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miércoles, 22 de abril de 2026

JACK RUSSELL TERRIER: Compacto, pero peligroso

A primera vista parece inofensivo, pero no os dejéis engañar por su apariencia. Su vivacidad se combina con una confianza que induce una sonrisa que parece decir: “Muévete, mundo, yo me encargo”. Originalmente criados para la caza, la raza cuenta con una gran inteligencia, lo que los hace fáciles de entrenar. Por cierto, no hay nada como la actitud del Jack russell terrier. Está perfectamente encapsulado en la expresión “energía de perro grande”. Solo que da la casualidad de que está alojado en el cuerpo de un perro pequeño. Con todo el atrevimiento, la exuberancia y sí, la energía, de un animal mucho más grande, el Jack russell terrier se pasea por la vida con gran alegría. Por su lealtad y afecto, disfrutarán mucho de tu compañía. Si bien los Jack russell terriers pueden ser buenos perros de familia, especialmente cuando socializan desde cachorros, son un poco “inquietos”. Por esto, se adaptan mejor a las familias con niños un poco mayores que puedan entender cómo comportarse con los perros. Un Jack russell no es idóneo para bebés o niños muy pequeños. Debido a que comenzaron a criarse para acompañar a los cazadores, los Jack russells aún tienen la resistencia y el temperamento de un perro trabajador, incluido el alto instinto de presa por el que fueron apreciados. Es posible que no te entusiasme tanto descubrir que el Jack russell terrier persigue cualquier cosa que se mueva, por lo que mantenerlos con correa cuando están fuera de casa siempre es una buena idea. Se originó en Inglaterra entre mediados y fines de 1800. Curiosamente, el reverendo John Russel (no John Russell Terrier) lo crio para que lo acompañara en sus preciadas cacerías de zorros. Eran, en gran parte, de pelaje blanco para no confundirlos con los animales que perseguían. A pesar de su poca altura para estar cerca de su presa, eran lo suficientemente rápidos para seguir el ritmo de la caza y serpenteaban bastante para seguir a los zorros por madrigueras estrechas y expulsarlos. Además, eran muy ruidosos para que todos escucharan cuando encontraban algo, sin dañar nunca a su presa en el proceso. De todos modos, estos resistentes terriers se criaron para hacer un trabajo y, aunque actualmente es poco probable que se pueda hacer un seguimiento del Jack russell hasta llegar al original del párroco, la raza todavía está impulsada por el trabajo. Esto no debería sorprender si se consideran sus altas reservas de energía y su instinto para perseguir a su presa. Si bien ahora es un animal de compañía popular, el vivaz Jack russell terrier requiere mucho espacio para explorar y mantener ocupada su mente inteligente. No queremos aburrirlos con toda la discusión sobre el reconocimiento oficial de la raza. Basta decir que finalmente el American Kernel Club (AKC) los reconoció en el 2001, cuando su nombre cambió a Terrier del reverendo Russel. La asociación de criadores de Jack russell terrier hizo lo mismo y se convirtió en la Asociación de Terrier del reverendo Russel de Estados Unidos. Curiosamente, el Australian National Kennel Council (ANKC) y el New Zealand Kennel Club (NZCK) se encuentran entre las asociaciones de criaderos de perros que registran al Jack russell terrier y al Terrier del reverendo Russel como razas diferentes. Por último, dado su carácter inteligente y a veces testarudo, una educación temprana y consistente es fundamental para establecer límites claros y enseñarles comandos básicos. Un cachorro Jack russell terrier bien cuidado, socializado y educado, crecerá siendo un perro adulto sano, feliz y bien adaptado.
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