La siempre problemática frontera entre India y Pakistán ha vuelto a su máxima tensión desde el atentado del pasado 14 de febrero, en que un terrorista suicida muyahidín, del grupo Jaish-e-Mohammed , (JeM) (Ejército de Mohammed), lanzara un vehículo cargado de explosivos contra un ómnibus militar, matando una cincuentena de guardias de seguridad indios en la estratégica región de Cachemira, que ambos países se lo disputan desde que accedieron a su independencia. Tras el ataque perpetrado, el Primer Ministro hindú Narendra Modi, amenazó con una respuesta “adecuada” tras el atentado. Modi, quien va por un segundo mandato por el ultranacionalista Bharata Janata Party (BJP), advirtió que había dado plena libertad a las fuerzas armadas para decidir el momento en el que se hará. Desde su victoria en el 2014, con un discurso marcadamente extremista y antimusulmán, la violencia comenzó a aumentar en la región hasta unas cifras que no se daban desde la guerra. India ya ha denunciado en diversas oportunidades que Pakistán da cobijo a diferentes grupos extremistas que operan en la frontera y han perpetrado innumerables atentados en la Cachemira hindú. Estas bandas terroristas son alentadas y financiadas por la agencia secreta pakistaní Inteligencia Inter-Servicios (ISI) con la tacita aprobación tanto de las autoridades civiles de Islamabad, como del omnipresente Ejército, que ven a la India como su eterno enemigo. Si bien los intercambios de artillería y armas ligeras sobre la Línea de Control (LdC), el punto más caliente de la frontera, son muy frecuentes, no se registraban incursiones áreas, por lo menos reconocidas públicamente, desde la guerra de 1971. Cabe recordar que las tensiones entre ambos nunca cesaron. Desde el día de la independencia de los dos países, la frontera fue terreno de ataques, emboscadas e intercambios de artillería que finalizaban con decenas o centenares de muertos- El historiador musulmán Muhammad Qasim Hindu Shah estimó que la conquista de la zona que hoy forma India, Pakistán y Bangladesh trajo consigo unos 400 millones de muertos. El mismo erudito relata que a lo largo de los siglos de dominación e imposición del Corán que comenzó con la llegada de las tropas del califato Omeya en el año 711, la población hindú sobreviviente sufrió un extenso proceso de esclavización y conversión forzada, que incluyó la castración masiva, las masacres crónicas y las deportaciones. En otras palabras, dos de cada tres hindúes fueron muertos u obligados a convertirse al islam. Por eso cuando los ingleses tomaron el control de la India en 1858 y desplazaron a las dinastías musulmanas que aun regían en la zona, hallaron en los hindúes una población que les prestaba una extraña fidelidad. El recuerdo del terror y el deseo de revancha arrastrado por siglos, explicaban aquella lealtad. Al llegar el momento de la independencia en 1947, el territorio que formaba parte de la colonia inglesa de la India se fragmentó en tres grandes porciones. En el centro del mapa, nació India, un estado multicultural dominado por integrantes de la mayoría hindú. En el noroeste, Pakistán, de identidad musulmana y lengua urdú. Estaba habitado por una mayoría que pertenecía a la etnia Pasthún y que habitaba hacia siglos un inmenso territorio que ocupaba también el sur del actual Afganistán, pero que fue partido al medio en 1893 por el capricho de un diplomático ingles llamado Mortimer Durand. Mientras que en el Este, se creó Bangladesh, otro territorio de mayoría musulmana y etnia bengalí que fue asignado a Pakistán (de allí que fuese denominado originalmente como Pakistán Oriental). El odio latente entre ambas comunidades hizo que las tensiones entre musulmanes e hindúes estallaran el 15 de agosto de 1947, el mismo día de la independencia de India y Pakistán. En los meses anteriores, había comenzado la emigración forzada de pobladores hindúes desde las zonas asignadas a los musulmanes y una mucho más numerosa de seguidores del Corán desde territorios de la actual India. En total, 14 millones de seres humanos se movilizaron para escapar de una matanza que se adivinaba en el horizonte. El día de la emancipación y ya sin el control de las tropas británicas, comenzó una de las masacres más cuantiosas de la era moderna. Un millón de personas fueron asesinadas por turbas de civiles, la mayoría de ellas hindúes, que tomaron por asalto las caravanas de musulmanes que huían a pie desde la India. Como es obvio, la venganza de los pakistaníes se dio también en los territorios a ellos asignados hacia los hindúes que huían de ellas. En esos días, trenes enteros atiborrados de familias que escapaban fueron quemados y sus pasajeros muertos atrozmente. En los puertos, los muelles en los que los emigrantes esperaban embarcar, se tiñeron de rojo cuando las hordas los tomaron por asalto. Las matanzas continuaron en las grandes ciudades en donde aún quedaban quienes no lograron escapar, por parte de una mayoría adversaria dispuesta a exterminarlos. Con las masacres de 1947, se renovaron las promesas de venganza entre musulmanes e hindúes. Pero además se sucedieron algunos hechos políticos que conducirían a las tensiones del presente. Por un lado, La India había retenido para sí la zona de Cachemira, un enclave de gran valor económico y estratégico habitado por una mayoría musulmana. Pero además, desde Nueva Delhi se inició un plan de apoyo político a los integrantes del movimiento Mukti Bahini, un movimiento político de la etnia bengalí que pretendía independizarse de Pakistán, con el objetivo de no tener al mismo enemigo a ambos lados de sus fronteras, ya que las tensiones nunca cesaron. Desde el mismo día de la independencia de ambos países, la frontera fue terreno de ataques, emboscadas e intercambios de artillería que finalizaban con decenas o centenares de muertos. Tanta tensión se volvió una conflagración abierta en septiembre de 1965, cuando ambos países iniciaron hostilidades a gran escala por la entrada de tropas paquistaníes a Cachemira y el posterior ingreso de soldados indios a territorio de Pakistán. Pero además, la situación se había agravado por el apoyo de Nueva Delhi a los independentistas bengalíes. El alto el fuego fue seguido por negociaciones diplomáticas oficiadas por las dos grandes superpotencias del momento. Pakistán perdió 3.800 tropas. La India, declaró 3.000 soldados muertos. Tanto EE.UU. como Rusia habían apoyado a uno de los bandos en conflicto. Washington encontró en Pakistán un aliado firme en el extremo oriente y Moscú un socio conveniente en la India, cuyo principio de no alineamiento resultaba apropiado para sus necesidades estratégicas en la zona. Tanto la India como Pakistán incrementaron sus arsenales gracias al apoyo de sus aliados. Este moderno armamento fue puesto a prueba en diciembre de 1970 cuando ambos países entraron nuevamente en guerra. Todo comenzó con el triunfo de la Liga Awami en las elecciones celebradas en Pakistán Oriental. Aquel grupo era apoyado en su reclamo de independencia por la India. Pakistán respondió al desafío con una feroz persecución a los líderes de ese partido - a quienes califico de traidores - que huyeron de manera precipitada hacia el país vecino. Una rebelión de las tropas locales formadas en su mayoría por bengalíes, concluyó con la declaración de Independencia de Bangladesh el 27 de marzo de 1971 y su reconocimiento por parte del gobierno indio. En las horas siguientes, Pakistán intentó tomar el control de su territorio oriental y las tropas de sus adversarios se movilizaron para apoyar a las del país recién nacido. Lo que siguió fueron casi dos semanas de intensas hostilidades en todos los terrenos. Los paquistaníes intentaron hacer llegar tropas al Este, pero para eso debían atravesar casi mil kilómetros por territorio enemigo. Los indios lograron frenar ese intento a costa de casi diez mil muertos. Del lado adversario, cayeron unos 4.000 soldados. El alto el fuego no significó el fin de las tensiones y la guerra en la frontera siguió en forma de combates esporádicos. En tanto, Pakistán se dedicó a fortalecer el poder de los grupos musulmanes que operaban en Cachemira al tiempo que desarrollaba un plan secreto para hacerse de armas nucleares que compensaran su debilidad militar. En contrapartida la India, con asistencia de Rusia comenzó un programa similar para ponerse a la par de su adversario. En enero de 1972, el presidente pakistaní Nawaz Shariff aprobó el plan para proveerle a su país de armas atómicas. La idea había sido desarrollada en un principio por su antecesor, Zulfikar Ali Bhutto, quien había entendido que el único modo de evitar una nueva derrota como la de 1971 era contar con armas de destrucción masiva. Para concretar su plan, reunieron a los científicos más renombrados de su país e iniciaron un plan secreto de adquisición de tecnología en el exterior. La construcción de instalaciones de desarrollo y prueba en la provincia de Baluchistán fueron el comienzo de un programa que un lustro después comenzó a mostrar los primeros resultados. Hacia 1976, el diseño estaba listo, pero las demoras por presiones externas y especulaciones políticas internas hicieron que recién en 1998 se hiciera la primera prueba de un arma atómica. El 28 de mayo de ese año, un artefacto de 40 kilotones fue detonado en las instalaciones subterráneas de Chagai. Cinco detonaciones similares en los días siguientes anunciaron el nacimiento de la nueva potencia nuclear. La India reaccionó ante la prueba y denunció a Pakistán por no respetar los acuerdos internacionales de no proliferación nuclear. Pero en realidad, aquello era una impostura dado que Nueva Delhi había desarrollado su propia arma nuclear en un programa igual de secreto. De hecho, ya había hecho detonar su propia bomba atómica en 1974, pero seguía sosteniendo que se trataba de un plan de investigación “con fines pacíficos”. Cuando ambos bandos reconocieron tener armas atómicas y disponerse a usarlas en caso de un nuevo conflicto, se sinceró la existencia de los arsenales y su intención de continuar con sus planes de desarrollo nuclear bélico. EE.UU. toleró hipócritamente el desarrollo nuclear de sus aliados paquistaníes, a los que necesitaba para seguir nutriendo de armas a los terroristas que luchaban contra los rusos en Afganistán. En efecto, los muyahidines que peleaban contra las tropas de Moscú eran parte de la etnia pashtún que habitaba en norte de Pakistán, el cual servía ahora para crear un ‘santuario’ desde donde llegaban refuerzos a los terroristas afganos. Entretanto, Rusia apostó a debilitar ese apoyo obligando a Pakistán a aumentar sus gastos en el programa nuclear y debilitar su economía. Lo hizo proveyendo a la India de tecnología y vectores adecuados para transportar más lejos sus artefactos atómicos. Pero la existencia de bombas atómicas en ambos lados del conflicto desató una carrera atómica sin precedentes en el Tercer Mundo. Aunque ambos países tenían enormes índices de pobreza y grandes carencias de infraestructura, invirtieron miles de millones de dólares anuales para acrecentar sus arsenales nucleares. Desde el Centro de Investigación Atómica de Bhabha, la India desarrolló nuevas armas hasta proveer a los arsenales de su país un total aproximado de 140 armas nucleares. Pakistán, por su parte, tendría entre 90 y 130 armas nucleares. Sumados ambos arsenales, son suficientes para causar una destrucción inimaginable si fueran arrojados en una región que está entre las más pobladas del planeta. En la actualidad, ambos países desarrollaron además misiles balísticos armados con carga nuclear para alcanzar los puntos estratégicos situados en el interior del territorio adversario. El más reciente desarrollado por Pakistán es el "Ghauri" y tiene la capacidad de hacer llegar su carga nuclear a 1.300 kilómetros de su zona de lanzamiento. La India presentó a su vez su último desarrollo, el misil Agni 5. Este modelo es capaz de alcanzar objetivos a 5.000 kilómetros. Semejante despliegue de armas no es solo un juego disuasivo. Pakistán sigue apoyando a los rebeldes de Cachemira, atento a seguir erosionando a su adversario. Nueva Delhi acusa abiertamente a Karachi de estar detrás del grupo musulmán Jaish-e-Mohammed, responsable del ataque sucedido contra una comisaría en Cachemira el pasado 14 febrero, en el cual murieron 42 policías indios. De acuerdo a los informes de inteligencia, muchos de los grupos de rebeldes cachemires habían logrado sus primeras experiencias guerreras entre los grupos islámicos más radicalizados que operan en Afganistán y el norte de Pakistán. La respuesta de la India fue iniciar un despliegue de tropas a lo largo de la frontera común y lanzar una ofensiva aérea contra los santuarios del grupo terrorista en territorio paquistaní. El derribo de dos aviones indios por parte de sistemas antiaéreos paquistaníes y las noticias de al menos una docena de bajas en las refriegas entre tropas de ambos países, hace temer que la escalada de tensión derive en un nuevo enfrentamiento como sucedió en 1965 y 1971. La diferencia entre aquellos conflictos y el que se desarrolla en el presente, es que en las guerras pasadas ambos adversarios solo usaron armas convencionales. Hoy, en cambio, cuentan en conjunto con casi 300 armas atómicas para despedazarse mutuamente. Y todo esto, en una de las regiones más vulnerables por su concentración demográfica. Los resultados de una nueva guerra abierta entre Pakistán y la India puede por ello resultar catastrófico. Como lo fue en su inicio, muchos siglos atrás, cuando los musulmanes llegaron a la India y acabaron con dos de cada tres habitantes de la región dando así inicio a una sucesión de venganzas que no tiene cuando acabar. Pero ello no es todo, ya que el conflicto también ha puesto a EE. UU. y China en una posición difícil, porque ambos tienen intereses creados en el subcontinente y se enfrentan entre sí. Beijing y Nueva Delhi tienen cuentas por saldar, como por ejemplo en la región de Aksai, reclamada por la India pero controlada por China desde 1962. En vista de estas fricciones. Beijing ha desarrollado una alianza militar con Islamabad desde la década de 1970, siendo China uno de sus principales socios comerciales y el mayor proveedor de armas. Esto ha llevado a algunos estudiosos rusos a especular que EE. UU. podría aprobar tácitamente el conflicto actual como una manera de mantener a China lejos de construir su fuerza marítima en el Pacífico. "A EE.UU. le interesa que China se involucre en un número máximo de conflictos", dijo Aleksey Kupriyanov, investigadora del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales con sede en Moscú. "Cualquier conflicto frenaría el crecimiento económico chino, lo que significaría un peligro menor para la hegemonía de Washington en el Pacífico" expresó. En efecto, la rápida escalada del conflicto ha complacido a los EE.UU., quienes quieren aprovechar la ocasión para seguir cortejando a Nueva Delhi como lo ha hecho durante los últimos años, con la esperanza de utilizar a India como un contrapeso regional para China. “Con el auge de China, EE. UU. quiere que India desempeñe un papel más importante en la política asiática”, dijo Rick Rossow, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Sin embargo, si Washington respalda a la India, Pakistán podría tomar represalias contra los intereses de los EE.UU., rechazando su ofrecimiento de que se convierta en una plataforma de lanzamiento para las hostilidades contra el vecino Irán, señaló Rossow. Visto así las cosas, la situación es muy complicada, mas aun cuando en la India, Nadendra Modi se enfrenta a una crucial elección en abril y está bajo una tremenda presión para parecer fuerte y patriótico frente a su base nacionalista. El ceder en esta ocasión a los pakistaníes le puede hacer perder los comicios, por lo que no se descarta que intente jugar con fuego agudizando sus diferencias con Islamabad, así esto conduzca finalmente a un conflicto nuclear que sin lugar a dudas seria el Apocalipsis. De alguien quien esta mal de la cabeza como Donald Trump, no se puede esperar nada bueno :(
Entre todas las novedades presentadas esta semana en el Mobile World Congress que se realiza en Barcelona, ha llamado la atención este peculiar dispositivo chino de la ZTE que combina las características de un smartphone y un reloj inteligente, el cual puede adaptarse a nuestra muñeca como un brazalete y que estará en la calle el próximo mes de abril. Con vosotros: el Nubia Alpha. Cuenta con una pantalla flexible y táctil de cuatro pulgadas, producto de la colaboración de Visionox. Con ella, es posible ofrecer el panel flexible más grande del momento, ya que, según la firma, llega a ser un 230% más grande que las pantallas portátiles de los relojes estándar. Según ZTE, dispone de una autonomía entre 1 y 2 días. Para ello, cuenta en su interior con una batería de 500 mAh que se puede cargar mediante un cargador especial magnético, similar al del Apple Watch. El equipo incluirá funciones de control de actividades, reproducción de música y la opción ‘buscar mi teléfono’. Del mismo modo, se conoció que el terminal sería compatible con la tecnología 5G, que se viene desarrollando por ZTE. El dispositivo está fabricado en acero inoxidable, es resistente al agua y altas temperaturas. Viene en color negro y oro, este último incluye una banda chapada en oro de 18k. En cuanto a su coste y disponibilidad, llegará inicialmente solo a China en abril del 2019 en dos versiones. La primera se conecta al móvil mediante Bluetooth a un precio de 449 euros, mientras que la segunda que tiene su propia conexión celular mediante eSim (el cual puede hacer llamadas telefónicas y gestionar su propia conexión a Internet sin que tengamos que llevar el móvil en el bolsillo) cuesta 549 euros. A Europa no llegará hasta el tercer trimestre del 2019, y a costas americanas recién en el cuarto trimestre :)
Mortal Kombat está de vuelta. En efecto, luego de cuatro años, el título número 11 de la exitosa franquicia de Mortal Kombat regresará a la escena de videojuegos este 23 de abril y estará disponible para Play Station 4, Xbox One, Nintendo Switch y PC. Como sabéis, Mortal Kombat (MK) es una saga de videojuegos de pelea creada en 1992 por la empresa Midway Games, de la mano de Ed Boon y John Tobías. Este título apareció en medio de la revolución de los videojuegos de peleas que provocó Street Fighter II (1991) al inicio de la década de los 90. Diversos títulos de lucha empezaron a aparecer: The King of Fighters y Tekken, en 1994, o Bloody Roar, en 1997. Sin embargo, los más populares fueron Mortal Kombat y Street Fighter. En sus inicios, Mortal Kombat estuvo disponible solo para las máquinas Arcade. Posteriormente, el título de pelea fue adaptado para las consolas domésticas de la época como Nintendo o Sega. La historia de Mortal Kombat se inicia en una isla en el mar de China donde se desarrolla un torneo de artes marciales en que los competidores luchan por el destino de la Tierra. A ese torneo se le llama Mortal Kombat y al ganador se le conoce como Campeón Supremo. En el primer Mortal Kombat, el enemigo a vencer es Shang Tsung, el campeón supremo del torneo Mortal Kombat. Conforme pasan los años, este personaje busca ganar 10 veces el Mortal Kombat para abrir el portal dimensional entre la Tierra y el Outworld, un mundo alternativo lleno de luchadores y bestias fantásticas. Sin embargo, cuando Shang Tsung está a punto de conseguirlo aparece Kung Lao, un sacerdote shaolin de la orden de la luz, quien logra vencerlo y detener sus oscuras intenciones. Tiempo después, Shang Tsung vuelve con Goro, un personaje mitad humano mitad dragón. Ambos vencen a Kung Lao e intentan abrir nuevamente el portal entre el mundo humano y el Outworld. El último rival de Mortal Kombat 1 es Shang Tsung y el personaje que escojamos tendrá que salvar a la Tierra del Outworld. En el mar de títulos de lucha de los 90, Mortal Kombat destacó gracias a sus gráficos digitalizados y a la extrema violencia de sus peleas. Los golpes provocaban sangre exagerada en los personajes. En aquel entonces, no era común que los juegos mostraran decapitaciones, descuartizamientos, explosiones o incineraciones. Para conseguir estas brutales muertes se requiere hacer el movimiento especial llamado 'fatality'. Este factor atrajo mucho al público de la época. Al tratarse de un videojuego de lucha en 2D, no se puede interactuar con el escenario. Tampoco podremos movernos libremente. Este es un rasgo distintivo de la saga de Mortal Kombat. Sin embargo, hubo títulos que rompieron esa regla. La premisa del Mortal Kombat es vencer al adversario que nos toque. En el modo historia, debemos vencer sucesivamente a diversos personajes para ir desarrollando la trama. La principal razón de la aparición de los 'fatality' en Mortal Kombat fue para diferenciarse de Street Fighter II, el otro gran título que le hacía competencia. En Street Fighter, el perdedor solo queda aturdido. Mientras que en Mortal Kombat se da la posibilidad de destruir al rival con un ataque sangriento, el popular 'fatality'. La brutalidad de los Mortal Kombat fue muy llamativa en sus inicios y esta saga no tardó mucho en convertirse en referente de su época. Los 'fatalities' han ido evolucionando a través de las diversas versiones de Mortal Kombat. Y, además, aparecieron variantes de estos. Como es el caso de los 'animality', 'babality' o 'friendship', entre otros. Estos eran movimientos especiales en que el enemigo derrotado era convertido en animal, en bebé o recibía un regalo. La finalidad de estos movimientos era humillar al adversario sin decapitarlo o incinerarlo. Como podéis imaginar, Mortal Kombat en sus inicios recibió duras críticas por ser un videojuego lleno de violencia y gore. Para contrarrestar esto, Ed Boon y John Tobías agregaron movimientos finales más 'amigables'. Sin embargo, los 'fatality' no desaparecieron y, en la actualidad, son mucho más violentos. La saga de Mortal Kombat posee en total más de 70 personajes jugables. Sin embargo, son tres los más representativos.1.- Sub-Zero: Es el personaje más popular de la saga Mortal Kombat y está presente en todas las versiones de Mortal Kombat. Es un luchador que tiene la capacidad de controlar el hielo a su antojo. En la versión de Mortal Kombat I, el hombre detrás de Sub-Zero es Bi-Han, hasta que es asesinado por Scorpion. Luego de ello, Kuai Liang, el hermano menor, toma la batuta como Sub-Zero y jura venganza. En posteriores versiones de Mortal Kombat, Bi-Han vuelve de la muerte para convertirse en Noob Saibot; 2.-Scorpion: Se trata de otro de los personajes más populares de la saga. Su verdadero nombre es Hanzo Hahashi y fue un ninja asesinado por Sub-Zero en una misión en el Templo Shaolin. El encargado de revivirlo fue el mago oscuro Quan Chi, otro personaje jugable de Mortal Kombat. Luego de revivir, Hanzo Hahashi descubre que su familia y su clan habían sido asesinados. Es por ello que toma el nombre de Scorpion y promete matar a los culpables; 3.- Liu Kang: Este luchador de artes marciales es un experto en el uso de patadas y creció bajo el tutelaje de la Sociedad del Loto Blanco del Shaolin. Este personaje utiliza la famosa patada voladora para vencer a sus enemigos. Es otro de los personajes que está en la gran mayoría de videojuegos de Mortal Kombat, a excepción del Mortal Kombat: Deadly Alliance. Mortal Kombat a través de los años ha evolucionado constantemente. Desde su primer lanzamiento en 1992 para Arcade hasta su próxima edición, el 23 de abril. Desde que inició la saga han pasado 22 títulos sin contar el próximo. Mortal Kombat ha sido lanzado para la gran mayoría de plataformas en la historia: Sega Dreamcast, PC, Play Station, Xbox, Nintendo, Mega Drive o para móviles. El éxito del MK ha sido tal que desarrollaron diversas películas, series o historietas de su historia principal. Cabe destacar que Midway Studios fue la casa responsable de Mortal Kombat hasta 2009, año en que entró en quiebra y fue comprada por la Warner BROS Interactive Entertainment. Desde entonces, el equipo creativo de NetherRealm Studios es el encargado de desarrollar los juegos de Mortal Kombat. El reinicio de la historia de la saga se dio gracias a un retroceso en el tiempo. Ed Boon, uno de los creadores de Mortal Kombat, es la cabeza principal de NetherRealm Studios. Gracias a él, en el 2011, tras la compra de Warner, se estrenó a nivel mundial el Mortal Kombat 9, un juego que poseía un plano bidimensional con gráficos en tercera dimensión. ¿Qué se espera del Mortal Kombat 11? El nuevo videojuego de NetherRealm Studios saldrá el próximo 23 de abril y se espera que la jugabilidad se mantenga en el plano bidimensional, como es desde Mortal Kombat 9. Asimismo, Ed Boon afirmó que el modo de historia tendrá una "narrativa que mezcle el tiempo, situaciones donde viejos personajes puedan encontrarse con sus versiones más jóvenes". Además, llegará Krónika, la principal antagonista. Ella tendrá la capacidad de viajar en el tiempo. Para Boon, este personaje es "El jefe de jefes" y “es quien ha estado orquestando todos los eventos desde MK 1 hasta MK 10". Si queréis conocer más de la historia y disfrutar del juego, deberás estar atento a su fecha de lanzamiento, el cual esta previsto para el 23 de abril y estará disponible para Play Station, Xbox One, PC y Nintendo Switch. En suma se trata de un clásico de los videojuegos que regresa más violento que nunca :)
Sumida en una grave crisis económica y profundamente dividida debido a una guerra originada por la criminal agresión de la camarilla fascista de Kiev contra el este rusófilo luego del golpe de Estado perpetrado por la OTAN contra el gobierno legitimo de Víctor Yanukóvich en el 2014 para instaurar un régimen colaboracionista liderado por Petró Poroshenko (un oligarca jefe de la mafia), Ucrania se encamina a una nueva farsa de ‘elecciones’ digitadas por los EE.UU. donde los candidatos son lobos de una misma camada y sea quien sea el ‘elegido’ en los comicios del próximo 31 de marzo, nada cambiara en el oscuro panorama político de un país desgarrado en todo sentido. Demás esta decir que el ‘fiel’ Poroshenko va por un nuevo periodo con la bendición de la Casa Blanca que lo maneja a voluntad como el títere que es. Su traición ha llegado a tal punto que una vez consumado el golpe contra Yanukóvich, nombro en su ‘gabinete’ a estadounidenses agentes de la CIA, quienes ‘adquirieron’ la ciudadanía ucraniana 24 horas antes de que asumieran sus cargos. Con el control en sus manos, ellos son los que realmente mandan en Ucrania, convertida así en una neocolonia estadounidense, dentro de sus desvariados planes para atacar a Rusia e intentar apoderarse de Siberia, que posee inmensas reservas de gas y petróleo. Su fracaso fue evidente, pero dejaron a un país en ruinas. En la lista de impresentables candidatos que también se presentaran para ‘avalar’ la bufonada , se encuentran Yulia Timoshenko (una pobre mujer con severas alteraciones mentales, cuya enfermiza fobia antirrusa es del agrado de Washington) y el judío Volodimir Zelenski (un actor cómico que pretendía presentarse como un outsider hasta que se descubrió su relación con Ígor Kolomoiski, un mafioso acusado de haberse apropiado de 2.000 millones de dólares con su socio en la banca Privat, uno de los mas sonados escándalos de corrupción que jalonan la actualidad ucraniana). Como podéis imaginaros, se tratan solo de comparsas sin ninguna posibilidad que pongan en riesgo el predominio estadounidense, ya que al fin y al cabo, todos ellos responden a la voz de su amo. En lo que respecta a Poroshenko, su derrota ante Rusia ha sido inobjetable y todas sus ‘promesas’ realizadas cuando alcanzo el poder de la mano de Washington, se las llevó el viento. Tras la reunificación de Crimea con Rusia - de la cual estuvo injustamente separada desde 1954 - y la independencia de las repúblicas de Donetsk y Lugansk en el este del país, proclamó que iba a ‘recuperarlas’ por la fuerza, y aunque sabe que ello es una tarea imposible, necesita mantener vivo el sentimiento ultranacionalista de una parte de los votantes. Como sabéis, Ucrania se ha convertido en el primer país del mundo en inscribir en su Constitución la determinación de obtener la plena pertenencia a la OTAN y a la Unión Europea (UE). Una decisión que no solo demuestra tal grado de servilismo a Washington, sino que también ilegaliza cualquier opinión disidente sobre el asunto y que impide una votación popular específica. Presentándose demagógicamente como un ferviente ‘nacionalista’ bajo el lema 'Ejército, Fe y Lengua', pero que no duda en arrastrarse ante los estadounidenses las veces que sea necesario, Poroshenko disocio a la iglesia ortodoxa ucraniana del Patriarca de Moscú, un "éxito" del que se pavonea como su principal ‘victoria’ ante Rusia, aunque ello haya supuesto también la persecución de muchas parroquias y párrocos que se niegan a aceptar tal arbitraria decisión. Asimismo, la cuestión de la lengua viene siendo además un argumento recurrente del nacionalismo local y que contribuyó a tensar las relaciones con las regiones rusohablantes del este del país. En el 2017, Poroshenko apoyó la decisión de eliminar la lengua rusa de la enseñanza secundaria, pero eso, además de granjearle aún más encono de los rusófonos, le valió también las críticas de otras minorías, como la húngara y la polaca, que temen ser las siguientes en ser perseguidas por los fascistas. Es así como Poroshenko quiere ocultar la debacle económica de su mandato. Ucrania es hoy el país más pobre de Europa, según el Fondo Monetario Internacional (FMI) y se encuentra por debajo incluso de la pequeña Moldavia. Sus ‘socios’ occidentales y la UE ven desesperados cómo el apoyo económico y político que otorgan al país no se ve acompañado por los esfuerzos requeridos para frenar la corrupción endémica que asola a Ucrania desde su llegada al poder y que por el contrario, se ha extendido a todos los ámbitos. Él mismo Poroshenko (con el saqueo generalizado al que sometió a las Arcas Públicas desde el primer día que se hizo con el poder) se ha convertido en uno de los principales millonarios del país y jefe de un clan mafioso que hará todo lo posible para no perderlo, ya que corre el riesgo de que en los clásicos ajustes de cuentas de la mafia, podría aparecer muerto o terminar en la cárcel. Como recordareis, uno de los objetivos principales de su ‘gobierno’ era “restablecer la integridad territorial” del país, que había quedado en cuestión por culpa del conflicto en el este de Ucrania que se desencadenó en abril del 2014, cuando intento someter por la fuerza a la población rusófona quienes se levantaron en armas para defenderse del genocidio practicado en su contra por los golpistas. Durante su pasada campaña electoral, prometió que la operación contra las repúblicas autoproclamadas de Donbás duraría apenas horas, ni tan siquiera meses. Sucedió al revés y el conflicto armado permanece en estado latente desde entonces. En la fase inicial de la guerra de agresión, los invasores ucranianos hicieron un avance importante y casi asediaron las dos capitales de las repúblicas de Donetsk y Lugansk. Pero luego, para agosto del 2014, perdieron territorios significativos por el avance de las milicias, quienes les inflingieron severas derrotas. Como consecuencia de los combates más de 10.000 personas perdieron sus vidas y centenares de miles huyeron de la zona del conflicto armado. Los colaboracionistas de Kiev en el colmo del cinismo, acusaron a Rusia de haber cometido una ‘agresión’ contra Ucrania por el hecho de que Moscú haya apoyado a las repúblicas secesionistas. Rusia por su parte, insiste que se trata de una guerra civil responsabilizando - como debe ser - a Ucrania de haber provocado un conflicto del cual no sabe como salir porque su derrota es evidente ya que jamás recuperara los territorios perdidos que hoy gozan de la protección de Moscú. La reorientación de la política exterior de Kiev permitió a los EE.UU. y otros países de Occidente aumentar los suministros de material bélico a Ucrania. Paralelamente, Kiev empezó a producir su propio material bélico. Como consecuencia de ello, algunas unidades del ejército invasor ucraniano, especialmente las que toman parte en la operación en Donbás, cuentan con armas y equipamiento modernos, aunque de poco les sirve frente al poderío de las milicias. A partir de ese momento quedo en una situación de status quo hasta que la severa crisis económica hiciera que los golpistas buscaran un distractivo, provocando un incidente en el estrecho de Kerch, por lo que el tema militar volvió a primer plano. Ello ocurrió cuando varios barcos ucranianos trataron de pasar ilegalmente por debajo del puente de Crimea pero resultaron detenidos. Poroshenko encontró así el pretexto largamente buscado y respondió con la introducción de la ley marcial durante un mes, paso que muchos percibieron como un intento de aferrarse al poder de cara a su campaña por la ‘reelección’. La guerra también cambió el rostro de la economía ucraniana y la estructura de comercio bilateral de ese país. El problema principal radica en los combates que se realizan en Donbás, otrora uno de los principales centros industriales de Ucrania, han destruido su potencial económico. Ahora que las importantes minas de Donbás están fuera del control de Kiev, el país ha perdido una fuente importante de ingresos. De acuerdo con los datos del Banco Mundial, el PIB per cápita se sitúa hoy en 2.639 dólares, mientras que en el 2013, antes del golpe fascista patrocinado por la OTAN que lo encumbro ilegalmente al poder, era de 4.029 dólares. La industria ucraniana también ha sufrido durante su mandato. En varios casos, Kiev prefirió adquirir la producción estadounidense en vez de producirlos en el país, como en el caso de la compra de viejas y descontinuadas locomotoras de la compañía estadounidense General Electric a un precio realmente exorbitante, por lo que se habla de un negociado de millones de dólares que han terminado en los bolsillos de Poroshenko. En general, Ucrania ha tratado de romper todos los lazos económicos con Rusia. El comercio bilateral entró en barrena entre 2013 y 2016. De casi 40.000 millones de dólares a 10.000 millones, concretamente. Por los resultados de 2018, se espera este año una caída brutal. El nivel de vida también se deterioró: miles de ucranianos ni siquiera pueden hacer frente al pago de la calefacción de sus hogares. Muchos clientes del gigante gasístico Naftogaz tienen deudas con la empresa, mientras esta última aumenta los precios de las facturas. Desde noviembre del 2015, Naftogaz dejó de comprar gas ruso y pasó a sustituirlo por otro proveniente de los EE.UU., pero a precios más elevados. La meta proclamada de Poroshenko - cuyos delirios de grandeza ya raya en la paranoia - es la plena integración en la Unión Europea y da pasos para converger con Europa cuanto más sea posible. Sin embargo, a pesar de sus deseos, aun falta mucho camino por recorrer. Su autoritarismo y la persecución a quienes no piensen como el, demuestra que no existe un estado de derecho en Ucrania, ya que no se respetan las libertades básicas, como la de expresión. Periodistas que no comparten el punto de vista del los colaboracionistas, son perseguidos y encarcelados sin prueba alguna, siendo acusados de ‘alta traición’. Una de las escasas promesas cumplidas de Poroshenko fue la cancelación de visados entre Ucrania y la UE. El proceso fue duro, pero al fin y al cabo el esfuerzo llegó a buen puerto. Pero sí hay efectos colaterales: los ucranianos empezaron a emigrar en masa del país y se puede hablar de un verdadero éxodo. Más de 3,2 millones de ucranianos trabajan en el extranjero permanentemente, mientras que entre siete y nueve millones lo hacen temporalmente, según los propios datos del Ministerio de Política Social del país. Y ello sin contar a los ilegales, que también se cuentan por millones. La mayor cantidad de trabajadores ucranianos está en Polonia, que tiene frontera con Ucrania. Los ciudadanos que trabajan en el extranjero en el 2018 hicieron transferencias monetarias a su país de origen por un monto de 1.700 millones de dólares. Otro de sus más recientes 'logros' fue la autocefalía de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania - en términos simples, su independencia respecto a la Iglesia Ortodoxa de Rusia - la cual no reconoció el paso emprendido. De hecho, la Iglesia de Constantinopla es la única que ha dado luz verde a esa estructura eclesiástica no canónica ucraniana. Poroshenko, el principal promotor de la iniciativa, asistió hipócritamente en persona a muchos actos que culminaron durante el proceso de consecución de la autocefalía, a pesar de que es un ateo practicante y cuyo único ‘dios’ es el dinero. Además, su Presidencia marcó un punto de inflexión en la lucha contra la llamada 'descomunización'. En otras palabras, el proceso de desmantelamiento del odiado legado soviético en Ucrania culminó con la demolición de miles de monumentos y el renombramiento de calles dedicadas a dirigentes comunistas. Un ejemplo de ello son las 5.500 estatuas de Lenin que existían en Ucrania, las cuales superaban con creces incluso a las que había en Rusia y todas ‘desaparecieron’ tras el golpe del 2014, destruidas con una furia descontrolada por los ultranacionalistas. El antagonismo hacia el legado de la URSS condujo al renombramiento de varias ciudades, como Dnepropetrovsk e ilegalizar al comunismo como una ideología criminal, responsable de la muerte de 150 millones de seres humanos. El odio a lo ruso actualmente sobrepasa todos los límites y que no tiene razón de ser, mas aun cuando Rusia no tiene nada en común con la Unión Soviética, que colapso en 1991 y cuya ideología comunista pertenece hoy al basurero de la historia. Ellos lo saben, pero insisten en escarbar el pasado para intentar sacar réditos políticos. De una manera o de otra, el país se encuentra hoy en una encrucijada donde es más que evidente el intento desesperado de Poroshenko por aferrarse al poder porque en ello le va la vida. Agobiada por una severa crisis cada vez mas pronunciada, el futuro de Ucrania depende de los ‘comicios’ presidenciales de finales de marzo digitados desde Washington, que buscará asegurarse que nada cambie en la situación actual y sigan siendo ellos quienes manden en el país. ¿Esta es la ‘democracia ejemplar’ que tanto hablan en Occidente? ¿Dónde los estadounidenses deciden quienes van a gobernar en su nombre? ¿El mismo ‘modelo’ que buscan implantar a como de lugar en Venezuela? Venga ya, esto no es más que un fraude de principio a fin :(
Tras meses de espera, que parecieron mas largas de lo habitual, por fin es oficial. En efecto, la nueva Panasonic Lumix S1R es la primera cámara sin espejo Full Frame del fabricante japonés y que acaba de ser presentada oficialmente junto a su hermana menor S1, la cual prácticamente es idéntica, pero con algunos cambios a nivel de hardware. Ya el pasado CES se había desvelado algo sobre ellas, pero hoy lo sabemos con todo lujo de detalles y si bien cuentan con el mismo diseño, tienen sensores diferentes. Así, la Panasonic Lumix S1R tiene un sensor de 47.3 megapíxeles, mientras que la S1 se conforma con 24.2 megapíxeles. Por lo demás, ambos modelos comparten muchas características. Ambas cuentan con estabilización de imagen dual de 6 pasos, enfoque ultra rápido de alta precisión, visor OLED de alta resolución, funciones de vídeo profesional y un diseño sellado capaz de soportar las peores condiciones. Todo ello acompañado por un completo kit de accesorios y objetivos. Vamos a conocer mejor sus características de cada una de ellas ¿vale?: La Panasonic Lumix S1R está equipada con un sensor CMOS Full-Frame de 47.3 megapíxeles. Sus nuevas micro lentes esféricas de cada foto receptor mejoran la capacidad del sensor de captar la luz para mantener bajos niveles de ruido incluso configurando el ISO al máximo. De esta manera, la S1R ofrece un rango ISO de hasta 25.600. Por otro lado, la S1R está equipada con un sistema de estabilización de imagen de 5 ejes, combinado con el estabilizador óptico de doble eje propio de la serie S de LUMIX. Se consigue así una doble estabilización de imagen que incrementa el nivel de compensación hasta 6 puntos. Además, la Panasonic Lumix S1R combina la tecnología de detección de contraste DFD exclusiva de Panasonic con un procesamiento ultra rápido. Para lograr un enfoque extremadamente rápido y preciso, el nuevo procesador Venus Engine, el sensor CMOS y los nuevos objetivos LUMIX S se comunican a 480fps, permitiendo al sistema reaccionar en 0.08 segundos. Además, el enfoque automático funciona hasta niveles de luz tan bajos como -6 EV. Panasonic ha equipado a la S1R con, según ellos, el visor digital de mayor resolución del mundo. Es un visor OLED de 5.76 millones de puntos que cuenta con tecnología Real View Finder. Esta refresca la imagen hasta 120fps con un retraso de tan solo 0.005 segundos. Acompañando al visor tenemos una pantalla táctil de 3.2 pulgadas con 2.1 millones de píxeles. Esta está formada por un monitor de triple eje, que le permite un total movimiento para obtener el mejor ángulo de visión. Cuenta además con Modo Noche, Live View Boost y botones retroiluminados. Y siendo Panasonic, el apartado de vídeo está realmente cuidado. La LUMIX S1R permitegrabación de vídeo avanzada en 4K hasta 60p. Cuenta con un modo Vídeo de Alta Velocidad que permite cámara lenta 2x a 60fps en 4K, llegando a 6x en Full HD a 180fps. Respecto al audio, cuenta con dos puertos de 3.5 mm diseñados específicamente para conectar micrófonos y auriculares respectivamente. La Panasonic Lumix S1R llegará al mercado a finales de marzo del 2019 a un coste de 3.700 euros solo para el cuerpo. También se podrá adquirir en kit con el objetivo 24-105 mm f/4 con un precio de 4.600 euros. En cuanto a la Panasonic S1 - tal como detallamos al inicio de la nota - es prácticamente idéntica a la S1R, con algunos cambios a nivel de hardware. Está equipada sensor CMOS de 24,2 megapíxeles y tamaño completo. Su eficiente diseño de píxeles, combinado con el procesador Venus Engine, permite que las configuraciones de ISO estándar alcancen un rango ISO de 51.200. Cuentan en su interior con el nuevo procesador Venus Engine y con el mismo sistema de estabilización de imagen Dual I.S. de 5 ejes. Este se combina con los 2 ejes O.I.S. (estabilizador óptico de imagen) de los objetivos de la serie LUMIX S, ofreciendo así una estabilización de hasta 6 puntos. Por lo demás, tenemos el mismo sistema de enfoque ultra rápido mejorado mediante Inteligencia Artificial Avanzada. También la grabación de vídeo 4K hasta 60p. Incluso ofrece el nuevo perfil Hybrid Log Gamma (HLG), que permite grabar en un rango dinámico aún más amplio. Al igual que su hermana mayor,la Panasonic S1 llegará al mercado a finales de marzo de este año. Su precio será de 2.500 euros para solo el cuerpo y 3.400 euros en kit con el objetivo 24-105 mm f/4.Elige el de tu preferencia :)
Sin lugar a dudas, se trata de uno de los grandes misterios del universo. El término de los agujeros negros fue popularizado por John Archibald Wheeler, en 1968, y hace referencia a regiones en el universo con una concentración de masa tan intensa, que genera un potente campo gravitatorio de cuya atracción ni siquiera la luz puede escapar. Ya se teorizó sobre ellos en el siglo XVIII, a través de estudios independientes de John Michell y Pierre-Simon Marqués de Laplace, pero sería en el XX cuando los físicos se plantearían realmente su existencia y, en ese caso, qué serían. La mejor manera de comprender qué es un agujero negro es ver cómo se forma uno de ellos, los de masa estelar. Tenemos que imaginar una estrella un poco más masiva que el Sol, en las últimas fases de su vida, cuya masa va colapsando hacia su núcleo. Llega un momento en el que la presión en él es demasiado intensa y la estrella explota en una supernova. Pero no desaparece. Queda un resto muy compacto, una enana blanca o una estrella de neutrones, y si el colapso gravitatorio continúa, acaba formándose un agujero negro. Lo que es el agujero negro en sí no se puede observar (de ahí su nombre), pero sí es posible detectar el disco de acreción a su alrededor, formado por la materia atraída hacia el centro del agujero. Esa materia ya no tiene escapatoria una vez atraviesa el horizonte de sucesos, que es la zona alrededor del agujero en la que, para poder huir de su atracción, dicha materia necesitaría una velocidad de escape equivalente a la de la luz. Hay varios tipos de agujeros negros. Si nos ceñimos sólo a su masa, podemos encontrar los estelares, que son los formados a partir del colapso de una estrella más masiva que el Sol, o los supermasivos, verdaderos monstruos que se encuentran en el centro de bastantes galaxias, y cuyo origen no está tan claro. Para hacernos una idea de sus tamaños, el que se encuentra en el corazón de la galaxia M87 tiene una masa unas 3.000 millones de veces superior a la solar y mide, aproximadamente, 18.000 kilómetros de diámetro. Los agujeros negros representan uno de los mejores ejemplos de la teoría de la relatividad de Einstein, cuyas ecuaciones ya predecían su existencia. Todo cuerpo con masa y un campo gravitatorio curva el espacio-tiempo a su alrededor, así que imaginad la curvatura generada por uno de estos exóticos objetos. De hecho, así es cómo se han detectado algunos de ellos, por el efecto de lente gravitatoria que provocan en la luz de las galaxias lejanas; es decir, dicha luz se curva al pasar por sus proximidades en su camino hacia la Tierra. Los agujeros negros supermasivos son, probablemente, los más estudiados por los astrónomos por sus especiales características. No sólo son verdaderos monstruos, con cientos de millones de masas solares, sino que juegan un papen fundamental en la evolución de las galaxias, que son las estructuras más grandes que se formaron en el universo temprano. El telescopio espacial Hubble, por ejemplo, ha permitido descubrir que bastantes galaxias de grandes dimensiones, aunque no todas, albergan un agujero negro supermasivo en su centro. El de la Vía Láctea, por ejemplo, es Sagitario A*, tiene una masa equivalente a algo más de cuatro millones de masas solares y produce varios intensos fogonazos de rayos X al día, originados por la materia que cae en él. Y su actividad está muy ligada a la evolución de nuestra galaxia. En general, las galaxias van creciendo a través de la formación de nuevas estrellas. Esto ocurre en regiones de gas frío y polvo, en las que tienen que darse determinadas condiciones para que ese gas vaya colapsando sobre sí mismo y formando el embrión de una protoestrella. Es probable que un agujero negro supermasivo muy activo, que eyecte bastante energía, caliente y barra hacia el exterior ese gas, impidiendo que nazcan nuevas estrellas y que la galaxia se rejuvenezca. Es algo que se ha estudiado en galaxias elípticas, pero que todavía se está observando. El origen y la evolución de las galaxias es un importante aspecto de la cosmología porque da pistas sobre la propia evolución del mundo que vivimos, y si los agujeros negros supermasivos en sus núcleos resultan decisivos en, por ejemplo, pausar la formación de nuevas estrellas, su estudio es relevante para comprender mejor nuestro universo :)