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miércoles, 13 de febrero de 2019

DONALD TRUMP: La banalidad del mal

Como parte de la locura colectiva en el que se desenvuelve el equipo de impresentables elementos que rodean a Donald Trump - empeñados como están en desatar una conflagración mundial - han conseguido que los EE.UU. abandone el Tratado sobre misiles nucleares de rango intermedio (INF) firmado con Rusia en 1987 y que salvaguardaba a Europa y al resto del mundo de una carrera armamentista entre ambas potencias. Esta es una noticia particularmente mala para los europeos, ya que pone nuestras vidas en riesgo debido a las irresponsables decisiones tomadas por el actual inquilino de la Casa Blanca que nos retrotrae a la época de la Guerra Fría, porque conlleva a una nueva generación de misiles nucleares estadounidenses estacionados en el continente. De una manera irracional, los EE. UU. han vuelto a incumplir su palabra, eliminando otro pilar de la arquitectura global para la reducción de armas. Como sabéis, hace unos días Trump en su infinita ‘sabiduría’, anunció grotescamente el retiro de su país de dicho tratado de armas nucleares "durante 180 días" - lo que, desde una perspectiva militar, debe interpretarse que es para siempre - acusando sin prueba alguna a Rusia de haberla incumplido: "EE.UU. suspenderá todas sus obligaciones en virtud del Tratado INF y comenzará el proceso de retiro, el cual se completará en seis meses, a menos que Rusia destruya todos los misiles, lanzadores y equipos que violen el acuerdo", afirmó Trump a través de un comunicado. En reciprocidad, el Presidente ruso Vladimir Putin, lamentando que EE.UU. no haya querido respetar el tratado, afirmo al día siguiente que se vería obligado a seguir su ejemplo: “Como los estadounidenses han declarado que suspenden su participación en el acuerdo, nosotros también lo suspendemos”, dijo Putin durante una reunión televisada con ministros extranjeros y de defensa. Asimismo, agrego que Rusia comenzará a trabajar en la creación de nuevos misiles, incluidos los hipersónicos, y pidió a sus ministros que no inicien conversaciones de desarme con Washington ya que se niegan a responder a tales requerimientos. “Hemos repetido, durante varios años, y hemos planteado constantemente una pregunta sobre conversaciones sustantivas sobre el tema del desarme”, dijo Putin. “Vemos, que en los últimos años ellos no han apoyado nuestras iniciativas” indicó. El líder ruso enfatizó, sin embargo, que Moscú no desplegaría estos misiles de rango intermedio ya sea en Europa o en cualquier parte del mundo “si antes no lo hacía los EE.UU.” que como sabéis, ya lo viene realizando, siendo este el verdadero motivo por el cual se retiro del tratado. Este aumento de las tensiones entre Moscú y Washington era totalmente evitable según los analistas, pero las intenciones de los EE. UU. demuestran claramente que ello es precisamente lo que buscaban . La culpa del deterioro de la situación la tienen aquellos desequilibrados mentales escapados de algún hospital psiquiátrico que ahora dictan la política exterior en la administración de Trump, en particular su asesor de Seguridad Nacional John Bolton - al que The Washington Post recientemente califico como “un asesino en serie realmente peligroso” recordando la ocasión que guardaba granadas de mano listos para estallar en su escritorio en el Departamento de Estado - quien dentro de su paranoia llego a la conclusión de que “desafiar a los rusos en el continente europeo apuntándoles con misiles nucleares a lo largo de sus extensas fronteras, es la mejor manera para tratar con ellos los problemas bilaterales” (?). Lo cierto es que Casa Blanca esta ‘indignada’ por la modernización de los arsenales nucleares rusos, en especial de su temible misil de crucero, el '9M729', que según afirma, supera el umbral de vuelo de 500 km establecido en el tratado que prohibió específicamente el desarrollo, despliegue y prueba de misiles con base en tierra con un rango entre 500 km y 5,500 km (310-3,400 millas). En respuesta, Moscú ha negado reiteradamente que ello sea cierto, pero la propaganda estadounidense dentro de su vomitiva y repugnante histeria antirrusa desplegada en los medios de comunicación al servicio del Pentágono, pretende convencernos de lo contrario. De hecho, el desarrollo de esta poderosa arma ha irritado tanto al gobierno de Trump que el año pasado, la embajadora de Estados Unidos ante la OTAN, Kay Bailey Hutchison, advirtió a Rusia que si no detenía su desarrollo, la OTAN se vería obligada a "atacarla", aunque no dijo como. Si bien más tarde Hutchison dio marcha atrás de su absurda y ridícula amenaza, dijo a modo de excusa que no pretendía ‘sugerir’ un ataque preventivo contra Rusia, pero el comentario subrayó la gravedad de la situación y ese deseo oculto que ya no quieren disimularlo. La pregunta obvia es: ¿tienen los EE. UU. motivos legítimos para preocuparse por este misil de crucero, uno de los últimos en una serie de nuevos sistemas de armas desplegados por el ejército ruso? Bueno, si tenían un motivo de preocupación real, perdieron deliberadamente varias oportunidades para examinarlo ellos mismos. De hecho, cuando Moscú invitó al Secretario de Estado de los EE. UU., Mike Pompeo, para asistir a una presentación pública en la que los militares rusos estaban dispuestos a responder cualquier pregunta que tuvieran acerca del misil, los estadounidenses rechazaron asistir al evento, lo que podría haberlos convencido a pensar dos veces antes de deshacerse de un tratado de control de armas histórico. En este punto, hubiera sido reconfortante escuchar algunas voces europeas imparciales que pensaban acerca del tema. Después de todo, en el caso de que se de otra carrera armamentística entre EE. UU. y Rusia, el continente europeo se verá obligado de nuevo a llevar un gran peso en la espalda ya que estará en primera línea de combate. A pesar de los riesgos que ello implica, lastimosamente los líderes europeos abordaron el tema desde el punto de vista de Washington, repitiendo aquel libreto previamente preparado de que Moscú “está violando el INF” cuando ello no es cierto, ya que los únicos que lo han hecho siempre y ahora con mayor razón, son los estadounidenses. La canciller alemana, Angela Merkel, por ejemplo, sin proporcionar un solo fragmento de evidencia, dijo : " Para nosotros está claro que Rusia ha violado este tratado ... lo importante es mantener abierta la ventana para el diálogo" asumiendo inmediatamente que “la culpa de Rusia” parece ser el motivo que evita que se de cualquier tipo de negociaciones productivas. ¿Pero qué hay detrás de la locura manifiesta expresada reiteradamente por los EE.UU.? Para tener una idea más clara de lo que está motivando exactamente ese comportamiento imprudente por parte de Washington, es esencial recordar que el retiro de la administración Trump de la INF es solo el último de una larga serie de movimientos agresivos contra Rusia. De hecho, esta no es la primera vez que Washington rompe un acuerdo de armas con Moscú. En el 2002, el gobierno de Bush puso fin al Tratado de Misiles Antibalísticos (ABM, por sus siglas en inglés) firmado en 1972, que mantuvo un pacto de no agresión entre los mayores rivales nucleares de la Guerra Fría. A partir de ahí todo ha sido cuesta abajo para las relaciones bilaterales. Con la eliminación del Tratado ABM, tanto Bush como Obama procedieron a construir unilateralmente, a pesar de las repetidas ofertas de Moscú para cooperar en el sistema, un escudo de defensa antimisiles de EE. UU. en Europa del Este, a lo largo de la frontera rusa. En mayo del 2016, la OTAN anunció que su base de defensa antimisiles en Rumania estaba en pleno funcionamiento. Tras el anuncio, Mikhail Ulyanov, jefe del departamento de control de armas del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, advirtió que el sistema de defensa antimisiles de EE. UU. no solo amenazaba el equilibrio estratégico entre las potencias nucleares, sino que los lanzadores en Rumania podrían ser fácilmente equipados con misiles nucleares, convirtiendo así el escudo ‘de defensa’ en una espada contra Rusia en cualquier momento. En otras palabras, Washington ahora está acusando hipócritamente a Moscú de violar un tratado de control de armas que ellos mismos han violado sistemáticamente durante años. Pierre-Emmanuel Thomann, un analista de geopolítica de la Universidad de París, dijo que "este es el resultado deseado que estaba buscando Washington, que ya había decidido de antemano salir del tratado, independientemente de las posibles concesiones de Moscú. Los EE.UU. ya desestabilizaron el equilibrio nuclear cuando decidieron salir del tratado ABM en el 2002, y al ver un mapa, se puede comprobar fácilmente que está instalando bases de misiles en todo Eurasia, intentando cercar a Rusia y China ", dijo Thomann. Esto nos lleva a otra posible razón por la cual el gobierno de Trump tomó la apresurada decisión de abandonar el tratado INF, y esto se debe a los grandes avances realizados por los chinos en los últimos tiempos. El año pasado, por ejemplo, una empresa china completó el lanzamiento exitoso de un misil supersónico - para alarma de los EE.UU. - que según el gobierno chino podría competir en los mercados internacionales. China, que no está sujeta a las condiciones establecidas por la INF, ha tenido una modernización vertiginosa de sus arsenales desde entonces. Sí los EE.UU. se convirtieron en una amenaza existencial para Beijing cuando la administración Obama anunció una doctrina que posibilito el incremento de las fuerzas navales de los EE.UU. en aguas del Pacífico, especialmente en zonas que China considera como suyas, disputándole el control del Mar Meridional, no puede esperar que con esa actitud confrontacional pueda llevar a los chinos junto a los rusos, a firmar un nuevo tratado de control de armas favorable a sus intereses, y si cree que con sus amenazas va a conseguir sus objetivos, lo esta haciendo de la peor manera posible. Cualquiera que sea la causa que lo ha llevado por ese camino abiertamente agresivo buscando con ello mantener la supremacía global en coordinación con la Unión Europea - que se comporta como un vasallo impotente y genuflexo fiel a las ordenes de su amo - EE.UU. debe asumir su culpa en la peligrosa inestabilidad de las relaciones globales que se vive el día de hoy. Sus recientes fracasos en Ucrania, Corea del Norte, Siria y Afganistán solo lo estimulan a crear nuevas áreas de conflicto como en Venezuela, creyendo que esta vez la suerte le será propicia para sus viles intereses. Konstantin Kosachev, jefe de la comisión de asuntos exteriores en la cámara alta del parlamento ruso, resumió adecuadamente el destino del mundo tras la última retirada de los EE.UU. del pacto de reducción de armas. “Felicito a todo el mundo”, dijo Kosachev al Senado ruso. “Los EE.UU. con su actitud suicida solo han dado otro paso hacia su destrucción total” aseveró. Y no le falta razón. La decadencia americana es irreversible pero hay quienes se niegan a aceptar la realidad, por lo que harán todo lo posible para evitar que llegue ese momento, así se carguen antes al mundo. Entre Trump, Pence, Pompeo y Bolton ... vaya banda de desequilibrados que tenéis montada :)

SONY XPERIA XZ4: El poder en tus manos

La mayor feria de telefonía móvil del planeta está cerca, y se acrecienta el ritmo de filtraciones de los teléfonos que pretenden darse cita en el MWC 2019 . Uno de ellos es el Sony Xperia XZ4, la siguiente generación de líderes de catálogo de los nipones y que ya hemos conocido por partes, aunque ahora tenemos una visión más global. Una última filtración sobre este futuro Sony Xperia XZ4, que muestra una potencia similar a la esperada para la versión china del modelo, se acaba de poner sobre la mesa. Una en la que el XZ4 aparece con 6GB de RAM y dos opciones de almacenamiento: 64 y 256 GB de memoria interna. Pero veamos qué otros datos se han filtrado sobre el futuro Sony Xperia XZ4. Como decimos, no son pocos los datos filtrados sobre el Sony Xperia XZ4, y es que tenemos ante nosotros incluso las medidas del terminal. Un XZ4 que no será pequeño, con 166,9 x 72,4 x 8,3 milímetros y con un peso de 188 gramos. Ni será pequeño ni será ligero, aunque habida cuenta de sus 6,55 pulgadas, no esperábamos que fuese lo contrario. La pantalla FullHD viene con una resolución de 3.360 x 1.440 píxeles, el ratio 21:9 que se había filtrado con anterioridad y que llegaría con tecnología OLED con esquinas redondeadas. Tendríamos, por tanto, un gran teléfono para el consumo de contenidos multimedia, desde cine y series hasta vídeos cortos en plataformas como Youtube. El procesador no aparece filtrado aunque sí su velocidad, 2,84GHz que invitan a pensar en un Snapdragon 855 de 7nm con o sin conectividad 5G, y es otro dato aún no revelado que llegaría acompañado de 6GB de RAM y dos opciones de almacenamiento: 64 y 256 GB, además de una bandeja para tarjetas microSD con espacio máximo por determinar. También hay espacio para hablar de las cámaras del teléfono, que aparecen anotadas con una configuración triple para la espalda y sencilla para el frontal. Si los datos son correctos, tendríamos 52 megapixeles, 26 megapíxeles y 8 megapíxeles en la parte trasera del Xperia XZ4, y 24 megapíxeles en la parte frontal. Aunque, como ya comentamos, los 52 megapíxeles nos generan algunas dudas. Con Android 9.0 Pie a bordo, supuestamente oculto tras la capa propietaria de los Sony Xperia, el XZ4 debe aterrizar con 3.900 mAh. de batería, supuestamente con carga rápida Quick Charge 4+, y contar con lector de huellas. Ya veremos si insertado en la pantalla, en la parte trasera o finalmente en un lateral, sobre el botón de encendido. En sus colores blanco, negro y púrpura, el Sony Xperia XZ4 debe presentarse el MWC 2019 (que tendrá lugar en Barcelona a finales de febrero) , entonces saldremos de dudas sobre todas sus características. Pero mientras tanto, esta filtración es un buen bocado que echarse a la boca :)

AUDI E-TRON GT CONCEPT 2020: Conéctate al futuro

Como sabéis, de ser residuales y poco apreciados los coches electricos han pasado a convertirse en objeto de interés de muchos futuros clientes. Quieras o no, serán los vehículos que poblarán nuestras calles dentro de unos años. Por eso, hay que prestar mucha atención a las novedades en este segmento. Precisamente Audi nos trae la tercera variante e-tron: GT Concept. Se trata de un coupé de cuatro puertas que hizo su debut en forma de prototipo 100% eléctrico con la intención de llegar al mercado aproximadamente dentro de dos años. Por el momento, la firma de los cuatro aros le declara una potencia de 434 kW, el equivalente a unos 590 CV. Se trata de la versión más deportiva, con una apariencia baja, ancha y con una gran distancia entre ejes. Mide 4,96 metros de largo, 1,96 metros de ancho y su altura es de tan sólo 1,38 metros. Para mejorar su dinámica de conducción y mantener unas prestaciones de auténtico deportivo, la carrocería se ha fabricado según el principio de construcción multi-material. Por ejemplo, el techo es de carbono, muchos de los componentes son de aluminio y otros tantos elementos de acero de alta resistencia. La tecnología de este modelo se ha desarrollado en íntima colaboración con Porsche, aunque el diseño es 100% Audi. Ofrece una línea de techo descendente hacia la zaga al mismo tiempo que el habitáculo también se estrecha a media que fluye hacia atrás. Los pasos de rueda y la línea de cintura están bien marcados y aporta numerosas soluciones aerodinámicas para mejorar la eficiencia y la estabilidad a altas velocidades. Tiene un fondo plano, rejillas de ventilación en los pasos de rueda y un difusor trasero de los de verdad. La marca no ha proporcionado datos respecto al coeficiente aerodinámico pero explica que se ha trabajado con especial esmero el apartado aerodinámico en el túnel de viento. A diferencia de los dos anteriores e-tron, éste ofrece una nueva visión de la característica parrilla frontal Single Frame, con una forma un poco más ancha. La mitad superior está pintada en el color de la carrocería y, como ya es habitual en los modelos de Audi Sport GmbH, el entramado es de tipo panal de abeja como en los Audi RS. Las entradas de aire de grandes dimensiones enfrían los conjuntos de batería y frenos, mientras que el capó imita a dos de los últimos prototipos de la firma: el Aicon y el PB18 e-tron. El concept car monta llantas de 22 pulgadas con neumáticos en medida 285/30 y frenos carbonocerámicos de alto rendimiento. Cuenta además con faros matrix LED con luz láser para la iluminación frontal. En la trasera se puede observar una franja LED que cruza toda la zaga agrupando por sus costados a los grupos ópticos también con tecnología LED. Gracias a sus 2,9 metros de batalla, el interior del e-tron GT Concept ofrece una buena dosis de versatilidad gracias a sus 5 asientos. El salpicadero está enfocado hacia el conductor para mejorar el manejo y la visibilidad de las diferentes opciones que propone. La consola central mantiene el diseño de líneas rectas del salpicadero que parece estar dividido en dos zonas bien marcadas. Tecnológicamente monta los últimos avances de la marca alemana, como el cuadro de instrumentos completamente digital o la pantalla de infoentretenimiento con un acabado black-panel. Esta pantalla se usa como sistema multimedia y de información, con distintas pantallas destinadas a la conducción eléctrica entre otras. Todas las funciones se controlan a través de la misma pantalla táctil con respuesta háptica. Con este concept car los diseñadores han recurrido al uso de materiales sostenibles. Para la tapicería de los asientos y otras superficies se utiliza cuero sintético, descartando cualquier cuero de tipo animal. De la misma forma, tejidos hechos con fibras recicladas se usan en los cojines de los asientos, así como en los reposabrazos y en la consola central. La ausencia de motor térmico hace que este e-tron GT ofrezca dos compartimentos para el equipaje: el maletero delantero, situado bajo el capó, dispone de 100 litros de almacenaje, mientras que el maletero trasero hace lo propio con una capacidad de 450 litros. De otro lado, monta dos motores eléctricos independientes, uno en cada eje, que aportan tracción a las cuatro ruedas y una potencia total de 434 kW, el equivalente a unos 590 CV hecha la conversión. Acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,5 segundos y de 0 a 200 km/h en sólo 12 segundos. La velocidad máxima está limitada a 240 km/h para maximizar la autonomía. Una autonomía teórica superior a los 400 km según el ciclo de homologación WLTP. La energía proviene de una batería de iones de litio con una capacidad superior a los 90 kWh situada a los largo de todos los bajos del vehículo entre el eje delantero y el trasero. Gracias a esta disposición se consigue rebajar el centro de gravedad del vehículo y así mejorar sus cualidades dinámicas. Otra de las sorpresas es que incorpora dirección a las cuatro ruedas, un hecho que mejoran aún más su agilidad y la estabilidad direccional. La batería puede ser cargada de diversas maneras: con un cable que se conecta bajo la tapa situada en la aleta delantera izquierda o por medio de inducción sin cable con el sistema Audi Wireless Charging. Con la recarga por inducción a una potencia de 11 kW podremos cargar el e-tron GT durante la noche. Sin embargo, si usamos la carga por cable puede ser mucho más rápida: equipa un sistema de 800 voltios que en apenas 20 minutos puede recargar hasta el 80% del total de su capacidad (unos 320 km de autonomía). También puede utilizar otros puntos de recarga con menores voltajes sin ningún problema. Como sabéis, Audi empezó su ofensiva 100% eléctrica con el debut mundial del SUV Audi e-tron eléctrico en septiembre del 2018. Según el comunicado lanzado por la marca, para el 2025 Audi contará con un total de 12 modelos completamente eléctricos en los mercados mundiales más importantes y espera cubrir un tercio del total de ventas con vehículos EV. Los SUVs dentro de esta oferta incluirán al Audi e-tron y al e-tron Sportback, que se presentaran este año. Además, también habrá una gama de modelos eléctricos con disposición clásica de la carrocería, es decir, Avant y Sportback. Así, la firma alemana pretende cubrir todos los segmentos más relevantes del mercado, desde el compacto hasta la categoría de los coches más grandes y lujosos. En cuanto al Audi e-tron GT Concept, se convertirá en un modelo de producción en serie hacia finales del 2020 para comenzar con las entregas iniciales a sus clientes a principios del 2021 :)

miércoles, 6 de febrero de 2019

AFGANISTAN: El Síndrome de Vietnam

Es la guerra más larga de los EE.UU. que nos ha costado gran cantidad de "sangre y dinero", reconocen en la propia Casa Blanca, pero de nada ha valido. Y es que a la luz de los resultados - nada halagadores por cierto - las señales indican que Washington finalmente está aceptando una nueva derrota histórica en Afganistán comparable a la ignominiosa Guerra de Vietnam. "Las intensas negociaciones entre los estadounidenses y los talibanes (un grupo terrorista que controla gran parte del país) pueden poner fin a una guerra de casi 18 años en Afganistán emprendida por los EE.UU. y que es imposible de ganar" afirma The New York Times. Se han programado más conversaciones en las próximas semanas para consolidar los detalles del acuerdo, pero se sabe que EE. UU. retirará sus 14,000 soldados del país durante el próximo año sin ninguna garantía de reciprocidad por parte de un enemigo triunfante, quien impuso sus condiciones y cuyas fuerzas se encuentran a las puertas de Kabul. Esa humillante retirada unilateral aún no es oficialmente admitida por Washington, pero los analistas creen que los EE.UU. han aceptado finalmente la demanda de los talibanes para que salgan todas las tropas extranjeras. En el apogeo de la guerra, las fuerzas invasoras estadounidenses llegaron a contar en el terreno hasta con 100.000 efectivos. Pero a pesar de ese impresionante número, no tenia manera alguna de contrarrestar la creciente insurgencia. Incluso contando con un adicional de 8,000 soldados de la OTAN y miles de mercenarios privados presentes en Afganistán que apoyaban al gobierno títere respaldado por EE.UU. en Kabul, pudieron impedir que al final, solo controlasen nominalmente la asediada capital y sus alrededores, por lo que tuvieron que comprender que el juego sórdido había terminado. Zalmay Khalilzad, Representante Especial de los EEUU. en Afganistán, durante la última ronda de conversaciones celebrada en Doha, Qatar, trató de presentar ilusamente un "marco acordado para un acuerdo de paz" que depende de que los talibanes cumplan tres temas: un alto el fuego; el inicio de unas negociaciones con el gobierno colaboracionista de Kabul; y una promesa para no permitir que Afganistán se convierta en un refugio de grupos terroristas. Como era de esperar, diversos medios de comunicación citan que los talibanes no se sienten comprometidos con las demandas de los EE.UU., ya que al saberse triunfantes en esta guerra de agresión propiciada por Washington, han rechazado cada uno de ellos por lo que a los estadounidenses, sabiéndose derrotados, solo le ha quedado como única opción aceptar que sus tropas deben ser repatriadas de todas maneras. De nada valió que la Casa Blanca busque presentar esta rendición como un "acuerdo" aparentemente bilateral para intentar salvar la cara, cuando la realidad es que su retirada representa un fracaso absoluto de su política intervencionista. Ryan Crocker, un ex embajador de EE.UU. en Afganistán, lo expresa con acritud. Washington solo trata de ocultar la verdad, mientras firma "los términos de la rendición". Él compara la retirada de los EE.UU. de Afganistán a la humillante derrota y fuga desordenada que las fuerzas estadounidenses sufrieron al final de la guerra de Vietnam a mediados de la década de 1970, cuando abandonaron precipitadamente el país como podían cuando los vietnamitas ingresaban en Saigon. “Entonces, como ahora, estaba claro que al ir a la mesa con los terroristas talibanes significa que hemos perdido; por mas que quieran negarlo ahora, estamos negociando los términos de nuestra rendición con un enemigo al cual nosotros armamos en un principio”, opinó Crocker en The Washington Post. Como sabéis, la derrota estadounidense en Indochina dio lugar al Síndrome de Vietnam, que conllevó a una grave pérdida de la confianza nacional y un declive de su influencia internacional. La guerra en Afganistán ya ha superado la duración de la debacle de Vietnam en casi ocho años. Si bien el número de muertos entre las fuerzas estadounidenses es mucho menor, el costo financiero de Afganistán es potencialmente ruinoso. Se estima que se han invertido hasta $ 2 billones del dinero de los contribuyentes para librar la guerra en ese país, aunque los logros estratégicos son completamente nulos. No solo eso, sino que el lanzamiento de la "Operación Libertad Duradera" en octubre del 2001 por parte de la administración del Criminal de Guerra George W. Bush fue el catalizador de una llamada "guerra contra el terror " global que afectó a varios países. Se calcula que el costo financiero total de esas guerras es de alrededor de $ 5 billones, o casi un cuarto de la espiral de la deuda nacional de los EE.UU. A costa de la pérdida de miles de vidas humanas - ‘daños colaterales’ ocasionados por los indiscriminados bombardeos de los drones asesinos sobre la población civil en sus operaciones ‘antiterroristas’- la guerra de agresión a Afganistán y sus operaciones "antiterroristas" en otros lugares, han provocado millones de muertos y cientos de miles de víctimas, una incontrolable ola de refugiados y la aniquilación de naciones enteras, que al final solo han generado mas conflictos y la propagación del terrorismo. Las tasas de suicidio y la autodestrucción patológica entre los veteranos de EE. UU. que prestaron servicio en Afganistán (e Irak) están fuera de las listas y tendrán un perjuicio a largo plazo en la sociedad estadounidense durante generaciones. El síndrome afgano perseguirá a los EE.UU. durante décadas de la misma manera que lo hizo en Vietnam. Lo más despreciable es el completo despilfarro y la inutilidad de sus operaciones. Cuando Bush ordenó que las tropas ingresaran a Afganistán a finales del 2001, se suponía que debía ser una venganza por “los ataques terroristas” contra los EE.UU. el 11 de septiembre (cuando todo el mundo sabe ahora que se trato de un operativo de bandera falsa organizado por la CIA para ‘justificar’ el intervencionismo estadounidense en Medio Oriente) No importa, que las ‘evidencias’ que vinculaban esos ataques con Afganistán y otros países de la región no existían en lo absoluto. Era el pretexto buscado para enviar tropas allí y apoderarse de su petróleo, como sucedió en Irak. Los talibanes, que habían estado en el poder en Afganistán desde 1996 -paradójicamente con el apoyo estadounidense - fueron derrocados por quienes los financiaron al distanciarse de ellos e instalaron un gobierno títere. Pero pocos años más tarde, los talibanes controlan casi todo el territorio afgano, y pueden llevar a cabo ataques mortales contra las fuerzas colaboracionistas respaldadas por EE.UU., incluso en la propia capital, Kabul. Ahora solo una cuestión de tiempo para que los talibanes se hagan con todo el poder en Afganistán - una vez que las tropas estadounidenses y sus aliados de la OTAN terminen por irse - e inicien una sangrienta purga pidiendo cuentas a los colaboracionistas que no consigan escapar y que no estarán a salvo de su venganza. Richard Haass, ex planificador senior del Departamento de Estado de los EE. UU., admitió: "Los talibanes han llegado a la conclusión de que solo es cuestión de tiempo para que los EE.UU. se cansen de mantener tropas en un país lejano y de gastar $ 45 mil millones al año en una guerra pedida de antemano". Por ello tienen poca necesidad de comprometerse y solo esperan su retirada” Lo irónico de todo esto es que los talibanes fueron entrenados y armados hasta los dientes por los EE.UU. a finales de la década de los 70 para luchar contra los soviéticos que habían ocupado Afganistán e instaurado un régimen respaldado por Moscú. Los estadounidenses calcularon alegremente que iba a ser ‘el Vietnam soviético’ pero se equivocaron. Si bien los talibanes triunfaron y expulsaron a los rusos, una vez dueños del país, rompieron con los estadounidenses e instauraron un régimen de terror, creando las condiciones para otra guerra de larga duración para Washington, quienes se sintieron “traicionados” y decidieron acabar con ellos, pero fracasaron en toda regla y tuvieron que admitir su ignominiosa derrota luego de una costosa y larga guerra. Los talibanes siempre han afirmado que nunca van a negociar con una administración títere respaldada por Estados Unidos en Kabul, encabezada por el colaboracionista Ashraf Ghani, cuya cabeza ya tiene precio. Al igual que su predecesor, Hamid Karzai, los talibanes los ven como traidores y corruptos, dignos de ser ejecutados apenas sean capturados por su actitud rastrera y servil hacia los estadounidenses, por lo que si no huyen junto con sus amos, serán colgados cuando los talibanes entren en Kabul, tal como hicieron con el prosoviético Mohammad Najibulá en 1996. El hecho de que los EE.UU. hayan abandonado a su suerte al régimen colaboracionista de Kabul al hablar directamente con los talibanes ignorando las peticiones de sus ‘aliados’, es una concesión crucial de Washington. Al hacerlo, están admitiendo efectivamente que los insurgentes son los que realmente mandan en el país. Toda esa ridícula explicación de Washington acerca de su apoyo a un "diálogo intra-afgano" y la búsqueda de un "acuerdo de paz integral " es solo retórica hueca y sin valor alguno. Como recordareis, el mes pasado, Donald Trump ordenó a la mitad de las tropas estadounidenses en Afganistán, a retirarse. Se dice que esta impacientado por el enorme desgaste financiero de una guerra interminable. Su orden de retirar las tropas antes de la última ronda de negociaciones en Qatar habrá sido tomada por los talibanes como una prueba más de que los estadounidenses saben que están completamente derrotados. Sorprendentemente, voces prominentes en Washington - incluso de su propio partido - argumentan que, a pesar de la calamidad humana y el alto costo que representa mantenerlos en Afganistán, las tropas estadounidenses “deben permanecer allí por tiempo indefinido”. Para tal efecto, el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, quiere aprobar una ley que prohíba una retirada. El comité editorial de The Washington Post, que refleja el punto de vista del establishment opuesto a Trump, advirtió por su parte: “El acuerdo tentativo de la actual administración con los talibanes podría hacer que Afganistán vuelva al caos” ¿"Regreso al caos"? ¿Y como esta ahora? Afganistán, conocido como el cementerio de los imperios que se atrevieron a invadirlos, está demostrando que los estadounidenses están enloquecidos por el caos que ellos mismos instauraron en el país y que los arrastrará a la ruina :)

SAMSUNG GALAXY A9 PRO (2019): Vive el momento

Samsung se pasó el año pasado evitando abrazar el 'notch', pero en este 2019 todo indica que va a convertir al agujero en la pantalla en una de sus señas de identidad. Desde China conocimos hace unos días al Galaxy A8s, ahora el fabricante surcoreano repite con un modelo prácticamente igual pero con otro nombre y enfocado a los mercados internacionales. Se trata del Galaxy A9 Pro (2019), el gama media con triple cámara y pantalla agujereada 'Infinity-O' de Samsung. El próximo 20 de febrero conoceremos los nuevos modelos del Galaxy S10 y este Galaxy A9 Pro (2019) podría bien hacerse pasar como uno de sus hermanos menores. El agujero es un añadido que permitirá a Samsung reducir todavía más los marcos frontales. Aún así las líneas de diseño siguen siendo bastante similares a lo que hasta ahora la marca nos ha ido ofreciendo. El lector de huellas se mantiene en la parte trasera y el cuerpo del dispositivo está realizado en cristal. La triple cámara trasera se ubica en posición vertical en la zona superior izquierda. Y a todo esto, llega sin jack de 3.5mm. Samsung explica que este A9 Pro es el primer móvil en ofrecer la pantalla 'Infinity-O' y en cierta manera está en lo cierto. Su desembarco llega solo unos días después que el A8s, pero mientras aquel está destinado totalmente a China, este A9 Pro ya ha llegado a Corea y probablemente lo veamos en más mercados. La pantalla elegida es un panel de 6,4 pulgadas con resolución FullHD+de 2340 x 1080 píxeles. En cuanto a la tecnología de la pantalla, según las características oficiales, sería un panel PLS TFT LCD. Un cambio respecto al A8s que se había anunciado con panel Super AMOLED. En el interior del Galaxy A9 Pro encontramos un procesador Snapdragon 710 de ocho núcleos junto a 6GB de memoria RAM. De momento la versión anunciada llega con procesador de Qualcomm, pero es bien conocido que Samsung alterna entre los chips Snapdragon y sus propios procesadores en función del modelo y el mercado. Para el almacenamiento, contamos con 128GB de los cuales quedarán libres 109.3GB. Para la batería, tenemos una cantidad de 3.400 mAh que se cargarán a través del puerto USB tipo C. Aunque se espera que tenga algún tipo de carga rápida, no se ha especificado cuál. A nivel de software, este Galaxy A9 Pro ofrecería las mismas funciones que hemos visto en anteriores dispositivos. Aunque para el Galaxy S10 se esperan diversas mejoras, por lo que no se descarta que este Galaxy A9 Pro también las pudiera recibir. En cuanto al apartado fotográfico, tenemos una triple cámara con un sensor principal de 24 megapíxeles y una lente de apertura f/1.7. Acompañando se encuentra un sensor de 10 megapíxeles para telefoto que permite un zoom óptico 2X y un tercer sensor de 5 megapíxeles para la realización del modo retrato. Por parte de la cámara frontal, tenemos un sensor de 24 megapíxeles ubicada en el agujero de la pantalla. Samsung añade un pequeño anillo de luz para indicar que la cámara frontal está en uso. En cuanto a su coste y disponibilidad, el Samsung Galaxy A9 Pro (2019) ya se puede reservar en Corea del Sur a un precio de 599,500 KRW, lo que equivale a unos 472 euros. Pero debemos tener en cuenta que el Galaxy A9 llegó a finales del año pasado a un precio oficial de 599 euros, por lo que entendemos que este modelo Pro estará considerablemente por encima. El modelo llega en azul, gris y verde y estará disponible a finales de febrero :)

STARSHIP TROOPERS: Un clásico que podría volver como serie de televisión

Ed Neumeier está decidido a recuperar una de las obras que le llevaron al estrellato, y se ve que no pierde el tiempo, ya que junto a Paul Verhoeven, el director del clásico “Starship Troopers” pretende recuperar el universo de Robert A. Heinlein para seguir explotándolo más de tres décadas después, pero en un formato muy diferente por el que se hizo conocido. En efecto, en una reciente entrevista con HN Entertainment, el cineasta hablaba de la popularidad que han adquirido en estos últimos años los reboots y remakes, por lo que no se cerraba a la posibilidad de seguir la norma con la historia de Johnny Rico y compañía. “Creo que es posible”, confesaba. “Estamos negociando hacer una serie de televisión basada en esa idea” afirmó. Neumeier sin embargo es consciente de los errores que se cometieron en el pasado, y los problemas a los que se podría enfrentar el proyecto debido al remake que también está preparando Sony. “Bueno, tengo sentimientos encontrados al respecto (al reboot) porque creo que lo que hicimos con la primera Starship es casi irrepetible”. La idea pasaba por narrar una historia sin principio ni final, algo que cree imposible de replicar de cara al nacimiento de una saga. Establecí la estructura de Starship Troopers cuando la estaba escribiendo; la estructura de las películas de propaganda de la Segunda Guerra Mundial que los estudios hicieron entre 1941 y 1944”, explicaba. “Ya no se habla más de esas películas, pero tenían una estructura muy particular y fueron hechas durante un conflicto y no tenían un punto final.” Sin embargo existe una posible vía para readaptarlo, aunque no demasiado interesante para él. “Me imagino que podrías hacer una nueva película que fuera una versión más seria del libro sin el comentario político, pero no sé si eso me interesa tanto”, confiesa. “El espectáculo de las criaturas gigantes y el ridículo derramamiento de sangre, todo eso, no sé si en este mundo de CGI donde puedes hacer todo eso muy fácilmente viendo a un montón de criaturas peleando no es lo suficientemente interesante para mí en este momento. Pero a otras personas les podría gustar” aseveró. Al respecto, espera recuperar al reparto original (o una parte, porque la primera película ya había sacrificado muchos de sus personajes), comenzando con Casper Van Dien, quien interpretó al soldado Johnny Rico. En la primera y la tercera película. “He escrito todo tipo de cosas con Casper interpretando a Johnny Rico en estos días, y es un placer escribir porque él encarna a ese personaje, ofrece más de lo que puedes pensar. El tono del universo viene un poco con él, creo que es porque es sumamente atractivo, tiene este comportamiento de “tipo que puede hacer todo”, que es exactamente el personaje de Johnny Rico, y es una gran parte de la marca Starship Troopers, hemos olvidado que en el pasado, a veces se puede reiniciar un trabajo, pero a veces simplemente no parece correcto” puntualizó. Ed Neumeier probablemente se refiere a las secuelas de la primera película que escribió, que no tuvieron mucho éxito. La franquicia se convirtió luego en una animación por computadora con dos películas estadounidenses-japonesas, donde básicamente siguió siendo la misma historia: en un futuro cercano, bajo un régimen militar, el ejército lucha contra los arácnidos e insectos gigantes. Sea de una forma u otra parece que el regreso de “Starship Troopers” ya es inevitable. Ahora solo queda saber si estará al nivel de una película considerada por muchos como un icono de culto para todo un género. Quizás la comparación con la producción cinematográfica de Sony le termine beneficiando :)
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