salud por parte de brutales ataques israelíes, conducirían a demandas abrumadoras de para poner fin a esta obscenidad; Seguramente, historias interminables de trabajadores humanitarios, periodistas o médicos asesinados junto con varios familiares - o incluso con toda su familia - a causa de misiles israelíes acabarían provocando un coro abrumador en la sociedad occidental, para detener esta locura despreciable. Pero estas protestas no han sucedido como se podrían esperar porque los medios al servicio del sionismo asesino se han encargado de minimizar estas monstruosas atrocidades y silenciar a su vez las voces críticas. Por eso las consecuencias serán graves. La devaluación de la vida palestina no es una suposición, es un hecho estadístico. Según un nuevo estudio de la cobertura en los principales periódicos estadounidenses, por cada muerte israelí, los israelíes son mencionados ocho veces – o a una tasa 16 veces más por muerte que la de los palestinos. Un análisis de la cobertura de la BBC realizado por los especialistas en datos Dana Najjar y Jan Lietava encontró una disparidad igualmente devastadora, donde las acciones de la resistencia palestina son calificadas sin reparo de “terroristas” pero los abominables crímenes de los sionistas a la vista de todo el mundo, son pasados por alto, ‘justificándolos’ sin ningún reparo. Todo esto tendrá un impacto profundo en el futuro inmediato. Para empezar, olvídese de cualquier reclamo occidental “sobre la defensa de los derechos humanos y el derecho internacional” cuando a su vez sus manos están manchadas con la sangre de cientos de miles de palestinos. Gran parte del mundo ya consideraba con desprecio ese fariseísmo como simplemente el último ardid para promover los intereses estratégicos de países que se hicieron ricos a expensas del resto del mundo: siglos de colonización a menudo genocida engendraron un cinismo duradero, al igual que más recientes baños de sangre como la guerra de Irak, para apoderarse de sus inmensas reservas de gas y petróleo, o el apoyo activo a tiranías sangrientas en múltiples continentes. Luego de que Occidente armó y respaldó a Israel mientras imponía una muerte masiva en Gaza mediante bombas, balas, hambre, sed y la destrucción de instalaciones médicas, nadie excepto los terminalmente crédulos volverá a escuchar tales afirmaciones. Pero no son sólo otros países los que deberían preocupar a las elites políticas y mediáticas occidentales. También se enfrentan al colapso moral en casa. Las generaciones más jóvenes en países como EE.UU. y Gran Bretaña se dan cuenta de la vomitiva propaganda judía que los medios desinformativos dan a conocer, y las encuestas muestran que simpatizan mucho más con los palestinos que los ciudadanos mayores. Son ávidos usuarios de las redes sociales, donde ven imágenes de las interminables atrocidades en Gaza cometidos por los soldados israelíes que alegremente cometen crímenes de guerra como si fuera material de entretenimiento público. Al respecto, la abogada irlandesa Blinne Ní Ghrálaigh, al exponer el caso de Sudáfrica contra Israel ante la corte internacional de justicia, describió esto como “el primer genocidio en la historia donde sus víctimas están transmitiendo su propia destrucción en tiempo real con la desesperada y hasta ahora vana esperanza de que el mundo podría hacer algo”. Para las generaciones más jóvenes expuestas a numerosos videoclips de madres gritando agarrando los cadáveres sin vida de sus recién nacidos, todo este episodio ha resultado instructivo. ¿Qué opinan entonces estos jóvenes de la cobertura mediática, o de las declaraciones de los políticos, para quienes la vida de los palestinos no tiene ningún valor? ¿Qué conclusiones se están sacando sobre las crecientes poblaciones minoritarias de los países occidentales cuyos medios de comunicación y élites políticas están haciendo tan pocos esfuerzos para disfrazar su desprecio por la vida palestina que se está extinguiendo a una escala bíblica? Así que sí, hemos visto cómo la negativa a tratar a los palestinos como seres humanos hizo inevitable la pesadilla de hoy. Podemos ver cómo las afirmaciones morales utilizadas para justificar el dominio global occidental quedan permanentemente destrozadas. Pero se ha prestado poca atención a cómo las elites políticas y mediáticas de las naciones occidentales han quemado su autoridad moral, dejándola pudrirse junto a miles de cadáveres palestinos no identificados enterrados bajo los escombros de los bombardeos israelíes. Un punto de inflexión, sin duda, con consecuencias que sólo se entenderán cuando ya sea demasiado tarde.

EL UNIVERSO QUE NOS RODEA: Los más extraños objetos cósmicos que desafían la imaginación

Tan vasto como infinito, nuestro universo esconde a su vez muchos secretos que los telescopios se han encargado de mostrarlos en todo su esplendor. Se trata de una extraña mezcla de rarezas astronómicas que serían imposibles de creer en su existencia si no los viéramos con nuestros propios ojos. Al respecto, en su último número de enero, Astronomy nos presenta nada menos que 101 de esos extraños objetos - que incluso se pueden ver o fotografiar con telescopios de aficionados - pero dado la imposibilidad de darlos a conocer todos por el espacio que ocuparían, me limitare a detallar solo 5 de los más espectaculares ¿vale? 1- Hoag’s Object: En la edición de octubre de 1950 de The Astronomical Journal, el astrónomo estadounidense Arthur Hoag afirmo que el objeto “parece ser una nebulosa planetaria perfectamente simétrica”. Sin embargo, reconoció que algunas de sus características no coincidían con las de otras nebulosas planetarias, por lo que también sugirió que podría tratarse de "una nueva especie entre las galaxias 'patológicas'". Hoy en día, el Objeto de Hoag es uno de los mejores y más perfectos ejemplos de un tipo de galaxia poco común: una galaxia anular. Está a más de 600 millones de años luz de distancia, en la constelación de Serpens, y se extiende por más de 120.000 años luz. En el centro, hay una esfera de estrellas rojizas más antiguas, que se parece mucho a una galaxia elíptica. Avanzando hacia afuera, hay un espacio aparentemente vacío hasta llegar al ring. El anillo está formado por jóvenes estrellas azules realzadas por radios que parecen curvados, signos de rotación. No es de extrañar que los astrónomos se lleven preguntando cómo evolucionó la galaxia desde 1950; 2-The Integral Sign Galaxy: Mientras examinaba fotografías del Observatorio Palomar Sky Survey en 1967, el astrofísico británico Geoffrey Burbidge notó algo peculiar en la constelación de Camelopardalis. ¿Una galaxia? De ser así, no se parecía en nada a nada que él, ni nadie, hubiera visto jamás. El extraño hallazgo de Burbidge ahora recibe el sobrenombre de Galaxia de Signo Integral por su perfil deformado, y está catalogado en el Catálogo General de Galaxias de Uppsala como UGC 3697. Se trata de una inusual galaxia espiral tipo Sd súper delgada vista de canto desde nuestra perspectiva. Aunque “superdelgado” puede parecer un término subjetivo, tiene una definición mensurable. Las espirales súper delgadas muestran poco o ningún abultamiento central y tienen una relación diámetro-grosor de 10 a 1 o más. Casi siempre tienen un brillo superficial bajo, lo que los hace difíciles de detectar. Pero UGC 3697 es aún más singular. En lugar de tener un disco plano como otras espirales súper delgadas, sus dos extremos se curvan ligeramente en direcciones opuestas, como un signo integral (∫) o una papa frita ondulada. ¿Qué es lo que está causando este fenómeno y cómo se vería esta galaxia si pudiéramos verla desde un ángulo más pronunciado? Nadie sabe la respuesta a cómo se vería desde 45° o 90°, pero existe una teoría para los extremos ondulados. La extraña apariencia probablemente se debe a que la masa relativamente pequeña de la galaxia está retorcida y retorcida por la peculiar galaxia vecina UGC 3714 y varias galaxias enanas que se encuentran cerca. Otra teoría proviene de un estudio publicado en el 2004. Se especula que la aparición puede haber sido causada por una galaxia satélite en caída; 3- Crescent Nebula: Uno de los objetos más llamativos del verano es la Nebulosa Creciente de forma extraña (NGC 6888) en Cygnus. William Herschel fue el primero en detectarla, allá por septiembre de 1792. Describió la visión como “una estrella doble de octava magnitud con un débil… rayo lechoso uniéndose a ella”. Los telescopios equipados con filtros que mejoran el contraste mostraron que el “rayo lechoso” de Herschel se curva alrededor de ambos lados de esa estrella. Esa apariencia única, que recuerda a nuestra Luna unos días antes o luego de la fase Nueva, le dio el apodo de Nebulosa Creciente. Sin embargo, las imágenes digitales más sensibles muestran la imagen completa. En lugar de una media luna, registran una forma claramente ovalada. De hecho, los detalles de las imágenes de hoy son tan extensos que dificultan identificar la forma de media luna más simple; 4- Épsilon Eridani: La historia de la humanidad de Epsilon (ε) Eridani (Ran) es un caso de vida que imita el arte. Epsilon Eridani, con su brillo de cuarta magnitud, se encuentra a sólo 10,5 años luz de distancia, lo que la convierte en la tercera estrella más cercana a simple vista. Con 800 millones de años de edad, esta estrella similar al Sol tiene casi la misma edad que tenía nuestro sistema solar cuando la vida echó raíces por primera vez en la Tierra. El conocimiento de este hecho probablemente inspiró a los escritores de ciencia ficción desde la década de 1960 a imaginar que la estrella albergaba mundos habitables. Tales imaginaciones comenzaron a hacerse realidad en 1998, cuando los astrónomos revelaron que la estrella está rodeada por un joven cinturón de cometas, similar al cinturón de Kuiper de nuestro sistema solar, cuya apariencia más irregular puede ser causada por un posible planeta en su borde. A estos hallazgos le siguió el descubrimiento de un cuerpo del tamaño cercano a Júpiter (Epsilon Eridani b, que orbita con un período de 7,4 años a una distancia 3,5 veces mayor que la de la Tierra del Sol) y dos cinturones de asteroides (uno interior al planeta y otro interior al planeta), uno mucho más alejado). El cinturón interior se encuentra aproximadamente en la misma ubicación que el cinturón de asteroides de nuestro sistema solar, mientras que el segundo se encuentra alrededor de donde Urano orbita nuestro Sol. Los datos también infieren que un segundo planeta no confirmado podría encontrarse cerca del cinturón de asteroides exterior. Epsilon Eridani, entonces, tiene la distinción de ser el sistema planetario más cercano alrededor de una estrella similar al joven Sol y es un lugar privilegiado para investigar cómo se forman los planetas alrededor de estrellas similares al Sol. Y si bien su mundo del tamaño de Júpiter puede no tener las condiciones para la vida, cualquier satélite que lo orbite podría tenerlas. Parece que la fiebre de ciencia ficción sobre Epsilon Eridani no ha disminuido, ya que la estrella ha sido el objetivo de las búsquedas del Instituto SETI, mientras que algunos soñadores han sugerido la estrella como un posible destino para futuros viajeros espaciales; 5-Thor’s Helmet: El Casco de Thor (NGC 2359) es una nebulosa de emisión en Canis Major que ha sido relegada a la oscuridad por la más brillante Nebulosa de Orión (M42) en la misma parte del cielo. Sin embargo, como muchas regiones HII, NGC 2359 es un objeto fascinante y digno de atención por parte de todos los observadores del cielo profundo. A entre 12.000 y 15.000 años luz de distancia, el Casco de Thor está aproximadamente 10 veces más distante que M42. Esta nube tiene unos 30 años luz de diámetro y rodea a la estrella Wolf-Rayet WR7 (HD 56925). En comparación con nuestro Sol, esta estrella es 280.000 veces más brillante, 16 veces más masiva y 1,3 veces más grande. Está emitiendo una copiosa radiación, típica de estrellas masivas de corta vida que terminan en una ardiente explosión de supernova. Esta podría ser una de esas raras estrellas que ya han explotado pero la luz de su supernova aún no nos ha llegado. El Casco de Thor tiene “alas” brillantes y una forma más compleja debido a las interacciones con nubes moleculares adyacentes. La nebulosa es fácil de encontrar con un telescopio de 8 pulgadas. Durante la Vía Láctea invernal a menudo pasa desapercibida debido a las gélidas condiciones de observación, pero vale la pena echarle un vistazo a este extraño objeto. Como podéis comprobar, solo nos hemos referido a algunos de los cientos de fenómenos similares que existen en el universo que hemos podido detectar, pero vaya a saber la cantidad exacta, quizás sean miles o millones, ya que por su lejanía ningún telescopio espacial por más sofisticado que fuera podría captarlos. Su número exacto, nunca lo sabremos.
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