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miércoles, 7 de octubre de 2020

DONALD TRUMP: La última batalla

Como recordareis, el pasado viernes Donald Trump sorprendió al mundo al anunciar que él y la primera dama habían dado positivo por Covid-19, lo que arrojó a los EE.UU. a una incertidumbre aún más profunda a pocas semanas de las elecciones de noviembre. Entonces ¿qué podemos esperar ahora? Para algunos, podría ser una coincidencia que en uno de los períodos más desenfrenados ocurridos este año - a menos de mes del enfrentamiento épico entre Donald Trump y Joe Biden - el candidato republicano anunció que tiene Coronavirus. Y Twitter explotó. Mientras el anuncio de su enfermedad era recibido con un tsunami de oraciones digitales por parte de sus partidarios deseándole un pronto restablecimiento, era de esperar un sermón moralista del lado de sus adversarios, quienes no ocultaron su alegría por el hecho, deseando con todas sus fuerzas que su vicepresidente Mike Pence también estuviera contagiado con el Covid 19 para que la impresentable de Nancy Pelosi - cómplice de los terroristas negros que promueven la violencia en las calles y que funge nada menos que de presidenta de la Cámara de Representantes - pudiera acceder por fin a la Casa Blanca, pero fracaso en su burdo intento. La pregunta principal ahora es ¿qué es lo que seguirá a continuación? ¿Cuáles serán las consecuencias políticas de este inesperado anuncio dado a conocer el último fin de semana y qué partido podrá sacar ventaja de ello? Los demócratas ya están tomando posiciones de batalla detrás del manoseado argumento de que “Trump fue imprudente por no ponerse una máscara en público como Joe Biden, y aunque le deseamos una pronta recuperación - si, como no - realmente debería haber escuchado a la ciencia”. Venga ya, el burro hablando de orejas, con mayor razón cuando su candidato es un discapacitado físico y mental que es manejado como un títere por el establishment. Por ello, es poco probable que los demócratas saquen algún provecho de esa posición sumamente cínica e hipócrita. En la actualidad, muchos estadounidenses que sufren la fiebre del encierro cubiertos de incómodas mascarillas, observan impotentes cómo las pequeñas empresas están implosionando más rápido de lo que se imaginan, quedando tanto sus dueños como sus empleados en la calle. Esto, naturalmente, conduce a una cuestión de no poca gravedad: ¿qué se gana poder sobrevivir a un virus si las familias carecen de los medios para poner comida en la mesa? Aquí, el instinto de supervivencia se hace cargo a medida que más personas asumen la posición de que los riesgos de mantener a la nación en modo de bloqueo, superan con creces al temor de terminar contagiados por el Covid 19. El estado de Florida es un buen ejemplo. La semana pasada, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó una orden ejecutiva que permite a los restaurantes y bares comenzar a operar inmediatamente al 100 por ciento de su capacidad. Si esa noticia no fuera suficiente para dejar sin aliento a los demócratas, DeSantis agregó que a Tampa Bay se le permitiría albergar el Super Bowl en febrero. Compare eso con la California dirigida por los demócratas, donde los ánimos están encendidos a medida que la cuarentena impuesta en el lugar continúa diezmando la economía del estado, hasta el punto en que incluso Disney World está despidiendo a sus empleados. Sin embargo, los demócratas no perderán la oportunidad de reprender a Trump por realizar mítines masivos en todo el país, mientras que su oponente discapacitado, rara vez sale de su sótano para encontrarse brevemente con la prensa, recordándoles “que aun esta en campaña”(?). Esta crítica interesada probablemente tenga más que ver con el evidente fracaso del bando de Biden en generar entusiasmo entre sus votantes que con cualquier legítima preocupación por proteger a las personas que asisten a esos eventos para que no se enfermen. Es así que mientras Trump se presentaba en los estadios de todo el país intensificando notablemente su campaña - con poca preocupación por el distanciamiento social - para Biden en cambio, seria todo un reto llenar un local de comida rápida un domingo por la mañana. Venga ya, si los demócratas se preocupasen realmente por detener la propagación del Coronavirus, ¿por qué les dieron carta libre a los grupos terroristas Black Lives Matter y Antifa para desatar el caos y la violencia en las calles de las ciudades donde ellos están al mando, justificando sus aborrecibles crímenes y convirtiéndose en sus cómplices? Esto por cierto, no es retórica barata. En junio, justo cuando las protestas de los terroristas negros estaban en pleno apogeo, Jennifer Nuzzo, investigadora principal del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, tuiteó: “En este momento, los riesgos para la salud pública de no protestar para exigir el fin del racismo sistémico superan con creces los daños del virus” Por Dios, ¿En que mundo vive esa gente? Su odio enfermizo a Trump supera todo lo inimaginable. Aquí es donde la “lógica” demócrata para hacer cumplir los bloqueos se desmorona contra las rocas de la razón. Por un lado, dicen que es absolutamente imperativo mantener cerrados los negocios, las iglesias cerradas y las manifestaciones de Trump fuera de las ciudades que ellos controlan “para que Covid no se expanda”. Pero al mismo tiempo, aprueban a los terroristas negros recorran sus ciudades como vándalos modernos, robando, saqueando e incendiado propiedades con total impunidad, sin importarles en lo mas mínimo el distanciamiento social, proporcionando además el golpe de gracia a empresas que ya estaban al borde de la bancarrota. Esto lleva a una pregunta: ¿por qué los demócratas están tan dispuestos a mimar a esos criminales, buscando infligir el mayor daño posible al país en un esfuerzo suicida por destruir las posibilidades de reelección de Trump? Si bien gran parte del debate partidista se centra en la cuestión de "llevar o no la mascarilla" durante una pandemia, hay un resultado posible que podría hacer que todo el debate sobre las cubiertas faciales y el distanciamiento social se vuelva obsoleto de la noche a la mañana. Como sabéis, durante semanas y meses, Trump ha prometido entregar alguna vacuna milagrosa que permitirá que los EE.UU. finalmente regresen a algún nivel de normalidad. Pero hasta ahora, esa promesa, denominada 'Operación Warp Speed', no ha dado sus frutos. Ahora imagine esto. ¿Qué pasaría si Donald y Melania deciden convertirse en sujetos médicos (los mejores conejillos de indias, por así decirlo) de un tratamiento "innovador" que muchos médicos insisten en que cura el Covid-19? Si, nos estamos refiriendo a la hidroxicloroquina (HCQ). Aunque existe un gran debate acerca de su seguridad y eficacia, este medicamento ha sido eficaz contra una serie de enfermedades, como la malaria, el lupus y la artritis reumatoide. Apenas el mes pasado, un equipo de médicos publicó un estudio que concluyó que “ HCQ es consistentemente efectivo contra el Covid-19 cuando se usa de manera temprana, demostrando que generalmente es efectivo contra el Covid-19, ya que no ha producido un empeoramiento del paciente, por lo que puede considerarse seguro”. Este hallazgo, sin embargo, choca con la posición adoptada por la Administración de Alimentos y Medicamentos, que se ha manifestado en contra del uso de HCQ fuera del ámbito hospitalario". Ahora, en el caso de que la pareja más poderosa de los EE.UU fuera 'curada' por el HCQ - un medicamento económico que no proporcionaría ganancias masivas a la industria farmacéutica - Trump obtendría una gran victoria de una sola vez, y solo unos días antes del 3 de noviembre. Él y Melania serían la prueba viviente de que los demócratas no tienen excusa para mantener bajo llave a gran parte de la nación. Por supuesto, estos últimos nunca estarían de acuerdo con el plan, diciendo que “es arriesgado e imprudente”, pero Trump tendría la 'cura milagrosa' que necesita para que al menos la mitad de los EE.UU. vuelva a ponerse de pie, y él pueda continuar en la Casa Blanca durante otros cuatro años. Para aquellos que dudan de un giro de los acontecimientos tal como hemos detallado, tengan en cuenta que este año absolutamente todo es posible (Al momento de escribir esta nota, Donald Trump abandona el hospital donde se encontraba internado y reanudara en breve su campaña política rumbo a las elecciones del 3 de noviembre, donde los demócratas volverán a morder el polvo de la derrota... A por ellos) :)

NIKON Z5: Creatividad a toda prueba

Se trata del más reciente modelo de cámara de la familia Z de Nikon, con el cual planea atacar al mercado de entrada en el mundo mirrorless. En efecto, la nueva cámara cuenta con un sensor CMOS de formato completo de 24.3MP. Como procesador tiene integrado un chip Expeed 6, al igual que la Z6. Estos se encuentran encapsulados en un cuerpo de esqueleto de metal y recubrimiento de policarbonato. Sin embargo, cuenta con resistencia al polvo y a la humedad como los cuerpos de gamas más altas. Su diseño también ha sido modificado y simplificado para ser más intuitiva para el fotógrafo, aunque el display superior parece ser un atributo que volvió a ser aclamado, por lo que la falta de éste puede restarle puntos a la mirrorless. Su entrada es para objetivos de montura Z. Con un tamaño similar al de la Z6 y los mismos 675 gramos de peso, Nikon nos ofrece una mirrorless de entrada compacta y agradable para el fotógrafo que recién arranca en este mundo. En la parte trasera cuenta con una pantalla táctil de 3.2 pulgadas y tiene un viewfinder OLED de 3.69 millones de puntos. Para el almacenamiento cuenta con doble ranura de SD compatible con SD, SDHC y SDXC UHS-II. La batería utiliza un nuevo tipo (EN-EL15C) que le da mucho mayor rendimiento, sin embargo también es compatible con las MB-N10, aunque estas tienen menor autonomía. A nivel de fijas, se pueden crear capturas en formato NEF con un máximo de profundidad de 14 bits y dimensiones de 6010 x 4016 píxeles. En vídeo puede grabar en formatos .MOV y .MP4 en codec H.264 a 4K hasta 30 FPS, y FHD 1080P a 60 FPS. Cuenta con conectividad USB Tipo C y HDMI Tipo C, así como con entrada y salida de audio para vídeo. También tiene conectividad Bluetooth y Wi-Fi para la transferencia de archivos del dispositivo al móvil, previsualización y manejo remoto. En cuanto a su coste y disponibilidad, la nueva Nikon ya esta a la venta en los distribuidores principales, desde 1.949 €. No cabe duda que por ese precio, la Nikon Z5 es una cámara que ha nacido para conquistar a los fotógrafos aficionados ¿A que esperas para tenerla? :)

BUDAPEST: Una joya a las orillas del Danubio

Budapest es una de aquellas ciudades europeas que aún conserva ese aire señorial e imponente que le da el aspecto de ser una ciudad protagonista de la historia. Como una de las capitales del Imperio Austro-húngaro, fue embellecida con una serie de palacios y monumentos que hoy son dignos de admiración. Esa vitalidad tanto de sus teatros y óperas como de su alegre vida nocturna - ya famosa en tiempos del imperio - no perdido hasta hoy, le permite seguir siendo comparada con París o Viena. Con o sin rumbo fijo, lo más aconsejable es dejarse llevar por sus calles y plazas. A cada paso nos sorprenderá la belleza de algún edificio barroco, neoclásico o modernista. Descubriremos acogedores cafés y restaurantes decimonónicos donde degustar un goulash o pollo al paprika con galuska, una copa de tokay opálinka y una tarta Dobos… Con razón Budapest se ha convertido en un gran plató cinematográfico europeo, lo que le ha valido el nombre de Hollywood del Danubio. Precisamente, este gran río divide y une a la vez a una ciudad que hasta 1873 fueron dos, Buda y Pest. Situada en un lugar privilegiado, fue objeto de continuas invasiones a lo largo de la historia. Fue celta, romana, bizantina y austro-húngara. Ha vivido momentos de esplendor a caballo de los siglos XIX y XX. También de destrucción varias veces: las últimas en los combates de 1945 y, en parte, durante la invasión soviética de 1956 tras intentar el gobierno de Imre Nagy un “socialismo en libertad”. Buda es la ciudad medieval. Es un placer deambular por sus tranquilas callejuelas empedradas y casas barrocas de cálidas fachadas que nos llevan a la inmaculada iglesia de San Matías, en el Bastión de los Pescadores (con su imponente estatua ecuestre al Rey San Esteban), a la residencia presidencial y al Palacio Real, en el cual se ubica la Galería Nacional, con su amplia panorámica del arte húngaro desde el medievo. Desde aquí se puede ir hacia Obuda (la vieja Buda) y sus ruinas romanas de Aquincum, o hacia la ciudadela. Para subir a Buda lo mejor es el viejo funicular o el autobús, pero para bajar se recomienda callejear y luego recorrer su base a ras de río para observar la imponente estatua del obispo Géllert, situada donde fue despeñado en 1046; la curiosa iglesia-cueva de San Esteban frente al hotel Géllert y el barrio de Vivizaros . Desde Buda se disfruta de unas vistas espectaculares de Pest y del Danubio, con el vergel de isla Margarita al fondo, donde los lugareños disfrutan paseando el fin de semana o asistiendo a una ópera al aire libre en verano. De estas vistas sobresale el impresionante y neogótico Parlamento, de 1904, con su monumental cúpula. Merece la pena su visita. Guarda en sus interiores el tesoro real con la corona de San Esteban, y su peculiar cruz inclinada que recoge el escudo nacional. Cerca está la basílica de San Esteban, símbolo de la identidad nacional religiosa. Podemos seguir, desde la animada plaza Vörösmarty, por la larga y comercial calle Váci, o bordeando el río, para disfrutar de sus emblemáticos puentes: el de las Cadenas, el blanquísimo de Isabel, en honor a la emperatriz Sissi; y el Libertad, probablemente el más bonito, de color verde, decorado con el legendario Turul, el águila adorada por los magiares. Desde Pest, las vistas de Buda y del río son también impresionantes, sobre todo por la noche. En ese momento, dice György Konrád en Viaje de ida y vuelta, se siente un nudo en la garganta como cuando “se abren las cortinas en la ópera y un fantástico escenario emerge de la oscuridad”. Llegados al puente de la Libertad, pasamos por el neoclásico Museo Nacional, fundamental para sumergirnos en la agitada historia húngara, en cuya escalinata empezó la revolución de 1848 tras entonar el poeta Sándor Petöfi su Canto nacional. Enfrente hay una serie de interesantes librerías de lance. Siguiendo hacia la calle Rákoczi, llegamos al barrio judío, al que nos abre sus puertas su imponente sinagoga de aires bizantinos, la más grande de Europa con sus dos torres rematadas con cúpulas de estilo oriental. Se ha convertido en la principal zona de ambiente juvenil y nocturno, donde conviven tiendas kosher con mercadillos que venden toda clase de antigüedades. Las caminatas requieren descansos, y qué mejor que en sus tradicionales cafés de pasados imperiales, que fueron y son aún lugar de encuentro de escritores y artistas. Sándor Márai decía al respecto que “sin cafés no hay literatura”. Cafés como el Ruszwurm, en Buda, que destaca por su pastelería; al igual que el mítico y coqueto Gerbeaud, en Pest. De obligada visita es el espectacular y neobarroco New York, sin olvidar los Central, Eckermann, Astoria - testigo de no pocos episodios históricos -, Luckács, Múvész, o el neorrenacentista de la librería Alexandra. Estos tres últimos están en la majestuosa avenida Andrassy, patrimonio mundial junto a Buda. Andrassy es la avenida más larga, señorial y elegante de Budapest desde los tiempos del Imperio Austro-húngaro. Allí, y en sus aledaños, se encuentran las mejores tiendas, cafés, restaurantes, palacios y mansiones más representativos del esplendor decimonónico de Budapest. También lo mejor de la oferta de conciertos, teatros, ópera y musicales que ofrece la agenda cultural de la capital húngara. En el tramo que va del río a la plaza Oktogon, cruzada por la animada avenida Teréz y su continuación Erzsébet, cabe destacar sobre todo la reputada Ópera Nacional, un edificio neorrenacentista italiano que recuerda a la de Viena o Dresde. Tuvo entre sus directores a Gustav Mahler. Enfrente se halla el monumental palacio Drechsler. Cerca, en la calle Nagymezó, están los teatros Thalía, Miktoszkopy y de la Opereta. Y en la paralela de Liszt Ferenc, llena de restaurantes y de agradables terrazas, podremos disfrutar de la Academia de Música Franz Liszt, con sus bellos interiores estilo secesión, su imponente vestíbulo de cerámica Zsolnay y sus dos salas de conciertos. Fue fundada por Liszt, creador de las Rapsodias húngaras. En el 69 de Andrassy tenemos la Casa Museo de Franz Liszt, y, al lado, la Academia de Bellas Artes y el teatro de Marionetas en sendos edificios neorrenacentistas de estilo italiano. Siguiendo por Andrassy llegamos a la circular y elegante plaza Kodály, donde se halla el museo homónimo y el palacio Palavicini. Podemos seguir andando para ir descubriendo las maravillas de la avenida; pero si nos cansamos, tampoco está de más tomar la línea de metro que la recorre, cuyas pequeñas estaciones nos llevarán a otros tiempos. Construida en 1896, Budapest tiene el honor de tener la primera línea de metro de Europa continental y la segunda del mundo, luego de Londres. Andrassy termina en la plaza de los Héroes, a uno de cuyos lados se halla el imprescindible Museo de Bellas Artes. Muy cerca, el parque Városliget, con su curioso zoológico modernista, el castillo de Vajdahunyad sobre el lago y los baños termales de Széchenyi. Hablando de Széchenyi, uno de los originales atractivos de Budapest son sus baños, que la convierten en la principal ciudad balnearia europea, de cuyas fuentes brotan a diario 80 millones de litros de aguas termales. Los romanos fueron los primeros en explotar sus baños y se convirtieron en un hábito, tanto así que durante la época imperial austro-húngara se construyeron monumentales palacios para albergarlos. Aunque son un reclamo turístico, los utilizan también los húngaros para remediar afecciones reumáticas y musculares. Los hay a cual más atractivo y pintoresco, con saunas y piscinas de distintas temperaturas. Los baños Széchenyi son uno de los más grandes. Con su arquitectura neobarroca, uno tiene la sensación de estarse bañando en un palacio. Tiene 15 piscinas, 3 grandes al aire libre en las que llama la atención ver a la gente jugando al ajedrez dentro del agua, incluso en invierno, cuando todo está nevado. No tienen nada que envidiarle otros baños, como el Rudas, de 1566, con su cúpula con vidrieras de distintos colores que iluminan con haces multicolores la piscina octogonal central. Tampoco los baños del hotel Géllert, frente al monte homónimo, estos de los últimos tiempos del periodo austro-húngaro. Son quizá los más famosos, con su piscina central rodeada de columnas de estilo secesión bajo una magnífica cúpula de vidrio y metal, y una piscina exterior con olas que hace las delicias de los más pequeños. Los baños termales son el mejor lugar donde relajarnos luego de una larga caminata y dejar que corra el tiempo, aun sabiendo que ello nos va a impedir acercarnos a otros sitios que teníamos previsto. Pero Budapest tiene mucho que ver, lo cual es una buena excusa para volver a visitarla una y otra vez :)
Будапешт (Budapest timelapse) from Sergey Tatarinov on Vimeo.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

TAILANDIA: El reino de la incertidumbre

Por lo visto, el rey de Tailandia ha decidido vivir en el exilio sin tener otro motivo para hacerlo que su deseo personal. En efecto, Vajiralongkorn Rama X lleva meses siendo objeto de noticias desconcertantes, indignantes y en algunos casos hasta grotescas, por su decisión de permanecer confinado y con un harén, sin respectar estrictamente las normas derivadas de la pandemia del Coronavirus, en el Grand Hotel Sonnenbichl, situado en la estación de esquí Garmisch-Partenkirchen (Alemania) alejado de su país e indiferente a lo que ocurre allí - pero cuya estancia le cuesta una fortuna a los tailandeses que deben pagar sus caprichos con cada vez mas elevados impuestos - aunque eso si, realiza visitas relámpago a Tailandia para comprobar in situ “que todo este bajo control”. Y es precisamente esas prolongadas ausencias lo que motiva la pregunta de las decenas de miles se personas que se manifiestan en las calles de Bangkok: ¿para qué necesita Tailandia un rey si vive en Alemania? Lo que comenzó a principios de verano como una protesta estudiantil confinada a los campus se ha reconvertido en un movimiento contestatario mucho más amplio, que incluye a amplios sectores de la ciudadanía. Es así como en el último mes se han sucedido manifestaciones casi diarias lideradas por estudiantes para reclamar una reforma de los principales órganos del poder, incluido la monarquía, rompiendo un profundo tabú de la sociedad tailandesa. El colofón se vivió el pasado fin de semana, cuando 200.000 tailandeses tomaron la capital para protestar de forma pacífica, donde los convocantes entregaron una carta a las autoridades con tres demandas que van contra los cimientos del poder: disolver el gobierno, finalizar la intimidación a los activistas y reescribir la Constitución, que fue creada bajo la presión de la junta militar y sirve para cimentar el poder del ejército, también a través de la ley electoral. La carta estaba dirigida a la casa real, aunque es poco probable que llegue a manos del rey. Se trato de la mayor manifestación desde el golpe de Estado del 2014 que llevó al poder al actual jefe de gobierno, Prayut Chan-O-Cha. En cuanto al rey, una sus apresuradas visitas tuvo lugar el pasado 24 de septiembre, cuando retorno al país únicamente para celebrar el día del príncipe Mahidol. Al aterrizar se encontró un Bangkok tomado por unas crecientes protestas cada vez más centradas en su figura. Vajiralongkorn Rama X acudió acompañado de la reina Suthida. Se desconoce si la comitiva incluía también a la concubina real Sineenat, quien recuperó este título a principios de este mes tras pasar un año en la cárcel, repudiada por el monarca. La pareja depositó una corona de flores a los pies de la estatua de Mahidol Adulyadej, considerado el padre de la medicina moderna en el país. Aunque Mahidol nunca llegó a ostentar la jefatura del Estado, la dinastía real lleva su nombre. Sus descendientes han ocupado el trono en una concatenación de Ramas que desemboca en su nieto, Rama X, nombre oficial del actual rey. El primero en alcanzar tal honor fue su primogénito, Ananda Mahidol, quien tenía 9 años y vivía en Suiza cuando en 1935 fue coronado como Rama VIII tras la abdicación de Prajadhipok, Rama VII. En 1945 regresó al país, pero luego de seis meses fue asesinado en su lecho. El joven fue sucedido por su hermano menor, Bhumibol Rama IX, quien falleció en el 2016 tras liderar Tailandia durante casi 64 años. Durante décadas, la monarquía tailandesa fue una institución intocable, en la que Bhumibol, padre del actual rey, supo sobrevivir en medio de los débiles gobiernos democráticos, golpes de Estado y dictaduras militares que se sucedieron en el país, “gobernando en su nombre”. Pero si el anterior monarca gozaba del cariño del pueblo y se mantenía ajeno a cualquier crítica, el actual no suscita ni de lejos el respeto y la veneración de su antecesor. Desde que se hizo con el trono, Vajiralongkorn Rama X se ha dedicado a consolidar su poder haciéndose con el mando de unidades claves del ejército o asumiendo el control personal de las propiedades de la Corona saqueando a su antojo las Arcas Públicas, lo que ha indignado a la población quienes han salido a las calles para protestar, desafiando las medidas draconianas impuestas por el régimen para intentar acallarlos. Sucede que en plena pandemia, el rey no ha querido renunciar a sus habituales escapadas a Europa. Cuando todo el turismo está restringido, él ha logrado alojarse en un hotel de Alemania - que ha sido cerrado al público - donde el monarca y una veintena de mujeres de dudosa reputación permanecen allí y disfrutan de un modo de vida desenfadado y vergonzoso. Esta actitud ha resultado tan indignante que los tailandeses, a pesar del riesgo que corren, no han dudado en criticarle a través de redes sociales. En apenas 24 horas, un hashtag que se podría traducir como #paraquénecesitamosunrey se convirtió en trending topic y fue usado por más de un millón de personas. Asimismo, otra etiqueta #RepublicofThailand - República de Tailandia - se ha convertido en uno de los temas más comentados en las redes sociales, aunque los manifestantes se han apresurado a asegurar que su propósito no es acabar con la monarquía, sino modernizarla. Para regatear los límites a la libertad de expresión, en las últimas movilizaciones algunos participantes han optado por portar ajustados tops femeninos como los que gusta vestir el monarca para ocultar su prominente barriga, haciéndolo blanco de sus burlas. Pero no han sido los únicos actos de rebelión. Los tailandeses también expresan su descontento de otras maneras. Por ejemplo, Andrew MacGregor Marshall, periodista y autor de 'Un reino en crisis: la lucha de Tailandia por la democracia en el siglo XXI', ha compartido algunas imágenes que muestran cómo los tailandeses han tachado en los billetes los ojos en el rostro de su rey. Todas estas muestras críticas resultan tan inauditas en Tailandia que el Gobierno ha tenido que salir al paso y advertir de las duras consecuencias que puede traer a cualquiera el hecho de que se critique al rey o a su familia. Como sabéis, en ese país existen unas estrictas leyes que pueden recaer sobre todo aquel que ose criticar a su rey. Las penas pueden llegar a 15 años de cárcel. Pese a ello, las protestas se mantienen. Es así como el próximo 14 de octubre se ha convocado a una huelga general y se ha pedido el boicot del Banco de Siam, del que el monarca posee el 23% de las acciones. También han recomendado que sigan con la simbología adoptada por el movimiento, como el gesto de los tres dedos y los lazos blancos. Una situación así es insólita en Tailandia y pone al gobierno en una situación complicada. Reprimir las manifestaciones podría ser el germen de protestas mayores y, según algunos analistas, seguir permitiéndolos también sería interpretado como un gesto de debilidad. Cabe destacar que las protestas vienen de muy atrás y la crisis del Coronavirus las frenó considerablemente, pero han vuelto a repuntar. En el país ha crecido la frustración por la difícil situación que está viviendo en la actualidad, mientras el rey pasa su costoso confinamiento en Europa, acompañado por su harén. El pasado mes de junio trascendió que el activista Wanchalearm Satsaksi fue secuestrado por las fuerzas de seguridad en Camboya y es el noveno que desaparece en los últimos años. Otra variable que hay que tener en cuenta es la delicada situación económica, ya que se espera una contracción del 8,1% este año, según el Banco de Tailandia. Se teme que en un escenario de cambios e incertidumbre se recrudezca la división social, con un Vajiralongkorn Rama X que se muestra incapaz de representar el papel arbitral y aglutinante que tuvo su padre. Por lo pronto, difícil lo tendrá para mantener su influjo sobre la casta militar que ya se muestra inquieta ante la posibilidad de perder sus grandes privilegios. La inestabilidad sería letal para una de las economías más golpeadas del sudeste asiático. Por no hablar de la importante posición geoestratégica de Tailandia en una de las regiones más calientes del globo. Por ello, toda la atención está puesta en lo que allí suceda en los próximos días que pueden ser determinantes para su futuro :)

APPLE WATCH SERIES 6: La vida es así

Tal y como apuntaban los rumores, Apple acaba de presentar su nueva generación de relojes inteligentes: el Apple Watch Series 6. Se trata de su modelo de gama alta y, si bien mantiene las líneas de diseño de sus antecesores, Apple lo ha actualizado a nivel interno para añadir algunas funciones y sensores relacionados con la salud. La compañía ha introducido un sensor SpO2 que, como en otros dispositivos relacionados con el mundo de la salud, es capaz de medir el nivel de oxígeno sangre. En efecto, el reloj es capaz de hacer un test de oxígeno en sangre en tan solo 15 segundos. La principal novedad del Apple Watch Series 6 es el sensor SpO2, también conocido como pulsioxímetro. Este sensor se vale de cuatro conjuntos de LEDs verdes, rojos e infrarrojos, así como de cuatro fotodiodos de la parte trasera del reloj. Básicamente, el reloj mide la luz reflejada en la sangre y usa un algoritmo que mide el nivel de oxígeno en la misma. La medición se puede hacer de forma manual o de forma periódica en segundo plano mientras el usuario lleve el reloj puesto. Dentro del reloj encontramos un procesador Apple Silicon S6 SiP basado en el A13 del iPhone 11 Pro que es 20% más rápido y ofrece una autonomía de hasta 18 horas. Cuenta, a su vez, con el chip U1 y antenas de banda ultraancha que permitirá hacer cosas nuevas, como abrir el coche con llaves digitales . Apple ha mejorado también la velocidad de carga, que ahora se completa en hora y media. Por otro lado, el Apple Watch Series 6 monta una pantalla Retina Always On que es 2,5 veces más brillante que la del Apple Watch Series 5 en exterior, aunque Apple ha matizado que solo cuando el usuario no levanta mucho la muñeca. Como novedad adicional, los usuarios podrán acceder al centro de notificaciones y de control, tocar complicaciones de la pantalla y cambiar de esfera sin necesidad de encender la pantalla por completo. Hablando de novedades, Apple no se ha olvidado del deporte y ha añadido al Apple Watch Series un altímetro siempre activo. Este será capaz de medir el desnivel apoyándose en el GPS y las redes WiFi cercanas. La firma ha dicho que la sensibilidad del reloj es lo suficientemente alta para detectar cambios de hasta 30 centímetros por encima y por debajo del nivel del suelo. En cuanto al sistema operativo, Apple presentó WatchOS 7 hace ya bastante tiempo y, como era de esperar, su nuevo reloj será el encargado de estrenarlo. Además de la medición VO2 máximo, el seguimiento de sueño y los nuevos tipos de entrenamiento, Apple ha introducido Configuración Familiar. Se trata de una función que permite a los usuarios acceder a las funciones del reloj sin necesidad de un iPhone, algo pensado para que los niños puedan usar un Apple Watch sin tener un iPhone como móvil personal. Asimismo, Apple ha confirmado que el reloj llegará en varios colores, como el clásico negro, pero también en azul, rojo (PRODUCT RED) y dorado. Es, en palabras de Apple, "el Apple Watch más colorido" que han lanzado hasta el momento. El dispositivo sigue estando construido en aluminio, solo que ahora es 100% reciclado, tal y como ha asegurado la empresa. Sigue teniendo un botón lateral y una corona con feedback háptico para interactuar con los menús y las apps. Novedades también en las correas, que ahora se podrán conseguir en versión "Solo Loop", es decir, sin cierre. Es como una especie de brazalete de silicona y fibra trenzada no ajustable que estará disponible en diferentes tamaños y colores. También hay correas de cuero, una de ellas más fina que de costumbre. La compañía sabe que las correas son importantes para los usuarios de Apple Watch y no ha querido dejar pasar la ocasión para renovarlas. Hablando de personalizar el reloj, Apple ha anunciado nuevas watchfaces "contextuales", que muestran el comienzo de la hora dorada o una especializada en natación. A estas hay que sumarles las incluidas en WatchOS 7 (Stripes, Chronograph Pro, GMT y Artist) y la carátula XL para personas mayores. En cuanto a su coste y disponibilidad, el Apple Watch Series 6 (GPS) ya está a la venta desde 429 euros y el Apple Watch Series 6 (GPS + Cellular) puede conseguirse por 529€. Cabe destacar que junto al Apple Watch Series 6, Apple ha presentado el Apple Watch SE, que sacrifica las funciones premium para conseguir un precio más ajustado :)

HOUSE OF THE DRAGONS: La precuela de ‘Juego de Tronos’ para el 2022

¿Descontento con el final de Juego de Tronos? ¿Fuiste uno de los airados fans que firmó para rehacer la última temporada? ¿Deseas encerrar a George R.R Martin en una cabaña desierta hasta que termine de escribir vientos de Invierno? Tenemos buenas noticias para consolar tu frustración: el jefe de programación de HBO Casey Bloys, confirmó que la precuela de la historia de fantasía épica más famosa de la historia de la televisión llegará en el 2022, poniendo fin a los rumores que el parón de la pandemía había condenado el proyecto a un hiatus indefinido. La serie, titulada de manera tentativa House of the Dragon, contará los sucesos previos a la serie dirigida por David Benioff y D.B. Weiss, que entre 2011 y 2019 narró los pormenores  - o lo intentó lo mejor que pudo, lo sabemos - de la saga de libros río A Song of Ice and Fire, de George R.R. Martin, que relata las facciones en disputa por el poder en el continente ficticio de Westeros, además de combatir los peligros sobrenaturales que amenazan su forma de vida. Con 58 Emmys a cuestas, la serie terminó hace un año y provocó un considerable malestar entre el público, desconcertado por los fallos argumentales, narrativa y puntos blancos en la historia. El descontento fue lo suficiente como para un grupo de enfurecidos seguidores exigieran de manera pública al canal refilmar la temporada, lo que se convirtió en todo un extraño fenómeno mediático. Y aunque HBO no dejó de apoyar a la producción y a su equipo detrás de cámara, es evidente que la presión y, además, la intención de capitalizar semejante nivel de adoración, provocó el inmediato anuncio de unas serie de precuelas, cuyos proyectos fueron perdiendo apoyo y desapareciendo a medida que las ambiciosas previsiones de igualar o superar el éxito de la serie original se quedaban en el tintero. Finalmente, solo House of Dragón logró a atravesar la complicada fase de análisis de costos y riesgos, para llegar a convertirse en un proyecto real del canal. En declaraciones a Deadline, Bloys dijo que la serie precuela House of the Dragon se lanzará en 2022. Las declaraciones llegan luego que el canal obtuviera 7 premios Emmy por Succession, Bad Education, Watchmen y Last Week Tonight. En medio de las celebraciones y quizás para recordar que este es el primer año de la gala sin celebrar a Juego de Tronos, Bloys declaró que el casting para House of the Dragons está en marcha. House of the Dragon tendrá 10 episodios, con un piloto dirigido por el veterano de Juego de Tronos Miguel Sapochnik, quien también servirá como showrunner junto a Ryan Condal (Colony). La serie está inspirada en la novela Fire & Blood de Martin del 2018, que cuenta la historia de la Casa Targaryen. El libro abarca casi mil años y aproximadamente cien monarcas, por lo que no está claro en qué parte se centrará la serie. En el show original, los personajes viven a raíz de una guerra civil que derrocó a la dinastía Targaryen en Westeros, establecida siglos antes que Casa del Dragón que usara a sus bestias como armas de guerra y dominara el continente. A pesar de las buenas noticias, no hay mayores detalles sobre qué esperar del futuro proyecto, que continúa sin nombres conocidos en su lista de talentos, productores o incluso locaciones. Aun así, todo parece indicar que la producción se ha convertido en una de las prioridades del canal y es probable, que el año entrante tengamos muchos más detalles sobre lo que ocurrirá en el set de filmación :)
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