Sucedió lo que tenia que pasar y tal como lo advertimos en reiteradas oportunidades, la situación en Turquía se ha vuelto realmente insostenible y eso no puede durar eternamente. Es evidente que su abierto apoyo al terrorismo y su complicidad con ISIS, con los cuales su familia realiza suculentos negocios, le han pasado factura. En efecto, si bien el dictador Recep Tayyip Erdogan (aquel iluminado que en su locura se cree la reencarnación de Soliman El Magnifico) se salvo por poco de ser ajusticiado, el país continua siendo una burbuja a punto de estallar. El develamiento del golpe solo prolonga su agonía. Al respecto, Robert Fisk escribió en The Independent un articulo con el cual coincido plenamente, por lo que he decidido traducirlo y reproducirlo debido a su interés, entrecomillado claro está ¿vale?: “Demasiado tarde se ha dado cuenta Erdogan del costo que tiene que pagar por el infame papel asumido por Turquía - convertirse en un patrocinador del terrorismo internacional, debido a su enfermizo afán de derrocar a su archienemigo sirio Bashar al Assad - cuando ya no puede confiar ni en su propio ejército para sacar adelante sus desquiciados planes ¿Quería una revolución en el país vecino? A que ya lo tiene, pero dentro de sus fronteras. Esta claro que el ejército turco no iba a seguir manteniendo ad infinitum la obediencia a un demente quien tiene la obsesión de restaurar en sus fronteras originales al Imperio Otomano, convirtiendo a sus vecinos (Rusia, Irán y Siria) en sus enemigos y a su país en una caricatura de sí mismo. Por ello sería un grave error para Erdogan creer que la violenta represión ordenada tras el frustrado golpe militar, logrará que el ejército se mantenga fiel a su lado y que los cientos de muertos que ocasionó su desmedida ambición sea visto como algo aislado y que no tenga nada que ver con el colapso de los países de Medio Oriente. Los sangrientos sucesos ocurridos el pasado fin de semana en Constantinopla (Estambul) y Ankara echan por tierra la creencia generalizada de que aquellos países tienen fronteras seguras e instituciones permanentes, algo que la realidad ha demostrado que se trata de una falacia. La inestabilidad en la región es ahora tan contagiosa como la corrupción, especialmente entre esa clase de autócratas como Erdogan, quien desde su llegada al poder ha instaurado una feroz dictadura, reprimiendo brutalmente toda clase de oposición, cambiando la constitución para su propio beneficio y reiniciando una despiadada guerra de exterminio contra los kurdos, quienes desde hace décadas luchan por su independencia y que sufren en carne propia toda clase de abusos y atropellos por parte de los ocupantes turcos. ¿De que “democracia” puede entonces hablar Occidente a la hora de defender a un régimen asesino cuyas monstruosidades cometidas con total impunidad contra los kurdos y otras minorías son lamentablemente “silenciadas” por la prensa occidental “al tratarse de un socio de la OTAN”? Es por ello repugnante la reacción de Washington ante el golpe contra Erdogan, afirmando que los turcos deben apoyar a su "gobierno elegido democráticamente" (?) cuando lo fue mediante el fraude y la persecución a la oposición, cuyos lideres fueron encarcelados acusados de “terroristas”, sus partidos proscritos y con una prensa bajo férrea censura, convertidos en vomitivos instrumentos de propaganda del dictador. Así, con el camino libre y el control total del aparato estatal, cualquiera gana las elecciones. Que diferencia con lo ocurrido en Egipto, cuando el gobierno de Mohamed Morsi (elegido democráticamente en el 2013) fue derrocado en un sangriento golpe de Estado por los militares, EE.UU. salió rápidamente para dar su apoyo a los golpistas, mostrando su abierta complicidad con ellos ¿Y donde quedo su cacareada “defensa” de la democracia? Venga ya, ¿qué se puede esperar de quienes prefieren la “estabilidad” y la impunidad para los criminales que se alinean con ellos, a la libertad y la dignidad? Claro, cuando no están de su lado y constituyen un obstáculo para sus oscuros intereses, ahí si los califican de “tiranos”, “dictadores” y “opresores de su propio pueblo” e invaden sus países para derrocarlos - sea directamente como en Irak o con el uso de mercenarios como sucedió en Libia – y reemplazarlos por títeres colaboracionistas para disponer a su antojo de sus ingentes recursos energéticos, no importándoles en lo absoluto las consecuencias de sus actos, ya se sienten intocables. Pretendieron repetir el libreto en Siria, pero fracasaron miserablemente cuando Rusia salió en su defensa y es por ello que variaron sus planes, financiando grupos terroristas como ISIS (liderado por un conocido agente del Mossad israelí) para que desaten el terror en la región y así “justifiquen” su injerencia. Sin embargo, los eficaces bombardeos por parte de la aviación rusa han pulverizado las posiciones del ilusorio califato sionista, cuyos integrantes huyen desesperadamente de la zona refugiándose en Turquía - con quienes han hecho jugosos negocios revendiendo el petróleo robado de Irak y Siria, cuyas ganancias han ido a parar a los bolsillos de los hijos de Erdogan - para que de ahí, intentar ingresar a Europa como “refugiados” bajo el patrocinio de Ángela Merkel y desatar el terror en el continente. Ahora que David Cameron ha dejado de ser primer ministro y Bashar alAssad ha consolidado su poder en Siria, el régimen de Damasco verá con satisfacción los acontecimientos ocurridos en Turquía. Como sabéis, las potencias vencedoras en la I Guerra Mundial destruyeron al decadente Imperio Otomano (cuyos extensos territorios eran apetecidos tanto por el Reino Unido como por Francia) quienes se lo repartieron entre ellos, creando una serie de “estados” artificiales (como Irak, Líbano, Siria, Arabia Saudita, Palestina, Jordania o Egipto entre otros) quedando estos bajo sus respectivas “áreas de influencia” colocando al frente de ellos a una serie de infames mercenarios, nombrándolos como “reyes” para que los “administren” en su nombre. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, el proyectó fracaso y tras la II Guerra Mundial, muchos de sus agentes fueron derrocados por sectores nacionalistas, quienes implantaron brutales dictaduras hostiles a Occidente .Erdogan y la camarilla que por ahora ha decidido mantenerlo en el poder, encajan en esta misma matriz de Estados fallidos. Las señales de alerta estaban allí presentes para que Erdogan y Occidente recuerden la amarga experiencia de Pakistán, utilizado descaradamente por los estadounidenses para canalizar misiles, armas y dinero en efectivo a los terroristas "muyahidines" que luchaban contra los rusos en Afganistán. Como no podía ser de otra manera, Pakistán (un territorio arrancado por los colonialistas británicos a la India) se convirtió rápidamente en otro Estado fallido, con un corrupto ejercito omnipresente en el gobierno, que no dudo en colaborar con los enemigos de Rusia - incluidos los talibanes - y que luego terminaron siendo infiltrados por estos que a la larga acabarían amenazando al Estado mismo. Lo trágico de todo esto es que posee un arsenal nuclear, creado para responder a la “amenaza” india y que bien podría caer en manos de los terroristas. Cuando Turquía comenzó a jugar el mismo papel que los EE.UU. en Siria, con el envío de armas y suministros a ISIS, cooperando con ellos para combatir al régimen de Damasco, se convirtió en otro Estado fallido. La única diferencia con Pakistán, es que Turquía también relanzó una guerra de exterminio contra los kurdos en el sureste del país, asesinando sin piedad alguna a la población civil y devastando grandes zonas mediante bombardeos indiscriminados y cuyo grado de destrucción no tiene nada que envidiar a lo realizado por los terroristas en Irak y Siria. Demasiado tarde se dio cuenta Erdogan del costo del papel que eligió para su nación. El frustrado golpe militar revela la profunda indignación en el ejército por su creciente autoritarismo e ideas mesiánicas que no tienen nada que ver con los ideales con el que se fundo la Turquía moderna. Los más de 6000 detenidos acusados de participar en la intentona golpista - entre ellos más de 70 generales y almirantes que ya están en manos de la Policía Antiterrorista - sometidos a brutales torturas y a quienes planea aplicar la pena de muerte, nos dan una idea de la seriedad del golpe contra Erdogan. Pero estos deben ser apenas unos cuantos de los miles de oficiales turcos que creen que el tirano está destruyendo su país y que ha llegado la hora de detenerlo, por lo que un nuevo levantamiento a mediano plazo no puede ni debe descartarse. La pregunta real será el grado en que su momentáneo éxito lo alentará para intentar eternizarse en el poder, reprimiendo con mayor dureza a sus adversarios, encarcelando a más periodistas, cerrando más periódicos y estaciones de televisión, continuar asesinando a miles de kurdos y a su vez, seguir negando el genocidio armenio ocurrido en 1915. Precisamente para nosotros los europeos, es difícil entender el grado de miedo y asco casi racista con que en Turquía se refieren a los kurdos, a quienes califican indistintamente como "terroristas" y los ven como un peligro para la existencia misma del Estado; justo como veían a los armenios en la I Guerra Mundial y que por ello fueron asesinados en masa con la complicidad de Occidente. Desde entonces han seguido con la misma práctica en relación a otras minorías, especialmente con la kurda, creyendo así que exterminando a sus enemigos, lograrán “unificar” el país. Craso error. Es por ello que el pasado fin de semana ha ocurrido sucesos más dramáticos de lo que pudieran parecer a simple vista. Desde las fronteras de la Unión Europea, a través de Turquía, Siria, Irak, Egipto, Libia y Túnez, existe ahora un rastro de anarquía y Estados fallidos. Sir Mark Sykes y François Georges-Picot comenzaron el desmembramiento del Imperio Otomano, pero sus trágicas consecuencias persisten hasta nuestros días” puntualiza la nota. En este marco sombrío debemos considerar por ello que el frustrado golpe contra Erdogan fue uno más de los que se vienen en camino, destinados para acabar de una vez por todas con este régimen de terror que nada tiene de “democrático” como quieren hacernos creer en Occidente. Que el genocida vaya preparándose para lo peor, ya que no pasará mucho tiempo antes de que otro tenga éxito. Su destino está marcado :)
Sony da un paso adelante con su nueva gama de televisores Bravia, presentándonos el KD-65XD9305 4K. Compatible con 4K HDR, posee una tecnología que permite que el brillo sea mucho más natural y realista ya que ofrece una gama de niveles más amplia que la habitual estándar que actualmente se utiliza, que no ha variado mucho desde los modelos CRT. De esta forma, se consigue que lo que se ve en los paneles con tecnología Bravia 4K sea diferencial, ya que también el contraste mejora para que la representación de los colores sea más natural.Pero no sólo la tecnología del panel ha mejorado, ya que también se ha variado el diseño de los nuevos televisores de Sony. Ahora se integra el denominado Slice of Living, que ofrece unas formas geométricas más limpias y, por lo tanto, más atractivas. Adicionalmente, se integra una solución para organizar los cables que se conectan al televisor sin que se pierda la compatibilidad para colgarlo en la pared. Las opciones que se incluyen en este nuevo televisores de Sony para ofrecer una calidad de imagen superior combinada con 4K HDR es el uso de triluminos, una tecnología que es capaz de mostrar una gama de colores mayor. Pero, sin duda, uno de los grandes “culpables” de la potencia de los nuevos dispositivos es el uso del procesador Sony X1 4K. Este elemento es uno de los chips de imagen más avanzados que existe en la actualidad, capaz de realizar miles de operaciones (y ajustes) por segundo, por lo que siempre se consigue ofrecer la mejor calidad de imagen posible. Además, no le falta la opción de el control por voz y una frecuencia Motionflow XR que puede alcanzar los 1.200 MHz en el mejor de los casos. Un elemento que se repite en el nuevo KD-65XD9305 4K es el uso de Android TV, por lo que se tiene acceso a todo tipo de aplicaciones debido al acceso a Google Play. Adicionalmente, se incluye el botón llamado Cast con el que es posible enviar contenidos desde los dispositivos móviles a la TV de forma sencilla. Y, todo esto, sin que falte la búsqueda por voz.En cuanto a su precio, ya está disponible a sólo 3.799 € :)
Venga ya, en mi cuenta de Facebook me preguntan sobre Rex y aquí lo tienen, más grande que nunca. Campeón de campeones, ha ganado un nuevo premio hace poco y estoy orgulloso de el. Una buena excusa para referirnos a su historia ¿vale? A pesar de ser una raza bastante versátil lo cual se ha utilizado en los últimos tiempos para muchos propósitos, contrariamente a lo que se piensa, el Rottweiler es principalmente conocido como una de las más antiguas razas de pastoreo. El origen de la raza se encuentra posiblemente en el Imperio Romano. En aquel entonces, las legiones romanas viajaban con perros de trabajo con el propósito de reunir el ganado necesario para poder alimentar al ejército. Estos perros poco a poco se fueron mudando con los romanos más allá de las regiones alpinas, donde conducían el ganado y protegían a las personas. Su nombre lo obtuvo por la antigua ciudad imperial de Rottweil - próxima a Stuttgart - donde era conocido como Rottweiler Metzgerhund (que en alemán significa perro de carnicero de Rottweil) lo cual dio origen de su nombre. A partir de ese entonces, la primordial tarea del Rottweiler fue la de conducir y cuidar ganado mayor y defender a su propietario y sus posesiones. Los carniceros solían criar esta clase de perros de acuerdo a su utilidad y rendimiento. Fue así como de tal manera, al paso del tiempo, fue formada una raza de protección y conducción inmejorable, a la que también se le encontró utilidad como perro de tracción. Esta región se convirtió luego en una zona importante de ganado, y demostraron su gran valor en la conducción y la protección de los bovinos, tanto de los animales salvajes como de los ladrones. Lamentablemente, con la llegada de la Edad Oscura (donde era evidente el omnímodo poder de la corrupta y decadente Iglesia Católica) fue perseguido debido a su color y carácter fuerte, considerándolo absurdamente como “el perro del diablo”, razón por el cual estuvo a punto de extinguirse. Afortunadamente, el advenimiento de la Reforma acabó con la demoníaca influencia del papado en Alemania, salvándose así de su desaparición. La fuerza y el coraje del Rottweiler le granjearon el favoritismo a principios del siglo XX cuando comenzó a formar parte de la policía, demostrando con creces su capacidad para combatir al crimen. Posteriormente fue “llamado a filas” durante las dos guerras mundiales y su actuación a favor de las potencias del Eje, justificaron sus magníficas habilidades como perro militar, y ello explica su destacadísima actuación décadas después, en el Schutzhund (un deporte canino para perros de protección). La vida en la sociedad de hoy en día, en la que existe un elevado índice de criminalidad en las grandes ciudades, hace de el un magnifico perro guardián debido a su impresionante tamaño y gran capacidad. Es indudable que su sola presencia impone respeto y es fácil asustarse de un perro tan poderoso. Sin embargo, quienes tenemos oportunidad de tratar a fondo a un Rottweiler sabemos que detrás de esa apariencia fuerte y ocasionalmente aterradora, bien criado y educado es ideal como protector de la familia y del hogar, ya que es tan digno de confianza como cualquier otro perro ¿no os parece? :)
El demoledor informe Chilcot dado a conocer el pasado miércoles en el Reino Unido, en el cual acusan al ex primer ministro Tony Blair de confabularse con George W. Bush y José Maria Aznar - el infame Trío de las Azores - para atacar Irak valiéndose de la mentira y el engaño, ha puesto al descubierto la vileza, la vergüenza y el deshonor de los autoproclamados “luchadores por la libertad” quien creyéndose los dueños del mundo, en el cual podían imponer su voluntad a quienes les apetezca, acusaron sin prueba alguna al régimen de Saddam Hussein “de poseer armas químicas” - lo cual era completamente falso - y actuando al margen de la ley, invadieron y destruyeron el país en el 2003, imponiendo un gobierno colaboracionista conformado por agentes a sueldo de la CIA, para quedarse con sus fabulosas reservas de gas y petróleo, que era el verdadero motivo de ese acto de felonía. En efecto, tras siete años de larguísima espera, al fin vio la luz la investigación oficial británica sobre la guerra de Irak, el Informe Chilcot, que resulta devastador para Tony Blair a quien acusa de basarse en pruebas falsas para atacar Irak, mostrándose dispuesto a seguir a Bush a toda costa: «Estaré contigo pase lo que pase», le dijo ocho meses antes de la invasión. En el 2009, el Primer ministro laborista Gordon Brown encargó un informe sobre la participación británica en la invasión de Irak en marzo del 2003, y cuya investigación recayó en sir John Chilcot, diplomático y alto funcionario, quien concluyó su trabajo en el 2011, pero la publicación se había ido demorando debido a razones políticas, por temor a dañar “las relaciones británico-estadounidenses” cuando en realidad trataban de evitar a toda costa que sus crímenes salieran a la luz. En sus más de dos millones de palabras, detalla las reuniones llevadas a cabo entre Blair y el primer ministro español José Maria Aznar (aliado en la guerra de Bush y Blair) quienes preocupados por la ola de opinión pública contraria a la guerra, acuerdan establecer una estrategia de comunicación que transmita al público la sensación de que “habían hecho todo lo posible por evitar la conflagración” cuando buscaban todo lo contrario. En su informe, Chilcot viene a ratificar lo que todo el mundo daba por sentado: la guerra no era el único recurso en 2003, Saddam Hussein no suponía una amenaza inminente y las “pruebas” de los servicios de inteligencia carecían de fiabilidad y no fueron revisadas. El informe Chilcot destaca asimismo que los objetivos establecidos para la guerra no se lograron. Las armas de destrucción masiva no se erradicaron porque nunca existieron. Irak no se convirtió en “un modelo de democracia para Oriente Medio” tal como el Criminal de Guerra George W. Bush había previsto. Saddam fue derrocado, pero Irak se desmorono completamente como país cayendo en el caos y el desgobierno más absoluto, provocando que varios grupos sunnitas se alinearan para formar más tarde el corazón de ISIS. Es así como trece años después de la invasión de Irak, muchas preguntas vinculadas con la guerra persisten hasta el día de hoy. Al respecto, Owen Jones escribió en The Guardian un interesante artículo que vale la pena reproducirlo, entrecomillado claro esta: “Elogiemos la investigación Chilcot por darle sello oficial a las verdades que siempre hemos sabido, que ya estaban ahí mucho antes de que se abrieran las puertas del infierno. Tony Blair está condenado y merece ser juzgado. Hemos visto encubrimientos de las élites en el pasado: del Domingo Sangriento a Hillsborough, las autoridades han conspirado a menudo para esconder la verdad por el interés de los poderosos. Pero esta vez no. La investigación Chilcot se estaba convirtiendo en una forma satírica de referirse a tardar un tiempo ridículamente largo en ejecutar una tarea, pero sir John pasará sin duda a la historia por dictar el veredicto más devastador y exhaustivo sobre un primer ministro moderno. Los que nos manifestamos en su momento contra el desastre de Irak, repudiamos los crímenes cometidos por aquellos quienes utilizaron el engaño para dirigir una guerra de agresión que robó cientos de miles de vidas y que hirió, traumatizó y desplazó a millones de personas, en un desastre que cultivó extremismo a un nivel catastrófico. El legado de Chilcot debe animarnos a ser más atrevidos en nuestros desafíos a la autoridad, en ser escépticos con las afirmaciones oficiales, en permanecer firmes contra una agenda agresiva tejida por los medios al servicio de los grupos de Poder que hoy como ayer, confabulan para iniciar una nueva guerra de agresión esta vez dirigida contra Rusia y China. 'Hay que aprender las lecciones', declararán ahora los defensores de la guerra. No les dejemos irse de rositas. Las lecciones fueron obvias para muchos de nosotros antes de que empezaran a caer las bombas. Lo que ha hecho Chilcot es ilustrar que las afirmaciones del movimiento contrario a la guerra no eran teorías de la conspiración ni reclamaciones disparatadas o desorbitadas. 'Cada vez parece más que tenemos un gobierno que busca un pretexto para la guerra más que la forma de evitarla', dijo el diputado laborista que se oponía a la guerra Alan Simpson varias semanas antes de la invasión. Esta, como señala finalmente Chilcot, no fue una guerra de último recurso: fue una guerra elegida, desatada antes de que se agotaran las opciones pacíficas para el desarme. Elogiemos esta investigación porque los culpables deberán asumir sus responsabilidades. No fue un error, ni una confusión como sus apologistas tratan ahora de presentarlo, este fue desde cualquier punto de vista moral uno de los crímenes más graves de nuestros tiempos. Los responsables de este acto de barbarie merecen ser juzgados y condenados por sus acciones. Ahora podemos señalarlos y llamarlos por su nombre” puntualiza la nota. Venga ya, no cabe duda que este informe va a traer consecuencias: Mientras que los veteranos de la guerra y familiares de las víctimas que perdieron la vida en Irak, piden una demanda legal y política contra el ex primer ministro Tony Blair - a quien califican acertadamente como el mayor terrorista del mundo - la Corte Penal Internacional analiza el Informe Chilcot para determinar si hay motivos para demandar a Blair. Si bien es cierto que el ex primer ministro no puede ser acusado de un Crimen de Guerra en su país, puede serlo en La Haya por haber inducido al Parlamento a cometer el error y esto representa un delito perseguible. Sus crímenes no deben quedar impunes y junto con Bush y Aznar, deberán responder por ello ante la justicia :)
La firma japonesa ha anunciado el lanzamiento de la Fujifilm X-T2, un nuevo modelo en su gama premium de cámaras sin espejo. Este dispositivo llega para sustituir a la X-T1, cámara que inauguró una línea de modelos dentro del catálogo de Fuji, el de cámaras con aspecto retro pero prestaciones de última generación. Tras la presentación de la X-Pro2, ya se rumoreaba hace tiempo que la X-T1 también iba a recibir el relevo y ha así ha sido. Como era de esperar, la nueva cámara recibe algunas actualizaciones heredadas directamente de aquélla (sensor, procesador…), aunque no seríamos justos si negamos que también hay elementos totalmente novedosos y un rediseño (leve pero bien pensado), como os contamos a continuación. Exteriormente, las novedades son pocas a simple vista. De hecho, sin tener los dos modelos juntos hay que remitirse a las especificaciones para comprobar que la cámara ha crecido unos milímetros en las tres dimensiones. Mantiene los diales mecánicos superiores para el manejo directo de los principales parámetros que caracterizaban a la X-T1, pero ahora son más altos e incluyen un botón de bloqueo. Por supuesto mantiene (mejora, en teoría) su resistencia al polvo, al agua y a las bajas temperaturas y, por lo demás, ha recibido un rediseño externo del visor, se ha incorporado un pequeño joystick para elegir el punto de enfoque (como el que luce la X-Pro2), doble ranura para tarjetas y una LCD que ahora se puede desplegar en tres ejes. Así, que, lógicamente, donde presenta más novedades es internamente, ya que tanto el sensor como el procesador son nuevos, en concreto el X-Trans CMOS III de 24 megapíxeles y el procesador X Processor Pro.. También son importantes las mejores en el enfoque, donde se mantiene el sistema mixto de detección por fase más detección por contraste, pero ahora se ofrece un área mayor del primero, aproximadamente un 75% del total frente al 40% que ofrecía el modelo anterior. También crece el número de puntos de enfoque (de 49 a 91) y se han incluido posibilidades de personalización del enfoque automático, que o bien puede ajustarse según unos parámetros preestablecidos para las situaciones más comunes o bien configurarse manualmente ajustando las preferencias en tres apartados: sensibilidad del movimiento, sensibilidad de la velocidad del sujeto y ajuste de zona sobre la prioridad del enfoque. Gracias a estas mejoras y a las relacionadas con la velocidad general de proceso que otorga el nuevo hardware, la idea de Fujifilm es que la X-T2 ofrezca una respuesta rápida para capturar los momentos decisivos y, por tanto, se convierta en la cámara ideal para fotógrafos de moda, naturaleza y deportes. Profesionales que, según la marca, tendrían en su mano un equipo hasta un 60% menos voluminoso que los que actualmente suelen usar para estos menesteres. Otra importante novedad de la X-T2 está en las mejoras de otro elemento crucial: el visor electrónico. Su resolución se mantiene en los 2,36 megapíxeles pero mejora en brillo, calidad y refresco (de 54 fps de la X-T1 a 60 de la X-T2, con posibilidad de llegar a 100 fps), además de ofrecer un menor lapso de tiempo de visualización (ahora de 0.005 segundos). Por otro lado, la duración del tiempo en el que el visor está apagado por estar tomando imágenes se ha reducido en más de la mitad, lo que permite visualizar hasta 5 fps (en lugar de 3 fps) durante el disparo continuo, una mejora para garantizar el seguimiento de los sujetos en movimiento. Por último, otra gran novedad que esta vez sí es totalmente exclusiva de este modelo: la incorporación de grabación de vídeo en 4K, inédita hasta ahora en la gama X de Fujifilm. Además, las cifras que nos ofrecen son interesantes: vídeo en 4K a 3840 x 2160 a 100 mbps, pero además utilizando una mayor superficie del captor para la grabación lo que, según la firma, asegura una gran calidad. Para acompañar esta posibilidad, y orientar la X-T2 hacia quienes quieran usarla como cámara profesional de vídeo, el cuerpo incorpora ajustes de volumen, salida de 3,5 mm para auriculares y HDMI para vídeo, además de la posibilidad de simular los efectos de las películas clásicas de Fuji in situ en la toma de imágenes en movimiento. En cuanto a su precio y disponibilidad, la cámara estará a la venta a lo largo de la primera quincena del mes de septiembre a 1699 euros si queremos adquirir sólo el cuerpo, y de 1.999 para el kit formado por la X-T2 más el objetivo Fujinon XF18-55mm :)
Cuando Audemars Piguet presentó su reloj Royal Oak Perpetual Calendar, una interpretación de la complicación clásica en 1972, todos quedaron perplejos. En efecto, el Royal Oak fue el primer reloj de lujo en tratar el acero inoxidable de la misma manera que un metal precioso, mostrando una apariencia pulida y decorada. Luego de hacer algunos cambios, el fabricante de relojes suizos decidió tomar un giro inesperado una vez más al presentar los tonos cálidos y brillantes del oro amarillo en su más reciente reloj, simplemente llamado Royal Oak Perpetual Calendar Yellow Gold. El reloj de cuerda automática viene con un calibre 5134, completamente visible a través de una caja de cristal de zafiro anti-reflejos, un movimiento que está basado en su predecesor, el calibre 2120, el cual late a 19,800 vph (2.75 Hz), aunque ha sido ajustado para que calce con la caja actualizada de 41 mm. La esfera decorada “Gran Tapiz” se ve realmente fascinante, al mismo tiempo que hace alarde de una vibra elegante y minimalista. El Audemars Piguet Royal Oak Perpetual Calendar Yellow Gold viene en una lujosa caja junto con un mecanismo de rebobinado de reloj. En cuanto al precio de este exclusivo reloj, es de $95,700 (€85,285). Como sabéis, la historia de la marca se remite a 1875, cuando dos apasionados de Alta Relojería, Jules-Louis Audemars y Edward-Auguste Piguet, tomaron la decisión de unir sus competencias con objeto de concebir y producir en el valle de Joux, región que vio nacer a la Alta Relojería, relojes complicados. Su determinación, imaginación y disciplina les permitieron conseguir rápidamente el éxito y que la han sabido mantener por décadas. En la actualidad, Audemars Piguet sigue siendo la mas antigua manufactura de Alta Relojería que no ha abandonado el patrimonio de las familias fundadores. Su capacidad de innovación, su carácter independiente y el valor de colecciones que ya se han convertido en iconos para los amantes de relojería, la sitúan entre las manufacturas más representativas de la Alta Relojería suiza. Algo de lo cual los descendientes de Jules-Louis Audemars y Edward-Auguste Piguet, aún al frente de la empresa, pueden sentirse realmente orgullosos. Venga ya, a diferencia de los coches, ordenadores o smartphones bañados en oro - que personalmente me parecen una extravagancia - estos relojes son de por si una obra de arte y bien que valen cada centavo de lo que piden por ellos ¿no lo creen ustedes? FF Paris pour Audemars Piguet - « Royal Oak...por strategies-creations