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miércoles, 2 de diciembre de 2020

EE.UU.: ¿Un retorno a la 'normalidad'?

No cabe duda que la próxima administración que encabezara - es un decir - el discapacitado físico y mental de Joe Biden va tomando forma a medida de que se va conociendo los nombres de los ‘halcones’ que integraran su gabinete, ávidos de revancha luego de estar en la sombra tras haber sido expulsados por Donald Trump en el 2016. La llegada de estos viejos militaristas presagia un regreso al imperialismo y militarismo estadounidenses de lo mas descarnado posible. Vamos, seria "un retorno a la normalidad" (A return to normalcy) como hipócritamente lo denominan los medios en manos del establishment y el complejo militar industrial quienes se frotan las manos por las multimillonarias ganancias que van a tener por la fabricación y venta de armas a países “amigos” quienes estarán en la obligación de comprarlos para intervenir militarmente en diversos conflictos alrededor del globo donde Washington los obligara a participar “como aliados” a pesar de que no pintan nada allí. Eso es algo que hay que temer, no celebrar, porque se vienen tiempos difíciles para la humanidad. Como sabéis, Biden asumirá el cargo el próximo 20 de enero, lo cual tiene eufóricos a los líderes europeos y la OTAN al saber que los "EE.UU. han vuelto" a sus ideales expansionistas luego de cuatro años de una política exterior aislacionista bajo Donald Trump. Los medios estadounidenses también se están esforzando con los eufemismos orwellianos. CNN dice que bajo Team Biden, Estados Unidos "recuperará su papel de liderazgo desperdiciado". Mientras que The Washington Post dijo que la nueva administración de Biden saluda el "regreso a un gobierno competente". Otros comentaristas dicen que es un "regreso a la normalidad". La BBC cita al ex subsecretario de Estado de Estados Unidos, PJ Crowley , afirmando sobre Biden y quienes lo rodean: "Tienen una visión del mundo coherente. Son firmes creyentes en el liderazgo estadounidense y las alianzas internacionales"… No se puede ser más patético. Venga ya ¿para ellos es "normal" y "competente" desatar guerras injustificadas en todo el mundo, que traen muerte y destrucción a millones de personas? El gabinete de Biden es una repetición de los vestigios de las administraciones del Criminal de Guerra y “califa” de ISIS, Barack Hussein Obama. Varias de las personas que él ha nominado o están listos para cubrir las vacantes son firmes defensores del belicismo a ultranza. El próximo Secretario de Estado de los Estados Unidos, si es aprobado por el Senado, es el judío Anthony Blinden, conocido por sus delirantes opiniones militaristas y de odio a Irán, Rusia y China. Como parte de la administración anterior de Obama, Blinken fue uno además de los principales defensores de la intervención militar estadounidense en Libia, Siria y Yemen. Todos los medios recientes que se han esforzado en mostrarnos a este desquiciado judío “como un diplomático profesional que habla francés con fluidez” ocultando su verdadera y fea cara en la política de guerra estadounidense que instituyó. Solo tenemos que mirar la miseria de los niños hambrientos en Yemen - victima desde hace años de una criminal agresión de Arabia Saudita, patrocinada por los EE.UU. - para darnos cuenta del horror y la criminalidad del militarismo estadounidense del que son responsables elementos despreciables y asesinos como Blinken. Asimismo, aun no confirmados por Biden para puestos en el gabinete son otros belicistas de la era Obama como Susan Rice, Samantha Power y Michèle Flournoy. Esta última encabezaría el Pentágono como Secretario de Defensa. Cabe destacar que el abogado internacional de derechos humanos Christopher Black describe despectivamente al equipo de Biden como "liberales de los misiles de crucero". Lo que significa que son expertos en usar una retórica justa para intentar “justificar” la guerra. Como recordareis, Flournoy escribió en la revista Foreign Affairs en junio que las fuerzas armadas estadounidenses "deben crear una fuerza de disuasión contra China que tengan el poder de amenazar de una manera creíble con hundir todos los buques militares, submarinos y buques mercantes de China en el Mar de China Meridional en apenas 72 horas". Al respecto, Blinken y Flournoy cofundaron un sombrio negocio de estrategia política llamado WestExec Advisors que conecta a los fabricantes de armas con el Pentágono, lo que a todas luces sería un conflicto de intereses. O tal vez debería ser una confluencia de intereses. Como podéis imaginar, estos impresentables sujetos tienen un gran interés en promover conflictos y guerras con fines de lucro. Durante los cuatro años de Trump en la Casa Blanca, el rumbo caótico de la política exterior estadounidense fue tal que los intereses imperiales estadounidenses a menudo se vieron frustrados. No es que Trump fuera un pacificador. Su agresión hacia China, Irán y Venezuela y Rusia (si se cuentan las sanciones de Nord Stream-2), fue evidente. Pero su egoísmo errático y su amiguismo se interpusieron en el camino de los "intereses vitales" del establecimiento de la política exterior de los EE.UU. y el complejo militar-industrial, lo que no le fue perdonado por los ‘halcones’ que se decantaron por Biden para reiniciar cuanto antes sus guerras de agresión en el mundo. Es por este motivo que este fue tan fuertemente respaldado durante su campaña electoral por ex jefes de inteligencia y del Pentágono, así como por Wall Street y el establishment. Él es su títere a quien perfectamente podrán manejar a su antojo - debido a sus evidentes limitaciones y avanzada edad - para volver a la “normalidad”. Y el equipo que se está formando apresuradamente cree que esta destinado a llevar nuevamente a Washington a ejercer sus ambiciones hegemónicas, cuando el mundo ha cambiado y la decadencia estadounidense es irreversible. De que no quieran reconocerlo es su problema. Reiniciar por ello su política de abierta agresión dejada de lado por Trump, significa solidificar la alianza de la OTAN y unir a los aliados europeos detrás de la política estadounidense de confrontar a China y Rusia, una desafortunada medida que los políticos europeos en su vergonzosa sumisión a Washington, parecen estar de acuerdo. Por cierto, el liderazgo irresponsable de Trump fue exasperante y agotador. Fue una figura desestabilizadora en las relaciones internacionales, aunque siempre se contuvo a último momento de intervenir militarmente en otros países - que lo diferencia de todos los presidentes de los EE.UU. que lo antecedieron - quienes utilizaron la violencia masiva y la anarquía para lograr lo que exijan sus "intereses vitales". Para sus enemigos, Trump era simplemente incompetente e ineficiente como el supuesto líder del "mundo libre" dirigido por los EE.UU. ya que se negó siempre a desatar guerras en todo el mundo prefiriendo negociar con viejos adversarios como Corea del Norte, no logrando nada significativo y cuyas conversaciones hoy se encuentran en un punto muerto. Esta “humillación” de la Casa Blanca de tratar con un genocida comunista a cambio de nada es algo que los militaristas quieren reparar. Por ello están convencidos que la administración de Biden devolverá el "brillo" al imperialismo estadounidense con el despliegue de ‘halcones’ profesionales, quienes volverán a manejar la política estadounidense en su demoníaco deseo de iniciar una conflagración mundial, ya sea contra Rusia, China o Irán. Lo peor de todo es que de una manera absurda, el incesante lavado de cerebro que realizan los medios estadounidenses y europeos, buscando “justificar” esa política agresiva, presentando esta terrible perspectiva como algo digno de ser bienvenido :(
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