DIABLO 2 / REIGN OF THE WARLOCK: Una edición realmente infernal
Hay franquicias donde tocar el legado es arriesgarse a recibir críticas, y Diablo 2 está en lo más alto de esa lista. Hace unos días, Blizzard lanzó Reign of the Warlock, la primera expansión nueva de Diablo 2 Resurrected desde Lord of Destruction, que trae una clase adicional (Warlock) que estará también en Diablo 4 e Immortal. Eso sí, Blizzard ha estrenado este DLC con una promesa implícita de que, si sale bien, puede que haya más expansiones en un futuro. Se trata de la octava clase que llega a Diablo 2, algo que no ocurría desde el año 2001 cuando salió al mercado la expansión Lord of Destruction. A nivel jugable, el productor jefe del juego, Matthew Cederquist, destaca que "el brujo domina a los demonios, los somete a su voluntad y los consume cuando le viene. En primer lugar, la invocación. Los brujos pueden invocar a tres demonios distintos: el Hombre Cabra, el Corrupto y el Profanador. Cada uno de ellos es una herramienta diferente en el arsenal del brujo. Pero la invocación es solo el principio. La profundidad reside en su capacidad para someter o consumir a casi cualquier demonio que se encuentre en el juego". Una clase que también se beneficia de las habilidades únicas del demonio, y que es capaz de consumirlo y absorber su esencia, recibiendo mejoras y rasgos temporales. Por si fuese poco, “el brujo también puede ser un lanzador de hechizos que canaliza magia caótica, fuego infernal y destrucción”, añade Cederquist. “El Brujo ofrece tres especializaciones diferenciadas. La ruta Demon permite la invocación y el control de demonios como aliados tácticos; Eldritch introduce la canalización de energía mágica en armas convencionales, expandiendo el repertorio ofensivo y defensivo; mientras que Chaos se orienta hacia el uso de ataques de fuego y sombra a distancia. Estas alternativas proporcionan una diversidad amplia de estilos de juego, ajustándose a las preferencias de cada usuario en la exploración y los combates” añadio. El despliegue de novedades concebido por Blizzard incluye, junto a la incorporación del Brujo, nuevos objetos y equipos, así como la implementación del sistema Chronicle y la actualización de las zonas de Terror. Estas áreas han sido rediseñadas considerando el interés de los jugadores más experimentados por acceder a desafíos de mayor dificultad. En estas zonas renovadas, los usuarios se encontrarán con enemigos como los Ancianos Colosales, que poseen habilidades y resistencias superiores, generando enfrentamientos especialmente exigentes. Asimismo, la hoja de ruta establecida por Blizzard contempla la distribución escalonada de todos los contenidos adicionales, procurando que los jugadores de distintas plataformas puedan experimentar las novedades de forma coordinada. El despliegue progresivo persigue mantener la vigencia de la saga, ampliando su alcance entre generaciones de usuarios y adaptándose a los diferentes contextos de juego. La propuesta central de Blizzard supone también un retorno a las raíces históricas de la franquicia. El diseño y la jugabilidad del Brujo evocan el uso de artes oscuras y habilidades de invocación característicos de entregas anteriores, adaptados al entorno contemporáneo de multijugador y competencia. La actualización de sistemas, junto con el añadido de objetos únicos y la optimización de zonas y enemigos, busca enriquecer en profundidad todas las entregas recientes. Por cierto, el brujo también estará disponible en Diablo Immortal y Diablo 4, en un 2026 que supone el 30 aniversario de la saga y que Blizzard ha arrancado por todo lo alto. Sin embargo y a pesar de todo ello, Blizzard sabe que está pisando terreno sagrado, porque la comunidad de Diablo 2 es muy fiel al ARPG. En una entrevista con Eurogamer, el productor principal, Matthew Cederquist, dejaron claro que el futuro de Diablo 2: Resurrected depende directamente de cómo reaccione la comunidad a Reign of the Warlock. "Estamos emocionados por la oportunidad que tenemos ahora de ver qué dice la comunidad sobre lo que estamos haciendo. Todavía tenemos millones de personas que juegan Diablo 2", afirma. "Espero que esto sea tan épico para los jugadores como lo encontramos nosotros. Pero, ¿es una declaración de algo nuevo? Vamos a tener que ver qué dicen los jugadores", deja caer Cederquist. Blizzard no solo está hablando de más expansiones, sino también de modificaciones más profundas a Diablo 2. "Digamos que quisiéramos cambiar al Bárbaro por alguna razón. No querría sorprender a la gente con eso. Eso sería trabajar con la comunidad mano a mano, para escuchar sus comentarios", pone como ejemplo el creativo de Blizzard. La solución que han encontrado es crear dos ramas separadas de Diablo 2. La versión "Resurrected" clásica, que permanece intacta, y la rama "Reign of the Warlock", donde vivirán la nueva expansión y cualquier cambio futuro. "Si no quieres jugar un brujo por cualquier razón y odias los filtros de botín, aún puedes tener Resurrected y se va a quedar ahí. Si hacemos cambios futuros a cualquier clase o lo que sea, va a suceder en ese espacio de Reign of the Warlock", explicó Cederquist. Mientras Diablo 2 Resurrected mira hacia adelante con cautela, Diablo 3 sigue igual que hace unos años. En la misma entrevista con Eurogamer, Cederquist insistió en que "hay millones de personas que todavía juegan Diablo 3" y que el juego sigue teniendo una "enorme base de jugadores masiva" a pesar de que Diablo 4 sigue fuerte en usuarios con la expansión Lord of Hatred a la vuelta de la esquina. En el fondo, Blizzard quiere decir que Diablo 2 puede crecer si la comunidad lo permite y las ventas acompañan, y Diablo 3 sigue vivo contra todo pronóstico.