La semana pasada, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, llegó a Washington para una visita oficial de estado. La visita se completó con el anuncio de que Estados Unidos enviaría submarinos con armas nucleares a Corea del Sur, tal como sucedió a los pocos días. Como sabéis, Yoon ha tratado de orientar su política exterior hacia los EE.UU. mientras desmantelaba el enfoque mucho más moderado de su predecesor, Moon Jae-in, que buscaba buscar la paz con Corea del Norte, así como mantener relaciones productivas con China y Rusia. Ahora, Yoon no solo ha vendido su país a Japón en medio de las demandas de Washington, intentando archivar la controvertida disputa histórica sobre la esclavitud forzosa de su población durante el dominio colonial de Tokio sobre el país en 1910-1945, sino que también persigue un antagonismo imprudente con Pyongyang, Moscú, y Beijing, incluso mientras Washington desmantela los cimientos del éxito económico de Corea del Sur con sus políticas discriminatorias contra las industrias coreanas en la forma de la Ley de Reducción de la Inflación y su guerra contra el sector de los semiconductores. Es obvio que todas estas irresponsables políticas corren el riesgo de transformar la península de Corea en un nuevo campo de batalla de la Guerra Fría y revertir décadas de progreso. De esta manera. la entrada en el cargo del conservador Yoon Suk-yeol, combinada con la administración ultrabeligerante del discapacitado físico y mental Joe Biden, ha servido para desmantelar los frágiles intentos de paz en la península coreana de Donald Trump y Moon Jae-in, por infructuosos que hayan sido. Si bien Trump y Moon buscaron reunirse con el dictador comunista norcoreano Kim Jong-un, sostener conversaciones y aliviar las tensiones, sus sucesores no muestran interés en hacerlo y han buscado por el contrario en reavivar una carrera armamentista en la península mediante la realización de ejercicios militares masivos, a su vez con el aumento de las pruebas de misiles balísticos por parte de Pyongyang. Está en el interés fundamental de la élite neoconservadora de EE. UU., bloquear cualquier esfuerzo hacia la paz, y esa es una de las razones por las que Trump fracasó cuando quiso intentarlo. Porque si las dos Coreas terminan reconciliándose, la presencia militar estadounidense en la península quedaría deslegitimada y, por lo tanto, la capacidad de Washington para utilizar a Corea del Sur - así como a la región más amplia de Asia - como baluarte para contener a China, se vería sumamente comprometida. Ello demuestra que es estratégicamente desfavorable promover la paz en la región, del mismo modo que EE.UU. se niega a hacerlo en Ucrania. Sin embargo, si Biden respaldado por sus aliados anticomunistas entre los conservadores de Corea del Sur, puede mantener la península bajo un estado constante de tensión militar, provocando continuamente al Norte a una carrera armamentista a largo plazo, estos objetivos pueden cumplirse. Pero, en general, las consecuencias de esto serán desastrosas, llevando a la península de Corea a un nivel de tensiones nucleares que ni siquiera se vio durante la Guerra Fría. Aunque ha surgido mucha retórica de que EE.UU. puede “acabar” con el régimen de Corea del Norte en caso de que lleve a cabo un ataque nuclear, es ingenuo hacer suposiciones tan amplias o descartar la realidad de que, en este escenario, todos los coreanos, incluidos los del Sur, serían los mayores perdedores. Independientemente, Corea del Norte no es un país al que se le pueda realizar “ataques preventivos” y, si bien recurre regularmente a la retórica y la hipérbole amenazantes, la historia reciente muestra que ha estado más que dispuesto a usar la fuerza para castigar a Corea del Sur, como, por ejemplo, hundiendo un buque de guerra o bombardear una isla. Además de esto, Yoon también tomó la decisión de antagonizar cada vez más con China a instancias de Washington, luego de hacer comentarios provocativos sobre Taiwán y convocando al embajador chino cuando Beijing respondió. A nivel económico, esto es imprudente, ya que China es el mayor socio comercial del país. Los esfuerzos anteriores de Corea del Sur para enemistarse con Beijing, como el despliegue del sistema de defensa antimisiles THAAD en el 2017, terminaron con sanciones contra el país. De otro lado, EE.UU. no presenta una alternativa económica equivalente, debido a sus políticas económicas altamente proteccionistas, Es mas, su demanda de que las empresas de semiconductores de Corea del Sur desarrollen capacidad en suelo estadounidense, así como la Ley de Reducción de la Inflación que daña la balanza comercial del Sur, ha sido cuestionado incluso por los más fervientes comentaristas pro-estadounidenses, qué es exactamente lo que Yoon obtiene de su visita a los EE.UU.. La respuesta es nada. Ha basado toda su política exterior en la sumisión deliberada, hasta el punto de socavar la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de la península de Corea. No sorprende que su índice de aprobación siga cayendo. El aumento de las tensiones con tres países simultáneamente, en un momento en el que ni Moscú ni Beijing tienen ningún interés en contener a Pyongyang, desatará el caos en toda la región, ya que Kim Jong-un podría responder con más pruebas de misiles y quizás incluso una prueba nuclear. Es indudable por ello que Corea del Sur se presenta como el mayor perdedor en la situación, mientras que Washington obtiene beneficios estratégicos, no interesándole suberificar sus intereses para permitir que los EE. UU. los use para proyectar su poder. El problema para Seúl, - y parece no darse cuenta - es que Pyongyang tiene mucha menos moderación que Moscú o Beijing, porque está luchando por su existencia fundamental contra EE.UU. La guerra nuclear no es un juego de ningún modo para Kim, pero para la administración de Biden parece serlo ¿Hasta dónde llegara la sumisión de Yoon a Washington? ¿A que no tiene dignidad?
El X-37B, un avión espacial desarrollado por Boeing, ha despertado desde siempre la curiosidad de científicos y militares por igual. ¿Será este - oficialmente denominado -“Vehículo de Pruebas Orbitales” una herramienta científica o un avión espía? Incluso se dice que puede ser en realidad un bombardero nuclear diseñado para atacar a potenciales enemigos de los EE.UU. como Rusia y China. Esta misteriosa nave, impulsada al espacio por un vehículo lanzador y capaz de aterrizar como un vehículo espacial, ha alcanzado recientemente un total de 908 días en órbita en una misión secreta del 2020 al 2022. Por razones de seguridad, es probable que no se disponga de datos concretos sobre las misiones de prueba y sus capacidades militares. Sin embargo, a la vista de la duración de su último vuelo, es inevitable preguntarse por su potencial letal y su capacidad para realizar misiones militares. Un X-37B evolucionado podría, por ejemplo, defender potencialmente los activos satelitales de armas ASAT o antisatélite enemigas. Además, de acuerdo a la doctrina del Pentágono sobre el uso de la fuerza letal, el X-37B podría destruir satélites u objetivos enemigos desde lugares de ataque fuera de la atmósfera terrestre. No es de extrañar por ello que Rusia - al igual que China - está convencido de que el X-37B sea en realidad un bombardero diseñado para lanzar ojivas nucleares desde el espacio. Aunque exteriormente parece un transbordador espacial, solo tiene una cuarta parte de su tamaño. El X-37B fue galardonado en el 2020 con el Trofeo Collier, un premio muy destacado en el ámbito de la aviación, por ampliar “los límites del vuelo y la exploración espacial”, según la Fuerza Aérea de EE.UU., que entonces dirigían el programa. “Sofisticado y sin tripulación, el X-37B avanza en las tecnologías de aviones espaciales reutilizables y opera experimentos en el espacio que son devueltos para su posterior examen en la Tierra”, dijo en ese entonces la secretaria de la Fuerza Aérea, Barbara Barrett, en un comunicado. Al igual que el transbordador espacial, el X-37B despega verticalmente desde una plataforma de lanzamiento espacial y es propulsado por los cohetes Atlas V o Falcon 9 de SpaceX. Una vez en órbita, dispone de energía interna que puede seguir fácilmente durante más de 1 ó 2 años. También puede maniobrar por sí mismo, y finalmente aterriza en una pista de aterrizaje en la Tierra, como el transbordador o un avión convencional. Según Boeing, el X-37B opera en una órbita terrestre baja con una altitud de entre 240 y 805 kilómetros sobre la Tierra. Aunque técnicamente es posible colocar ojivas nucleares a bordo de la nave en su bahía de carga, la pregunta más importante es: ¿EE.UU. tiene intención de utilizarlos? Por lo cual, en caso de un conflicto con Rusia y China, lógicamente sería el primer objetivo en ser destruido, reconocen los analistas militares. Al respecto, Yan Novikov, director general de la empresa rusa de tecnología de defensa Almaz-Antey, dijo el año pasado que el X-37B perfectamente podría llevar ojivas nucleares. “La historia oficial es que estas plataformas ‘se desarrollaron con fines científicos’ y, bueno, de vigilancia. Pero entendemos que al tener estas capacidades y posibilidades, la nave puede llevar hasta tres ojivas nucleares”, dijo Novikov. Asimismo, añadió que EE.UU. está planeando ampliar la flota de X-37B a ocho para el 2025. Si bien está convencido de que los estadounidenses tienen dos tipos diferentes de naves, el X-37B es ahora mismo el único en el inventario estadounidense. Como era de esperar, Kyle Mizokami, de Popular Mechanics, no tardo en responderle: “Nuestros adversarios pueden creer lo que quieran, el X-37B es precisamente lo que la Fuerza Espacial de EE.UU. dice que es, una nave espacial reutilizable que puede realizar experimentos que pueden ser devueltos y examinados en la Tierra. Es demasiado pequeño y no es lo suficientemente maniobrable para ser utilizado como arma espacial. En primer lugar, el compartimento de carga del pequeño X-37B tiene el tamaño aproximado de la caja de una camioneta estándar (6,9 pies de largo y 3,9 pies de ancho). Mientras que el misil de crucero subsónico Tomahawk podría llevar una ojiva termonuclear W-80, tanto el misil como la ojiva tendrían que ser muy modificados para volver a entrar en la atmósfera terrestre, aumentando el tamaño hasta el punto de que el XB-37B sólo podría llevar tres. Pero al volar en una órbita terrestre baja, será visible para los astrónomos o los operadores de defensa aérea, por lo que se pierde el elemento sorpresa. Además, los rusos tienen misiles de defensa aérea que podrían derribarlo fácilmente. Y aunque pudiera evitar la detección, un ataque furtivo de un X-37B apenas haría mella en las defensas rusas de misiles balísticos. Aunque no es tan emocionante como una mini-estrella de la muerte estadounidense, puede y permitirá a Estados Unidos probar nuevas tecnologías de satélites y sensores en el espacio” aseveró. Que un empleado de una agencia estadounidense diga lo que quiera, lo cierto es que las misiones secretas del X-37B se prestan a muchas interrogantes ¿No os parece?
Sudán vive un devastador conflicto armado entre el Ejército y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), controladas por 2 generales que usurparon el poder tras desde el golpe de Estado del 2019 y hoy son enemigos irreconciliables. En efecto, los encarnizados enfrentamientos han dejado hasta el momento cientos de muertos y miles de heridos, y esto solo según datos oficiales. ¿Pero qué ha llevado al tercer país más grande de África al borde de una guerra civil a gran escala y cómo puede esta crisis afectar a toda la región? Para ello debemos remitirnos antes a la historia y causas del conflicto. En diciembre del 2018, se produjeron protestas en Sudán contra la administración del entonces dictador Omar al-Bashir, quien a su vez también llegó al poder mediante un golpe militar en 1989, por problemas económicos y corrupción. Finalmente, tras unos 6 meses de protestas, el Ejército sudanés decidió intervenir y Al-Bashir fue derrocado y arrestado. Como consecuencia, el poder pasó a manos del Consejo Militar de Transición, liderado por el general Abdel Fattah al-Burhan. El cargo de su adjunto lo ocupó Mohammed Hamdan Dagalo, más conocido como 'Hemedti', comandante de las RSF, la fuerza paramilitar que surgió de las antiguas milicias conocidas como 'yanyauid' y cuyas funciones en los últimos años han incluido la seguridad interna y la lucha contra el contrabando. Las milicias yanyauid también son conocidas por su participación en el conflicto en la región de Darfur del 2003, donde fueron utilizadas por la administración de Al-Bashir para ayudar al Ejército sudanés a sofocar la rebelión de una minoría étnica que acusó al Gobierno central de discriminación. Según los datos de la ONU, durante el conflicto unas 300.000 personas murieron y cerca de 2,7 millones se vieron obligadas a desplazarse. En agosto del 2019, los militares llegaron a un acuerdo con los grupos promotores de las protestas, tras lo cual se creó el Consejo Soberano, formado por civiles y militares, y finalmente Sudán inició un largo y complejo proceso de transición del poder a estructuras civiles. Durante este tiempo, ya estuvo en el poder un funcionario no militar, Abdalla Hamdok, que también fue derrocado del cargo de primer ministro por el Ejército en el 2021, pero debido a la presión internacional fue reinstalado en el cargo al poco tiempo y alcanzó un acuerdo con los militares para lograr la transición a un gobierno civil en el país. Sin embargo, Hamdok dimitió en el 2022. "He hecho todo lo posible para evitar que el país se deslice hacia el desastre", dijo a la nación, señalando la "fragmentación de las fuerzas políticas y los conflictos entre los componentes [militares y civiles] de la transición". Advirtió también que el país estaba "en un peligroso punto de inflexión que amenaza toda su supervivencia". Al final, ambos generales, que habían declarado su compromiso con la transformación democrática de Sudán, consiguieron llegar a un acuerdo sobre la formación de un gobierno civil y la celebración de elecciones generales. El acuerdo final debía haberse firmado a principios de abril, en el cuarto aniversario de la destitución de Al-Bashir, pero el acto se retrasó. Se cree que el principal motivo para aplazar la firma fue la cuestión de la integración de las RSF en la Fuerzas Armadas tras la transición del país a un gobierno civil. Al-Burhan, por ejemplo, creía que la integración de las RSF en las estructuras del Ejército tenía que completarse lo antes posible, en un par de años, mientras que Hemedti insistía en un mínimo de 10 años. Cabe destacar que, mientras que, según los datos del portal especializado en estadísticas Macrotrends, el Ejército sudanés contaba con unos 124.000 soldados en el 2019, se desconoce el número exacto de los combatientes de las RSF, pero se cree que podría tener hasta 100.000 efectivos en todo el país. Los enfrentamientos se iniciaron la mañana del 15 de abril, cuando se produjo una serie de choques armados en la capital sudanesa, Jartum, y otras ciudades cercanas. El Ejército y las RSF se acusan mutuamente de provocar el conflicto. El portavoz del Ejército, el general Nabil Abdullah, acusó a las RSF de haber atacado áreas pertenecientes a las FF.AA., por lo que se vieron en la obligación de responder. Precisó que ahora consideran a las RSF como una "fuerza rebelde" contra el Estado. "Estamos luchando una batalla que se ha retrasado durante mucho tiempo", declaró el Ejército, reafirmando al mismo tiempo su compromiso con la transición del país a un gobierno civil. Asimismo, según un comunicado de las RSF, las Fuerzas Armadas lanzaron un "brutal ataque" con armamento pesado contra su cuartel general, situado en unos campamentos del suburbio de Soba, asediándolo a continuación, tal y como se aprecia en varios videos difundidos en las redes sociales. Desde la fuerza paramilitar anunciaron que se defendieron y "respondieron a las fuerzas hostiles", ocasionando numerosas bajas. A su vez, Hemedti instó a la comunidad internacional a "actuar e intervenir contra los crímenes" de Al-Burhan, calificándolo de "islamista radical que bombardea a civiles desde el aire". "Estamos luchando contra islamistas radicales que esperan mantener a Sudán aislado y en la oscuridad, y alejado de la democracia", afirmó, subrayando que las acciones de las RSF "no son más que una respuesta al asedio y al ataque" contra sus tropas. En las primeras jornadas de hostilidades se han registrado enfrentamientos en toda la capital sudanesa, especialmente en los alrededores de las instalaciones gubernamentales, los edificios de la televisión estatal y el Aeropuerto Internacional de Jartum. Las RSF afirmaron que sus tropas habían tomado el control de varios cuarteles generales e instalaciones estratégicas en la capital y otras localidades del país, entre ellas el Palacio Republicano - sede presidencial de la nación -, además de los aeropuertos de Merowe y de El-Obeid. Mientras tanto, desde las FF.AA., que negaron la toma de sus cuarteles, declararon haberse apoderado de todos los cuarteles generales de las RSF en la ciudad de Omdurman, así como la base más grande de los rebeldes, ubicada en el estado de Jartum. Además, confirmaron que su Fuerza Aérea había realizado ataques contra una serie de objetivos de las RSF, subrayando que los bombardeos "continuarán hasta la liquidación de la última agrupación de milicias rebeldes en la capital". Cabe señalar que el segundo aeródromo militar más importante, luego del de Jartum, está en la ciudad de Merowe, a unos 350 kilómetros al norte de la capital, donde también se encuentran unos cazas egipcios, en el marco de un acuerdo sobre maniobras conjuntas con los militares sudaneses. Después de que los paramilitares tomaran el control de la base, el personal militar egipcio desplegado allí fue capturado. Por su parte, las autoridades egipcias comunicaron casi inmediatamente que El Cairo no toleraría ningún ataque contra sus soldados o equipos militares. Recientemente, tanto el Ministerio de Defensa egipcio como las RSF informaron de que los soldados, en "excelente estado de salud", habían sido entregados a la Cruz Roja Internacional para ser repatriados. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el inicio del conflicto, cientos de personas murieron y miles resultaron heridas. Mientras tanto, los combates han obligado a cerrar el 70% de los hospitales de las zonas afectadas, dejando a miles de civiles heridos sin atención médica. Según el Comité Central de Médicos de Sudán, nueve hospitales han sido bombardeados y 16 fueron evacuados por la fuerza. Por su parte, las instalaciones médicas que siguen funcionando están desbordadas y no tienen suficiente personal ni suministros médicos. Aunque durante el conflicto se informó varias veces de que las partes habían acordado un alto el fuego, ninguno de los intentos tuvo éxito. El último anuncio de una tregua fue hecho por las RSF, en vísperas de la fiesta musulmana del Eid al Fitr, que marca el final del Ramadán, pero no duró mucho y las hostilidades se reanudaron, luego que desde el grupo paramilitar afirmaran que el enemigo seguía disparando, subrayando que "no se quedarán de brazos cruzados mientras el Ejército rompe la tregua". Por su parte, las FF.AA. declararon a Al Arabiya que la retirada de las RFS de Jartum es una condición para cualquier alto el fuego. Al mismo tiempo, el Ejército anunció el viernes su acuerdo con la tregua de 3 días. "Las Fuerzas Armadas han acordado una tregua por un período de 3 días a partir de hoy, viernes 21 de abril, para permitir a los ciudadanos celebrar el Eid al Fitr, y para garantizar la prestación de servicios humanitarios. Pero a medida que el conflicto se agrava, se plantea la cuestión de si las divisiones internas de Sudán podrían afectar a la situación en toda la región. De acuerdo con el Instituto de la Paz de EE.UU. (USIP) la guerra en un país africano podría extender la inestabilidad a través del flujo de refugiados que cruzan las fronteras y ampliar las crisis humanitarias. Así, Chad y Egipto ya cerraron sus fronteras con Sudán. La escalada de violencia también ha provocado preocupación por las posibles consecuencias para Trípoli, ya que en caso de que el conflicto se prolongue no está claro cómo afectaría al problema de los combatientes y mercenarios extranjeros en Libia, muchos de los cuales tienen estrechos vínculos con Sudán. Así, el jefe de la Autoridad de Administración y Organización Militar en el sur de Libia, Abdelsalam al-Busaifi, pidió a los jefes del Estado Mayor del este y oeste que cerraran la frontera con Sudán y asignaran "fuerzas militares para vigilarla y evitar infiltraciones". Advirtió que los combates en el país vecino "afectarán a la situación en Libia si no se toman medidas rápidas y serias para evitar sus consecuencias". "Deberíamos seguir el ejemplo de Chad, que cerró sus fronteras tan pronto como empezaron los enfrentamientos", subrayó. El USIP subraya que ahora es importante prestar atención a las posturas de Egipto, Eritrea, Etiopía y Sudán del Sur, ya que, si los combates continúan sin perspectivas de llegar a su fin, las partes del conflicto necesitarán líneas de suministro. "Los gobiernos regionales, así como los del Golfo, con intereses creados en Sudán, pueden verse tentados a apoyar a uno u otro", señaló. Por su parte, Alex de Waal, experto en Sudán de la Universidad de Tufts, afirma que la situación debe considerarse como "la primera ronda de una guerra civil". "A menos que termine rápidamente, el conflicto se convertirá en un juego a varios niveles, en el que los actores regionales y algunos internacionales perseguirán sus intereses, utilizando dinero, suministros de armas y posiblemente sus propias tropas o proxies", dijo. "Teniendo en cuenta los riesgos de una guerra civil total y los problemas asociados, como los refugiados, también hay serias preocupaciones de que esto pueda convertirse en un punto álgido para las grandes potencias debido a la dependencia del Ejército de Sudán y las RSF de las potencias extranjeras para la financiación y el armamento", declaró a Al Jazeera Ovigwe Eguegu, analista político de Development Reimagined, consultoría independiente de desarrollo internacional con sede en China. Además de Chad y Egipto, Sudán tiene fronteras con Etiopía, Libia, la República Centroafricana, Eritrea y Sudán del Sur. "Lo que ocurra en Sudán no se quedará en Sudán. Chad y Sudán del Sur parecen ser los países que corren un riesgo más inmediato de efecto secundario. Pero cuanto más se prolonguen [las hostilidades], más probable será que veamos una intervención externa considerable", sostiene Alan Boswell, del International Crisis Group (ICG). Según las declaraciones para Al Jazeera de Anna Jacobs, analista senior del ICG, naciones como Egipto, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos "tienen una gran influencia en los diversos grupos militares y paramilitares" del país, que podrían utilizar para conseguir la desescalada. Desde el inicio de las hostilidades, los gobiernos y las organizaciones internacionales han pedido el cese inmediato de la violencia. Así, el actual presidente del Consejo de Seguridad y representante permanente ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, emitió un comunicado según el cual los miembros del organismo "expresaron su profunda preocupación por los enfrentamientos militares" y "lamentaron la pérdida de vidas y los heridos, incluyendo la población civil". "Los miembros del Consejo de Seguridad instaron a las partes a que cesen inmediatamente las hostilidades y restablezcan la calma, así como pidieron a todos los actores que vuelvan al diálogo para resolver la actual crisis en Sudán", reza el texto. El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana también celebró una reunión de emergencia el pasado 16 de abril y pidió el fin de los combates. De acuerdo con la declaración oficial, el Consejo "observa con grave preocupación y alarma los mortíferos enfrentamientos" que "han alcanzado un nivel peligroso y podrían escalar hasta convertirse en un conflicto a gran escala, socavando así los progresos realizados hacia la transición pacífica, hacia la democracia y la estabilidad en Sudán". Exigió al Ejército y a las RSF "adoptar rápidamente una solución pacífica y un diálogo para resolver sus diferencias", pero al mismo tiempo subrayó que "rechaza enérgicamente cualquier interferencia externa que pueda complicar la situación en Sudán". Mientras tanto, la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo (IGAD), bloque económico y comercial de ocho países africanos que incluye a Sudán, decidió "enviar lo antes posible" al presidente de Kenia, William Ruto, con sus homólogos de Sudán del Sur, Salva Kiir, y de Yibuti, Ismail Omar Guelleh, "para reconciliar a los grupos en conflicto". El bloque subrayó que la paz en Sudán "es clave para la estabilidad social y económica de la región". A su vez, el Departamento de Defensa estadounidense comunicó que "está supervisando la situación en Sudán y llevando a cabo una planificación prudente para diversas contingencias". "Estamos desplegando capacidades adicionales en las proximidades de la región con fines de contingencia relacionadas con la seguridad y posible necesidad de facilitar la salida del personal de la Embajada de EE.UU. de Sudán, si las circunstancias lo requieren", declaró. El último fin de semana, el portavoz del Ejército sudanés anunció que, tras recibir llamadas de jefes de Estado de varios países pidiendo ayuda para evacuar a sus ciudadanos y misiones diplomáticas del país, Al-Burhan había accedido a prestar la ayuda necesaria. Así, este lunes a la medianoche entro en vigor un alto al fuego de 72 horas que culmina este miércoles, que fue aprovechado por los EE.UU., Francia, el Reino Unido y China para evacuar a sus ciudadanos por aire utilizando aviones de sus respectivas Fuerzas Armadas, e incluyó la apertura de corredores humanitarios que permitió la circulación de la población civil y la evacuación de misiones diplomáticas de otras naciones. Sin embargo, se estima que las hostilidades se reanudaran en cualquier momento (si es que ello ya ha sucedido al momento que publico este artículo) porque la situación en Jartum se está descontrolando y ninguna de las dos partes quiere ceder en sus posiciones.
Lamentablemente ello no es así, ya amenazadas por la contaminación de los mares, la pesca, el cambio climático y el comercio ilegal de sus caparazones, el lucro de la actividad humana y el tráfico ilegal empujan al borde de la extinción a uno de los animales más longevos del planeta. Nos referimos a las tortugas marinas, de las cuales actualmente existen siete especies, todas sumamente amenazadas en diversos grados. Como podéis imaginar, estos fascinantes animales pueden ser muy sensibles a las perturbaciones de su entorno. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés) contempla tres niveles de amenaza entre los seres vivos. En primer lugar, el nivel de bajo riesgo con dos categorías: “preocupación menor” y “casi amenazada”; el segundo nivel incluye especies amenazadas en tres categorías: “vulnerable”, “en peligro” y “en peligro crítico”; y el tercero incluye las especies extintas. Además, cuenta con un nivel específico para aquellas especies para las que no hay datos suficientes para catalogarlas en otros grupos y se encuentran en la categoría de datos insuficientes. De las siete especies de tortugas que existen en el mundo, todas salvo una se encuentran amenazadas, en mayor o menor nivel; la única que no aparece, ocupa la categoría de datos insuficientes. En efecto, la UICN clasifica como vulnerables tres especies de tortugas marinas. La tortuga boba (Caretta caretta) se distribuye a lo largo de 10 poblaciones en las regiones templadas y subtropicales por los océanos Pacífico, Atlántico e Índico, y en el Mar Mediterráneo. La población total de esta especie es desconocida, aunque evaluando la cantidad de nidos conocidos, se estima que hay entre 36 000 y 67 000 hembras reproductivas. Sin embargo, esta población decrece año a año; Por otro lado, tenemos a la tortuga golfina (Lepidochelys olivacea). Aunque en las costas norteamericanas llega a elevadas latitudes, prefiere las aguas ecuatoriales y del hemisferio sur. Se distribuye e por los océanos Pacífico, Atlántico e Índico, y alcanza la costa norte australiana. No sabemos qué población mundial hay de esta especie, pero sí sabemos que está decreciendo; Por su parte, la tortuga laúd (Dermochelys coriacea) es la tortuga marina más grande conocida de la actualidad. Se distribuye, también, por el Mar Mediterráneo y los Océanos Atlántico, Pacífico e Índico, aunque en este último solo se encuentra en las regiones más nororientales y suroccidentales, evitando el área que discurre desde la zona noroeste, en la península arábiga, por el centro del océano y hasta la zona sudeste, en las costas occidentales australianas. Aunque sus poblaciones no muestran una fragmentación importante, sí se observa un declive constante; tampoco se dispone de censos que permitan inferir la población global; Asimismo, aunque se distribuye por ambos hemisferios en los Océanos Atlántico y Pacífico, por el centro del Océano Índico, y puede hallarse en el Mediterráneo, la tortuga verde (Chelonia mydas) es una especie catalogada en peligro de extinción. Con muy pocos datos, no hay forma de estar seguros de cuál es su población mundial, aunque sí sabemos que está decreciendo de forma preocupante. Lleva en peligro de extinción desde que se catalogó en 1982, y a pesar de los esfuerzos por preservar la especie, no ha mejorado mucho en los últimos 40 años. De hecho, durante las tres últimas generaciones, se estima que la población de hembras reproductoras ha decrecido entre un 50% y un 70%; En tanto, enormemente sensible a las perturbaciones provocadas por el ser humano, la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) es una de las especies de tortugas marinas más amenazadas. Se encuentra en peligro desde 1982 y en peligro crítico desde 1996, con una población cada vez más diezmada. Según datos obtenidos en las zonas de cría, durante las tres últimas generaciones, la reducción de la población de hembras reproductoras se estima en un 80%, lo que resulta desastroso para la especie, y probablemente suponga un camino hacia la extinción. Determinadas políticas de protección y conservación, sobre todo las llevadas a cabo en el Caribe, han documentado un incremento local aunque significativo en las poblaciones que allí anidan, pero se trata de cambios de tendencia puntuales, que aún están lejos de significar un efecto positivo general; Ahora bien, entre las tortugas marinas con una distribución más restringida está la tortuga lora (Lepidochelys kempii). Tan solo se conocen poblaciones reproductoras en las costas de Estados Unidos y en el Golfo de Texas. Aunque han sido observadas en las costas atlánticas de España, Francia y las islas británicas, no parece que en el otro lado del océano lleguen a reproducirse, y seguramente solo se vean cuando están de paso. En riesgo desde 1982, pasó a considerarse en peligro crítico en 1996, y actualmente su población se estima en 22 341 individuos, que no forman subpoblaciones. Observando censos previos, parece que su población no ha variado significativamente en los últimos años; sin embargo, los impactos que sufren, así como la baja población global, hacen de esta especie una de las tortugas más amenazadas; Pero si hay alguna incógnita para la ciencia en lo que a tortugas marinas se refiere, es el caso de la tortuga plana (Natator depressus). En 1994 fue catalogada como vulnerable, pero luego de que la UICN cambiase sus criterios de evaluación – más estrictos y precisos-, los datos disponibles para catalogar esta especie no eran suficientes, y se quedó como parte integrante de la incómoda lista de datos deficientes. Los poquísimos datos que hay de esta especie hacen que la incertidumbre sobre su situación, su población o la tendencia que sufre sea demasiado elevada, impidiendo sacar conclusiones científicas sólidas. En este caso, solo se puede resaltar la importancia de aumentar los recursos en la investigación científica, que proporcione suficientes datos rigurosos y comprobables para poder evaluar su estado y actuar en consecuencia. Entre los riesgos biológicos a los que se encuentran expuestos se encuentra el virus del fibropapiloma, que puede causar graves problemas de salud. Sin embargo, la mayor parte de los impactos que sufren las tortugas marinas son de origen humano. Entre ello destacan determinadas artes de pesca, que con frecuencia capturan ejemplares, por accidente, que no consiguen recuperarse. A ello debemos agregarle la contaminación, ya sea por residuos sólidos o por sustancias tóxicas, también pueden tener efectos fatales. Redes o sedales abandonados en el mar, así como residuos sólidos, pueden causar daños mecánicos que, en ocasiones, causan amputación de miembros, o la asfixia si tratan de comérselo confundiendo, por ejemplo, una bolsa de plástico con una medusa. A su vez, la urbanización masiva de las costas reduce el espacio para la puesta – las tortugas ponen sus huevos en tierra, en las playas- por lo que les es más difícil encontrar lugares a salvo del contacto humano. Como si ello no fuera suficiente, el cambio climático puede alterar su comportamiento, así como la distribución y disponibilidad de alimentos o de sus depredadores particularmente peligrosos durante la eclosión de los huevo. Y entre los impactos más graves se encuentra el consumo humano de sus huevos y su carne que reduce cada vez más su número. Expuesto a estos peligros ¿Cómo no va a estar en riesgo de extinción?
Cualquiera que haya estado siguiendo el Operativo militar especial ruso que se desarrolla en Ucrania, es consciente de que se ha hablado de una "ofensiva de primavera" ucraniana desde hace algún tiempo. En efecto, desde principios del otoño del año pasado, el gobierno colaboracionista ucraniano - agobiado por los continuos golpes de Moscú - ha estado abogando desesperadamente ante sus amos por una mayor provisión de tipos específicos de equipos militares (tanques, artillería, vehículos de combate de infantería y modernos aviones a reacción encabezan la lista) que permitirían a sus diezmadas tropas ejecutar una gran ofensiva militar para capturar el llamado "puente terrestre" que conecta la península de Crimea con la región rusa de Rostov. En particular, el ejército ucraniano parece estar planeando un ataque concertado para capturar la ciudad de Mariupol y restablecerse en las costas del Mar de Azov. Desde aquí, podría someter a la totalidad de la Península de Crimea a ataques punitivos, cuyo objetivo sería romper el espíritu de lucha de Rusia y, finalmente, expulsar al ejército ruso de todos los antiguos territorios de Ucrania que se incorporaron a Rusia tras los referéndum realizados en el 2022, así como de apoderarse de la estratégica península de Crimea. Si bien los militares estadounidenses cuestionaron si Ucrania sería capaz de lograr objetivos tan ambiciosos en el plazo sugerido (es decir, para el otoño del 2023), tanto EE. UU. como la OTAN creían que era necesaria una gran contraofensiva ucraniana, aunque solo fuera para revertir el impulso ruso. y más si creen que así debilitaran a Rusia. Con este fin, se prometieron al esfuerzo ucraniano cantidades significativas de equipo militar, incluidos cientos de tanques, vehículos de combate de infantería y sistemas de artillería, y miles de vehículos de apoyo de combate con ruedas, junto con el entrenamiento y el apoyo logístico necesarios para transformar el apoyo prometido. en la realidad Cuando todo el material prometido se combinó con el apoyo de entrenamiento anunciado, quedó claro que EE. UU., la OTAN y Ucrania estaban planeando una gran capacidad ofensiva que estaría lista para su uso en algún momento entre finales de abril y principios de mayo del 2023. Toda la información enumerada anteriormente estaba disponible a través de fuentes disponibles públicamente y, como tal, no era desconocida para los planificadores militares rusos. Además, la inteligencia militar rusa sin duda ha hecho uso del amplio potencial de recopilación de inteligencia de Rusia para producir sus propias evaluaciones de la capacidad y la intención de EE. UU., la OTAN y Ucrania en lo que respecta a una posible contraofensiva de primavera de Ucrania. Como tal, cuando los documentos del Departamento de Defensa de los EE. UU. comenzaron a aparecer en las plataformas de redes sociales que pretendían mostrar evaluaciones sensibles de la inteligencia de los EE. UU. con respecto a varios aspectos de los preparativos militares en curso para una contraofensiva de primavera en Ucrania, la existencia de tales planes no tomó por sorpresa a nadie. Sin embargo, lo importante fue la información que estos documentos proporcionaron sobre los elementos básicos del apoyo que se brinda a Ucrania, incluidos datos y análisis que sugieren que Ucrania no esta a la altura de la tarea de llevar a cabo un ataque de alcance limitado, y mucho menos uno diseñado “para poner a Rusia de rodillas”. Una de las principales cosas que salta a la vista de los documentos filtrados es el hecho de que el cronograma para organizar, equipar y entrenar a las formaciones militares ucranianas destinadas a una contraofensiva de primavera es demasiado agresivo; en resumen, es poco probable que estas fuerzas puedan para lograr una preparación del 100 por ciento, o algo que se parezca mucho a eso, a tiempo para cumplir con la fecha de lanzamiento prevista para fines de abril. Además, los documentos sugieren que los intensos combates se centraron en la ciudad de Artemovsk.(Bakhmut) es una gran pérdida de recursos militares ucranianos, lo que sugiere fuertemente que cualquier fuerza que haya sido entrenada y equipada con la expectativa de participar en una contraofensiva de primavera probablemente se desvíe hacia la picadora de carne de Artemovsk (Bakhmut) u otro lugar caliente, ubicados a lo largo de la línea extendida de contacto entre las fuerzas ucranianas y rusas. La otra noticia desconcertante, en lo que respecta a los planificadores militares de EE. UU., la OTAN y Ucrania, es el estado de dos grandes subconjuntos de material que son esenciales si Ucrania quiere tener alguna posibilidad de ejecutar con éxito una gran contraofensiva de primavera: la aviación . Los documentos filtrados revelan el pésimo estado de los suministros disponibles tanto de misiles de defensa aérea, en particular de los sistemas de la era soviética que son el pilar de la red de defensa aérea de Ucrania, como de cohetes de artillería occidentales y proyectiles de artillería de 155 mm. En resumen, se espera que los ucranianos agoten pronto su suministro de ambos, y hay pocas esperanzas de lograr una capacidad de reabastecimiento significativa a tiempo para respaldar un cronograma de fines de abril y principios de mayo para iniciar una ofensiva de primavera. Las consecuencias de estas deficiencias son fatales no solo para la esperanza de Ucrania de una contraofensiva primaveral, sino también para la posición militar de Ucrania. Como revelan los documentos filtrados, Rusia ya está desplegando bombas aéreas de precisión que están destruyendo las tropas ucranianas y los puntos de reunión de material detrás de las líneas del frente sin temor a los sistemas de defensa aérea ucranianos; los rusos simplemente están lanzando las bombas fuera del alcance efectivo. Es más, una vez que se agote el suministro de misiles de la era soviética de Ucrania, la fuerza aérea rusa tendrá un alcance prácticamente libre sobre todo el país, aumentando tanto el alcance, la escala y la letalidad de su campaña de interdicción aérea. Esto resultará ser devastador.para cualquier fuerza de contraofensiva ucraniana, sin un paraguas de defensa aérea efectivo sobre sus cabezas, estas fuerzas se convertirán en poco más que presas fáciles para el ejército ruso. La contraofensiva ucraniana, en resumen, morirá antes de que pueda comenzar. El otro problema que surge de los documentos filtrados es el hecho de que Ucrania está gastando municiones proporcionadas por Estados Unidos y la OTAN (cohetes HIMARS y proyectiles de artillería de 155 mm) a un ritmo mucho mayor del que puede reabastecerse. El éxito de cualquier posible contraofensiva de primavera se centra en la capacidad de Ucrania para suprimir/neutralizar las posiciones defensivas rusas, silenciar la artillería rusa, interrumpir el mando, el control y la logística rusos, y desmantelar cualquier fuerza rusa de contraataque. Esto solo puede lograrse mediante la aplicación extensiva de fuegos de artillería de precisión. Si bien Ucrania ha demostrado que, cuando cuenta con sistemas de artillería occidentales y la inteligencia occidental, es capaz de llevar a cabo ataques mortales contra las fuerzas rusas, estas no significan nada si las armas carecen de municiones. Según los documentos filtrados, este es un problema real, uno en el que los EE. UU. y la OTAN están trabajando horas extras para solucionarlo. Sin embargo, el pronóstico de que la escasez crítica de municiones de artillería se rectifique a tiempo para una contraofensiva de primavera no es bueno. Todas estas deficiencias fueron identificadas y discutidas abiertamente antes de la filtración de los documentos del Pentágono. Sin embargo, lo que proporcionan los documentos es la corroboración oficial de estas preocupaciones públicas, lo que ayuda a exponer las mentiras y las distorsiones de la verdad que han dicho altos funcionarios de EE. UU. y la OTAN sobre la eficacia de una contraofensiva ucraniana. Al exponer las fechorías de estos funcionarios, que parecen más que felices de ver a Ucrania sacrificar las vidas de decenas de miles de sus soldados más por una causa perdida en lugar de alentar una solución negociada del conflicto que, aunque políticamente desagradable para EE. UU., la OTAN y Ucrania, Y aquí podemos encontrar el propósito detrás de estas filtraciones : alguien al tanto de los datos que exponen las mentiras del gobierno estadounidense y sus aliados de la OTAN, y que cree que, si el público se enterara de ello, se podría ejercer presión para evitar el sacrificio innecesario de vidas adicionales en apoyo de una misión militar, la contraofensiva de primavera, que está condenada al fracaso desde el principio. Ucrania ya está condenada y solo les queda esperar la hora del castigo a los colaboracionistas. No habrá piedad con ellos.
Una teoría muy aceptada sostiene que el calentamiento global del planeta como consecuencia del cambio climático pondría en grave riesgo a mediano plazo nuestra propia existencia. A esta posibilidad también podría sumarse un conflicto nuclear que acabaría con el mundo en que vivimos. Asimismo, existen afirmaciones más audaces que hablan de una invasión alienígena o una rebelión de los robots asesinos que nos exterminarían de raíz para suplantarnos. Pero hay otra más plausible y que proviene del espacio exterior – no necesariamente de una civilización extraterrestre con oscuras intenciones – sino de los asteroides, similares al que acabo con los dinosaurios hace más de 70 millones de años, y que según los científicos podría ocurrir en un futuro cercano. En efecto, se ha llegado a saber de la existencia de asteroides “potencialmente peligrosos” con los cuales podríamos cruzarnos en su camino, trayendo consecuencias catastróficas para la humanidad. Pero hay otras de menor tamaño igualmente riesgosas y que pueden pasar inadvertidas. Precisamente un misterioso grupo de asteroides roza el corazón del sistema solar, ocultándose a la luz del sol y acercándose ocasionalmente a alguno de los planetas rocosos. Quizá el más conocido de estos extraños fenómenos sea una roca cósmica descubierta hace tan solo dos años conocida como ꞌAylóꞌchaxnim, que, según la lengua nativa pauma (California), significa chica de Venus. Al ser el único asteroide conocido que vive enteramente dentro de la órbita de Venus, representa un grupo de rocas espaciales que, muchas veces, pasa inadvertido, que podría amenazar la vida tal y como la conocemos. Los astrónomos estiman que han encontrado la mayoría de los asteroides potencialmente peligrosos que existen especialmente más allá de la órbita de nuestro mundo. Pero detectar los asteroides interiores es complicado porque, desde la perspectiva de la Tierra, viven escondidos por los rayos solares, ocultos tras una cortina de luz que dificulta la observación de los telescopios terrestres. Sin embargo, en los últimos años, los científicos han comenzado a investigar sobre estas rocas del resplandor buscando sus señales de brillo tenue cuando el sol descansa, justo debajo del horizonte. La mayoría de los asteroides cercanos a la Tierra que se encuentran en órbitas tan estrechas tendrán una vida limitada en el sistema solar interior. Están destinados a colisionar con planetas, sucumbir al abrasador sol o ser eyectados al exterior. Y algunos de ellos, poco estudiados, pueden ser peligrosos. «Pasan gran parte de su tiempo entre el Sol y la Tierra, pero muchos de ellos pueden cruzar (y cruzarán) la órbita terrestre, lo que los hace peligrosos», explica Scott Sheppard, astrónomo del Instituto estadounidense Carnegie para la Ciencia, y quien recientemente escribió un artículo sobre estos asteroides en Discover Magazine. «Pero vendrían del lado del Sol, por lo que nunca los veríamos venir». Avistada a principios del 2020, ꞌAylóꞌchaxnim tiene poco menos de un kilómetro y medio de ancho, lo suficientemente grande como para dar un doloroso golpe si llega a chocar con un planeta. Lo cual, según los astrónomos, probablemente ocurrirá. «Lo más probable es que, en el futuro, choque contra Venus», afirma Sarah Greenstreet, de la Universidad de Washington, quien ha elaborado un modelo futurista de ꞌAylóꞌchaxnim como parte de sus estudios sobre los orígenes y destinos de estos asteroides interiores. Según los modelos de Greenstreet, así como otros, el escenario más probable es que la órbita de ꞌAylóꞌchaxnim se enrede con la de Venus en algún momento de los próximos millones de años. A medida que gira alrededor del sol, el cuerpo rocoso se ve sacudido por la gravedad de Mercurio y por la propia luz solar, y ambos pueden perturbar su órbita, empujándolo suavemente hacia fuera y hacia un curso de colisión con el infernal mundo hermano de la Tierra. Asimismo, una pequeña roca conocida como 2020 PH27 también puede estar destinada a colisionar con Venus. De unos 800 metros de diámetro, 2020 PH27 es uno de los tres asteroides crepusculares detectados por Sheppard y sus colegas. Vuela más cerca del sol que cualquier otro asteroide conocido, acercándose a la órbita de Mercurio. Pero su órbita es tan alargada que también oscila más allá de Venus. Al igual que ꞌAylóꞌchaxnim 2020 PH27 es empujado por las interacciones gravitacionales con los planetas interiores, y por la absorción y emisión de luz solar mientras gira. Los modelos de Sheppard predicen un encuentro cercano con Venus dentro de unos 1000 años, aunque no puede decir cómo cambiará la órbita del asteroide por esa interacción. «Los asteroides de esa parte del sistema solar tienen una vida bastante caótica», dice Greenstreet. «Son empujados y dispersados con bastante frecuencia». Esta complejidad es una de las razones por las que los científicos creen que es importante estudiar estos pequeños cuerpos. Pero también lo es entender cómo originalmente acabaron cerca del sol. La mayoría de los científicos sospechan que estos objetos que rozan el sol se originaron en el cinturón principal de asteroides, el anillo de escombros que se extiende entre Marte y Júpiter. Sin embargo, no es fácil que una roca se salga del cinturón y acabe tan cerca del Sol. «Tienen que ocurrir muchas interacciones muy fortuitas para que llegue a esta parte del sistema solar; es algo realmente complicado», cuenta Greenstreet, quien agrega: «Es un viaje muy largo». Las interacciones gravitacionales con Júpiter pueden empujar estos objetos hacia dentro o hacia fuera. Los que son empujados hacia el interior se encuentran con Marte, que puede conducir a los asteroides a una trayectoria en espiral hacia el Sol, aunque se cree que este resultado es bastante raro. «La interacción más probable con Marte es que sean expulsados, y luego probablemente interactúen con Júpiter, para terminar fuera del sistema solar o colisionando con uno de los planetas», dice Sheppard, y suma: «Así que ser empujado hacia el exterior es un resultado probable, y una vez que interactúan con Júpiter, el juego se acaba: se ven arrojados con mucha fuerza». Pero a menos que estos asteroides crepusculares procedan de una población invisible de vulcanoides, todos han enhebrado esa improbable aguja gravitatoria. Entender cuántos de estos objetos sobreviven a ese viaje es crucial para cuantificar el riesgo que podrían suponer para la Tierra. Por ahora, los científicos sospechan que hay menos de dos docenas de asteroides crepusculares de al menos un kilómetro de ancho (lo suficientemente grandes como para devastar un continente entero) en órbitas que cruzan la Tierra. El 2020 PH7 es uno de ellos, y Sheppard sostiene que se sabe de aproximadamente media docena más. Un puñado mucho más pequeño de objetos de tamaño similar puede orbitar en el interior de Venus, aunque ꞌAylóꞌchaxnim es el único que se ha descubierto. Y es probable que haya muchas más rocas espaciales de menor tamaño que sean más difíciles de encontrar, pero que no supongan un peligro existencial a escala planetaria. No es inesperado que los científicos hayan encontrado ꞌAylóꞌchaxnim primero ya que es muy grande, cuenta Greenstreet. «Pero el hecho de que se haya descubierto con relativa rapidez cuando los estudios de telescopios comenzaron a buscar en esa parte del cielo, es también un indicio de que puede haber realmente más de estos objetos de lo esperado», señala. Los científicos seguirán observando el crepúsculo, buscando los débiles destellos que delatan la presencia de un asteroide. La NASA también tiene previsto un telescopio espacial específicamente diseñado para buscar objetos cercanos a la Tierra, llamado NEO Surveyor. Este instrumento, que podría lanzarse a finales de la década del 2020, podrá observar el espacio cercano a nuestro sol y detectar más asteroides interiores, manteniendo un mayor monitoreo de los cielos que nuestros telescopios terrestres, y asegurándose de que nada se cuele en el resplandor y nos tome por sorpresa.