En su carrera contrarreloj para destruir cualquier atisbo de esperanza o de justicia en el drama que sufren los palestinos a manos de los sionistas, la Administración Trump ha decidido, en una de las decisiones más irracionales que cabía esperar, normalizar la existencia de los ilegales asentamientos israelíes en Cisjordania. De esta manera y partir de ahora, las colonias “no están violando” - a ojos de Washington - la legalidad internacional, pese a la resolución del Consejo de Seguridad 2334 que en el 2016 consideraba una flagrante violación de la ley internacional los asentamientos donde residen 600.000 colonos en tierras palestinas. También supone un duro revés para la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe a las potencias ocupantes el movimiento de su población hacia tierras ocupadas. Pero para el Criminal de Guerra Benjamin Netanyahu, la lectura es muy distinta: Washington ha enderezado un “error histórico” y aceptado la “realidad sobre el terreno” de su ocupación. No se recuerda una decisión tan drástica ni tan unilateral desde la declaración de Jerusalén como “capital” de la entidad sionista, el mismo que se formó sobre territorio palestino, o el reconocimiento por parte estadounidense de la “soberanía” israelí sobre los Altos del Golán, arrebatados a Siria y declarado como territorios ocupados por la resolución 242 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. De esta manera, día a día, paso a paso, la Administración Trump revierte setenta años de resoluciones internacionales para ‘legalizar’ la violenta ocupación del territorio palestino, un apartheid consumado ante la indiferencia de Occidente que nunca ha querido imponer sanciones a los criminales sionistas, pese a la profunda injusticia sufrida por los palestinos y el genocidio de la cual son victimas a diario. La consternación de medio mundo frente a la tragedia palestina contrasta con la euforia desatada entre los sionistas, decididos a aprovechar el momento para acabar de una vez por todas con cualquier aspiración territorial del Estado palestino. “Los judíos tienen el derecho moral y legal de vivir en su antigua patria”, ha afirmado la desquiciada exministra de Justicia (2015-2019) Ayelet Shaked, mediante el tweet con el que agradecía a Donald Trump y Mike Pompeo un revés histórico a la justicia. “Ahora es el momento de declarar una soberanía total sobre esas comunidades”, rugió fuera de si faltando groseramente a la verdad. Lo mismo ha urgido el Consejo Yesha, la entidad terrorista que agrupa a los ilegales asentamientos en la Cisjordania ocupada, y no sería de extrañar que la decisión estuviera muy próxima, dado que Benjamin Netanyahu ya había prometido en campaña que se anexionaría los asentamientos judíos, arrebatando aún más tierra palestina. En realidad, la decisión equivale a una victoria de la política de hechos consumados que se lleva aplicando desde la fundación de la entidad sionista en 1948 con la complicidad de la ONU. La multiplicación de los ilegales asentamientos judíos y de población de los colonos en Cisjordania se ha disparado en los últimos años como parte de la política gubernamental para lastrar cualquier decisión internacional de poner fin a esta brutal forma de ocupación hecha al margen de la ley. Si, según la Oficina Central de Estadísticas israelí, en 1999 había 177.000 ocupantes judíos en el territorio de Cisjordania, la cifra roza hoy en día los 400.000. Para la UNRWA, el número de colonos es bastante mayor, dado que suma no solo las 143 colonias en Cisjordania y las existentes en Jerusalén Este sino también 106 asentamientos oficiosos que ni siquiera gozan de la legalización del Ejecutivo de Tel Aviv. La normalización de esas edificaciones sin permisos es otra medida que se generaliza más, en un intento de apoderarse de más tierra, que implica la expulsión en masa de población palestina por parte de los sionistas, llegando al asesinato de quienes se resisten a dejarlas. Según un informe de la UNRWA, la oficina de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos, en la “segunda mitad del 2018 el avance de las unidades de vivienda continuó a un nivel sin precedentes. La construcción de más de 7.000 viviendas (4.350 en Cisjordania ocupada y 2.900 en Jerusalén Este) avanzaron en diferentes etapas del proceso de planificación e implementación (mediante licitaciones y planes)”. Eso se explica porque, según la organización israelí Peace Now, Netanyahu aprovechó la llegada al poder de Trump para impulsar los asentamientos, que en el 2018 habrían aumentado un 9% de media, según la ONG. “Trump puede declarar en su insania que la noche es día, pero eso no cambia el hecho de que los asentamientos no son solo ilegales según las normas internacionales, también son un enorme obstáculo para la paz y la estabilidad regional”, ha valorado Hagot Ofran, de Peace Now. Para la población palestina, la noticia no puede ser más devastadora. El negociador Saeb Erekat lo denomina intentar reemplazar la ley internacional por la ley del más fuerte. “Los asentamientos en los territorios palestinos, incluida Jerusalén Este, no son solo ilegales según la ley internacional: son crímenes de guerra. Una vez que la Administración Trump decide socavar la ley internacional, se convierte en una amenaza mayor para la paz y la seguridad mundial”. A su turno, Nabil Abu Rodeina, portavoz de Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, denuncio que “EE.UU. no está cualificado ni autorizado para negar legitimidad a las resoluciones internacionales”, pero su observación no tiene validez en la era actual, donde las leyes no son más que papel mojado a merced de gobernantes sin escrúpulos especializados en retorcer la realidad hasta convencernos de sus propias mentiras. Como han señalado diversos analistas, esto equivale al funeral de los Acuerdos de Oslo. La orquesta la pone Washington. El momento elegido para el anuncio no parece casual. Coincide que el rival de Netanyahu trata de formar una coalición de Gobierno y que el Tribunal de Justicia europeo acaba de ordenar a sus Estados que “los alimentos originados en los territorios ocupados por Israel deben indicar su lugar de origen” para que los consumidores puedan tomar “decisiones informadas” a la hora de hacer la compra. También coincide con un momento turbio para el propio presidente norteamericano, en plena investigación para un potencial proceso de impeachment, y como destacaba el analista israelí del International Crisis Group, Ofer Zalzberg, en un tweet, “parece un movimiento preventivo ante una inminente sentencia de la Corte Penal Internacional, que se adoptará antes del 2 de diciembre, con respecto a si los asentamientos israelíes equivalen a crímenes de guerra de acuerdo con el derecho internacional”. El problema ahora no solo es Palestina, sino que, con decisiones arbitrarias en contra de la legalidad internacional, se envía el mensaje de que las normas que con tanto sudor y sangre pactaron las naciones para regir el mundo de la forma más justa posible son maleables, interpretables y susceptibles de ser transgredidas porque siempre puede haber un régimen espurio y con las manos manchadas de sangre que convierta la transgresión en la nueva norma, mas aun cuando tienen el apoyo incondicional de los EE.UU. para hacerlo y cometer a su vez los crímenes mas atroces en contra los palestinos, sabiendo que gozan de impunidad para su campaña de exterminio y que nadie les pedirá cuentas por ello. La credibilidad de las instituciones internacionales esta por ello en entredicho porque no hacen nada para detener estas agresiones, aparte de una que otra declaración lírica y vacía de contenido, que para los ocupantes no tiene valor alguno. Que luego Washington no pida a quienes gobiernan países sin el mandato de sus ciudadanos que acaten las leyes, cuando ellos son los primeros en desdeñarlos a voluntad. “El movimiento colonizador es una locura de Israel que invierte una fortuna para perpetuar un régimen de apartheid”, sostiene la abogada canadiense de origen palestino Diana Buttu. “Se han gastado millones en convertir en un infierno la vida de los palestinos” indicó. Convertidos en parias en su propia tierra, los palestinos se niegan a ser víctimas sin resistencia de un genocidio que, desde antes de su constitución formal en 1948, emprendiera la entidad sionista en su contra, el cual -por cierto- cabe perfectamente en la categoría de terrorismo de Estado y Crímenes de Guerra. Tal tragedia palestina apenas si ha merecido alguna que otra reseña periodística destacada, la más de las veces según las interesadas versiones de los sionistas, especialistas en falsificar la historia - gracias al gigantesco aparato propagandístico de Hollywood y los mas grandes medios de comunicación que se encuentran en manos de corporaciones judías - de intentar presentarse como “victimas” cuando siempre han sido asesinos sedientos de sangre. Con todo a su favor, Israel se ha permitido cometer acciones terroristas atroces e injustificadas que eufemísticamente llama “represalias”, causando hondo sufrimiento y dolor al pueblo palestino, en lo que ha sido una constante demostración de la brutalidad calculada de los sionistas que no excluye el asesinato en masa y los desalojos arbitrarios de poblaciones enteras, sólo bajo la presunción (nunca confirmada) de servir de apoyo a los grupos armados y de representación palestinos que resisten la sangrienta ocupación militar israelí de sus territorios ancestrales. A ello se suman el secuestro masivo de los habitantes de estos territorios (y su posterior reubicación fuera de las fronteras “naturales” israelíes), su encarcelamiento indefinido, sin apelación ni fórmula de juicio, y actos de piratería de aviones y embarcaciones de distinto calado que, no obstante, no figuran en el extenso historial existente sobre estos hechos a nivel mundial, sin dejar de mencionar las incursiones ilegales y clandestinas en los espacios soberanos de otras naciones, constituyendo una práctica que viola el derecho internacional y las resoluciones de la ONU. Cabe resaltar que desde que Israel se apodero de Cisjordania en la Guerra de los Seis Días (1967), su prioridad ha sido incentivar la colonización de esos tierras ocupadas a sangre y fuego para su posterior anexión. De esta manera piensan que con el tiempo, lograran “reunificar Judea y Samaria” (nombres bíblicos con el cual se refieren a esos territorios) con el resto de la entidad sionista. Sin embargo, existe un problema no resuelto y es la gran población palestina que habita el lugar. En efecto, entre el Jordán y el mar Mediterráneo viven 13 millones de personas. Todas están bajo control israelí y casi la mitad son palestinas. De estos palestinos, tres millones viven en Cisjordania, dos lo hacen en los territorios ocupados y otros dos en Gaza: 7 millones en total. Ninguno de ellos tiene los mismos derechos y libertades que los judíos, pero si los tuvieran, en un hipotético Estado único, Israel correría el riesgo de perder la ventaja demográfica. A primera vista, la anexión total de los territorios ocupados no seria por lo tanto, la mejor opción y hay quienes afirman que con los asentamientos es suficiente, pero Netanyahu lo ambiciona todo. Esta estrategia plantea otra realidad incómoda, la de administrar a unos ciudadanos de segunda clase. El carácter judío de la entidad sionista discrimina al 21% de los ciudadanos israelíes que son palestinos. Los que viven en Cisjordania aún lo tienen peor, ya que se les limita en sus movimientos y se les aplica la legislación militar. Consolidar este statu quo ha terminado por instaurar un régimen de apartheid en Cisjordania. Y tampoco soluciona la raíz del problema: ¿cómo cumplir con la visión sionista de un Estado judío en un territorio con una población palestina tan grande que crece exponencialmente y que en pocos años duplicarían su número? Mientras no se logre encontrar una solución equitativa y justa para resolver este agudo problema, el conflicto palestino seguirá siendo un problema irresoluble :(
Se trata de una de de las tradiciones más populares celebradas por los estadounidenses - considerada como la fiesta por excelencia, incluso por delante de la Navidad- donde familiares y amigos se reúnen y se sientan juntos alrededor de una mesa para compartir un banquete y pasar un agradable momento. Antes de cenar, es tradicional que se ofrezca una oración de agradecimiento a Dios por las cosas buenas que han recibido a lo largo del año. El plato tradicional es un pavo asado u horneado, que generalmente va acompañado de ensalada y un relleno en base a pan, maíz y salvia. También se preparan pasteles de calabazas y se comen diversas frutas, principalmente, manzanas. Desde 1941 se celebra cada cuarto jueves de noviembre, pero hasta entonces se había realizado desde sus inicios el último jueves en lugar del cuarto. El motivo del cambio fue a raíz de la petición realizada por Fred Lazarus Jr. (por aquel entonces máximo responsable de los grandes almacenes Macy’s) quien convenció a Franklin Delano Roosevelt para que adelantase una semana en el calendario su celebración y así disponer de más días de venta de productos y regalos navideños, debido a que al día siguiente comienzan las rebajas (‘Black Friday’) y con ellas la campaña de Navidad. Pero el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving) no es una celebración moderna, ya que hay constancia de que empezó a celebrarse durante el primer cuarto del siglo XVII. La mayoría de los historiadores apuntan al año 1621 y localizan a quienes iniciaron esta tradición en la Colonia de Plymouth (que hoy en día forma parte del estado de Massachusetts). Según explican crónicas de la época, un grupo de colonos (muy posiblemente de procedencia holandesa; aunque algunos historiadores indican que eran británicos protestantes, pertenecientes al puritanismo y que habían sido expulsados de Inglaterra) llegaron hasta aquel lugar en los inicios del frío invierno de 1620. Iban desprovistos de lo más esencial y a las pocas semanas comenzaron a escasear sus alimentos, algo que provocó que muchos de ellos enfermasen y comenzasen a morir. Entrados en la primavera de 1621, un grupo de nativos fue al encuentro de los nuevos colonos, mostrándose afables y prestándoles todo tipo de ayuda y enseñanzas para que labrasen sus campos, de cara a cultivar sus propios alimentos. También les enseñaron a pescar y cazar, por lo que los nuevos residentes de Plymouth obtuvieron unos excelentes resultados, pudiendo tener buenas siembras. En agradecimiento a los nativos les ofrecieron una celebración donde compartieron sus alimentos. Año tras año se tomó la costumbre de reunirse todas las familias de la colonia y dar gracias por todo lo conseguido en los anteriores doce meses. Ese acto es el que (según la mayoría de expertos) se señala como el inicio de la tradicional celebración del Día de Acción de Gracias. Como podéis imaginar, poco a poco fue extendiéndose la costumbre entre otras colonias, llegando a abarcar la totalidad del territorio norteamericano y convirtiéndose en algo tan popular y arraigado que, en 1863, Abraham Lincoln proclamó oficialmente el último jueves de noviembre como día de fiesta nacional, con el fin de que todas las familias pudiesen reunirse y celebrarlo. Desde entonces, este día se ha convertido en una de las fechas más especiales y preferidas por la mayoría de familias norteamericanas. Cabe destacar los múltiples actos que se celebran a lo largo del día en una multitud de ciudades, entre ellos el gran desfile que organiza los grandes almacenes Macy’s, que congrega en las calles de Nueva York a millones de personas. Finalmente, el Día de Acción de Gracias también es muy celebrado en la Casa Blanca. Desde 1947, existe la costumbre de indultar a un pavo antes de Acción de Gracias y todos los presidentes han mantenido esta ceremonia. Este martes y como era de esperar, Donald Trump cumplió también con la tradición de esta festividad, la más popular del país :)
Si todo va como hasta ahora, para el mes de febrero o marzo, coincidiendo con el próximo Mobile World Congress, Samsung debería mostrar su nuevo gama alta para el 2020 que, si mantienen la nomenclatura actual, debería ser el Samsung Galaxy S11. Y este es precisamente el que hoy nos ocupa, puesto que OnLeaks, uno de los filtradores más reputados de la red conocido por su alto índice de aciertos, acaba de publicar los que, aparentemente, son los primeros renders del este nuevo smarphone. Según se afirma, el Samsung Galaxy S11 recogería el testigo de los Samsung Galaxy S10 en cuanto a factor forma, pero bebería de algunos elementos del Samsung Galaxy Note 10 y del nuevo Samsung Galaxy M30s. Del primero salta a la vista el agujero en la pantalla; mientras que del segundo, el módulo fotográfico. Antes de comenzar a repasar lo que hemos visto en los renders, conviene destacar que estamos ante una filtración y que, por lo tanto, es recomendable coger las imágenes con pinzas. Si bien es cierto que OnLeaks tiene una avalada trayectoria en cuanto a filtraciones (mostró el diseño del iPhone 11 muchos meses antes de su presentación), todavía quedan unos tres o cuatro meses para que el Galaxy S11 vea la luz y cabe la posibilidad de que haya cambios al final. Dicho esto, de acuerdo a los renders de Onleaks, el Samsung Galaxy S11 tendría unas dimensiones de 161,9 x 73,7 x 7,8 milímetros, aunque el grosor crecería hasta los 8,9 mm si tenemos en cuenta el módulo de la cámara, de lo que se desprende que el módulo tiene un grosor de 1,1 mm. Dice el filtrador que la trasera está hecha de cristal y que los marcos laterales estarían acabados en metal. En los laterales aparecen los clásicos botones de "Power" y de volumen, pero nada de un botón dedicado a Bixby, mientras que en la parte inferior el dispositivo montaría un USB tipo C. En cuanto a la pantalla, los renders dejan ver un panel de 6,7 pulgadas curvado por los laterales que se estiraría hasta las esquinas gracias, en parte, al agujero ubicado en la zona superior central. Esto es algo que hemos visto ya en otros móviles de la marca, como el Samsung Galaxy Note 10 y el Samsung Galaxy Note 10+. También en los Galaxy S10 y S10+, aunque en estos dos casos la perforación se ubicaba en la esquina superior derecha. Nada se sabe de su resolución, aunque se baraja la posibilidad de que el panel tenga una tasa de refresco de 120 Hz. En el último año hemos visto a algunas marcas apostar por esta tecnología, como Razer con el Razer Phone 2 (120 Hz) o OnePlus con el OnePlus 7 Pro y sus dos hermanos "T", y Samsung, según el leaker Ice Universe, también lo haría en su nueva gama alta. Esto se desprende de una captura de pantalla de la beta de One UI 2, en la que se puede ver una opción para alternar entre 60 y 120 Hz. De la parte trasera cabe destacar dos cosas. La primera es el módulo para la cámara, donde vemos cuatro lentes junto al flash LED. Es muy parecido al del Samsung Galaxy M30s y, en cierto modo, recuerda a los módulos deliPhone 11, iPhone 11 Pro o Google Pixel 4 XL. Así, se puede adelantar que el Samsung Galaxy S11, y si los renders son correctos, tendría cinco cámaras en total. Nada se sabe a ciencia cierta sobre tecnología y resolución, aunque filtraciones recientes apuntan que tendrá un sensor de 108 megapíxeles, elISOCELL HMX de Samsung, que es el mismo del Xiaomi Mi Note 10. La segunda cosa es el lector de huellas, que no está y que cabe la posibilidad de que, como en el Galaxy S10, se haya llevado bajo la pantalla. Si algo dejan ver los renders del Samsung Galaxy S11 es que la pantalla perforada, junto a los notch de gota, se está configurando como laalternativa a corto plazo del notch que Apple introdujo en su iPhone X. No son pocos los móviles que han optado por agujerear al panel para arañar pulgadas de pantalla, y no solo de Samsung, sino que Huawei y Honor también lo han hecho en terminales como el Honor View20 o el Huawei Nova 5T. Algunas marcas como OPPO ya trabajan en introducir la cámara delantera bajo la pantalla, y si bien lo poco que sabemos al respecto es que funcionan, parecen estar todavía lejos de ser una realidad. Por otro lado, no deja de ser interesante la inclusión del módulo fotográfico. No es algo que hayamos visto solo en los Pixel o en los nuevos iPhone, sino que Huawei ya lo hizo con el Mate 20 Pro, Motorola con elOne Zoom o Nokia con el Nokia 9 PureView. Los motivos para hacerlo de esta forma no están del todo claros, pero parece que si hace unos años lo normal era poner las lentes en vertical de una en una en la esquina, el siguiente paso será llevarlas a un módulo y agruparlas :)
Considerada junto con Irlanda como una de las islas divididas de Europa, Chipre siempre ha estado en el centro de una lucha geopolítica de imperios rivales a causa de su localización estratégica, la fertilidad y los recursos naturales. Debe notarse que el nombre de la isla proviene de “Cuprum”, que significa cobre. A través de de su historia, ha estado bajo control de los fenicios, asirios, egipcios, persas, el imperio helénico de Alejandro Magno, la dinastía ptolemaica, el Imperio Romano, el Imperio Bizantino (que a propósito, fue un periodo de prosperidad). Luego, gobernaron los Francos, los Caballeros Templarios, la dinastía Lusignan, Génova, Venecia; tras ellos, el Imperio Otomano y finalmente el Imperio Británico, que colocó a los grecochipriotas y los turcochipriotas en dos comunidades en lucha, sentando las bases para la subsiguiente partición de la isla. En 1960, Chipre obtuvo formalmente la independencia, pero desde entonces han quedado dos grandes bases militares británicas. Tras la ocupación turca del 40% del norte de la isla en 1974 con el pretexto de “proteger” a los turcochipriotas - a raíz de un golpe de Estado de la Junta Militar griega contra el Gobierno del arzobispo ortodoxo Makarios (primer presidente de la República de Chipre tras su independencia) para anexionar Chipre a Grecia - un tercio de la población grecochipriota , en torno a 150.000 personas, fueron expulsadas de sus casas, miles fueron asesinados y muchos otros todavía continúan desaparecidos. Más de 100 iglesias fueron destruidas o convertidas en mezquitas. La floreciente isla fue brutalmente dividida por alambres de espino - la denominada línea verde - mientras que Nicosia (la capital) se convirtió en una ciudad mutilada por horrendos pasos de control. En cuanto a los turcochipriotas, a pesar de profesar el Islam como los ocupantes turcos, no la pasan mucho mejor. Desde 1974, están sufriendo bajo la ocupación militar de Turquía, que ha convertido el norte de Chipre en un inmenso campo de concentración al aire libre, custodiado por 55.000 soldados, con orden de disparar a matar a quien se atreva a intentar cruzar la línea divisoria que los separa de la parte griega, donde por lo demás tampoco son bien recibidos, al considerarlos espías y agentes turcos. Aislada internacionalmente, el enclave turco - con distinto idioma, distinta religión y distinta moneda a los del sur de la isla - solo es reconocido por Ankara que lo mantiene bajo su férreo control. Debido a su difícil situación, los turcochipriotas incluso iniciaron una rebelión en 2003-2004 intentando cambiar el rumbo del nacionalismo anti-griego del régimen títere instaurado por los turcos en 1974, buscando la manera de lograr un acuerdo con la parte griega para lograr la ansiada reunificación de la isla. Sin embargo, es muy difícil acercar posiciones debido a mutuos recelos, por la que anteriores conversaciones realizadas - el último de ellos en el 2017 - quedaron en nada. No se puede obviar además la amenazante presencia turca en el norte de la isla, cuyo peso es determinante y se ha mantenido hasta el momento reacio a otorgar cualquier concesión a los grecochipriotas. Por otro lado, se sabe que el dictador turco Recep Tayyip Erdogan, es contrario a la retirada de sus tropas y en varias ocasiones ha declarado que aumentaría su contingente en “defensa” de los turcochipriotas del enclave. “Protegeremos los derechos de los turcochipriotas en cualquier escenario” agrego el sátrapa turco en una oportunidad. “Son los grecochipriotas quienes tienen que cambiar de ideología y aceptar compartir el poder de la isla con los turcochipriotas” indicó. Al norte de la línea verde, la presencia turca va desde el rostro omnipresente de Ataturk - aquel despreciable violador de niños griegos - aunque el propio Erdogan aparece en algunas pintadas, hasta los colores del equipo de Nicosia Norte, imitador del Galatasaray de Constantinopla (Estambul). La cerveza que se bebe es EFES y el típico yogurt líquido turco ‘Ayran’ es lo más refrescante para los que no quieren alcohol. La bandera turcochipriota, idéntica a la turca pero con sus colores invertidos y dos rayas rojas horizontales, desfila junto a su hermana mayor en los tanques y los aviones militares. Los guías turísticos del enclave turco presumen de su gigantesca bandera “tatuada” en la montaña - del tamaño de cuatro estadios - para recordar a sus vecinos sureños que la administración exclusivamente grecochipriota de la República de Chipre “no les representa”. Sin embargo, son los turcochipriotas los principales perjudicados por un statu quo que se prolonga ya por demasiado tiempo. Con su capacidad para los intercambios comerciales limitada y sin reconocimiento en los principales organismos internacionales, el aval de Ankara los sostiene, pero su aislamiento los condena al estancamiento. Para empeorar las cosas, Turquía “alentó” a varias decenas de miles de sus ciudadanos a establecerse en el norte de Chipre ocupado hasta formar la mayor comunidad en la región. Actualmente, más de 800.000 personas viven en la parte grecochipriota y unas 325.000 en la parte turcochipriota, que ocupa algo más de un tercio del territorio total. El muro que divide ambas zonas fue prácticamente infranqueable desde 1974 hasta el 2004, año en el que se celebró un referéndum para la unificación en el que ganó el no. Las consecuencias del aislamiento van desde la parte económica hasta la social y cultural, dependiendo de Turquía en todo, como la colonia que es en realidad. “Los turcochipriotas son muy infelices y están controlados por Ankara, pero saben que sin Ankara estarían económicamente en ruinas. Es el famoso Síndrome de Estocolmo. Se han enamorado de su secuestrador. Los turcochipriotas son rehenes de Turquía y creen que no hay escapatoria posible de ese infierno” advierte un observador. Precisamente la salida de las tropas turcas, cuya presencia viola la soberanía chipriota, es la principal demanda grecochipriota junto con el componente étnico. Los grecochipriotas consideran a los del norte simplemente como “turcos” exigiendo el abandono del territorio de todos aquellos que llegaron tras la invasión de 1974 y que suman decenas de miles. Si bien hubo diversas conversaciones para llegar a un acuerdo, estos fracasaron debido a la persistencia de diversos temas espinosos - aparte de los nombrados anteriormente - como el proceso de restitución, compensación o intercambio para los propietarios expoliados de sus bienes. Los grecochipriotas desean el retorno de al menos 100.000 de ellos a las propiedades que debieron abandonar por la fuerza debido a la invasión turca. Siempre se ha admitido que en caso de solución, parte de las tierras o casas en el norte serán restituidas a los originales propietarios chipriotas griegos. Algo que para los turcochipriotas luego de 45 años de apoderarse de lo que no les pertenece, es “inadmisible” pretendiendo de esta manera consumar el robo. En los últimos años, aquellas generaciones que no vivieron el horror de la guerra y la separación forzosa parecen estar de acuerdo en al menos una cosa, que ya es hora de intentar derribar muros, pero aun quedan todavía muchas heridas, muchas cuentas pendientes desde la guerra ocasionada por Turquía. Una posible reunificación de Chipre traería enormes beneficios económicos para la isla, una de las pocas buenas noticias en una zona terriblemente castigada por los conflictos y, sobre todo, una vuelta a la normalidad a sus habitantes. Y el final a uno de los capítulos más traumáticos de su historia. ¿Podrán lograrlo en esta ocasión o es como muchos temen, un sueño irrealizable? :(
Eran muchas las señales de que Motorola estaba planeando resucitar a uno de sus clásicos y ahora es oficial. Se trata del nuevo Motorola razr, una versión modernizada de aquel famoso RAZR V3 del 2004, el cual mantiene gran parte del diseño pero en lugar de teclas en el interior, nos encontramos con una pantalla pOLED flexible, la cual se pliega para reducir a la mitad el tamaño del smartphone. El Motorola razr se sube a la reciente tendencia de las pantallas flexibles y dispositivos plegables que han ido apareciendo en el mercado, como el caso del Samsung Galaxy Fold, el Huawei Mate X y los que están por venir. La diferencia es que aquí Motorola está apostando por el diseño. Si bien el nuevo razr no buscará ganar en la carrera de las especificaciones, no será el más potente del mercado ni con la mejor cámara, lo principal es lo que han logrado en materia de diseño al incorporar todos los componentes necesarios en un dispositivos de menos de 7 mm de grosor. Por supuesto la mayor novedad es su pantalla flexible que se dobla en vertical, lo que nos trae de vuelta aquel mítico diseño de "concha" que permite plegar el teléfono para reducir su tamaño, aunque esto signifique aumentar su grosor. Esta pantalla flexible, conocida como 'Flex View', es un panel táctil pOLED de 6,2 pulgadas en formato Cinemavision, que es lo mismo que una relación de aspecto 21:9. Su resolución no es nada del otro mundo al quedarse en HD de 2142 x 876 píxeles. Motorola decidió cuidar los detalles de esta pantalla al adaptar el diseño del V3, por lo que nos encontraremos con aquella clásica curvatura inferior. Aunque por otro lado tengamos la incorporación de un notch en la parte superior, donde está la cámara frontal y el altavoz. En la parte exterior del dispositivo tenemos una segunda pantalla bautizada como 'Quick View', que es un panel táctil gOLED de 600 x 800 píxeles con relación de aspecto 4:3. Esta pantalla no sólo servirá para mostrar notificaciones y la visión de la cámara principal, ya que Motorola ha implementado una API para que los desarrolladores saquen provecho e implementen nuevas funciones, como juegos u otras posibles utilidades sin tener que abrir el dispositivo.En cuanto al diseño, Motorola asegura que mantuvo el mismo perfil y grosor del V3, incluso nos encontramos con la zona abultada en la parte inferior que sirve para almacenar todos los componentes. En esta zona, debajo de la pantalla externa, también tenemos el sensor de huellas que nos servirá para desactivar el dispositivo. El razr tiene una mezcla que consiste en resina en la parte trasera inferior, mientras que la parte superior, donde está la pantalla y la cámara principal, es de cristal. En cuanto al marco y la bisagra se optó por acero inoxidable, que le da rigidez y soporte al dispositivo. Además, el dispositivo cuenta con un recubrimiento que lo hace soportar salpicaduras de agua. Cabe añadir que la bisagra es uno de los elementos más atractivos del nuevo razr, ya que cuando el dispositivo se abre, la bisagra se cierra para mantener el dispositivo rígido con la ayuda de unas laminas de acero inoxidable, que sirven para proteger la pantalla y el dispositivo no se cierre hasta ejercer la fuerza necesaria. Por otro lado, cuando el dispositivo se cierra, la bisagra de abre, y las laminas se ocultan en el cuerpo del razr evitando dejar espacio entre ellas para proteger el interior. Como mencionaba, el Motorola razr no se destacará por sus especificaciones, y es que según la compañía, la prioridad fue el diseño y optimizar el consumo energético. Por tal motivo nos encontramos con procesador Qualcomm Snapdragon 710 Octa-core a 2,2 Ghz. Y contrario a lo que decían los rumores, sólo llegará una sola versión del dispositivo con 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento interno no ampliables. En cuanto al apartado fotográfico, el nuevo razr tiene una cámara principal, que también sirve para selfies cuando está cerrado, de 16 megapíxeles con una apertura f/1.7 y autoenfoque por láser y dual pixel, además de un flash dual LED. En el interior, justo en la parte superior de la pantalla plegable, tenemos la cámara secundaría de 5 megapíxeles con apertura f/2.0. El razr llega con Android 9.0 Pie sin ningún tipo de capa de personalización, compatible con App Continuity y algunas de sus famosas 'Moto Actions', que son los movimientos que se hacen para activar la cámara o la linterna sin tener que presionar nada. Ya que el razr se lanzará hasta enero, se cree que la versión final podría llegar con Android 10, pero aún no es oficial. Aquí cabe agregar que el debido al poco espacio para incorporar los componentes, el razr no tiene bandeja ni bahía para SIM Card, por lo que está configurado para usar una SIM virtual o eSIM, lo que limitará su disponibilidad a algunos operadores, ya que a día de hoy no todos aceptan este tipo de SIM. Por la parte de la conectividad, el razr viene con un puerto USB-C que sirve para cargar su batería de 2510 mAh con carga rápida TurboPower de 15W, así como WiFi dual band 802.11 a/b/g/n/ac y Bluetooth 5.0. Y por si se lo preguntaban, no, no tiene jack de 3,5 mm para auriculares. En cuanto a su coste y disponibilidad, el nuevo Motorola razr no será barato al tener un precio de 1.499 dólares. Sólo estará disponible en un sólo color y saldrá a la venta durante el próximo mes de enero :)
Como recordareis, la firma inglesa anunció el año pasado que tenía intenciones de lanzar 18 modelos hasta 2025; el GT 2020 es el cuarto de ellos. Presentado en marzo, el último mes comenzaron a entregarse las primeras unidades de este deportivo que tiene la particularidad de haber sido concebido tanto para los track days como para el uso diario. Con unas medidas de 4,68 metros de largo por 2,09 m de ancho, comparte una estructura en fibra de carbono muy similar a la del 720S y bautizada “MonoCell II-T” (la T es por Touring) ya que toda la parte trasera de la estructura es nueva y creada para el GT. Es lo que permite al McLaren GT disponer de un maletero de 420 litros, el maletero más grande de la gama del fabricante y probablemente el más grande que hemos visto en un coche de motor central. El maletero es tan grande que la marca asegura que puede albergar dos pares de esquís de 185 cm. A diferencia del 570 GT, este es eléctrico, se abre de forma tradicional, es decir, hacia delante, e incluye un cierre “soft close” (unos motores eléctricos cierran el portón con suavidad). Vamos, como en cualquier SUV de gama alta. Por cierto, delante hay un maletero adicional de 150 litros. Aparte de ofrecer una capacidad de carga superior a la de muchos coches compactos, el McLaren GT 2020 ofrece también un interior más amplio que en los otros modelos de la gama. El techo es similar al del 720S, con pilares C muy finos y completados con cristales para mejorar la visibilidad. El habitáculo y el salpicadero son calcados, sin embargo, sobre lo que propone el McLaren 570S y 570GT, pero con una profusión de cuero Nappa en todos los paneles del interior y elementos en aluminio pulido nunca visto antes en un Sport Series. La idea es transmitir una sensación de lujo y confort. En cuanto a los asientos (eléctricos y calefactables) son específicos al GT. Por otra parte, el sistema de infoentretenimiento de McLaren ha sido objeto de una actualización para el GT. En McLaren aseguran que es más rápido y que el navegador HERE ha sido mejorado. A destacar también que McLaren cede a la moda de solucionarlo todo con una pantalla táctil: los mandos de la climatización son ahora digitales. El equipo caraudio, para los melómanos, corre a cargo del fabricante británico Bowers & Wilkins. El motor de este McLaren GT 2020 es el V8 4.0 litros biturbo cuya base sirve para dar vida a todos los modelos de la marca. En el GT desarrolla 620 CV y entrega 630 Nm de par máximo entre 3.000 y 7.250 rpm. McLaren anuncia un 0 a 100 km/h en 3,2 segundos, un 0 a 200 km/h 9 segundos y una velocidad máxima de 326 km/h. Son cifras de un deportivo puro y duro, sin embargo, en McLaren han desarrollado el GT pensando en su polivalencia, es decir, poder usarlo en conducción deportiva y en conducción mundana, por la ciudad. Para ello, las suspensiones adaptativas en tiempo real tienen una puesta a punto específica, los soportes del motor son la mitad de rígidos que en el McLaren Senna y se ha mejorado el aislamiento acústico y sobre de las vibraciones que si bien en un coche como el Senna forman parte de la experiencia de pilotaje, no tienen cabida en un modelo de gran turismo. El diseño un tanto peculiar, especialmente en el frontal, se debe también a esa búsqueda de la polivalencia. El ángulo de ataque del McLaren GT 2020 es de 10º (13º con el lift activado que levanta el morro del coche) y dispone de una altura libre de 110 mm (130 mm con el lift activado). Es, según McLaren, lo mismo que cualquier berlina del mercado. Que lo más novedoso de un nuevo McLaren sea la capacidad de su maletero trasero es significativo de lo atrevida que resulta la propuesta de la firma de Woking. Sin embargo, McLaren no es prisionera de su pasado y está a la escucha de su clientela. Así, cuando el McLaren Mp4-12C fue criticado por su falta de teatralidad, la marca no dudó en corregir el tiro (con escapes más sonoros, con petardeos al levantar el pie del acelerador incluido). Como es habitual, cada nuevo modelo da lugar a una versión más hardcore -la serie de los 675LT y 600 LT- para culminar con el Senna. Con el GT 2020, ocurre lo mismo, pero en la dirección opuesta. Han escuchado a los clientes del 570 GT y han creado una suerte de súper 570GT, más rápido, más cómodo y más versátil. En cuanto a su coste y disponibilidad, el precio por hacerte de este vehículo de lujo comienza en $210.000 (€187.720) y las primeras entregas ya se están realizando a sus afortunados compradores :)