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miércoles, 28 de agosto de 2019

GROENLANDIA: Un acto de locura

La noticia del deseo de Donald Trump de adquirir Groenlandia “por motivos estratégicos” pilló desprevenidos a muchos, y no solo en Dinamarca, país al que pertenece la isla - que lo califico de absurdo - sino también en los EE.UU. y el resto del mundo. Se hablo de su posible compra, pero pocos saben qué repercusiones llevaría aparejadas, como es su proximidad a Rusia y el Ártico, que lo convierte en un activo estratégico importante para organizar varias instalaciones militares y de inteligencia. Viniendo de quien viene tan disparatada idea ya nada puede sorprendernos, pero hay que reconocer que ese intento de compra no es novedoso como algunos desinformados puedan creer, ya que en realidad se trata de un viejo anhelo estadounidense de apoderarse de la enorme isla. Este deseo ya se materializo en 1867 cuando el Departamento de Estado manifestó “su interés” en adquirirlo. Posteriormente en 1946, el criminal de guerra Harry Truman intento comprarlo por $100 millones, pero sus esfuerzos fueron vanos. Ese intento de los EE.UU. de querer anexarse - por la fuerza si es posible - de territorios que no le pertenecen nace desde su propia independencia, cuando luego de comprar Luisiana a Napoleón en 1803, quisieron hacer suyo Canadá - que era una posesión británica - siendo derrotados por los ingleses en 1812 cuando saquearon e incendiaron Washington, obligándolos a desistir de sus intentos y dirigir su codiciosa mirada en otras direcciones, como Florida, Texas, California y así sucesivamente, ocupando además Hawai y comprando Alaska, hasta conformar los actuales EE.UU. Pero no contentos con ello, ahora quieren más. Como sabéis, Groenlandia tiene una posición muy peculiar. Legalmente es un país que forma parte del Reino de Dinamarca y tiene un largo historial de relaciones con Europa, si bien geográficamente está en América del Norte. Se incorporó a la Comunidad Europea en 1973, pero, una vez obtenida una amplia autonomía, salió de la unión en 1985. La razón principal de esta salida es que Groenlandia estaba en desacuerdo con la Política Pesquera Común. Pese a que no es integrante de la UE, está considerado un territorio especial y los groenlandeses son automáticamente ciudadanos de la Unión Europea. En el contexto de la propuesta de Trump, parece poco probable que los lugareños prefieran la ciudadanía de Estados Unidos a la de Dinamarca. Es obvio que el interés de los EE.UU. también podría haberse visto espoleado por el hecho de que el punto nororiental de Groenlandia está ubicado a solo 950 kilómetros de las posesiones árticas rusas. De hecho, la base rusa Trébol Ártico está en la Tierra de Francisco José. Por ello el desvariado deseo de Trump, de hacerse con un nuevo territorio puede ser considerado como parte de la emergente carrera por el Ártico (considerado por muchos analistas como la última frontera de la Tierra por las inmensas riquezas que yace en sus profundidades). EE.UU. ya posee un activo militar muy valioso en la región: la base aérea de Thule. Ubicada en la costa noroccidental de Groenlandia, la base aérea sirve como bastión principal de Washington en la región ártica. Esta infraestructura militar ha sido oscuro objeto de deseo de las aspiraciones expansionistas de EE.UU. desde hace décadas. En los tiempos de la Guerra Fría, aviones de reconocimiento estadounidenses despegaron en varias ocasiones desde la citada base aérea para volar a lo largo de la frontera norte de la Unión Soviética e inspeccionar y poner a prueba sus defensas. La operación pasó a ser conocida como Project Homerun. Los vuelos tuvieron lugar en 1956 y pretendían poner a prueba las capacidades de la aviación estratégica norteamericana ante la defensa antiaérea de la URSS. Los estadounidenses pretendieron implementar atrevidos proyectos en la propia base aérea. Quizá uno de los más conocidos sea el programa de alto secreto Project Iceworm. En los años 60 del siglo XX, EEUU planeó construir en Groenlandia una red de plataformas móviles para el lanzamiento de misiles nucleares. Dicha red de túneles bajo la gruesa capa de hielo de Groenlandia estaba llamada a tener una longitud de 4.000 kilómetros y pretendía albergar hasta 600 misiles nucleares. Estos proyectiles serían capaces de alcanzar el territorio de la URSS con rapidez en caso de estallar una guerra nuclear entre Moscú y Washington. Haciendo gala de su conocida prepotencia, los EE.UU. ni siquiera avisó al Gobierno de Dinamarca de sus planes. Pretendía - afirmó a modo de excusa - “evitar cualquier filtración de información a los rusos”. Para ello, soldados norteamericanos construyeron una instalación llamada Camp Century a 240 kilómetros de la base aérea de Thule para estudiar pormenorizadamente la viabilidad del proyecto. Sin embargo, la capa de hielo resultó ser inestable y Washington canceló el programa en 1966. Groenlandia alberga hasta hoy la infraestructura del Ejército estadounidense, lo que ilustra la gran importancia estratégica que atesora para Washington. La enorme ínsula es un lugar perfecto para entrenar en condiciones de frío extremo a los efectivos del Ejército y de la Fuerza Aérea. Se trata de una experiencia indispensable, habida cuenta de las ansias de EE.UU. de medrar en la carrera por el Ártico. Cabe recordar que Groenlandia está considerada como la isla más grande del planeta. Cerca del 80% de su superficie está cubierta por una gruesa capa de hielo. El resto del territorio, de más de dos millones de kilómetros cuadrados, consta de diferentes tipos de permafrost. Teniendo en cuenta estas adversas condiciones climáticas, existe una notable dependencia de las importaciones de alimentos de la Unión Europea. La principal fuente de ingresos para la economía de Groenlandia es la venta de productos pesqueros, lo que representa el 90% de todo el volumen de exportaciones. El principal socio económico de Groenlandia es, como no podía ser de otro modo, Dinamarca, a quien destina el 60% de las exportaciones. Otros socios económicos son Japón y China, que representan el 14% y el 8% de las exportaciones, respectivamente. Una transferencia de soberanía de Groenlandia por parte de Dinamarca a los EE.UU. puede romper u obstaculizar los lazos económicos entre la isla y Copenhague. La situación podría ser incluso peor en el caso de las exportaciones a China. En el contexto de la guerra comercial entre Beijing y Washington aparecería la amenaza de la posible introducción de aranceles a las exportaciones de productos pesqueros. Es posible que el interés de EE.UU. en la adquisición de Groenlandia también esté relacionado con que el territorio pueda poseer una de las reservas más grandes de petróleo no descubierto, así como tierras raras. Según estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) hechas en el 2001, las aguas del mar de Groenlandia pueden albergar hasta 110.000 millones de barriles de petróleo, aproximadamente un tercio de las reservas de Venezuela, el país con las mayores reservas del mundo. En Groenlandia viven poco más de 55.000 personas, una población minúscula para una isla de semejante tamaño. La mayoría de ellos, el 88%, es de origen inuit, mientras que el 12% restante son europeos, principalmente daneses. Teniendo en cuenta la situación demográfica, es poco probable que Groenlandia pueda convertirse en un estado de EE.UU. de pleno derecho. Si Washington de verdad lograra adquirir la isla, esta se incorporaría con toda probabilidad como un territorio libre asociado, es decir, estaría representada en la Cámara Baja del Congreso de EEUU sin derecho a voto. Esto contrasta con su situación actual: los groenlandeses eligen y envían dos representantes al Folketing (Parlamento danés) y sí que tienen derecho a votar. Otro asunto que plantea cierta incertidumbre es la posible independencia de Groenlandia. Desde hace años existen grupos que abogan por la soberanía completa del país respecto al Reino de Dinamarca. Por ahora es difícil imaginar cómo podría Washington lidiar con este problema si de alguna manera se hiciera con el control. No se podría simplemente ignorar el asunto. Si EE.UU. pagara dinero por Groenlandia y pasado unos años tuviera que entregarle la independencia en bandeja de plata, sería el peor negocio de la historia. Desde esta perspectiva, se trata de una inversión que carece de lógica. Entretanto, en la capital de la isla no se hicieron esperar los comentarios de políticos y de la gente en las calles, donde como es obvio, el rechazo es la tendencia dominante: "Dios, por favor, ¡no!" responde un encuestado, mientras que la redes sociales afirman: " Groenlandia no esta a la venta. No somos algo que se pueda comprar. Aléjense de nuestro país". Otros políticos locales simplemente se mofaron de la idea: "Si realmente está evaluando esto, es la prueba final de que se ha vuelto loco", dijo el representante del Partido del Pueblo, Soren Espersen, que asegura que la idea de "comprarle a Dinamarca 50 mil ciudadanos es completamente ridícula". El ex primer ministro Lars Lokke Rasmussen se expresó a su vez en Twitter: "Debe ser una broma de April Fool's… ¡totalmente fuera de tiempo!" A su turno, el profesor adjunto de la Universidad de Groenlandia Rasmus Leader, ha puntualizado en la prensa de su país que Dinamarca no puede vender Groenlandia aunque quisiera porque, según la ley danesa del 2009, los groenlandeses son un único pueblo. “Ello sin contar que comprar una isla que está camino de ser independiente es imposible” indicó. Al respecto, una encuesta realizada en el 2016 mostró que el 64% de los groenlandeses apoyan en cierta medida la independencia. Al mismo tiempo, otro sondeo llevado a cabo en el 2017 puso de relieve que la mayoría, el 78%, no respaldaría la iniciativa si esto supusiera un cambio negativo en el nivel de vida. Para mantener los estándares de vida, Copenhague envía anualmente un subsidio de 500 millones de dólares. La pregunta es si Trump estaría dispuesto a pagar este monto o incluso superarlo cada año para intentar mantener el control sobre Groenlandia, pero dada la unánime negativa danesa a vendérselo, esperemos que todo quede en deseos. (Venga ya, al margen de cualquier posición política que uno pueda tener, la facilidad de ganarse enemigos y detractores por parte de este megalomaniaco es realmente asombrosa ¿no os parece?) :)

SAMSUNG GALAXY FOLD 2: La evolución del primer gran smartphone plegable

Luego de muchos problemas y quebraderos de cabeza debido a la pantalla, el primer móvil plegable está cada vez más cerca de convertirse en una realidad. El mes pasado sabíamos que Samsung relanzaría su Galaxy Fold en septiembre. Sin embargo, la tecnológica surcoreana no piensa cejar en su empeño de desarrollar dispositivos de este tipo, por lo que ya están trabajando en su sucesor: el presumible Galaxy Fold 2. El portal Let's Go Digital ha tenido acceso la patente del futuro terminal, así como a algunos prototipos del mismo. En la imagen se puede apreciar como el smartphone se podría plegar en Z, algo que ofrece más posibilidades al usuario que su antecesor, que todavía está por llegar, y que únicamente podrá plegarse por un lado. Esta novedad permitiría que el dispositivo fuese mucho más fácil de transportar, algo importante teniendo en cuenta su tamaño. Y es que, en cuanto a las dimensiones del Fold 2 desplegado, se espera que sean bastante importantes, más cercanas a las propias de una tablet que a las de un smartphone. Sin embargo, plegado reduciría su tamaño a la mitad, que convertiría al terminal en una suerte de híbrido que puede resultar atractivo tanto para aquellos que estén buscando un dispositivo móvil con buenas prestaciones, como para los que estén más interesados en adquirir una tablet. Algo parecido a lo que ocurre con los Galaxy Note de la tecnológica surcoreana. Por otra parte, el dispositivo no contará con botones o ranuras. Tampoco hay rastro de algún sensor que nos permita hacernos una idea de cómo será la cámara, que, de seguro, tendrá. Dado el retraso que se está sufriendo con el lanzamiento de la primera generación, se espera que este Samsung Galaxy Fold 2 de comienzo a su fabricación este mismo otoño. La presentación, por otra parte, apunta a sorprendernos a mediados de primavera del 2020. Quizá resulte algo ambicioso empezar a pensar el evolución del plegable cuando el primer Galaxy Fold todavía no ha llegado a las tiendas. Como sabéis, el lanzamiento del esperado teléfono móvil tuvo que cancelarse hace unos meses por detectarse graves fallos técnicos en su pantalla. Un problema que no ha resultado nada fácil de solventar. El dispositivo será lanzado (al menos eso se espera) en septiembre. Según afirmó Samsung a través de un comunicado, el Fold contará con una serie de refuerzos adicionales diseñados para una mejor protección ante partículas externas y manteniendo intacta su experiencia flexible característica. Además de estas novedades, el Galaxy Fold ha reforzado algunos aspectos, como la parte superior e inferior de la bisagra, que vendrá con más capas de protección, así como la incorporación de capas metálicas adicionales bajo la propia pantalla. El objetivo es reforzar la protección de la misma. Por último, el espacio entre la bisagra y el chasis se ha reducido. El precio del terminal rondará los 1.700 euros :)

UNIVERSO DESCONOCIDO: Vida más allá de nuestro planeta

Se trata de una de las preguntas más antiguas que se ha hecho la humanidad: ¿Hay vida fuera de nuestro planeta? Es posible que exista en otros mundos, ya sea en nuestro sistema solar o en torno a estrellas distantes, ten¬ga que florecer en océanos cubiertos de hielo, como los de Europa, uno de los satélites de Júpiter, o en cuevas llenas de gases, como las que quizás abundan en Marte. Si encontramos la manera de aislar e identificar en la Tierra formas de vida capaces de prosperar en ese tipo de ambientes extremos, estaremos un paso más cerca de hallar vida en otros planetas. No es fácil señalar el momento exacto en que la búsqueda de vida en otros mundos pasó del terreno de la ciencia ficción y los mitos al de la ciencia, pero uno de los principales hitos fue una conferencia sobre astronomía celebrada en noviembre de 1961. La organizó Frank Drake, un joven radioastrónomo fascinado por la idea de buscar transmisiones de radio alienígenas, cuando convocó una conferencia sobre la búsqueda de inteligencia extraterrestre, o SETI (acrónimo de Search for ExtraTerrestrial Intelligence), “era esencialmente tabú en astronomía”, recuerda ahora Drake, de 86 años. Pero con el apoyo del director de su laboratorio, logró reunir a un grupo de astrónomos (entre ellos un joven científico planetario llamado Carl Sagan), químicos, biólogos e ingenieros para debatir sobre lo que hoy se denomina astrobiología, la ciencia de la vida fuera de la Tierra. En particular, Drake necesitaba el asesoramiento de los expertos sobre la racionalidad de dedicar una porción sustancial del tiempo de observación de un radiotelescopio a la búsqueda de señales de radio procedentes de otros planetas y sobre la forma de observación más prometedora. ¿Cuántas civilizaciones puede haber en nuestra galaxia?, se preguntaba. Por eso, antes de que llegaran sus invitados, garabateó una ecuación en la pizarra. Aquellos trazos apresurados, que hoy se co¬nocen como la famosa ecuación de Drake, delinearon un procedimiento para dar respuesta a su pregunta. Tuvo que transcurrir un tercio de siglo antes de que fuera posible empezar a asignar valores estimativos a los diferentes términos de la ecuación. En 1995 se detecto el primer planeta que orbitaba en torno a una estrella semejante al Sol fuera de nuestro sistema solar. Aquel mundo, conocido como 51 Pegasi b, se encuentra a unos 50 años luz de la Tierra y es una enorme masa gaseosa cuyo tamaño es la mitad de Júpiter, con una órbita tan próxima a su estrella que su “año” dura solo cuatro días y su temperatura superficial supera los 1.000 °C. Nadie pensó ni por un momento que pudiera haber vida en un entorno tan infernal. Pero el mero hecho de saber que existía ese planeta fue un gran paso adelante. A comienzos del año siguiente se hallaron otros más. Hasta la fecha se han localizado y confirmado casi 2.000 exoplanetas, algunos más pequeños que la Tierra y otros más grandes que Júpiter; quedan miles a la espera de confirmación, la mayoría des¬cubiertos gracias al telescopio espacial Kepler, en órbita desde el 2009. Ninguno de esos planetas es exactamente igual a la Tierra, pero los científicos confían en encontrar uno muy semejante en un futuro próximo. Sobre la base de los descubrimientos de planetas ligeramente más grandes realizados hasta el momento, los astrónomos calcularon recientemente que más de una quinta parte de las estrellas parecidas al Sol tienen a su alrededor planetas habitables, semejantes a la Tierra. Es una buena noticia para los astrobiólogos. Y eso no es todo ya que no solo los planetas son candidatos para poseer vida, sino también sus satélites. Resulta que la gama de temperaturas y ambientes químicos en dichos mundos haría proliferar organismos inimaginables para nosotros. En la década de 1970 oceanógrafos como Robert Ballard descubrieron las chimeneas hidrotermales: fisuras del fondo oceánico de las que mana agua a elevadísimas temperaturas y en cuyo entorno se desarrolla un variado ecosistema de bacterias que se alimentan de sulfuro de hidrógeno y otras sustancias químicas disueltas en el agua, y que a su vez son el sustento de otros organismos que no necesitan la luz del sol para sobrevivir y ello puede ocurrir perfectamente en Europa, la luna de Júpiter, que presenta grietas en su superficie helada, y relativamente joven, lo que indica que bajo el hielo hay un océano de agua líquida donde podría existir vida. En 2005, la sonda Cassini de la NASA localizó chorros de agua eyectados de la superficie de Encélado, un satélite de Saturno. Mediciones realizadas más tarde por la nave y dadas a conocer en abril de este año confirman que también allí podría haber una fuente subterránea de agua. A ellos debemos agregar que en la superficie de Titán, el satélite más grande de Saturno, hay ríos, lagos y lluvia. Pero el ciclo meteorológico de esta luna se basa en hidrocarburos líquidos, como el metano y el etano, no en el agua. Puede que allí haya alguna forma de vida, pero es muy difícil imaginar cómo será. De los nombrados Europa es la más atractiva para los científicos y eso hace que la idea de enviar una sonda orbital gane adeptos, pero por desgracia, la misión es considerada demasiado costosa: 4.700 millones de dólares, por lo que se ha rediseñado los planes y si finalmente se aprueba, se espera que el lanzamiento tenga lugar entre comienzos y mediados de la década de 2020, en un viaje que durará unos seis años. Lamentablemente, todo indica que el proyecto demorara en hacerse realidad y vaya uno a saber cuando ocurrirá, Por lo pronto, la NASA ha dirigido sus esfuerzos a los telescopios espaciales, mientras que Frank Drake continúa buscando señales extraterrestres, un descubrimiento que superaría a cualquier otro. “Tiene sentido continuar con nuestras investigaciones -dice- porque no tenemos ni idea de lo que los extraterrestres podrían estar haciendo realmente” expresó :)

miércoles, 21 de agosto de 2019

HONG KONG: El reino de la hipocresía

Imagine cual seria la respuesta de la policía en los EE.UU. y el Reino Unido si grupos de manifestantes asaltaran violentamente y destruyeran las instalaciones de los aeropuertos JFK o Heathrow, cerrando los servicios de vuelos internacionales. Naturalmente, no se quedarían de brazos cruzados. Detendrían inmediatamente a los culpables, o peor aún, serian asesinados a tiros en el acto por las fuerzas de seguridad. Pero cuando estos mismos actos de terrorismo suceden en países “hostiles” a Occidente como China, ahí la cosa cambia e hipócritamente ponen el grito en el cielo cuando la policía intenta restaurar el orden, saliendo en defensa de los criminales, inmiscuyéndose a su vez groseramente en los asuntos internos chinos, dejando en claro meridianamente que la “guerra híbrida” de los EE.UU. contra China ha entrado en una nueva fase. Como sabéis, las escenas de vandalismo e insurrección sin ley ocurridos en el aeropuerto de Hong Kong (el octavo más transitado del mundo) fueron asombrosas. Miles de manifestantes destrozaron la terminal causando la cancelación de todos los vuelos del día en medio de la celebración de los gobiernos occidentales, cuyos medios de comunicación sirvieron asimismo como caja de resonancia de estos viles actos terroristas. En medio de esos actos de violencia, un periodista del canal de noticias chino Global Times - de tendencia ultranacionalista y firme defensor de las politicas del gobierno - fue linchado por una multitud enojada bajo sospecha de ser un policía encubierto. Esto no puede ser una excusa para golpear al hombre casi hasta la muerte, ni los ataques posteriores a los paramédicos cuando ingresaron al aeropuerto para recuperar al periodista herido. Como era de esperar y siguiendo un libreto previamente preparado, diversos políticos británicos y estadounidenses de alto rango han condenado a China y a la policía de Hong Kong por sus tácticas empleadas hacia los “manifestantes prodemocráticos” (como hipócritamente definen a los terroristas que ellos financian para desatar el caos y la violencia en Hong Kong). Es mas, la conexión entre ese grupo de criminales y el gobierno estadounidense ha quedado al descubierto cuando diplomáticos estadounidenses fueron fotografiados manteniendo “conversaciones” con los organizadores de las manifestaciones, que han sacudido el enclave del sur de China durante las últimas 10 semanas, sospechosamente realizadas en simultaneo a las tensiones existentes entre China y los EE.UU. por Taiwán y el control del Mar Meridional. En tanto, una desubicada Naciones Unidas también se ha apresurado para intervenir y censurar a China por “la represión y uso excesivo de la fuerza policial”. Ante semejante acto de cinismo, vale la pena preguntarse: ¿Por qué la ONU no ha condenado de la misma manera a las autoridades francesas por su uso mucho más letal de la fuerza contra 'los chalecos amarillos' - quienes desde hace meses se manifiestan en las calles de Paris - cuando decenas de ellos han perdido los ojos a manos de la policía francesa quienes les disparan proyectiles a corta distancia con total impunidad? Ah, claro como estos últimos luchan contra el sistema…. bala con ellos. Es mas, The Daily Mail tuvo el descaro de “informar” sobre cómo la "policía antidisturbios de Hong Kong se enfrentó con manifestantes prodemocráticos en escenas violentas en el aeropuerto de Hong Kong". Eso fue luego de que grupos de “manifestantes en favor de la democracia” saquearon el terminal y atacaron a varias personas, incluido el reportero mencionado anteriormente. Subiendo la apuesta de interferir en los asuntos soberanos de China, un importante legislador británico ha instado a Gran Bretaña “a otorgar la ciudadanía a los residentes de Hong Kong”. El parlamentario conservador Tom Tugendhadt dijo que esto daría “tranquilidad a los manifestantes prodemocráticos” de que el Reino Unido apoya su causa. Hong Kong era una colonia británica desde 1842 - cuando se apoderaron de ella tras la Guerra del Opio y obligar al Imperio Chino a firmar el Tratado de Nankin - hasta que fue devuelta a China en 1997, el cual desde entonces tiene el control soberano del enclave, aunque con cierto grado de autonomía local hasta su integración total a China en el 2047 según el acuerdo negociado con Gran Bretaña. Sin embargo, Beijing tiene autoridad para garantizar la ley y el orden en el territorio. Por ello, que Washington y Londres protesten contra China por la forma cómo maneja los disturbios civiles en su territorio es totalmente injustificado y fuera de lugar. Como recordareis, el pretexto que dio inicio a las manifestaciones fue un proyecto de ley de extradición propuesto por el ejecutivo de Hong Kong que permitiría el traslado de sospechosos criminales a China continental para su enjuiciamiento. Desde entonces, las autoridades de Hong Kong archivaron el proyecto de ley luego de que las violentas manifestaciones organizadas por los EE.UU. comenzaron a perturbar el comercio de los territorios y la sociedad civil. Pero los disturbios han seguido creciendo y se han vuelto más violentos. El mes pasado, el edificio legislativo de Hong Kong fue atacado por los terroristas, quienes arrancaron la bandera nacional china y la reemplazaron por un símbolo colonialista como la Unión Jack británica. Otras manifestaciones callejeras han desplegado asimismo banderas británicas y estadounidenses, demostrando con ello quienes están detrás de las marchas. Por lo tanto, hay pruebas sólidas que confirman las aseveraciones de las autoridades de Hong Kong y Beijing de que estos actos violentistas están siendo orquestados como parte de una “Revolución de Colores” como es el nombre que se le dio a una infame estrategia diseñada por la CIA y utilizada en Europa Oriental para derrocar a los regimenes comunistas e integrarlos inmediatamente a la OTAN, aprovechando el colapso y desaparición de la Unión Soviética a finales de la década de los ochenta, así como la debilidad por entonces de Rusia que no pudo impedirlo. Si bien posteriormente se quiso aplicar el plan en el norte de África y el Medio Oriente (“La Primavera Árabe”) para derribar a los regimenes absolutistas islámicos y reemplazarlos por otros sumisos a los EE.UU. e Israel, fracaso rotundamente. Por lo visto vuelven a lo mismo y han decidido utilizarlo con la pérfida mirada puesta en China. Parece significativo además que el caos que se vive en Hong Kong llegue en un momento en que la administración Trump está librando no solo una guerra comercial con Beijing, tratando de obligar al presidente chino Xi Jinping, a hacer concesiones onerosas a favor de Washington, sino también - como ya detallamos líneas arriba - disputarle la supremacía mundial. En cualquier caso, cualesquiera que sean los motivos posibles para interferir continuamente en los asuntos chinos, es innegable la hipocresía y falta de honestidad de los EE.UU. y el Reino Unido acerca de los derechos civiles de la otrora colonia británica. Es lo que menos les interesa, ya que en el fondo buscan ‘distraer’ a China de sus otras áreas de influencia como el Lejano Oriente, el continente africano y América Latina, intentando además resquebrajar su sólida alianza con Rusia e Irán. Hace unos años, cuando en los EE.UU. miles de ciudadanos lanzaron una multitudinaria protesta pacifica llamada "Occupy Wall Street" contra la opresión de la banca y la explotación de la oligarquía, miles de estadounidenses fueron apaleados despiadadamente en las calles y parques públicos. Sus cabezas fueron partidas por bastones y cientos de manifestantes fueron arrojados a la parte trasera de vehículos blindados, terminando en prisión “acusados de alterar el orden público”. En esa ocasión ningún gobierno extranjero, ni mucho menos la ONU o los medios de comunicación salieron para protestar por este brutal atropello a sus derechos civiles, demostrando de esta manera a quienes sirven en realidad. No nos debe sorprender por ello ahora la repugnante posición adoptada por los políticos y la prensa británica, quienes critican el posible despliegue de tropas antiterroristas en China para sofocar el caos violento en Hong Kong. Durante 150 años de dominio colonial británico, Hong Kong nunca tuvo elecciones ni un gobierno local. Fue gobernado directamente desde Londres. El uso británico de las leyes antiterroristas se desplegó notoriamente en Irlanda del Norte durante un conflicto reciente (1969-1997) cuando decenas de miles de ciudadanos fueron encarcelados sin el debido proceso o un juicio justo. La policía y los soldados británicos aplicaron una política de disparar a matar que resultó en el asesinato de cientos de civiles inocentes. O sea cuando ellos lo aplican es justo, pero cuando otros lo hacen - y que afecta sus intereses - es inmoral. Menuda hipocresía. China tiene todo el derecho a restaurar el orden en su territorio y ningún país (llámese EE.UU. o el Reino Unido) les van a dar lecciones de cómo hacerlo. Atrás quedaron los tiempos en que potencias colonialistas se inmiscuían en sus asuntos e incluso se dividieron el territorio a su conveniencia. Ello nunca más volverá a ocurrir. China es una potencia mundial y tiene un formidable arsenal nuclear. Quienes se metan con ellos si que lo van a lamentar :)

APPLE WATCH SERIES 5: Imagina lo inimaginable

Ultimas informaciones dan cuenta que el Apple Watch Series 5 se lanzaría, como de costumbre, junto a los nuevos iPhone en el evento otoñal de Apple. Eso significa que si los rumores que circulan en la Red aciertan, la fecha sería el 10 de septiembre. Al respecto, el analista Ming-Chi Kuo dijo a MacRumors el 16 de agosto que el nuevo reloj inteligente de la manzana (que serian hechos de cerámica y titanio) se presentaría con los iPhone 11 del 2019 al tiempo que las fabricantes OLED se preparan para el lanzamiento del smartwatch, cuya pantalla sería fabricada por Japan Display. Como sabéis, el Apple en comparación con sus relojes inteligentes anteriores trajo un diseño refinado, una pantalla más grande y algo de tecnología de ECG aprobada por la FDA para arrancar, pero el Apple Watch Series 5 de este año podría ser incluso mejor. A pesar de que el Apple Watch es el mejor reloj inteligente en este momento, eso no significa que sea perfecto. Al Apple Watch le faltan algunas características y funciones importantes que ya están presentes en algunos de sus competidores, especialmente en el ámbito del seguimiento de la actividad física. Esto es lo que esperamos ver en el Apple Watch Series 5, con base en los rumores y características que faltan. Bloomberg dijo en febrero que Apple planea integrar el seguimiento avanzado del sueño en el Apple Watch, pero quizás no hasta el 2020. El Apple Watch no puede rastrear el sueño aún, al menos no de forma nativa. En su lugar, se basa en aplicaciones de seguimiento del sueño de terceros que pueden instalarse en el reloj, pero de ninguna manera son una solución totalmente integrada que funciona a la perfección a través de las aplicaciones de Health (salud) y Actividad de Apple. El iPhone ha tenido por años un reloj integrado relacionado con el sueño, y el sueño adecuado parece coincidir con otras misiones fundamentales de salud y bienestar del corazón de Apple (Apple adquirió la compañía de seguimiento de sueño Beddit en 2017). Tal vez el Apple Watch del 2019 sea un paso hacia la mejora del hardware para permitir el seguimiento del sueño. Para lograrlo, el Apple Watch necesitaría una mejor duración de la batería para hacer seguimiento del sueño. Actualmente, puede durar hasta un día y medio antes de necesitar una recarga. El Apple Watch Serie 5 podría agregar un procesador más eficiente que pueda cambiar a un modo de bajo consumo por la noche ... o, tal vez, solo aumentar el tamaño de la batería. Reportes de una mejor batería para el Apple Watch ya circulan por ahí. Los nuevos chips Wear OS de Qualcomm del año pasado también apuntaban a una mejor duración de la batería. Por cierto, a medida que se acerca la fecha de lanzamiento, los rumores cobraran mayor intensidad, por lo que solo nos queda esperar a su presentación oficial el próximo 10 de septiembre en el teatro Steve Jobs en el Apple Park para saber que hay de cierto en ello :)

JAGUAR XE 2020: Más tecnología y deportividad

Rugido renovado para el pequeño de la casa. Jaguar actualiza su berlina XE, inferior en tamaño a la XF y XJ, para dotarla de una estética más fresca y deportiva y de nuevos equipamientos tecnológicos. En el exterior, los cambios afectan especialmente al frontal. Lo más visible es una nueva firma lumínica con luces LED en forma de J para las ópticas delanteras, una nueva parrilla y unas entradas de aire notablemente mayores, que dotan al XE de un aspecto más deportivo. También se ofrecen llantas de nuevo diseño de hasta 18 pulgadas. En la zaga, se ha modificado el paragolpes y las ópticas traseras, ahora más estrechas, y en un resutado general que evoca al deportivo F-Type, algo que concuerda con la intención de los ingenieros de Jaguar al plantear el rediseño: “Quisimos una combinación óptima de lujo y deportividad”, subraya Matt Skelton, jefe de producto de la marca. Los cambios son más evidentes en el interior, que gana en calidad, gracias a una mayor profusión de cuero y nuevos remates con acabado metálico, y, sobre todo, en tecnología. Jaguar ofrece ahora como opción el sistema de infoentretenimiento Touch Pro Duo, equipado en modelos como el eléctrico I-Pace (del que también toma el nuevo volante con mandos capacitivos) o el Range Rover Velar. También el retrovisor con cámara integrada ClearSight, que ofrece una visión nítida incluso a pleno sol y mejora notablemente la vista trasera, limitada por el diseño de la zaga, evitando que quede bloqueada cuando, por ejemplo, detrás se sitúan pasajeros altos. Igualmente toma del F-Type el selector de velocidades -de serie el cambio es automático de ocho relaciones- y el mando para alternar entre los diferentes modos de conducción (Eco, deportivo, confort o Terreno Deslizante). El sistema opcional Configurable Dynamics permite también, a través de la pantalla central, personalizar aspectos como la dureza de la dirección o la respuesta del cambio. En el apartado dinámico, de partida están disponibles un motor gasolina 2.0 litros de 250 ó 300CV (de respuesta briosa y agradable ronroneo, aunque algo tragón) y un eficiente diésel de 180CV. Todos ellos son poco rumorosos, y apenas se perciben en habitáculo (salvo el P300 en modo Deportivo) gracias al excelente trabajo de insonorización realizado, con la incorporación de parabrisas acústico en toda la gama. La tracción puede ser trasera o total conectable, asociable al motor de gasóleo o al de gasolina más potente. La gama se estructura en tres acabados, S, SE y HSE, que pueden combinarse con el deportivo R-Dynamic. Éste aporta retoques propios de diseño, como llantas más deportivas y un diseño específico de la parrilla, así como costuras diferenciadas en los asientos y levas en cromo satinado. En el apartado tecnológico, el nuevo XE incorpora cámara de visión trasera, sistema de mantenimiento de carril, y un sistema mejorado de ayuda al aparcamiento. Cabe destacar también la incorporación de inteligencia artificial para memorizar diferentes perfiles en el ajuste de los asientos eléctricos, los espejos retrovisores, el audio o la climatización, a través del sistema Smart Settings. En cuanto a su coste, la nueva versión ya está disponible para pedidos desde 45.600 euros. ¿Dejaras pasar esta oportunidad? :)
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