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miércoles, 24 de enero de 2024

FRANCIA: Sin vergüenza ni moral

Como sabéis, tras el inicio del Operativo Militar Especial en Ucrania por parte de Moscú, solía ser un motivo de orgullo para las naciones occidentales que sus ciudadanos estuvieran tan ansiosos por ir a jugar a Rambo en Ucrania con el objetivo de "matar" rusos. Y no parecían demasiado interesados en detenerlos. Es más, los incentivaban con falsas promesas de lograr “una victoria fácil”. Pero ahora que están pereciendo por miles en el campo de batalla, ni siquiera quieren admitir su existencia ni mucho menos asumir su responsabilidad por ello. “¡Qué patriotas, que luchan nada menos que por la libertad occidental!” decía la vomitiva propaganda. Todo parecía diversión y juegos hasta que los misiles empezaron a hacerlos volar en pedazos y se dieron cuenta (demasiado tarde, en muchos casos) de que el ejército ruso no es sólo una entidad no jugable en un videojuego. Peor aún, al ser mercenarios no están protegidos por ninguna ley ni Convención alguna, y en caso de ser capturados, son ejecutados en el acto. Precisamente, la semana pasada, el Ministerio de Defensa de Rusia ataco una base militar en Jarkov, liquidando a centenares de ellos, y la mayoría de quienes lo ocupaban eran mercenarios franceses. Ello plantea muchas preguntas, como por qué estos combaten contra Rusia en Ucrania en una lucha que no es la suya. ¿Quiénes son estas personas exactamente? ¿Por qué los galos se encogen de hombros por su presencia en una zona de conflicto armado cuando la ubicuidad de la inteligencia occidental en Ucrania sugiere que Francia debería estar muy consciente de lo que está sucediendo? El gobierno francés ya ha demostrado que tiene una idea muy clara de lo que hacen sus ciudadanos en Ucrania. El año pasado, la inteligencia interna francesa dijo que de los 400 mercenarios franceses en Ucrania, alrededor de 30 eran conocidos como neonazis. Rusia incluso ha dicho que está investigando presuntos crímenes cometidos por algunos de estos mercenarios. Al respecto, el asambleísta nacional francés Frederic Mathieu, del partido Francia Insumisa, alertó el año pasado al ministro del Interior sobre la amenaza de que los ciudadanos franceses se dirijan a Ucrania “para pasar el rato” con los ucranianos, pensando que es una Disneylandia neonazi, y luego si tienen suerte de no haber sido abatidos por los rusos, regresan aunque corren el riesgo de ser considerados terroristas. El jefe del servicio de inteligencia interior francés (DGSI) sugirió lo mismo en la prensa francesa en julio del 2023, citando la “inspiración neonazi” de los mercenarios. Se puso como ejemplo el caso concreto de dos jóvenes franceses de unos 20 años. Según se informa, al bajar de un autobús en Paris procedentes de Lviv (Ucrania) en abril del 2023, portando cargadores de rifles de asalto y miras ópticas prohibidas, fueron detenidos y sentenciados a prisión casi en el acto. Ambos habían sido rastreados por la inteligencia francesa, lo que demuestra una vez más que París no está sorprendido por la realidad de quiénes está allí “luchando por la democracia” en Ucrania. Uno de los mercenarios franceses había aparecido anteriormente en un informe sobre los neonazis en el ejército francés. Estaba en la división de cazadores alpinos, por lo que sin duda podría enseñar un par de cosas a los neonazis ucranianos entrenados y equipados por los aliados de la OTAN contra Rusia en el período previo al conflicto. Según se agregó, también tiene un tatuaje del compromiso de lealtad de las SS a Adolf Hitler, y se dice que escribió en Facebook en el 2018 que los inmigrantes deberían recibir una “buena bala en la nuca”. El año anterior, Hungría detuvo a otro neonazi francés, previamente acusado de asesinar a un jugador de rugby argentino, alegando “que se dirigía a luchar en Ucrania”. Así, al menos un funcionario electo francés expresó su preocupación el año pasado por la posible proliferación del extremismo tras el regreso de estos combatientes de Ucrania, y por la influencia sobre ellos de los neonazis del batallón Azov, incluso cuando estos mismos “héroes” son invitados y elogiados como oradores invitados en la prestigiosa Universidad de Stanford y, en general, glorificados “como defensores de la democracia y la libertad occidentales” teniendo las manos manchadas de sangre de mujeres y niños a los que mataron salvajemente. Como podéis suponer, los políticos del establishment no parecen dispuestos a discutir algunos de los detalles inconvenientes que han salido a la luz sobre sus protegidos neonazis. Tampoco parecen interesados en explicar qué han estado haciendo algunos de sus ciudadanos, incluidos ex militares, combatiendo al lado de los neonazis en Ucrania. No es exactamente una discusión exploratoria conveniente cuando el gobierno francés ha estado tratando de descartar el argumento de “desnazificación” del presidente ruso Vladimir Putin como justificación para una intervención militar en Ucrania. El incidente también corre el riesgo de plantear dudas sobre el papel que los contratistas militares privados franceses pueden estar desempeñando en Ucrania. Mientras que algunos de sus ciudadanos podrían sentirse atraídos por Ucrania por la camaradería fascista, otros podrían sentirse seducidos por las oportunidades financieras. Y esa es una conversación que París probablemente no quisiera tener, particularmente teniendo en cuenta que la ley francesa que data del 2003 prohíbe la actividad mercenaria. Pero incluso los funcionarios europeos han mirado de reojo a París ya en el 2012, cuando el político polaco Tomasz Piotr Poręba pidió a la Comisión Europea que se dirigiera a las empresas militares y de seguridad francesas que “tienen sus oficinas centrales u oficinas registradas en la Unión Europea, en particular en países como el Reino Unido y Francia, y los servicios son subcontratados en el mercado de la UE por organizaciones públicas y privadas tanto dentro como fuera de la Unión Europea”. Cualquiera que haya visto alguna de las películas de Misión Imposible protagonizada por Tom Cruise sabe que la idea de los mercenarios es que pueden ser disparados como un misil y luego olvidarse de ellos. Al personaje de Cruise, Ethan Hunt, se le dice al comienzo de cada película que si su equipo falla en su misión encubierta, serán desautorizados. De manera similar, la idea de contratar mercenarios es maximizar la niebla de la guerra y al mismo tiempo crear una huella para un actor estatal que se supone que no debería estar allí. Lo último que va a hacer cualquier gobierno es reclamarlos luego de un error. Es por eso que les pagan tanto dinero: para que asuman el gran riesgo y luego se desatienden de ellos cuando las cosas van mal. Algunos comentaristas de la prensa francesa han atribuido el ataque mercenario francés de Moscú a poco más que una “reacción mediática” fabricada contra el presidente francés Emmanuel Macron, tras su anuncio a principios de esta semana de que París proporcionaría 40 misiles Scalp de largo alcance para Kiev. "Otra torpe manipulación rusa", calificó a su vez el Ministerio de Asuntos Exteriores francés, añadiendo que "Francia no tiene mercenarios ni en Ucrania ni en ningún otro lugar, a diferencia de algunas personas" pero la realidad es muy distinta. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ya decía en julio del 2023 que desde junio del 2022, las PMC francesas “han estado trayendo voluntarios a bordo para participar en las hostilidades del lado de Kiev... Los mercenarios franceses que participan en las hostilidades en Ucrania a menudo llegan allí a través de PMC extranjeras o la Legión Internacional Ucraniana”. Su presencia sin duda se incrementara ante los cientos de miles de soldados ucranianos muertos en los campos de batalla y que deben ser reemplazados por mercenarios en una lucha que el régimen de Kiev ya la tiene perdida de antemano, por más que la pretendan alargarla hasta el infinito. Pero nada ni nadie los salvaran del castigo que les espera...

GODZILLA MINUS ONE: La redención del Mal

En un momento en el que Godzilla se mantiene como un personaje válido a setenta años de su primera aparición, gracias a series como ‘Monarch: el legado de los monstruos’ y la próxima ‘Godzilla y Kong: el nuevo imperio’, la creadora del asunto volvió a contraatacar tras la singular ‘Shin Godzilla’, que convertía el desastre de Fukushima en una diana perfecta para explicar la ineficiencia burocrática de un gobierno acomodado e incapaz, recuperando ahora el poder alegórico del icónico monstruo en su versión más terrorífica y devastadora hasta ahora. De hecho, Toho volvió al original siguiendo la senda ideológica de la anterior, de nuevo planteando un país en ruinas con una casta en el que no se puede confiar y unos EE.UU. dibujados como el enemigo en la sombra, dejando la lucha contra Godzilla a los ciudadanos. No por casualidad, la película reutilizo la sintonía clásica de Akira Ifukube, que nos lleva a 1954, tan solo unos años más tarde del final de la Segunda Guerra Mundial, justo el periodo elegido para armar esta especie de precuela muy conectada con el film de Ishiro Honda. El resultado es uno de los blockbusters más apabullantes del año en cualquier género. Llegado en tiempo de descuento, pero marcando de chilena, Takashi Yamazaki insufla nueva vida al mito y nos prepara para la que puede ser un revival kaiju equiparable al de la trilogía de Gamera en los 90. Sin salirnos de las franquicias, vale, pero su presupuesto de unos 15 millones de dólares hace palidecer a toda la producción de Marvel y DC del 2023, planteando incluso otras posibilidades de ritmo y uso de efectos especiales. Salvo ‘The Creator’ ninguna película de gran presupuesto de los últimos años ha explorado demasiado las posibilidades dramáticas de un uso estratégico de la tecnología. En sus monumentales escenas de catástrofe, ‘Godzilla: Minus One’ pone cada momento de espectáculo al servicio de una tragedia que nos fascina y aterra ver. Nada funcionaría sin su meditado enfoque de drama de posguerra de un periodo muy concreto de su historia, no solo en la forma, sino en sus temas de derrota, honor y resurgir. Esto, que se ha confundido con un problema de ritmo, hace que cada momento importe y el esfuerzo del personaje principal por superar su vergüenza y reintegrarse vaya, mano a mano, con las escenas en las que aparece Godzilla, sintetizando el drama de toda una nación en su experiencia particular. De hecho, buena parte de la película es casi una respuesta a ‘Oppenheimer’ desde el lado japonés, explorando el trauma nuclear colectivo de forma que sirve de contrapunto a la fascinación por la peripecia científica que transpira el éxito americano. Tras convertir la creación de la bomba atómica en una experiencia de viernes noche y palomitas en el multicine de un centro comercial, es imposible no pensar que hay mucho de Hiroshima en la forma en la que se presenta el uso del rayo característico de Godzilla, un momento preparado con la misma anticipación que la prueba de la bomba atómica, pero con un propósito bien distinto. Sí, tenemos a un lagarto gigante que anda torpemente, pero esa representación fantasiosa resulta más temible y peligrosa en cuanto sintonizamos con lo que nos está queriendo enseñar realmente. No hay que ser muy avispado para captar que el ataque a Ginza está reflejando el efecto devastador de una fuerza inesperada - que aparece, claro, por efecto de otras pruebas militares americanas - , usando al coloso como avatar del terror atómico. Desde las "quemaduras" de Godzilla, a la forma angustiosa de reflejar el pánico civil o la presencia de una lluvia de ceniza negra... La imaginería es un catálogo de efectos de la bomba nuclear que explora todo lo que no interesaba reproducir en ‘Oppenheimer’, mostrando, de alguna manera, la cara de la moneda más “descortés” en una película aparentemente de espectáculo. Irónicamente, ‘Godzilla: Minus One’, entre sus varios recursos del cine bélico, recicla algunos momentos del cine reciente de Christopher Nolan, concretamente de ‘Dunquerque’, en algunas de sus escenas navales, que dan la distintiva personalidad marítima a esta entrega frente a las demás. De hecho, esta vocación "acuática" hace que tenga algunos momentos de pura aventura marinera que recuerdan a los momentos de peripecia más memorables de ‘Tiburón’ (1975), lo que convierte a Godzilla en una criatura más fiera y que crea lazos con el cine de terror animal más tradicional. Con más comentario social o más aventura, el resultado consigue un balance insólito entre el peso emocional y el gran espectáculo de efectos especiales perdido en el blockbuster americano actual, logrando aprovechar sus limitados recursos al máximo, poniendo en evidencia a las últimas entregas del monsterverse. Un hype que se explica sin matices y un éxito sorpresa de taquilla que evidencia un error de cálculo garrafal de algunas distribuidoras que no han medido la respuesta que tendría en salas, un testamento al poder de los rarísimos blockbusters con actitud y FX al servicio de la historia y no al revés. Con un equilibrio perfecto entre el cine de monstruos y el bélico, ‘Godzilla: Minus One’ funciona gracias a su parte humana, un drama construido sobre la culpa, que no se corta en explotar un énfasis militarista sobre el honor perdido con el que no se atrevería Michael Bay, y que explica el resentimiento nacionalista de un Japón que parece estar buscando reconstruir su orgullo tras un desastre al evocar el deseo patriótico de una nación casi emulando a una película de propaganda ficticia de posguerra, con un fondo tan populista y fascinante como peligroso. Nominada al Premio Óscar de la Academia de este año, el gigante radioactivo ha vuelto a la palestra, demostrando un futuro prometedor y a su vez, aterrador.

miércoles, 17 de enero de 2024

YEMEN: ¿Abriendo “las puertas del infierno”?

El primer mes del 2024, al igual que los años anteriores, está marcado por nuevas escaladas en Oriente Medio. Como sabéis, el 12 de enero, EE.UU. y el Reino Unido llevaron a cabo una operación militar contra los huttíes en Yemen. Washington utilizó aviones de combate y misiles de crucero Tomahawk para atacar áreas controladas por el movimiento, matando a cinco combatientes huttíes e hiriendo a seis. El discapacitado físico y mental de Joe Biden, dijo que la operación fue en respuesta a "ataques sin precedentes de los huttíes contra buques marítimos internacionales en el Mar Rojo", que incluyeron ataques con misiles balísticos antibuques. Agregó además que estas “fueron de naturaleza defensiva”. El ataque de la coalición entre EE.UU. y el Reino Unido fue condenado por los huttíes, que prometieron tomar represalias. El portavoz del movimiento, Mohammed Abdulsalam, dijo que los ataques eran una " agresión flagrante" y que " no quedarían sin respuesta". Esto también generó preocupaciones sobre el potencial de un conflicto regional más amplio. Los huttíes cuentan con el respaldo de Irán, al que se ha acusado de proporcionarles armas y entrenamiento. A EE.UU. y sus aliados les preocupa que los huttíes puedan utilizar estas armas para atacar los intereses estadounidenses en la región. Uno de los factores más importantes que llevaron al enfrentamiento entre Occidente y los huttíes es la escalada del conflicto palestino-israelí en Gaza. Los huttíes declararon su pleno apoyo a los palestinos en los primeros días de la operación sionista. La duración y la intensidad del conflicto con Hamás conducen a la expansión de la geografía del conflicto y a la participación de nuevos participantes: primero grupos proxy y, en el futuro, posiblemente países enteros. Hay una serie de otros factores que podrían contribuir a un conflicto regional más amplio en el Medio Oriente. Uno es la guerra civil en curso en Yemen y la intervención liderada por Arabia Saudita, que se ha prolongado durante siete años y ha causado una crisis humanitaria. Otra es la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán, los cuales compiten por influencia en la región. Aun así, es demasiado pronto para decir que una guerra regional en Medio Oriente sea inevitable, pero cada escalada regional, incluidos los ataques de EE.UU. y el Reino Unido contra los huttíes, podría acercarla un paso más. Ante todo, cabe precisar que los huttíes, o como ellos mismos se llaman, el movimiento Ansar Allah, son un grupo político-militar con base principalmente en el norte de Yemen. Aparecieron en 1994 y llevan el nombre del fundador del grupo, Hussein Badreddin al-Houthi, político, predicador y comandante de campo. El movimiento Ansar Allah en sí es una unión de tribus montañesas en la frontera con Arabia Saudita. Pertenecen a los zaydis, una minoría musulmana chiita. En Yemen, un tercio de la población se identifica como zaydí, o casi 10 millones de personas. Pero no todos los zaydis están afiliados a los huttíes. A diferencia de los chiítas tradicionales, la secta Zaydi no cree en el "oculto Imán Mahdi, que debería aparecer antes del fin del mundo”. El fundador del movimiento hutí abogó por un "renacimiento religioso " y un "regreso a los orígenes del Islam" a través del Corán, que no requiere interpretación. Al mismo tiempo, los huttíes no aceptan el wahabismo, una corriente conservadora del Islam sunnita, que practican sus vecinos de Arabia Saudita. Cuando se creó el movimiento Ansar Allah, al-Houthi ya estaba involucrado en actividades sociales y políticas y era miembro de la Asamblea de Representantes del distrito de Marran de la provincia de Saada. En el 2004, Al-Houthi criticó duramente a las autoridades yemeníes, acusándoles de venderse a los EE.UU., al hacer la vista gorda ante las acciones de la coalición liderada por Washington en Irak en el 2003. Al abandonar la oposición, se proclamó imán y anunció la creación de un emirato en los territorios controlados por el movimiento. Así comenzó la guerra civil del 2004 en Yemen. Los chiítas pro-iraníes que viven en el norte del país exigieron autonomía, alegando que estaban luchando contra el gobierno corrupto de la mayoría sunnita, cercanos a Arabia Saudita. Los rebeldes proclamaron su objetivo de recrear el Estado teocrático que fue abolido como resultado de la revolución de 1962. En el 2009, los sauditas ayudaron a las autoridades yemeníes a reprimir el levantamiento huttí. El acuerdo de alto el fuego se firmó en el 2010. Posteriormente, el gobierno yemení admitió que la sangrienta lucha con los huttíes se había convertido en una catástrofe humanitaria para los residentes del norte de Yemen. En el 2012, el primer presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, dimitió durante las revoluciones de la “Primavera Árabe” organizadas por la CIA. Los huttíes se unieron tácticamente con Saleh, lo que les ayudó a liberar la capital, Saná, a finales del 2014, iniciando la actual guerra civil. Luego derrocaron al nuevo presidente, Abd al-Rahman Mansour al-Hadi, quien colocado bajo arresto domiciliario, huyó del país a Arabia Saudita. El gobierno de Al-Hadi en el exilio hizo un llamamiento a sus aliados en la región -Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos - con la petición de iniciar una operación militar contra los rebeldes huttíes. La intervención de la coalición árabe (que también incluía a Bahréin, Kuwait, Jordania, Sudán, Senegal, Egipto, Qatar y Marruecos) con el apoyo de EE.UU., Reino Unido y Pakistán duró desde marzo del 2015 hasta abril del 2022, fracasando en su intento de doblegarlos. En el 2015 comenzó un bloqueo paralizante contra Yemen, cuando buques de guerra de Arabia Saudita rodearon el país como parte de su intervención militar. Inicialmente, luego de una amenaza de misiles huttíes contra Arabia Saudita, las fuerzas de la coalición cerraron todas las fronteras en 2017, lo que provocó protestas internacionales. Pronto reabrieron parcialmente los puertos bajo presión de la ONU, permitiendo cierta ayuda humanitaria, mientras negaban que continuara el bloqueo formal. A pesar de esta afirmación, los barcos aprobados por la ONU todavía enfrentaban retrasos por parte de los buques saudíes. Este flujo restringido de bienes esenciales ha alimentado la peor hambruna actual del mundo, potencialmente incluso la más mortífera de la historia reciente. La crisis humanitaria es cruda: la OMS informó casi 500.000 casos sospechosos de cólera en el 2017, y Save the Children estimó que 85.000 niños murieron de hambre entre 2015 y 2018. El proceso de solución del conflicto se inició en el 2022, pero recién en abril del 2023, tras largas negociaciones entre Arabia Saudita y los huttíes, que tuvieron lugar en Omán, fue posible acordar un "alto el fuego a largo plazo" y el inicio de una solución política bajo los auspicios de la ONU. Los acuerdos implicaron el desbloqueo de carreteras y el levantamiento de restricciones al paso de barcos hacia el puerto de Hodeidah. Hoy en día, los huttíes controlan 14 de las 22 provincias de Yemen (principalmente en el norte y el oeste), la costa del Mar Rojo y las principales ciudades, y controlan Saná. El gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente, hasta hace poco estaba ubicado en el extranjero, en Riad. Pero los miembros del gobierno y del parlamento han comenzado a regresar a Adén, la capital temporal en el sur de Yemen. Es de destacar que se produjo un "giro tectónico" positivo en las negociaciones en el contexto de los acuerdos sobre la normalización de las relaciones entre Irán y Arabia Saudita, que se implementaron por iniciativa del ‘emperador’ chino Xi Jinping, así como con la mediación de Omán e Irak. Por su parte, los huttíes se autodenominan parte del eje de resistencia contra Israel, EE.UU. y Occidente en general. Por cierto, el jefe del "eje" es Irán, considerado el principal aliado militar de los huttíes y enemigo irreconciliable tanto de los sionistas como de los estadounidenses. La escalada del conflicto palestino-israelí luego del 7 de octubre del 2023 provocó otra "movilización" del movimiento Ansar Allah como parte del "eje de resistencia". Los huttíes declararon la guerra a Israel y dispararon los primeros tiros el 19 de octubre; ese día, funcionarios estadounidenses dijeron que el USS Carney, un destructor que operaba en el Mar Rojo, derribó tres misiles de crucero terrestres y varios vehículos aéreos no tripulados que se dirigían a Israel lanzados desde Yemen. En total, en los 100 días transcurridos desde el inicio del conflicto en Gaza, los huttíes han disparado más de 300 cohetes y vehículos aéreos no tripulados contra Israel, la mayoría de los cuales fueron derribados por fuerzas de la Armada estadounidense desplegadas en el Mediterráneo y el Mar Rojo. En los primeros días de la escalada, los huttíes también dijeron que estaban dispuestos a enviar 40.000 voluntarios para luchar del lado palestino contra Israel. Sin embargo, era obvio que estos planes no se llevarían a cabo, ya que los huttíes no tenían capacidad para transportar a los combatientes. No se les habría permitido atravesar el territorio de Arabia Saudita y Jordania, y la capacidad de su flota no habría sido suficiente; Intentar utilizar rutas marítimas probablemente causaría un choque directo con los buques de guerra estadounidenses que operan en la región. El 19 de noviembre, Ansar Allah capturó el Galaxy Leader, un buque de carga afiliado a Israel con 25 personas a bordo. Antes del incidente, el portavoz huttí, Yahya Sarea, anunció la intención del grupo de atacar barcos de propiedad y operados por compañías israelíes o que enarbolen bandera israelí. Sarea también pidió a los países que excluyan a sus ciudadanos de las tripulaciones de dichos barcos. Anteriormente, al-Houthi amenazó con nuevos ataques contra intereses israelíes, incluidos objetivos potenciales en el Mar Rojo y el Estrecho de Bab el-Mandeb. Su discurso enfatizó la capacidad del grupo para rastrear barcos israelíes en estas regiones y atacarlos. Como podéis imaginar, los ataques a barcos y las incautaciones comenzaron a tener un impacto significativo en las ganancias de las empresas occidentales, los precios de los seguros aumentaron y varios transportistas decidieron cambiar a nuevas rutas alrededor del Mar Rojo y el Estrecho de Bab el-Mandeb. La amenaza a la seguridad marítima en la región y la limitación de suministros a Israel llevaron al inicio de la multinacional Operación Guardián de la Prosperidad en el Mar Rojo. Además de EE.UU., la operación incluyó inicialmente al Reino Unido, Bahréin, Canadá, Francia, Italia, Holanda, Noruega, Seychelles y Australia. Posteriormente, el Pentágono anunció “que más de 20 países se habían sumado al plan”, pero nunca se publicó una lista completa con los nombres de los estados. La operación implica patrullar el Mar Rojo y el Golfo de Adén “para responder y brindar la asistencia necesaria a los barcos comerciales que transitan por esta vía fluvial internacional vital. Se trata de una coalición defensiva diseñada para asegurar a los navegantes y marineros del mundo que la comunidad internacional está preparada. para ayudar a lograr un paso seguro", según el General Pat Ryder del Pentágono. Pero esto no detuvo a los huttíes, que lanzaron nuevos ataques con cohetes y vehículos aéreos no tripulados contra barcos en el Mar Rojo. Del 18 al 26 de diciembre, el grupo yemení atacó cinco barcos más en el Mar Rojo con drones y misiles balísticos. Las fuerzas de seguridad internacionales no intervinieron en ninguno de estos incidentes. Recién el 31 de diciembre, helicópteros militares estadounidenses en el Mar Rojo hundieron tres barcos huttíes que habían atacado un portacontenedores de Maersk Line. El 3 de enero, EE.UU. y sus aliados lanzaron un ultimátum a los huttíes, exigiéndoles que cesaran las actividades “que socavan la libertad de navegación”. Sin embargo, en la noche del 9 al 10 de enero, el destructor británico HMS Diamond, junto con barcos estadounidenses, repelieron el mayor ataque de los huttíes en las aguas del Mar Rojo. El 11 de enero, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución “condenando la agresión de los huttíes contra barcos en la región”. Once miembros del Consejo de Seguridad votaron a favor y ningún voto en contra. Cuatro miembros, entre ellos China y Rusia, se abstuvieron. En tanto, los continuos ataques huttíes a los barcos demostraron la ineficacia de la Operación Guardián de la Prosperidad. Los enfrentamientos con buques de guerra estadounidenses no podían quedar sin respuesta, ya que socavarían la imagen de la Armada estadounidense y crearían un precedente desagradable. Es por esta razón, muy probablemente, que se tomó la decisión de lanzar ataques con misiles contra las posiciones de Ansar Allah en Yemen. La coalición intentó intimidar a los huttíes y detener sus ataques en el Mar Rojo mediante demostraciones de fuerza, pero ya está claro que esto sólo intensificó aún más el conflicto en la región y el conflicto en Gaza. La Operación Guardián de la Prosperidad podría tener el efecto contrario y ampliar el territorio y los participantes en el conflicto en Medio Oriente. Incluso al anunciar el inicio de la operación multinacional, varios participantes discutieron la posibilidad de una invasión terrestre de Yemen. Arabia Saudita, basándose en su amarga experiencia de participación en la guerra civil yemení, advirtió contra tales acciones, ya que una invasión sólo exacerbaría la situación. Riad, junto con Abu Dhabi y Doha, que proporcionaron su espacio aéreo a los aviones estadounidenses y británicos para los ataques del 12 de enero, temen que los huttíes puedan comenzar a atacar bases occidentales y depósitos de petróleo en su territorio. Las preocupaciones de las monarquías del Golfo no son infundadas, como ya ha ocurrido antes. De hecho, el conflicto podría expandirse y amenazar el movimiento de barcos petroleros y gaseros en el Golfo Pérsico, a través del cual se transporta más del 30% de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Tal acontecimiento conduciría a una recesión global y afectaría a las economías de los estados del Golfo y a la mayor parte del mundo. Sería incorrecto decir que los ataques liderados por EE.UU. contra los huttíes por sí solos provocarán un conflicto regional a gran escala en el Medio Oriente, pero la continuación de tales incidentes podría abrir las puertas del infierno y conducir a una participación más intensa del eje de resistencia en diferentes rincones de la región en la lucha contra Israel y Occidente. La situación no puede resolverse con un uso cada vez mayor de la fuerza por parte de Occidente, sino sólo poniendo fin al conflicto en Gaza. A juzgar por las declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre la necesidad de reducir la intensidad de las operaciones de las FDI en Gaza, Washington lo entiende. Pero el problema es que la brecha entre las administraciones de Joe Biden y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, está creciendo. Washington está presionando a las autoridades israelíes para que pongan fin al conflicto en Gaza, pero Netanyahu no quiere, porque entiende que un alto el fuego supondrá su pérdida de poder y el inicio de un proceso penal en su contra. La situación está estancada y el destino de Israel, así como el de todo Oriente Medio y la política estadounidense en la región, depende de su resultado.

ARDILLAS: Aquellas pequeñas y adorables criaturas

Convertido en una verdadera fascinación para algunas personas, por ser un animal muy llamativo, pero al mismo tiempo algo curioso y hasta enigmático, las ardillas están dotadas de una gran belleza que incita al ser humano a conocer un poco más de esas criaturas que en determinadas épocas del año, ‘invaden’ nuestros jardines. Aquí por cierto, os dejamos algunos datos curiosos, que a lo mejor no conocías: Las ardillas poseen una gran visión, pero te sorprenderá saber, que, al momento de nacer, son totalmente ciegas, por lo cual necesitan la protección de la madre hasta que este sentido se desarrolle normalmente; Existe un tipo de ardilla que luego de aparearse, tiene la costumbre de masturbarse. Estos machos poseen grandes miembros, que alcanzan un tamaño de aproximadamente 40% de lo largo de sus cuerpos; Aunque parezca un animal inofensivo y de bonito aspecto, para algunos humanos pueden llegar a ser una verdadera plaga, ya que, siendo roedores, tienden a morder todo lo que consiguen a su paso; Antiguamente las ardillas eran usadas como mascotas entre las familias más pudientes y aristocráticas de esa época; Muchas cosas se han dicho y escrito sobre este simpático y original animal. En los cuentos infantiles por ejemplo, el personaje más famoso está representado por Squirrel Nutkin o la también polémica Morwenna, la ardilla diabólica de la escritora Beatriz Potter; Al contrario de lo que se piensa, este curioso animal cumple un papel fundamental en el equilibrio ecológico, ya que en su hábitat ayuda a mantener el control de las plagas; Además de esta valiosa función, también contribuyen a que nuevos árboles se desarrollen y esto ocurre porque ellas acostumbran transportar y recolectar semillas, que suelen ser usadas como alimento y cuando estas, por alguna razón no son consumidas, germinan de forma natural para el beneficio de la naturaleza y también de los seres humanos. El hecho de que esta familia de roedores tenga una gran cantidad de especies, convierte a la ardilla en uno de los animales con mayor diversidad de características, comportamientos y habilidades del reino animal. Al igual que otros roedores, los cuatro dientes frontales de las ardillas nunca dejan de crecer, por lo que no se desgastan. Las ardillas de los árboles son las más conocidas. Suelen verse correteando con mucha gracia y saltando de rama en rama. Otras ardillas en cambio, viven en madrigueras o túneles, donde algunas hibernan. Este tipo de ardillas “de suelo” comen frutos secos, hojas, raíces, semillas y otras plantas. También pueden atrapar y comer animales pequeños, como insectos u orugas. Estos pequeños mamíferos tienen que estar siempre en guardia, ya que para algunos depredadores son exquisitos bocados con pocas defensas naturales, salvo las ardillas voladoras. A veces hay grupos de ardillas de este tipo que trabajan juntas para protegerse y advertirse con una especie de silbido cuando sienten que el peligro les acecha. Por su parte, las ardillas de los árboles se pueden encontrar en bosques y también en parques de las ciudades. A pesar de ser expertas escaladoras, suelen bajar al suelo para buscar alimento como frutos secos, bellotas, bayas y flores. También comen corteza, huevos o pájaros pequeños. La savia de los árboles es un manjar delicioso para algunas especies. En tanto, las ardillas voladoras constituyen un tercer tipo de ardillas, que tienen un estilo de vida parecido al de los pájaros, viviendo en nidos o huecos de los árboles. Aunque no vuelan realmente, sí que planean en el cielo. Abren sus patas y se deslizan de árbol en árbol. La piel que une las extremidades y el cuerpo hace que parezca que tienen verdaderas alas. Estos “saltos” que les hacen planear en el aire pueden superar los 46 metros. Las ardillas voladoras comen frutos secos y frutas, pero también pueden cazar insectos e incluso pequeños pájaros. Ya vivan en árboles o madrigueras, las hembras suelen tener entre dos y ocho crías. Éstas son ciegas y completamente dependientes de sus madres durante dos o tres meses. Las hembras pueden tener varias camadas al año, por lo que es una población abundante. Ver a las ardillas en los parques y jardines comiendo sus bellotas e incluso acercándose sin miedo a los humanos que le ofrecen nueces, causan mucha gracia, por lo que son muy estimados especialmente por los más pequeños.

miércoles, 10 de enero de 2024

EE.UU.: La carrera por el Ártico

Es indudable que al estar perdiéndola, la guerra patrocinada por la OTAN en Ucrania tratara de ser extendida hacia el Ártico. Un océano y una región cada vez menos helados por el cambio climático y llenos de tensiones fronterizas en las que Washington están presentes en casi todas. Puntos de fricción diplomática que en el siglo XX eran irrelevantes en el inaccesible océano y gélidos territorios, pero que ahora son el foco de la ambición del discapacitado físico y mental de Joe Biden, quien en su demencia senil visualiza un Ártico lleno de recursos minerales y naturales para EE.UU. que pretende arrebatárselos a Rusia, cuyo control está de fondo de la guerra de Ucrania y que ponen a esta región del mundo como el escenario de una III Guerra Mundial. Como sabéis, Washington ha definido unilateralmente los límites exteriores de sus plataformas continentales, lo que ha provocado que Moscú exprese su preocupación e inste a EE.UU. a adherirse a las normas internacionales. Una disputa que sin duda alguna aumentará aún más las tensiones que ya están latentes en la zona. En efecto, el Departamento de Estado publicó recientemente las coordenadas geográficas que definen los límites exteriores de la plataforma continental estadounidense, conocida como plataforma continental extendida (ECS). Estos límites cubren un área de aproximadamente un millón de kilómetros cuadrados, distribuidos en siete regiones. "EE.UU. tiene un interés considerable en poseer los derechos mineros, del petróleo y del gas del Ártico una vez que superemos esta anomalía en la política estadounidense llamada Joe Biden", dijo Michael Maloof, ex analista senior de políticas de seguridad en la Oficina del Secretario de Defensa. "Podremos volver a los combustibles fósiles, que, por cierto, son mucho más limpios de lo que se supone que son bajo la administración Biden. La realidad es que la plataforma continental de EE.UU. se extiende bastante más lejos de lo que se cree". Sin embargo Rusia, cuyos intereses se superponen con los de EE.UU. en el Ártico - al estar apostando fuerte a que su Ruta del Mar del Norte se convierta en una ruta comercial marítima importante en los años venideros, invirtiendo para ello miles de millones en infraestructura civil y militar del Ártico y en tecnología rompehielos, en medio de la amenaza siempre presente de la invasión de la OTAN - expresó su oposición a la medida unilateral de Washington, argumentando que viola groseramente el derecho internacional. La razón fundamental de la administración Biden para tratar de asegurar “sus derechos” sobre el fondo marino, especialmente en el Alto Norte, es comprensible, dado que alrededor del 25% de las reservas mundiales de petróleo y gas se encuentran en el fondo del Océano Ártico, así como ricos depósitos de diamantes, oro, platino, estaño, manganeso, níquel y plomo. "Eso es lo interesante del fondo marino", continuó Maloof. "Tenemos reservas de petróleo y gas en miles de millones de pulgadas cúbicas allí. Y estas son sólo estimaciones. No han hecho una estimación exhaustiva de todas las variedades. Y luego las tierras raras: tenemos esa clase de tierras en los EE.UU., que no hemos desarrollado. Así que deberíamos empezar a desarrollarlas primero para volvernos menos dependientes de otros países. Pero dadas las mentalidades globalistas versus populistas, que son ideologías que están en conflicto en este momento en "En EE.UU. eso tendrá que resolverse. Debido a que la administración Biden es verdaderamente globalista, está tratando de eliminar fronteras mientras hablamos”. Pero ¿porque el apuro? “La decisión de Washington de tomar atajos al presentar reclamaciones sobre el lecho marino del Ártico en particular podría haber sido provocada por el hecho de que está rezagado con respecto a Rusia en lo que respecta a la exploración del Alto Norte”, dice el Dr. Mamdouh G. Salameh, economista petrolero internacional y un experto en energía global. "Rusia se ha adelantado a los EE.UU. en la carrera por los recursos del Ártico", agrego Salameh. "El presidente Vladimir Putin fue lo suficientemente astuto como para darse cuenta de la importancia de estos recursos e invertir miles de millones de dólares en explotarlos y construir la infraestructura para facilitar esta operación. La participación de Rusia en el Ártico representa el 13% de las reservas mundiales de petróleo y gas. Si esto se añadiera a las actuales reservas rusas de petróleo y gas, las reservas de petróleo rusas se dispararían hasta 132 mil millones de barriles y las reservas de gas a más de 3.000 billones de pies cúbicos, mientras nosotros no tenemos nada de ello" subrayo. El experto señaló asimismo que Rusia está además construyendo infraestructura en el Alto Norte, incluidos puertos, ciudades y rutas marítimas. Las empresas energéticas rusas también están instalando oleoductos y gasoductos en la región y transportando sus hidrocarburos del Ártico a China y al resto del mundo a través de las Rutas del Mar del Norte (NSR). "Rusia ganó la carrera en el Ártico. A EE.UU. le tomará años alcanzarlo, si es que alguna vez lo logra. En consecuencia, EE.UU. no debería amenazar los logros de Rusia en el Ártico, pero buscara intentarlo", admitió Salameh. Al mismo tiempo, Washington está “preocupada” por la creciente cooperación ruso-china en el Ártico, que fue duramente criticada por el Pentágono. "China también está muy interesada en esto [la exploración del Alto Norte]", señaló Maloof. "Esa área realmente se va a abrir, e inevitablemente habrá tensiones. Y ya estamos viendo a Rusia en el Ártico poniendo bases en toda la región. Y lo que es intrigante es que tiene algo así como 40 o 50 cortadores de hielo, mientras los EE.UU. posee quizá dos. Eso demuestra que ahora mismo Washington está empezando a mostrar cierto interés en el Ártico en general, además de querer reclamar derechos minerales. Así que hay una variedad de razones por las que el Ártico se va a convertir en el nuevo foco de tensión en un futuro cercano" asevero. Sin embargo ¿son nulas y sin valor las reclamaciones de EE.UU.? Los legisladores rusos dejaron claro que la expansión de la parte de la plataforma continental de Washington en el Ártico es inaceptable y podría aumentar las tensiones, como afirmó el jefe del Comité de la Duma Estatal para el Ártico, Nikolai Kharitonov. "La ampliación unilateral de las fronteras en el Ártico es inaceptable y sólo puede conducir a un aumento de la tensión. Es necesario, en primer lugar, demostrar la identidad geológica de estos territorios, como lo hizo Rusia", afirmó. Asimismo, el anuncio del Departamento de Estado de EE.UU. sobre la ampliación de los límites de la plataforma menciona la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, lo cual es engañoso. El comunicado de prensa afirma en particular que Washington ha determinado sus límites "de acuerdo con el derecho internacional consuetudinario, como se refleja en las disposiciones pertinentes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982" y " las Directrices Científicas y Técnicas de la Comisión de los límites de la plataforma continental." Sin embargo, esta observación no proporciona ninguna legalidad a los reclamos de Washington sobre fondos marinos ya que no ha ratificado la CONVEMAR ni ha pasado por un procedimiento especial como participante de la CONVEMAR con la asistencia de la Comisión de Límites de la Plataforma Continental como lo estipula el Artículo 76 de la Convención, por lo cual no puede utilizarlos como argumento para su expansión en el Ártico. Por ese motivo, la afirmación de la Administración Biden de que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) “reunieron y analizaron todos los datos necesarios para ampliar las plataformas continentales de EE.UU.” plantea serias dudas sobre las afirmaciones unilaterales de Washington. Maloof cree además que es poco probable que EE.UU. entable un diálogo integral con Rusia para abordar sus preocupaciones sobre las acciones unilaterales tomadas por Washington y los posibles intereses conflictivos en el Ártico. Esto se debe principalmente a que EE.UU. todavía está involucrado en el conflicto por poderes con Rusia en Ucrania, y también hay un desacuerdo significativo entre Moscú y Washington sobre la renuencia de EE.UU. a apoyar los esfuerzos internacionales de alto el fuego en Gaza, apoyando por el contrario el genocidio de los palestinos a manos de los sionistas. “Quizás una posible forma para que la administración Biden alivie las nuevas tensiones ruso-estadounidenses sea comenzar a respetar las reglas”, sugirió el experto militar. "La administración Biden ha declarado que tal vez pueda unirse a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar", sugirió Maloof. "Veremos qué hace en los meses que le quedan en el cargo aquí durante este mandato. Si es reelegido - lo cual es poco probable - entonces creo que será casi seguro que EE.UU. se una a la Convención del Mar de la ONU. “Así que creo que existe un mecanismo de disputa, pero que ayuda mucho cuando los países que tienen buenas relaciones diplomáticas pueden sentarse y conversar, aunque con Rusia va a ser difícil que ello ocurra, más aun cuando existen jurisdicciones superpuestas. Ciertamente, esas demarcaciones tendrían primero que ser resueltas. Ha ocurrido en el pasado, pero de forma bilateral. Ahora no lo veo posible, con mayor razón cuando en Occidente se demoniza a Rusia, aunque ello puede cambiar si gana Trump las elecciones" puntualizó. No cabe duda que el Ártico será el nuevo campo de batalla, donde EE.UU. tiene todas las de perder... Mejor que desde ahora, se acostumbren a ello.

STAR WARS OUTLAWS: Al margen de la ley

No hay muchas compañías con la capacidad de hacer un gran juego de mundo abierto que puedan aprovechar el universo de Star Wars, que nació inicialmente mostrando la lucha entre la luz y oscuridad, el bien y el mal, pero con los años se ha poblado de otros personajes con moral menos definida. Este año se incorporará a ese universo Kay Vess, la protagonista de Star Wars Outlaws, que se mueve en un terreno más gris que se ambienta entre las películas El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi. Que sea Ubisoft la que se lleve el gato al agua nos da muchas garantías a los jugadores: Star Wars Outlaws busca llevar la esencia de la saga de Lucasfilm a escenarios perfectos para perderse, una trama colmada de aventuras y un insólito eje sobre el que girará esta historia integrada, aunque jamás contada, de La Guerra de las Galaxias: la forajida Kay Vess, una ladrona que no tiene reparos ni miramientos a la hora de meterse en líos. Sobre todo, con las entidades más temidas de toda la galaxia conocida como puede ser los sindicatos del crimen que operan al margen de la ley, o un omnipresente Imperio dirigido con mano de hierro (nunca mejor dicho) por el mismísimo Darth Vader. Dicho lo cual, y a diferencia de otros muchos juegos de acción y aventuras ambientados de la saga galáctica, en Star Wars Outlaws no portaremos una espada láser. Y tampoco la necesitaremos para abrirnos paso, que conste. Como Kay Vess, en Star Wars Outlaws viajaremos a planetas conocidos y originales (creados a mano) para aceptar encargos delicados que nos llevarán a exóticas ciudades y antros no muy recomendables. Lógicamente, a mayor riesgo, mejor será la recompensa. Y si bien, el desplazamiento en cada planeta se lleva a cabo a través de nuestro speeder, a los mandos de la Trailblazer podremos salir al espacio abierto e incluso participar en batallas espaciales. Eso sí, pese a que Vess es relativamente nueva en esto del pillaje interplanetario, no estará sola a la hora de meterse en problemas y aceptar encargos imposibles: contaremos con la ayuda de ND-5, un droide separatista reprogramado y un socio con una personalidad muy particular; aunque nuestro as en la manga será Nix, un pequeño y escurridizo merqaal que nos seguirá a todas partes (cuando no esté en nuestro hombro) y al que podremos dar instrucciones precisas con un sencillo botón para distraer enemigos, activar mecanismos o recolectar objetos fuera de nuestro alcance. Y es que, siguiendo con la fórmula de Ubisoft a la hora de imaginar mundos abiertos, además de la exploración, la aventura y la acción inherente de sus juegos -y que tan bien encaja con el universo galáctico- en Star Wars Outlaws también habrá margen para el sigilo, la infiltración y la posibilidad de recurrir a alternativas no tan escandalosas a la hora de cumplir objetivos o escapar sin ser detectados. Star Wars Outlaws es un juego de acción y aventura en mundo abierto para consolas PlayStation 5, Xbox Series y PC, que saldrá a finales del 2024. Las plataformas de lanzamiento fueron anunciadas y confirmadas desde la propia web oficial de Star Wars el mismo día de presentación del primer gameplay.
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