Pese a que su ridícula apariencia le hace parecer una caricatura, Kim Jong-un es en realidad un demente paranoico que sabe lo que hace, a tal punto que amenaza continuamente al mundo con una conflagración de proporciones apocalípticas. Para ello, está decidido a completar el programa nuclear de su país, convencido de que la supervivencia de la última dictadura estalinista del planeta pasa por ingresar en el club de potencias atómicas, lo que le permitiría repeler toda injerencia extranjera. Esa alocada estrategia desquicia a una comunidad internacional que hasta ahora se ha mostrado incapaz de detener los planes de los Kim. La tensión que se vive en estos días es máxima, porque los expertos aseguran que Corea del Norte podría concluir el programa nuclear en menos de un año, tras haberse registrado un espectacular avance en las últimas fechas, como se demostró con la prueba de un potente misil balístico que podría alcanzar cualquier punto de EEUU. Y de ahí que haya llegado el momento de detener a Pyongyang antes de que sea demasiado tarde. El paso del tiempo sólo juega a favor de Kim Jong-un y en contra de los demás, en especial de sus vecinas Corea del Sur y Japón, los países que se verían más afectados ante un hipotético estallido bélico en la zona más crítica del planeta. Ha quedado demostrado hasta el infinito que las sanciones no son suficientes para conjurar este peligro que se yergue sobre nuestras cabezas, por lo que no queda otra opción que la guerra para acabar con el tirano y poner fin a la pesadilla comunista que se vive en aquel remoto y aislado país desde 1948, reunificando así la península coreana. En efecto, el reciente lanzamiento del misil Hwuasong-15, que cubrió una distancia de 960 kilómetros durante 50 minutos y alcanzó una altura de 4.500 kilómetros, superando en más de 10 veces la altura a la que orbita la Estación Espacial Internacional, es una provocación directa para alguien tan imprevisible como Donald Trump, a quien terminarán por obligarlo a desatar un conflicto militar. "Este misil tendría un alcance más que suficiente para llegar a Washington D.C. y, de hecho, a cualquier parte de la zona continental de EE.UU., escribió David Wright, codirector de la Unión de Científicos Comprometidos, en su blog All Things Nuclear. De momento ello ha originado el inicio de unas masivas maniobras conjuntas por parte de los EE.UU. y Corea del Sur, preparándose para un operativo militar contra Pyongyang, según sostiene el analista militar y editor jefe de la revista rusa Defensa Nacional, Ígor Korotchenko. Bajo la denominación 'Vigilant Ace', Washington y Seúl han emprendido este lunes las mayores maniobras aéreas conjuntas de su historia, en las que participan unos 230 aviones militares de ambos países. “Estos ejercicios deberían ser vistos como un ensayo para una posible operación de ataque contra objetivos clave de la infraestructura nuclear y posiciones de misiles balísticos norcoreanos. Por otro lado, es un gesto de intimidación dirigido contra el régimen de Kim Jong-un”, dijo Korotchenko en una entrevista a la agencia RIA Novosti. Además, de acuerdo con el diario The Washington Post, el operativo incluirá ataques simulados sobre objetivos falsos de misiles y armas nucleares del régimen de Pyongyang. La Séptima Fuerza Aérea de Estados Unidos envió aeronaves estratégicas, entre ellas seis jets invisibles F-22 y 18 F-35, para los ejercicios que tienen lugar cada año en la península coreana. Unos 12.000 soldados estadounidenses participan en las operaciones. Según algunos medios locales de prensa, bombarderos B-1B se sumarán a las maniobras, aunque diversos funcionarios no confirmaron esas versiones. El analista destaca que la presión de Washington y Seúl no tendrá el efecto esperado sobre Pyongyang, que no renunciará a sus políticas agresivas ya que de ello depende su existencia. "Creo que cualquier presión sobre Corea del Norte es inútil. Pyongyang bajo ningún pretexto accederá a desmantelar su programa nuclear y de misiles", aseveró Korotchenko, para quien Kim Jong-un en un acto de locura, podría responder al 'Vigilant Ace' con nuevos lanzamientos de misiles balísticos. Según el editor jefe de Defensa Nacional, la crisis en la península coreana podría resolverse a través del plan de congelamiento mutuo propuesto por Rusia y China, que contempla que EE.UU. y Corea del Sur suspendan sus ejercicios militares y Corea del Norte sus pruebas nucleares. "Esto podría ayudar al inicio de un diálogo político, pero en la actualidad es imposible que ello suceda ya que la situación es sumamente peligrosa debido a la posición intransigente y suicida de Pyongyang, ya que a pesar de todos sus esfuerzos, jamás será reconocida como una potencia nuclear por la comunidad internacional, que de manera unánime ha rechazado esa posibilidad", concluyó el experto. A su turno, el general H. R. McMaster, asesor de Seguridad Nacional del presidente estadounidense Donald Trump, advirtió que cada día aumenta la posibilidad de una guerra total entre EE.UU. y Corea del Norte. “Creo que la posibilidad de una respuesta militar masiva aumenta cada día, lo que significa que estamos en una carrera, una carrera a contratiempo para resolver este problema”, dijo McMaster durante un discurso en el Foro de Defensa Nacional Reagan en California (oeste de Estados Unidos), informo la cadena Fox News. Del mismo modo, el alto cargo militar recordó que con cada prueba nuclear y de misiles, Pyongyang consigue más experiencia y, sin importar si tiene éxito o no, se convierte en una amenaza más grande para Washington que debe ser detenida al más breve plazo. El alto funcionario señaló que el último lanzamiento de Pyongyang representa la mayor amenaza para el país, al quedar demostrada la capacidad de los misiles norcoreanos de alcanzar todo el territorio de EE.UU. "La mayor amenaza inmediata para Estados Unidos y para el mundo es la que representa el régimen represivo de Corea del Norte y sus continuos esfuerzos para desarrollar una capacidad nuclear de largo alcance", recalcó el consejero. Asimismo, pidió a China, país que tiene extensos lazos comerciales con Corea del Norte, ejercer presiones económicas y comerciales sobre ella para obligarle a abandonar o limitar sus programas nuclear y balístico. En específico, le pidió a las autoridades chinas que dejen de exportar petróleo a Corea del Norte para ejercer presión y, también, para negarle el combustible que necesita para la propulsión de sus misiles balísticos intercontinentales (ICBM, por sus siglas en inglés).“No le estamos pidiendo a China que nos haga un favor a nosotros o a otros. Le estamos pidiendo que actúe tomando en cuenta sus intereses y creemos que le beneficiaría hacer más al respecto No buscamos la guerra con Corea del Norte, pero si llega, se deberá a sus constantes actos de agresión. Si llega la guerra, el régimen norcoreano quedará completamente destruido”, aseveró McMaster. En el caso de un conflicto nuclear, la destrucción sería gigantesca y hay razones para pensar que Corea del Norte recurriría a todo lo que tiene a su alcance al verse atrapada y sin salida. El Instituto Johns Hopkins estimaba que si hubiera detonaciones nucleares en Seúl y Tokio morirían más de dos millones de personas y otros siete millones resultarían heridos, pero es el costo que hay que pagar para eliminarlo de una vez por todas ya que seria el único culpable de lo que sucediera. De otro lado, la autoridad de China, sostén económico de la dictadura norcoreana, está también en cuestión. Xi Jingping envió hace poco un emisario personal. Nada se supo de su gestión pero el misil de Kim demuestra que la presión de Pekín no le hace mella. Y eso irrita a los chinos porque ‘justifica’ la presencia militar de EEUU. en la región. Se hablo de la existencia de un plan alternativo ideado por los chinos para asesinar al tirano si la situación llegaba a un límite insostenible y reemplazarlo por un títere férreamente controlado por Pekín, pero fue desbaratado y los prochinos (que incluían entre otros conjurados, a su propia hermana, su cuñado, así como varios generales del ejercito) eliminados por medio de violentas purgas al estilo estalinista. Como consecuencia de ello, la influencia china en el régimen ha disminuido sustancialmente, volviéndose más peligroso que nunca. Es por ese motivo que cualquier hipótesis orientada a la guerra como medio para resolver el problema norcoreano es la mejor alternativa que permitirle que este genocida - que mata de hambre a su pueblo al extremo que deben comer hierbas para sobrevivir, mientras que el y la élite ‘comunista’ (?) se dan la gran vida - se salga otra vez con la suya. No cabe duda que el tiempo se le acaba para Kim Jong-un, quien no ha sabido aprovechar las oportunidades que se le han presentado para rebajar las tensiones, aceptando desnuclearizar su país, alejando así el fantasma de la guerra. Por el contrario, hace todo lo posible para agudizarlos, no solo con Japón y Corea del Sur, sino también con China y Rusia, a quienes mas les preocupa no la supervivencia de ese régimen criminal, sino el incremento de tropas estadounidenses en sus fronteras orientales so pretexto de ‘proteger’ a sus aliados del peligro norcoreano. Especialmente los chinos son sensibles en ese tema ya que lo consideran como ‘su área natural de influencia’ y están dispuestos a ir a la guerra contra los EE.UU. tal como lo hicieron en 1950 para defender sus intereses en Corea. Solo que en esta ocasión, ambas partes harían uso de su armamento nuclear. El Apocalipsis habrá comenzado ...
Casio, la compañía conocida por sus relojes digitales pero sobre todo, por sus relojes digitales resistentes G-SHOCK, se adentra ahora en el segmento de las cámaras de acción bajo la marca G’z EYE, y con ella presenta su primer modelo, la GZE-1, la cual no destaca precisamente por su sensor, resolución o capacidad de grabación de vídeo, sino porque se trata de una interesante cámara diseñada especialmente para la grabación de deportes extremos en condiciones extremas, resistente a golpes y caídas desde hasta 4 metros. De hecho la experiencia acumulada en la fabricación de relojes G-SHOCK, e incluso en la fabricación de cámaras digitales para exteriores, ha sido plasmada en el desarrollo de esta robusta cámara de acción. Además cuenta con certificación IP6X, lo que la hace resistente al agua hasta 50 metros de profundidad. Pero no solo eso, la Casio GZE-1 también ha sido diseñada para trabajar en condiciones extremas, funcionando hasta una temperatura de 10 grados bajo cero. Su diseño sigue una línea muy similar a la de los relojes de la gama G-Shock. La cámara está equipada con lente gran angular capaz de captar hasta 170 grados en vídeo. Además equipa un sensor CMOS de 21,14 megapíxeles y apertura f/2.8. Pero no todo es resistencia. También se busca comodidad a la hora de utilizarla. Por eso la Casio GZE-1 es una cámara que cabe en la mano, con botones grandes y bien espaciados. Los protectores colocados para proteger la lenta y los botones, también sirven para guiar a los dedos hasta los botones. En su interior encontramos una lente gran angular capaz de capturar un campo de visión de más de 190 grados en imagen fija y 170 grados en vídeo. El sensor incluido ofrece 21,14 megapíxeles, 6 megapíxeles efectivos. Además cuenta con una apertura f/2.8. En cuanto a la calidad del vídeo, la Casio GZE-1 es capaz de grabar en Full HD a 30 fps. Pero también permite grabar a cámara lenta, concretamente a resolución 480p y 120 fps. La cámara además se podrá controlar a través de una aplicación específica para smartphones, pero también a través del reloj Pro Trek, con sistema Android de Casio. No solo ello, ya que tanto la app como el reloj podremos usarlos como visor remoto. En cuanto a su coste y disponibilidad, de momento se sabe que la cámara esta a la venta en el Japón al precio de 46.000 yenes, equivalente a unos 350 euros. Sólo queda por conocer si llegará a los mercados internacionales :)
Como cada año y con la presencia del alcalde Bill de Blasio, el pasado 29 de Noviembre se encendió las luces del árbol de Navidad en el Rockefeller Center de Nueva York, animando la temporada de turistas en la ciudad, en uno de los distritos más frecuentados para las compras de temporada. Desde mucho antes del mes de Diciembre se prepara este gran evento: la elección del árbol y el transporte del mismo hasta la plaza central lleva su tiempo. Una vez en NY, el árbol se instala en la plaza, justo sobre la estatua de Prometeo, quedando así una de las imágenes más típicas de la Navidad neoyorquina con la pista de patinaje, el gran árbol y el rascacielos del Rockefeller Center coronado con el Top Of The Rock. A parte del famoso árbol, el complejo del Rockefeller Center decora también los Channel Gardens con unos ángeles que custodian el paseo hasta la plaza dándole al lugar un ambiente navideño lleno de magia. El Árbol no se escoge al azar, sino que debe cumplir unas características básicas: debe ser un Picea Abies de más de medio siglo de edad y con una altura mínima de 20 metros. La llegada del árbol a la ciudad ocurre siempre a principios de Noviembre y, una vez instalado en su lugar, es decorada con más de 40.000 luces leds y coronada como viene siendo habitual desde el 2004, por una luminosa estrella diseñada por la firma Swarovski, con 25.000 cristales y un diámetro de tres metros, que brilla en todo su esplendor. La tradición de poner un Árbol de Navidad en la plaza central del Rockefeller Center se inicio hace más de 80 años. Si bien en sus inicios no era tan grande, con el pasar del tiempo se ha tratado de escoger una de buen tamaño. La ceremonia del encendido del Árbol, fue televisada por la NBC y estuvo a cargo de los presentadores más conocidos de la cadena, Savannah Guthrie, Hoda Kotb y Al Roker e incluyó actuaciones en vivo de Brett Eldredge, Leslie Odom Jr., Pentatonix, Train, Harry Connick Jr. y Radio City Rockettes. Luego llega el momento más esperado: el alcalde de la ciudad pulsa el gran botón que enciende las luces del Árbol de Navidad del Rockefeller Center, las cuales estarán encendidas hasta 6 de enero. Al terminar las fiestas, ya desde hace casi una década, el árbol es donado a la fundación Habitat for Humanity, una organización sin ánimo de lucro que asiste a personas con pocos recursos y con la madera que se obtiene del árbol ayuda a reparar y construir sus casas. Convertido en un icono de la Navidad neoyorquina, el Árbol del Rockefeller Center espera tu visita si viajas por estas fechas a la Gran Manzana :)
“Hola, soy John Cantlie y [de la manera más natural, con pantalones oscuros y cazadora marrón, como si fuera un periodista británico en total libertad] voy a caminar sobre las ruinas de Halab (también conocida como Aleppo) a dar constancia del avance notable y asombroso de ISIS”, y a extender el micrófono a un enloquecido mercenario francés que instigaba a sus cómplices a defender su religión “con el cuchillo”, y a dar constancia de la destrucción causada por los bombardeos sirios “en una zona completamente civil y a contar al fin y al cabo cómo es la vida en el ‘califato’, frente a la ‘distorsión’ de los medios occidentales para los que yo mismo he trabajado”...
Fue la última entrega de la serie Inside, protagonizada por John Cantlie, el periodista británico que lleva cinco años en manos de ISIS. Nacido en Surrey, en el sur confortable de Inglaterra, estudió Medios en el London College of Printings. Cantlie ha sido durante todo este tiempo testigo mudo de las liberaciones y también de las ejecuciones (empezando por la de su amigo James Foley, con quien fue apresado en noviembre del 2012). Nadie se aventura a meterse en la piel o en la mente de John Cantlie, al cabo de más de todos estos años de cautiverio. Nadie puede explicar a ciencia cierta el alcance de su transformación como presentador de televisión al servicio de Al Hayat Media, el brazo propagandístico de ISIS. Primero, en las nueve entregas de la serie conocida como Lend me You Ears (Prestadme vuestros oídos), en las que aparecía con la cabeza rasurada y un uniforme naranja a lo Guantánamo. Y luego, en la miniserie Inside de tres episodios en la que le vimos como aguerrido corresponsal de guerra, primero en Kobane, después en Mosul (“el auténtico corazón del califato”) y finalmente en Aleppo. El propio Cantlie, que sobre la marcha recuperó los kilos, la melena y la sonrisa ante la cámara, se despidió de su audiencia cautiva el 9 de febrero, recalcando que era “el último programa de la serie” y sin desvelar si habrá otros. Los analistas británicos han desmenuzado la “gramática visual” y la “profesionalidad” que hay detrás de las cámaras, pero nadie pone la mano en el fuego por el auténtico protagonista, que al fin y al cabo es un curtido periodista con la necesaria telegenia y una simpatía inasequible al desaliento, pese a lo vivido en estos cinco últimos años. Pongamos que Cantlie fue capturado (por segunda vez) el 22 de noviembre del 2012 junto al periodista norteamericano James Foley, con quien intentó incluso escapar, fiel a ese impulso que él mismo considera como “esencialmente británico”. En julio de ese año había sido apresado por primera vez junto al holandés Jeroen Oerlemans, en un episodio que para muchos fue la premonición del calvario que les esperaba a todos los periodistas capturados por aquellas bestias sionistas. Cantlie y Oerlemans cruzaron la frontera entre Turquía y Siria en el verano del 2012. Se aproximaron ingenuamente a lo que pensaban que era un campamento del autodenominado Ejército Libre de Siria (ELS), uno de los grupos terroristas financiados por los EE.UU. a los que la propaganda occidental insistía en presentarlos como ‘moderados’. Se dieron cuenta, demasiado tarde, de que habían entrado en la boca del lobo: se trataba de un reducto del incipiente ISIS, con militantes llegados de las partes más diversas del mundo, de Chechenia al Reino Unido, previamente entrenados en campos de Turquía y Jordania por agentes de la CIA y el Mossad israelí para desatar el caos y la violencia extrema tanto en Siria como en Irak, para ‘justificar’ el intervencionismo estadounidense en esa estratégica zona. Poco más de una semana duró el primer calvario de Cantlie en manos de los terroristas. Aprovechando el entonces amateurismo de sus captores, el periodista británico y el holandés intentaron huir a pie, pero fueron disparados y capturados. A Oerlemans le alcanzaron en una pierna, a Cantlie le dispararon en el brazo y perdió movilidad en una mano. Fueron torturados durante días y sometidos a ejecuciones simuladas. Los dos pensaron que sus días estaban contados, hasta que una patrulla del ejército sirio logró liberarlos ante su sorpresa. “Es divertido mirar hacia atrás desde una silla confortable en un estudio y en un ambiente familiar”, confesaba días después de su primera liberación a la BBC 4. “Pero cuando te hacen cautivo, cuando te ponen una venda en los ojos y un tipo te apunta con la pistola en la cabeza, es algo muy real (...) Aquellos bastardos amenazaban con matarnos constantemente, estaban siempre cargando sus armas, afilando los cuchillos y jugando en general con nuestras mentes... Todo hacía pensar que íbamos a encontrarnos con nuestro Dios, que habíamos plantado las semillas de nuestra propia destrucción. La imaginación se puede volver salvaje. No te vienen buenos pensamientos... Yo los tuve todos”. Basta con escuchar la entrevista en la BBC4 para tener una impresión del auténtico Cantlie, con esa mezcla de sinceridad, alivio y amor a la vida que transmiten sus palabras, como si fuera consciente de que el destino le había dado una segunda oportunidad. Su padre, Paul, se acercaba a los 80 y tenía problemas de salud. Su hermana, Jessica, y todos sus familiares y amigos habían sentido desde lejos la angustia “de los días más intensos de mi vida” (en palabras propias). Cantlie había perdido en Siria todo aliciente y el equipo (10.000 euros en cámaras y objetivos) para seguir cubriendo la guerra. Todo hacía creer que no volvería pronto, o que se tomaría al menos un tiempo. Quienes le conocen sabían que era ingenuo pensar que se dedicara al periodismo sedentario (al fin y al cabo, el sentido de la aventura lo heredó de su bisabuelo, Sir James Cantlie, toda una figura durante la revolución china). Desde que se especializó en “los lugares más peligrosos del mundo”, desde que estuvo en Afganistán, Libia o Somalia, la cobertura de los conflictos de guerra se había convertido en una especie de misión personal, y más en el caso de Siria, golpeado de cerca por aquellos mercenarios a sueldo de los EE.UU. De modo que volvió al lugar de los hechos, dispuesto incluso a rodar un documental sobre su propia peripecia durante el primer cautiverio, con la ayuda del periodista norteamericano James Foley. Antes tuvo tiempo de documentar como fotógrafo el bombardeo por el ejercito sirio de las posiciones terroristas en la ciudad de Maraat al-Numan, en un propagandístico reportaje gráfico publicado por The Sunday Telegraph. Y de pronto, el silencio. El 22 de noviembre, Cantlie y Foley fueron secuestrados a la salida de un café en el noroeste de Siria cuando regresaban a la frontera con Turquía. Ni el conductor del taxi en el que viajaban ni el traductor fueron apresados. Fueron trasladados sucesivamente de destino en destino, hasta acabar confinados con el resto de los periodistas y rehenes. Sin un gran medio cubriéndole las espaldas (siempre fue free lance), la situación de Cantlie quedaba aún más en el aire. Durante el cautiverio, junto a Foley intentaron escapar juntos en dos ocasiones. En la última, Foley logró escapar de la celda en la que estaban pero se detuvo a esperar a Cantlie, que fue descubierto por un guardia cuando se descolgaba por el muro. Recapturado, Foley firmó su sentencia de muerte. “Nos estuvieron asesinando literalmente durante semanas, hasta que comprendieron que nos habíamos rendido y que no lo íbamos a intentar más”, llegó a confesar Cantlie. Se abre a partir de ahí un agonizante paréntesis que culmina con la liberación de algunos prisioneros y, con la ejecución implacable de otros, empezando por su amigo James Foley, el 19 de agosto del 2014. En plena cuenta atrás, con las muertes de Steven Sotloff, David Haines y Alan Henning a punto de consumarse, ISIS difundió el primer vídeo de Cantlie, vestido de naranja como sus compañeros, con barba de dos días y el pelo cortado al uno. Lleva el miedo escrito hasta cierto punto en el rostro, pero en vez de usar un tono implorante, escenifica de un modo muy directo ante la cámara, casi como si fuera el presentador de un telediario... “Hola, soy John Cantlie (...) Sé lo que pueden estar pensando, que tal vez esté leyendo esto con una pistola apuntando a mi cabeza (...) He sido abandonado por mi Gobierno y mi destino está en manos de otros (...) Hay poco que yo pueda hacer, puede que viva o puede que muera (...) En los casi dos años que llevo preso, ISIS se ha convertido en una fuerza imparable, ganando terreno en Siria e Irak, hasta ocupar un territorio mayor que el de Reino Unido y el de muchos países” dijo en aquella oportunidad. En doble instantánea, con la mirada clavada en la cámara o en un ángulo acentuando sus pómulos y su nariz, Cantlie demuestra ante todo su profesionalidad ante la cámara y se refiere a “la verdad retorcida de los medios occidentales, frente a las auténticas motivaciones de ISIS que causarán sorpresa a más de uno. Sigan conectados” Fue en total nueve episodios de Lend me You Ears que en octubre del mismo año sale del estudio-celda y se reconvierte en la referida serie Inside, con un insólito reportaje Dentro de Kobane (también conocido como Ayn al Islam). Vestido de riguroso negro y con una barba perfectamente recortada, Cantlie parece definitivamente otro en el momento de intentar convencer a la audiencia de que, pese a lo que diga la propaganda occidental, “ISIS tiene totalmente controlada la situación en Kobane” a pesar de que tres meses después, sería liberada por los kurdos. En declaraciones a The Sunday Times, Jessica Cantlie aseguro que su hermano es “un hombre de principios” y que tal vez se cree "dos terceras partes de lo que dice" en esos vídeos. Deja así un margen de duda, aunque dice “entender” (y lo recalca tres veces) que su hermano se siente “ignorado, desolado y abandonado” por su propio Gobierno. Por esas mismas fechas, desde la cama agonizante del hospital donde se recuperaba de una neumonía y usando un aparato especial para hablar con la garganta, Paul Cantlie expresa su alivio por saber que John está vivo, pero también la desesperación y la frustración de no tenerlo a su lado “Nunca imaginé que iba a celebrar así mi 81 cumpleaños. Mi familia y yo estamos intentando comunicarnos con ISIS para entregar un mensaje sobre John, y esperamos que haya sido recibido, aunque no hayamos tenido respuesta”. Diez días después, Paul Cantlie moría en el hospital con una terrible sensación de abandono, según la familia. Se supone que la muerte del padre hizo mella en John, que sin embargo, siguió adelante durante varios meses con sus emisiones. Así, lo vimos subido a un minarete en Mosul, y luego al volante de un coche, conduciendo en medio del ajetreo de la ciudad de Irak y desmitificando a su paso la idea del yugo de ISIS que ofrecen los medios occidentales. Cantlie se movía ya aquí con una libertad aparentemente superior. Su barba pasó a la historia, y también el atuendo. Ahora vestía de sport, como un reportero occidental dando cuenta de lo que ve. Pese a la ausencia aparente de artificio, Steve Rose asegura en The Guardian que las series con John Cantlie son un calculado esfuerzo de propaganda, intentando dar “verosimilitud” a sus tendenciosos reportajes, porque en ello le va la vida. Rita Katz, experta en seguridad y autora de Terrorist Hunter, afirma por su parte que John Cantlie se ha convertido por méritos propios en “el héroe de todos los yihadistas”. “En sus gestos, en el convencimiento con el que se expresa y hasta en su atuendo, Cantlie ha sido vendido por ISIS a sus seguidores no como un prisionero occidental, sino como un miembro del movimiento”, asegura Katz. El psicólogo militar Neil Greenberg, especialista en estrés postraumático, declina intentar ahondar en el enigma Cantlie. “Está en una situación muy delicada y por respeto a la familia prefiero no hacer comentarios”. En declaraciones a The National, sin embargo, Greenberg advertía que el comportamiento de los rehenes “no se puede definir en blanco y negro” y que las “estrategias de supervivencia” van mucho más allá del clásico cliché del síndrome de Estocolmo (y que el odio o la ira hacia los captores puede dejar paso a “elementos de comprensión”, aunque en el fondo no se esté de acuerdo). Así las cosas, sin suficientes elementos de juicio, ante la persistente duda de si está realmente interpretando un papel o si ha llegado a ‘entender’ aunque sólo sea parcialmente a sus captores, cedemos la palabra al propio John Cantlie, en un artículo escrito en la revista de ISIS, Dabiq …¿Debería haber hecho más el Gobierno británico? “Lo único que ha hecho en mi caso es comentar incesantemente mis vídeos (...) Ha sido totalmente feliz contemplando a un hombre de 81 años pidiendo mi liberación desde la cama del hospital y muriendo después porque no quería ver a su hijo pequeño ejecutado. Ese hombre era mi padre”. Sin embargo, su mundo de fantasía se derrumbo completamente con el inicio de los quirúrgicos bombardeos rusos en Siria que arrasaron el ilusorio califato de ISIS, a la vez que en la vecina Irak, las bestias sionistas sufrieron derrota tras derrota y virtualmente ya no tienen territorio que controlar, convirtiéndose en fugitivos, tratando de huir a Occidente como “refugiados” para no responder por sus abominables crímenes ante la justicia. En cuanto al destino de Cantlie, corrieron una serie de rumores acerca de que había muerto durante la caída de Mosul a manos de los iraquíes pero su cuerpo nunca fue encontrado. “No lo matarán mientras les sea útil”, dijo a Paris Match el periodista francés Nicholas Hein, quien compartió cautiverio con él. Cantlie sabía que la propaganda era su frágil seguro de vida. Pero todo ello habría llegado a su fin con el colapso de ISIS. En efecto, convertido en una sombra de lo que fue y limitándose a cometer sangrientas acciones terroristas ‘para no perder vigencia’- como el realizado hace unos días en Egipto y que dejo unos 305 muertos - uno se pregunta ante semejante bestialidad mostrada por esa banda de criminales que escapa a toda comprensión humana: ¿Fue sincero el apoyo a ISIS exhibido por Cantlie en sus reportajes propagandísticos o todo fue una simulación con el objetivo de salvar su vida? Incluso, aunque logre escapar de ese infierno, su futuro en su Inglaterra natal sería áspero. Sus crónicas a favor de quienes han quemado y ahogado en jaulas a prisioneros indefensos no lo han convertido precisamente en una figura popular y querida. Muchos no dudan en calificarlo de traidor y colaboracionista por lo que debe juzgado y castigado por ello, pero hay que comprender su trágica situación. El destino ha sido cruel con el :(
La batalla entre Samsung y Apple está próxima a vivir un nuevo acontecimiento. En efecto, si la empresa estadounidense ha sacado al mercado hace pocas semanas su nuevo dispositivo, el iPhone X, desde Samsung se avecinan movimientos para contratacar. Si ya es un hecho que para la primera mitad del próximo año estará disponible el Samsung Galaxy S9, su siguiente dispositivo de gama alta, puede que para la segunda mitad consiga hacer realidad una de sus aspiraciones más ambiciosas: el móvil de pantalla flexible. Este smartphone sería realidad en el Samsung Galaxy X, que poco tendría que ver con el recién iPhone X y del cual se dice que hará historia. Sus características de momento son todo un misterio, aunque se especula por filtraciones que el nombre del modelo del dispositivo sería SM-G888N0. Sin embargo, estos rumores parecen ciertos y es muy posible que esté listo para el 2018. Una propia web de soporte de la compañía tiene registrado el modelo SM-G888N0 - motivo que acrecienta los rumores de la llegada del dispositivo para el año que viene - aunque no da su nombre definitivo. De confirmarse su llegada, sería el primer móvil que cuente con una pantalla flexible. Como sabéis Samsung, que fue la primera en poner de moda el dispositivo sin bordes, puede que empiece con esta tendencia y que sus competidoras la imiten. Este modelo supondría una nueva gama de móviles y una de las consecuciones más importantes de la empresa. El Samsung Galaxy X no sólo es un reto en lo artístico, sino también en lo informático. La compañía surcoreana tendría que rediseñar el software para que la interfaz se adapte a la posición en la que esté el dispositivo en cada momento. Hasta ahora, poco más se conoce sobre el Galaxy X, aunque no sería de extrañar que las filtraciones sobre él crezcan con el paso de los meses, como ya pasó con otros dispositivos anteriores. Solo nos quedara entonces esperar el día de su presentación, para saber cuanto hay de cierto en estos rumores :)<
Dolce&Gabbana The One for Men es un perfume sensual y elegante, decididamente moderno, aunque también único e intemporalmente clásico. Es la versión masculina y natural de Dolce&Gabbana The One. Un perfume oriental especiado desarrollado con la armonía de las notas de tabaco y especias refinadas. El frasco de cristal, elegantemente sólido, ofrece líneas limpias y geométricas con un diseño clásico y refinado, adornado con un cuello plateado coronado con un sofisticado tapón rectangular en marrón metalizado mate. El frasco de The One for Men simboliza el lujo contemporáneo de Dolce&Gabbana. Las proporciones del frasco recuerdan a un traje a medida realizado por la casa de moda. La vibrante elegancia de las notas de salida procede de la apetecible combinación de pomelo, cilantro y albahaca. Las notas cálidas y picantes de cardamomo y jengibre dirigen la fuerte sensualidad emblemática de Dolce&Gabbana The One for Men. El perfume, con el tiempo, da paso a la auténtica masculinidad de las profundas notas de ámbar y tabaco secado junto con la madera de cedro. Para la asombrosa nueva campaña publicitaria filmada e impresa de The One for Men ingreso a la familia Dolce&Galbana el actor británico de renombre internacional Kit Harington, el cual se siente en casa en ese mercado vibrante al aire libre que son las calles de Nápoles, rodeado de familias, artistas y vendedores de comida. En este ambiente enérgico y divertido comparte una sonrisa, unos pasos de danza y unos trozos de pizza con el pueblo napolitano, dejándose llevar por la atmósfera festiva. Fiel a la autenticidad de Dolce&Gabbana, el nuevo vídeo de estilo documental de The One for Men fue realizado por Matteo Garrone, cámara en mano. La alegre banda sonora napolitana “Tu vuò fa’ La alegre banda sonora napolitana “Tu vuò fa’ l’americano” (“Quieres ser americano”), que combina swing y jazz, transmite aún más unión y felicidad celebrando la autenticidad y el encanto de la cultura italiana. Un mundo en el cual todos pueden ser The One. Kit Harington, como embajador de The One for Men, refleja el encanto divertido, la confianza en sí mismo y el atractivo natural del hombre Dolce&Gabbana. El visual de la nueva campaña captura la esencia narrativa de este encuentro con veracidad y objetividad :)