En el marco de la cumbre del G20 realizado el pasado fin de semana en Hamburgo (Alemania) se dio por fin el esperado encuentro entre los líderes más poderosos del planeta - Donald Trump y Vladimir Putin - algo que en otras circunstancias seria bienvenido, pero poderosas fuerzas oscuras que controlan el aparato militar-industrial estadounidense y sus organismos de seguridad, que son el poder detrás del poder, trataran de impedir que cualquier tipo de cooperación se lleve a cabo entre ambos, porque va en contra de sus intereses. Es el llamado Estado Profundo (‘The Deep State’) una élite oculta del poder integrado por un conjunto de corporaciones que nadie ha elegido nunca para esta función. Independiente de la Casa Blanca e incluso capaz de imponer su voluntad al ejecutivo, ‘The Deep State’ no figura en la constitución y opera por encima y por detrás del gobierno democrático. Es por ese motivo que, al margen de la simpatía que Trump pudiera tener por el líder ruso, quien realmente manda en los EE.UU. no es el presidente. Y siempre ha sido así, por lo que cualquier acuerdo que se llegue a alcanzar como producto de esta encuentro, será muy difícil que sea puesto en práctica. Como sabéis, el tan esperado encuentro entre Trump y Putin se produjo casi siete meses después de que el primero llegase a la Casa Blanca. Durante ese período, los grandes medios de comunicación estadounidenses han llevado a cabo una campaña sistemática y difamatoria acusando a Trump de ser un ‘agente’ ruso y alegando - sin prueba alguna que lo sustente - que Putin ordenó una operación de interferencia en las elecciones del año pasado en Estados Unidos para beneficiarlo. A pesar de que el mismo Trump ha desestimado las acusaciones como "noticias falsas", y Moscú ha rechazado sistemáticamente las acusaciones como una campaña de rusofobia sin fundamento, esta continúa a todo nivel. Teniendo como fondo esta propaganda anti rusa, Trump se reunió con Putin en un encuentro de dos horas (de los 30 minutos que estaba inicialmente programado). Según se supo, intercambiaron sus puntos de vista divergentes sobre Siria, Ucrania y Corea del Norte, entre otros temas de interés. Trump planteó además la cuestión de la presunta ‘intromisión’ de Rusia en las elecciones estadounidenses, y Putin respondió en detalle para asegurar a su contraparte estadounidense que era una farsa fabricada en la que Rusia no tenía nada que ver con ella. Sólo días antes del encuentro, los medios de prensa estadounidenses exigieron a Trump ‘enfrentarse’ a Putin de una manera agresiva. The Washington Post, una de las principales voces de esa campaña contra Rusia, exhortó a Trump a criticar a Putin por su "intromisión en las elecciones estadounidenses" como si fuera un hecho comprobado, porque aparte de las absurdas acusaciones, no hay absolutamente nada que lo sustente. También instó al presidente a notificar a Putin que Rusia debía ‘acceder’ al cambio de régimen en Siria, cuando esa decisión compete únicamente a los sirios y a nadie más. Washington no tiene ninguna autoridad moral para exigir nada luego de haber financiado a grupos terroristas como Al Qaeda, Al Nusra y el hoy desfalleciente ISIS, para pretender ahora dar lecciones de democracia. Pero Trump - para rabia del establishment - no permitió que la rusofobia de los medios de comunicación estadounidenses influyera en su entrevista con Putin. Por el contrario, fue cordial, respetuoso y abierto para escuchar el punto de vista ruso en una amplia gama de cuestiones. Tanto es así que ambos líderes acordaron trabajar juntos en el futuro.La pregunta ahora es: ¿qué es lo que sigue? Trump y Putin evidentemente han tenido un buen comienzo a pesar de la agresiva campaña anti rusa. Pero, ¿qué significa en la práctica la voluntad de Trump de comprometerse positivamente con Moscú? Como sabéis, ‘The Deep State’ es quien maneja realmente los hilos del poder en los EE.UU., el cual no quiere que se normalice las relaciones con Rusia y pretenda que se le siga viendo como al ‘enemigo’, rememorando épocas de la Guerra Fría, algo absurdo desde todo punto de vista por que el comunismo hace mucho tiempo que es parte de basurero de la historia. Rusia es tan capitalista como los EE.UU. y ellos lo saben.
El verdadero motivo es el resurgimiento de Rusia como una gran superpotencia bajo el gobierno de Vladimir Putin, quien ha adoptado una política independiente respecto a Occidente, algo que molesta profundamente al establishment porque va en contra de las ambiciones globales de los Estados Unidos. Es por ello que ‘The Deep State’ quería que su representante, la rusofóbica y Criminal de Guerra Hillary Clinton ganara las elecciones estadounidenses y por ello la apoyo incondicionalmente, poniendo a su servicio todos los grandes medios de comunicación, quienes iniciaron una agresiva campaña contra el republicano Donald Trump, pero su victoria alteró todos sus cálculos. A pesar de que el magnate una vez llegado a la Casa Blanca y bajo un intensa presión, tuvo que ceder a sus amenazas - bajo el riesgo de ser destituido por el Congreso o terminar siendo asesinado como Kennedy - ‘The Deep State’ no confía en el y sigue manteniéndolo en la mira. De allí las periódicas campañas en su contra en los grandes medios que tiene bajo su control. A ello puede deberse el carácter impredecible del actual inquilino de la Casa Blanca quien da la impresión de que cambia de opinión de un día para otro, por lo que uno no esta seguro que es lo que piensa en realidad. A veces parece querer proyectar una hostilidad hacia Rusia, como se ve en su opinión acerca de la guerra encubierta contra Siria y el anuncio de la renovación de las sanciones contra Moscú. Ello se hizo patente un día antes de reunirse con Putin en Alemania, cuando pronuncio un incendiario discurso en Polonia, en el cual acusó a Rusia de "querer desestabilizar a los países y socavar la civilización occidental". Era un mensaje provocador propio de la rusofobia que vemos habitualmente en la prensa estadounidense. No era un buen presagio para su inminente reunión con Putin. Parecía que iba a producirse un enfrentamiento, tal como los medios de comunicación estadounidenses habían estado deseando desde la víspera con su campaña de mentiras. Sin embargo, la reunión con el líder ruso al día siguiente fue sorprendentemente agradable. “Es un honor reunirme con usted” dijo Trump al momento de saludarlo. Y el resultado de las discusiones indica un deseo del mandatario estadounidense para trabajar juntos, aunque dado los antecedentes descritos líneas arriba, es difícil saber si se hará realidad. Y es que inmediatamente después del encuentro entre los líderes, los medios de comunicación estadounidenses en una reacción esquizofrénica, empezaron a impulsar de nuevo la campaña anti rusa. Así, por ejemplo, la exportavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, escribió una columna para la web de la CNN titulada 'Putin puso una trampa y Trump cayó en ella', en la que asegura que el presidente estadounidense "aceptó todas las aseveraciones de Putin mientras sonreía para las cámaras". Otros importantes medios estadounidenses publicaron artículos similares, con títulos como 'Putin se reúne con su retoño', del 'The New York Times', 'El encuentro del aficionado Trump con su maestro Putin amenaza la seguridad de EE.UU.', del 'USA Today' o 'Trump lleva una mano débil en su reunión con Putin', de la NBC News. Es difícil soportar esta confabulación extravagante que pasa por el periodismo. Y es asombroso que una reunión amistosa entre los líderes de las potencias nucleares no pueda ser bien recibida por aquellos que solo buscan acentuar las tensiones. Ello podría demostrar, que en el fondo de su alma, Trump está en contra de esas poderosas fuerzas dentro del establishment estadounidense que no quieren una normalización de las relaciones con Rusia, pero por lo visto, no puede lidiar con ellos. ‘The Deep State’ depende de la confrontación, la guerra y el militarismo para justificar su existencia. También quiere un mundo completamente dominado por las corporaciones estadounidenses. Por ese motivo, potencias como Rusia, China o cualquier otro país que no este dentro de su orbita, no puede ser tolerado porque va en contra de sus ambiciones para la hegemonía unipolar. Por ello buscan hostilizarlas, no descartando la guerra para conseguir sus fines. El encuentro de Trump con Putin fue a todas luces encomiable porque no sucumbió a la interesada campaña anti rusa propiciada por aquellas fuerzas oscuras que tratan de mantener su predominio mundial a toda costa, donde quien sea visto como un obstáculo, es eliminado de la manera más despiadada. John F. Kennedy fue asesinado a plena luz del día en Dallas por ‘The Deep State’ porque se atrevió a buscar una normalización y una coexistencia pacífica con Moscú. No quieren la normalización o la paz con Rusia bajo ningún concepto, porque hay demasiados intereses lucrativos creados en mantener la maquinaria de guerra como es el capitalismo americano. Este antecedente puede servir como advertencia contra Trump por parte de ellos. O se somete o lo someten. De allí puede deberse su comportamiento errático que a muchos desconcierta. El entendimiento logrado entre Trump y Putin es al menos una señal prometedora. Pero dada la estructura de poder de los Estados Unidos y su beligerancia incorregible, es dudoso que se permita a Trump ir más allá de las promesas. Si lo intenta, podemos esperar que las presiones en su contra se intensifiquen. Lo que hay que cambiar por ello es la estructura de poder estadounidense a través de una revolución democrática. Hasta que eso suceda, cualquier presidente en la Casa Blanca será simplemente un rehén de las fuerzas oscuras de ‘The Deep State’ :(
No hace tanto tiempo que los Nokia eran los móviles de referencia, quienes ocupaban todos los espacios más destacados en marquesinas y webs y hasta protagonizaban apariciones estelares en películas futuristas como Matrix. A finales de los noventa, los terminales de la firma de Espoo apabullaban el mercado. Eran, sin duda, los iPhone del momento, pero fue precisamente el terminal de Apple el que marcó el inicio de su declive. Desde entonces, Nokia ha zigzagueado en el mercado como ha podido y su última novia, Microsoft, acaba de tirar la toalla anunciando el fin de la era Windows Phone, no sin antes deshacerse del negocio de móviles de Nokia que fue adquirido por HMD Global. Esta última startup ha tomado el testigo con energía, presentando varios terminales - entre ellos el remozado 3310 - muy orientados a la gama baja, pero parece que la firma no se va a quedar ahí. En efecto, el especialista en tecnología Evian Blass (autor de sonadas filtraciones) ha publicado las primeras fotos del Nokia 8, un terminal que se dirige claramente al segmento premium del mercado y que aspira a marcar el retorno de la mítica firma a la arena de los grandes. El 8 heredaría el cuidado aspecto estético de sus hermanos menores (Nokias 3, 5 y 6), pero elevando las prestaciones a las exigencias de la gama alta. Según sostiene Blass, el smartphone contaría con una pantalla de 5,3 pulgadas con resolución QHD, a elegir entre 4 y 8 GB de RAM, y un potente procesador Snapdragon 835. Lo llamativo de este móvil se encuentra en la parte trasera del mismo: cuenta con dos ópticas Carl Zeiss (fruto del acuerdo firmado por HMD con el conocido fabricante de lentes) de 13 MP, lo que da buena cuenta de la apuesta por la marca por las prestaciones fotográficas del terminal. Se prevé que el Nokia 8 sea anunciado el día 31 de este mismo mes, y llegaría al mercado con Android 7.1.1 Nougat, la última versión de la plataforma, y siguiendo la estela de los modelos precedentes: ofrecer al usuario una experiencia de Android pura y sin sucedáneos o añadidos. Los fabricantes siempre completan la interfaz de usuario con capas con la intención de personalizar el terminal, pero estas aventuras no suelen gustar a todos los clientes. Pero sin duda, la gran baza del 8 para lograr dar una buena dentellada en el segmento premium sería el precio: el propio Blass indica que el dispositivo podría comercializarse por 589 euros, una cifra tremendamente competitiva considerando las esperadas prestaciones del terminal y el precio de algunos de los rivales a los que se enfrenta (iPhone 7 y Galaxy S8, entre otros) :)
La nueva película de Spider-Man es como si fuera la primera y la cuarta, aunque resulta difícil recordar qué pasó en esta saga que siempre concluye y vuelve a empezar. Otra vez, se centra en Peter Parker (interpretado por Tom Holland), un adolescente que desarrolla superhabilidades tras ser mordido por una fastidiosa araña. El título del entretenido ‘Spider-Man: Homecoming’ (De regreso a casa) indica que es su regreso, pero ¿a qué exactamente? ¿A Queens? ¿A la juventud? La película trata de cómo Peter Parker necesita mantenerse joven para siempre, idealmente en sus 15 años de edad. Lo más atractivo de Spider-Man es que siempre ha sido un adolescente que puede dar grandes giros, lanzar telarañas y columpiarse de techo en techo pero, en comparación con otros personajes, se ve como alguien que improvisa en el mundo de los superhéroes que pueden volar o usar martillos mágicos. Lo que lo hace diferente y logra que funcione como un personaje -y le otorga un carisma poco convencional - es que mantiene la incertidumbre y la vulnerabilidad de la adolescencia. Gracias a todos sus dones de superhéroe y a pesar de los extraños y peligrosos acompañantes que lo rodean, él también es un adolescente; esa es su kriptonita, lo que lo hace parecer una persona de carne y hueso. El equipo creativo de la nueva película retoma la historia del origen de Peter Parker como adolescente, aunque la trama a veces abuse de explotar la ingenuidad del personaje, lo que hace que no solo parezca inexperto, sino también tonto. El filme - escrito por seis personas y dirigido por Jon Watts - inicia poco después de que Peter fue mordido. Todavía está tratando de ubicarse y lucha para descubrir los límites de sus poderes, lo que se complica porque es la primera película de Spider-Man que Sony ha hecho con los estudios Marvel. Es una alianza que ha llevado a Spider-Man a la máquina de dominación mundial de Marvel; esa es la razón por la que tiene como mentor en el mundo de los superhéroes a Iron Man, también conocido como Tony Stark (interpretado por Robert Downey Jr., quien aparece y desaparece a lo largo de la trama). Esa maquinaria, conocida para los ejecutivos y los verdaderos creyentes como el universo cinematográfico de Marvel, es vasta, complicada, lucrativa y en constante expansión. También es poco interesante para los espectadores que solo quieren ver una buena película. Como sabéis, Marvel ha producido una serie de filmes con niveles de calidad muy diferentes, pero Sony ha tenido más dificultades para lograr éxito con los superhéroes. Así que, tras tropezar con la primera resurrección de Spider-Man, consiguió un acuerdo con Marvel, el cual tampoco es interesante por sí mismo. Sin embargo, resulta entretenido considerar que Sony, como Peter Parker, necesitaba ayuda para despegar de nuevo y Marvel llegó para aportar a Tony Stark como guía. La hora previa al final, la cinta se mueve con buen ritmo, aunque por momentos fuerza demasiado las cosas. Funciona mejor cuando se mantiene cerca de Peter y se siente contenta con ser una historia ligera y bien intencionada sobre un adolescente que está atravesando, y que frecuentemente tropieza, con las exigencias de la escuela, el hogar y su personalidad arácnida. Holland se ve y suena más como un adolescente en comparación con otros actores que han encarnado al personaje, y cuenta con el apoyo de un elenco que incluye a Jacob Batalon como el mejor amigo de Peter. Otros buenos acompañantes son Donald Glover, como un criminal que estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado, y Martin Starr, quien interpreta con una precisión casi perfecta las partes humorísticas de su papel de maestro. La película no es sobresaliente desde el punto de vista visual, ya que mientras algunas de las mejores escenas de acción suceden cerca del suelo - como cuando Spider-Man sale volando por los patios de los suburbios y juega a los carros chocones con botes de basura- las escenas aéreas con efectos especiales no sobresalen. Es difícil pensar en una sola imagen de ‘Spider-Man: Homecoming’ que destaque y sea tan memorable como sucedió con el tierno beso entre Peter colgado boca abajo y Mary Jane en el primer Spider-Man del director Sam Raimi. Aunque ahí entra Michael Keaton, quien personifica muy bien al Buitre, el clásico villano que se ha convertido en un genio criminal tras convertir sobras extraterrestres en armas con la tradicional mezcla de gritos, secuaces y muerte. Vuela con unas alas poco funcionales que parecen salidas de la fase steampunk de los hermanos Wright. Parece una tímida burla de las acrobacias aéreas de Keaton en sus participaciones en películas como Batman y Birdman. El Buitre es un desastre de contradicciones y solo algunas de ellas parecen intencionales. Su personalidad criminal, furia y tal vez su locura han sido alimentadas por el resentimiento social y Keaton, con su presencia amenazante y sus ojos penetrantes, lo convierte en un hombre enojado y digno de ser recordado; no lo caricaturiza. El Buitre se convierte en un contrapeso narrativo del egocéntrico multimillonario, Tony Stark. Spider-Man, quien - como la película te recuerda- es un joven de la clase trabajadora transformado en superhéroe. En la cinta, Peter está ansioso por seguir los pasos de un multimillonario, en parte porque quiere unirse a Los Vengadores. La pregunta es qué pasará cuando Spider-Man realmente madure: ¿por quién peleará y por qué? ¿O quizás nunca lo hará y será como Peter Pan, un eterno adolescente? :)
Se cree un ‘predestinado’ para resolver los problemas del mundo, pero con sus acciones no hace sino agravarlos hasta el límite. Nos referimos a Donald Trump, quien en su insania ha colocado al mundo al borde de la III Guerra Mundial. En efecto, desde que llego a la Casa Blanca, ha dado muestras de su demoníaca personalidad, atacando con misiles a Siria, amenazando a Corea del Norte con invadirla, ‘advirtiendo’ a China por el control del Mar Meridional, acusando a Irán de ser ‘una amenaza’ para sus intereses, mientras que a su vez, continua ‘rodeando’ a Rusia con tropas de la OTAN. Definitivamente este tío esta mal de la cabeza ¿a que viene ese afán autodestructivo que solo conducirá a nuestro planeta a una conflagración nuclear en la que no habrá ganadores ni perdedores? sinceramente a que no lo entiendo. En relación con Siria, no cabe duda que la confirmación de la muerte del líder de ISIS, Abu Bakr al Bagdadi (un conocido agente del Mossad israelí) como producto de un bombardeo por parte de la aviación rusa, y cuyo cadáver fue mostrado el pasado 30 de junio por la televisión iraní, representa un duro golpe no solo para esa organización criminal, sino sobretodo para sus patrocinadores - léase EE.UU. y Arabia Saudita - quienes invirtieron considerables sumas de dinero en financiarlos, entrenarlos y dotarlos de moderno armamento, con el objetivo de desatar el caos y la violencia en el Medio Oriente y ‘justificar’ así el intervencionismo estadounidense en la región, pero de nada les valió, porque hoy se baten precipitadamente en retirada y son una sombra de lo que alguna vez fueron. Así, la virtual extinción de ISIS significa no solo el fortalecimiento del régimen de Bashar Al Assad, sino también la preservación de la integridad territorial de Siria, como la consolidación del eje Damasco/Teherán bajo el patrocinio de Moscú, algo que Washington no esta dispuesto a permitir. Como consecuencia de ello, Trump ha resuelto preparar una intervención militar en el país, buscando cualquier pretexto en su afán de salvar a ISIS de su derrota definitiva. Y no se le ocurrió mejor manera que la de acusar sin prueba alguna al régimen de Al Assad de estar preparando un ataque con armas químicas contra la población civil, alertando que si ello ocurre “el gobierno de Damasco pagará un alto precio” lo cual podría implicar el inicio de una guerra total contra Siria. Lo preocupante de todo, es que el Gobierno estadounidense estaría ultimando los detalles de ese ataque químico como un operativo de ‘falsa bandera’ para acusar de ello a Damasco, tal como sucedió el pasado 7 de abril. Estas amenazas vertidas por la Casa Blanca se deben sin duda alguna al avance del Ejército sirio, que esta recobrando las zonas ocupadas por los terroristas, sostuvo por su parte el politólogo Alí Ahmad, asesor del ministro sirio de Información. “Al acusar falazmente al Gobierno sirio de ello, los estadounidenses pretenden que todo vuelva al punto de partida”, dijo Ahmad a Sputnik. “EE.UU. ve con preocupación como Rusia y Siria derrotan a los terroristas y recuperan los territorios ocupados, incluidos los que se encontraban bajo control de las tropas norteamericanas. En esa frase generalizada de que se prepara un ataque químico, se responsabiliza de inmediato al Gobierno sirio sin ningún tipo de pruebas, olvidando que los propios estadounidenses fueron observadores del proceso de destrucción del arsenal químico”, puntualizó. EE.UU. se opone a los contactos entre Siria e Irak y busca que se mantengan las zonas de tensión para impedir que el Ejército sirio libere los territorios ocupados por los terroristas y mantenga la unidad del país. “El objetivo de esas amenazas vertidas por Trump es obstaculizar el avance de las tropas gubernamentales en las zonas en las que los terroristas actúan patrocinados precisamente por EE.UU. y sus aliados”, indicó. Ahmad precisó que se refería al sur, al suroeste y a los territorios que ocupó Israel en los Altos del Golán. “En el este, se trata de la región en la que confluyen las fronteras de Jordania, Irak y Siria”, apuntó. La zona, sostuvo, es crucial pata instaurar un estado títere kurdo y es por ese motivo que Washington se opone a que Siria tenga libre contacto con Irak. “Debemos mantener la cautela ante las posibles provocaciones con armas químicas y es que la vez anterior cometieron un gran error al mostrar la zona de las operaciones en la que se vio que todo era un engaño”, alertó. En esta escalada de tensiones, en poco más de un mes, el ejército estadounidense ha bombardeado dos veces a las milicias leales al Gobierno sirio, derribado dos drones iraníes y abatido un cazabombardero del régimen que atacaba a los terroristas, demostrando de que lado están. Todo ello para tratar de evitar lo inevitable: el hundimiento total de ISIS. Hasta hace bien poco, los múltiples actores de la sangrienta guerra en este país han actuado en áreas vastas y delimitadas gracias a canales de contacto bilateral: tropas de Estados Unidos apoyan a los kurdos para tomar Raqqa y a grupos terroristas en el sureste, mientras que Rusia e Irán respaldan, por aire y tierra, a las fuerzas leales al presidente Bashar Asad en las provincias de Alepo y Homs. Pero los avances territoriales han acercado estos frentes hasta acoplarlos peligrosamente. El epicentro de la guerra que se vislumbra tras la esperada caída de Raqqa es la región oriental de Deir Ezzor. Concretamente, el área fronteriza entre el paso de Tanf y la ciudad de Abu Kamal, en manos de ISIS. En Tanf, la coalición internacional que lidera EE.UU. tiene acuartelados unos 200 efectivos ‘opositores’ destinados a ‘combatir’ a ISIS, aunque la realidad es muy distinta. El 18 de mayo pasado, según el portavoz de la coalición Ryan Dillon, "la coalición golpeó a fuerzas prorrégimen que avanzaban bien adentro la zona de desescalada establecida al noroeste de Tanf". La coalición volvería a atacar días después otra posición cercana de milicias pro Asad determinadas a tomar Tanf. Por aquí pasa la vía más corta entre Bagdad y Damasco, lo que algunos medios han denominado el eje iraní. Sin embargo, pese a sus amenazas, Trump no pudo evitar que estas fuerzas chiítas alcanzaran la frontera sirio/iraquí por el norte, cerrándoles el paso hacia Abu Kamal. El 18 de junio, en un golpe más de autoridad, Irán disparó por primera vez seis misiles balísticos contra Deir Ezzor, al noroeste de Abu Kamal. El órdago de Irán vino acompañado, justo en el mismo día, de la decisión sin precedentes de EE.UU. de derribar un caza Suckoi-22 del ejército sirio al oeste de Raqqa. En cuestión de horas, Siria, que ha perdido casi medio millón de vidas y sufre una crisis migratoria sin precedentes debido a la agresión criminal patrocinada por los EE.UU. se vio abocada a un nuevo periodo que, se teme, sea todavía más destructivo. Y es que Trump, quien está profundamente influido por los sionistas, pretende extender sus ataques de Siria a Rusia e Irán. Según varios medios, Washington está dividida entre los halcones -partidarios de escalar el conflicto especialmente contra Teherán, desde que en 1979 la Revolución Islámica del Ayatollah Khomeini derroco al corrupto y sanguinario régimen del Sha Reza Pahlevi, un títere de los intereses estadounidenses y de los sionistas - y quienes evocan la invasión y el posterior infierno iraquí para rechazar tal estrategia. Por lo visto ha optado por la primera opción, para la cual ha ordenado a la flota estadounidense a concentrarse frente a las costas sirias, listas para atacar a una orden suya. Sin embargo, existe un problema que hay que tomar en cuenta y es que sus planes para dividir Siria estableciendo en el norte un Estado títere kurdo, choca frontalmente con los deseos de Turquía, su aliada en la OTAN, cuyo dictador Recep Tayyip Erdogan ha expresado reiteradamente que no esta dispuesto ‘por ningún motivo’ a aceptar la creación de semejante entidad ya que pondría en riesgo sus intereses por lo que no “dudaría” en invadirla al momento de ser creada, aun si ello significaría entrar en guerra con sus ‘socios’ de la Alianza Atlántica. El motivo central es el odio ancestral que se tiene a la población kurda que habita en el este de la actual Turquía (a los cuales no duda en calificar de ‘terroristas’) quienes continuamente se han levantado en armas en busca de su independencia, pero cuyos anhelos de libertad han sido aplastados sangrientamente por el ocupante turco, quien no duda en utilizar la violencia extrema para acallarlos llegando incluso al genocidio - como ocurrió con los armenios -ante el silencio cómplice de Occidente que no condena estos monstruosos crímenes cometidos por Ankara por tratarse de un ‘socio’ de la OTAN. Es por ese motivo que por el momento, los halcones en la Casa Blanca pierden la partida, esperando un cambio de posición de Erdogan, algo que va a ser muy difícil que se pueda conseguir, teniendo en cuenta que tras el fracasado golpe de Estado organizado por los EE.UU. para reemplazarlo por el traidor colaboracionista Fethullah Gülen, el sátrapa turco se ha vuelto mas paranoico que nunca y desconfía hasta de su propia sombra. Entretanto, las milicias kurdas patrocinadas por los EE.UU. han casi rodeado la ciudad de Raqqa y la penetran por este y oeste. Según cuentan los testigos, la batalla se libra entre intercambios de tiros y explosiones calle por calle, habitadas por miles de civiles. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, casi 500 civiles han muerto en Raqqa y Deir Ezzor por bombardeos de la coalición en respaldo a las milicias aliadas. La agencia pro kurda ANHA ha explicado que cientos de civiles, atrapados en Raqqa, han podido abandonar la urbe portando banderas blancas y se han refugiado en territorios controlados por los kurdos. Su caída es cuestión de horas, pero incomprensiblemente en vez de liquidar de una vez por todas a los terroristas allí refugiados, los estadounidenses los ‘invitan’ a trasladarse al oeste para luchar contra el régimen de Damasco, aprovisionándolos previamente con armas y creando ‘corredores’ seguros para que puedan movilizarse, demostrando con ello su abierta complicidad con esas bestias sionistas, que a pesar de todo ello y con su líder liquidado por los rusos, no tienen ningún futuro. “Es por ese motivo que al día de hoy y sin temor a equivocarnos que ya podemos constatar que ISIS prácticamente ha dejado de existir. Solo quedan algunos remanentes - Al Raqa y Mosul - y ya se ve necesario tomar bajo control las tierras que ocupaban los terroristas. Y en ese momento importante, según, opinan en el Pentágono, se necesita intensificar esfuerzos. Igual que en la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. aplazaba abrir el segundo frente y lo abrieron solo cuando ya se podía dividir el territorio, y lo mismo pasa ahora: empezaron a intensificar el potencial para dividir el territorio de Siria de modo provechoso para ellos mismos", dijo a Sputnik el politólogo militar, Andréi Koshkin, para quien, el traslado de los lanzacohetes múltiples Himars al sur de Siria muestra la intención de EE.UU. de evitar que estas zonas vuelvan a estar bajo control de Damasco."Son armas altamente eficaces que funcionan 'por zonas'. Estoy seguro de que ellos [los militares estadounidenses] lo usan para mostrar a las tropas del Ejército gubernamental sirio qué va a pasar con aquellos que traten de recuperar el territorio que ellos [los estadounidenses] ya están controlando", señaló. No cabe duda que a estas horas, Trump esta esperando una ‘excusa’ para atacar a Siria y va a hacerlo aun si no lo encuentra. Pero se da el caso de que Rusia - a diferencia del anterior ataque con misiles perpetrado por Washington - ha anunciado esta vez que no va a permitir que se repita tal ataque y ‘responderá’ del mismo modo si ello ocurre, lo que puede degenerar en un conflicto mayor. A ese respecto, la respuesta del Ministerio ruso de Defensa fue clara y contundente: "Cualquier aparato aéreo, incluyendo los aviones y los drones de la coalición internacional detectados al oeste del Éufrates, en las áreas de Siria en que la aviación rusa cumple sus misiones de combate, será seguido desde tierra y aire en calidad de blanco por los sistemas rusos de defensa antiaérea" agregó el comunicado a modo de advertencia. Esperemos que durante el encuentro entre Donald Trump y Vladimir Putin previsto para la cumbre del G-20 que se celebrara este fin de semana en Hamburgo (Alemania), se pueda llegar a un acuerdo in extremis para evitar el Apocalipsis ¿Estaremos aun a tiempo o atacará a Siria en plena reunión para intentar neutralizar la respuesta rusa? De un demente como Trump podemos esperar lo peor :(
Pocos le conceden a Microsoft el mérito de haber impulsado la categoría de equipos convertibles o "dos en uno", pero desde luego su familia Surface Pro ha sido responsable de crear una tendencia que luego el resto de fabricantes han seguido con todo tipo de alternativas. Esa familia se renueva ahora con el nuevo Surface Pro (2017), que se olvida de la numeración y que lo hace con una evolución madura en la que sobresalen los aciertos pero en la que también hay inexplicables conflictos. Habíamos esperado durante mucho tiempo este nuevo lanzamiento de Microsoft. Desde octubre del 2015, para ser exactos. En todo ese tiempo, la Surface Book, que es más poderosa, obtuvo una modesta actualización en diseño y componentes, y Microsoft presentó la Surface Laptop. También hemos visto sistemas similares a la Surface como la Samsung Galaxy Book, la Lenovo Miix 510 y la Huawei Matebook. Si la meta de Microsoft era repuntar el concepto 2 en 1, es una misión más que cumplida. Luego de una inesperada larga espera, la sucesora de la Surface Pro 4 ya está aquí. ¿Qué nos trae de nuevo la Surface Pro (2017)?: Un cuerpo un tanto más esbelto y liviano, con bordes redondeados, un grosor de 8.5mm y un peso de 1.69 libras (me costó notar la diferencia entre este modelo y la Pro 4 cuando estaban colocadas lado a lado); Tiene procesadores Intel Core de séptima generación, que incluyen el Core m3, y Core i5 y Core i7; Posee un diseño sin ventilador para los modelos Core m3 y Core i5; Viene con un caballete que puede hacer que el dispositivo descienda un tanto más que el modelo anterior, a un ángulo de 165 grados en lugar de 150 grados; Trae un lápiz óptico rediseñado, que va de 1,024 niveles de presión a 4,096; Presenta nuevas cubiertas de teclado, con colores similares a la Surface Laptop, y está cubierta del mismo material Alcantara; La batería dura más que otros dispositivos similares, hasta 13.5 horas, según Microsoft; El tamaño de la pantalla y la resolución se mantienen iguales, como también el enchufe de corriente eléctrica y la combinación de conectores USB-A, micro-SD y mini-displayPort (aún no tiene USB-C); El stylus, además de tener más sensibilidad a la presión, le dice adiós al ganchito para colgarlo de la ropa. Por cierto, el lápiz no incluido en la caja, sino que lo tienes que comprar por US$99. El actual lápiz óptico se puede comprar por US$59, y la mayoría de las configuraciones de la línea Surface Pro venían con lápiz incluido. El Surface Dial, de US$99 que también se vende por separado y que se utiliza con la computadora de escritorio Surface Studio, funcionará con la pantalla de la Surface Pro (2017). La cubierta de teclado es a la vez lo mejor y lo peor de la Surface Pro. Es un gran ejemplo de cómo crear un teclado esbelto y funcional que se conecta a una tablet, y es uno de los aspectos a admirar de la línea Surface. Pero, sigue siendo un accesorio que se vende por separado, aunque es difícil de imaginar usar una Surface Pro sin un teclado. El teclado negro básico (es del mismo tamaño que la Surface Pro 4, así que es compatible) cuesta US$129, mientras que los modelos cubiertos en tela (disponible en platino, vino y azul) cuestan US$169. La versión de entrada de la nueva Surface Pro (2017), con procesador Core m3 sin stylus ni teclado, costará US$799. Aunque el lápiz óptico ya no viene incluido, Microsoft lo está haciendo aun más útil al añadirle a Office nuevas funciones enfocadas en el stylus. Estas nuevas funciones serán compatibles con otros dispositivos con pantalla táctil, y serán lanzadas con esta nueva Surface. Draw Tab, de los apps para tomar apuntes OneNote de Microsoft, llegará a PowerPoint, Word y hasta Excel. Eso te da una serie de herramientas básicas de dibujos compatibles con el stylus, que incluye el tipo y tamaño de brocha, colores y la posibilidad de guardar tus combinaciones favoritas y más usadas. Si has ingresado a Office 365, tus preferencias de Draw Tab ahora te seguirán a través de los distintos apps de Office para que tengas una experiencia consistente. Estas nuevas funciones estarán disponibles primero para los miembros del programa de prueba de beta "Insider" y estarán disponibles en la actualización de Office que se espera a mediados de este mes. Como sabéis, Microsoft promocionó la Surface Pro como una tablet que puede reemplazar tu laptop. Tomó un par de generaciones para obtener la fórmula correcta (todo encajó con la Surface Pro 3 en 2014), pero su combinación de pantalla de alta calidad, uno de los mejores teclados y un stylus apto para los artistas la hacen una de las mejores tablets con teclado al que pueden acceder los usuarios de Windows. El iPad Pro se le acerca, pero las diferencias fundamentales entre los sistemas operativos y el software disponible significa que tienen poco en común y favorecerás una sobre otra dependiendo de tus preferencias en sistema operativo. Este modelo cae en medio de la Surface Book y Surface Laptop (y supongo que también la Surface Studio) como parte de la creciente línea de productos PC de Microsoft. Esto la coloca en competencia directa con los fabricantes de PC a quienes Microsoft les vende su sistema operativo. Pero, a pesar de que representa una serie modesta de de actualizaciones, la Surface Pro (2017) es difícil de superar como el mejor ejemplo de una Windows 2 en 1 de alta potencia. Aun cuando la empresa no incluye el teclado en la caja. Como anotamos líneas arriba, la Surface Pro (2017) estará disponible a partir del 15 de junio con un precio inicial de US$799. Pero ten en cuenta que añadirle un teclado y un Surface Pen al modelo base Core m3 lleva el precio a US$1,027 :)
Inspirado en la velocidad, la adrenalina y la seducción de las carreras de autos, canalizando una potencia de gran intensidad y estilo, Ralph Lauren Fragrances presentó Polo Red Extreme, un aroma potente y masculino diseñado para quien busca emoción y se alimenta de sensaciones extremas. Creada a partir de la fórmula de Polo Red, esta adictiva fragancia para hombres ofrece una feroz combinación de vibrante naranja sanguina, rica esencia de café negro y madera de ébano negro. El perfumista experto Olivier Gillotin seleccionó a mano estos nuevos ingredientes que canalizan la emoción de llevar los límites y las sensaciones al máximo. Para agregar un golpe de energía, Gillotin usó un alto nivel de café natural, así como también una técnica especial de café con dióxido de carbono, lo que da la impresión de suaves granos de café recién molidos. La naranja sanguina agrega una frescura energizante mientras que la madera de ébano negro le aporta persistencia y calidez. El resultado, Gillotin dice, se trata de un aroma "embriagadoramente audaz y fuerte". Polo Red Extreme es un perfume, lo que garantiza una mayor concentración de ingredientes para conseguir un aroma más intenso y duradero. El frasco negro mate, con un pony rojo de contrastante brillo, captura la masculinidad moderna de la fragancia. La emocionante esencia de Polo Red Extreme se ve capturada en un nuevo corto inquietante dirigido por Bruce Weber con el actor Luke Bracey, la nueva cara de Polo Red. El entusiasta de los deportes de acción y estrella de la película "Punto de quiebre" del 2015 aporta velocidad, adrenalina y energía al corto. Kenneth Guidroz acompaña a Bracey en la filmación donde los dos hombres se desafían mutuamente a una carrera impactante y peligrosas maniobras en motocicleta. Asimismo, la exitosa canción de Franz Ferdinand ‘Take Me Out’ crea el clima de la inquietante travesía :)