El mundo acaba de ser testigo de un patético espectáculo como lo fue el aparatoso accidente sufrido por el discapacitado físico y mental de Joe Biden - manipulado a su antojo por Deep State- tropezando tres veces al subir las escaleras del Air Force One. Si bien al final se levanto rápidamente y saludo antes de ingresar a la nave, es indudable que este decrepito anciano de 78 años ha vuelto a sembrar las dudas sobre su frágil estado de salud y da la razón a muchos analistas que ya lo habían advertido durante la campaña electoral que si saldría elegido, no terminaría su periodo presidencial. Pero allí no acaban los problemas para Biden ya que ni bien asumió el cargo, arremetió furiosamente y sin motivo alguno contra China y Rusia, dando a entender que su desequilibrio mental se esta acentuando que lo hace aun mas peligroso. En efecto, al atacar rabiosamente el carácter moral del presidente de Rusia y el historial de derechos humanos de China, Biden abrió la puerta a un examen crítico de la problemática historia de EE.UU. por lo que no puede considerarse como un ejemplo a seguir. Como recordareis, el inquilino de la Casa Blanca definió su administración con el mantra de que “EE.UU. ha vuelto”, insinuando un regreso a lo que él y sus partidarios creen que fueron “los días felices” del mandato del Criminal de Guerra y musulmán encubierto Barack Hussein Obama, quien junto con la Gran Ramera del Apocalipsis Hillary Clinton desataron una serie de agresiones en el mundo, lo cual fue cortado bruscamente por Donald Trump, motivo por el cual lo atacaron sin piedad a través de los poderosos medios de comunicación al servicio del establishment. En un esfuerzo por regresar a aquellos aciagos dias, Biden ha adoptado una agenda ambiciosa que busca agresivamente promover e instalar a EE.UU. como una nación “indispensable” del mundo, aunque ya se encuentra desde hace mucho en decadencia, siendo China y Rusia quienes están ocupando su lugar, para furia de Washington que no sabe como detenerlos y por ello recurre a las amenazas y ataques personales a sus lideres. No es de sorprender por ello, en el lapso de menos de 24 horas, Biden y su principal asesor de política exterior, el secretario de Estado Antony Blinken, lograron socavar las mismas políticas que buscaban promover a través de una combinación de posturas narcisistas y simple incompetencia diplomática. Al insultar al presidente ruso Vladimir Putin, Biden puso las relaciones entre EE.UU. y Rusia en su peor postura desde la Guerra Fría. Y Blinken, durante la reunión inicial de la administración Biden entre EE.UU. y China, logró desatar la ira y la rabia de Beijing al renunciar a cualquier pretensión de normas diplomáticas y atacarlos agresivamente sobre una serie de temas que tocaban su soberanía. El colapso de lo que pasó por una posición coordinada de confrontar diplomáticamente tanto a Rusia como a China ha dejado a EE.UU. luchando para navegar a través de los escombros de su propia política naufragada. Se suponía que un enfoque controlado para tratar con Moscú y Beijing serviría como ancla de la nueva formulación de la política de seguridad nacional de Biden. En cambio, el barco de estado estadounidense ha sido arrojado a la deriva, incapaz de gobernar mientras una tormenta diplomática de su propia creación se cierne sobre él. La Casa Blanca publicó recientemente un documento, titulado "Guía provisional de seguridad nacional", que describía sus prioridades políticas para ayudar a dar forma y dirigir el trabajo de los diversos departamentos y agencias estadounidenses encargados de implementar la seguridad nacional y la política exterior. Este documento no tiene precedentes en los 35 años de historia de implementación de la Ley Goldwater-Nichols de 1986, que ordenó que la Casa Blanca produjera un documento de “estrategia de seguridad nacional” cada cuatro años para ayudar a racionalizar el gasto de defensa de los EE.UU. Normalmente,la Estrategia de Seguridad Nacional se produce a través de un proceso interinstitucional que tarda varios meses en completarse. La administración Biden, al decidir publicar una guía provisional mientras el documento principal aún se está redactando, está marcando la importancia de separar las políticas de su administración de las de su predecesor. De esta manera, la publicación de esta guía provisional subraya el sentido de urgencia que existe dentro de la administración de Biden para volver a su política abierta de confrontación, así ello conduzca a la guerra. De esta manera, mientras promueve el mantra de que " EE.UU. ha vuelto”, la guía provisional se esfuerza por destacar el hecho de que, si bien el corazón de la política de Biden se centra en la noción de "reconstruir mejor ", la América que Biden heredó opera en un mundo que es muy diferente al que existía cuando Biden se desempeñó como vicepresidente de Obama. “No podemos pretender que el mundo puede simplemente ser restaurado a la forma en que era hace 75, 30 o incluso cuatro años", escribió Biden. “No podemos simplemente volver a como eran las cosas antes. En política exterior y seguridad nacional, al igual que en política interior, tenemos que trazar un nuevo rumbo. Este "nuevo curso", como lo describió Biden, debe "lidiar con la realidad de que la distribución del poder en todo el mundo está cambiando, creando nuevas amenazas". Para Biden, las principales amenazas que se plantean a Estados Unidos provienen de dos naciones. “China, que se ha vuelto rápidamente más asertiva. Es el único competidor potencialmente capaz de combinar su poder económico, diplomático, militar y tecnológico para montar un desafío sostenido a un sistema internacional estable y abierto”. En tanto, la identidad de la segunda amenaza no debería sorprender a nadie que haya seguido la política exterior de EE.UU. durante los últimos 20 años. "Rusia sigue determinada a mejorar su influencia global y desempeñar un papel disruptivo en el escenario mundial ", afirmó Biden. “Tanto Beijing como Moscú han invertido mucho en esfuerzos destinados a controlar las fortalezas de EE.UU. y evitar que defendamos nuestros intereses y aliados en todo el mundo " aseveró. “La guía provisional” estableció tres objetivos de política principales para la administración Biden al enfrentar tanto a Rusia como a China. La primera es que EE.UU. " defienda y nutra las fuentes subyacentes de la fuerza estadounidense, incluida nuestra gente, nuestra economía, nuestra defensa nacional y nuestra democracia en casa”. El segundo es "Promover una distribución favorable del poder para disuadir y evitar que los adversarios amenacen directamente a los EE.UU. y nuestros aliados, inhiban el acceso a los bienes comunes globales o dominen regiones clave ". Por último, pero no menos importante, EE.UU. buscará “ Liderar y mantener un sistema internacional estable y abierto, respaldado por fuertes alianzas democráticas, asociaciones, instituciones multilaterales y reglas ". Pero en el lapso de menos de 48 horas, la administración Biden logró socavar groseramente los tres objetivos. La lastimosa entrevista de Biden a George Stephanopoulos de ABC News es una cuestión de registro histórico que demuestra meridianamente su desequilibrio mental en toda su magnitud. En efecto, este despreciable criminal que tiene las manos manchadas de sangre en Siria, se atrevió a insultar al Presidente ruso Vladimir Putin al responder a una serie de preguntas, violando las normas diplomáticas que sostienen que los jefes de estado proyectan un mínimo de discreción al hablar unos de otros, aunque sólo sea por el hecho de que finalmente en algún momento ambos deberán reunirse y discutir los asuntos en persona. Como observó astutamente el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, “las declaraciones del señor Biden sobre el señor Putin no encajan con un presidente, y que este salga y use tales comentarios contra el presidente de un país como Rusia es realmente inaceptable, no algo que pueda ser pasado por alto". Como era de imaginar, ante tal afrenta expresada por Biden, a respuesta de Rusia fue inmediata y decisiva. En una medida sin precedentes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia llamó a su embajador en EE.UU. para " consultas ", una clara señal de que Moscú estaba reconsiderando su relación, o la falta de ella, con Washington, algo que no se veía desde los tiempos de la Guerra Fría. Asimismo, el señor Putin, en una aparición en la televisión rusa, adoptó un enfoque más diplomático al responder a los insultos de Biden y señaló que le deseaba que tenga “buena salud”. Pero el presidente ruso también usó el dicho de un niño, traducido aproximadamente como “todo lo que digas sobre los demás es lo que eres tú mismo ”, para subrayar su opinión de que las declaraciones de Biden no eran más que un reflejo de los propios problemas inherentes de EE.UU. El líder ruso planteó asimismo el uso de armas nucleares por parte de EE.UU. contra Japón, así como su historia de esclavitud de negros y genocidio sufrido por los nativos americanos como ejemplos de la torturada historia de EE.UU. sobre la injusticia. Pero si Biden creía que las relaciones entre Washington y Moscú volverían al punto de partida luego del insulto contra el líder ruso, Putin rápidamente descarto esa idea. "Las autoridades estadounidenses en general buscan ciertas relaciones con nosotros, pero solo en áreas en las que EE.UU. está interesado y en sus propios términos " ,dijo Putin. “Creen que somos como ellos, pero no lo somos. Nuestros códigos genéticos, culturales y morales son diferentes. Sin embargo, sabemos cómo proteger nuestros intereses. Trabajaremos con ellos, pero solo en áreas que nos interesen y en términos que consideremos favorables. Tendrán que tenerlo en cuenta, a pesar de los intentos de frenar nuestro desarrollo, las sanciones y los insultos. Nos guiaremos por nuestros intereses nacionales a la hora de impulsar las relaciones con todos los países, incluido EE.UU.”, concluyó. Si el objetivo de Washington era minimizar la capacidad y el deseo de Moscú de ser menos disruptivo hacia los objetivos de la política estadounidense, entonces Biden consolidó su absoluto fracaso. Sobre China, la guía provisional indicó que el objetivo de EE.UU. era "prevalecer en la competencia estratégica" para permitir que superase a una China más autoritaria a largo plazo". Un elemento clave de esta estrategia dependía de que EE.UU. invirtiera “en nuestra gente, nuestra economía y nuestra democracia. Al pretender restaurar “la credibilidad” de EE.UU., la administración Biden busca asegurar de que sean ellos y no, China, "quien establezca la agenda internacional”. La disparatada idea de que la “democracia” estadounidense sirva como la base de la política de seguridad nacional y extranjera no fue solo una frase descartable, sino una parte fundamental de la guía provisional. “Construir mejor”, enfatizó el documento de orientación, “requiere que nos comprometamos a revitalizar nuestra propia democracia. Los ideales estadounidenses de democracia, igualdad y diversidad son una fuente de ventaja fundamental y duradera, pero no son un hecho. Aceptar esa ventaja significa estar a la altura de las promesas fundamentales de nuestra nación, fortalecer y renovar nuestros procesos e ideales democráticos, y demostrar con nuestras acciones que la democracia es esencial para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo”. Pero el paso en falso de Biden ya había abierto la puerta a una refutación muy pública y creíble de la narrativa de la ridícula “democracia” estadounidense por parte del presidente ruso Putin. Al día siguiente, Anthony Blinken allanó el camino para un ataque similar esta vez contra China. Blinken adoptó una postura de confrontación durante sus comentarios de apertura en las conversaciones de alto nivel entre Washington y Beijing en Anchorage, Alaska, reprendiendo al máximo diplomático chino, Yang Jiechi, y al consejero de estado Wang Yi, por el historial de su país en materia de derechos humanos, como si EE.UU, fuera un ejemplo a seguir. Cuando llegó su turno para hablar, Yang declaró que EE.UU. dada su inocultable decadencia ya no podía "hablar con China desde una posición de fuerza", exigiendo que Washington dejara de promover su propia versión de “democracia” en un momento en que Estados Unidos estaba envuelto en medio de una serie de descontento racial y político dentro de sus fronteras. Yang continuó dando una conferencia a Blinken, señalando que “existen muchos problemas dentro de los EE.UU. con respecto a los derechos humanos, lo cual es admitido por ellos mismos. Estos problemas, dijo Yang, estaban “profundamente arraigados desde hace siglos y no solo surgieron en los últimos cuatro años, como Black Lives Matter, aquel grupo terrorista creado para atacar expresamente al gobierno de Donald Trump” Si la supuesta superioridad de la “democracia” estadounidense se consideraba como el argumento central de la nueva política preconizada por Biden, su desliz diplomático con relación a Rusia y China, ha dejado en claro su absoluta orfandad. El hecho es que si Biden quiere vendernos ese cuento, seria mejor entonces que primero ponga en orden su casa antes que criticar a otras naciones ¿no os parece?
Samsung ha renovado la gama media y media/alta con tres teléfonos: el Samsung Galaxy A52, el Galaxy A52 5G y el Galaxy A72. El que nos ocupa en esta oportunidad, el ultimo de ellos - el Samsung Galaxy A72 - hace gala de una pantalla Super AMOLED de 6,7 pulgadas con resolución Full HD+ a la que se le suma la tasa de refresco de 90 Hz, una buena noticia para la gama a la que pertenece el teléfono. Además, el móvil incluye lector de huellas bajo el panel y aprovecha en gran medida el frontal; a excepción del minúsculo agujero para la cámara delantera, justo en el centro del área superior. En términos de potencia, el móvil incluye un procesador de ocho núcleos que, por las especificaciones que corrobora Samsung, debería de tratarse del Snapdragon 720G; bastante potente, aunque con algo de antigüedad a sus espaldas (es de enero del 2020). Junto al SoC parten 6 u 8 GB de memoria RAM, a elegir; junto a 128 o 256 GB de almacenamiento. La memoria SD también está presente: resulta posible ampliar el espacio hasta en 1 TB. Por detrás observamos un módulo fotográfico de aspecto rectangular que atesora una cuádruple cámara trasera: principal de 64 megapíxeles con OIS y apertura f/1.8; gran angular de 12 megapíxeles y apertura f/2.2; teleobjetivo con sensor de 8 megapíxeles, zoom 3x y apertura f/2.4 (sin OIS); y una cuarta cámara macro de 5 megapíxeles y apertura f/2.4. Por delante el Samsung Galaxy A72 esconde bajo el agujero practicado en la pantalla una cámara frontal de 32 megapíxeles con apertura f/2.2. No sólo viene equilibrado en potencia y prestaciones fotográficas, el Samsung Galaxy A72 también ofrece buena autonomía sobre el papel gracias a sus 5.000 mAh de capacidad. El móvil incluye carga rápida de 25 W, USB C2.0 y no prescinde de NFC. Además, dispone de altavoces estéreo firmados por AKG, WiFi de doble banda, Bluetooth 5.0, resistencia al polvo y agua IP67, Bluetooth 5.0 y Android 11 junto a la capa personalizada One UI 3.1. En cuanto a su coste y disponibilidad, el Samsung Galaxy A72 ya está a la venta en Europa a los siguientes precios: Samsung Galaxy A72 6/128 GB: 449 euros y el Samsung Galaxy A72 8/256 GB: 509 euros :)
Cada vez más escasos a causa de la persecución al que son sometidos, los rinocerontes habitan algunas zonas de África y en el sur de Asia. Ante todo, cabe destacar que la palabra “rinoceronte” proviene de los términos griegos rhino (nariz) y kera (cuerno), y significa, literalmente, “nariz cornuda”, aludiendo a los característicos cuernos en el hocico, que son, además, un valorado trofeo y la razón principal de su caza. Son herbívoros y tienen una piel gruesa y resistente, de entre 1,5 y 5 centímetros de grosor, formada por capas superpuestas de colágeno. La familia de los rinocerontes se caracteriza por su gran tamaño, siendo de las pocas especies consideradas como megafauna aún existente, junto con elefantes e hipopótamos. Todas las especies pueden sobrepasar como mínimo la tonelada de peso, pero tienen cerebros relativamente pequeños para su tamaño corporal (entre 400 y 600 gramos). Los rinocerontes tienen una visión muy pobre y sus ojos están situados a ambos lados de su cabeza. Con un oído muy fino, y las orejas son de tipo tubular, moviéndose rápidamente, pueden percibir los sonidos y la dirección de donde provienen. En compensación, su sentido más desarrollado es el olfato; la cantidad de tejido olfativo en el hocico supera al tamaño del cerebro. Se conocen cinco especies diferentes: el rinoceronte blanco, el negro, el de la India, el de Sumatra y el de Java. De todas las especies, el rinoceronte negro se encuentra en grave peligro de extinción. Viven en desiertos, matorrales y sabanas en África, con las mayores poblaciones en Namibia, Sudáfrica, Kenia y Zimbabwe. En la década de 1960, más de 100.000 rinocerontes negros vivían en estado salvaje, pero 30 años de caza furtiva agresiva acabó con el 98% de los animales. A mediados de la década de 1990, solo quedaban 2.354 rinocerontes negros. A pesar de que la población se recuperó lentamente entre 2012 y 2018, el rinoceronte negro no está fuera de peligro, según Jacques Flamand, líder del proyecto Black Rhino Range Expansion del World Wildlife Fund. “Hay tres subespecies de rinoceronte negro, una está casi amenazada y las otras dos en peligro crítico”. El rinoceronte negro se alimenta de hojas de arbustos, de varias plantas y de árboles no muy altos. Por cierto, su color no es negro sino gris. Muchas veces parece marrón por la tierra y arena de los lugares donde vive que se le pega al cuerpo. Los rinocerontes negros pesan alrededor de 1.500 kilos y son más pequeños que los rinocerontes blancos, que habitan también en este continente. Gracias a los programas de conservación y reintroducción de rinocerontes, su número se ha recuperado ligeramente. En estos momentos se calculan unos 5.000 que habitan sobre todo en el cono sur de África. Su área de distribución se extiende además por el este de África, donde habitan en las llamadas “zonas protegidas”, Se podría pensar que allí podrían estar a salvo, pero lamentablemente no es así. En los últimos dos años han muerto ilegalmente en Namibia más de cien rinocerontes. Muchos de ellos en el Parque Nacional de Etosha y en zonas cercanas. La caza furtiva mata miles de ejemplares cada año y constituye la amenaza principal para todas las especies de rinoceronte. El objetivo son sus cuernos destinados a la venta en el comercio ilegal, que alcanzan un valor de hasta tres veces el del oro en el mercado negro. Por algunos cuernos de rinocerontes se han pagado más de medio millón de euros. Sus usos son variados. El más conocido es para remedios supuestamente curativos en la práctica de la medicina tradicional de Asia, incluida la cura del cáncer. Se les otorga también poderes afrodisíacos. Pero está claro que no tienen tales propiedades, ya que están formados de queratina, el mismo material que las uñas. A ello hay que agregar que en diversos países de Oriente, del Asia y del norte de África se utilizan también para fabricar puñales ceremoniales. No cae duda que las autoridades deben poner mas empeño en combatir la caza furtiva de estos indefensos animales antes que sea demasiado tarde :(
Una carta filtrada del Secretario de Estado Antony Blinken muestra que EE.UU. está buscando desesperadamente una resolución al conflicto afgano por ellos provocado y es que luego de décadas de infructuosa intervención militar en el país para combatir a los talibanes, han tenido que admitir su derrota y no saben como salir del lugar, aunque es indudable que será de la forma mas vergonzosa posible. Ya el año pasado, Washington se vio obligado a iniciar un acuerdo con los talibanes, que controlan prácticamente todo Afganistán, dejando en poder de los colaboracionistas sostenidos por los EE.UU. únicamente algunas zonas de Kabul, la asediada capital. El acuerdo parece bastante sencillo: si los talibanes se abstuvieran de atacar a los invasores estadounidenses y negociaran la paz con el gobierno títere afgano (que no es parte de las conversaciones ya que no tiene voz ni voto alguno), EE.UU. cumpliría la promesa de retirar sus tropas del país antes del 1 de mayo. Todo parecía un poco idealista, sin embargo, fue el resultado de lo que es un esfuerzo de casi dos décadas a través de un atolladero imposible de ganar: el epítome, podría decirse, de la máquina de guerra perpetua de los EE.UU. Por supuesto, la naturaleza curiosa del acuerdo ha significado que Washington no se limita a empacar y salir sin preguntas, dejando al gobierno colaboracionista afgano a merced de los talibanes, ávidos de venganza. No es de extrañar precisamente que haya aparecido en los medios esa carta filtrada por Blinken, que sugiere que la Casa Blanca se está esforzando por negociar algún tipo de paz entre los talibanes y Kabul. En pocas palabras, es un intento de no hacer que la retirada de los EE.UU. sea vergonzosa - que lo es - cuando el grupo islamista inevitablemente comienza a tomar el control de todo el país en lo que Blinken denominó una "ofensiva de primavera". No cabe duda que cuanto antes Washington quisiera darle la espalda al conflicto por ellos originado, pero no puede hacerlo de la manera que quisiera. Cabe destacar que el final de su desastrosa guerra en Afganistán no presenta opciones fáciles para el discapacitado físico y mental de Joe Biden. Si aún no estaba claro, ahora se sabe que es completamente imposible de ganarla. Si bien el acuerdo de paz fue algo típico de Trump, la mera consideración de incluso negociar un acuerdo con los talibanes es un testimonio del hecho de que ellos han sido los triunfadores del conflicto, habiendo mantenido el rumbo de una guerra de desgaste contra el invasor y sus colaboracionistas durante 20 años. Ahora, EE.UU. que no tiene opción alguna de ganar, está buscando una forma de crear una coexistencia pacífica entre el grupo combatiente islamista y el gobierno títere impuesto por los invasores - algo materialmente imposible - permitiendo de esta forma que Washington se vaya “y salve las apariencias” intentando ocultar su ignominiosa derrota. Los talibanes podrían tener motivos para estar de acuerdo con esto, pero no para mantenerlo. Y esto deja dos resultados potenciales: o Biden incumple su palabra por lo que el acuerdo de paz se rompe y la guerra continúa o se avanza en las conversaciones entre los talibanes y el gobierno títere, pero con el tiempo a su favor al sentirse triunfadores, nuevamente la guerra continuaría hasta acabar completamente con los colaboracionistas que sin el apoyo de Washington, terminarían siendo exterminados en poco tiempo. No hay motivos para que los talibanes sean aclamados en Occidente, ya que fue ampliamente asociado en la mente de la gente con el operativo de bandera falsa de la CIA del 11 de septiembre, para “justificar” el intervencionismo estadounidense en la región y apoderarse de sus ingentes recursos de gas y petróleo, como sucedió en Irak. Sin embargo, lo desagradable de esta situación en que pasa por alto la realidad más matizada de que su comportamiento que es una reacción a décadas de intromisión estadounidense en Afganistán y su trágica historia como pieza de ajedrez entre EE.UU. y la URSS. Nunca se ha tenido en cuenta el hecho de que Washington alentó al Islam fundamentalista en Afganistán como una fuerza reactiva anticomunista. Simplemente no se anticipó cómo esto algún día sería contraproducente, ya que al final se convirtieron en sus enemigos. Y es por eso que, luego de 20 años de insurgencia, los talibanes nunca se han rendido ni han perdido su determinación de luchar. Independientemente de las ideas, el objetivo de los combatientes talibanes es simple: quieren recuperar su país y son capaces de aprovechar la absoluta depravación de las condiciones en Afganistán, incluida la pobreza, la desesperación y la desilusión, para fomentar un sentimiento orgánico que los sigue impulsando su regreso, no importa cuántas veces el país sea bombardeado por los estadounidenses que se encuentran en retirada. Una de las realidades más devastadoras que representan los talibanes y con los que EE.UU. busca apresuradamente llegar a un acuerdo, es que, debido a las frágiles estructuras políticas de Kabul, la organización tiene un amplio apoyo legítimo en la población ya que es visto como una fuerza que lucha desde hace décadas contra la invasión estadounidense y que además debido a su fuerza, no puede ser eliminada por la vía militar. Es el mismo escenario que se vivió en Vietnam; se trata de la reacción de todo un país contra la ocupación extranjera. Por lo tanto, Washington no tiene opción alguna de ganar y solo le queda retirarse de un país al que con sus incesantes e indiscriminados bombardeos destruyo a su antojo, pero que al final no le sirvió para nada. Sin embargo, ¿cómo lo haría sin sufrir vergüenza o provocar la furia neoconservadora de que Afganistán quede nuevamente a merced de los talibanes? Y ahí radica el esfuerzo por intentar “asegurar” una paz imposible. Esta última iniciativa tiene como objetivo incorporar pacíficamente a los talibanes dentro de “las propias estructuras democráticas” de Afganistán y alentarlo a ganar influencia a través de los votos en lugar de la violencia. Pero este ridículo esfuerzo se trata más que nada para evitar que EE.UU. se vea como el gran derrotado en el conflicto, que de lograr un resultado realista. Y hay que plantearse la pregunta: ¿cómo los traidores colaboracionistas podrán coexistir “pacíficamente” con los talibanes en la “nueva” Afganistán sin recibir el castigo que merecen por su traición al haberse unido al invasor que hoy los abandona? Asimismo ¿cómo se puede lograr que un grupo islamista militante sea parte de “un sistema democrático” importado de Occidente y ajeno a las tradiciones afganas que fue instaurado mediante las armas por los estadounidenses y que no ha dado ningún resultado? ¿Estamos contemplando aquí solo una opción valida es aquella donde que los talibanes toman el poder por la fuerza militar y liquidan a los colaboracionistas hasta no dejar a ninguno con vida? Ellos no van a pactar con traidores - ya lo han adelantado - y el final del conflicto terminara con un baño de sangre de aquellos que traicionaron a su país y colaboraron con el enemigo estadounidense. Por supuesto, eso no significa que los talibanes no estén de acuerdo con ese trato. Es absolutamente de su interés hacerlo, porque significa que los invasores estadounidenses ciertamente se irán. Y una vez que ello suceda, nadie podrá detener a los talibanes para castigar a quienes apoyaron a Washington, formando parte de ese gobierno títere. Pero, ¿resistirá el trato la prueba del tiempo? De ninguna manera. Porque si Biden decide finalmente no irse, veremos más de lo mismo, lo que significa que se seguirá gastando sangre y esfuerzo estadounidenses en este conflicto imposible de ganar, ya que los talibanes ya se han alzado con la victoria. Controlan todo el país y mantienen sitiada a la capital desde hace mucho tiempo. No es de extrañar que el final del conflicto este a su alcance: sería simplemente conquistar Kabul por la fuerza apenas las tropas estadounidenses abandonen el lugar, y el tiempo juega a su favor. Ante esta situación, no hay resultado favorable alguno que pueda exhibir los EE.UU. para intentar disimular su fracaso por lo que ese acuerdo de paz que busca implementar es en gran parte falaz ya que simplemente trata de ocultar su vergonzosa derrota. Afganistán es un caso perdido para ellos y buscan el momento de abandonarla a su suerte :(
Tras unos días de rumores, Nikon anuncio oficialmente que está desarrollando una nueva cámara mirrorless de tipo profesional que llegará a los consumidores este año, la cual se llamará Nikon Z9 y, como se esperaba, será el buque insignia de la japonesa en el 2021 prometiendo una calidad y poder sin igual. Además de anticipar que representa un salto significativo en tecnología y desempeño, el fabricante japonés aseguró que la Z9 reúne las tecnologías innovadoras para ofrecer el mejor rendimiento de imagen fija y video en la historia de Nikon. Asimismo, la cámara brindará la máxima usabilidad, lo que ofrecerá una experiencia de imagen sin precedentes, desde la captura hasta el flujo de trabajo, con lo que superará a las cámaras sin espejo y las réflex digitales (DSLR) anteriores, por lo que se ubicará por encima de la Nikon Z7 II y la Nikon Z6 II, compitiendo con la increíblemente avanzada Sony A1. La firma adelantó pocos detalles sobre las características que tendrá la cámara, aunque confirmó que la emblemática montura Z fue adaptada para dar vida al dispositivo. De acuerdo con la única imagen disponible, parece ser una mezcla entre la Z7 sin espejo y la D6, una DSLR de fotograma completo. Sin embargo, Nikon aclaró que la apariencia [final] de la cámara podría diferir. De otro lado, se confirma que el nuevo sensor será tipo CMOS apilado y diseñado para el formato FX. También se presentará una nueva tecnología de procesador que estará pensada para dar soporte a los 8K de grabación de la cámara. La nipona dice que esto ayudará a suplir las necesidades de una gran variedad de profesionales, desde la fotografía a la cinematografía. Lastimosamente la compañía aún no ha revelado mayor información y con respecto a las demás características, Nikon se ha quedado callado, tan solo anunciando que será el modelo más poderoso y ofrecerá una experiencia de captura única con un flujo de trabajo nunca antes visto. En cuanto a su disponibilidad, se decía inicialmente que llegaría recién a finales de año, aunque otros rumores indican que será “en el otoño del 2021”, en otras palabras, en algún momento entre septiembre y noviembre. En relación a su precio, la última especulación del cual se tiene conocimiento es que la Nikon Z9 costaría entre $ 6,000 y $ 7,000, lo que lo colocaría en un territorio similar al Sony A1 (cuyo precio es de $ 6,500) aunque repetimos, nada esta confirmado. La compañía japonesa probablemente está dando esta información por fragmentos para mantener a los usuarios de la marca pegados a sus sistemas y avisar que siguen optando a ser líderes del mercado fotográfico. Aunque pueda parecer extraño - más si se considera que otras compañías mantienen en sigilo el desarrollo de sus productos hasta estrenarlos de manera oficial- Nikon suele adelantar así el lanzamiento de sus cámaras de gama alta. Estaremos atentos a más detalles para darlos a conocer próximamente ¿vale? :)
La mítica escudería italiana ha presentado su nuevo monoplaza para la temporada 2021. En efecto, el nuevo coche de la escudería Ferrari llega con varias novedades, con una parte trasera completamente renovada y un motor más potente, que junto a los cambios aerodinámicos, debe aumentar su velocidad punta en recta y reducir la resistencia al aire. Muy cambiado desde adelante hasta atrás y con elementos realmente llamativos, el SF21 muestra un trabajo de revisión exhaustivo que se ha realizado en Ferrari sobre el coche del año pasado. Lo que más destaca en lo estético es la publicidad de Phillip Morris en un nuevo tono, que quizá pretende ilustrar los 'brotes verdes' que esperan en la Scuderia en cuanto al rendimiento general. En la parte delantera, sigue el morro grueso, de estructura piramidal, algo que ya se sabía, ya que no había 'tokens' o fichas disponibles en para invertir en esa zona. A cambio, en Maranello han decidido rediseñar en lo posible los pilares de unión de la nariz con el ala delantera, creando dos túneles laterales (a lo lados del dedo frontal más estilizado ahora) que recuerdan a los de Racing Point del 2019, antes de cambiar al diseño Mercedes por completo. También se asemejan al diseño de Red Bull, que sigue con esa misma estructura gruesa. Por debajo, hay unos nuevos 'turning vanes' que enlazan con la capa inicial del los pilares de ala y ya no son en forma de branquia, como los del año pasado. La zona del eje delantero deja ver unas suspensiones completamente carenadas en los triángulos y reposicionados, así como unas nuevas alas en cascada en la zona de la salida del 'conducto S', justo encima del número delantero, con unos aletines que recuerdan mucho a los de Red Bull en esa zona, aunque más sofisticados en el caso de Ferrari. La toma lateral deja ver un rediseño completo de la zona media, con nuevos 'bargeboards' y entrada de los pontones, con los direccionadores horizontales que enmarcan la boca de los pontones de nuevo cuño. El superior tiene un pronunciado escalón con el que se crea un canal para acelerar el aire hacia el tobogán trasero. Esta entrada enmarcada es de invención Ferrari (2017) y parecen haber dado un nuevo giro a esa solución, copiada en estos últimos años a lo largo y ancho de la parrilla. Esta es una de las prioridades del departamento aerodinámico, mejorar la carga vertical y reducir la resistencia general del coche al avance, uno de los grandes lastres del 2020. La zona de los pontones, mucho más estrecha y de caída súbita hacia el motor, recuerda mucho más que su predecesor a la línea inaugurada por Red Bull y Mercedes hace ya un par de temporadas. En toda esa zona, detrás del escudo de Shell, el SF21 ya parece un coche en la vanguardia de la parrilla. El voladizo que se crea al carenar los brazos de la suspensión trasera, con una parte muy excavada en el suelo, en la zona que pega con la caja de cambios (ha sido reducida al máximo), trata de optimizar la carga que se ha perdido con el corte del suelo obligado por el reglamento del 2021 en todos los coches. La solución recuerda mucho a la adoptada por Red Bull y Mercedes, lo que parece positivo. Hay otros detalles como el halo, ligeramente más curvo, o una toma de admisión superior remozada, que pretenden sumar a la eficiencia aerodinámica y una mejor refrigeración del motor, que lo necesitará con un turbo más pequeño y que trabaja a un mayor régimen que su antecesor. Al respecto, Enrico Gualtieri, Jefe de Motores afirma: "Como ingenieros de motores, la temporada pasada produjo una imagen clara de dónde estábamos en pista y ese fue nuestro punto de partida. Fue esa conciencia, combinada con nuestra determinación, nuestras habilidades y las de nuestros socios, lo que llevó a la creación de la unidad de potencia 065/6 para la temporada 2021" expresó."Adoptamos un enfoque sistemático, con todos los departamentos (diseño, simulación, desarrollo, seguimiento) trabajando juntos para encontrar todas las oportunidades de mejora. Junto con nuestros colegas en el lado del chasis, trabajamos mucho en el diseño de la unidad de potencia, para hacer que el diseño general del automóvil sea lo más eficiente posible. Con el motor de combustión interna, nos enfocamos en aumentar su nivel de eficiencia térmica, en conjunto con nuestro socio Shell, y esto ha producido una mejora en el tiempo de vuelta que estimamos en más de una décima de segundo (combustible). También estamos llevando a cabo un mayor desarrollo en el sistema híbrido y la electrónica, con el fin de revisar y optimizar todos los componentes. Todo ello en una temporada en la que el tiempo en el banco de pruebas de las unidades de potencia se ha reducido aún más" aseveró. Por su parte, Enrico Cardile Jefe de chasis agregó: "Cuando comenzamos el proyecto SF21, nuestra primera tarea fue identificar en qué área del automóvil deberíamos enfocarnos para lograr un cambio radical. Optamos por la zaga, diseñando una nueva caja de cambios y un nuevo sistema de suspensión. Esto, además de los esfuerzos de nuestros colegas de la unidad de potencia, ha llevado a una parte trasera mucho más ajustada. También analizamos el sistema de refrigeración, aumentando la efectividad del radiador central y diseñamos el cuerpo con más ‘lavado descendente’. La aerodinámica fue una de las áreas afectadas por los cambios de regulación destinados a reducir la capacidad de generar carga vertical, a fin de no ejercer demasiada presión sobre los neumáticos. Por eso, cuando comenzamos a desarrollar la aerodinámica del automóvil, nos propusimos dos objetivos: recuperar más carga aerodinámica de la que se perdió con las regulaciones y reducir la resistencia. Debido a la normativa, fueron posibles cambios menos drásticos en la parte delantera del automóvil. Entonces, desarrollamos un nuevo alerón delantero que funciona en conjunto con un nuevo concepto de nariz, pero el chasis en sí y la suspensión son diferentes a los del SF1000 del año pasado" apuntó. No cabe duda que tras su presentación la cautela sea máxima y también la expectación desde la presidencia de John Elkann, muy atento a todo lo que sucede en la 'Scuderia' en los últimos tiempos, y presente muchos días en la fábrica. En Italia hay quien considera que podría ser una de las últimas oportunidades de Mattia Binotto - ingeniero en jefe y director del equipo de la Scuderia Ferrari en Formula 1 - para remontar el vuelo y devolver a Ferrari a la cabeza de nuevo, aunque ese parece siempre un rumor permanente en el equipo con más presión de cuantos existen, por afición y por historia :)