Con la liberación de Ucrania por el ejército ruso que avanza según lo programado y con el régimen golpista instaurado por la CIA en el 2014 que vive sus horas de agonía, pareciera que ese judío cobarde de Volodymir Zelensky vive en un mundo paralelo y desde su cómodo refugio en la embajada estadounidense en Polonia nos cuenta una ridícula historia similar a las que narraba cuando era un cómico callejero que hacía reír a la gente por unos centavos para llevarse un pan a la boca, con la diferencia de que ahora no es una comedia la que está viviendo el país por culpa suya, sino una tragedia, con el agravante que exige a los ucranianos que se ofrezcan como ‘escudos humanos’, mientras el muy miserable fue el primero en escapar. Venga ya, ¿Qué se podía esperar de una rata sionista? Lo cierto es que el líder ruso Vladimir Putin no tenía más remedio que reconocer a las repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk ante el inminente ataque con armas bacteriológicas que estaba preparando el régimen golpista de Kiev con el apoyo e Washington. Al hacerlo, Moscú estaba brindando a dichos territorios rusófonos una garantía de seguridad crítica que los salvo de ser víctimas de un nuevo genocidio respaldado por EE.UU. y la OTAN, el cual se iba a iniciar a principios de marzo con la entrada de las tropas de la alianza desde Polonia si Moscú protestaba, pero Rusia se les adelantó e ingresaron primero, dejándolos descolocados y fuera de sí porque la presa se les había escapado de sus manos, negándose cobardemente a intervenir para no enfrentarse a los rusos que les habían ganado la partida, dejando abandonado al cómico “presidente” a su suerte tal como hicieron con el dictador Mijaíl Saakashvili en Georgia en el 2008, donde como recordareis, EE.UU. lo incentivo para provocar de forma suicida a los rusos, quienes como podéis imaginar, aplastaron a los georgianos sin contemplaciones y dividieron el país, mientras los estadounidenses no movieron un dedo por sus “aliados” ya que dejaron de serles útiles para sus planes. Hoy por lo visto, se repite la historia. Como sabéis, el operativo militar especial montado por Rusia en Ucrania se hizo necesario debido a la creciente ofensiva proveniente del régimen de Kiev respaldado por la OTAN. Desde semanas atrás, miles de morteros y proyectiles disparadas por los fascistas han golpeado las autoproclamadas repúblicas de Donbáss. Muchas de estas fuerzas son partidarias abiertas de las creencias que ven a los rusos étnicos en Donbáss como Untermenschen (subhumanos) y que merecen ser exterminados. Si aún no lo sabe, ha estado leyendo demasiada desinformación de los medios occidentales. Moscú se había apegado a un proceso político durante casi siete años para darle una oportunidad a la paz en Ucrania. Pero el llamado Acuerdo de Minsk nunca fue implementado por el régimen de Kiev a pesar de ser signatario de un acuerdo internacional legalmente vinculante. Las regiones disidentes de Donetsk y Lugansk no recibieron la autonomía que exigía el acuerdo de Minsk del 2015. En cambio, las poblaciones de esas regiones han estado bajo un ataque implacable durante todos estos años por parte de los golpistas ucranianos. La negación de derechos políticos y humanos a Donbáss, como el uso autorizado del idioma ruso, por parte de Kiev y su continua hostilidad militar, así como el asesinato en masa de los rusoparlantes que terminaron en fosas comunes ante el silencio cómplice de Occidente, fue a no dudarlo una campaña sistemática de genocidio. Envalentonado por la avalancha de armamento proporcionado por los EE.UU. y la OTAN, así como por la ceguera europea ante las multiples violaciones de los acuerdos de Minsk , el régimen de Kiev creyéndose impune por sus monstruosos crímenes, había repudiado abiertamente cualquier proceso de paz y seguía adelante con su campaña de “limpieza étnica” tanto por parte del ejercito ucraniano como de grupos paramilitares ultranacionalistas como el Batallón Azov y Právy Sektor, culpables de las mas espantosas matanzas. Pero a pesar de estos terribles sufrimientos, los separatistas pudieron imponerse expulsando a los criminales y declarando la independencia de sus territorios, solicitando de inmediato la ayuda rusa, que no tardo en llegar, cambiando la situación para ellos. Era evidente que la escalada de violencia en Donbáss condujo a un baño de sangre desde el 2014. Sin embargo los asesinos se reorganizaron y se prepararon para atacar con mayor contundencia “amparados” por la OTAN. Ante el inminente peligro, hasta 50.000 civiles huyeron de la región a través de la frontera rusa. Se declaró asimismo un estado de emergencia en las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk debido a la extrema hostilidad y coacción del poder cortado por actos de terrorismo auspiciados por los EE.UU. y el apoyo de la OTAN. A todo ello, el vergonzoso silencio de los medios occidentales ante esa masacre organizada por Kiev durante todos estos años demostró abiertamente su complicidad de esos crímenes. Es fácil a uno ser cínico sobre la base de la desinformación y la ignorancia. No es de sorprender por ello que ahora los gobiernos y esos medios de desinformación ataquen sin cesar al presidente de Rusia por reconocer la independencia de las repúblicas de Donbáss y haber ordenado un operativo militar especial en Ucrania para salvar a los rusoparlantes de una muerte segura, desmilitarizar el país y castigar severamente a los responsables de ese genocidio. Desde entonces, Moscú fue acusado falazmente de utilizar dicho reconocimiento y enviar tropas rusas de mantenimiento de la paz “como una puerta trasera para una invasión”. En efecto y durante meses, EE.UU. y sus aliados han estado alegando hasta el paroxismo que Rusia planeaba “invadir de forma inminentemente” Ucrania. Moscú siempre había refutado las afirmaciones como acusaciones sin sentido. Ahora con la entrada de las tropas rusas en la región, al parecer Occidente puede afirmar que sus afirmaciones sobre los planes de invasión “eran ciertas”, aunque bajo el pretexto de que Moscú reconoce lo que antes era territorio ucraniano como repúblicas independientes. Esa visión distorsionada fue posible ya que prefirieron ignorar la realidad del conflicto en Ucrania y las terribles condiciones humanitarias en Donbáss, cubriendo los crímenes cometidos por Kiev con un manto de silencio. Los medios occidentales nunca informaron sobre la terrible situación que allí se vivía con objetividad o preocupación justa. Jamás hubo una portada ni mucho menos les dedicaron un minuto en sus telediarios al inenarrable sufrimiento que padecían las minorías rusófonas a manos de los golpistas. Simplemente los ignoraron de una manera perversa. Habían mantenido continuamente la narrativa propagandística distorsionada de que Rusia estaba “apoyando una rebelión sangrienta” en Donbáss como una guerra indirecta contra Ucrania. La verdad es que el régimen fascista de Kiev llegó al poder a través de un golpe de estado en el 2014 organizado por la CIA - apoyado entusiastamente por la OTAN - derrocando al presidente legitimo Viktor Yanukóvich y colocando a un títere en su lugar. Desde entonces, el régimen colaboracionista ha estado dominado por facciones ultranacionalistas que inmediatamente recurrieron a una agresión criminal contra las minorías rusófonas de Crimea y Donbáss, buscando exterminarlas completamente de la forma más rápida posible. Pero afortunadamente la rebelión de esas provincias con el apoyo ruso a sus combatientes impidió que lograsen sus viles propósitos, estallando una larga y sangrienta guerra. Afortunadamente, Crimea pudo escapar de ese trágico destino, a través de un referéndum en el 2014 y reunificarse voluntariamente con Rusia, de la cual había sido parte hasta 1954 cuando el dictador comunista soviético de origen ucraniano, Nikita Jruschov lo “regalo” a Ucrania. Es por ese motivo que el presidente ruso Vladimir Putin ante el golpe fascista ocurrido en Kiev, declaro nulo y sin valor legal esa cesión, posibilitando que regrese a la Madre Patria para algarabía de sus habitantes, quienes lo apoyaron unánimemente en la consulta. Pero en los medios occidentales eso se presento falsamente como 'una anexión ilegal' cuando en realidad para quien sabe de historia, nunca ha sido así. Pero desafortunadamente, el Donbáss tuvo que soportar casi ocho años de una brutal agresión y el asesinato en masa de gran parte de sus habitantes a manos de Kiev, que se negaba a cumplir los Acuerdos de Minsk, que lo obligaba a proteger a las minorías rusófonas del este del país. Los que pudieron resistir a ese genocidio durante todos estos años, estaban conscientes de lo que se venía y se prepararon para una nueva y devastadora ofensiva que iba a ser lanzada por los ucranianos en los próximos días, en el cual iban a ser utilizadas armas químicas contra ellos y ante esa terrible amenaza, Rusia no tuvo más remedio que intervenir para salvarlos de su desaparición. Esto fue distorsionado y vilipendiado por los medios occidentales como “una invasión rusa que estaba socavando la soberanía e integridad territorial de Ucrania”. Pero tal ridículo argumento es claramente indefendible debido a la ignorancia o indiferencia de los medios occidentales sobre la realidad de lo que ha estado sucediendo en Ucrania durante los últimos ocho años y en particular en el Donbáss. Para nadie es un secreto que los gobiernos y medios occidentales han estado apoyando a un régimen genocida cuyas fuerzas están armadas y entrenadas por los EE.UU. y la OTAN para llevar a cabo una guerra de exterminio. Había que detener ese ultraje. La valiente decisión del presidente ruso de reconocer las repúblicas de Donbáss fue una necesidad para desbaratar sus planes criminales. Ahora que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk cuentan con el apoyo total de Rusia y sus fuerzas armadas, el régimen colaboracionista de Kiev y sus patrocinadores de la OTAN ahora no saben qué hacer. No tendría que ser así si los EE.UU. y sus lacayos europeos no hubieran interferido en Ucrania y envalentonado a un maldito judío - quien ahora es presentado grotescamente como una “víctima” - para desatar una sangrienta guerra civil. Pero dado que eso había sucedido, lo mejor que podía hacer el señor Putin era actuar inmediatamente para proteger a quienes verdaderamente lo merecen y castigar ejemplarmente a los criminales por todo el sufrimiento que han causado. No habrá piedad para esos miserables y terminaran bañados en su propia sangre. Si al final, una vez que termine todo esto, los ucranianos deciden voluntariamente volver a ser parte de Rusia como lo fueron durante siglos, nada ni nadie podrá impedirlo. Allá aquellos, cuyos aullidos de condena escuchamos en Occidente pero que no atreven a enfrentarse militarmente a los rusos - limitándose a unas ridículas sanciones y al bloqueo de sus medios de comunicación como RT y Sputnik - demostrando de esa manera su impotencia y su fracaso... Larga vida a la Santa Rusia :)
Presentado por Apple en su evento realizado este martes 8, la tablet de referencia de Apple se renueva y alcanza la quinta generación con diseño continuista, pero con el potente procesador M1, conectividad 5G, una nueva cámara para Center Stage en Face Time y más. Apple asegura que el chip M1 del nuevo iPad Air ofrecerá una experiencia equilibrada entre rendimiento y eficiencia energética. Los 8 núcleos de la CPU, según la compañía, son un 60% más rápidos que los del chip A14. Los de Cupertino remarcan, además, las capacidades gráficas de su nueva tablet. Según indican, los 8 núcleos del chip ofrecerán un rendimiento gráfico hasta dos veces superior en comparación al iPad Air 2020. El iPad Air también se pone al día en el apartado conectividad. La renovación de la tablet llega con compatibilidad con redes 5G (con velocidades máximas estimadas en 3,5 Gbps), eSIM y Wi-Fi 6. Asimismo, la conexión por cable también da un paso hacia adelante en relación a la generación anterior. El nuevo puerto USB-C promete ser dos veces más rápido que el del iPad Air 2020, con trasferencias de hasta 10 Gbps. Respecto de los accesorios compatibles, la tableta le da la bienvenida al teclado completo de tamaño estándar Smart Keyboard Folio, así como también al soporte para el Apple Pencil de segunda generación. En el frente de la tablet encontramos con la pantalla Liquid Retina de 10,9, con características como True Tone, gama cromática amplia (P3) y película antirreflectante. El botón superior, por su parte, tiene Touch ID integrado.La cámara frontal también recibe una mejora. Pasa de los 7 MP de la generación anterior a 12 MP con Center Stage. La cámara trasera conserva los 12 MP tradicionales y promete capturar fotos nítidas y grabar vídeo a 4K. En cuanto a su precio y disponibilidad, el nuevo iPad Air 2022 llega en cinco colores y tiene un precio inicial de 679 euros. Se podrá reservar desde este mismo viernes y estará disponible a partir del 18 de marzo :)
Ante la amenaza que los EE.UU. y la OTAN representan para el mundo, y debido a sus continuas provocaciones contra Rusia, incentivando al régimen fascista de Kiev a exterminar completamente a la población rusoparlante en Dombáss - que se rebelaron tras el golpe organizado por la CIA en el 2014 - obligando al presidente ruso Vladimir Putin a realizar un operativo militar especial en Ucrania para impedir que se consuma ese genocidio y castigar ejemplarmente a sus autores, así como evitar que en dicho territorio se instalen misiles nucleares que apuntasen a su país, cabe recordar que Rusia posee en su arsenal una poderosa arma que podría arrasar un país del tamaño de Francia, ya que es 2.000 veces más destructivo que la bomba de Hiroshima. Nos referimos al RS-28 Sarmat (conocido como Satán 2 en la terminología de la OTAN). Fue en el 2016 cuando el gobierno ruso mostró las imágenes del nuevo modelo de sus fuerzas nucleares, que ese mismo año entró en proceso de creación, para pasar en el 2018 a fase de pruebas. En esa ocasión y bajo la dirección del Ministerio de Defensa ruso, se lanzaron dos ejemplares como prueba en ocasiones distintas desde el cosmódromo de Plesetsk, en la provincia septentrional de Arkhangelsk, cerca del Círculo Polar Ártico. A inicios del 2020 el gobierno ruso reporto que el dispositivo ya había entrado en una fase activa, convirtiéndose en una de las más poderosas en su arsenal. Esta nueva arma no sólo fue catalogada de invulnerable y casi fantasmagórica por la virtud de ser inubicable, sino que también revelaron que su capacidad no se merma si la zona de impacto tiene mayor distancia. Este misil de 40 megatones, que llegó para sustituir a otro de nombre Voyevoda (Satán 1 para la OTAN), puede destruir un territorio del tamaño de Texas, Francia o bien toda la costa este de los EE.UU., y arrasarlo completamente. Es capaz de llevar hasta 10 cabezas nucleares pesadas o 16 ligeras. Estas podrían ser combinadas para incluir contramedidas electrónicas a fin de esquivar el escudo antimisiles. Además, tendría un radio de acción de 10.000 kilómetros en cuestión de segundos, una velocidad supersónica de 24.500 kilómetros por hora y funciona solo con combustible líquido. Ya en el 2018, el presidente ruso había indicado que el misil iba a estar equipado con una amplia gama de ojivas nucleares de alto rendimiento, incluidas las hipersónicas, y los sistemas más modernos de penetración de defensa antimisiles. Debido a sus características, ningún sistema de defensa antimisiles, ni siquiera los futuros, sería un obstáculo para él. Es prácticamente invencible” agrego. Y vaya tiene razón, ya que ni los EE.UU. ni la OTAN poseen un arma equivalente. Si bien en abril del año pasado, Vladimir Putin indicó que el RS-28 Sarmat estaría operando en los últimos meses del 2022, pero debido a la situación actual, se habría decidido adelantar su puesta en servicio. “Los avanzados sistemas de misiles de alcance intercontinental Avangard y los láseres de combate Peresvet ya se han puesto en servicio operacional, mientras que el primer regimiento totalmente equipado con misiles balísticos intercontinentales pesados Sarmat entrará en servicio a fines del 2022, según lo previsto”, detalló en ese momento durante su discurso anual en la Asamblea Federal de Rusia. Hoy se sabe que ya se encuentran listos para entrar en acción. Una razón de más para que los EE.UU. y la OTAN lo piensen muy bien antes de que sea demasiado tarde para ellos :)
“Vladimir Putin se ha vuelto loco”… “Es la reencarnación de Hitler que busca destruir a la humanidad”… “La invasión de la pacifica e inocente Ucrania es solo el comienzo”… “Luego seguirá el resto de Europa”… Al menos eso es lo que los líderes de Occidente y su vomitiva prensa adiestrada hasta la nausea quieren que creas. Según su disparatada narrativa - completamente fuera de la realidad - “Putin se encuentra aislado, solo, confundido y enojado por el desastre militar que Rusia está experimentando en Ucrania (?), por lo que ha arremetido furiosamente, amenazando al mundo entero con la aniquilación nuclear”. Venga ya ¿Se puede ser tan idiota y creer esas mentiras repetidas hasta el infinito cuando es EE.UU. y la OTAN quienes han provocado para que se llegue a esta situación, al incitar el régimen fascista ucraniano - instaurado por un golpe patrocinado por la CIA en el 2014 - para que extermine en masa a la población rusoparlante del este del país y que lo ha venido haciendo durante 8 años desconociendo groseramente el Acuerdo de Minsk que había firmado, donde se especificaba que debía proteger a esa minoría pero que en la práctica hizo todo lo contrario, creyendo que Rusia al final no le iba a hacer pagar por sus abominables crímenes? Ha llegado el momento que responda por ello y ya lo está haciendo con su sangre. Los verdugos no pueden ahora dárselas de “victimas” que eso no cuela. Es por ello al ver a sus colaboracionistas en fuga - con el cobarde judío de Volodymir Zelensky en primer lugar - la OTAN ha incrementado sus tropas en el flanco oriental, lo que ha motivado la inmediata respuesta rusa. En efecto, en una reunión con sus principales generales el domingo, el presidente ruso anunció : “Ordeno al ministro de defensa y al jefe del estado mayor general de las fuerzas armadas rusas que pongan las fuerzas de disuasión del ejército ruso en un modo especial de servicio de combate.” El motivo de esta acción, señaló Putin , se centró en el hecho de que “los países occidentales no solo están tomando medidas hostiles contra nuestro país en la esfera económica, sino que altos funcionarios de los principales miembros de la OTAN hicieron declaraciones agresivas con respecto a Rusia” en relación con la situación actual en Ucrania. Cabe precisar ante todo que las “fuerzas de disuasión” de las que habló Putin se refieren al arsenal nuclear ruso que podrían ser utilizados en cualquier momento si la situación lo amerita, con mayor razón tras las altisonantes declaraciones antirrusas tanto del discapacitado físico y mental de Joe Biden como de sus lacayos europeos, Boris Johnson, Olaf Scholz y Emmanuel Macron. Vamos, el borracho, el impotente y el homosexual... menuda banda de jetas. Lo que hizo resonar aún más las palabras del presidente ruso fue que el jueves pasado, al anunciar el inicio de la “operación militar especial” de Rusia contra Ucrania, cuando declaró que “nadie debe tener dudas de que un ataque directo a nuestro país llevará a la destrucción y horribles consecuencias para cualquier potencial agresor”. Hizo hincapié en que Rusia es “una de las potencias nucleares más potentes y también tiene absoluta ventaja en una gama de armas de última generación que no posee Occidente como los indetectables misiles hipersónicos y que son imposibles de neutralizar”. Sin embargo, cuando el líder ruso emitió esa advertencia, The Washington Post la describió como “vacía, un simple acto de mostrar los colmillos”. El Pentágono, por su parte, involucrado como estaba en su propia revisión de la postura nuclear de EE. UU. diseñada para abordar ataques como este, parecía desconcertado, y un funcionario que prefirió el anonimato señaló que los responsables políticos de EE. UU. “no ven una amenaza mayor en ese sentido”. Pero vaya que se equivocaron. Es entonces cuando la OTAN, que se encuentra en el centro de la crisis actual, emitió un comunicado en el que señaló que: “Las acciones de Rusia representan una seria amenaza para la seguridad euroatlántica y tendrán consecuencias geoestratégicas. La OTAN continuará tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad y defensa de todos los aliados. Estamos desplegando fuerzas defensivas terrestres y aéreas adicionales en la parte este de la Alianza, así como activos marítimos adicionales. Hemos aumentado la preparación de nuestras fuerzas para responder a todas las contingencias”. Sin embargo, oculto casi al final de esta absurda declaración, había un pasaje que, cuando se examina de cerca, apuntala el razonamiento detrás de la flexión nuclear de Putin. “Hemos realizado consultas en virtud del artículo 4 del Tratado de Washington y hemos decidido, de acuerdo con nuestra planificación defensiva para proteger a todos los aliados, tomar medidas adicionales para fortalecer aún más la disuasión y la defensa en toda la Alianza”. Según el Artículo 4 , los miembros pueden traer cualquier tema de preocupación, especialmente relacionado con la seguridad de un país miembro, a la mesa de discusión dentro del Consejo del Atlántico Norte. Los miembros de la OTAN Estonia, Letonia, Lituania y Polonia desencadenaron la consulta del Artículo 4 tras el operativo ruso en Ucrania. En una declaración emitida el viernes, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, amplió la declaración inicial de la OTAN y declaró “que la OTAN se comprometió a proteger y defender a todos sus aliados, incluida Ucrania” lo cual es algo ridículo ya que este último país no es miembro de la agresiva alianza militar. Hay que destacar tres puntos de declaración. Primero, al invocar el Artículo IV, la OTAN se estaba posicionando para una potencial acción militar ofensiva; sus criminales intervenciones militares anteriores contra Serbia en 1999, Afganistán en el 2001, Irak en el 2004 y Libia en el 2011 se realizaron bajo el Artículo IV de la Carta de la OTAN. Visto así, la premisa de que la OTAN “es una organización exclusivamente defensiva, comprometida con la promesa de la autodefensa colectiva” como repiten hasta la saciedad, es totalmente infundada. En segundo lugar, mientras que las protecciones del Artículo V (defensa colectiva) solo se extienden a los miembros reales de la OTAN, lo que no es Ucrania, el Artículo IV permite que “el paraguas de la protección” de la OTAN se extienda a aquellos países que no son miembros y a quienes la alianza considera aliados, una categoría donde Stoltenberg colocó grotescamente a Ucrania. Finalmente, la ridícula mención de Stoltenberg de Ucrania “como aliado de la OTAN” se produjo al mismo tiempo que anunció la activación y el despliegue de la Fuerza de Respuesta de la OTAN de 40.000 efectivos , algunos de los cuales se desplegarían en el flanco oriental de la OTAN, lindando con Ucrania. La activación de la Fuerza de Respuesta no tiene precedentes en la historia de la OTAN, un hecho que subraya la seriedad que una nación como Rusia podría otorgar a la acción. Vistos así, los comentarios del presidente ruso del pasado jueves fueron mesurados, sensatos y responsables. Por cierto, desde que comenzaron las consultas del Artículo IV, los miembros de la OTAN han comenzado a proporcionar a Ucrania ayuda militar letal, con la promesa de otorgarle más en los próximos días y semanas. Estos envíos solo pueden acceder a Ucrania a través de una ruta terrestre que requiere transbordo a través de miembros de la OTAN, incluidos Rumania y Polonia. No hace falta decir que cualquier vehículo que transporte equipo militar letal a una zona de guerra es un objetivo legítimo según el derecho internacional; esto se aplicaría en su totalidad a cualquier envío o entrega afiliada a la OTAN realizada por un miembro de la OTAN por su propia voluntad. ¿Qué sucede cuando Rusia comience a atacar las entregas de armas de la OTAN, la UE, los EE. UU. y los Aliados cuando llegan a suelo ucraniano? ¿Creará la OTAN, actuando en virtud del Artículo IV, una zona de amortiguamiento en Ucrania, utilizando la Fuerza de Respuesta nunca antes movilizada? Uno sigue naturalmente al otro... El escenario se vuelve aún más grave si la UE cumple su amenaza de proporcionar a Ucrania aviones y pilotos para luchar contra los rusos. ¿Cómo se desplegarían en Ucrania? ¿Qué sucede cuando Rusia comienza en todo su derecho a derribar estos aviones tan pronto como ingresan al espacio aéreo ucraniano? ¿Puede crear la OTAN arbitrariamente una zona de exclusión aérea sobre el oeste de Ucrania cuando no tiene derecho alguno a ello? ¿Qué sucede si se combina una zona de exclusión aérea (que muchos funcionarios occidentales están promoviendo) con el despliegue de la Fuerza de Respuesta para crear un territorio de facto de la OTAN en el oeste de Ucrania? ¿Qué pasa si el régimen colaboracionista ucraniano se establece en la ciudad de Lvov, operando bajo la protección de este “paraguas aéreo y terrestre”? No cabe duda que Rusia puede aplastarlos sin contemplaciones ya que ese territorio no es parte de la OTAN. Como recordareis, en junio del 2020, Rusia publicó un nuevo documento, titulado "Sobre los principios básicos de la política estatal de la Federación Rusa sobre disuasión nuclear", donde describe las amenazas y circunstancias que podrían conducir al uso de armas nucleares. Si bien este documento declaró que Rusia “considera las armas nucleares exclusivamente como un medio de disuasión”, describió varios escenarios en los que Moscú recurriría al uso de armas nucleares si la disuasión fallara. Si bien el documento de política nuclear de Rusia no solicitaba el uso preventivo de armas nucleares durante los conflictos convencionales, sí declaraba que “en caso de un conflicto militar, esta política prevé la prevención de una escalada de acciones militares y su terminación bajo condiciones que sean aceptables para Rusia y/o sus aliados”. En resumen, Rusia podría advertir que podría usar sus armas nucleares para disuadir una agresión proveniente de la OTAN cuando la existencia misma del estado se encuentre en peligro. Al definir las preocupaciones de seguridad nacional de Rusia tanto para los EE. UU. como para la alianza atlántica en diciembre pasado, Putin fue muy claro sobre su posición en lo que respecta a la membresía de Ucrania en la OTAN. En un par de borradores de documentos del tratado, el líder ruso exigió que la OTAN proporcione garantías por escrito de que detendrá su expansión al este de Europa y asegurará a Rusia que ni a Ucrania ni a Georgia nunca se les ofrecerá ser miembros de la alianza. En efecto, en un discurso pronunciado luego de que fueron entregadas las demandas de Rusia , Putin declaró que “si EE.UU. y sus aliados continúan con su postura obviamente agresiva, Rusia tomaría medidas de represalia apropiadas, ya que tiene todo el derecho a hacerlo.” La advertencia es clara. En resumen, el presidente ruso dejó en claro que, cuando se trataba del tema de la membresía de Ucrania en la OTAN, el estacionamiento de misiles estadounidenses en Polonia y Rumania y los despliegues de la OTAN en Europa del Este, Rusia sentía que su propia existencia estaba siendo amenazada y por lo tanto debía actuar en consecuencia. Es así como la operación militar especial rusa en Ucrania, vista desde la perspectiva de Rusia y su liderazgo, fue el resultado de una prolongada intrusión de la OTAN en los intereses legítimos de seguridad nacional del Estado y el pueblo rusos. Occidente, sin embargo, ha interpretado la incursión militar como poco más que la acción irracional de un líder enojado “que busca desesperadamente relevancia en un mundo que se escapa de su control” cuando es todo lo contrario. La desconexión entre estas dos narrativas podría resultar fatal para el mundo. Al minimizar la amenaza que Rusia percibe perfectamente, tanto de una OTAN en expansión como de la provisión de asistencia militar letal al régimen golpista de Ucrania mientras Rusia participa en operaciones militares que considera críticas para su seguridad nacional, EE.UU. y la OTAN corren el riesgo de no comprender la gravedad mortal de las instrucciones de Putin a sus líderes militares con respecto a la elevación del nivel de preparación por parte de las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia. Pero lejos de reflejar el capricho irracional de un hombre desesperado como quieren presentarlo en Occidente, las órdenes de Putin reflejaron la extensión lógica de una postura de seguridad nacional rusa concertada durante años, donde la oposición geopolítica a la expansión de la OTAN en Ucrania estaba casada con una postura nuclear estratégica. No es de extrañar por ello que cada declaración que Putin ha hecho en el transcurso de esta crisis ha estado ligada a esta política. Si EE.UU. y la OTAN de una manera suicida se niegan a aceptar la legitimidad de las preocupaciones rusas, descartando la estrategia de seguridad nacional de una nación que ha sido rodeado por tropas agresivas de la OTAN representa un peligroso desprecio por la realidad, cuyas consecuencias podrían resultar fatales para el mundo. El presidente Putin se ha quejado a menudo de que Occidente no lo escucha cuando habla de temas que Rusia considera de importancia crítica para su seguridad nacional, pero Occidente ¿es capaz de comprender la gravedad de la situación que ellos han generado incentivando al régimen fascista ucraniano para provocar a Rusia como lo hicieron con Georgia en su momento y luego lo abandonaron a su suerte? Por lo visto hasta ahora, la respuesta parece ser no. Si la situación se agrava será por culpa exclusiva de la OTAN y será tarde para lamentarse. Ahora están cosechando lo que han sembrado con su demencial fobía antirrusa. Ellos son los verdaderos enemigos de la humanidad :(
Como era de suponer, Motorola no ha querido quedarse atrás y ha desvelado cuál será su apuesta internacional durante el 2022: el Motorola Edge 30 Pro. Con la máxima potencia por bandera, y cargado de especificaciones en su interior, el móvil parte bien armado y con un precio que no se hace exagerado para el segmento premium. Como recordareis, el primer Motorola Edge fue un teléfono que apostó por la pantalla OLED en cascada como signo distintivo; un signo que la marca ha ido suavizando en posteriores versiones para así convertir a la familia "Edge" en la más potente del catálogo. Así que, tras la presentación del Motorola Edge X30 en China, esperábamos que la compañía internacionalizase el teléfono para poder acceder a él. Ya lo tenemos; con algunos cambios. El móvil parte de serie con un excelente hardware, al menos sobre el papel: se nota que Motorola (o Lenovo) quiere competir de tú a tú con lo más granado de la gama premium. El SoC elegido tiene mucho que ver, el Snapdragon 8 Gen 1 destaca con luz propia en el interior del Motorola Edge 30 Pro. Aparte del SoC más potente de Qualcomm para este 2022, el móvil se acompaña de 12 GB de memoria RAM LPDDR5 y de 256 GB de almacenamiento (para la versión europea, en otros mercados hay variaciones). La pantalla elegida se basa en un panel pOLED de 6,7 pulgadas con tasa de refresco de 120 Hz y bordes rectos. Poco queda del "Edge" que motivó el arranque de la familia. Por detrás se observa un módulo triple trasero en forma rectangular donde Motorola apuesta todo por los 50 megapíxeles para las imágenes obtenidos: tanto en la cámara principal como en el gran angular. Destaca un tercer sensor para capturar la profundidad afinando en el modo retrato. Y por delante, el Motorola Edge 30 Pro hace gala de una cámara de 60 megapíxeles bajo un agujero superior central practicado en la pantalla. El Motorola Edge 30 Pro se completa con una batería de 4.800 mAh con cargador incluido de 68 W, no pierde la carga inalámbrica (15 W), ofrece doble altavoz estéreo, el pertinente 5G, NFC, incluye certificación IP52 y lector de huellas bajo la pantalla. Por cierto, la versión elegida para salir al mercado es la última estable disponible: Android 12. Motorola no se caracteriza por personalizar en exceso el software, por lo que el aspecto de la capa es suficientemente limpio; sin incluir un exceso de "bloatware" más allá de las apps propias de la marca. En cuanto a su cote y disponibilidad, el nuevo Motorola Edge 30 Pro ya está a la venta en Europa. Su precio es de 799,99 euros con dos colores a elegir: azul (Cosmos Blue) y blanco (Stardust White) :)
Como dinosaurio famoso que es, al Tyrannosaurus rex se le ha representado decenas de veces en novelas, cómics y películas, en unas ocasiones más acertadas que otras. Pero, sin duda alguna, la encarnación de este dinosaurio que ha pasado a la historia ha sido la de una película hollywoodense de triste recordación y sus insoportables secuelas. Lamentablemente, esta mala fama ha hecho que licencias cinematográficas hayan traspasado al conocimiento general como si se tratase de datos científicos. Hoy, vamos a separar la ficción de la realidad. Ante todo, cabe precisar que el Tyrannosaurus rex forma parte del grupo de los dinosaurios terópodos, al que pertenecen todos los dinosaurios carnívoros, incluidas las aves. De hecho, al lado de otros grandes dinosaurios carnívoros, como Spinosaurus o Carnotaurus, el Tyrannosaurus está más cercanamente emparentado con las aves. Vivió hace unos 68-66 millones de años, a finales del Cretácico, conviviendo con otros dinosaurios como los Triceratops, Ankylosaurus, Pachycephalosaurus o Alamosaurus. Es un dinosaurio que da nombre a toda una familia, los tiranosáuridos, a la que también pertenecen Gorgosaurus, Tarbosaurus o Albertosaurus. Como ellos, y en claro contraste con otros grupos de dinosaurios terópodos, el Tyrannosaurus tenía brazos muy cortos con solo 2 dedos. A pesar de este reducido tamaño, los huesos de sus brazos muestran unas inserciones musculares muy desarrolladas, señal de que tendría mucha fuerza. En contraposición con unos brazos tan pequeños, sus mandíbulas lo compensaban: el Tyrannosaurus rex tenía un cráneo enorme armado con dientes muy robustos. A diferencia de los dientes de la mayoría de los terópodos, que se parecen a cuchillos, afilados y aplanados, los dientes de los tiranosáuridos son muy gruesos. Se han hecho estudios de biomecánica, y se ha visto que estas mandíbulas armadas con semejantes dientes eran capaces de ejercer una fuerza de mordida de un mínimo de 4 toneladas, capaces de triturar huesos y desgarrar carne de sus presas de un solo bocado. Los huesos del cráneo y las vértebras y costillas de su cuello muestran unas inserciones musculares muy fuertes, mayores que las de los demás dinosaurios terópodos. De manera que habría sido capaz de arrancar grandes pedazos de sus presas con cada bocado. Sus patas traseras muestran una buena adaptación a la carrera. Sin embargo, se han hecho estudios de biomecánica en los que se propone que los huesos de las piernas de un tiranosaurio adulto, pesando entre 7 y 9 toneladas, sufrirían mucho al correr. Posiblemente su desplazamiento rápido sería andando lo más rápido posible, sin llegar a suspenderse en el aire, y no podrían superar los 18 km/hora. Sin embargo, estas adaptaciones en los huesos de sus pies y la anatomía de las patas de los tiranosaurios más jóvenes sugieren que sí que pudieron ser buenos corredores en su juventud. El primer ejemplar fue descrito por el paleontólogo norteamericano Henry Fairfield Osborn en 1905. Desde entonces conocemos más de 30 ejemplares, unos más completos que otros, y gracias a esto podemos conocer la variabilidad de esta especie, que podía llegar a alcanzar los 13 metros de longitud, las 9 toneladas de peso, y del que tenemos muchos estudios de su paleobiología. Gracias a su popularización, y a su constante presencia en las películas, muchas de las características de este dinosaurio han pasado a ser de conocimiento general, en unas ocasiones con más acierto que otras. Por ejemplo, en una de esas películas hay constantes referencias a que su visión se basa en el movimiento: se menciona tanto en plena excavación, al hablar de los raptores, como luego en el momento en el que escapa de su recinto. Y en las secuelas se mantiene esta idea una y otra vez. Esta idea nace en las novelas de Michael Crichton, donde se habla de teorías que están vigentes en aquel mundo. En estas novelas, el paleontólogo John Roxton estudió moldes internos de la cavidad craneal del Tyrannosaurus y concluyó que guardaban mucha semejanza con los cerebros de algunos anfibios y, por lo tanto, concluyó que su visión estaba adaptada al movimiento. Esta teoría, lanzada dentro del universo de las novelas, nos llega a las películas, donde se hace mención a esto constantemente. Y esa es la única razón por la que se habla de la visión del tiranosaurio adaptada al movimiento, no se basa en teorías científicas del mundo real, basadas en datos de los fósiles reales. De hecho, en las novelas los protagonistas son capaces de contrastar esta hipótesis en el campo, o mejor dicho, en las islas, y concluyen que es falsa. Pero esta contrastación de la teoría en las novelas no llega a verse en las películas. Respecto a su aspecto, en las películas se muestra a los tiranosaurios como completamente escamosos. Existen impresiones de la piel fósil de Tyrannosaurus rex, en los que efectivamente se observan escamas. Pero todo este debate viene por su ascendencia: los tiranosáuridos están más o menos emparentados con las aves, y sus parientes tienen plumas primitivas semejantes a filamentos. De ahí, que digamos que por familia le tocaría estar emplumado y por eso veréis reconstrucciones con algunas plumillas sueltas, que a simple vista pueden parecerse más a pelo que a plumas totalmente desarrolladas. En general, las particularidades de los tiranosaurios de aquella infame película pueden explicarse dentro de la ficción: los dinosaurios que ellos llevan años clonando no tienen un ADN puro y, si lo tuvieran, su aspecto sería muy diferente… Como podéis notar, no debemos guiarnos por las disparatadas ideas sugeridas en ciertas películas que no se basan en la realidad, pero que lamentablemente, lo repiten en sus sagas una y otra vez :(