ASSASSIN´S CREED BLACK FLAG RESYNCED: El clásico regresa mejor que nunca
Como sabéis, la saga Assassin's Creed lleva años siendo objeto de debate entre sus seguidores. Desde que AC Origins estrenó el RPG con árboles de habilidades, botín y estadísticas, la franquicia ha dividido a su comunidad entre quienes prefieren esta fórmula o quienes echan de menos la apuesta clásica de sigilo y acción. Dado que el remake de Assassin's Creed Black Flag se lanzará en varias semanas, parte del equipo ha pronosticado que la serie convivirá con ambos géneros. Nos estamos refiriendo a Assassin's Creed Black Flag Resynced, el cual incorpora nuevo contenido respecto al juego original del 2013, tanto en la historia principal como en las misiones secundarias, con personajes inéditos y otros que adquieren una mayor dimensión en el remake. Al igual que el original, Resynced está ambientado en el Caribe durante los últimos años de la Edad de Oro de la Piratería y sigue al pirata Edward Kenway, combinando la exploración a pie con el desplazamiento en barco y el combate naval. Construido con la última versión del motor Ubisoft Anvil, el remake enfatiza una aventura en solitario y una experiencia centrada en los personajes en lugar de elementos de rol. Conserva la estructura general del mundo del juego original, pero presenta modelos de personajes y entornos reconstruidos, junto con cambios en el combate, el sigilo, el parkour y la jugabilidad naval. Lo primero que llama la atención es el apartado gráfico. Ubisoft Singapore —el estudio responsable del remake— utiliza la versión más actual del motor Anvil, la que se usó en Assassin’s Creed Shadows. El filtro de color cambia con respecto al original, un aspecto que siempre suele generar cierto debate. Quitando eso, el salto es espectacular: los modelados, los escenarios y el océano lucen mejor que nunca. Bajo el agua, todo se ve más detallado. Se han mejorado las expresiones faciales y otros aspectos gráficos, aunque lo más sorprendente es el clima dinámico. Navegar en plena tormenta, con las olas rompiendo sobre el casco del barco, a merced del viento, resulta una experiencia muy satisfactoria (y aterradora). Assassin’s Creed Black Flag Resynced prescinde de las secuencias en el presente. El juego se centra exclusivamente en Edward Kenway, que es la idea principal que Ubisoft Singapore tenía con este proyecto. Por eso, han decidido no incluir la expansión Freedom Cry ni el multijugador. En su lugar, amplían la historia con seis horas de contenido adicional entre misiones principales, secundarias, etc. El nuevo capítulo, ‘Un mundo sin oro’, tendrá lugar después del final y constará de ocho misiones principales. En una entrevista, Matt Ryan, el actor que encarna a Edward, ha confirmado que ha grabado las nuevas escenas en sesiones de captura de movimientos. Le preguntaron si regrabó todas las voces, pero ha puntualizado que no, que no fue así. La primera parte de la demo se corresponde con el inicio del juego, cuando Edward naufraga y se encuentra en la playa con su enemigo, un miembro de la Hermandad de los Asesinos. Se inicia una persecución que culmina con la lucha a muerte entre ambos. Una de las quejas con respecto al juego original es que Black Flag se centraba demasiado en la fantasía de piratas, en detrimento del lore de la saga. Esto no parece que vaya a cambiar. El protagonista se pone el traje del Asesino muerto para suplantarlo y reunirse con el gobernador. ¿Su objetivo? Nada lícito. En esta primera parte, ya en La Habana, una de las ciudades del juego, experimentamos un poco con las mecánicas jugables. En su condición de remake, Black Flag Resynced conserva las bases, aunque añade mejoras jugables y nuevas mecánicas. El sistema de combate abandona los árboles de habilidades y propone una experiencia menos enrevesada, sin puntos de habilidad ni progresión RPG. Usamos la doble espada, las pistolas y una serie de gadgets, como la hoja oculta o el dardo con cuerda. No nos ha parecido tan profundo como el combate de los Assassin’s Creed más actuales, aunque se trata de un sistema ágil, que permite encadenar combos y realizar parrys, además de ejecutar habilidades con el gatillo derecho y los botones asignados. Se implementa un ataque de barrido y potente; al mismo tiempo, se pueden usar algunos elementos del escenario. Obviamente, el parkour se refina y se implementan elementos de juegos más recientes, como los impulsos hacia atrás o laterales. Saltar de un lado para otro resulta ágil y satisfactorio. El sigilo también se adapta a los tiempos que corren: es posible agacharse y pasar desapercibido, pese a que la inteligencia artificial sigue siendo muy mejorable. Como en otros Assassin’s Creed, el silbido sigue rompiendo un poco el juego, debido a que resulta muy sencillo esconderse entre la espesura de la hierba e ir encadenando muertes sin que los enemigos se inmuten. Como recordareis, en Assassin’s Creed Mirage, Ubisoft intentó regresar a la fórmula clásica, pero el resultado no satisfizo al grueso de los jugadores. Con Black Flag Resynced, se hace un intento de modernizar algunos aspectos del juego que se habían quedado obsoletos. Uno de los cambios que ya se mostró durante la presentación es que en las misiones de escucha la acción ya no se interrumpe si te pillan, es decir, no se produce la desincronización: la situación se resuelve con violencia. Por otro lado, alejarse del área donde se desarrolla la misión principal solía conllevar la desincronización. Por lo que se puede ver, esto no ocurre en el videojuego de Ubisoft Singapore. Con todo, se mantienen algunos arcaísmos jugables, como las misiones de perseguir partituras por los tejados o la liberación de prisioneros. Si bien Assassin’s Creed 3 introdujo las batallas navales por primera vez, fueron los juegos Black Flag y Rogue quienes refinaron estas mecánicas. Resynced va un poco más allá, sin que ello suponga un cambio drástico en lo que se refiere al manejo del barco. El jugador sigue dando las órdenes pertinentes para izar o arriar las velas. A veces, conviene que no estén del todo desplegadas para moverse a menor velocidad. Lo que más nos ha sorprendido es el impacto del clima: una corriente de aire fuerte puede desplazar el barco hacia un lado y provocar un accidente. Las tormentas son temibles y generan auténticos momentos de pavor. En los instantes de relajación, los piratas entonan sus canciones piratas... ¡y se añaden nuevas! Las batallas en sí son similares a las del título original, aunque ahora hay más potencia de fuego. Puedes dirigir los cañones y la artillería hacia los barcos enemigos, todo ello mientras te agachas para evitar los bombardeos de los enemigos. Al mismo tiempo, el capitán continúa gobernando la embarcación. Como no podía ser de otra manera, tampoco faltan los abordajes. Por desgracia, parecen muy caóticos, ya que es muy complicado distinguir a los aliados de los enemigos. Este primer contacto con Assassin’s Creed Black Flag Resynced nos ha dejado claro que estamos ante la versión definitiva del clásico. El juego se renueva tanto en lo audiovisual como en el jugable. Ahora bien, la fórmula clásica de la saga se ha quedado algo anticuada en algunos aspectos y eso se traslada a este videojuego. Por ultimo. cabe precisar que Assassin's Creed Black Flag Resynced se lanzará el 9 de julio en PS5, Xbox Series X|S y PC.