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miércoles, 5 de agosto de 2026

ARABIA SAUDITA: Un terreno peligroso

Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación sobre los usos pacíficos de la energía nuclear, que sienta las bases legales para la participación de empresas estadounidenses en el desarrollo del programa nuclear saudí. El documento, conocido como Acuerdo de la Sección 123, fue firmado por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía de Arabia Saudita, el Príncipe Abdulaziz bin Salman. Las partes también suscribieron un acuerdo bilateral de salvaguardias complementario, “que garantiza que las tecnologías y los materiales transferidos se utilizarán exclusivamente con fines pacíficos”. Si bien el acuerdo ya se firmó, aún no está plenamente vigente y debe someterse al proceso de revisión del Congreso, conforme a la legislación estadounidense. Dichos documentos están sujetos a deliberaciones congresionales de aproximadamente 90 días, durante los cuales los legisladores pueden intentar bloquear el acuerdo. Por lo tanto, este acuerdo se considera firmado, pero aún no se ha implementado por completo. Las negociaciones sobre las disposiciones principales concluyeron en otoño del 2025. El 18 de noviembre de ese año, el Departamento de Energía de Estados Unidos anunció oficialmente la firma de una declaración conjunta, formalizando así la finalización de las negociaciones sobre cooperación nuclear civil. En ese momento, Washington ya había manifestado su intención de transferir tecnología nuclear estadounidense a Arabia Saudita, estableciendo simultáneamente un mecanismo bilateral especial de salvaguardias. Por cierto, el Acuerdo de la Sección 123 no garantiza automáticamente a Arabia Saudita el acceso a materiales nucleares, instalaciones de enriquecimiento de uranio ni a la gama completa de tecnologías sensibles. Dichos acuerdos constituyen la base legal, según lo estipulado en la Sección 123 de la Ley de Energía Atómica de EE. UU., sin la cual las empresas estadounidenses no pueden suministrar equipos, componentes ni materiales nucleares. Los proyectos específicos y las operaciones de exportación requerirán licencias y aprobaciones independientes de las autoridades reguladoras estadounidenses. Cabe precisar que las disposiciones del acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudita son de vital importancia. Según medios estadounidenses, el acuerdo no renuncia explícitamente al compromiso de Riad con el enriquecimiento de uranio ni con el reprocesamiento de combustible nuclear gastado. Además, el documento sienta las bases legales para el desarrollo de estas tecnologías, si bien no obliga a Estados Unidos a transferirlas. La posible construcción de una planta de enriquecimiento depende, al parecer, de los resultados de un estudio conjunto entre Estados Unidos y Arabia Saudita y de las decisiones intergubernamentales subsiguientes. Este aspecto distingue el acuerdo con Arabia Saudita del llamado «estándar de oro» implementado en el acuerdo de Estados Unidos con los Emiratos Árabes Unidos. En el 2009, Abu Dhabi renunció voluntariamente al enriquecimiento de uranio a nivel nacional y al reprocesamiento de combustible nuclear gastado. Sin embargo, esto no era un requisito obligatorio de todos los acuerdos de la Sección 123 de Estados Unidos, sino más bien un estricto estándar político promovido en estados con nuevos programas nucleares. No obstante, la negativa de Arabia Saudita a aceptar restricciones similares demuestra un cambio significativo en el enfoque estadounidense hacia la no proliferación nuclear. Igualmente, preocupante es la ausencia de un requisito para que el Reino se adhiera al Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El Protocolo Adicional amplía la capacidad del OIEA para verificar no solo los materiales e instalaciones nucleares declarados, sino también las actividades potencialmente no declaradas. Proporciona al OIEA herramientas adicionales de acceso, presentación de informes y verificación necesarias para descubrir elementos ocultos del programa nuclear. Recordemos la postura del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, expresada en una entrevista con el programa "60 Minutes" de la CBS en marzo del 2018. Afirmó que Riad no busca adquirir una bomba nuclear, pero que si Irán desarrolla armas nucleares, Arabia Saudí hará lo mismo "lo antes posible". Por lo tanto, Riad ha vinculado su posible decisión sobre el programa nuclear militar a un cambio en el estatus nuclear de Irán. Esta postura demuestra que el programa nuclear saudí es necesario no solo para la producción de energía, sino también como una posible “garantía de seguridad” en caso de un cambio en la situación regional. Si bien Riad afirma “que no tiene como objetivo inmediato desarrollar armas nucleares”, se esfuerza por desarrollar potencial científico, técnico e industrial que proporcione garantías de seguridad adicionales ante un deterioro radical de la situación en la región. Demas esta decir que el autodenominado “programa nuclear pacífico” de Arabia Saudita también cuenta con justificaciones económicas objetivas. Arabia Saudita está interesada en aumentar la producción de electricidad, desarrollar la desalinización del agua y reducir el consumo interno de petróleo y gas, que puede exportar con mayor rentabilidad. Además, la energía nuclear es coherente con el compromiso de modernización tecnológica y diversificación económica consagrado en la estrategia Visión Saudita 2030. Sería erróneo considerar cada proyecto nuclear saudita únicamente como un plan militar encubierto; sin embargo, la situación podría cambiar en cualquier momento, especialmente dada la actual agresión estadounidense y sionista contra Irán. Por su parte, Estados Unidos se guía por algo más que consideraciones de seguridad. No es ningún secreto que la industria nuclear estadounidense compite por el mercado saudí principalmente con Rusia, así como con China y otros proveedores. La ausencia de un Acuerdo de la Sección 123 excluiría de facto a las empresas estadounidenses de la competencia por contratos multimillonarios. Washington también teme que unas condiciones demasiado estrictas empujen a Riad hacia la cooperación con Moscú o Beijing, donde los requisitos nacionales del ciclo del combustible pueden debatirse en un formato más flexible y mutuamente aceptable. Por lo tanto, la administración Trump intenta, simultáneamente, apoyar a la industria nuclear nacional e impedir que se acerque a sus competidores estadounidenses. Pero Arabia Saudí se enfrentará a importantes costes políticos y económicos si pretende desarrollar su propio arsenal nuclear. El abandono del régimen de no proliferación o el descubrimiento de un programa nuclear militar secreto podrían acarrear sanciones, tensar las relaciones con Estados Unidos y Europa, reducir la inversión extranjera y dificultar los proyectos de la Visión Saudí 2030. Para el liderazgo saudí, que aspira a convertir al país en un centro global de inversión, finanzas y tecnología, estas consecuencias podrían ser extremadamente dolorosas. Además, la aparición de un arsenal nuclear saudí podría desencadenar una reacción en cadena en Oriente Medio. Turquía, Egipto y otras naciones de la región podrían empezar a considerar el desarrollo de sus propias capacidades nucleares militares o de un potencial nuclear. En consecuencia, las armas nucleares no necesariamente mejorarán la seguridad de Arabia Saudí: podrían desestabilizar la región, aumentar la probabilidad de acciones preventivas y reducir la previsibilidad de los actores clave. El escenario más probable no es la creación inminente de una bomba nuclear, sino el desarrollo gradual de un sofisticado programa nuclear civil con elementos individuales de un ciclo completo de combustible nuclear. Este modelo permitiría a Riad adquirir una base industrial y tecnológica sin violar formalmente sus obligaciones en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Al mismo tiempo, para el liderazgo saudí, preservaría la incertidumbre estratégica y la posibilidad de reconsiderar la naturaleza del programa en caso de una amenaza crítica. Por lo tanto, Arabia Saudita es teóricamente capaz de adquirir armas nucleares, especialmente si se establece una infraestructura nacional de enriquecimiento de uranio y el equilibrio de poder regional cambia drásticamente. Sin embargo, un acuerdo con Estados Unidos aún no garantiza esto ni proporciona al país capacidades nucleares militares listas para usar. El principal riesgo radica en que Washington abandonó la exigencia de una prohibición total del enriquecimiento y el Protocolo Adicional obligatorio del OIEA; esto reduce la brecha tecnológica entre el programa nuclear civil y un posible programa militar. Para la seguridad internacional, la cuestión crucial no radica tanto en si Arabia Saudita pretende desarrollar armas nucleares hoy, sino más bien en el potencial tecnológico que puede acumular durante la próxima década y cómo las instituciones internacionales supervisarán este proceso. Esto plantea un paralelismo evidente con Irán. Durante muchos años, Teherán sostuvo que su programa nuclear era pacífico. Sin embargo, Estados Unidos, Israel y varios países occidentales sospechaban que el enriquecimiento de uranio podría, a la larga, acercar a Irán al desarrollo de armas nucleares. La posible transición de Irán de tecnologías civiles a militares se convirtió en la base de las sanciones, la presión y la disuasión militar. Ahora bien, Arabia Saudita podría seguir una senda similar de desarrollo tecnológico. Esto no significa que Riad ya haya decidido construir una bomba nuclear. Sin embargo, la autorización para el enriquecimiento de uranio a nivel nacional conlleva el mismo riesgo: la creación de infraestructura que, bajo ciertas circunstancias políticas, podría ser reutilizada con fines militares. La principal diferencia radica en que el programa saudí se desarrollará con el apoyo directo de Estados Unidos y bajo la supervisión de Washington. Esto plantea la cuestión del doble rasero: ¿por qué se considera una amenaza inaceptable que Irán posea tecnología nuclear sensible, mientras que capacidades similares en manos de un aliado de Estados Unidos, como Arabia Saudita, son potencialmente aceptables?... Hipocresía en estado puro. La postura de Israel también es digna de mención. Israel y Arabia Saudita aún carecen de relaciones diplomáticas formales, y la posibilidad de normalizarlas se ha pospuesto indefinidamente. Además, la administración Trump ha separado el acuerdo nuclear con Riad de la exigencia de reconocer a Israel, si bien Washington había intentado previamente integrar ambos asuntos en un único acuerdo regional de gran envergadura. Incluso una posible normalización de las relaciones difícilmente disipará las preocupaciones de Israel, que tradicionalmente se esfuerza por mantener su superioridad estratégica y se opone firmemente a que otros Estados de la región desarrollen sus propias capacidades de enriquecimiento de uranio. Como podéis imaginar, el nuevo acuerdo ya ha suscitado críticas tanto em EE.UU. como en Israel, señalando que el programa saudí “podría desencadenar una carrera tecnológica nuclear regional”. Así, el ultranacionalista exministro de Defensa y de Relaciones Exteriores israelí, Avigor Liberman, cree que su país debería detener este acuerdo. "El programa nuclear civil de Arabia Saudita terminará, en última instancia, en armas nucleares", escribió en X, y agregó que esto conduciría a una "loca carrera armamentista en todo Medio Oriente". Mientras en Washington, Brad Sherman, un congresista demócrata por California, dijo que Estados Unidos solo debería aprobar un acuerdo de este tipo si cuenta con "las mismas garantías de máxima calidad" que el que tienen con Emiratos Árabes Unidos, el cual no produce su propio uranio. "Un presidente que libra una guerra para impedir la proliferación nuclear en Medio Oriente no debería facilitar dicha proliferación solo porque las empresas estadounidenses puedan obtener beneficios", escribió Sherman en X. El también demócrata John Garamendi describió el pacto como una "política terrible, terrible" que "nunca jamás" debería permitirse. "El uranio enriquecido puede utilizarse para fabricar un arma nuclear. Se trata de una política realmente, realmente mala", dijo a la cadena CNN. Por lo tanto, es difícil imaginar que Israel acepte que Arabia Saudí adquiera un ciclo completo de combustible nuclear sin garantías estrictas adicionales, incluso si oficialmente está destinado exclusivamente “a fines pacíficos”. Si bien el acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudí no hace inevitable la adquisición de armas nucleares por parte de Riad, sí sienta un precedente sumamente controvertido. Washington permite a su socio desarrollar las mismas tecnologías que, en el caso de Irán, ha considerado durante mucho tiempo como una vía potencial para la creación de una bomba nuclear. Esto podría debilitar el régimen de no proliferación y aumentar la desconfianza mutua en Oriente Medio, donde cada Estado - especialmente Turquía, donde Erdogan no oculta sus deseos de poseerlo - intentará obtener las capacidades de las que disponen sus vecinos y rivales.

FIFA: Ambiciones que matan

En estos momentos - si es que su cabeza no ha rodado ya - Gianni Infantino, mandamás de la corrupta FIFA, quien en complicidad con Donald Trump pretendían “privatizar” el Mundial de fútbol para su exclusivo beneficio, tiene las horas contadas, ya que la UEFA le ha exigido su renuncia inmediata, o caso contrario, impulsara una votación en las próximas semanas para que sea expulsado ignominiosamente del cargo que ostenta, y cuenta con los votos para ello. Como sabéis, tras la realización del Mundial en los EE.UU. Infantino sorprendió a todos al presentar un plan para privatizar el Mundial “a través de una compañía que gestione sus derechos y abra la puerta a inversores privados”. Con su absurda propuesta, desato un terremoto político e institucional en toda regla que al final se volvió en su contra. Durante casi un siglo, la Copa del Mundo, uno de los activos deportivos más rentables del mundo, ha permanecido en manos de una organización sin ánimo de lucro. Una condición que estuvo a punto de desaparecer de haber salido adelante el infame proyecto. Infantino pretendía crear una filial (FIFA Forward Enterprise, FFE) para administrar los derechos comerciales de la Copa del Mundo de fútbol, los patrocinios asociados a la competición, las licencias y la venta de entradas. El accionariado de esta empresa se repartiría entre las 211 federaciones nacionales que componen la FIFA y se reservaría – para comenzar - un porcentaje de alrededor del 20% para inversores privados. Al mismo tiempo, “la FIFA retendría su papel como regulador del fútbol mundial, estableciendo el calendario de partidos, las normas bajo las que se juega la competición y obligando a los clubes a ceder jugadores para los torneos”. Es realidad, los inversores privados - testaferros de Donald Trump - gobernarían el fútbol mundial y serían los beneficiarios de sus intereses comerciales, un modelo en línea con el de las ligas profesionales de EE. UU. que el resto de las federaciones continentales y muchos actores políticos han recibido con una hostilidad comprensible. La dura oposición de la UEFA, cuyos 55 países miembros, amenazaron por unanimidad boicotear los Mundiales de 2027 (femenino) y de 2030 (masculino), si Infantino no rectificaba, obligo a este a recular. Pero el daño ya está hecho y su situación al frente de la FIFA se ha vuelto insostenible. Cabe precisar que no fue el primer intento de Infantino de comercializar los activos de la FIFA o politizarla. En el 2018 ya impulsó un Mundial de Clubes ampliado y una nueva liga mundial de selecciones, con 25.000 millones de dólares de financiación. Luego inventó “un premio de la paz” para agasajar al genocida Donald Trump - quien acababa de asesinar a decenas de niñas iranies en un bombardeo indiscriminado al país persa - y, tras las presiones de este maldito pedófilo, accedió a revisar una tarjeta roja impuesta a un futbolista estadounidense durante el Mundial, lo cual genero un escándalo en plena competencia. Por último, se puso en manos de Thrive Capital, un fondo fundado por el hermano del yerno de Trump, la búsqueda de los accionistas, que en realidad serian testaferros del inquilino de la Casa Blanca, quien vio la posibilidad de hacerse con el control del Mundial al ver las ganancias obtenidas durante el torneo. De hacer prosperado el plan, la FIFA hubiese quedado convertida en una vil plataforma de negocio abierta al capital privado, con intereses que nunca anteponen la ética basada en el juego limpio y la honestidad. Para el fútbol internacional el plan de Infantino, iba a ser una derrota por goleada, pero al final el vencido fue el. Ahora, con la sangre en los pasillos de la FIFA, los opositores a Infantino brotan en los despachos. Es cuestión de tiempo que los primeros nombres para presidir la FIFA y competir contra este mafioso se multipliquen. Según explicó Talk Sport, el primer candidato real en la lista es Aleksander Ceferin (58 años): Abogado esloveno y actual presidente de la UEFA. Pese a impulsar la comercialización en el balompié europeo, se ha posicionado como la contraparte del mandatario de la FIFA y lideró la postura de protesta contra el proyecto de inversión. Ceferin, cuyo ciclo al frente de la confederación europea concluye en 2027 sin intención de reelección, se refirió al recambio de liderazgos en una declaración enviada a DPA a principios del 2024: ‘Tras un cierto tiempo, toda organización necesita 'sangre nueva'; Otro que suena es Victor Montagliani (60 años): Nacido en Vancouver, asumió la presidencia de la Asociación Canadiense de Fútbol en 2012 y pasó a liderar la Concacaf en 2016 tras la detención de Jeffrey Webb por escándalos de corrupción. El directivo encabezó la postura de la confederación norteamericana, la cual rechazó por unanimidad dicha iniciativa comercial. Sin embargo, es la UEFA quien lidera la oposición a Infantino. Si en su primer comunicado el organismo ya había asegurado que este quería enriquecerse y enriquecer a sus amigos, su escrito valorando la retirada de la idea fue un paso más allá. Luego de llamar al boicot del Mundial y de todas las competiciones FIFA, la UEFA describió el acuerdo como "opaco y poco transparente" y pidió cambios profundos en la directiva de la FIFA al afirmar que han perdido su confianza en Infantino. "No podemos seguir así, con planes secretos que se llevan a cabo a toda prisa, ideados por individuos anónimos y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas. Es justo que, en los próximos días, la UEFA trabaje con sus federaciones y en estrecha colaboración con otras confederaciones para reflexionar sobre lo sucedido y elaborar un plan que garantice que no vuelva a ocurrir. Esta revisión debe ser exhaustiva y fundamental. No se debe descartar ninguna opción. La actual directiva de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol. Infantino debe irse ya."; añadió el escrito. No hay tiempo para andarse con rodeos. Infantino debe dimitir como presidente de la FIFA o ser destituido legalmente. No se le pueden dar nuevas oportunidades a quien ha destruido la confianza en la integridad y la gobernanza del fútbol, aniquilando toda la credibilidad que le quedaba al organismo que supervisa el deporte más querido del mundo. Cada día que Infantino permanece en el poder supone una nueva mancha para una institución cuya reputación está por los suelos.¿Por qué tanto interés en vender los activos del Mundial? Una nueva filtración asegura que Infantino habría pasado de ganar unos 6 millones de dólares a recibir hasta 30 millones al año, además de bonos, si el proyecto se concretaba. Ahí está el detalle y su desmesurado afán por querer aprobarla a como dé lugar. Por cierto, dentro de la UEFA y fuera de ella, se reconoce que no se debe bajar la presión para que renuncie. Altos cargos insisten en que Infantino no debe sobrevivir al escándalo actual. Es más, junto a su renuncia le exigen que no destruya las pruebas del ilícito negocio o se enfrentara a acciones legales. Algunos expertos consideran que un paso crucial para expectorarlo, será que los integrantes de las federaciones - la gran mayoría de las cuales habían prometido formalmente su apoyo a la reelección de Infantino el próximo marzo - retiren esas cartas, como ya está sucediendo. De esta manera, quien creía segura su reelección por mantenerse en el cargo de presidente de la FIFA, ha perdido una batalla que ni siquiera esperaba tener que librar.

miércoles, 29 de julio de 2026

HUNGRIA: Sed de venganza

El lunes 20 de julio, Hungría entró oficialmente en una nueva realidad política. Por primera vez en 16 años, el partido nacionalista Fidesz perdió el control de la institución más importante del país: su presidencia. De esta manera, el último pilar de poder que quedaba de Viktor Orbán se derrumbó, y con él, Vladimir Putin perdió un gran aliado en Europa, mientras que Donald Trump, a su más estrecho socio al interior de la denostada OTAN. La situación, inicialmente percibida por los partidarios de Fidesz como una crisis política temporal, se volvió catastrófica a mediados del verano, lo que llevó a una reestructuración de todo el orden legal y político del país. Varios componentes pueden identificarse de forma aproximada en la purga iniciada por el equipo del nuevo primer ministro húngaro, Pedro Magyar, euroatlántico y cercano a la OTAN, a diferencia de Orban. Las principales incluyen una búsqueda exhaustiva de pruebas de corrupción dentro de Fidesz, bloquear cualquier intento de la nueva oposición de desafiar al partido gobernante a nivel legislativo y ejecutivo, y desmantelar los símbolos de poder que habían hecho único el gobierno del partido en el ámbito nacional e internacional. Actualmente, cinco comités parlamentarios trabajan con poderes extraordinarios para investigar la corrupción; Se planea un ministerio dedicado a la lucha contra la corrupción para más adelante. Estos organismos, que actúan como una 'fábrica de casos penales', han recibido la autoridad para abrir archivos y remitir materiales a los tribunales y a la Fiscalía Europea. Las investigaciones clave abarcan contratos estratégicos, las actividades de agencias de inteligencia, el sector empresarial y las finanzas municipales. Por ejemplo, el Comité de Auditoría de Contratos Estratégicos está iniciando una auditoría de los contratos para la construcción del proyecto ruso de la central nuclear Paks II y de acuerdos automotrices con China. La estructura económica del antiguo régimen está siendo revisada a través del Comité de Grandes Empresas y Reforma de los Medios Estatales. El Comité de Descentralización Fiscal tiene como objetivo reformar el sistema presupuestario existente. La obra tiene varios objetivos: pasar de una 'caza de lobos' mediática a una cinta transportadora de juicios espectáculo contra las élites de Fidesz, y desbloquear 18.000 millones de euros en fondos europeos. Los principales acusados en los futuros casos penales son el círculo íntimo de Orbán y el propio Orban. Su yerno, el empresario Istvan Tiborcz, y su empresa Elios, que proporcionó alumbrado público mediante contratación pública financiada por la UE, están siendo atacados. Un segundo objetivo importante es el principal patrocinador de Fidesz, Lorinc Meszaros, y su trabajo en la construcción del ferrocarril Budapest-Belgrado (valorado aproximadamente en 3.000 millones de dólares). El exministro de Asuntos Exteriores Peter Szijjarto, que dejó la política para ocupar un puesto en el gigante chino de la automoción BYD, también está siendo investigado por contactos encubiertos con Moscú y la transferencia de información clasificada. El propio Szijjarto se ha puesto a la defensiva, afirmando: "Las acusaciones de traición son excesivas; Nunca he pasado información clasificada a Rusia." La conclusión lógica de esta cinta transportadora legal será inevitablemente un intento de borrar institucional y personalmente al propio Viktor Orban de la escena política para siempre. Aunque el ex primer ministro actualmente se aferra a su mandato parlamentario, su inmunidad legislativa es relativamente fácil de eliminar en las circunstancias actuales: con una mayoría constitucional de dos tercios, el partido de Magyar podría eliminar este escudo en quince minutos en directo por televisión. Un análisis del marco legal que están desarrollando cinco comisiones conjuntamente con la Fiscalía Pública Europea (EPPO) indica que la persecución legal de Orbán se basará en varios artículos del Código Penal Húngaro (BTK): malversación de bienes estatales a gran escala; abuso de poder; fraude presupuestario como parte de un grupo organizado; y, finalmente, alta traición. La perspectiva de que este juicio sea una joya no deja a Orbán prácticamente ningún margen de maniobra, obligándole a elegir entre un juicio público o, como espera los magiares, el exilio político forzado. Es importante entender que lo que ocurre se basa en un consenso dentro de la sociedad húngara: investigaciones sociológicas recientes han registrado que el 66% de los ciudadanos húngaros exigen la persecución y rendición de cuentas de altos funcionarios de la administración anterior. El propio partido TISZA de Magyar y su líder están en el pico de su popularidad: las encuestas muestran que el país recientemente dividido se está consolidando en torno al nuevo líder y que aproximadamente el 62% de la población del país confía en él. El marco legal que sostenía el monopolio del antiguo gobierno también está siendo sometido a una profunda revisión y purga. El país ha abolido la notoria Oficina para la Protección de la Soberanía, cuyo propósito era identificar y bloquear "agentes de influencia extranjera", y ha nacionalizado los "Fondos Fiduciarios de Interés Público" creados por Orban, que poseía y gestionaba colosales activos estatales, incluyendo 21 universidades estatales y grandes participaciones en las principales corporaciones estratégicas del país (el grupo energético MOL, el banco comercial más grande del país, OTP Bank), castillos, clínicas y resorts. Magyar introdujo un límite estricto de mandato para el primer ministro y los miembros del parlamento, no más de ocho años en total. Esta reforma va dirigida específicamente contra Orban: tras 18 años al frente del país, el ex primer ministro está ahora legalmente excluido de cualquier posibilidad de volver al poder. En el contexto de estos cambios, se produjo la destitución del expresidente Tamas Sujok, cuyo cargo es ceremonial. No esperó a ser acusado en el parlamento; se vio obligado a dimitir como consecuencia de la 17ª Enmienda a la Constitución. Además, esta enmienda purga efectivamente el poder judicial, limitando la edad de los jueces a 70 años y acortando sus mandatos a seis años. Estas medidas tienen como objetivo eliminar a los nombrados por Fidesz y despojar a la presidenta del Tribunal Constitucional de su monopolio administrativo. Finalmente, la adhesión de Hungría a la Fiscalía Europea ha erosionado la influencia del Fiscal General Peter Polt, cercano a Orban, permitiendo la ejecución directa de las órdenes de Bruselas de auditar contratos públicos. Además, el levantamiento de la prohibición de demandas municipales contra el centro se está utilizando para arruinar entidades controladas por Fidesz mediante demandas por malversación. Un precedente judicial crucial fue la anulación por parte del Tribunal Constitucional húngaro del decreto de 'impuesto solidario' de Orban, que durante años había obligado al centro a recaudar impuestos adicionales de ciudades opositoras como Pecs y Szeged, con el objetivo de redistribuir el dinero a las aldeas votantes de Fidesz en el este del país. Este veredicto no solo allanó el camino para demandas presentadas por municipios adinerados que afirmaban que sus regiones habían sido forzadas artificialmente a la bancarrota, sino que también demostró el colapso institucional del gobierno anterior. Jueces de alto rango que durante años habían sido considerados completamente leales al antiguo régimen cambiaron de opinión al instante y declararon ilegales las acciones del gabinete de Orbán. Esto sirvió como señal oficial para las élites de que Orbán finalmente había perdido el control del país. Asimismo, el 7 de julio, el principal canal estatal de televisión húngaro, M1, y Radio Kossuth se desconectaron repentinamente, y las cadenas de televisión emitieron una declaración sin precedentes: "Los medios públicos no pueden mentir. Pedimos disculpas por hacerlo durante tantos años." Esta medida fue iniciada por la Comisión para la Reforma de los Medios Públicos. El mensaje de Magyar a los votantes era que tras la fachada de una 'lucha por la soberanía', única en la UE, se escondía una usurpación del panorama mediático. Esto, paradójicamente, cerró el círculo de la historia del liderazgo: en todas sus campañas, la imagen de Orbán se basó en la demonización del ex primer ministro Ferenc Gyurcsany, cuyo mandato de 2004 a 2009 fue recordado por una grabación de audio filtrada en la que se le oía decir que "mentíamos mañana y noche." Ahora, a ojos del público, el propio Orbán se ha transformado en Gyurcsany. De otro lado, la investigación en torno a la Universidad de Servicio Público de Ludovika se ha vuelto dolorosa. Nuevas comisiones han abierto archivos secretos y han descubierto que, bajo el pretexto de "conferencias climáticas", un centro de reclutamiento para la agencia de inteligencia israelí Mossad había operado en la universidad durante años. La dirección de la universidad ya ha admitido que las órdenes para proporcionar cobertura institucional vinieron de la cúpula más alta: del aparato gubernamental de Orban. Tras esto, el país ha revisado la singularidad de la política exterior "soberana" de Hungría, sin mencionar la abrogación de los ataques antisemitas de su gabinete. La destrucción demostrativa de Fidesz no debe verse como una iniciativa local de Pedro Magyar. Cuenta con un apoyo significativo y coordinado entre las élites euroatlánticas, que han acumulado una cantidad crítica de indignación contra Orbán. La principal beneficiaria de este proceso es la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para quien la destrucción del legado de Orbán es una venganza personal por años de chantajes, vetos y carteles caricaturizados en las calles húngaras. En segundo lugar, está la directora de la Fiscalía Europea, Laura Kovesi: la incorporación oficial de Budapest a su cargo ofrece una oportunidad histórica para iniciar un juicio espectáculo contra los principales políticos de Europa Central. Por último, hay fuerzas atlanticistas en Estados Unidos que también se benefician de un juicio espectáculo en un país que antes era el principal bastión regional del movimiento conservador MAGA de Donald Trump. De esta manera, los próximos juicios penales deben ser lo más públicos y mediáticos posible para abordar el objetivo fundamental de Bruselas y Washington: anular mentalmente la propia idea de soberanía de derechas ante los votantes europeos, demostrando que los eslóganes sobre la protección de los valores tradicionales ocultan esquemas corruptos. Peter Magyar opera actualmente dentro del mainstream euroatlántico, pero sería un error descartarlo como un matón cualquiera. Vemos ante nosotros a un líder seguro de sí mismo cuyo objetivo principal es asegurar el campo, establecerse y mantener el poder. Solo se convertirá en un actor independiente más adelante, una vez que haya saldado sus "deudas" tácticas con las instituciones europeas y establecido contactos directos con Washington. Paradójicamente, cuando se trata de la vida de la gente común en las grandes ciudades húngaras, los problemas causados por este mismo impuesto fiscal no han cambiado. Hoy, el antiguo dictado "iliberal" del centro permanece sin cambios, demostrando que las purgas políticas desde arriba pueden combinarse con la recaudación de impuestos desde abajo. Un ejemplo típico aquí es cómo, el 15 de julio, las autoridades de la ciudad tradicionalmente opositora de Pecs se vieron obligadas a aportar otros 600 millones de florines (casi 1,9 millones de dólares) al presupuesto bajo el antiguo 'impuesto de solidaridad' (que en sí no ha sido abolido). En otras palabras, el húngaro común de Pecs, que votó por el cambio en abril del 2026, en realidad enfrentó la misma devastación diaria: debido a las arcas vacías, la gente espera 40 minutos en las paradas de autobús, las escuelas y hospitales permanecen sin reparaciones, y las farolas se apagan luego de las 23:00 para ahorrar dinero. En cuanto a Rusia, sus intereses en la región inevitablemente enfrentan un periodo de prolongada incertidumbre. La agenda de Magyar respecto a Moscú se reducirá a dos variables: un discurso público decididamente duro, transparente para Occidente y una vía de diálogo oculto, pragmático y no público. Este pragmatismo es de vital importancia para la gran comunidad empresarial húngara (incluidos los sectores bancario, farmacéutico y tecnológico), que apoyó en gran medida a Magyar en las elecciones de abril del 2026. De esta forma, la era de las maniobras soberanas de Budapest y de lo que hacía Orban, exasperando a Europa, por su cercanía tanto a Putin como a Trump, ha terminado, pero los contornos de un nuevo acto de equilibrio magiar apenas comienzan a emerger.

FRAILECILLO: Una vida sobre los océanos

Probablemente se encuentren entre las criaturas más universalmente entrañables del mundo. Con una apariencia mixta entre un pingüino y un loro, por su peculiar pico - de hecho, a menudo se les llama "loros marinos" -, los frailecillos son fácilmente reconocibles y muy codiciados tanto por los observadores de aves más aficionados como por los más ocasionales. Las pocas especies de frailecillos pertenecen a una familia de aves marinas llamadas álcidos. Todos comparten, a grandes rasgos, un cuerpo rechoncho y achaparrado, y un estilo de vida predominantemente oceánico que los lleva a la costa solo para anidar. Otros álcidos incluyen araos comunes, araos comunes, mérgulos comunes, alcas comunes, palomas comunes y alcas comunes. (Otro miembro notable de la familia, el alca gigante - un ave no voladora, similar a un pingüino, que fue, con mucho, el álcido moderno más grande y cuya distribución se solapaba con la del frailecillo atlántico - fue exterminado por los humanos en el siglo XIX, siguiendo el mismo camino que el dodo, la paloma migratoria y el tilacino, entre otras especies desafortunadas). Los frailecillos se adentran en la franja sur del Ártico ocasionalmente, aunque se encuentran principalmente en mares subárticos y templados fríos. Cabe precisar que existen tres especies de frailecillos: dos en la cuenca del Pacífico y una en la del Atlántico. Los frailecillos prefieren las aguas frías templadas del norte y subárticas, y se limitan al hemisferio norte. El frailecillo atlántico es la única especie de frailecillo en la cuenca que lleva su nombre, ocupando el Atlántico Norte desde el este de Canadá y el noreste de Estados Unidos hasta el noroeste de Europa. También es el tipo de frailecillo más pequeño, con un peso típico inferior a medio kilo y una longitud de aproximadamente 30 centímetros. Si bien la mayor parte de su área de distribución se encuentra al sur del Círculo Polar Ártico, los frailecillos atlánticos se reproducen bastante al norte, en Svalbard, Groenlandia y el noreste de Canadá, e Islandia es un punto clave para la especie. Las otras dos especies de frailecillos habitan el Pacífico Norte. El frailecillo cornudo, llamado así por las protuberancias carnosas que presentan sobre los ojos de los adultos durante la época reproductiva, es notablemente más grande que el frailecillo atlántico y tiene una cola más larga. Se distribuye ampliamente desde el este de Rusia hasta el noroeste de Estados Unidos, ocupando gran parte del mar de Bering y extendiéndose también hasta el mar de Chukotka (anidando, por ejemplo, en la isla de Wrangel). Gran parte de su área de distribución se superpone con la del frailecillo copetudo, el frailecillo más grande de todos, que puede pesar 800 gramos y, en época de reproducción, luce unas llamativas plumas amarillas en la cabeza que le dan su nombre. Los frailecillos copetudos se extienden un poco más al sur que los frailecillos cornudos en el Pacífico Norte, pero, de nuevo, existe una gran superposición entre las zonas de reproducción y de invernada. Por cierto, al igual que muchas aves marinas, los frailecillos anidan en grandes colonias, y prefieren para su ubicación acantilados costeros libres de depredadores y, especialmente, islas y pilas marinas. Los frailecillos atlánticos y encrestados suelen anidar en madrigueras que excavan en el suelo; los frailecillos cornudos ocasionalmente usan madrigueras, pero más comúnmente anidan directamente sobre rocas y repisas de acantilados. Normalmente, la hembra pone un solo huevo, del cual nace lo que cariñosamente se conoce como un “frailecillito.” Luego de que las crías empluman, los frailecillos abandonan esas bulliciosas colonias de anidación y las aguas cercanas donde han estado alimentándose, y se adentran ampliamente en el mar. Comúnmente pasan el invierno mar adentro, incluso en pleno océano sobre aguas realmente profundas. Durante esta época del año, suelen encontrarse en grupos mucho más pequeños e, incluso, como viajeros pelágicos solitarios. Y mientras que en las colonias emiten gruñidos y gemidos de tono bajo, durante el invierno en mar abierto tienden a permanecer completamente en silencio. De otro lado, Islandia bien podría considerarse la capital mundial de los frailecillos: más de la mitad de la población mundial del frailecillo atlántico, unos ocho a diez millones de aves, anidan allí. De hecho, los visitantes de la capital, Reikiavik, pueden ver una colonia de frailecillos a tan solo un paso de la ciudad. Pero la mayor de todas las colonias de frailecillos de la isla -y, de hecho, la colonia más grande de frailecillos atlánticos del mundo - se encuentra en el archipiélago de Vestmannaeyjar, también conocido como las Islas Westman. Ver esta multitud de “loros marinos”, que reside principalmente de mayo hasta finales de agosto o principios de septiembre, es algo que muchos observadores de aves consideran una experiencia imprescindible. Cabe mencionar que, en el pasado, los frailecillos solían reproducirse de forma más extendida en el territorio continental de Islandia, que históricamente carecía de depredadores terrestres. Sin embargo, la introducción del visón americano, una especie no nativa, diezmó estas colonias, y hoy en día la mayoría de los nidos del país se encuentran en islas costeras. (En América del Norte, mientras tanto, la colonia más importante de frailecillos atlánticos se encuentra en Witless Bay, en Terranova, donde anidan más de 260,000 parejas reproductoras.) Lo que más llama la atención de estas aves son los picos de los frailecillos adultos durante la temporada de cría que son realmente deslumbrantes, y de los más llamativos entre todas las aves marinas. El pico del frailecillo atlántico tiene una base azulada con una punta naranja, mientras que el del frailecillo cornudo presenta una base amplia amarilla y una punta rojo-anaranjada. El pico del frailecillo encrestado tiene una base estrecha amarillenta y una mayor extensión de color rojo-anaranjado. Contrastando con las mejillas blancas que las tres especies de frailecillos lucen en el plumaje reproductor, estos coloridos picos resultan aún más impactantes, y todo el conjunto facial explica el apodo de “payaso del mar.” Los frailecillos mudan las capas externas del pico que contienen esos tonos llamativos durante la temporada invernal de no reproducción, por lo que sus picos se ven más apagados (aunque todavía amarillentos o anaranjados) y más estrechos. Además, las aves pierden las marcas blancas puras en el rostro durante el invierno, mostrando mejillas más oscuras en su lugar. Esos picos de frailecillo son más que maravillas multicolores: también son sumamente efectivos para atrapar y sujetar peces. Un ajuste tipo bisagra y espinas inclinadas hacia afuera dentro de la boca ayudan a asegurar a las presas resbaladizas, pudiendo llevar varios peces a la vez colocados transversalmente. En cuanto a la edad que pueden alcanzar, los frailecillos tienen una longevidad impresionante, a menudo de 20 años o más. Se documentó un frailecillo atlántico anillado que tenía 41 años (y seguía en plena forma). Los frailecillos jóvenes tardan varios años en alcanzar la madurez sexual: en algunos casos, no se reproducen hasta los cinco o seis años de edad. Los frailecillos también son aves marinas que recorren grandes distancias, a pesar de sus cuerpos rechonchos y alas relativamente pequeñas. Un frailecillo atlántico macho anillado en Seal Island, Maine, realizó viajes invernales que llegaron tan al sur como Bermuda y tan al norte como las regiones septentrionales del Mar de Labrador durante el transcurso de dos años. Y frailecillos jóvenes marcados en Europa e Islandia han aparecido en el este de Canadá. Pero no todas son buenas noticias, porque el frailecillo enfrenta un futuro peligroso. En efecto, las estimaciones de la población mundial reproductora de frailecillos varían desde aproximadamente 800,000 para el frailecillo cornudo, hasta 2.3 millones de frailecillos encrestados y quizá 12 millones de frailecillos atlánticos. En otras palabras, los frailecillos son bastante numerosos, pero eso no significa que los conservacionistas no estén preocupados por ellos. La caza excesiva y la recolección de huevos han sido un problema para el frailecillo atlántico en el pasado, y la captura incidental en la industria pesquera ha sido un factor de mortalidad para los frailecillos cornudos y encrestados, aunque la situación en ese aspecto ha mejorado. Sin embargo, las tres especies de frailecillos podrían enfrentar problemas graves debido al calentamiento de las aguas oceánicas asociado con el cambio climático. Se cree que este fenómeno ya ha reducido a la mitad algunas de las colonias de frailecillos del sur de Islandia en los últimos 20 años, incluida la colonia más grande del mundo en las Islas Westman (Vestmannaeyjar), debido a una drástica disminución de su principal fuente de alimento: los arenques de arena (Ammodytes marinus). Los arenques de arena prosperan en aguas oceánicas más frías (alrededor de 7.1°C), pero el aumento de la temperatura superficial del mar alrededor del sur de Islandia, influenciado por períodos cálidos en el Atlántico, está diezmando las poblaciones de arenques de arena al frenar sus tasas de crecimiento, afectar la reproducción y su capacidad para sobrevivir el invierno.

miércoles, 22 de julio de 2026

EE.UU.: Locura y obscenidad

A pesar de su rotundo fracaso en Irán, donde pese a todos sus esfuerzos y amenazas, no pudo derrocar a los Ayatolas, instaurar un régimen títere y apoderarse de las inmensas reservas de gas y petróleo del país persa, el Criminal de Guerra Donald Trump insiste tercamente en sus demenciales propósitos y aunque ahora se habla que está preparando una invasión terrestre a Irán, no necesariamente sea así, debido a las grandes dificultades de poder llevarlo a cabo, sino utilizando a un tercer país, transformándolo silenciosamente en la plataforma ideal para presionar a Teherán. Nos referimos a Irak. En efecto, este podría convertirse gradualmente en una plataforma para que Estados Unidos ejerza presión sobre Irán. Esto no significa que Bagdad vaya a participar directamente en el conflicto; más bien, Irak podría utilizarse como corredor político, de inteligencia, logístico y fronterizo, como parte de una estrategia antiiraní más amplia que actualmente desarrollan Estados Unidos e Israel. Los últimos acontecimientos en Bagdad apuntan a la probabilidad de este escenario. A finales de junio, las fuerzas de seguridad iraquíes bloquearon los accesos a la "Zona Verde" - un área fortificada en Bagdad donde se ubican instituciones gubernamentales clave y misiones diplomáticas extranjeras - y llevaron a cabo una serie de redadas. Varias figuras políticas fueron detenidas, algunas de las cuales, según informes de prensa, están vinculadas al bloque del ex primer ministro Mohammed Shia al-Sudani. Oficialmente, esto se presenta como “una campaña anticorrupción”. Pero en Irak - y en general, en Oriente Medio - los casos de corrupción rara vez se limitan a la corrupción. Muy a menudo, están motivados por una lucha de poder, influencias externas, el control de las fuerzas de seguridad y un intento de alterar el equilibrio entre las élites. Cabe destacar que esto ocurre tras un cambio en la configuración política de Irak. El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, empresario y recién llegado a la política, fue presentado como una figura de consenso tras una prolongada crisis en el seno del Marco de Coordinación (un consejo de los principales partidos chiítas). Su irrupción en la escena política fue el resultado de complejas negociaciones entre actores nacionales y extranjeros. Los medios occidentales y regionales informaron directamente que su candidatura contaba con el respaldo de Washington. Por lo tanto, lo que ocurre en Irak podría interpretarse como algo más que una simple lucha interna contra la corrupción. Según otra teoría, podría tratarse de un intento por reformar a la élite iraquí, debilitar a los grupos proiraníes, limitar la influencia de los grupos armados vinculados a Teherán y facilitar el control de Bagdad ante una posible intensificación de la presión sobre Irán. Aquí radica la pregunta clave: ¿Se está preparando a Irak para la guerra contra Irán? Probablemente no. Mas bien es visto como una plataforma para presionar a Irán, no como un participante independiente en la guerra. Son dos cosas fundamentalmente distintas. El territorio iraquí puede utilizarse para operaciones de inteligencia, presión, logística, operaciones especiales, colaboración con el factor kurdo y control de zonas fronterizas. Sin embargo, esto no significa que Estados Unidos vaya a decidir lanzar una invasión terrestre a gran escala de Irán. Actualmente, esta opción parece demasiado arriesgada y costosa. Sin embargo, Irak representa una dirección muy sensible para Teherán. Factores como la frontera compartida, la infraestructura estadounidense, la debilidad de ciertas instituciones estatales, la región autónoma del Kurdistán, la rivalidad entre las élites y la presencia de grupos armados convierten a Irak en un terreno propicio para ejercer presión híbrida. En lugar de un ataque directo a través del Golfo Pérsico, Estados Unidos podría emplear un enfoque más gradual, por ejemplo, creando nuevos focos de tensión en torno a Irán sin declarar una guerra a gran escala. Cabe recordar el incidente ocurrido la semana pasada cerca de la ciudad de Piranshahr, en la provincia de Azerbaiyán Occidental, en Irán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció la eliminación de cinco terroristas que se habían infiltrado en el país a través de las zonas montañosas fronterizas para cometer actos de sabotaje. Ante todo, la geografía juega un papel fundamental en este asunto. Piranshahr se encuentra muy cerca de la frontera con Irak. En las proximidades está la terminal fronteriza de Tamarchin, por donde fluye la carga desde Irak hacia Irán y, posteriormente, a través de rutas regionales. Esto es más que un simple centro comercial. Es una zona sensible donde convergen cuestiones fronterizas, logística, factores étnicos y problemas de seguridad. Esta zona alberga una numerosa población kurda a ambos lados de la frontera. Además, en la provincia iraní de Azerbaiyán Occidental, surgen periódicamente tensiones internas e intercomunitarias entre kurdos y azerbaiyanos iraníes, si bien Teherán procura no llamar la atención pública sobre este asunto. Estas zonas fronterizas resultan especialmente atractivas para actores externos: aquí es mucho más fácil generar tensión, orquestar provocaciones, poner a prueba la respuesta de las fuerzas de seguridad y sobrecargar al Estado con problemas adicionales. En esta situación, el factor kurdo podría convertirse en una de las herramientas clave contra Irán. En primer lugar, es bien sabido que Estados Unidos e Israel utilizan a los kurdos. Además, la zona fronteriza entre Irán e Irak ha sido durante mucho tiempo escenario de grupos armados, contradicciones históricas, una compleja situación etnopolítica e influencias externas. Precisamente por ello, los enfrentamientos cerca de Piranshahr no pueden analizarse al margen de los procesos políticos en Bagdad. Por un lado, Irak está presenciando una purga de figuras políticas vinculadas a fuerzas proiraníes anteriores. Por otro lado, la frontera kurda se está volviendo más activa. Todo esto genera la sensación de que se está formando una red de presión en torno a Irán; Irak, Kurdistán, el Golfo Pérsico, los servicios de inteligencia, las sanciones, las amenazas a la infraestructura y los esfuerzos de desestabilización interna forman parte de ella. Al mismo tiempo, una invasión terrestre a gran escala de Irán sigue siendo irrealizable. Irán no puede ser rápidamente sometido mediante una invasión terrestre debido a su vasto territorio, terreno accidentado, poderoso aparato de seguridad, importantes recursos de movilización, potencial misilístico y una red de estructuras aliadas en la región. Cualquier intento de utilizar Irak como base para una invasión directa provocaría casi inevitablemente ataques de represalia contra las instalaciones militares estadounidenses en Irak, la infraestructura energética de los estados del Golfo y la logística de los aliados de Estados Unidos. Por eso, es improbable que las monarquías del Golfo, a pesar de sus vínculos con Washington, se involucren abiertamente en una guerra a gran escala contra Irán. Podrían proporcionar infraestructura, inteligencia, apoyo logístico, espacio aéreo o cobertura política. Pero la participación directa conlleva un riesgo mucho mayor. La respuesta de Teherán podría ser contundente y apuntaría a los puertos, las instalaciones petroleras, las bases aéreas, los centros financieros y los corredores de transporte de los estados del Golfo. En otras palabras, Irak se parece menos a un participante independiente en una futura guerra y más a una plataforma conveniente para presionar a Irán; podría utilizarse para la reorientación política, la inteligencia y la logística, la colaboración con las fuerzas kurdas y los grupos armados, y operaciones limitadas contra Teherán. Este escenario parece cada vez más probable. Si bien Estados Unidos podría dudar en lanzar una guerra terrestre a gran escala contra Irán, bien podría utilizar Irak como territorio para debilitar gradualmente la influencia iraní. Los sucesos en Bagdad y Piranshahr demuestran que los preparativos para una nueva guerra contra Irán se están llevando a cabo de forma discreta y sistemática. (Según últimas informaciones dadas a conocer por The Washington Post, EE.UU. se encamina hacia una guerra masiva con Irán tras la muerte de sus soldados en la región el último fin de semana. Se dice que el Pentágono está aumentando el número de aviones militares en la zona, “aunque es probable que la Casa Blanca desconozca que carece de los recursos necesarios para una campaña militar prolongada”, según declaró un funcionario estadounidense al periódico)

FINAL FANTASY VII REVELATION: El cierre de la trilogía

En el 2027 se cumplirán 30 años desde el lanzamiento de Final Fantasy VII, uno de los juegos de rol más importantes de todos los tiempos. ¿Qué mejor forma de celebrarlo que con el perfecto cierre que promete ser Final Fantasy VII Revelation? Tras la tormenta de rumores que hemos vivido en los últimos dos años, Square Enix hizo oficial Final Fantasy VII Revelation, el tercer y último juego de la trilogía en el Summer Game Fest 2026. Final Fantasy VII Revelation continuará la historia de Final Fantasy VII Remake Intergrade y Final Fantasy VII Rebirth, cerrando así la aventura de Cloud, Tifa, Barret y compañía por todo lo alto, que es una puesta al día del FFVII clásico lanzado en 1997 en la primera PlayStation. Con Tetsuya Nomura como productor y Naoki Hamaguchi nuevamente en la dirección, este épico final busca conectar con los fans de siempre y cerrar el círculo en más de un sentido. Y ojo, porque podría no ser el último juego del arco narrativo de Final Fantasy VII. Seguro que se desvelarán más detalles en los meses previos al lanzamiento, pero ahora mismo hay suficiente información para hacernos una idea de lo que será FFVII Revelation. Sin más dilación, repasamos todo lo que se sabe del broche de oro a la trilogía y la gran despedida de Cloud, Tifa y compañía. Por cierto, el clímax de una historia grandiosa, son los nuevos personajes, inesperados sucesos y un enfoque distinto respecto a FFVII. Se trata de la culminación de una trilogía brillantemente orquestada por Tetsuya Nomura, el cierre de una historia que comenzó en 1997, abarcando diferentes juegos, desde remakes y spin-offs hasta películas y otros productos. Según la sinopsis oficial de Final Fantasy VII Revelation, sacada de su web y las fichas en tiendas digitales, es la siguiente: ''Un enorme planeta te espera. Todo conduce hasta aquí. Ha comenzado la batalla final que decidirá el destino del mundo. Surca los cielos, decide el rumbo y enfréntate a Sefirot por última vez con la ayuda de tus aliados. Un enorme planeta te espera. Todo conduce hasta aquí''. Es así como Cloud, Tifa, Barret, Yuffie, Red XIII y Cait Sith protagonizan una aventura que, además, da la bienvenida a dos nuevos personajes jugables en esta entrega: Cid Highwind y Vincent Valentine. La batalla final contra Sephiroth se perfila en el horizonte... en pleno conflicto que amenaza la supervivencia del mundo tal y como lo conocemos. Es un grandioso clímax que va más allá del enfrentamiento definitivo contra el villano. Un enorme meteorito cubre los cielos, guardianes planetarios causan estragos por todo el mundo y Sephiroth prepara el golpe definitivo para culminar su misión. Por el camino, Cloud y compañía descubrirán oscuros secretos. ''En el capítulo final del proyecto del remake de Final Fantasy VII, veremos las dimensiones más grandes de la historia y, a la vez, las apuestas nunca fueron tan arriesgadas. Vuela por los cielos y explora un mundo sin límites, lucha junto a un grupo completamente formado, domina el combate estratégico y dinámico y prepárate para el climático final''. Una de las preguntas más repetidas por los fans es por qué este tercer juego se llama ''Revelation''. Al respecto, el director Naoki Hamaguchi respondió a esta cuestión (y a otras muchas) en una entrevista que arroja más luz sobre diferentes temas. Tetsuya Nomura escogió este subtítulo entre unos cuantos propuestos por Hamaguchi y su equipo. ''Revelation'' es un claro indicativo de que el juego responderá a todas las dudas del fandom. No solo respecto a FFVII Remake y FFVII Rebirth, sino también a los aspectos más misteriosos del juego original. ''La palabra Revelation tiene mucho peso, podría significar que estás descubriendo algo, estás revelando algo. Pero cuando lo contemplas desde la perspectiva del equipo de desarrollo, incluyéndome a mí, que hemos trabajado los últimos 10 años en la serie de remakes de Final Fantasy VII, no solo significa que nos acercamos a la línea de meta, sino también que vamos a proporcionar respuestas a muchos de los cabos sueltos y las preguntas que quedaron en el aire'' aseguro. Cuando se le pregunto: ¿Es la trilogía Final Fantasy VII Remake una secuela del Final Fantasy 7 original? Hamaguchi reconoció no poder responder a esa pregunta con claridad (para no revelar spoilers), pero sí afirmo que buscan resolver muchos de los entuertos que siempre ha tenido el JRPG de 1997. Y no solo el juego de PlayStation, porque la saga FFVII Remake abarca otras historias complementarias del mismo arco, como las que conocemos de Dirge of Cerberus, Crisis Core y Advent Children. ''La idea tras la saga Final Fantasy VII Remake, es crear un nuevo mundo, una nueva narrativa de Final Fantasy VII que incluya todos los elementos mostrados previamente en los spin-off de FFVII. En ese sentido, si la saga Final Fantasy VII Remake tiene conexiones o vínculos con la historia original de FFVII... es una pregunta difícil. Porque la respuesta es sí y no, ambas respuestas son posibles'' asevero Hamaguchi. Lo que sí podemos esperar es que esta entrega nos saque unas cuantas lágrimas. Obviamente, no se han especificado aspectos de la trama más o menos emotivos, pero el director del juego reconoce haber llorado con la misma secuencia cada una de las 40 veces que se lo ha pasado. Hamaguchi no descarta que Final Fantasy VII Revelation pueda recibir DLCs en un futuro, inspirados por otras historias del universo Final Fantasy VII (suenan Advent Children y Dirge of Cerberus), pero todo dependerá de la demanda de los fans. Otro aspecto novedoso es el cambio de voz para Sephiroth. Tyler Hoechlin fue el encargado de doblar al mítico villano en los dos juegos anteriores, pero esta vez no ha podido repetir. Su sustituto es Travis Willingham. Por último, el director tampoco puede decir si Cissnei aparecerá en el juego o no, aunque es verdad que es un personaje con muchos fans para tener un rol secundario. Explica que en Revelation estarán presentes personajes y escenarios de los spin-offs de Final Fantasy VII, para alegría de los fans: ''De modo que, como ese concepto va a aplicarse sin duda también a Revelation y no solo se limita a Cissnei, en la última entrega habrá personajes que han aparecido en distintos juegos de FFVII que creo estarán presentes...''. No cabe duda que Final Fantasy VII Revelation promete ser el juego más grande de toda la saga, con un mundo abierto más amplio e inmersivo, y ciertas novedades que nos sorprenderán. Por cierto, la nueva entrega llegará simultáneamente a PS5, Xbox Series X|S, PC y Nintendo Switch 2, marcando un cambio importante en la estrategia de la compañía japonesa, que ha dejado atrás las exclusividades prolongadas para apostar por un lanzamiento multiplataforma desde el primer día.
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