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miércoles, 9 de febrero de 2011

EL CABALLITO DE MAR: Una extraña criatura que ha fascinado al mundo durante siglos

Un estudio publicado esta semana en la revista científica Nature Communications da cuenta que ahora los científicos ya entienden por qué este pez inusual evolucionó hasta conseguir su cabeza de caballo y su peculiar forma de S. Resulta que luego de varios meses de investigación, estas concluyeron que las delicadas curvas del caballito de mar evolucionaron para ayudarle a cazar y alimentarse. Y es que a diferencia de los peces aguja de cuerpo rectilíneo de los que evolucionaron, los caballitos de mar (Hippocampus) son capaces de atacar a una presa que se encuentra a una distancia mucho mayor. Es de notar que tanto el caballo de mar como el pez aguja se alimentan de pequeñas criaturas marinas, atacándolas y absorbiéndolas con sus bocas. Pero, al contrario que los segundos - que nadan al encuentro de su presa - los caballitos de mar se sientan y esperan a que su víctima pase por delante de ellos. Según informa la BBC, Sam Van Wassenbergh, de la Universidad de Amberes, en Bélgica, utilizó modelos matemáticos y filmaciones a alta velocidad para determinar que la curva de los cuellos de los caballos de mar les permitía atacar a una presa que estaba mucho más lejos que ellos. "Rotan sus cabezas hacia arriba para situar su boca cerca de sus presas, pasando por encima", explicó el investigador. El cuerpo curvado de estas criaturas permite que, cuando hacen esto, sus bocas también se mueven hacia delante lo que les permite alcanzar a pequeños crustáceos que pasan en ese momento a una distancia en la es más fácil absorberlos. "Mi teoría es que existía este tipo de pez aguja ancestral que evolucionó a una forma de vida más críptica". Este cambio de comportamiento para convertirse en un comensal que se "sienta y espera" significa que necesita capturar una presa que está mucho más allá. Por eso los caballitos de mar evolucionaron en forma de S, para poder hacer un mejor uso de sus cuerpos. "Se pegan a las praderas marinas para esperar que su comida pase a una distancia en la que sea posibles capturarla", concluyó. Cabe precisar que el cuerpo de los caballitos de mar está cubierto por una armadura de placas o anillos de constitución ósea. Su forma de nadar es muy diferente a la de los demás peces, así como la característica de tener el cuerpo en ángulo recto con la cabeza, hecho que no se da en ningún otro género conocido de peces. Adoptan una posición erecta, impulsándose con su aleta dorsal. El desplazamiento vertical lo consigue ajustando el volumen de aire de las vejigas natatorias y mediante las aletas pectorales. Las aletas son muy tenues y tienen forma de abanico. La dorsal impulsa los desplazamientos horizontales, y la agita unas tres veces y media por segundo. No tienen aleta anal, en su lugar tienen una cola prensil, que se enrolla en espiral y les permite aferrarse a corales y plantas subacuáticas. Respiran mediante branquias y su cuerpo se soporta gracias a la columna vertebral. Para comunicarse con sus congéneres, causan chasquidos con rápidos movimientos en su cabeza, haciendo rozar una parte del cráneo con una parte de su esqueleto externo superior. Este sonido también es perceptible en cautividad, cada vez que aspiran una presa con su tubo bucal. El sentido del olfato está ubicado en unas fosas olfativas - situadas delante de los ojos - que filtran el agua, que es analizada con precisión por células especializadas. Su oído está compuesto por unos pequeños huesos, llamados otolitos, que son utilizados para recibir vibraciones externas. En esta especie animal es el macho quien se ocupa del desarrollo de los huevos. La hembra usa su ovopositor para insertar los huevos maduros dentro de la bolsa incubadora del macho, en donde son fertilizados. Esta bolsa denominada marsupio, que permite diferenciar externamente los sexos, se transforma facilitando nutrientes a los embriones, los que en unas tres semanas están preparados para afrontar por sí mismos la aventura de su vida. Son miméticos y, según la especie, capaces de desarrollar largos o cortos filamentos de piel, o cambiar su color, para confundirse entre las macroalgas de su entorno. Esta estrategia de camuflaje es vital para su supervivencia, ya que, al ser muy lentos de movimientos, no pueden huir eficazmente de sus depredadores. Los caballitos de mar se han encontrado en estómagos de grandes peces pelágicos, tales como el atún, la castañeta roja, el pez dorado, o de cangrejos y aves de mar. Normalmente se encuentra en aguas tropicales poco profundas y de temperaturas calientes; su rango de profundidad oscila entre 0 y 2.543 m y el rango de temperatura puede estar entre 3,04 y 28,40 °C. Viven entre los corales, macroalgas, fanerógamas marinas y manglares. Hay especies de caballitos de mar que se caracterizan por ser territoriales, las hembras suelen tener aproximadamente 100 m² de espacio territorial, mientras que los machos no suelen sobrepasar el metro cuadrado. Asimismo, se distribuye en aguas tropicales y templadas, tanto en ambas costas del océano Atlántico, incluyendo el mar Mediterráneo; como en el Indo-Pacífico, desde la costa este africana hasta el Pacífico central, incluido el mar Rojo. Esto nos demuestra lo fascinante que es la naturaleza y que en pleno Siglo XXI - con toda la tecnología a nuestra disposición - aún tiene muchos secretos que revelar :)
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