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miércoles, 15 de marzo de 2023

GEORGIA: Objetivos inconfesables

Ubicado entre el mar Negro y los montes del Cáucaso, Georgia es famosa por la hospitalidad de sus habitantes, los maravillosos paisajes y su ancestral cultura. Los teatros, la música y el cine georgiano desde hace décadas traspasaron las fronteras del pequeño país, de solo 4 millones de habitantes. Para Rusia además, Georgia siempre tuvo un significado muy especial. Fue su principal aliado y el único enclave cristiano ortodoxo en el sur del Cáucaso, un lugar exótico, paraíso de los vinos, poesía y paisajes montañosos donde varias generaciones de los grandes de la literatura rusa fueron a buscar tranquilidad e inspiración. Durante siglos la hermandad entre los rusos y los georgianos parecía ser inquebrantable… Hasta la perestroika. Para analizar los dramáticos acontecimientos en Georgia hoy, necesitaremos recordar dos de sus presidencias: una es la de Eduard Shevardnadze, el exministro de Exteriores de la URSS en los tiempos de Mijaíl Gorbachov, pero que tras el colapso soviético y la desarticulación de su país, se convirtió en un ferviente anticomunista, antirruso y obviamente, un gran amigo de la OTAN y EE.UU. No obstante, esto no le ayudó y Shevardnadze no llegó a ser un líder nacional, y en el 2003 fue obligado a renunciar. La denominada 'Revolución de las Rosas', organizada por la CIA y que sacó a Shevardnadze del poder, tenía varias características similares a los disturbios de ahora. Al igual que Gorbachov, él tuvo más simpatizantes entre los líderes de Occidente que entre la población de su país natal. Una parte de las élites, apoyada por la CIA y aún más anticomunista y antirrusa que la anterior, exigía "cambios" para llevar al poder a su candidato, el infame colaboracionista Mijaíl Saakashvili, un demagogo y aventurero político, por su estilo extremadamente parecido al del cómico callejero ucraniano Vladímir Zelenski (convertido en “presidente”), encabezó un 'show' llamado 'lucha contra la corrupción'. En un tiempo récord estableció un régimen policial, destruyendo todo lo que le recordaba sus lazos con la Unión Soviética, eliminando por ejemplo el uso del idioma ruso en colegios y universidades. Sobre los resultados de esta política educativa ahora dicen en Georgia: "El inglés todavía no lo aprendemos, pero el ruso ya lo olvidamos". El desempleo oficialmente llegó a un 17%, pero muchos expertos afirman que la cifra real era superior a un 60%. La política neoliberal del Gobierno impuso en el país el código laboral tal vez más flexible del mundo: todo trabajador puede ser despedido en cualquier momento sin explicaciones y sin derecho alguno de compensación. La parte más publicitada de las 'reformas georgianas' fue la de la 'lucha contra la corrupción' con retenes policiales literalmente transparentes, o sea, construidos de vidrio. La corrupción fue reemplazada por una brutal injusticia social. 300 dólares al mes en Georgia se consideraba “un excelente sueldo”. Los profesores ganaban entre 50 y 70 dólares al mes. El sueldo de un policía común era de 2.000 dólares al mes y el de un jefe de retén, de unos 8.000 dólares. Todo esto en la época de Saakashvili fue publicitado como el enorme 'progreso' y modelo para seguir en todo el espacio postsoviético. El gobierno colaboracionista de Saakashvili, al igual que su par, el régimen golpista de Zelenski en Ucrania, con continuas provocaciones, desató una guerra entre Georgia y Rusia, que perdió abrumadoramente. Muchos telespectadores se acordarán de unas patéticas imágenes mostradas por la BBC, donde Saakashvili se está comiendo su corbata en protesta “por la falta de ayuda militar occidental” al Ejército georgiano, que fue aplastado por los rusos sin miramentos. Luego estalló una serie de escándalos de corrupción y abusos de poder, relacionados con grupos armados criminales, creados por el entorno de Saakashvili, que dio origen a múltiples protestas ocasionando la fuga de Saakashvili con todo lo que pudo robar a Europa, antes de que finalizara su periodo presidencial. A partir del golpe de Estado en Ucrania en el 2014, presentado al mundo por los medios occidentales como 'la revolución del Maidán', Saakashvili - considerado un traidor a la Patria en su país - fue delegado por sus amigos occidentales en Ucrania: primero fue nombrado “gobernador” del puerto de Odesa y luego, tras una serie de escándalos, cayó en desgracia y fue expulsado de Ucrania como un indeseable, para ser una vez más, al poco tiempo, invitado al país, por Zelenski. De ese periodo hay otras imágenes inolvidables: Saakashvili saltando por los techos de Kiev para escapar de la Policía que trataba de detenerlo y expulsarlo del país. Hace un par de años viajó ilegalmente de Ucrania a Georgia, donde tenía órdenes de aprehensión y junto con sus partidarios trató de organizar una revuelta para derrocar al Gobierno. Ahora está preso en una de las cárceles georgianas, donde se considera "un prisionero de Putin" y parte de la agenda actual de los manifestantes es su liberación inmediata. Es bastante evidente que las actuales protestas en Tbilisi no son otra cosa, que el intento de EE.UU. y sus aliados de tomar control de Georgia para así complicarle más la situación a Rusia, y a la vez acercarse a las fronteras de Turquía, Irán e Irak desde las costas del Cáucaso. Es importante entender que Georgia no solo es un importante punto geopolítico, para abrir el 'segundo frente' de guerra contra Rusia, sino que los georgianos durante siglos han sido considerados por los rusos como hermanos y aliados incondicionales, y estos sentimientos eran recíprocos. Como ha sido Ucrania, Georgia para el pueblo ruso es parte del mismo espacio histórico y cultural. Por ello, 'el mundo civilizado' hizo tanta inversión y tanto esfuerzo para sembrar odio y rencor, eligiendo como su blanco principal a la juventud. A pesar de que la oposición georgiana y Occidente repiten que el actual gobierno de Georgia es prorruso, ignoran que un hecho importante, como que hace más de 4 años no existen vuelos directos entre Rusia y Georgia, cuyas relaciones además están en un punto bajo, debido a la situación sin resolver tanto de Abjasia como de Osetia del Sur, cuyas independencias no son reconocidos por Tblisi que los considera parte de su territorio. La causa formal de estas protestas fue la promulgación de la ley "sobre los agentes extranjeros", por parte del Gobierno, parecida a la de Rusia y mucho más suave que la que existe en EE.UU. desde 1938. Como la oposición georgiana prooccidental se financia exclusivamente desde el extranjero, este tema era para ella de vital importancia. Las recientes declaraciones del Departamento de Estado de EE.UU. y de los representantes de la UE a favor de los manifestantes (el término 'pacíficos' es cada vez más relativo), son una prueba más de algo evidente. Como en el caso de Víktor Yanukóvich (presidente ucraniano antes del golpe del Maidán), la principal debilidad del actual gobierno georgiano es su profunda corrupción e incapacidad de resolver los problemas crónicos de la sociedad, empobrecida y extremadamente desigual. Los ciudadanos de Georgia hoy tienen suficientes razones para el descontento con su Gobierno; los servicios especiales extranjeros con la ayuda de sus agentes locales con bastante éxito lo aprovechan, desestabilizando el gobierno legítimo y sacando a las calles a muchos ingenuos e ignorantes luchadores "por todo lo bueno y contra todo lo malo", para llevar al poder a personas que tendrán todos los defectos del poder actual y ninguna de sus virtudes, o como en el caso trágico de Ucrania, reemplazar el poder de los pequeños corruptos, por el de un régimen de criminales militares y agentes extranjeros, quienes en el caso de Ucrania, son los que realmente mandan en el país. El gran riesgo consiste en que los organizadores de las 'revoluciones de colores' que ya tienen una enorme experiencia en desestabilizar gobiernos soberanos, controlan no solamente los principales medios de comunicación del mundo, sino también la mayoría de las redes sociales y son expertos en construir agendas atractivas para los movimientos de protesta. Las fuerzas políticas y los partidos tradicionales, muy torpes y cómodos, no pueden luchar contra esto. Simplemente no manejan el arte (o más bien, el arma) de la propaganda contemporánea. Se aprovechan así de la bajísima cultura política de la gente ingenua, desorientada y desesperada, convirtiéndolos fácilmente en rehenes de otras fuerzas que nada tienen que ver con los intereses de estos ciudadanos. Si en los próximos días las autoridades de Georgia no resuelven esta crisis, es altamente probable la aparición en este punto clave del Cáucaso de un nuevo gobierno títere, dispuesto a cumplir las órdenes de los EE.UU. y la OTAN. Obviamente, esto no corresponderá ni a los intereses de los georgianos, ni al de los rusos, ni estará a favor de la paz. La reciente decisión del Gobierno georgiano de retirar el proyecto de ley que generó las protestas, ya es tomada por la oposición como un signo de su debilidad e inspira a los manifestantes para una acción más radical y activa. De hecho, la agenda de los agentes cambió de inmediato: igual que hace 9 años en Ucrania, exigen ahora la inmediata renuncia del gobierno. Habrá que estar atentos a lo que se viene en los próximos días.

HELSINKI: Al norte de Europa

Se trata de una de las ciudades abiertas al mar más modernas de Europa. Situada a orillas del Golfo de Finlandia, se puede conocer perfectamente en un día o en un fin de semana, al concentrar todos sus lugares más interesantes a poca distancia del centro de la capital, por lo que resulta una escapada perfecta para pocos días. En su arquitectura se mezclan los edificios clásicos y modernos con influencias suecas y rusas y además cuenta con infinidad de museos, cafeterías de diseño, parques y iglesias sorprendentes, que serán solo algunos de los lugares que podrás conocer en tu escapada. Basándonos en el día que pase en la ciudad, he realizado una lista de los que creemos, son los 10 lugares que visitar en Helsinki imprescindibles. !Empezamos! 1. Plaza del Senado: De estilo neoclásico y centro neurálgico del casco antiguo, es uno de los lugares más imprescindibles que ver en Helsinki. Sus tres edificios más importantes son la Catedral de Helsinki (Tuomiokirkko), la Biblioteca Universitaria, situada en una esquina y la Casa Sederholm, el edificio de piedra más antiguo de la ciudad. Ten en cuenta que la catedral luterana, es uno de los símbolos de la ciudad que destaca por su exterior blanco. Si visitas la ciudad en Navidad, en esta plaza se monta un gran mercadillo lleno de puestos de madera que venden todo tipo de artículos navideños y comida local, ¡todo un espectáculo para los sentidos!; 2. Iglesia de Temppeliaukio: La Iglesia de Temppeliaukio, conocida también como la Iglesia de Piedra, es una iglesia luterana que se construyó en el 1969 y en la que destaca principalmente su interior, excavado en una roca, lo que le permite tener una excelente acústica, perfecta para todo tipo de conciertos. Desde el exterior se puede ver la cúpula acristalada, que permite iluminar el interior con luz natural; 3. Vanha Kauppahalli: Vanha Kauppahalli o el antiguo mercado, está situado muy cerca de la Plaza del Mercado y es otro de los lugares que visitar en Helsinki. Esta tienda, la más antigua de la ciudad, se reformó totalmente hace unos años para convertirla en uno de los mejores mercados cubiertos del mundo y es un lugar que estamos seguros, te encantará. Dentro del edificio de ladrillo rojo, blanco y amarillo se encuentran 25 puestos de auténticas delicatessen finlandesas como pescados ahumados, carnes de reno, ciervo y oso, chocolates, encurtidos, entre otros muchos productos; 4. Plaza del Mercado: Situada a orillas del mar Báltico es una de las principales atracciones y lugares que ver en Helsinki. Cuando se acerca el buen tiempo, desde primavera hasta otoño, se convierte en un hervidero de gente y de puestecitos de comida fresca y souvenirs desde la que además podrás ver la gran actividad del puerto. Desde aquí además salen los ferrys a la cercana isla de Suomenlinna y los cruceros por los canales de Helsinki, que son una de las actividades más recomendadas de la ciudad; 5. Parque Sibelius: Situado a orillas del mar, en el barrio de moda de Töölö, es el espacio verde más famoso y otro de los lugares que visitar en Helsinki. Su lugar más destacado es la escultura formada por 580 tubos de acero que, cuando sopla el viento, realiza un sonido musical y está dedicada al compositor y violinista finlandés Jean Sibelius. Cerca del monumento se encuentra el Cafe Regatta, una antigua cabaña de pescadores en el que recuperar el calor corporal comiendo unos típicos rollitos de canela aunque para los menos frioleros, siempre puedes tomar algo en la terraza con vistas al lago, que según la época se puede encontrar totalmente helado; 6. Esplanadi: Es un parque urbano situado entre la plaza Erottaja y la Plaza del Mercado que destaca por sus tiendas de lujo, quioscos de madera, restaurantes de precio alto, edificios históricos como el hotel Kamp y lugares con encanto como la fuente Havis Amanda. En verano, es uno de los rincones con más vida de la ciudad donde locales y turistas dan agradables paseos mientras escuchan la música de artistas callejeros. Además, cerca de esta explanada se encuentra el Hotel Torni, que tiene en su terraza el mejor mirador de la ciudad; 7. Catedral ortodoxa Uspenski: Considerada como la iglesia ortodoxa más grande de Europa Occidental, es otro de los lugares que ver en Helsinki y destaca por estar construido en ladrillo rojo y por sus trece cúpulas doradas que representan a Cristo y los doce Apóstoles. Situada en una colina con buenas vistas de la ciudad, puedes llegar a la catedral desde la Plaza del Mercado; 8. Estación Rautatientori: Es la principal estación de ferrocarril y otro de los edificios que ver en Helsinki. Esta joya del Art Nouveau, con una gran actividad diaria, entró en servicio en 1919 y fue elegida por la cadena BBC como una de las estaciones de tren más bonitas del mundo. La estación está formada por un gran edificio de color marrón y detalles en verde, en el que destaca su alta torre del reloj y las 4 estatuas enormes que te dan la bienvenida y sostienen una linterna que se iluminan por la noche; 9. Capilla del Silencio de Kampi: Construida en el año 2011 y situada en la gran explanada de la plaza de Narinkka, es uno de los edificios más originales de la ciudad. En forma de óvalo y construida totalmente en madera, es un lugar ideal para disfrutar del silencio absoluto y de la meditación. Su interior destaca por su sencillez, al tener unos pocos bancos y un atril; 10. Fortaleza de Suomenlinna: Patrimonio de la Unesco, es una fortaleza construida por Suecia en 1748 que se asienta sobre seis islas y es otra de las maravillas que ver en Finlandia. Esta fortificación que se creó para repeler los ataques de la marina de la Rusia Imperial, se ha convertido con el paso del tiempo, en uno de los lugares que visitar en Helsinki más imprescindibles. Además de ver los edificios, cañones, murallas y bastiones, puedes visitar alguno de sus 6 museos que se encuentran repartidos por la isla. Para llegar a la fortaleza, situada a 2 kilómetros, puedes coger el ferry o el autobús acuático JT-Line, que parten desde la Plaza del Mercado. Cabe precisar que la forma más habitual de llegar a Helsinki es por aire, aterrizando en el aeropuerto internacional de la capital, situado a 20 kilómetros. Para ir del aeropuerto al centro de Helsinki puedes coger el tren circular que te dejará en la Estación Central en menos de media hora. Otra opción es coger el City Bus de Finnair o la línea 615 de autobús que te dejarán en la estación en unos 45 minutos. Por mi parte, visite la ciudad cogiendo un ferry desde Tallin, la capital de Estonia, en un trayecto de dos horas, volviendo luego a esta ciudad, cuyas atracciones serán parte de nuestra próxima entrada ¿vale?

miércoles, 8 de marzo de 2023

AUSTRALIA: La estrategia de la propaganda

Cualquiera que esté prestando atención a la actual situación que se vive en el Pacifico, sabe que el comportamiento de la maquinaria de guerra de EE. UU. es tan relevante para los australianos como para los estadounidenses, quienes pretenden que los primeros vean a China como “una amenaza a su propia existencia” para lo cual recurren a una intensa campaña propagandística para tratar de moldear sus mentes. En efecto, en la última escalada de la campaña cada vez más contundente de Australia para fabricar el consentimiento para la guerra con China, Sky News Australia, propiedad de Rupert Murdoch, ha emitido un especial de una hora asombrosamente propagandístico que aboga por un aumento dramático en el gasto militar de la nación, “ante el peligro que representa China”. Los australianos son excepcionalmente vulnerables a la propaganda porque esta nación tiene la propiedad de medios más concentrada en el mundo occidental, la mayor parte de la cual pertenece a Murdoch, quien tiene vínculos bien documentados con agencias gubernamentales de EE. UU. desde hace décadas. La nauseabunda campaña de propaganda contra China se ha vuelto tan agresiva en los últimos años que en repetidas ocasiones los australianos en sus conversaciones informales, completamente de la nada, se refieren a la “vulnerabilidad en que se encuentra su país” respecto a China. El especial de Sky News al que hice mención líneas arriba es una de las cosas más descaradamente propagandísticas que he presenciado en cualquier medio de comunicación, con sus primeros minutos mostrando imágenes de tropas chinas armadas con bayonetas marchando mientras la siniestra música cinematográfica de Bad Guy suena a todo volumen sobre el sonido de la marcha. En su clip promocional del especial, Sky News tiñó de rojo todas las imágenes relacionadas con China para mostrar cuán peligrosas y comunistas son. Estas no son decisiones que se toman con la intención de informar al público, son decisiones que se toman con la intención de prepararlos para “la guerra”. El primer experto que trae Sky News para informar a los televidentes “sobre la amenaza china” es nada menos que Mick Ryan, miembro adjunto del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, que está financiado por entidades del complejo militar-industrial como Raytheon, Boeing, Lockheed Martin y Northrop Grumman. y también está financiado directamente por el gobierno de EE. UU. y sus estados clientes, incluidos Australia y Taiwán, por lo cual como podeís imaginaros, no tiene ninguna credibilidad. Sky News, obviamente, no menciona este inmenso conflicto de intereses mientras fabrica el consentimiento para aumentar el gasto militar, llamando a Ryan simplemente un "ex mayor general". Esto está en el mismo nivel de negligencia periodística que publicar un artículo del Coronel Sanders sobre los beneficios para la salud del pollo frito, pero llamándolo "Harland David Sanders, ex cocinero de frituras". El próximo experto que Sky News nos presenta es el ex mayor general australiano Jim " El carnicero de Faluya " Molan, quien lamentablemente falleció el mes pasado sin ser juzgado por sus abominables crímenes. Particularmente a los medios australianos siempre les encantaba citar a este despreciable asesino en su campaña de propaganda contra China, la última vez cuando estaba impulsando la ridícula afirmación de que China “está a punto de invadir Australia”. Los otros expertos que trae Sky News son el exdirector de la CIA y secretario de Defensa de EE. UU., Leon Panetta, el ministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, el director de asuntos chinos de Taiwán, Dr. Lai Chung, el embajador de Japón en Australia, Yamagami Shingo, el ministro de Defensa en la sombra de Australia, Andrew Hastie, y John Coyne del Instituto Australiano de Política Estratégica, una empresa de propaganda virulenta que una vez más está financiada por gobiernos alineados con los EE. UU. y especuladores de la guerra del complejo militar-industrial. Así que se trata de una alineación de expertos “tan equilibrada e imparcial” como cabría esperar. Detallemos lo que muestra esa propaganda que Sky News Australia tiene a bien repetir insistentemente: A las 8:15 del especial, Sky News repite la afirmación propagandística sin prueba alguna de que el expresidente chino Hu Jintao fue purgado políticamente durante el 20º Congreso del Partido Comunista el año pasado; A las 19:15 Jim Molan habla sobre la necesidad de luchar y morir con nuestros aliados los estadounidenses mientras suena música patriótica de violonchelo de fondo; A las 21:30 nos muestran imágenes de Australia siendo bombardeada junto a la bandera china ; A las 24:25, Sky News hace accidentalmente una versión del meme "mira lo cerca que ponen a su país de nuestras bases militares" con una visualización gráfica de toda la maquinaria de guerra estadounidense que rodea a China; Como podéis suponer, EE.UU. nunca toleraría estar rodeado por el ejército chino de esa manera e inmediatamente le declararía la guerra si lo intentara; está claro que EE.UU. es el agresor en este conflicto y China está reaccionando a la defensiva. “Estados Unidos juega un papel estratégico importante en el Indo-Pacífico”, dice el presentador de Sky News, Peter Stefanovic, mientras la pantalla se ilumina con gráficos que muestran la presencia militar que rodea a China. “Con 375 000 empleados, existe una vasta red de operaciones que se extiende desde Hawái hasta la India”; A las 26:30 se nos muestra una representación digital de los sistemas satelitales de China en el espacio, con los satélites chinos coloreados en rojo para ayudarnos a todos a apreciar cuán malvados y comunistas son; A las 27:45 muestran ilustraciones de cuánto más pequeño es el ejército de Australia que el de China o el de EE.UU. para hacer creer a los australianos cuán importante es aumentar el tamaño de su maquinaria de guerra, ignorando el hecho de que la población total de Australia es una pequeña fracción de cualquiera de esos países; A las 32:45 se nos dice que el pacto AUKUS "reforzará la presencia militar de EE.UU. en el norte de Australia" y que "EE.UU. ha utilizado durante mucho tiempo a Australia como un puesto estratégico clave", mostrando imágenes de las bases estadounidenses que salpican su territorio “para protegerla del comunismo” en referencia a China; “Ahora, hay motivos de más para incrementar el gasto militar”, dice Stefanovic, mientras que el secretario de Defensa de EE. UU., Lloyd Austin, describe el aumento de la presencia militar de EE. UU. que esperamos en Australia;A las 34:10, el tipo del Instituto de Política Estratégica de Australia explica por qué EE. UU. está tan interesado en usar a Australia en su confrontación planificada con China, diciendo que la geografía del continente coloca a Australia lo suficientemente cerca de China para ser significativo pero lejos. lo suficientemente lejos como para que su maquinaria de guerra no pueda ser golpeada fácilmente; A las 35:15, Stefanovic advierte que "Australia podría literalmente ponerse de rodillas" si una guerra en el norte ve cortadas las rutas de navegación, ya que depende en gran medida de las importaciones. Uno pensaría que este es un argumento sobre la importancia de mantener una relación pacífica con China, pero en cambio se usa para fomentar el odio a China y argumentar la necesidad de poder derrotarla en una guerra; Y a las 45:50 finalmente llegamos al propósito real de este especial de Sky News: la necesidad de "aumentar drásticamente" el presupuesto militar australiano y la necesidad de lograr el consentimiento para ello. Australia cuenta actualmente con un presupuesto militar de 48.700 millones de dólares, un poco menos del dos por ciento del PIB de la nación. El difunto Carnicero de Faluya dijo a Sky News que "necesitamos al menos duplicar nuestros gastos de defensa" al cuatro por ciento, y los expertos del especial discuten abiertamente la necesidad de persuadir a los australianos para que acepten esto utilizando la gestión narrativa. “El gobierno australiano necesita convencer a sus ciudadanos sobre los tipos de amenazas que enfrenta”, dice Mick Ryan. “Se necesita una narrativa más convincente para hacerles creer de que es necesario gastar más en su defensa”. “Creo que es importante que en esa conversación deje en claro que vivimos en un mundo que es más frágil de lo que hemos sido durante mucho tiempo”, dijo a Sky News el ministro de Defensa australiano, Richard Marles. . “Y lo que eso requerirá incrementar su fuerza de defensa que costará más que en el pasado. Tendremos que aumentar nuestros gastos de defensa” reiteró. Para ser claros, esto no es solo un grosero llamado para aumentar el gasto militar mediante la propaganda digirida a los australianos para que consientan un mayor gasto militar que al final saldrá de sus bolsillos. No es muy frecuente que la propaganda salga directamente en los medios y te explique abiertamente el motivo de ello. Por cierto, siempre me encuentro con gente quejándose de que me concentro demasiado en la maquinaria de guerra de EE. UU. pero cualquiera que esté prestando atención sabe que el comportamiento criminal de Washington es tan relevante para todo el mundo. Lo vemos en Ucrania, atizándolo a una guerra suicida contra Rusia que saben que no van a ganar. Y ahora lo vemos en el Asia tratando de “cercar” a China, buscando provocarla ya sea en Taiwán o Australia. Están tocando los tambores para una guerra futura de horror insondable, todo para intentar mantener su predominio mundial, algo que ya desde hace mucho pertenece al pasado pero que se niegan a reconocer, por lo que estan dispuestos a desatar un conflagración mundial y que al final, terminara con destruirnos a todos.

HORIZON CALL OF THE MOUNTAIN: En busca de la redención

Horizon Call of the Mountain es una aventura de acción a cargo de Guerrilla Games y Sony Interactive Entertainment para PlayStation 5 espacialmente diseñada para la realidad virtual de PlayStation VR 2 y ambientada en el universo de Horizon. Experimenta las sensaciones de altura y maravíllate con las increíbles vistas de las tierras de los Carja y los Nora a través de los ojos de un nuevo personaje, Ryas, un antiguo soldado Carja caído en desgracia que busca la redención. Abandonando a Aloy como protagonista, Horizon Call of the Mountain nos sitúa ante una historia secundaria pero no por ello menos espectacular. No es que su trama vaya a volarte la cabeza, pero es lo suficientemente entretenida como para complementar lo que de verdad importa. Todo lo demás. Entre la escalada y la acción de sus luchas contra las máquinas, esto bien podría ser un The Climb hipervitaminado, pero si allí los desafíos de escalada conseguían mantenerte enganchado de principio a fin, aquí terminan volviéndose algo más repetitivos. La estructura de los niveles se rige principalmente por la escalada, sin duda alguna lo que estarás haciendo gran parte del juego, y aunque a base de gadgets como los piolets o una tirolina que puedes anclar en zonas muy marcadas del escenario se consigue aportar algo más de variedad a los ascensos, juega menos de lo que me gustaría la carta de la espectacularidad. La garantizan a gran escala los paisajes, que son preciosos e invitan a quedarte embobado con los brazos en jarra cuando alcanzas una cima, pero lo de bichos atacándote mientras escalas o las piezas del escenario que se desmoronan a tu paso es, tal vez, demasiado anecdótico. Pese a tener escaladas memorables, de esas en las que a medio camino ya sabes que en pantalla va a aparecer un aviso del reto que acabas de superar, y otras que por lo que ocurre a tu alrededor terminan siendo emocionantes, la gran mayoría terminan siendo ascensiones en las que tu mejor pasatiempo será girarte para admirar las vistas siempre alerta ante cualquier amenaza. Lo cierto es que el ir cambiando entre esos mismos ascensos, la exploración a pie con hueco para caminos escondidos con premios al final, y las batallas contra robots, Horizon Call of the Mountain consigue mantener un ritmo perfecto. La lástima es que sus niveles escondan tan poco el ser un pasillo continuo. Si bien es cierto que a veces juega con pequeños desvíos para darte la decisión de por dónde vas a escalar, una vez empieces a hacerlo no habrá muchas variables para llegar del punto A al punto B. De hecho, ahora mismo no me viene a la cabeza ningún momento en el que eso ocurra. Sí hay un par de esos niveles en los que, desde un núcleo central, tienes que ir en busca de X objeto a través de varios caminos distintos, pero no dejan de ser viajes de ida y vuelta por distintas rutas. Algo más de libertad a la hora de encaramarse a los sitios le habría sentado de fábula, pero entonces habría sido complicado mantener cierto espíritu aventurero y, quién sabe, si también el portento gráfico que atesora a veces. Lo importante es que, teniendo unos ascensos mucho mejores que otros, todos terminan resultando lo bastante entretenidos como para volver a emocionarte con qué te deparará el siguiente. Y si por casualidad vienes de jugar a los dos The Climb y te gustó el concepto, lo vas a disfrutar muchísimo. Allí donde guardaba pocas esperanzas y ha resultado ser un digno luchador por ser mi parte favorita del juego ha sido en los combates. Con escasas armas, un lanzador de granadas de fuego o hielo y un arco bastante más versátil y divertido de usar, tocará hacer frente a algunos de los dinosaurios robots más emblemáticos de la saga. Una vez se inicia un combate el movimiento del personaje se ancla a un círculo alrededor del escenario. Por él podrás moverte de forma normal pero en lateral o, si lo prefieres o lo necesitas, dando pequeños saltos con la esquiva del juego. La forma más ágil y eficiente a la hora de buscarle las cosquillas al enemigo. La clave está en todas esas partes de las que debíamos encargarnos en los dos Horizon originales para, por ejemplo crear una reacción en cadena que explotase su tanque de gasolina e incendiase al bicho durante varios segundos. El esquema es exactamente el mismo, pero lo de tener ahora un arco en las manos y estar frente a una bestia metálica de varios metros es una auténtica gozada. Al ser zonas muy controladas, el despliegue visual puede llegar a ser bastante impresionante. En cualquier caso lo importante es que está por llegar el enfrentamiento en el que no me lo haya pasado en grande. Entre seguir estrategias a la hora de despiezar a los bichos y aprovechar el escenario para hacer caer trampas o reventar barriles explosivos bajo la panza del dinosaurio, las peleas son siempre un momento a celebrar dentro de Horizon Call of the Mountain. La estructura de sus niveles no da para muchas fantasías más. El grueso del juego se limitará a moverte a pie hasta alcanzar una zona de escalada, llegar hasta arriba y enfrentarte a algún peligro. El camino entre unas cosas y otras puede ser tan variado como largo, pero ya me entendéis. Los pilares del juego son esos, así que los aprovecha siempre que puede para que gadgets distintos y flechas con efectos elementales sean los que marquen la diferencia. A los coleccionables, desafíos de arco y de escalada, situaciones inesperadas y bellos escenarios, se suma también una suerte de minijuego en el que, muy de tanto en tanto, tendremos que montar desde cero un nuevo objeto. Juntar unas piezas con otras, atarlas con un hilo… Poco más, la verdad, pero se agradecen estas pausas para descansar los brazos de tanto agarrarte a salientes y tensar cuerdas. Si disfrutas más de los edificios del pasado consumidos por la naturaleza, te alegrará saber que Horizon Call of the Mountain apuesta por ello. Así, tienes tardes más que aseguradas mientras recorres sus espectaculares escenarios. Con una ambición mucho más alta que la de ser una demo técnica con lo que puede llegar a ofrecer PS VR2, pero también lejos de resultar revolucionario a nivel jugable, Horizon Call of the Mountain es un buen punto de partida para las gafas de Sony si a partir de aquí todo lo que lancen va como su escalada, siempre hacia arriba.

miércoles, 1 de marzo de 2023

COREA DEL NORTE: La eterna provocación

Como sabéis, el aislado régimen comunista de Corea del Norte realizó el pasado 9 de febrero la mayor ostentación de su historia de misiles balísticos intercontinentales (ICBM, por sus siglas internacionales en inglés). Exhibidos en un grandilocuente desfile militar por el 75 aniversario de su ejército, estos artefactos ya no amenazan únicamente a Corea del Sur, la hermana y enemiga limítrofe por tierra, ni a Japón, el aliado occidental contiguo en el mar. Tampoco ponen en vilo a territorios norteamericanos en el Pacífico más o menos próximo, como la isla micronesia de Guam. La nueva generación de cohetes teledirigidos norcoreanos está preparada para impactar directamente en suelo continental de EE.UU. ¿Los Ángeles? ¿San Francisco? ¿Seattle? Adonde apunte Pyongyang, pero no solo la Costa Oeste. Aptos para cubrir trayectorias de hasta 15.000 kilómetros, los Hwasong-17, lo último en misilística del régimen totalitario, podrían precipitarse cómodamente sobre Washington. Otro ICBM de largo alcance, el Hwasong-14, ya llegaba a la Costa Oeste, y el 15, a la capital norteamericana, situada a unos 11.000 de la asiática. Pero el Hwasong-17, además, es capaz de albergar tres cabezas nucleares a la vez. Con ello, los once paseados en el desfile de hace unos días podrían poner en serios aprietos a las defensas norteamericanas. No solo por su potencial de destrucción conjunto, descomunal, sino también porque podrían desconcertar al cinturón de seguridad. Se calcula que EE. UU. dispone de 44 interceptores terrestres entre Alaska y California para detener en vuelo cualquier misil que pretenda entrar en su espacio aéreo desde el Pacífico. Pyongyang necesitaría cinco Hwasong-17 para conseguir que una ojiva de las quince transportadas logre franquear esa barrera. Que Corea del Norte mostrase más del doble de esos cohetes en su reciente despliegue es un claro aviso para navegantes. Ya había estrenado este 2023 advirtiendo a Seúl que puede responder a cualquier amenaza de su socio de Washington con “una fuerza abrumadora”. Una sola submunición del citado ICBM que hiciera blanco, una sola cabeza, podría causar entre una y tres millones de muertes, según las dimensiones de la ciudad donde cayera. ¿Cómo es posible, en un mundo tan interconectado y regulado como el actual, que un país en manos de un demente pueda blandir arsenal nuclear y desafiar la paz global de un modo tan abierto sin podérselo llamar al orden de inmediato? Sencillo. Este año hace veinte que Corea del Norte se retiro del Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT). Va por libre en este apartado. De ahí su carrera armamentística tan frenética como exenta de control en las últimas dos décadas. La caja de los truenos norcoreana, en efecto, no se abrió de golpe. El último alarde con ICBM de la inquietante saga de los Kim se inscribe en un largo rosario de intimidaciones que, como las tensiones en Oriente Medio, son por desgracia una constante en las noticias geopolíticas. Y, dada la gravedad de lo que está en liza, mejor que sigan siendo exclusivamente eso, solo faroles, propaganda interna a la vez que exhibiciones de fuerza para el exterior, dentro del peligroso juego de la disuasión nuclear. Ya el año pasado se caracterizó, de hecho, por una subida de tono que no se veía desde el 2017. En el 2022, Corea del Norte batió su récord de lanzamientos de misiles. Realizó unos noventa, veintitrés de ellos un mismo día de octubre. También como en el 2017, efectuó su mayor ensayo nuclear, el sexto hasta la fecha (aunque ya hay promesa de un séptimo, a ser efectuado cuando lo crea conveniente “el líder supremo”). Fue un dispositivo detonado en Punggye-ri, la única infraestructura que se conoce para esta clase de pruebas en el Estado más hermético del planeta. Se estima que la bomba en cuestión oscilaba entre los 100 y los 370 kilotones. Algunas fuentes especifican que era de 230. Sin embargo, no se puede confirmar con rigor. Se debe a que el país no permite la inspección de sus instalaciones por el Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA). Quizá lo recuerde el lector por las mediáticas e infames intervenciones de Hans Blix y Mohamed el-Baradei, dos de sus siete directores generales desde su creación en 1957, a raíz de las presuntas “armas de destrucción masiva” en el Irak de Saddam Hussein, que nunca existieron y que fue el pretexto utilizado por los EE.UU. para invadir el país y apoderarse de sus ingentes yacimientos de gas y petróleo. Es nominalmente la agencia autónoma, avalada por la ONU, que monitoriza los programas nucleares de sus 175 estados miembros, de los 193 que hoy integran Naciones Unidas. El IAEA busca garantizar que esos programas se desarrollen en un marco tecnológico seguro y, también crucial, con una finalidad pacífica. El organismo se fundó por impulso de un discurso de Eisenhower de 1953, en ese entonces inquilino de la Casa Blanca, ante la primera Asamblea General de la ONU presidida por una mujer, la diplomática india, hermana menor del Pandit Nehru, Vijaya Lakshmi Pandit. “Átomos para la paz” quiso subrayar en los albores de la Guerra Fría los beneficios de la novedosa energía nuclear para tranquilizar a un planeta aterrado tras sus efectos bélicos en Hiroshima y Nagasaki. Era lógico que, en 1968, cuando se ratificó el NPT, el cumplimiento de este decisivo acuerdo global fuese confiado al IAEA, que vela por ello desde entonces. Cuando se lo permiten, claro, que es lo que viene complicando Corea del Norte desde hace dos décadas. Pese a los obstáculos y al secretismo absoluto del programa nuclear norcoreano, pueden establecerse algunas orientaciones sobre su evolución. Hay constancia, por ejemplo, de que la Little Boy arrojada sobre Hiroshima rondaba los 16 kilotones y la Fat Man de Nagasaki, los 21. La bomba explosionada en el 2017 en Punggye-ri, el Alamogordo de Kim Jong-un, es de una magnitud seis veces superior en el caso más inofensivo, si se toma como referencia Hiroshima y una potencia de 100 kilotones. También cabe destacar que precisamente el archipiélago nipón, única víctima de un ataque atómico en toda la historia, tuvo que contemplar su cielo sobrevolado al menos dos veces, de forma fehaciente en el 2017 y el 2022, por cohetes de Pyongyang que bien podían haber acarreado una furia apocalíptica como la de 1945. No hace falta señalar la angustia que se vivió en Japón ante las malintencionadas trayectorias de vuelo. Las noticias no han mejorado estos últimos meses. De hecho, la escalada nuclear de Corea del Norte nunca ha dejado de redoblarse desde que Pyongyang implementó la política de militarización total en 1962. Al año siguiente, la Unión Soviética le denegó el arsenal de esta clase que ya estaba solicitando. Lo mismo hizo China más tarde. Pero se calcula que Kim Il-sung, el fundador del sangriento régimen comunista, comenzó a hacer realidad ese sueño tenebroso en la década de 1980 con ensayos para enriquecer uranio y detonaciones de gran potencia. En 1993, el año antes de morir, estuvo por retirarse del NPT. Y en aquella misma década, ya bajo el mandato de su hijo Kim Jong-il, Corea del Norte consiguió la asistencia técnica de Pakistán para fabricar armas atómicas. Estrenado con el portazo al NPT, el siglo actual ha sido, con diferencia, el más activo al respecto. A dos años de desvincularse del tratado, Pyongyang admitió que poseía armas nucleares. No tardó en demostrarlo. En el 2006 realizó su primera explosión subterránea de un artefacto de estas características. Era de una magnitud inferior a un kilotón, pero seguirían nuevos tests, en el 2009, el 2013 y dos en el 2016, hasta el del 2017, que, como mínimo, centuplicó la potencia del inicial. Corea del Norte incluso habló de poseer una bomba termonuclear, aunque no hay certeza sobre eso. Un camino también al alza han recorrido los misiles, los eventuales vectores de las cargas de fisión o fusión. A los de rango intermedio, como el Hwasong-7 (1.500 km) y el 12 (4.500 km), entre los más desplegados, han sucedido los de largo alcance. Desde el ya colosal Hwasong-15 (13.000 km), el mismo año de la última detonación nuclear, hasta el presente 17, el cancerbero de tres ojivas. Por otro lado, si Kim Jong-il llegó a disparar una quincena de misiles en el 2009, su año más activo en este apartado armamentístico, el dirigente actual, su hijo Kim Jong-un, sobrepasó esa cifra ya en el 2014 y casi la duplicó en un solo día del año pasado. Un aumento exponencial. Según una estimación del 2023 de un think tank al servicio del gobierno surcoreano, el incómodo vecino del norte poseería hoy entre 80 y 90 cabezas nucleares y quisiera tener unas 300 para el 2030. Hwasong, el nombre habitual de sus misiles, significa “Estrella de fuego”. De momento, solo han caído en el agua, para probarlos. Esperemos que nunca impacten en tierra, pero si EE.UU. continua provocando al enloquecido régimen de Pyongyang - enviando submarinos nucleares a Corea del Sur a modo de amenaza - no tardara mucho en que ello suceda.

ARTEMIS MISSIONS: El inicio de una aventura

En los próximos años, la NASA pretende alojar a los primeros astronautas en la Luna desde 1972, siguiendo los pasos del programa Apolo. Esta campaña lunar del siglo XXI, denominada Artemis, podría devolver a los humanos a la superficie lunar tan pronto como en el 2025. El programa Artemis, que lleva el nombre de la diosa griega de la Luna, se creó para realizar repetidos viajes a la Luna de modo que la NASA y sus agencias espaciales asociadas puedan establecer un nuevo punto de apoyo fuera del planeta. Los responsables de la NASA también esperan que Artemis sea el primer paso hacia ambiciones aún mayores en el espacio, como establecer una presencia lunar regular y aventurarse hasta Marte. El camino de vuelta a la Luna es complejo, con muchos retos pendientes, pero también con extraordinarias oportunidades de exploración. Durante sus misiones, las tripulaciones de Artemis vivirán a bordo de Orión, una cápsula diseñada para mantener viva y sana a una tripulación de cuatro personas en el espacio profundo durante un máximo de 21 días. Cada cápsula Orión volará con un Módulo de Servicio Europeo, proporcionado por la Agencia Espacial Europea, que llevará paneles solares, sistemas de soporte vital, tanques de combustible y el motor principal necesario para entrar en la órbita lunar. El transporte de Orión a la Luna es el Sistema de Lanzamiento Espacial, o SLS: un cohete de 98 metros de altura con una etapa central que quema una mezcla de hidrógeno líquido y oxígeno líquido. La primera etapa del cohete jumbo utiliza cuatro motores de cohete RS-25, desarrollados originalmente para el programa del transbordador espacial. El Artemis I, un vuelo de prueba sin tripulación a la Luna y de regreso, utilizará motores renovados que han volado en al menos tres misiones del transbordador espacial. Cada cohete SLS utilizará también dos enormes propulsores de combustible sólido acoplados a cada lado de la etapa central. En conjunto, el cohete generará 4 millones de kilogramos de empuje en el lanzamiento, un 15 por ciento más que el Saturno V del programa Apolo. La etapa superior del cohete se desprenderá del núcleo una vez que llegue al espacio y encenderá sus propios motores para enviar a Orión (con el Módulo de Servicio Europeo) hacia la Luna. Orión no puede aterrizar en la Luna, así que cuando la NASA haga su intento de alunizaje durante Artemis III, transferirá la tripulación de Orión a una versión modificada de la nave espacial Starship de SpaceX mientras está en órbita lunar. La Starship, que SpaceX está probando actualmente, transportará entonces a los astronautas hacia y desde la superficie lunar. Una vez que Orión regrese a la Tierra, la cápsula con forma de gota de goma utilizará sus escudos térmicos para sobrevivir al abrasador descenso a través de la atmósfera terrestre y luego desplegará los paracaídas para un chapuzón en el océano. La primera misión, denominada Artemis I, fue un lanzamiento de prueba sin tripulación lanzado el 26 de noviembre del 2022. Fue la primera prueba de vuelo sin tripulación de toda la "flota" de vehículos que conforman el programa: Orión, el módulo de servicio europeo y el cohete SLS. La única pieza que ha volado antes en el espacio es Orión, que se lanzó en otro cohete en diciembre del 2014 para probar sus escudos térmicos. "Estamos aprendiendo a través de los desafíos, de los logros: Artemis I demuestra que podemos hacer cosas grandes, cosas que unen a la gente, cosas que benefician a la humanidad, cosas como Apolo que inspiran al mundo", dijo al respecto, el administrador de la NASA, Bill Nelson; En tanto, Artemis II, programado para no antes de mayo del 2024, será el primer vuelo con tripulación del programa. Durante esta misión de 10 días, una tripulación de cuatro personas orbitará la Luna a bordo de Orión y luego regresará a la Tierra. La misión se asemeja al vuelo de diciembre de 1968 del Apolo 8; Por su parte, Artemis III, la misión destinada a devolver personas a la superficie lunar, se lanzará no antes del 2025. Esta misión de cuatro astronautas comenzará de forma muy parecida a Artemis II, pero cuando Orión entre en órbita alrededor de la Luna, se acoplará a un vehículo Starship de SpaceX que le estará esperando. A continuación, dos miembros de la tripulación utilizarán la Starship para aterrizar en la superficie lunar, cerca del polo sur de la Luna. Esos astronautas pasarán unos 6,5 días explorando e investigando, y luego la Starship transportará a la tripulación de vuelta a la órbita lunar, donde los astronautas volverán a la Orion y regresarán a la Tierra. A diferencia de las misiones Apolo, que aterrizaron cerca del ecuador de la Luna, Artemis III aterrizará cerca del polo sur de la Luna. La NASA ha desvelado 13 regiones de aterrizaje candidatas. Cada una de ellas es un cuadrado de aproximadamente 15 kilómetros de ancho y contiene al menos 10 posibles lugares de aterrizaje. La NASA está considerando estos lugares porque incluyen diversas características geológicas que no han sido exploradas antes. Cada lugar tiene un terreno plano para un aterrizaje seguro y recibe 6,5 días de luz solar a la vez, lo que permite a los astronautas permanecer en la superficie durante casi una semana. Las zonas pasan otros periodos de tiempo cubiertas por la sombra, por lo que el lugar exacto de aterrizaje de Artemis III dependerá de cuándo se lance la misión. La roca y el polvo lunares (conocidos como regolito) que se encuentran en las zonas de sombra permanente cerca de los lugares de aterrizaje objetivo contienen las huellas químicas del agua. La recolección de hielo de agua en el regolito lunar facilitaría mucho el establecimiento de una presencia humana a largo plazo en la Luna, como una estación de investigación al estilo de la Antártida. Sin embargo, aún no se sabe si el agua del interior de este polvo es abundante o fácil de extraer. Para averiguar si el agua de la región es aprovechable, la NASA planea enviar un rover robótico llamado VIPER a explorar el polo sur lunar en el 2024 para recoger más datos sobre los depósitos de hielo. Los astronautas de Artemis III podrían entonces seguir estudiando la zona. Cabe precisar que las raíces de Artemis se remontan al programa de vuelos espaciales Constellation del Criminal de Guerra George W. Bush, que se formalizó en el 2005 y se convirtió en el programa de vuelos espaciales tripulados de la NASA para sustituir al transbordador espacial que se retiraba. Bajo el gobierno del musulmán encubierto, Barack Hussein Obama, el programa Constellation se canceló en medio de la preocupación de que se enfrentara a retrasos y sobrecostes, una medida que perjudicó a la industria aeroespacial que se había creado en torno al transbordador espacial y al programa Constellation. En el 2010, el Congreso respondió aprobando un proyecto de ley que mantenía la cápsula de tripulación Orion del Constellation y pedía un nuevo cohete que utilizara los contratos existentes del transbordador espacial y del Constellation, que se convertiría en el SLS. Los planes para Orión y SLS han evolucionado a lo largo de los años, pero el programa Artemis, tal y como lo conocemos hoy, se organizó bajo la administración Trump, con un enfoque renovado en el regreso a la Luna como peldaño hacia Marte. La actual administración ha mantenido Artemis en gran medida sin cambios, retrasando la fecha objetivo para un aterrizaje lunar al 2025 en lugar del 2024. La NASA y otras agencias espaciales han renovado sus ambiciones lunares porque la Luna ofrece un destino científicamente rico y relativamente cercano para la exploración planetaria. Como han revelado las muestras devueltas por las misiones Apolo, los suelos y los cráteres de impacto de la Luna actúan como una biblioteca que narra la historia de 4500 millones de años del sistema solar. El satélite natural de la Tierra también podría servir de campo de entrenamiento para las misiones a otras partes del sistema solar. Aunque la Luna y Marte difieren en muchos aspectos, las lecciones aprendidas en la Luna (construir refugios, volar por el espacio profundo y extraer agua de los depósitos de hielo) podrían servir de base para una eventual exploración humana de Marte. Los defensores de los vuelos espaciales tripulados también creen que los retos de la exploración más allá de la Tierra pueden tener beneficios más amplios. Los grandes proyectos tecnológicos como Artemis y la Estación Espacial Internacional ofrecen una oportunidad para que los países colaboren de forma pacífica. La construcción del hardware y el software de Artemis proporcionará puestos de trabajo para una mano de obra numerosa y altamente cualificada. Para algunos, el objetivo de Artemis de volver a la Luna también sirve de importante inspiración para que los jóvenes aprendan sobre ciencia y tecnología. Para el científico lunar de la Universidad de Notre Dame, Clive Neal, que Artemis pueda considerarse un éxito o no depende de los beneficios tecnológicos que aporte. Señala el ordenador de guía del programa Apolo, que dio un impulso a la incipiente industria de los chips de silicio. "El objetivo final debería ser mejorar la vida en este planeta", afirma. El futuro de Artemis dependerá en última instancia de la voluntad del Congreso estadounidense. Por el momento, la NASA está planeando repetidas misiones a la superficie lunar. Ya se están construyendo componentes del SLS y de Orion para Artemis IV. Otras piezas de la infraestructura de Artemis también están en marcha. En colaboración con las agencias espaciales canadiense y japonesa, la NASA está construyendo la estación espacial Gateway para orbitar la Luna. Esta nave está destinada a servir de base para futuras salidas a la superficie lunar. Ya se están construyendo algunas partes de la Gateway y sus dos primeros módulos podrían lanzarse en el 2024. La misión Artemis IV, que se lanzará no antes del 2026, se encargará de terminar el montaje del Gateway en la órbita lunar. La NASA ha esbozado ideas para otras posibles actividades en la Luna, como una red de telecomunicaciones "LunaNet", un hábitat en la superficie lunar y un gran rover presurizado. Pero estas visiones de la habitabilidad humana continua en la Luna dependen del éxito de los primeros lanzamientos de Artemis.
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