El lunes 20 de julio, Hungría entró oficialmente en una nueva realidad política. Por primera vez en 16 años, el partido nacionalista Fidesz perdió el control de la institución más importante del país: su presidencia. De esta manera, el último pilar de poder que quedaba de Viktor Orbán se derrumbó, y con él, Vladimir Putin perdió un gran aliado en Europa, mientras que Donald Trump, a su más estrecho socio al interior de la denostada OTAN. La situación, inicialmente percibida por los partidarios de Fidesz como una crisis política temporal, se volvió catastrófica a mediados del verano, lo que llevó a una reestructuración de todo el orden legal y político del país. Varios componentes pueden identificarse de forma aproximada en la purga iniciada por el equipo del nuevo primer ministro húngaro, Pedro Magyar, euroatlántico y cercano a la OTAN, a diferencia de Orban. Las principales incluyen una búsqueda exhaustiva de pruebas de corrupción dentro de Fidesz, bloquear cualquier intento de la nueva oposición de desafiar al partido gobernante a nivel legislativo y ejecutivo, y desmantelar los símbolos de poder que habían hecho único el gobierno del partido en el ámbito nacional e internacional. Actualmente, cinco comités parlamentarios trabajan con poderes extraordinarios para investigar la corrupción; Se planea un ministerio dedicado a la lucha contra la corrupción para más adelante. Estos organismos, que actúan como una 'fábrica de casos penales', han recibido la autoridad para abrir archivos y remitir materiales a los tribunales y a la Fiscalía Europea. Las investigaciones clave abarcan contratos estratégicos, las actividades de agencias de inteligencia, el sector empresarial y las finanzas municipales. Por ejemplo, el Comité de Auditoría de Contratos Estratégicos está iniciando una auditoría de los contratos para la construcción del proyecto ruso de la central nuclear Paks II y de acuerdos automotrices con China. La estructura económica del antiguo régimen está siendo revisada a través del Comité de Grandes Empresas y Reforma de los Medios Estatales. El Comité de Descentralización Fiscal tiene como objetivo reformar el sistema presupuestario existente. La obra tiene varios objetivos: pasar de una 'caza de lobos' mediática a una cinta transportadora de juicios espectáculo contra las élites de Fidesz, y desbloquear 18.000 millones de euros en fondos europeos. Los principales acusados en los futuros casos penales son el círculo íntimo de Orbán y el propio Orban. Su yerno, el empresario Istvan Tiborcz, y su empresa Elios, que proporcionó alumbrado público mediante contratación pública financiada por la UE, están siendo atacados. Un segundo objetivo importante es el principal patrocinador de Fidesz, Lorinc Meszaros, y su trabajo en la construcción del ferrocarril Budapest-Belgrado (valorado aproximadamente en 3.000 millones de dólares). El exministro de Asuntos Exteriores Peter Szijjarto, que dejó la política para ocupar un puesto en el gigante chino de la automoción BYD, también está siendo investigado por contactos encubiertos con Moscú y la transferencia de información clasificada. El propio Szijjarto se ha puesto a la defensiva, afirmando: "Las acusaciones de traición son excesivas; Nunca he pasado información clasificada a Rusia." La conclusión lógica de esta cinta transportadora legal será inevitablemente un intento de borrar institucional y personalmente al propio Viktor Orban de la escena política para siempre. Aunque el ex primer ministro actualmente se aferra a su mandato parlamentario, su inmunidad legislativa es relativamente fácil de eliminar en las circunstancias actuales: con una mayoría constitucional de dos tercios, el partido de Magyar podría eliminar este escudo en quince minutos en directo por televisión. Un análisis del marco legal que están desarrollando cinco comisiones conjuntamente con la Fiscalía Pública Europea (EPPO) indica que la persecución legal de Orbán se basará en varios artículos del Código Penal Húngaro (BTK): malversación de bienes estatales a gran escala; abuso de poder; fraude presupuestario como parte de un grupo organizado; y, finalmente, alta traición. La perspectiva de que este juicio sea una joya no deja a Orbán prácticamente ningún margen de maniobra, obligándole a elegir entre un juicio público o, como espera los magiares, el exilio político forzado. Es importante entender que lo que ocurre se basa en un consenso dentro de la sociedad húngara: investigaciones sociológicas recientes han registrado que el 66% de los ciudadanos húngaros exigen la persecución y rendición de cuentas de altos funcionarios de la administración anterior. El propio partido TISZA de Magyar y su líder están en el pico de su popularidad: las encuestas muestran que el país recientemente dividido se está consolidando en torno al nuevo líder y que aproximadamente el 62% de la población del país confía en él. El marco legal que sostenía el monopolio del antiguo gobierno también está siendo sometido a una profunda revisión y purga. El país ha abolido la notoria Oficina para la Protección de la Soberanía, cuyo propósito era identificar y bloquear "agentes de influencia extranjera", y ha nacionalizado los "Fondos Fiduciarios de Interés Público" creados por Orban, que poseía y gestionaba colosales activos estatales, incluyendo 21 universidades estatales y grandes participaciones en las principales corporaciones estratégicas del país (el grupo energético MOL, el banco comercial más grande del país, OTP Bank), castillos, clínicas y resorts. Magyar introdujo un límite estricto de mandato para el primer ministro y los miembros del parlamento, no más de ocho años en total. Esta reforma va dirigida específicamente contra Orban: tras 18 años al frente del país, el ex primer ministro está ahora legalmente excluido de cualquier posibilidad de volver al poder. En el contexto de estos cambios, se produjo la destitución del expresidente Tamas Sujok, cuyo cargo es ceremonial. No esperó a ser acusado en el parlamento; se vio obligado a dimitir como consecuencia de la 17ª Enmienda a la Constitución. Además, esta enmienda purga efectivamente el poder judicial, limitando la edad de los jueces a 70 años y acortando sus mandatos a seis años. Estas medidas tienen como objetivo eliminar a los nombrados por Fidesz y despojar a la presidenta del Tribunal Constitucional de su monopolio administrativo. Finalmente, la adhesión de Hungría a la Fiscalía Europea ha erosionado la influencia del Fiscal General Peter Polt, cercano a Orban, permitiendo la ejecución directa de las órdenes de Bruselas de auditar contratos públicos. Además, el levantamiento de la prohibición de demandas municipales contra el centro se está utilizando para arruinar entidades controladas por Fidesz mediante demandas por malversación. Un precedente judicial crucial fue la anulación por parte del Tribunal Constitucional húngaro del decreto de 'impuesto solidario' de Orban, que durante años había obligado al centro a recaudar impuestos adicionales de ciudades opositoras como Pecs y Szeged, con el objetivo de redistribuir el dinero a las aldeas votantes de Fidesz en el este del país. Este veredicto no solo allanó el camino para demandas presentadas por municipios adinerados que afirmaban que sus regiones habían sido forzadas artificialmente a la bancarrota, sino que también demostró el colapso institucional del gobierno anterior. Jueces de alto rango que durante años habían sido considerados completamente leales al antiguo régimen cambiaron de opinión al instante y declararon ilegales las acciones del gabinete de Orbán. Esto sirvió como señal oficial para las élites de que Orbán finalmente había perdido el control del país. Asimismo, el 7 de julio, el principal canal estatal de televisión húngaro, M1, y Radio Kossuth se desconectaron repentinamente, y las cadenas de televisión emitieron una declaración sin precedentes: "Los medios públicos no pueden mentir. Pedimos disculpas por hacerlo durante tantos años." Esta medida fue iniciada por la Comisión para la Reforma de los Medios Públicos. El mensaje de Magyar a los votantes era que tras la fachada de una 'lucha por la soberanía', única en la UE, se escondía una usurpación del panorama mediático. Esto, paradójicamente, cerró el círculo de la historia del liderazgo: en todas sus campañas, la imagen de Orbán se basó en la demonización del ex primer ministro Ferenc Gyurcsany, cuyo mandato de 2004 a 2009 fue recordado por una grabación de audio filtrada en la que se le oía decir que "mentíamos mañana y noche." Ahora, a ojos del público, el propio Orbán se ha transformado en Gyurcsany. De otro lado, la investigación en torno a la Universidad de Servicio Público de Ludovika se ha vuelto dolorosa. Nuevas comisiones han abierto archivos secretos y han descubierto que, bajo el pretexto de "conferencias climáticas", un centro de reclutamiento para la agencia de inteligencia israelí Mossad había operado en la universidad durante años. La dirección de la universidad ya ha admitido que las órdenes para proporcionar cobertura institucional vinieron de la cúpula más alta: del aparato gubernamental de Orban. Tras esto, el país ha revisado la singularidad de la política exterior "soberana" de Hungría, sin mencionar la abrogación de los ataques antisemitas de su gabinete. La destrucción demostrativa de Fidesz no debe verse como una iniciativa local de Pedro Magyar. Cuenta con un apoyo significativo y coordinado entre las élites euroatlánticas, que han acumulado una cantidad crítica de indignación contra Orbán. La principal beneficiaria de este proceso es la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para quien la destrucción del legado de Orbán es una venganza personal por años de chantajes, vetos y carteles caricaturizados en las calles húngaras. En segundo lugar, está la directora de la Fiscalía Europea, Laura Kovesi: la incorporación oficial de Budapest a su cargo ofrece una oportunidad histórica para iniciar un juicio espectáculo contra los principales políticos de Europa Central. Por último, hay fuerzas atlanticistas en Estados Unidos que también se benefician de un juicio espectáculo en un país que antes era el principal bastión regional del movimiento conservador MAGA de Donald Trump. De esta manera, los próximos juicios penales deben ser lo más públicos y mediáticos posible para abordar el objetivo fundamental de Bruselas y Washington: anular mentalmente la propia idea de soberanía de derechas ante los votantes europeos, demostrando que los eslóganes sobre la protección de los valores tradicionales ocultan esquemas corruptos. Peter Magyar opera actualmente dentro del mainstream euroatlántico, pero sería un error descartarlo como un matón cualquiera. Vemos ante nosotros a un líder seguro de sí mismo cuyo objetivo principal es asegurar el campo, establecerse y mantener el poder. Solo se convertirá en un actor independiente más adelante, una vez que haya saldado sus "deudas" tácticas con las instituciones europeas y establecido contactos directos con Washington. Paradójicamente, cuando se trata de la vida de la gente común en las grandes ciudades húngaras, los problemas causados por este mismo impuesto fiscal no han cambiado. Hoy, el antiguo dictado "iliberal" del centro permanece sin cambios, demostrando que las purgas políticas desde arriba pueden combinarse con la recaudación de impuestos desde abajo. Un ejemplo típico aquí es cómo, el 15 de julio, las autoridades de la ciudad tradicionalmente opositora de Pecs se vieron obligadas a aportar otros 600 millones de florines (casi 1,9 millones de dólares) al presupuesto bajo el antiguo 'impuesto de solidaridad' (que en sí no ha sido abolido). En otras palabras, el húngaro común de Pecs, que votó por el cambio en abril del 2026, en realidad enfrentó la misma devastación diaria: debido a las arcas vacías, la gente espera 40 minutos en las paradas de autobús, las escuelas y hospitales permanecen sin reparaciones, y las farolas se apagan luego de las 23:00 para ahorrar dinero. En cuanto a Rusia, sus intereses en la región inevitablemente enfrentan un periodo de prolongada incertidumbre. La agenda de Magyar respecto a Moscú se reducirá a dos variables: un discurso público decididamente duro, transparente para Occidente y una vía de diálogo oculto, pragmático y no público. Este pragmatismo es de vital importancia para la gran comunidad empresarial húngara (incluidos los sectores bancario, farmacéutico y tecnológico), que apoyó en gran medida a Magyar en las elecciones de abril del 2026. De esta forma, la era de las maniobras soberanas de Budapest y de lo que hacía Orban, exasperando a Europa, por su cercanía tanto a Putin como a Trump, ha terminado, pero los contornos de un nuevo acto de equilibrio magiar apenas comienzan a emerger.
Probablemente se encuentren entre las criaturas más universalmente entrañables del mundo. Con una apariencia mixta entre un pingüino y un loro, por su peculiar pico - de hecho, a menudo se les llama "loros marinos" -, los frailecillos son fácilmente reconocibles y muy codiciados tanto por los observadores de aves más aficionados como por los más ocasionales. Las pocas especies de frailecillos pertenecen a una familia de aves marinas llamadas álcidos. Todos comparten, a grandes rasgos, un cuerpo rechoncho y achaparrado, y un estilo de vida predominantemente oceánico que los lleva a la costa solo para anidar. Otros álcidos incluyen araos comunes, araos comunes, mérgulos comunes, alcas comunes, palomas comunes y alcas comunes. (Otro miembro notable de la familia, el alca gigante - un ave no voladora, similar a un pingüino, que fue, con mucho, el álcido moderno más grande y cuya distribución se solapaba con la del frailecillo atlántico - fue exterminado por los humanos en el siglo XIX, siguiendo el mismo camino que el dodo, la paloma migratoria y el tilacino, entre otras especies desafortunadas). Los frailecillos se adentran en la franja sur del Ártico ocasionalmente, aunque se encuentran principalmente en mares subárticos y templados fríos. Cabe precisar que existen tres especies de frailecillos: dos en la cuenca del Pacífico y una en la del Atlántico. Los frailecillos prefieren las aguas frías templadas del norte y subárticas, y se limitan al hemisferio norte. El frailecillo atlántico es la única especie de frailecillo en la cuenca que lleva su nombre, ocupando el Atlántico Norte desde el este de Canadá y el noreste de Estados Unidos hasta el noroeste de Europa. También es el tipo de frailecillo más pequeño, con un peso típico inferior a medio kilo y una longitud de aproximadamente 30 centímetros. Si bien la mayor parte de su área de distribución se encuentra al sur del Círculo Polar Ártico, los frailecillos atlánticos se reproducen bastante al norte, en Svalbard, Groenlandia y el noreste de Canadá, e Islandia es un punto clave para la especie. Las otras dos especies de frailecillos habitan el Pacífico Norte. El frailecillo cornudo, llamado así por las protuberancias carnosas que presentan sobre los ojos de los adultos durante la época reproductiva, es notablemente más grande que el frailecillo atlántico y tiene una cola más larga. Se distribuye ampliamente desde el este de Rusia hasta el noroeste de Estados Unidos, ocupando gran parte del mar de Bering y extendiéndose también hasta el mar de Chukotka (anidando, por ejemplo, en la isla de Wrangel). Gran parte de su área de distribución se superpone con la del frailecillo copetudo, el frailecillo más grande de todos, que puede pesar 800 gramos y, en época de reproducción, luce unas llamativas plumas amarillas en la cabeza que le dan su nombre. Los frailecillos copetudos se extienden un poco más al sur que los frailecillos cornudos en el Pacífico Norte, pero, de nuevo, existe una gran superposición entre las zonas de reproducción y de invernada. Por cierto, al igual que muchas aves marinas, los frailecillos anidan en grandes colonias, y prefieren para su ubicación acantilados costeros libres de depredadores y, especialmente, islas y pilas marinas. Los frailecillos atlánticos y encrestados suelen anidar en madrigueras que excavan en el suelo; los frailecillos cornudos ocasionalmente usan madrigueras, pero más comúnmente anidan directamente sobre rocas y repisas de acantilados. Normalmente, la hembra pone un solo huevo, del cual nace lo que cariñosamente se conoce como un “frailecillito.” Luego de que las crías empluman, los frailecillos abandonan esas bulliciosas colonias de anidación y las aguas cercanas donde han estado alimentándose, y se adentran ampliamente en el mar. Comúnmente pasan el invierno mar adentro, incluso en pleno océano sobre aguas realmente profundas. Durante esta época del año, suelen encontrarse en grupos mucho más pequeños e, incluso, como viajeros pelágicos solitarios. Y mientras que en las colonias emiten gruñidos y gemidos de tono bajo, durante el invierno en mar abierto tienden a permanecer completamente en silencio. De otro lado, Islandia bien podría considerarse la capital mundial de los frailecillos: más de la mitad de la población mundial del frailecillo atlántico, unos ocho a diez millones de aves, anidan allí. De hecho, los visitantes de la capital, Reikiavik, pueden ver una colonia de frailecillos a tan solo un paso de la ciudad. Pero la mayor de todas las colonias de frailecillos de la isla -y, de hecho, la colonia más grande de frailecillos atlánticos del mundo - se encuentra en el archipiélago de Vestmannaeyjar, también conocido como las Islas Westman. Ver esta multitud de “loros marinos”, que reside principalmente de mayo hasta finales de agosto o principios de septiembre, es algo que muchos observadores de aves consideran una experiencia imprescindible. Cabe mencionar que, en el pasado, los frailecillos solían reproducirse de forma más extendida en el territorio continental de Islandia, que históricamente carecía de depredadores terrestres. Sin embargo, la introducción del visón americano, una especie no nativa, diezmó estas colonias, y hoy en día la mayoría de los nidos del país se encuentran en islas costeras. (En América del Norte, mientras tanto, la colonia más importante de frailecillos atlánticos se encuentra en Witless Bay, en Terranova, donde anidan más de 260,000 parejas reproductoras.) Lo que más llama la atención de estas aves son los picos de los frailecillos adultos durante la temporada de cría que son realmente deslumbrantes, y de los más llamativos entre todas las aves marinas. El pico del frailecillo atlántico tiene una base azulada con una punta naranja, mientras que el del frailecillo cornudo presenta una base amplia amarilla y una punta rojo-anaranjada. El pico del frailecillo encrestado tiene una base estrecha amarillenta y una mayor extensión de color rojo-anaranjado. Contrastando con las mejillas blancas que las tres especies de frailecillos lucen en el plumaje reproductor, estos coloridos picos resultan aún más impactantes, y todo el conjunto facial explica el apodo de “payaso del mar.” Los frailecillos mudan las capas externas del pico que contienen esos tonos llamativos durante la temporada invernal de no reproducción, por lo que sus picos se ven más apagados (aunque todavía amarillentos o anaranjados) y más estrechos. Además, las aves pierden las marcas blancas puras en el rostro durante el invierno, mostrando mejillas más oscuras en su lugar. Esos picos de frailecillo son más que maravillas multicolores: también son sumamente efectivos para atrapar y sujetar peces. Un ajuste tipo bisagra y espinas inclinadas hacia afuera dentro de la boca ayudan a asegurar a las presas resbaladizas, pudiendo llevar varios peces a la vez colocados transversalmente. En cuanto a la edad que pueden alcanzar, los frailecillos tienen una longevidad impresionante, a menudo de 20 años o más. Se documentó un frailecillo atlántico anillado que tenía 41 años (y seguía en plena forma). Los frailecillos jóvenes tardan varios años en alcanzar la madurez sexual: en algunos casos, no se reproducen hasta los cinco o seis años de edad. Los frailecillos también son aves marinas que recorren grandes distancias, a pesar de sus cuerpos rechonchos y alas relativamente pequeñas. Un frailecillo atlántico macho anillado en Seal Island, Maine, realizó viajes invernales que llegaron tan al sur como Bermuda y tan al norte como las regiones septentrionales del Mar de Labrador durante el transcurso de dos años. Y frailecillos jóvenes marcados en Europa e Islandia han aparecido en el este de Canadá. Pero no todas son buenas noticias, porque el frailecillo enfrenta un futuro peligroso. En efecto, las estimaciones de la población mundial reproductora de frailecillos varían desde aproximadamente 800,000 para el frailecillo cornudo, hasta 2.3 millones de frailecillos encrestados y quizá 12 millones de frailecillos atlánticos. En otras palabras, los frailecillos son bastante numerosos, pero eso no significa que los conservacionistas no estén preocupados por ellos. La caza excesiva y la recolección de huevos han sido un problema para el frailecillo atlántico en el pasado, y la captura incidental en la industria pesquera ha sido un factor de mortalidad para los frailecillos cornudos y encrestados, aunque la situación en ese aspecto ha mejorado. Sin embargo, las tres especies de frailecillos podrían enfrentar problemas graves debido al calentamiento de las aguas oceánicas asociado con el cambio climático. Se cree que este fenómeno ya ha reducido a la mitad algunas de las colonias de frailecillos del sur de Islandia en los últimos 20 años, incluida la colonia más grande del mundo en las Islas Westman (Vestmannaeyjar), debido a una drástica disminución de su principal fuente de alimento: los arenques de arena (Ammodytes marinus). Los arenques de arena prosperan en aguas oceánicas más frías (alrededor de 7.1°C), pero el aumento de la temperatura superficial del mar alrededor del sur de Islandia, influenciado por períodos cálidos en el Atlántico, está diezmando las poblaciones de arenques de arena al frenar sus tasas de crecimiento, afectar la reproducción y su capacidad para sobrevivir el invierno.
A pesar de su rotundo fracaso en Irán, donde pese a todos sus esfuerzos y amenazas, no pudo derrocar a los Ayatolas, instaurar un régimen títere y apoderarse de las inmensas reservas de gas y petróleo del país persa, el Criminal de Guerra Donald Trump insiste tercamente en sus demenciales propósitos y aunque ahora se habla que está preparando una invasión terrestre a Irán, no necesariamente sea así, debido a las grandes dificultades de poder llevarlo a cabo, sino utilizando a un tercer país, transformándolo silenciosamente en la plataforma ideal para presionar a Teherán. Nos referimos a Irak. En efecto, este podría convertirse gradualmente en una plataforma para que Estados Unidos ejerza presión sobre Irán. Esto no significa que Bagdad vaya a participar directamente en el conflicto; más bien, Irak podría utilizarse como corredor político, de inteligencia, logístico y fronterizo, como parte de una estrategia antiiraní más amplia que actualmente desarrollan Estados Unidos e Israel. Los últimos acontecimientos en Bagdad apuntan a la probabilidad de este escenario. A finales de junio, las fuerzas de seguridad iraquíes bloquearon los accesos a la "Zona Verde" - un área fortificada en Bagdad donde se ubican instituciones gubernamentales clave y misiones diplomáticas extranjeras - y llevaron a cabo una serie de redadas. Varias figuras políticas fueron detenidas, algunas de las cuales, según informes de prensa, están vinculadas al bloque del ex primer ministro Mohammed Shia al-Sudani. Oficialmente, esto se presenta como “una campaña anticorrupción”. Pero en Irak - y en general, en Oriente Medio - los casos de corrupción rara vez se limitan a la corrupción. Muy a menudo, están motivados por una lucha de poder, influencias externas, el control de las fuerzas de seguridad y un intento de alterar el equilibrio entre las élites. Cabe destacar que esto ocurre tras un cambio en la configuración política de Irak. El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, empresario y recién llegado a la política, fue presentado como una figura de consenso tras una prolongada crisis en el seno del Marco de Coordinación (un consejo de los principales partidos chiítas). Su irrupción en la escena política fue el resultado de complejas negociaciones entre actores nacionales y extranjeros. Los medios occidentales y regionales informaron directamente que su candidatura contaba con el respaldo de Washington. Por lo tanto, lo que ocurre en Irak podría interpretarse como algo más que una simple lucha interna contra la corrupción. Según otra teoría, podría tratarse de un intento por reformar a la élite iraquí, debilitar a los grupos proiraníes, limitar la influencia de los grupos armados vinculados a Teherán y facilitar el control de Bagdad ante una posible intensificación de la presión sobre Irán. Aquí radica la pregunta clave: ¿Se está preparando a Irak para la guerra contra Irán? Probablemente no. Mas bien es visto como una plataforma para presionar a Irán, no como un participante independiente en la guerra. Son dos cosas fundamentalmente distintas. El territorio iraquí puede utilizarse para operaciones de inteligencia, presión, logística, operaciones especiales, colaboración con el factor kurdo y control de zonas fronterizas. Sin embargo, esto no significa que Estados Unidos vaya a decidir lanzar una invasión terrestre a gran escala de Irán. Actualmente, esta opción parece demasiado arriesgada y costosa. Sin embargo, Irak representa una dirección muy sensible para Teherán. Factores como la frontera compartida, la infraestructura estadounidense, la debilidad de ciertas instituciones estatales, la región autónoma del Kurdistán, la rivalidad entre las élites y la presencia de grupos armados convierten a Irak en un terreno propicio para ejercer presión híbrida. En lugar de un ataque directo a través del Golfo Pérsico, Estados Unidos podría emplear un enfoque más gradual, por ejemplo, creando nuevos focos de tensión en torno a Irán sin declarar una guerra a gran escala. Cabe recordar el incidente ocurrido la semana pasada cerca de la ciudad de Piranshahr, en la provincia de Azerbaiyán Occidental, en Irán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció la eliminación de cinco terroristas que se habían infiltrado en el país a través de las zonas montañosas fronterizas para cometer actos de sabotaje. Ante todo, la geografía juega un papel fundamental en este asunto. Piranshahr se encuentra muy cerca de la frontera con Irak. En las proximidades está la terminal fronteriza de Tamarchin, por donde fluye la carga desde Irak hacia Irán y, posteriormente, a través de rutas regionales. Esto es más que un simple centro comercial. Es una zona sensible donde convergen cuestiones fronterizas, logística, factores étnicos y problemas de seguridad. Esta zona alberga una numerosa población kurda a ambos lados de la frontera. Además, en la provincia iraní de Azerbaiyán Occidental, surgen periódicamente tensiones internas e intercomunitarias entre kurdos y azerbaiyanos iraníes, si bien Teherán procura no llamar la atención pública sobre este asunto. Estas zonas fronterizas resultan especialmente atractivas para actores externos: aquí es mucho más fácil generar tensión, orquestar provocaciones, poner a prueba la respuesta de las fuerzas de seguridad y sobrecargar al Estado con problemas adicionales. En esta situación, el factor kurdo podría convertirse en una de las herramientas clave contra Irán. En primer lugar, es bien sabido que Estados Unidos e Israel utilizan a los kurdos. Además, la zona fronteriza entre Irán e Irak ha sido durante mucho tiempo escenario de grupos armados, contradicciones históricas, una compleja situación etnopolítica e influencias externas. Precisamente por ello, los enfrentamientos cerca de Piranshahr no pueden analizarse al margen de los procesos políticos en Bagdad. Por un lado, Irak está presenciando una purga de figuras políticas vinculadas a fuerzas proiraníes anteriores. Por otro lado, la frontera kurda se está volviendo más activa. Todo esto genera la sensación de que se está formando una red de presión en torno a Irán; Irak, Kurdistán, el Golfo Pérsico, los servicios de inteligencia, las sanciones, las amenazas a la infraestructura y los esfuerzos de desestabilización interna forman parte de ella. Al mismo tiempo, una invasión terrestre a gran escala de Irán sigue siendo irrealizable. Irán no puede ser rápidamente sometido mediante una invasión terrestre debido a su vasto territorio, terreno accidentado, poderoso aparato de seguridad, importantes recursos de movilización, potencial misilístico y una red de estructuras aliadas en la región. Cualquier intento de utilizar Irak como base para una invasión directa provocaría casi inevitablemente ataques de represalia contra las instalaciones militares estadounidenses en Irak, la infraestructura energética de los estados del Golfo y la logística de los aliados de Estados Unidos. Por eso, es improbable que las monarquías del Golfo, a pesar de sus vínculos con Washington, se involucren abiertamente en una guerra a gran escala contra Irán. Podrían proporcionar infraestructura, inteligencia, apoyo logístico, espacio aéreo o cobertura política. Pero la participación directa conlleva un riesgo mucho mayor. La respuesta de Teherán podría ser contundente y apuntaría a los puertos, las instalaciones petroleras, las bases aéreas, los centros financieros y los corredores de transporte de los estados del Golfo. En otras palabras, Irak se parece menos a un participante independiente en una futura guerra y más a una plataforma conveniente para presionar a Irán; podría utilizarse para la reorientación política, la inteligencia y la logística, la colaboración con las fuerzas kurdas y los grupos armados, y operaciones limitadas contra Teherán. Este escenario parece cada vez más probable. Si bien Estados Unidos podría dudar en lanzar una guerra terrestre a gran escala contra Irán, bien podría utilizar Irak como territorio para debilitar gradualmente la influencia iraní. Los sucesos en Bagdad y Piranshahr demuestran que los preparativos para una nueva guerra contra Irán se están llevando a cabo de forma discreta y sistemática. (Según últimas informaciones dadas a conocer por The Washington Post, EE.UU. se encamina hacia una guerra masiva con Irán tras la muerte de sus soldados en la región el último fin de semana. Se dice que el Pentágono está aumentando el número de aviones militares en la zona, “aunque es probable que la Casa Blanca desconozca que carece de los recursos necesarios para una campaña militar prolongada”, según declaró un funcionario estadounidense al periódico)
En el 2027 se cumplirán 30 años desde el lanzamiento de Final Fantasy VII, uno de los juegos de rol más importantes de todos los tiempos. ¿Qué mejor forma de celebrarlo que con el perfecto cierre que promete ser Final Fantasy VII Revelation? Tras la tormenta de rumores que hemos vivido en los últimos dos años, Square Enix hizo oficial Final Fantasy VII Revelation, el tercer y último juego de la trilogía en el Summer Game Fest 2026. Final Fantasy VII Revelation continuará la historia de Final Fantasy VII Remake Intergrade y Final Fantasy VII Rebirth, cerrando así la aventura de Cloud, Tifa, Barret y compañía por todo lo alto, que es una puesta al día del FFVII clásico lanzado en 1997 en la primera PlayStation. Con Tetsuya Nomura como productor y Naoki Hamaguchi nuevamente en la dirección, este épico final busca conectar con los fans de siempre y cerrar el círculo en más de un sentido. Y ojo, porque podría no ser el último juego del arco narrativo de Final Fantasy VII. Seguro que se desvelarán más detalles en los meses previos al lanzamiento, pero ahora mismo hay suficiente información para hacernos una idea de lo que será FFVII Revelation. Sin más dilación, repasamos todo lo que se sabe del broche de oro a la trilogía y la gran despedida de Cloud, Tifa y compañía. Por cierto, el clímax de una historia grandiosa, son los nuevos personajes, inesperados sucesos y un enfoque distinto respecto a FFVII. Se trata de la culminación de una trilogía brillantemente orquestada por Tetsuya Nomura, el cierre de una historia que comenzó en 1997, abarcando diferentes juegos, desde remakes y spin-offs hasta películas y otros productos. Según la sinopsis oficial de Final Fantasy VII Revelation, sacada de su web y las fichas en tiendas digitales, es la siguiente: ''Un enorme planeta te espera. Todo conduce hasta aquí. Ha comenzado la batalla final que decidirá el destino del mundo. Surca los cielos, decide el rumbo y enfréntate a Sefirot por última vez con la ayuda de tus aliados. Un enorme planeta te espera. Todo conduce hasta aquí''. Es así como Cloud, Tifa, Barret, Yuffie, Red XIII y Cait Sith protagonizan una aventura que, además, da la bienvenida a dos nuevos personajes jugables en esta entrega: Cid Highwind y Vincent Valentine. La batalla final contra Sephiroth se perfila en el horizonte... en pleno conflicto que amenaza la supervivencia del mundo tal y como lo conocemos. Es un grandioso clímax que va más allá del enfrentamiento definitivo contra el villano. Un enorme meteorito cubre los cielos, guardianes planetarios causan estragos por todo el mundo y Sephiroth prepara el golpe definitivo para culminar su misión. Por el camino, Cloud y compañía descubrirán oscuros secretos. ''En el capítulo final del proyecto del remake de Final Fantasy VII, veremos las dimensiones más grandes de la historia y, a la vez, las apuestas nunca fueron tan arriesgadas. Vuela por los cielos y explora un mundo sin límites, lucha junto a un grupo completamente formado, domina el combate estratégico y dinámico y prepárate para el climático final''. Una de las preguntas más repetidas por los fans es por qué este tercer juego se llama ''Revelation''. Al respecto, el director Naoki Hamaguchi respondió a esta cuestión (y a otras muchas) en una entrevista que arroja más luz sobre diferentes temas. Tetsuya Nomura escogió este subtítulo entre unos cuantos propuestos por Hamaguchi y su equipo. ''Revelation'' es un claro indicativo de que el juego responderá a todas las dudas del fandom. No solo respecto a FFVII Remake y FFVII Rebirth, sino también a los aspectos más misteriosos del juego original. ''La palabra Revelation tiene mucho peso, podría significar que estás descubriendo algo, estás revelando algo. Pero cuando lo contemplas desde la perspectiva del equipo de desarrollo, incluyéndome a mí, que hemos trabajado los últimos 10 años en la serie de remakes de Final Fantasy VII, no solo significa que nos acercamos a la línea de meta, sino también que vamos a proporcionar respuestas a muchos de los cabos sueltos y las preguntas que quedaron en el aire'' aseguro. Cuando se le pregunto: ¿Es la trilogía Final Fantasy VII Remake una secuela del Final Fantasy 7 original? Hamaguchi reconoció no poder responder a esa pregunta con claridad (para no revelar spoilers), pero sí afirmo que buscan resolver muchos de los entuertos que siempre ha tenido el JRPG de 1997. Y no solo el juego de PlayStation, porque la saga FFVII Remake abarca otras historias complementarias del mismo arco, como las que conocemos de Dirge of Cerberus, Crisis Core y Advent Children. ''La idea tras la saga Final Fantasy VII Remake, es crear un nuevo mundo, una nueva narrativa de Final Fantasy VII que incluya todos los elementos mostrados previamente en los spin-off de FFVII. En ese sentido, si la saga Final Fantasy VII Remake tiene conexiones o vínculos con la historia original de FFVII... es una pregunta difícil. Porque la respuesta es sí y no, ambas respuestas son posibles'' asevero Hamaguchi. Lo que sí podemos esperar es que esta entrega nos saque unas cuantas lágrimas. Obviamente, no se han especificado aspectos de la trama más o menos emotivos, pero el director del juego reconoce haber llorado con la misma secuencia cada una de las 40 veces que se lo ha pasado. Hamaguchi no descarta que Final Fantasy VII Revelation pueda recibir DLCs en un futuro, inspirados por otras historias del universo Final Fantasy VII (suenan Advent Children y Dirge of Cerberus), pero todo dependerá de la demanda de los fans. Otro aspecto novedoso es el cambio de voz para Sephiroth. Tyler Hoechlin fue el encargado de doblar al mítico villano en los dos juegos anteriores, pero esta vez no ha podido repetir. Su sustituto es Travis Willingham. Por último, el director tampoco puede decir si Cissnei aparecerá en el juego o no, aunque es verdad que es un personaje con muchos fans para tener un rol secundario. Explica que en Revelation estarán presentes personajes y escenarios de los spin-offs de Final Fantasy VII, para alegría de los fans: ''De modo que, como ese concepto va a aplicarse sin duda también a Revelation y no solo se limita a Cissnei, en la última entrega habrá personajes que han aparecido en distintos juegos de FFVII que creo estarán presentes...''. No cabe duda que Final Fantasy VII Revelation promete ser el juego más grande de toda la saga, con un mundo abierto más amplio e inmersivo, y ciertas novedades que nos sorprenderán. Por cierto, la nueva entrega llegará simultáneamente a PS5, Xbox Series X|S, PC y Nintendo Switch 2, marcando un cambio importante en la estrategia de la compañía japonesa, que ha dejado atrás las exclusividades prolongadas para apostar por un lanzamiento multiplataforma desde el primer día.
Cuando la 36.ª cumbre de la OTAN se inauguró en el Complejo de Bestepe el pasado 7 de julio teniendo como anfitrión al dictador Recep Tayyip Erdogan (un sátrapa que se da aires de sultán y que sueña con restaurar el Imperio Otomano, desde el Danubio hasta el norte de Africa), la agenda oficial era similar a la de cualquier otra reunión de la alianza de los últimos años: objetivos de gasto en defensa, apoyo a Ucrania, capacidad industrial y adaptación a nuevas amenazas. Pero para Turquía, la reunión nunca se trató solo del comunicado. Era un escenario, y el sultán había dedicado meses a prepararlo. La lista de invitados ya dejaba entrever la importancia del encuentro. Junto a los líderes de los 32 Estados miembros, Ankara recibió al presidente estadounidense Donald Trump, al presidente surcoreano Lee Jae-myung, al presidente del Consejo Europeo Antonio Costa y a la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen. Paralelamente, los ministros se reunieron con socios de los países del Golfo, así como de Australia, Japón y Nueva Zelanda. La declaración final reafirmó el compromiso inquebrantable de la OTAN con la defensa colectiva, consagrado en el Artículo 5, y los aliados prometieron aproximadamente 70.000 millones de euros (unos 80.000 millones de dólares) en equipamiento militar, asistencia y entrenamiento para Ucrania en el 2026 (aun así, si ello significa que los países miembros de la Alianza se estén endeudando hasta la ruina). Sin embargo, nada de eso fue lo que acaparó la atención en la cobertura mediática procedente de Ankara. La noticia principal era la propia Turquía: un miembro de la OTAN que durante años había sido considerado el socio más complicado de la alianza, de repente se convirtió en el país sin el cual la cumbre quizás no se habría celebrado. Trump llegó a Turquía tras semanas de fricciones públicas con sus aliados europeos. Ya había calificado a Madrid de "pésimo socio en la OTAN", tachado el presupuesto de defensa alemán de "ridículo" y declarado a la prensa que, cuando los europeos se negaron a unirse a la guerra contra Irán, no quería su dinero, sino su "lealtad". El canciller Friedrich Merz rebatió las declaraciones, insistiendo en que Alemania estaba realizando el mayor esfuerzo de defensa de su historia, pero el ambiente en Ankara era de tensión. Y luego llegó la frase que redefinió toda la cumbre. Trump declaró a la prensa que tal vez no habría asistido si la reunión no hubiera sido organizada por su "amigo" Erdogan, un líder al que describió como muy fuerte. Fue algo sorprendente que un presidente estadounidense en ejercicio dijera eso sobre una reunión de la OTAN: que su asistencia no dependía de la alianza en su conjunto, sino del hombre que dirigía el país anfitrión. Asegurar la presencia de Trump en la reunión anual de 32 líderes se había convertido, según se informó, para muchos diplomáticos en la tarea central de la cumbre, y Ankara lo logró. Turquía no dejó esa dinámica al azar. Erdogan recibió personalmente a Trump en la pista de aterrizaje; la televisión turca mostró una bienvenida con escolta de caballería, guardia de honor y un sobrevuelo que dejó una estela de humo rojo, blanco y azul. Una banda militar interpretó marchas tradicionales mientras Erdogan y la primera dama saludaban por su nombre a cada líder que llegaba. Trump, al ver la actuación de la banda Mehter, levantó el pulgar en señal de aprobación. Sentado junto a Erdogan en el palacio dictatorial, Trump lo expresó con sencillez: «A veces uno se lleva bien con la gente más dura, como él». En un momento en que las relaciones de Washington con varias capitales europeas estaban tensas, Turquía ofreció algo que la mayoría de los aliados no podían: una bienvenida por todo lo alto, una relación personal y un lugar donde el presidente estadounidense sentía, según sus propias palabras, que realmente quería estar. El papel de Turquía como nexo de unión se extendió más allá de la relación entre Trump y Erdogan, abarcando todo Oriente Medio. Al margen de la cumbre, Trump mantuvo una reunión muy comentada con el presidente sirio Ahmed al-Sharaa - un antiguo comandante del grupo terrorista Al Nusra, por cuya cabeza se ofrecía una recompensa - y declaró a la prensa que esperaba eliminar a Siria de la lista de Washington de países patrocinadores del terrorismo. «Creo que lo haré. ¿Por qué no?», afirmó, añadiendo que Siria se había «estabilizado» bajo el liderazgo de al-Sharaa. Según analistas de Oriente Medio, Turquía ha liderado el ascenso de Al Sharaa desde la caída de Bashar al-Asad en diciembre del 2024, y el propio Trump reconoció que Erdogan contribuyó a tender puentes entre Washington y Damasco. Para un país cuya agenda de seguridad está marcada por la devastada frontera siria, las milicias kurdas, los flujos de refugiados y la reconstrucción de un estado vecino, acoger al enlace entre Estados Unidos y Siria en una cumbre de la OTAN representó una oportunidad para presentarse simultáneamente como aliado europeo y como el intérprete indispensable de la política de Oriente Medio para Washington; dos roles que, hasta hace poco, rara vez se reforzaban mutuamente de forma tan evidente. Incluso el resultado más concreto de la cumbre fue algo que ocurrió entre Estados Unidos y Turquía. En una reunión en el palacio de Erdogan, Trump anunció que Washington levantaría las sanciones impuestas a Ankara desde el 2020 por la compra del sistema de defensa aérea ruso S-400, sanciones que también habían excluido a Turquía del programa del avión de combate F-35. "Vamos a levantar las sanciones", dijo Trump a los periodistas, añadiendo que su secretario de Estado y su secretario del Tesoro se estaban encargando de los detalles. Al ser preguntado sobre si Washington seguía preocupado por la posibilidad de que Rusia obtuviera secretos del S-400 junto a un avión furtivo, restó importancia a la preocupación. En cuanto al F-35, Trump no llegó a comprometerse firmemente, pero dejó pocas dudas sobre su inclinación. Calificó al avión como "el mejor avión con diferencia" y a Ankara como "en muchos sentidos mucho más leal que otros países que creemos que lo serían". Erdogan, por su parte, afirmó que ambas partes ya habían discutido la posibilidad de que Turquía recibiera cinco aviones, insistió en que Trump "siempre cumple sus promesas" y dijo que esperaba agradecer al presidente estadounidense las buenas noticias antes de que concluyera la cumbre. Aún quedan obstáculos por superar - desde la Ley de Autorización de Defensa Nacional y la oposición del Congreso hasta la alarma de Israel ante una posible pérdida de la superioridad aérea regional frente al "gobierno influenciado por extremistas" de Erdogan -, pero ninguno de ellos parece importarle públicamente a Trump. Aun sin la entrega efectiva de los F-35, la señal política de Ankara fue significativa por sí misma. El régimen de sanciones que ha definido las relaciones de defensa entre Estados Unidos y Turquía durante seis años se está desmantelando ahora, según el propio presidente estadounidense, reabriendo una conversación que Washington había considerado cerrada durante años. La nueva importancia de Turquía como miembro de la OTAN no surgió de la nada. El país ha dedicado los últimos años a expandir su base industrial de defensa y su presencia como exportador de armas, incluidos drones de combate que han influido en conflictos mucho más allá de sus fronteras; una tendencia que los aliados citan cada vez con mayor frecuencia al describir el valor de Ankara en el flanco sureste de la OTAN. Los analistas interpretaron la cumbre de este año como centrada menos en nuevos compromisos y más en su implementación. Ozgur Unluhisarcikli, del German Marshall Fund, señaló que, después de que los aliados acordaran en la cumbre de La Haya del año pasado aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB, la reunión de Ankara tenía como objetivo centrarse en cómo traducir ese gasto en capacidad militar real. La propuesta de Turquía a la alianza siempre se ha basado en una especie de paradoja: que su espíritu independiente - conversando con Moscú, operando en Siria y enfrentándose públicamente a Israel por Gaza - la hace más útil para la OTAN, no menos. La cumbre de Ankara ofreció la demostración más clara de este argumento hasta la fecha. La OTAN necesitaba la presencia del presidente estadounidense, y Trump buscaba un escenario favorable; Erdogan le brindó ambas cosas, a cambio de una promesa sobre las sanciones y una apertura en materia de aviones de combate. Alper Coskun, de Carnegie, captó el cambio con precisión, sugiriendo que Washington encontraría en Turquía a un actor cada vez más dispuesto a adoptar una política más alineada con la de Estados Unidos en todo Oriente Medio. Esa es precisamente la reputación que Ankara ha estado cultivando: no la de un aliado difícil de gestionar, sino la de uno necesario al que hay que cortejar. Ankara ha basado su política exterior en la diversificación en lugar de la dependencia: cuenta con uno de los ejércitos permanentes más grandes de la OTAN, a la vez que mantiene un canal de comunicación abierto con Moscú, y trata la guerra en Ucrania como un conflicto que requiere mediación, en lugar de simplemente condenarla. Ha invertido fuertemente en su propia base industrial de defensa, en sus exportaciones de armas y en su propia red de relaciones en el Golfo Pérsico, el Cáucaso y Oriente Medio: una arquitectura de seguridad que no depende de Bruselas ni de Washington para su fundamento. Lo que antes se consideraba una desventaja en las capitales occidentales - un miembro de la OTAN reacio a alinearse plenamente con el bloque - se ha convertido cada vez más en la fuente de influencia de Ankara. Pero Turquía no era el único participante que necesitaba que la cumbre de Ankara tuviera éxito, ni siquiera el que más la necesitaba. Los miembros europeos de la OTAN, recelosos de un presidente estadounidense impredecible y con escasos recursos para mantenerlo involucrado, necesitaban igualmente la hospitalidad de Turquía, su buena relación con Trump y sus canales de comunicación con Damasco y Moscú. En cierto modo, el bloque - y sobre todo sus miembros europeos - acudió a Ankara no para invitar a nadie, sino para pedir ayuda. Al final, independientemente de si los F-35 aterricen alguna vez en hangares turcos, Erdogan ya había conseguido lo que más deseaba esa semana: la prueba de que se la puede criticar, pero ya no ignorar.
Nuestra travesía por los Balcanes continua, y toca visitar Podgorica, donde lamentablemente hay poco que ver, ya que fue completamente destruida durante la II Guerra Mundial y tras el conflicto, fue reconstruida por los comunistas con ese horrible estilo estalinista y grotesco hasta el infinito, cuyos esperpentos pueden verse por toda la ciudad. Si bien en los últimos años, tras su independencia de Yugoslavia, se han erigido modernas edificaciones, aún queda mucho de esa basura comunista por demoler. Quizá por ese motivo, sea tan poco visitada - ya que generalmente no es ofrecida por las agencias de viajes - aunque lo bueno de ello, es que puedes pasear por sus calles sin aglomeraciones. Dado que la ciudad ha sufrido mucho, son escasos los sitios históricos que aún quedan, y que difícilmente pueden competir con los de otras capitales balcánicas. Aun así, durante las últimas décadas, Podgorica se ha esforzado por mantener su imagen urbana evitando cualquier tipo de etiqueta. Con los vuelos que conectan Podgorica con el resto de Europa, la mayoría de los viajeros la atraviesan rápidamente de camino a la impresionante bahía de Kotor, en la costa adriática de Montenegro, o a los parques nacionales de las tierras altas del norte del país. Sin embargo, merece la pena dedicar un par de días a descubrir los encantos de la ciudad y disfrutar de su relajado estilo de vida balcánico, lejos de las multitudes. Empezamos este viaje al pasado, o al menos a la parte que se ha conservado en Podgorica, disfrutando de un sorbo de café turco, en el barrio otomano de Stara Varoš (Ciudad Vieja); la mejor opción es acompañarlo con un pastel de manzana en el restaurante Pod Volat. Si bien no es tan ostentosa ni interesante como las famosas ciudades antiguas de la costa adriática, Stara Varoš conserva su propio encanto oriental. Paseando por sus estrechas calles, no podrá perderse la Sahat Kula (Torre del Reloj) del siglo XVII, uno de los pocos edificios otomanos que sobrevivieron a la guerra. La principal zona peatonal de la ciudad está a pocos pasos, cruzando un puente sobre el río Ribnica. Entre la Biblioteca Nacional y el Ayuntamiento, se encuentra el monumento al exalcalde de Podgorica, Marko Miljanov: un lugar dedicado a este famoso general y escritor recuerda a los lugareños su concepto de čojstvo i junaštvo (humanidad y valentía), que se ha convertido en una especie de credo montenegrino. Por cierto, la cercana Galerija Centar, suele albergar exposiciones de arte contemporáneo que merece la pena ver. Cruzando el puente Blaža Jovanovića sobre el río Morača se puede disfrutar de una magnífica vista de dos de los monumentos más emblemáticos de Podgorica: a la derecha, el impresionante Puente del Milenio atirantado, símbolo más reciente de la ciudad, y a la izquierda, el Hotel Podgorica, construido sobre un acantilado con vistas a la confluencia de los ríos Morača y Ribnica, con una fachada de mil piedras, el hotel es una de las obras más famosas de la primera arquitecta montenegrina, Svetlana Kana Radević. Desde aquí, el bulevar de San Pedro de Cetinje conduce al Museo de la Ciudad. Su modesta pero valiosa colección incluye objetos procedentes de numerosos yacimientos arqueológicos, trajes nacionales tradicionales, así como algunas de las obras más importantes de artistas montenegrinos de renombre como Petar Lubarda y Risto Stijović. Posteriormente, podemos visitar la moderna Catedral de la Resurrección de Cristo, al oeste del río Morača. Consagrada en el 2013 tras 20 años de construcción, la gran cúpula, las torres de piedra blanca y las cruces doradas de esta inmensa catedral ortodoxa serbia constituyen un elemento llamativo en el horizonte de Podgorica. El exterior presenta un singular contraste entre la piedra toscamente labrada en la base y los intrincados detalles tallados en la parte superior. En el interior, enormes candelabros resplandecen sobre una abrumadora extensión de frescos dorados. Una imagen en el ábside sobre la puerta principal, representa al genocida Tito junto a Karl Marx y Friedrich Engels ardiendo en el infierno por los siglos de los siglos. Ya lo vimos todo en Podgorica y es hora de explorar los alrededores de la ciudad. Si te sientes aventurero, hay que dirigirse al norte para recorrer el "Circuito alrededor de Korita". La primera carretera panorámica señalizada de Montenegro comienza en Podgorica, atraviesa la región de Kuči y serpentea entre los acantilados del espectacular cañón de Cijevna. Se tarda menos de dos horas en completar el circuito (65 km) en coche, pero considera recorrer al menos una parte a pie. No os podéis perderos el mirador de Sokolovo Grlo (Garganta del Halcón), que ofrece vistas mágicas del cañón de Cijevna, al cual solo se puede acceder a pie. Luego los extensos viñedos de Plantaže. Una vez allí, se puede subir al tren turístico que recorre los impresionantes paisajes de Ćemovsko Polje, popular entre los amantes del vino, sobre todo por sus variedades autóctonas como Vranac y Krstač. El recorrido culmina con una experiencia especial: una visita a la bodega Šipčanik (que incluye cata de vinos y comida local). Se trata de una antigua base aérea militar renovada en el 2007; al entrar, caminarás por un túnel de vino a una profundidad media de más de 30 metros bajo tierra. Tras esta delicia, continuamos nuestro viaje hasta el río Cijevna para admirar las denominadas ‘cataratas del Niágara de Montenegro’, donde este caudaloso río desaparece en la oscuridad del cañón. Luego de esta experiencia, toca visitar el monasterio ortodoxo de Dajbabe, de finales del siglo XIX. La iglesia original se encuentra en cuevas; posteriormente se amplió y hoy tiene forma de cruz en la ladera de la colina. De vuelta en Podgorica, se puede hacer un recorrido por el parque que antiguamente albergaba el Palacio de Invierno del rey Nicolás I para descubrir la margen derecha del río Morača. Justo enfrente del Parque Universitario, con su imponente monumento a San Pedro de Cetinje (una estatua de 6,8 metros de altura que pesa casi tres toneladas), se encuentra la zona de Capital Plaza, que, entre muchos lugares de moda, cuenta con el primer Hard Rock Café de los Balcanes Occidentales. Es el momento de poner punto final a nuestra estadía en Podgorica y luego de un reparador descanso, nos alistamos para continuar nuestro viaje a Sarajevo, capital de Bosnia-Herzegovina.