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miércoles, 10 de agosto de 2022

EE.UU.: El veneno de la serpiente

Hace unos días, en un discurso ante la Décima Conferencia de Revisión del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, que se había reunido en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el discapacitado físico y mental de Joe Biden, hizo un cínico llamado a Rusia sobre la necesidad de reanudar conversaciones “sobre control de armas”, justo cuando la carrera armamentística desatada por Washington está en su punto más alto. “Hoy”, dijo Biden, “mi Administración está lista para negociar rápidamente un nuevo marco de control de armas para reemplazar el New START cuando expire en el 2026”. Pero, agregó, “la negociación requiere un socio dispuesto que opere de buena fe. Y la agresión brutal y no provocada de Rusia en Ucrania ha hecho añicos la paz en Europa y constituye un ataque a los principios fundamentales del orden internacional. En este contexto, Rusia debería demostrar que está lista para reanudar el trabajo sobre el control de armas nucleares con Estados Unidos”. Venga ya, tantas mentiras en tan pocas palabras. Biden ha hecho del control de armas un tema central en sus tratos con Rusia, al saberse en clara desventaja. De hecho, uno de sus primeros actos importantes al acceder a la Casa Blanca fue firmar una extensión de cinco años del tratado New START de la era de Hussein Obama, que se había dejado languidecer bajo la administración de Trump. “Extender el New START”, declaró el Secretario de Estado, Antony Blinken, en un comunicado de prensa emitido en ese momento, “garantiza que tengamos límites verificables para los ICBM, SLBM y bombarderos pesados rusos hasta el 5 de febrero del 2026. El New START establecerá un efectivo régimen de verificación”, señaló Blinken, “que nos permitirá monitorear el cumplimiento de Rusia con el tratado y nos brindara una mayor comprensión de la postura nuclear de Rusia, incluso a través de intercambios de datos e inspecciones in situ que permiten a los inspectores de EE. UU. tener ojos en las fuerzas e instalaciones nucleares rusas”. Blinken luego tuvo que admitir de mala gana lo innegable “EE.UU. ha evaluado que Rusia cumple con sus obligaciones del nuevo Tratado START desde que entró en vigor en el 2011”. Desafortunadamente, Moscú no puede decir lo mismo de Washington. Desde el 2018, Rusia ha acusado a EE.UU. de “convertir una cierta cantidad de lanzadores Trident II SLBM y bombarderos pesados В-52Н, de manera que la Federación Rusa no puede confirmar que estas armas estratégicas se hayan vuelto incapaces de emplear SLBM o armamento nuclear para bombarderos pesados.” La conclusión es que Washington logró sus conversiones de una manera que les permitió revertirlas fácilmente, algo que según Moscú elude la intención del New START, que busca la reducción permanente de los arsenales nucleares de cada lado, lo que no se da por parte de los EE.UU. Como era obvio y al verse descubierto, los estadounidenses rechazaron la fundamentada acusación rusa, señalando hipócritamente que “el New START no requiere explícitamente que las conversiones en los lanzadores Trident II SLBM o los bombarderos B-52H sean irreversibles” lo cual es falso. “Mientras el tratado se encuentre en vigor” - sostuvo EE. UU. - “Rusia podrá inspeccionar in situ para verificar que el objetivo de incapacidad seguirá vigente”. Pero lo que no dicen es que esta sea permanente y ahí está el kit del asunto. Los rusos, con razón, creen por ello que la posición de EE. UU. ha violado tanto el espíritu como la intención del tratado, una posición que se trasladó a la extensión del New START. Pero las objeciones de Rusia por el incumplimiento de los EE.UU. son solo uno de los problemas cuando se trata de juzgar si confiar o no “en la buena fe de Washington” acerca del control de armas en general. Cabe destacar que los estadounidenses se han alejado groseramente de tres tratados fundamentales en las últimas dos décadas: el tratado de misiles antibalísticos (ABM) en el 2002, el tratado de fuerzas nucleares de alcance intermedio (INF) en el 2019 y el Tratado de Cielos Abiertos en el 2020. Del mismo modo, La intransigencia estadounidense sobre la adaptación justa del tratado de las fuerzas convencionales en Europa (CFE) para reflejar las realidades posteriores a la Guerra Fría lo llevó a su desaparición. Ello significa que el New START sería el último tratado que quedaría en pie si nos referimos a los acuerdos de control de armas entre Rusia y EE. UU., debido precisamente a las turbias maniobras de la Casa Blanca. Biden trató de promover el control de armas estratégicas con Rusia, discutiendo el asunto con el presidente Vladimir Putin durante su Cumbre de Ginebra en junio del 2021. Los dos líderes acordaron buscar “un Diálogo de Estabilidad Estratégica bilateral integrado que buscaría sentar las bases para futuras armas, establecer medidas de control y reducción de riesgos”. De hecho, dos de esas reuniones fueron el 28 de julio y el 30 de septiembre del 2021. Tras la conclusión de la segunda ronda de conversaciones, los negociadores acordaron “formar dos grupos de trabajo de expertos interinstitucionales” que abarcasen los “principios y objetivos para el control de armas en el futuro” y los “Capacidades y Acciones con Efectos Estratégicos”. Pero luego llegó la crisis en Ucrania, y las conversaciones dieron paso al tema de las garantías de seguridad exigidas por Rusia ante la expansión de la OTAN, que amenazaba con llevar a Ucrania al redil del bloque militar transatlántico. En conversaciones directas con los EE. UU., la OTAN y la OSCE en enero del 2022, la petición rusa fue repetidamente rechazada en sus esfuerzos por negociar un nuevo marco de seguridad europeo que considerara sus intereses de seguridad nacional, poniendo en marcha las condiciones que resultaron en que Moscú iniciara su Operativo Militar Especial en Ucrania, que fue el pretexto esgrimido por Biden para terminar el diálogo de estabilidad estratégica , una acción que esencialmente congeló las relaciones entre EE.UU. y Rusia, al menos en el campo del control de armas. Pero el anuncio de Biden sobre el reinicio de las conversaciones con Moscú tomó por sorpresa al canciller ruso, Sergei Lavrov. “No se han hecho solicitudes para reabrir este proceso de negociación”, anunció Lavrov durante una conferencia de prensa en Myanmar, y agregó que Occidente “ha desarrollado el hábito de hacer anuncios propagandísticos y luego olvidarse de ellos”. Independientemente de la falta de un aviso previo por parte de los EE. UU., Rusia anunció que estaba lista para entablar conversaciones sobre el control de armas en cualquier momento, cuanto antes mejor. Al respecto, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, durante una conferencia telefónica con los medios de comunicación, declaró que “Moscú ha hablado repetidamente sobre la necesidad de iniciar tales conversaciones lo antes posible, ya que queda poco tiempo”. Si el tratado START expira sin un reemplazo, dijo Peskov, “tendrá un impacto negativo en la seguridad y la estabilidad mundiales, principalmente en el área del control de armas”. Por esta razón, Peskov señaló: “Nosotros [Rusia] hemos pedido un inicio temprano de las conversaciones, pero hasta ese momento ha sido EE.UU. el que no ha mostrado interés en contactos sustantivos sobre el tema” aseveró. Peskov enfatizó además que las negociaciones sobre un nuevo pacto de control de armas solo pueden llevarse a cabo “sobre la base del respeto mutuo y teniendo en cuenta las preocupaciones mutuas”. Sin embargo, el verdadero “impulso” de Washington para entablar conversaciones con Moscú parece ser poco más que un esfuerzo para que Rusia negocie la amplísima ventaja que tiene en los sistemas estratégicos de lanzamiento de armas nucleares que ha acumulado en los últimos años a través del desarrollo de armas como el misil balístico intercontinental pesado Sarmat. (ICBM) y el vehículo hipersónico de reentrada Avangard, para los cuales Washington no tiene su equivalente. Por eso mismo, EE. UU. buscaría que Rusia se alejara de sus nuevos sistemas cuyo desarrollo y despliegue cuestan miles de millones de dólares, lo que ha obligaría a los EE.UU. gastar cientos de miles de millones de dólares en los próximos años para reemplazar el misil balístico intercontinental Minuteman III, el bombardero B-2 y el submarino de clase Ohio con un nuevo misil (el "Sentinel"), un nuevo bombardero (el B-21 ), y un nuevo submarino (la clase “Columbia” ). Es probable que el altísimo coste de estas nuevas armas se convierta en un problema en un entorno económico más ajustado, lo que puede explicar el impulso de Biden para nuevas negociaciones para intentar detener el notable avance ruso en ese campo. Por ello, el enfoque actual de EE. UU. para las negociaciones de control de armas parece ser de naturaleza unilateral, basado en sacrificar únicamente la capacidad rusa existente, mientras a su vez intentaría desarrollar los futuros sistemas estadounidenses para equipararse a los rusos. Pero EE. UU. tiene un historial deficiente en lo que respecta al cumplimiento del tratado (me viene a la mente la controversia en curso sobre la verificación New START de las conversiones de Trident y B-52) o la adhesión al tratado (las retiradas de EE. UU. del tratado ABM , el tratado INF y el tratado de Cielos Abiertos sirven como precedente histórico). El enfoque de EE. UU. ignora la posición fundamental adoptada por Rusia en lo que respecta al control de armas: que cualquier negociación de este tipo debe tener lugar como parte de una reestructuración integral de los marcos de seguridad existentes que integren completamente las preocupaciones legítimas de seguridad nacional de Moscú. Esto incluye cuestiones relacionadas con la defensa antimisiles (incluidas las dos instalaciones estadounidenses en Polonia y Rumania), las fuerzas nucleares intermedias (la prohibición del despliegue de tales sistemas en suelo europeo) y las armas nucleares no estratégicas (el arsenal estadounidense de las bombas B-61 actualmente almacenadas en Europa, que podrían ser entregadas a miembros no nucleares de la OTAN en cualquier potencial conflicto). Como sabéis, la Casa Blanca ha cambiado el guión cuando se trata de promover la causa del control de armas. Ronald Reagan, se apropió de un dicho ruso: "Confíe, pero verifique”, cuando discutió su enfoque para implementar el innovador tratado INF en 1987. En ese momento, se asumió la " confianza " y la atención se centró en la construcción de regímenes de verificación apropiados para garantizar el cumplimiento del tratado. Pero no existe confianza alguna entre Rusia y EE. UU., principalmente debido a la forma desdeñosa en que la administración Biden ha tratado el tema de las preocupaciones de Moscú sobre la seguridad europea que ha estado inexorablemente vinculada a la expansión agresiva de la OTAN. Pero también se debe considerar el historial abismal de los EE. UU. bajo los acuerdos de control de armas existentes y pasados. Incluso si Biden estuviera dispuesto a considerar las preocupaciones de Rusia, la pregunta que uno se hace es que si el Kremlin puede confiar plenamente en los estadounidenses como socios en el desarme. Tal como están las cosas hoy, la respuesta a esta pregunta es, obviamente, 'No'. (Por cierto, al momento de escribir esta nota, me entero que Rusia, ha decidido suspender las inspecciones estadounidenses en sus instalaciones nucleares previstas en el tratado START debido precisamente a su reiterado incumplimiento por parte de los EE.UU. Y es que a una serpiente venenosa como Biden no se le puede creer una sola palabra de lo que dice) :)

DOGO ARGENTINO: Que la Fuerza os acompañe

De cuerpo robusto y musculoso, a lo que debemos agregar que tiene una mordida muy poderosa, curiosamente los canes de esta raza cuentan con la particularidad de ser los más cariñosos, juguetones y fieles que existen, siempre y cuando les crie adecuadamente. Conocido también como Mastín Argentino, esta raza originaria de la provincia de Córdoba, fue desarrollada por el médico Antonio Nores Martínez con la finalidad de crear a un animal con una excelente capacidad de caza de especies habituales del país, como los jabalíes, los pumas y los zorros colorados. Estos canes fueron utilizados como base fundacional al perro de pelea cordobés que actualmente está extinto. Posteriormente, se creó la casta araucana y, como consecuencia de la prohibición de las peleas caninas en diversas partes del mundo, Nores Martínez decidió realizar los cruces para la creación de la casta Guaraní que si bien tenían el espíritu luchador de la casta araucana, sus características no eran las adecuadas para la caza. Fue así que, a finales de 1940 y tras varios cruces, finalmente se logró la creación del actual dogo argentino que es mundialmente reconocido por ser un perro de caza mayor, que, además, es muy utilizado como perro de búsqueda y rescate, de ayuda policial y de trabajo militar. Mientras los machos miden entre 65 y 72 centímetros y pesan entre 45 y 55 kilos, por su parte, la altura de las hembras de esta raza ronda entre los 60 y 63 centímetros, mientras que su peso oscila entre los 40 y 43 kilos. De pelaje completamente blanco, liso y suave al tacto, de ojos oscuros o color avellana y dueños de un cuerpo muy robusto y musculoso y de una mordida muy poderosa, curiosamente, también cuentan con la particularidad de ser una de los perros más cariñosos, juguetones y fieles que existen. Precisamente esa fidelidad es lo que lleva a los perros de esta raza a desarrollar fuertes vínculos con todo aquellas personas a las que considere su familia y a las que, llegado el caso, defenderá con toda su potencia y gran ferocidad. Por ello es que mientras en muchos países del mundo como España, está considerado como un PPP (perro potencialmente peligroso), en Inglaterra por su parte, es ilegal poseer dogos argentinos sin un permiso judicial específico. A su vez, en Australia está terminante prohibido la importación de esta raza, al igual que en Nueva Zelanda, Noruega, Islandia y Rumania. Por cierto, cabe precisar que a la hora de recomendar una raza de perros para integrar a la familia, son muchos los especialistas que recomiendan no adoptar a los dogos argentinos sin informarse previamente acerca de cómo se los debe educar y qué cuidados se deben tener tanto en su cuidado personal como en su relación con las personas. Precisamente, para educarlo correctamente es totalmente necesario utilizar una técnica de adiestramiento positivo que se debe llevar a cabo desde los dos meses de vida. Además, es muy recomendable dejar que gaste su exceso de energía previamente, ya sea jugando con otros perros o realizando cualquier tipo de ejercicios físicos, como caminar o correr, varias veces por día. Bajo ningún concepto se deben utilizar castigos, mucho menos los físicos, ya que puede aprender a ser agresivo y, dado su gran tamaño y fuerza, es algo que debemos evitar. Lo mejor es habituarlo a la presencia de nuestros amigos y familiares desde cachorrito, con el objetivo de que se vaya acostumbrando poco a poco a los extraños y que en el futuro no reaccione mal frente a estas situaciones. Aunque por lo general su salud es muy buena, algunos ejemplares son propensos a padecer sordera. También hay que prestarle mucha atención a su peso, ya que es un gran glotón y fácilmente puede adquirir unos kilos de más, muy poco recomendados para sus articulaciones. Como sucede con los Rottweiler - como mi Rex - y otras razas de perros consideradas “peligrosas” su comportamiento futuro dependerán del trato que le ofrezca su dueño ¿No lo creen ustedes? :)

miércoles, 3 de agosto de 2022

EUROPA: Cargando con el muerto

En un alarde de cinismo e hipocresía, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se encargó recientemente de sermonear a los miembros del Parlamento Europeo sobre la necesidad de “pagar el precio” necesario para que Ucrania pueda seguir funcionando y luchar en su actual conflicto con Rusia, a pesar de que es una causa perdida. Lo que no admitió fue el papel principal que él mismo desempeñó en provocar este conflicto, que resulto en un desastre para el régimen golpista de Kiev y cuya derrota es inevitable. Y el noruego tiene un papel importante en este ruidoso fracaso del que ahora quiere sacar cuerpo y trasladar la responsabilidad a sus “socios” europeos. En muchos sentidos, uno puede compararlo con el de un comisionado de bomberos cuyo trabajo es reunir a varios departamentos de bomberos del vecindario en un gran pacto de ayuda mutua, donde un incendio en un distrito automáticamente hace que los recursos de los distritos vecinos se envíen como respuesta… Ese es el Artículo 5 de la Carta de la OTAN en pocas palabras. Como cualquier burocracia basada en membresías, unirse a un cuerpo de bomberos, como unirse a la OTAN, implica un proceso que requiere compromisos específicos por parte de todas las partes involucradas. El pacto de ayuda mutua, como el Artículo 5, no puede activarse a menos que la parte involucrada sea miembro. Ahora imagine un escenario en el que un comisionado de bomberos estaba presionando para obtener la membresía de un distrito de bomberos cuestionable, y en medio de los procesos involucrados para convertir a este distrito en miembro, se desata un incendio gigante. El comisionado de bomberos alienta a sus distritos constituyentes a entregar equipos y recursos (pero no mano de obra) al distrito que no es miembro para combatir el incendio. El fuego es grande. El comisario de bomberos pide más recursos. Y ahora imagine que el comisionado de bomberos fue el pirómano que ayudó a provocar el incendio en primer lugar. Ese es más o menos el escenario que enfrenta la OTAN hoy, donde el bloque agresivo liderado por EE.UU. está luchando para lidiar con las consecuencias de 14 años de una política fundamentalmente defectuosa que lo vio prometer la eventual membresía de Ucrania, a pesar de saber que Rusia se opuso rotundamente a tal movimiento. Luego, la OTAN vio cómo sus miembros constituyentes ayudaron a llevar a cabo un golpe de Estado en Ucrania en febrero del 2014, reemplazando a un presidente debidamente elegido por un grupo de traidores colaboracionistas elegidos personalmente por Washington. El golpe en cuestión fue posible solo con la participación de nacionalistas radicales de derecha ucranianos cuyo linaje se remonta a la Alemania nazi y, tras la Segunda Guerra Mundial, el respaldo encubierto de la CIA que se inicio en 1945, el cual continúa hasta el presente. La participación de estos elementos neonazis puede compararse con el comisionado de bomberos que envía un equipo de compañeros incendiarios para aparentemente ayudar a preparar al posible miembro para unirse al cuerpo de bomberos, solo para que conspiren en secreto entre ellos para incendiar vecindarios enteros dentro del distrito candidato. Durante ocho años, Jens Stoltenberg supervisó un sistema que pretendía buscar “la paz en Ucrania” luego del golpe a través de los Acuerdos de Minsk, solo para conspirar en secreto con Ucrania, Francia y Alemania para no cumplir los acuerdos firmados con el fin de ganar tiempo para que Ucrania construyera un ejército estándar de la OTAN capaz de dar un golpe de gracia masivo a la región separatista de Donbass, e incluso a Crimea, que se reunifico con Rusia en el 2014 y de la cual había sido ilegalmente separada en 1954 por el dictador soviético de origen ucraniano Nikita Jrushchov, quien se la “regalo” indebidamente a Ucrania. Como sabéis, Stoltenberg ayudó a encender el fósforo que incendió Ucrania. Y ahora resulta que, durante una reunión con miembros del Parlamento Europeo, el secretario general de la OTAN reprendió a los parlamentarios para que “dejen de quejarse y den un paso adelante y brinden apoyo a Ucrania”. El pirómano en jefe estaba dando lecciones a los suscriptores de seguros de Europa para que aguantaran y pagaran el precio de su obra. Su hipocresía era repugnante. “El precio que pagamos como Unión Europea, como OTAN”, declaró, “es el precio que podemos medir en moneda, en dinero. El precio que pagan [los ucranianos] se mide en vidas perdidas cada día. Deberíamos dejar de quejarnos y dar un paso adelante y brindar apoyo, punto final”. No se dijo el hecho de que Stoltenberg y la OTAN fueron responsables de la conflagración que arrasó Ucrania. Con Kiev preparándose para una ofensiva contra el Donbass, con el objetivo de exterminar a su población rusoparlante , solo la valiente decisión de Rusia de lanzar su propia operación militar especial impidió que el plan genocida de la OTAN y Ucrania llegara a concretarse. Pero el pirómano de Stoltenberg no puede admitir que fue él quien inició el incendio. En cambio, no solo transfirió la responsabilidad del conflicto de Ucrania a Rusia, sino que luego tuvo la audacia de afirmar que el fuego que inició representaba una amenaza para toda la OTAN. “Nos interesa ayudar a Ucrania”, declaró a los parlamentarios europeos, “porque deben comprender que si Ucrania pierde, es un peligro para nosotros”. Ignorando el hecho de que él fue en gran parte responsable del desastre que golpeó a Ucrania cuando Rusia inició su operación militar, Stoltenberg plantó su bandera firmemente proclamando: “Si no te importa el aspecto moral de esto, apoyar a los pueblo de Ucrania, debe preocuparse por sus propios intereses de seguridad. Pague el apoyo, pague la ayuda humanitaria, pague las consecuencias de las sanciones económicas, porque la alternativa es pagar un precio mucho más alto más adelante”. Lo que Stoltenberg realmente estaba diciendo era: “ustedes tienen que pagar por mis errores y cargar con el muerto”. Pero admitir un error no es parte de la fibra moral de un pirómano. El régimen fascista ucraniano está condenado y su caída es solo cuestión de tiempo. Al mismo estilo del gato con el ratón, el Presidente ruso Vladimir Putin decidirá el momento adecuado para darle el golpe de gracia, y ni los EE.UU. ni la OTAN podrán hacer nada por evitarlo (Por cierto, con la visita de la Nancy Pelosi a Taiwán a pesar de las advertencias chinas de no hacerlo, tal parece que EE.UU. está buscando iniciar la III Guerra Mundial. Se pasó años provocando a Rusia en Ucrania y ahora esto. Venga ya, estos miserables bastardos ¿hasta dónde quieren llegar?) :(

HOGWARTS LEGACY: La saga continúa

Basada en el universo Harry Potter, promete sacar todo el potencial jugable del mundo de J.K Rowling, desde clases de pociones hasta luchas con dragones. Nos referimos a Hogwarts Legacy, que suena a éxito instantáneo desde sus primeras imágenes. Sin embargo, tener los ingredientes adecuados no siempre lo asegura (y si no, véase Marvel’s Avengers). Pero, cuando uno junta el mundo de Harry Potter con el formato más dominante y popular de la actualidad en el campo de los videojuegos, el mundo abierto, solo nos surge una pregunta: ¿Por qué no había pasado antes? Habrá que esperar a ver el resultado de lo que ha estado preparando con bastante secretismo Warner Games, pero si el mundo de The Witcher se ha convertido de la mano de CD Projekt en un esencial de las consolas, el de J.K. Rowling no se tendría por qué quedar atrás. A priori, claro. Eso sí, ya sabemos que la escritora (que ahora no afronta precisamente su momento de mayor popularidad) no está directamente implicada en la creación de Hogwarts Legacy. Pero no nos adelantemos y vamos paso a paso ¿vale? Que dentro de poco habría un RPG basado en el universo de Harry Potter era un secreto a voces al igual que la evidencia de que era, sí o sí, una buena idea. Sin embargo, no ha sido hasta el aluvión de noticias, aupado por el cambio de generación, cuando la buena nueva llegó. Como recordareis. el Showcase de PlayStation 5 del 2020 alumbró muchas novedades en juegos y también el precio de la consola, pero aquí nos quedamos con el anuncio del Hogwarts Legacy junto a su primer tráiler. Eso sí, la fecha no se aclaró más allá del año, el 2021. Sin embargo, el título no tardó en ser retrasado al 2022 y será lanzad a finales de año, por lo que no teme competir con con Horizon: Forbidden West, Elden Ring, la secuela de Zelda: Breath of The Wild o God of War: Ragnarok. Comprados por Warner Games, el juego lo ha desarrollado Avalanche, responsables de Disney infinity. Ellos son los encargados de crear un mundo abierto a la altura de la saga. Lo que nos han prometido es un RPG con un entorno asombroso lleno de magia y criaturas y que no solo se limite a Hogwarts sino también a sus vastos alrededores, incluso a Hogsmeade, al Callejón Diagón y, por supuesto, al Bosque Prohibido. De hecho en el tráiler vemos un mundo cambiante por estaciones y realmente amplio, tanto en localizaciones de la escuela de magia y hechicería como fuera, en dónde nos esperan pequeñas aldeas con misiones secundarias y tiendas. Solo una vez analizado el juego en sí podremos saber si la compañía ha conseguido un mundo abierto a la altura de obras maestras como el Red Dead Redemption 2, el The Witcher 3 o el The Legend of Zelda: Breath of the Wild. A diferencia de estos, sin embargo, esta la capacidad totalmente personalizable de nuestro personaje y, obviamente, casa dentro de Hogwarts. La clave, luego, estará en crear un castillo rico, lleno de vida y secretos y hacer lo propio con los alrededores salvajes, donde esperamos encontrarnos muchas criaturas fantásticas. Como todo buen RPG de mundo abierto, el personaje tendrá niveles y deberá desarrollarse en diversas materias. Tendremos que aprender en las diferentes asignaturas de la escuela de pociones o hechizos y, por supuesto, a volar en escoba o a manejar animales fantásticos como el hipogrifo. Entre misiones principales y secundarias, tendremos que resolver puzles, aprobar exámenes, hacerles diversos favores a amigos, vencer en duelos o enfrentarnos a terribles criaturas. En el primer tráiler podemos ver desde mentores hasta dragones, al igual que pasadizos secretos y actividades más relajadas como tomarnos una cerveza de mantequilla en la taberna de Hogsmade. Parece que la lucha será compleja y nos permitirá usar pociones para adquirir ciertas habilidades de lucha y combinar hechizos de defensa, ataque o aturdimiento. Como bien se apresura a aclarar Hogwarts Legacy, la trama del juego transcurre a finales del siglo XIX, es decir, unos 100 años antes de la llegada de Harry Potter y medio siglo antes de la trama de Newton Scamander. Además, las continuas declaraciones de que J.K. Rowling no ha tenido mano directa en la historia y de que esta no se basa particularmente en nada suyo, hacen difícil de imaginar que vayamos a ver alguna cara conocida en el juego. Hogwarts Legacy utilizará a la escuela, a las criaturas y a los hechizos del universo pero parte de cero en cuanto a historia. Está por ver si eso es algo bueno o malo. Por un lado es un poco decepcionante pensar en que no podremos jugar o interactuar con ninguno de nuestros personajes preferidos, luchar contra Voldemort o ayudar a Scamander a capturar alguna criatura. Por el otro, igual que es de agradecer la libertad para crear un personaje, la falta de ataduras en la historia la llena de posibilidades. Ya sabemos lo decepcionantes que suelen ser los videojuegos de películas concretas, incluso de libros. Es evidente que un sandbox de mundo abierto, con una historia no del todo lineal se desarrollará mejor con libertad. Solo falta que esta sea bien utilizada. Aunque el tráiler avanza ciertos momentos de enfrentamientos, todavía no ha quedado claro el tono de la historia, si se tratará de una aventura distendida e inocente o tendrá algunos pasajes adultos y dramáticos. Aunque lo más probable es la primera opción, no queremos descartar que el juego nos dé alguna emoción fuerte. Como podéis suponer, en los foros, los aficionados han comenzado a urdir todo tipo de teorías sobre cuál puede ser el argumento. La más sólida de todas ellas es que el villano del juego es Owle Bullock, autor de Secretos de las artes más oscuras, el libro que Voldemort leyó para aprender todo sobre los horrocruxes. En cuanto a teorías, si Warner Games quiere tener algún guiño con los fans, el personaje que sí podríamos ver en la escuela es un jovencísimo Albus Dumbledore, que entró como alumno en Hogwarts en 1892. Quizás sea su entrada en la escuela y su enorme poder natural uno de los desencadenante de la historia, pero esto no deja de ser una simple especulación. Lo mismo podemos decir de Gellert Grindelwald... Si atendemos a la historia del mundo mágico, lo cierto es que no ha cambiado nada en ese siglo que separa las películas de este videojuego. Por el pasillo todavía estaría Nick Casi Decapitado, habría torneos de Quidditch, ya existiría Hogsmeade y también las varitas de Ollivander. Sin embargo, Avalanche tiene el bonito reto de llenar ese entorno de nuevos personajes inolvidables, profesores carismáticos y compañeros que nos hagan querer compartir el rato con ellos durante horas. La única pista que tenemos del argumento hace referencia a que el protagonista tendrá alguna relación con la llamada “Magia Antigua”, un elemento diferencial que lo pondrá en peligro ante fuerzas siniestras y deberá aprender a utilizar. En cuanto al precio, es evidente que habrá diferencias entre consolas. Lo más probable es que la versión de la nueva generación se encuentre alrededor de los 69 € y las de la PS4 y Xbox ronde los 59 €. Ser aficionado de Harry Potter es algo global y las ganas por este videojuego poco tienen que ver con ninguna fidelidad jugona. Por eso, estamos de suerte en decir que Hogwarts Legacy no es un exclusivo y, desde su lanzamiento, estará disponible para PC, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X y Xbox Series S. Todavía se desconocen los requisitos mínimos para jugar en PC. Todavía es evidente la apuesta por un híbrido entre generaciones. Se espera, no obstante, que la versión para PS5 y Xbox Series cuente con mejoras gráficas. Así mismo, se ha dicho que habrá elementos que aprovechen el mando DualSense de la consola de Sony. El silencio hace pensar en una mala noticia para los usuarios de Google Stadia y Nintendo Switch, de los que todavía no se ha confirmado, pero tampoco desmentido, que vayan a tener versión de Hogwarts Legacy. No obstante, si el The Witcher 3 pudo llegar a Nintendo Switch, esperamos que Warner haga el esfuerzo y adapte su juego hacia la revolucionaria consola de la casa de Super Mario :)

miércoles, 27 de julio de 2022

REINO UNIDO: Decadencia y caída

Como sabéis, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, anunció recientemente el objetivo del agresivo bloque militar liderado por EE.UU. de expandir su llamada "Fuerza de Respuesta" de la actual de 40.000 soldados a una fuerza de más de 300.000. “Mejoraremos nuestros grupos de batalla en la parte oriental de la Alianza hasta niveles de brigada”, declaró exultante. “Transformaremos la Fuerza de Respuesta de la OTAN y aumentaremos el número de nuestras fuerzas de alta disponibilidad a más de 300.000”. El anuncio, realizado al final de la cumbre anual de la OTAN, celebrada en Madrid, aparentemente tomó por sorpresa a varios funcionarios de defensa de los miembros de la OTAN , y uno de esos funcionarios calificó las cifras de "números mágicos". Stoltenberg parecía estar trabajando a partir de un concepto que se había desarrollado dentro de la sede de la OTAN en base a suposiciones hechas por su personal, en oposición a cualquier cosa que se pareciera a una política coordinada entre las organizaciones de defensa de las 30 naciones que conforman el bloque. Pero la confusión es el nombre del juego en la OTAN en estos días, con la alianza aún tambaleándose por la vergonzosa debacle afgana del año pasado e incapaz de disfrazar adecuadamente su total impotencia mostrada frente a la victoriosa operación militar rusa en Ucrania, donde no se atreven a intervenir directamente, limitándose a entregar armas al régimen fascista de Kiev, que al final terminan en el mercado negro. Es innegable que el bloque no es más que una sombra de lo que alguna vez fue, una colección patética de organizaciones militares más adecuadas para el desfile que para el campo de batalla. Pero ninguna organización militar representa más este colapso colosal en credibilidad y capacidad que el ejército británico. Incluso antes de que comenzara la actual crisis de Ucrania, el ejército británico sirvió más como objeto de burla que como modelo de profesionalismo. Tomemos, a modo de ejemplo, la visita del secretario de Defensa del Reino Unido, Ben Wallace, a Zagreb, Croacia, a principios de febrero del 2022. El presidente croata, Zoran Milanovic, acusó a los británicos de intentar incitar a Ucrania a una guerra con Rusia, en lugar de tratar de abordar las preocupaciones de Rusia, sobre el marco de seguridad europeo existente. Wallace voló a Zagreb para consultas, solo para ser reprendido por Milanovic, quien se negó a reunirse con él, señalando que solo se reunió con los ministros de defensa de las superpotencias, y agregó que “el Reino Unido ha abandonado la UE y esto le da menos importancia.” Pero Londres sigue poniendo cara de valiente a una triste realidad. Tomemos, por ejemplo, la oferta de garantías de seguridad por escrito a Suecia y Finlandia hecha por el hoy renunciante primer ministro británico, Boris Johnson. Estos compromisos fueron diseñados para reforzar la determinación de las dos naciones nórdicas mientras consideraban sus solicitudes para unirse a la OTAN. Pero la oferta británica no tenía fundamento, aunque sólo fuera porque los británicos no tenían nada en cuanto a capacidad militar viable que ofrecer a los suecos o los finlandeses. Incluso cuando Johnson ofreció la proverbial mano de ayuda a sus nuevos aliados nórdicos, el Ministerio de Defensa del Reino Unido estaba luchando con las reducciones de fuerza planificadas que harían que el ejército británico se redujera de su actual "fuerza establecida" de 82,000 a 72,500 para el 2025 (la fuerza real del ejército británico es de alrededor de 76.500, lo que refleja las continuas dificultades de reclutamiento y retención). Incluso estos números son engañosos: el ejército británico solo es capaz de generar una brigada de maniobra completamente lista para el combate (3500 a 4000 hombres con todo el equipo y el apoyo necesarios). Dada la realidad de que el Reino Unido ya está enganchado a un "grupo de batalla" reforzado del tamaño de un batallón que se desplegará en Estonia como parte de la llamada postura de Presencia Avanzada Mejorada (eFP) de la OTAN (uniéndose a otros tres "grupos de batalla" de tamaño similar” enviado por los EE. UU. en Polonia, Alemania en Lituania y Canadá en Letonia), es cuestionable si los británicos podrían siquiera lograr esta tarea limitada. El despliegue del mes pasado en Estonia de un grupo de batalla compuesto por un regimiento de infantería subraya el patetismo que define la verdadera capacidad militar británica. El 2 Rifles Battlegroup incluye las tres compañías de infantería y una compañía de apoyo de fuego integrales a la unidad, junto con elementos de apoyo de artillería, ingeniería, logística y médicos. Francia y Dinamarca proporcionan una unidad del tamaño de una compañía al grupo de batalla liderado por los británicos de forma alterna. En total, el grupo de batalla británico comprende unos 1.600 soldados y está totalmente integrado en la 2.ª Brigada de Infantería de Estonia. Dado lo que ahora sabemos sobre la realidad de la guerra moderna, cortesía de la operación rusa en curso en Ucrania, el grupo de batalla británico tendría una esperanza de vida en un campo de batalla europeo real de menos de una semana. También lo harían sus aliados en la 2ª Brigada de Infantería de Estonia. En primer lugar, las unidades carecen de sostenibilidad, tanto en términos de pérdidas de personal y equipo que podrían anticiparse si se someten a combate, o el apoyo logístico básico necesario para disparar, moverse o comunicarse en el campo de batalla moderno. La artillería es el rey de la batalla, y a los británicos y estonios les falta cuando se trata de generar suficientes tubos cerca para contrarrestar el abrumador apoyo de fuego que se espera que genere cualquier fuerza rusa hostil. La hipotética Fuerza de Respuesta de 300.000 efectivos de Stoltenberg prevé que los grupos de batalla existentes se amplíen a formaciones del tamaño de una brigada, lo que irónicamente asigna a los británicos la tarea de generar más poder de combate en un momento en que está buscando activamente reducir sus niveles generales de mano de obra. Si bien los británicos pueden raspar suficiente sustancia del fondo del barril, por así decirlo, para lograr este refuerzo proyectado, literalmente no quedaría nada para respaldar la disparatada oferta de Johnson de asistencia militar sustantiva a Suecia y Finlandia, quien a estas alturas se parece más al capitán del Titanic luego de chocar con el iceberg, dando instrucciones y actuando como si sus palabras tuvieran algún impacto, mientras su barco se hunde - al igual que el Reino Unido - irremediablemente :)

AUN NO ESTAMOS EN LA CAPACIDAD DE SABERLO: ¿Que secretos ocultan los exoplanetas?

Cuando tenía unos 10 años, cogí un libro sobre la terraformación de otros planetas. La idea de que pudiéramos crear un refugio humano en otro planeta me resultaba muy emocionante. ¿Cómo podríamos transformar algún día la pesadilla de las condiciones de invernadero de Venus en una zona templada capaz de albergar plantas y animales? ¿Podríamos llegar a Marte y vivir en burbujas oxigenadas en la superficie? Con el optimismo urgente de un crio de esa edad, imaginé que un día, y tal vez pronto, la gente estaría habitando otros planetas del sistema solar. Cuando pensaba en la vida que ya existía en otros planetas, me parecía más bien una película de ciencia ficción. La terraformación era más factible, porque era algo que los humanos podían realizar si aplicaban el plan adecuado. Ha tenido que pasar unos años para reafirmarme en ello: Puede que estemos más cerca de encontrar vida en otro lugar que de superar los retos de ingeniería que supone la terraformación de otro mundo. Como sabéis, la astrobiología es ahora un verdadero campo de estudio, no sólo una ilusión. Es emocionante pensar que algún día podamos comunicarnos con los extraterrestres o encontrar pruebas tecnológicas de seres inteligentes no terrestres, como por ejemplo, pruebas de contaminación industrial extraterrestre o de fotosíntesis. Al respecto, SETI - el instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre - comenzó en 1984 y sigue buscando señales de vida allá arriba a través de artefactos tecnológicos alienígenas, e incluso escanea en busca de señales deliberadas que los alienígenas puedan estar enviando para ponerse en contacto con nosotros. A pesar de estas posibilidades, lo más probable es que nuestros primeros indicios de vida en el espacio exterior lleguen a través de herramientas que puedan analizar las propiedades electromagnéticas, como la composición del gas que rodea a un planeta. El descubrimiento de elementos gaseosos como el oxígeno podría ser un indicador de condiciones de vida. El primer paso es encontrar exoplanetas, y se esta haciendo un buen trabajo en este sentido. Los astrónomos pueden encontrar planetas fuera de nuestro sistema solar de varias maneras, pero el método más exitoso hasta la fecha es capturar el paso del planeta entre su propia estrella y la Tierra. Cuando un planeta se desplaza por delante de su estrella, la luz estelar se atenúa en una cantidad apreciable. Este método de tránsito ha permitido a los astrónomos cartografiar miles de exoplanetas desde que descubrieron el primero hace 20 años. Mientras que este descubrimiento dejó a la gente boquiabierta en 1992, la NASA espera que nuestra galaxia contenga realmente trillones de mundos. En marzo del 2022, el número de exoplanetas confirmados superó los 5.000. Muchos de estos planetas son una mezcla de mundos rocosos y ricos en volátiles, una buena noticia potencial para los exobiólogos. Algunos de los candidatos más prometedores para albergar vida son los cinco mundos alrededor de la estrella K2-384, a unos 270 años luz de la Tierra. Esta estrella tiene una temperatura y un brillo agradables, y los planetas son rocosos. Uno de los planetas de este sistema tiene un tamaño comparable al de la Tierra. Otro candidato, WASP-17b, está a unos 1.000 años luz de la Tierra. Precisamente, la astrofísica de Cornell Nikole Lewis está utilizando el telescopio espacial James Webb para investigar este "Júpiter caliente"; el conjunto de instrumentos del Webb puede medir la temperatura, la composición química de la atmósfera y la estructura de las nubes. TRAPPIST-1 es otra estrella que alberga un sistema planetario con condiciones potencialmente adecuadas para la vida, a unos 40 años luz de la Tierra. La misión principal del telescopio Webb es observar las galaxias más tempranas y antiguas, pero los investigadores también lo utilizan para aprender más sobre estos exoplanetas, por ejemplo, identificando la mezcla de gases en las atmósferas planetarias. Y aunque Webb seguirá viendo los planetas lejanos como simples puntos brillantes en el espectro visual, sus instrumentos ayudarán a los exobiólogos a imaginar cómo podría ser o sentirse un planeta. Lo más intrigante es la capacidad de los instrumentos de a bordo -utilizando un espejo primario de 6,5 metros de diámetro y herramientas de espectroscopia infrarroja- para distinguir las condiciones atmosféricas, como la presencia de oxígeno, metano y dióxido de carbono, que podrían ser adecuadas para la vida. Una vez que telescopios como el Webb -y los telescopios espaciales Kepler, Spitzer y Hubble, ya retirados- recogen luz, los astrónomos pueden adentrarse en el espectro de luz del arco iris y medir su intensidad en diferentes longitudes de onda. Este método, denominado espectroscopia de tránsito, es la clave para descubrir la mezcla específica de sustancias químicas y elementos presentes en la atmósfera de un planeta. Los científicos disponen ahora de una muestra de exoplanetas lo suficientemente grande como para poder acotar la búsqueda de mundos habitables. En primer lugar, buscan planetas en la "zona habitable", situada dentro de la distancia orbital de una estrella doméstica en la que las temperaturas planetarias podrían permitir la existencia de agua líquida en la superficie. Pero un planeta también debe tener el tamaño adecuado, una atmósfera apropiada y orbitar una estrella estable, según la NASA. En el futuro, los telescopios podrían detectar aún más detalles de la vida, como las moléculas fabricadas por plantas o animales o la contaminación generada por seres más inteligentes. Mientras tanto, los exobiólogos se inspiran en algunas de las formas de vida más extrañas de nuestro planeta. Nuestro cómodo lugar en la Zona Ricitos de Oro (llamada así por su perfecta ubicación, a unos 150 millones de kilómetros del Sol) es el hogar de criaturas de otro mundo que prosperan incluso en las condiciones más infernales. Los respiraderos hidrotermales calentados por el magma en las profundidades del océano es donde animales como el cangrejo Yeti y el gusano de Pompeya, extraordinariamente resistente al calor, habitan a temperaturas superiores a los 371 grados centígrados. Un tipo de bacteria que se encuentra en los desiertos puede ser la campeona en sobrevivir a condiciones brutales. El calor y la radiación intensa no pueden impedir que resucite su genoma para volver a vivir, por lo que es comprensible que sea apodado el microbio Lázaro. En el otro extremo de la escala de temperaturas están los psicrófilos, criaturas que hacen de los lugares más fríos de la Tierra su hogar, como los desiertos de Alaska, Groenlandia, Svalbard e Islandia, así como los Valles Secos de la Antártida. Estos organismos bacterianos necesitan un frío inferior a -20°C para sobrevivir, y fabrican su propio anticongelante a base de proteínas. También están los tardígrados, microanimales microscópicos de ocho extremidades a los que tampoco parecen importarles mucho las condiciones ambientales de la Tierra. Los pequeños "osos de agua" están por todas partes. Los experimentos demuestran que pueden experimentar el vacío frío, deshidratado e irradiado del espacio y luego, una vez que vuelven a tener algo de humedad y calor, reanudan su vida como de costumbre. Estos extremófilos, especies que prosperan más allá de los límites que puede soportar la mayoría de la vida en la Tierra, podrían ser los homólogos de las formas de vida en exoplanetas que consideramos demasiado duros para albergar vida. "La investigación de los extremófilos también tiene implicaciones para los estudios del origen de la vida y la búsqueda de vida en otros cuerpos planetarios y celestes", escriben los autores de un estudio de 2019 sobre estas raras criaturas. Los extremófilos han sido probablemente la forma de vida dominante durante la mayor parte de la historia de la Tierra, señalan los autores, porque la vida existía mucho antes de que se desarrollaran nuestros actuales niveles de oxígeno y condiciones templadas. Al vivir en un planeta repleto de vida en cada rincón, sólo podemos imaginar cuántos otros planetas pueden ofrecer hogares ideales. Aunque 5.000 exoplanetas son suficientes para empezar, todavía hay entre 100.000 y 200.000 millones de planetas en nuestra galaxia que esperan ser explorados. Y vaya a saber uno cuantas formas de vida albergaran... Y ello no es ciencia ficción :)
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