Cuando EE.UU. derroco en el 2014 al presidente constitucional ucraniano Víktor Yanukovich mediante un operativo de falsa bandera, reemplazándolo por el títere colaboracionista Petro Poroshenko, pensó que de esa manera iba a facilitar su estrategia de apoderarse de Siberia, aquel enorme y casi despoblado territorio ruso que posee inmensas reservas de gas y petróleo. Sin embargo, todos sus planes se desvanecieron con la rápida reacción del líder ruso Vladimir Putin, quien no solo apoyo el levantamiento de la minoría prorrusa en el este y sur de Ucrania - los cuales para salvarse del genocidio programado por la camarilla golpista de Kiev, derrotaron a los agresores y proclamaron la independencia de las republicas de Donetsk y Lugansk ( conocido como el Donbás) dividiendo al país - sino que también en una hábil jugada reintegro Crimea a Rusia, de la cual había sido separada ilegalmente en 1954 por el dictador soviético de origen ucraniano Nikita Kruschev, quien se la “regalo” a Ucrania, a la cual jamás había pertenecido. El fracaso de los estadounidenses ha sido tan evidente que creían que el golpe organizado por la CIA en el 2014 - conocido como el Euromaidán - iba a ser “un ejemplo” que imitar en Rusia, la realidad ha sido muy distinta y hoy Ucrania se debate en el caos y la desesperanza. Como recordareis, en mayo de 2014, el traidor Petro Poroshenko, una vez que se hizo con el poder gracias a Washington, prometió que traería la paz rápidamente a su país. "La operación antiterrorista - en referencia al levantamiento en el Donbás - no puede y no debe durar dos o tres meses. Debe y durará horas”, dijo. Han pasado casi 60.000 horas y la guerra de agresión en la que se transformó la mal llamada "operación antiterrorista" continúa. El sucesor de Poroshenko, el cómico Volodymyr Zelensky, también prometió poner fin a esa lucha. "Mi principal objetivo... es que quiero poner fin a la guerra. Esta es mi misión dentro de estos cinco años”, dijo a los periodistas. Pero tampoco ha tenido éxito. Zelensky derrotó de manera contundente a Poroshenko en las elecciones presidenciales del 2019, en las que el titular obtuvo una pluralidad de votos solo en el extremo oeste del país. Al presentarse a sí mismo como un candidato no solo de la paz, sino también de la unidad nacional, Zelensky pudo atraer los votos de un gran número de ucranianos de habla rusa en el sur y el este del país que habían sido alienados por el tono cada vez más beligerante de Poroshenko. Pero desde entonces Zelensky - quien ha seguido la misma línea genocida de su antecesor - ha traicionado a esos votantes una y otra vez. No solo no ha tomado ninguna de las medidas necesarias para poner fin a la guerra, en particular, las concesiones exigidas en los acuerdos de Minsk II del 2015, sino que su gobierno también ha suprimido aún más los derechos lingüísticos de los rusoparlantes en Ucrania y ahora está tomando drásticas medidas contra los medios de la oposición, prohibiendo a todos aquellos en lengua rusa y calificando de “traidores” a quienes hablen ese idioma. En enero del 2020, hubo en Rusia, sectores políticos “liberales” (como se llama a aquellos colaboracionistas seguidores del encarcelado agente de la CIA Alexei Navalny) quienes se alinearon apresuradamente para “elogiar” el discurso de Año Nuevo de Zelensky, de quien se decía que había promovido una imagen de unidad nacional, buscando superar las diferencias lingüísticas y de otro tipo que habían sido acentuadas por las políticas nacionalistas de su predecesor. "No importa cómo se llame tu calle siempre que esté limpia y asfaltada", dijo Zelensky, en una línea que parecía sugerir que su gobierno acabaría con la costumbre de derribar monumentos de la era soviética - de los cuales por cierto no ha quedado ni uno en pie de los miles que existían en todo el país hasta el 2014 - y cambiar los nombres de las calles que recordaban el oprobioso pasado comunista y reemplazarlos por el de iconos nacionalistas como Stepan Bandera. De hecho, no lo ha hecho. Zelensky no solo ha fallado en proporcionar calles limpias y asfaltadas, sino que desde entonces ha quedado claro que lo que realmente quería decir no era que pondría fin a la ucranización forzada, sino que los rusoparlantes deberían simplemente callarse y dejar de quejarse, ya que al fin y al cabo nada de eso “importa”. De hecho, Zelensky no ha hecho nada para revertir la ley del 2019 sobre idiomas oficiales, que restringe drásticamente el uso del ruso. En particular, el 16 de enero entró en vigor una nueva regla que obliga a todos los proveedores de servicios (tiendas, restaurantes, etc.) a ofrecer sus servicios en ucraniano por defecto. Mientras tanto, la censura en Ucrania ha alcanzado nuevos niveles de esquizofrenia, prohibiendo, por ejemplo, un libro sobre los vikingos de un autor estadounidense porque se refería a la antigua Rus de Kiev como “Rusia”, como efectivamente se le conocía, pero que ahora en la “nueva” Ucrania, es anatema. Pero Zelensky ha ido aún más lejos, prohibiendo tres estaciones de televisión propiedad del político opositor Taras Kozak, con el argumento de que están difundiendo “desinformación rusa”. Zelensky afirma que “apoya” la libertad de expresión pero no “la propaganda financiada por los agresores” en referencia a Moscú. “Estos medios se han convertido en una de las herramientas en la guerra contra Ucrania, por lo que están bloqueados para proteger la seguridad nacional”, dijo la portavoz de Zelensky, Yuliia Mendel. El hecho de que la prohibición se produzca en un momento en que la popularidad de Zelensky está cayendo en picado y cuando el partido Opposition Platform - For Life de Kozak lidera las encuestas de opinión nacionales, podría ser una mera coincidencia. Pero no. La medida huele a una clara desesperación política y de carácter profundamente antidemocrático. Si el ex presidente constitucional Viktor Yanukovich, derrocado en el 2014, hubiera intentado hacerlo, EE.UU. y sus aliados occidentales habrían dado enormes gritos de indignación. Ahora, sin embargo, hipócritamente guardan silencio o incluso los apoyan. La embajada de EE.UU. en Kiev, por ejemplo, emitió una declaración en la que apoyaba la medida como diseñada “para contrarrestar la influencia maligna de Rusia”(?). La respuesta de Washington revela la superficialidad de las afirmaciones occidentales de que al respaldar a la camarilla golpista de Kiev y los gobiernos posteriores - que son mas de lo mismo - “están apoyando la democracia, y los derechos humanos” cuando ello no es cierto. En realidad, la geopolítica parece ser la principal preocupación. Mientras Ucrania permanezca resueltamente en contra de Rusia, se hará la vista gorda ante casi todos y cualquier abuso de los principios democráticos. Y aquí es donde la situación se vuelve bastante triste. Inmediatamente luego del Euromaidán, se dijo que la respuesta de Vladimir Putin fue impulsada por los temores de que “una democracia al estilo occidental en Ucrania, incitaría a una revolución similar en Rusia”. Un análisis de ese tipo fue el de Paul D'Anieri, profesor de políticas públicas en la Universidad de California, Riverside, quien escribió en el 2015 que "la perspectiva era que Ucrania, con la ayuda de la UE, comenzaría a cambiar de rumbo hacia una plena democracia" podría convertirse en un modelo atractivo para los rusos, muy diferente al que Putin ha estado insistiendo que el suyo es el único disponible”. Esta línea distorsionada y alejada de la realidad sigue encontrando adeptos inexplicablemente tras el desastre que hoy es Ucrania. Por ejemplo, en un entusiasta artículo para Al Jazeera, el periodista Leonid Ragozin comentó que el discurso de Año Nuevo de Zelensky mostró que “Ucrania puede finalmente estar avanzando hacia el cumplimiento de la pesadilla más grande del Kremlin: convertirse en un modelo a seguir por los rusos para instaurar en su país una democracia como las que existen en Occidente”.Venga ya, por lo visto Ragozin se cree sus propias mentiras, porque es todo lo contrario. Al comentar sobre las recientes protestas en Moscú patrocinadas por los EE.UU., Ollie Carroll, corresponsal en Moscú de The Independent, preguntó por qué los rusos no reaccionaban con el mismo sentimiento de “indignación” que los ucranianos cuando la policía de Yanukovich atacó a los manifestantes en Kiev seis años y medio. Carroll dio a entender que esto significaba “que había algo defectuoso en los valores morales de los rusos” que no salieron a apoyar a ese grupo de vagos y malvivientes quienes en reducido número protestaron en las calles por el encarcelamiento del colaboracionista Navalny. En realidad, la respuesta podría ser simplemente que han visto a Ucrania y en lo que se ha convertido, por lo que han decidido que no es un buen ejemplo a seguir, ni ahora ni nunca :)
Hace nada que Sony nos sorprendió con la nueva Sony A1, la elegida. Así es como ellos se referían a una cámara con un sensor de 50MP que no sólo es capaz de capturar fotografías con un gran nivel de detalle, también vídeo a resolución 8K. Sin embargo, ahora se filtra la Sony FX3 y tiene una punta brutal para todos aquellos que se dedican al vídeo. Como sabéis, desde el año pasado los principales fabricantes de cámaras nos están sorprendiendo con propuestas muy atractivas en todos los sentidos. Algunas por una gran relación calidad precio y otras por ofrecer una serie de características que hasta ahora parecían imposibles en cuerpos tan compactos. Aún así, este 2021 ha empezado fuerte y se espera que las cámaras con un enfoque profesional demuestren con creces que son eso, cámaras para usuarios exigentes de verdad. La Sony Cinema Line FX3 sería una cámara que parece competir directamente con las propuestas recientes de marcas como Canon y su C70 o Blackmagic y sus Pocket Cinema. Porque junto a unas capacidades propias de la gama de cámaras de cine de Sony, el cuerpo sería el de una alpha 7 C. Es decir, un diseño muy compacto para poder usar en todo tipo de situaciones donde cámaras más grandes no tienen cabida o simplemente no resultan cómodas de llevar. Por ejemplo, en viajes y otro tipo de escenarios como eventos. Sin datos confirmados, ya que hay que volver a recordaros que esto por ahora es sólo un rumor, la nueva Sony FX3 tendría un claro enfoque en el vídeo al integrar características como grabación a resolución 8K, filtros ND incorporados y un sistema de estabilización mucho más fiable. Eso deja una duda, apostará por un sensor Full Frame como la 7C o ASPC como la a6600. Lo que sí parece es que también podría ser una cámara con idea de ser usada en esa nueva línea de productos que anunciaron bajo la marca Airpeak. Es decir, los drones en los que Sony trabaja con vistas a ofrecer otro tipo de soluciones que complementen las necesidades de muchos profesionales de la imagen. Viendo el catálogo de cámaras de Sony, con propuestas tan interesantes como la Sony A7S III, la Sony a6600, la propia Sony a7C, la reciente Sony A1 y sin olvidar la familia de cine FX añadir otro modelo más y con este particular factor forma sería redondear mucho más su propuesta y dañar mucho al resto de competidores. Lógicamente si sus prestaciones están cercanas a la Sony A1, no va a ser una cámara económica. Pero eso es lo de menos, al menos para los profesionales. Porque si algo empieza a quedar claro es que las gamas de corte profesional que van a lanzar todas y cada una de las marcas van a ser para profesionales, nada de usuarios apasionados por todo este mundo de la fotografía y el vídeo. Si se cumplen los pronósticos, la nueva Sony FX3 será oficial el próximo 23 de febrero y tendrá un precio que oscilará entre los 3750 y 4500 euros :)
Como sabéis, tras un viaje de casi siete meses hasta llegar al planeta rojo, el rover Perseverance de la NASA, amartizará en el cráter Jezero este 18 de febrero. El objetivo de la misión Marte 2020 es encontrar signos de vida antigua y recolectar muestras de roca y regolito para un posible regreso a la Tierra, destaca la NASA en la web oficial de la misión. El rover fue lanzado el pasado 30 de julio del 2020 desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral (Florida) y, si consigue superar el enorme desafío de aterrizar en el planeta rojo, se instalará en este enorme cráter de aproximadamente 45 kilómetros de ancho. Según los expertos, Jezero alguna vez en su historia tuvo un lago, por lo que los científicos consideran que es "uno de los lugares más ideales para encontrar evidencia de vida microbiana antigua". De esta manera, esta misión tratará de responder a la pregunta sobre si alguna vez hubo vida en este planeta. Definido por la NASA como "el más grande, pesado, limpio y sofisticado robot geológico jamás lanzado", el rover pesa poco más de una tonelada y mide tres metros de largo, 2,7 metros de ancho y 2,2 metros de alto. Se sostiene sobre seis ruedas, está equipado con todas las herramientas para la recolección de muestras de rocas, ordenadores internos para procesar información y antenas para comunicarse con la estación central en la Tierra. No obstante, el lugar escogido para la misión es relativamente peligroso para amartizar, lo que supone un enorme desafío para la NASA. "Dentro de la extensión del cráter hay muchos peligros potenciales que el rover podría encontrar como colinas, campos rocosos, dunas y las paredes del cráter en sí", ha señalado Andrew Johnson, director de robótica e ingeniero de sistemas en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California. De hecho, solo el 40% de las misiones enviadas a Marte han tenido éxito y el rover Perseverance es el quinto enviado por la NASA que intenta aterrizar en este planeta. Así, para llegar a la superficie rocosa tendrá que sobrevivir a la maniobra EDL (Entry, Descent and Landing): entrada, descenso y amartizaje. Esta maniobra incluye una secuencia de siete minutos que la NASA denomina como "los siete minutos del horror". En este escaso periodo de tiempo, el instrumental de a bordo tendrá que programarlo todo para pasar de 20.000 kilómetros por hora, a posar las seis ruedas del robot suavemente sobre las arenas de Marte a una velocidad inferior a los dos kilómetros por hora. Es el punto crítico que determinará el éxito o el fracaso de la misión. Tras la expulsión de la etapa de crucero, la segunda fase del amartizaje consiste en el despliegue de un paracaídas para frenar la caída y para reducir la velocidad hasta los 240 kilómetros por hora aproximadamente. A partir de ese momento serán los motores del módulo de descenso los que ralenticen esta caída. Se desprenderá la base y se producirá el amartizaje del rover en el suelo. El rover contará con un sistema de visión del módulo de aterrizaje (LVS, por sus siglas en inglés) para aterrizar de forma segura. Este sistema, como explican desde la NASA, está equipado con una herramienta de visión basada en la navegación relativa al terreno. Se trata de "un método avanzado para comparar de forma autónoma imágenes en tiempo real con mapas precargados que determinan la posición del rover en relación con los peligros en el área de aterrizaje", añaden. Así, este sistema dirige de manera autónoma al rover para que se desvíe alrededor de los obstáculos según sea necesario. Para la misión Marte 2020, "el sistema LVS utilizará la información de posición para averiguar dónde está el rover en relación con los puntos seguros entre esos peligros. Uno de esos lugares es donde amartizará ", ha subrayado Andrew Johnson. De tal manera que el sistema permitirá que el rover determine su posición en relación con el suelo con una precisión de 200 pies o menos. Este escaso margen de error y el alto nivel de seguridad para su amartizaje son el resultado de su diseño y de las exhaustivas pruebas a las que ha sido sometido, tanto en laboratorio como en campo. La líder de operaciones de orientación, navegación y control para esta misión, Swati Mohan, ha indicado que las pruebas de hardware y simulación se realizaron en laboratorio. "Ahí es donde probamos todas las condiciones y variables que pudimos. Vacío, vibración, temperatura y compatibilidad eléctrica. Ponemos el hardware a prueba", detalla. Para la simulación se moldean varios escenarios "que los algoritmos del software pueden encontrar en Marte", como un día muy soleado, un día con mucho viento o un día oscuro. "Nos aseguramos de que el sistema se comporte como se espera independientemente de esas condiciones". Por otro lado, para las primeras pruebas de campo, que requieren de vuelos reales, el equipo de Johnson insertó el sistema LVS en un helicóptero y lo utilizó para estimar la posición del vehículo de forma automática mientras volaba. Sin embargo, también "era necesario demostrar LVS en un cohete". De tal manera que el programa Flight Opportunities de la NASA facilitó dos vuelos reales y así probaron el sistema de despegue y amartizaje vertical que funciona de manera similar al módulo de amartizaje del rover. Estas pruebas "no tenían precedentes en la NASA en aquel momento, pero han demostrado ser tan valiosas que ahora se espera que se realicen este tipo de pruebas de vuelo. Fueron la piedra angular de nuestro esfuerzo de desarrollo tecnológico", añade Johnson. El equipo fue capaz de construir la versión final del sistema de LVS que volaría en el rover Perseverance gracias a la tecnología aceptada para la misión. "Estaremos monitoreando todo durante la fase de crucero, verificando la alimentación de la cámara y asegurándonos de que los datos fluyan como se espera. Y una vez que recibamos la señal del rover que dice: 'He amartizado y estoy en terreno estable', podremos celebrar", concluyó Swati Mohan. Esperemos que ello suceda este jueves :)
Tras 49 años de hegemonía en Myanmar, y con apenas una década de gobiernos civiles, el Ejército nuevamente se instaló en el poder. De esta manera, el golpe de Estado del 1 de febrero del 2021, que derrocó a la cuestionadísima y cómplice de los crímenes de los golpistas en el genocidio de los rohingya, Aung San Suu Kyi, derrumba años de esfuerzos respaldados por Occidente para establecer una farsa de “democracia” en este país del Sudeste Asiático. Myanmar - también conocida como Birmania - es un país donde los militares gobernaron por cerca de cinco décadas. La historia contemporánea de este país asiático comenzó en octubre de 1947, cuando el primer ministro británico, Clement Attlee, y el primer ministro birmano, U Nu, firmaron un acuerdo para convertir a Birmania en un estado independiente. U Nu llegó al poder a principios de ese año, luego del asesinato del nacionalista Aung San, cuya hija Aung San Suu Kyi se convertiría en años posteriores en una siniestra figura que hoy se encuentra tras las rejas. Tras independizarse oficialmente del Reino Unido en enero de 1948, fue nombrada Unión de Birmania. 14 años más tarde, en 1962, U Nu fue derrocado en un golpe militar encabezado por el general Ne Win, que marcó el comienzo de 49 años de un gobierno autoritario del Ejército. La impronta de la opresión militar de Ne Win fue la de aplastar las manifestaciones de ese año con extrema violencia, al punto de dinamitar el edificio del sindicato de estudiantes de la Universidad de Rangún, considerado un nido de terroristas. Sin embargo, en 1988, el resentimiento hacia el gobierno militar en Birmania se desbordó y estalló en protestas a favor de la democracia. Las calles de la capital, Rangún, se inundaron de cientos de miles de personas de todos los niveles de la sociedad birmana. Incluso los soldados participaron en la protesta, en la que marchaban monjes budistas, estudiantes universitarios, trabajadores en huelga y funcionarios públicos. Como si fuera un espejo de 1962, miles de ciudadanos murieron por el aplastamiento de las fuerzas armadas en septiembre de 1988. Acusado por Occidente de montar un falso golpe de Estado para mantener la estructura de poder, otro general se hizo con el poder y declaró la ley marcial. Saw Maung asumió el mando del país como gobernante militar de Birmania, y le cambió el nombre al país por el de Myanmar. En ese mismo año, 1988, Aung San Suu Kyi y un grupo de descontentos formaron la llamada Liga Nacional de la Democracia (LND), que nació como un partido político en contra de los militares gobernantes. Deseosa de identificarse con el controvertido legado de su padre, se convirtió en la secretaria general del partido que pedía con vehemencia el fin del régimen militar. Pero la junta militar desbarato sus intentonas golpistas y la coloco bajo arresto domiciliario en julio de 1989 por poner en peligro al Estado. Al año siguiente y como fruto de las protestas de 1988, Myanmar celebró elecciones generales, donde el clamor social se manifestó en una victoria aplastante de la Liga Nacional para la Democracia. Pero la junta militar simplemente ignoró ese resultado y el Ejército emergió como el ganador indiscutible. Pese a la frustración de la oposición, el activismo político de la oportunista Aung San Suu Kyi, le valieron el cuestionadísimo premio Nobel de Paz en 1991 y numerosos otros galardones internacionales. Panorama contradictorio en su país, donde los militares la mantuvieron arrestada por un total de 15 años, hasta que finalmente fue liberada el 13 de noviembre del 2010. Es así como luego de fuertes presiones internacionales y tras dos décadas de dictadura, Myanmar celebró elecciones. En consecuencia, el 31 de enero del 2011 se formó un nuevo parlamento de mayoría militar y, en febrero, fue elegido el también militar Thein Sein para convertirse en el primer presidente “civil” del país luego de medio siglo. Aunque la junta militar de Myanmar cedió oficialmente el poder al nuevo Gobierno de Thein Sein, marcando “el comienzo de una nueva era”, el país seguía siendo dominado por los mismos generales autoritarios. Nada habia cambiado en realidad. Muestra de ello es que el Parlamento estaba controlado en un 83 por ciento por militares aliados con el régimen. En cambio, el partido de Aung San Suu Kyi, fue relegado de la escena y no tenía ninguna influencia política. En el 2015, Myanmar tenía sed de cambio y los votantes hicieron fila desde la madrugada del 8 de noviembre para elegir por mayoría a la Liga Nacional de la Democracia, en la cabeza de Aung San Suu Kyi. Pero la ley birmana le prohibió convertirse en presidenta por tener hijos con otra nacionalidad a la de Myanmar. De manera que su aliado, Htin Kyaw, fue seleccionado para dirigir el gobierno. El 30 de marzo de 2016, Kyaw se convirtió en el primer civil elegido presidente desde 1962. Sin embargo, una ambiciosa Aung San Suu Kyi prometió a los birmanos que ella sostendría el verdadero poder en cualquier gobierno dirigido por la LND. En otras palabras, seria el poder detrás del trono a pesar de no haber sido elegida por nadie. Además, dijo hipócritamente que su prioridad “sería ponerle fin a los conflictos étnicos que involucran a más de 20 grupos rebeldes” y que han mantenido a Myanmar en un estado de guerra civil desde la independencia en 1948, aunque la realidad fue muy distinta ya que sus manos terminaron con las manos manchadas con la sangre de los roghinya, “justificando” el genocidio que sufrieron por los militares ante la condena internacional. En efecto, en el 2017, su promesa bandera de campaña se vio fuertemente criticada en todo el mundo, por la brutal persecución realizada contra la minoría étnica de los rohingya, de credo musulmán. La violencia que estalló en el estado de Rakhine provocó en la matanza de los integrantes de aquella minoría a manos del ejército y el posterior éxodo de los sobrevivientes (algo más de 723.000) a Bangladesh, a partir del 25 de agosto. En su ridícula defensa, el gobierno de Aung San Suu Kyi argumento que los rohingyas “son migrantes musulmanes originarios de Bangladesh que emigraron a Myanmar durante la ocupación británica y que no pertenecen propiamente al territorio birmano”, motivo por el cual el Ejército ejecutó - con su aprobación - una sangrienta represión de esta minoría étnica. Repudiada por su apoyo al genocidio realizado, surgieron voces en la comunidad internacional exigiendo que Aung San Suu Kyi sea juzgada y condenada por Crímenes de Lesa Humanidad. A pesar de haber sido cuestionada en todo el mundo por su apoyo a dicha masacre y temerosa de ser detenida tras dejar el gobierno, no dudo en cometer fraude en los comicios realizados el pasado 8 de noviembre de 2020, para continuar en el poder por cinco años más. Pero el Ejército le salio al frente para acabar con sus deseos y denunciando que las urnas estuvieron plagadas de irregularidades - como el descubrimiento de más de diez millones de votos falsificados a favor de Aung San Suu Kyi para “asegurarse” el triunfo - protagonizaron un golpe de Estado, desalojándola del poder y prometiendo unas nuevas elecciones realmente democráticas en el plazo de un año, declarando asimismo el estado de emergencia y cortando el servicio de Internet y las líneas telefónicas en el país, que regresa a los oscuros días de un opresivo gobierno militar. Es así como transcurridos 10 años desde su liberación, a Suu Kyi se le acabo el tiempo, cayendo estrepitosamente de su pedestal. Desde la perspectiva de Occidente, fue un eclipse paulatino hasta que se derrumbó a toda velocidad. Los eventos en Myanmar han demostrado que el ejército aún mantiene el control del país, dice Liao Chun'yong, director del Centro de Estudios de Myanmar en el Instituto de Investigación China-ASEAN de la Universidad de Guangxi. Las acciones militares hacia la Liga Nacional para la Democracia también han enviado una advertencia a los grupos armados nacionales locales, cree el académico chino. Según agrega, el objetivo es demostrar que el ejército manda y en caso de desobediencia puede tomar el poder en cualquier momento de acuerdo con las disposiciones de la constitución del 2008. "El golpe militar de Myanmar es además una prueba temprana para la administración Biden", sugiere. "Era de esperar que los EE.UU. condene el golpe en términos inequívocos, pero no en la medida en que aislará a Myanmar, ya que lo necesita en su cerco contra China" aseveró. En efecto, la inestable situación política en el país del sudeste asiático podría ser contraproducente para sus vecinos y aliados, privando a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) de la capacidad de combatir amenazas comunes, como la disputa del Mar de China Meridional, según Nguyen Khac Giang , investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Políticas (VEPR). A pesar de ello, China y Myanmar siempre han mantenido buenas relaciones para disgusto de Washington y esta convencido que tras el golpe intensificaran sus relaciones. No es de extrañar por ello que China haya expresado su apoyo al nuevo gobierno - bloqueando en la ONU una condena promovida por los EE.UU. - y anunciado que la cooperación económica con Myanmar continuará, independientemente de quién esté al mando. Beijing, cuyas inversiones representan el 25% del total de inversiones extranjeras en la antigua Birmania, ha cultivado cuidadosamente sus lazos tanto con el gobierno civil de Aung San Suu Kyi como con los militares, con los que los vínculos se retrotraen a los tiempos de aislamiento internacional de Myanmar. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, viajó hace tres semanas a ese país, donde se reunió tanto con quien acabaría siendo el líder de la nueva junta, el general Min Aung Hlain, Tras el encuentro, el Ministerio chino destacó la relación “fraternal” entre los dos países. Durante los años de gobierno civil, Pekín colaboraba con las autoridades birmanas en la creación de un corredor económico China-Myanmar, un puerto de aguas profundas y un proyecto de desarrollo urbano en Rangún, la capital económica del país y China seguirá queriendo sacar adelante estos proyectos. No cabe duda que haya un ganador en esta ocasión y es Beijing quien aprovechara el distanciamiento del nuevo régimen militar con Occidente - en especial con Washington - para atraerlo a su lado de manera definitiva. Al fin y al cabo, se trata de juegos de poder :)
El repertorio de Samsung nunca deja de renovarse y crecer, y cada vez es mayor el cariño que la firma surcoreana proyecta sobre los modelos de la serie M, nacida originalmente en India pero disponible finalmente en otras partes del planeta. Es en esta línea en la que se produce en nuevo lanzamiento, su Samsung Galaxy M12. En efecto, Samsung dispara este nuevo smartphone en su catálogo partiendo desde Vietnam y con la aparente intención de hacer que el dispositivo sea internacional, aunque habrá que comprobar si viaja a algún país de Occidente. Mientras tanto, nos quedamos con una gama de línea económica que esconde alguna que otra sorpresa, como su equipo trasero de cuatro cámaras o como la opción de llevar su memoria hasta los 6GB/128GB, poco vistos en estos lares. El Samsung Galaxy M12 pone un pie en el mercado luciendo una pantalla TFT LCD de 6,4 pulgadas con ratio 20:9 y resolución HD+, lo que significa que tenemos 1.600 x 720 píxeles en el panel. Dado que estamos ante una pantalla LCD, el lector de huellas no puede ser frontal y Samsung elige el lateral para montarlo. El procesador elegido no ha sido desvelado y Samsung sólo especifica que tiene ocho núcleos y corre a 2GHz. Sí sabemos que no ofrece 5G por lo que puede tratarse de un Exynos antiguo y no revelado por el momento. En cuanto a memorias, el Galaxy M12 ofrece tres opciones, todas ellas con una bandeja para microSD de hasta 1TB: 3GB/32GB, 4GB/64GB y 6GB/128GB. Llegamos a las cámaras y aquí encontramos cuatro sensores traseros, a saber: principal de 48 megapíxeles con lente f/2.0, súper gran angular de 5 megapíxeles con lente f/2.2, lector de profundidad de 2 megapíxeles con lente f/2.4 y cámara macro de 2 megapíxeles con lente f/2.4. En el frontal, sobre el notch que corona la pantalla, encontramos 8 megapíxeles con lente f/2.0. Asimismo, la batería de este Galaxy M12 es de 6.000 mAh y ofrece carga rápida de 15W. El teléfono llega con Android 10, One UI 2.0 y con 4G, WiFi 4, Bluetooth 5.0, conector para auriculares y puerto USB tipo C 2.0. Como hemos comentado, el teléfono pone un pie en Vietnam aunque aún no tenemos datos sobre el precio de ninguna de sus versiones. Sí sabemos que aterriza en verde, azul y negro, así que quedamos a la espera de conocer el resto de datos :)
Como sabéis, los tigres son los miembros más grandes de la familia de los felinos y son famosos por su potencia y fuerza. En su momento hubo ocho subespecies de tigre, pero tres se extinguieron durante el siglo XX. Sin embargo, las cinco subespecies de tigre restantes están en peligro, y se han implantado muchos programas de conservación. En los últimos cien años, la caza y la destrucción de los bosques han reducido la población de tigres de cientos de miles a quizá menos de 2.500. Ello se debe a que los tigres son cazados como trofeos, y también por algunas partes de su cuerpo que se usan en la medicina tradicional china. Los tigres de Bengala - también llamados tigres indios - viven en la India. Son la especie de tigre más numerosa y suponen cerca de la mitad de la población de tigres salvajes. Durante muchos siglos han desempeñado un importante papel en la tradición y la cultura de la India. Los tigres viven en solitario y marcan agresivamente con su olor grandes territorios para mantener alejados a los rivales. Son poderosos cazadores nocturnos, capaces de recorrer muchos kilómetros para encontrar búfalos, ciervos, jabalíes u otros grandes mamíferos. Los tigres usan su característico pelaje para camuflarse (no hay dos tigres con las mismas rayas). Acechan pacientemente y se acercan a sus víctimas con gran sigilo lo suficiente para atacarlas con un salto rápido y letal. Un tigre hambriento puede comer hasta 25 kilogramos en una noche, aunque normalmente no son tan voraces. El pelaje de estos felinos es útil para el camuflaje, pero varía de individuo a individuo. Existe asimismo una variante poco común del tigre de Bengala. Debido a una mutación genética, algunos ejemplares exhiben un pelaje blanco con rayas oscuras y unos ojos azules, pero es importante saber que no se trata de tigres albinos. A pesar de su temible reputación, la mayoría de los tigres evitan a los humanos, aunque unos pocos sí se convierten en peligrosos devoradores de hombres. Suele tratarse de animales enfermos o incapaces de cazar con normalidad, o que viven en una zona donde sus presas naturales han desaparecido. Las hembras paren camadas formadas por entre dos y seis cachorros, a los que crían con poca o nula ayuda del macho. Los cachorros no pueden cazar hasta que tienen 18 meses, y permanecen con sus madres durante dos o tres años, para luego dispersarse en busca de su propio territorio. Las poblaciones más grandes de tigre de Bengala se localizan en la India pero existen algunas poblaciones menos numerosas en Bangladesh, Nepal y Bhután. Quizá también esté presente en zonas de China y Birmania. Una estimación para el Programa de Recuperación Mundial del Tigre indica que apenas quedan unos 440 individuos en Bangladesh, unos 155 en Nepal y cerca de 75 en Bhután. No cabe duda por ello que el tigre de Bengala se encuentra en franco peligro de extinción, agregó la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Aunque es la especie de tigre más numerosa, su población está reduciendo en vez de incrementar, lo que ha preocupado a las organizaciones ambientalistas, quienes reclaman a los estados donde habita el felino poner mas empeño en su conservación, ya que es necesario protegerlo para mantenerlo a salvo de la caza furtiva. No permitamos que estos hermosos ejemplares desaparezcan de nuestro planeta :(