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miércoles, 24 de mayo de 2023

ARABIA SAUDITA: Juegos de estrategia

En lo que puede considerarse como un duro revés para los intereses estadounidenses - y sionistas - en la región, el giro dado en los últimos tiempos por Arabia Saudita, como el negarse a unirse a EE.UU. y sus lacayos de Occidente en aplicar sanciones a Rusia por su Operativo Militar Especial en Ucrania, o el histórico restablecimiento de relaciones con Siria e Irán bajo el poderoso patrocinio chino, indican según los analistas, un cambio saludable de Riad que puede tener consecuencias en el futuro inmediato, que podría ser prometedor para Yemen y Líbano, así como un desastre para Israel. Efectivamente, este acuerdo es considerado una bofetada a la administración Biden, que demuestra que la disminución de la influencia estadounidense en la región cada día es más evidente. En efecto, la reapertura de la embajada de Teherán en Riad por primera vez desde el 2016, demuestra que las dos potencias de Oriente Medio están decididas a rebajar una rivalidad incentivada por los EE.UU. que ha desfigurado el Medio Oriente durante 40 años. Todo tipo de señales, desde las triviales hasta las de gran calado, indican para desaliento de Washington, que el acercamiento es auténtico: se reanudaron los vuelos civiles entre ambos países; un iraní ganó un premio dotado con 800.000 dólares en un concurso saudí de lectura del Corán; el acero iraní está llegando a los mercados saudíes; representantes de ambos países fueron vistos abrazándose luego de que la armada saudita rescatara a 60 iraníes atrapados en Sudán; y se espera que Ibrahim Raisi anuncie pronto una visita a Riad, la primera de un presidente iraní desde el 2007. Como recordareis, la reconciliación, impulsada por el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, de 37 años, y el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, de 83 años, se anunció formalmente en China el 10 de marzo, cuando ambas partes establecieron un plan de dos meses para normalizar las relaciones diplomáticas y económicas tras ocho años de tensiones. Las relaciones se rompieron en el 2016 luego de que manifestantes asaltaran la embajada saudita en Teherán por la ejecución de un clérigo chií disidente saudita. Pero en realidad las dos partes, que representan diferentes culturas y ramas del islam – chiitas y sunnitas - se han disputado el control de la región desde la revolución iraní de 1979. Ahora, la cuestión es si estos vientos de cambio podrían expandirse por Oriente Medio y disipar conflictos en Yemen, Líbano, Irak, Siria e incluso Israel, todos ellos agravados, o incluso sostenidos, por la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán. Un diplomático residente en Londres sugiere cautela. “Esta no es una historia de amor. Es un tiempo muerto de conveniencia mutua”, dice. Un diplomático árabe en Londres compara este proceso con la construcción de una planta baja sobre la que otros países podrían edificar y sugiere que las ramificaciones en la región podrían llegar a ser cruciales. Según afirma, este acuerdo confirma la decreciente influencia de Washington en Oriente Medio, debilita a Israel, restauro al presidente sirio Bashar al-Asad en el mundo árabe, proporciona a Arabia Saudita un nuevo mercado de carbono a largo plazo en China y empieza a poner fin al aislamiento económico de Irán. Pero Ayham Kamel, jefe de investigación sobre Oriente Medio del Eurasia Group, vaticina un proceso lento, incluso con China actuando como garante. “No se pasa de la competencia a una cooperación significativa de la noche a la mañana. Sospecho que las relaciones entre Irán y el Golfo pasarán de una era de confrontación a otra más natural en la que habrá plena cooperación”. Para Kamel esta distensión forma parte de un reordenamiento mayor dentro de Oriente Medio. “Arabia Saudita y los países del Golfo quieren alianzas globales con otras potencias como China y Rusia y dejar de depender de los EE.UU. Riad no se ha sentido segura en su relación con Washington desde hace al menos una década. Una vez terminada la dependencia estadounidense del petróleo saudita, el papel de EE.UU. como proveedor de la seguridad de Arabia Saudita inevitablemente quedó en entredicho y sus caminos se fueron distanciando poco a poco. Riad considera que el apoyo del Criminal de Guerra Barack Hussein Obama al operativo montado por la CIA, denominado eufemísticamente como “ la primavera árabe” para instaurar regímenes completamente dóciles a los intereses de los EE.UU. e Israel fue un grave error, por lo que Riad intentó bloquear los esfuerzos de Washington por negociar un acuerdo nuclear con Teherán en el 2015. Con Donald Trump, Arabia Saudita creyó haber obtenido la política estadounidense que había estado defendiendo, incluida la máxima presión sobre Irán, aunque acabó por descubrir que aquella política no era de su agrado ya ue su opinión no era tomada en cuenta para nada. El hecho de que los misiles de fabricación iraní paralizaran temporalmente la mitad de la producción de petróleo saudí en septiembre del 2019 fue una frustrante demostración de la debilidad e impotencia de Arabia Saudita para neutralizarlos. Fue peor cuando Trump no salió en defensa de Riad. Del mismo modo, Emiratos Árabes Unidos se sintió profundamente ofendido por lo que percibió como una indiferencia por parte de Occidente cuando cuatro buques fueron atacados en el Golfo de Omán en mayo del 2019. La promesa hueca realizada por el discapacitado físico y mental Joe Biden en el 2019 de hacer de Iran “un paria” no indicaba en absoluto que los demócratas fuesen a proporcionar la salvación. Así que el príncipe Mohammed quería alejarse de la línea de fuego, ya que temía que Arabia Saudita fuera el blanco de Teherán en caso de producirse un ataque israelí a los emplazamientos nucleares de Irán. Quería seguir a Emiratos Árabes Unidos –los expertos en anular y reducir riesgos por excelencia– hacia un lugar menos vulnerable y centrarse en el desarrollo de su economía. “Arabia Saudita está harta de ser considerada el cajero automático del resto del mundo. Ello se acabó”, dijo Farea Al-Muslimi, miembro de Chatham House especializado en Oriente Medio. Es más, la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán – incentivado como anotamos al inicio por los EE.UU. en su odio extremo a los Ayatolás - agravo muchos conflictos preexistentes en la región, y el acercamiento entre Riad y Teherán podría poner fin a los mismos. Una posible oportunidad para avanzar está en Yemen, el país más pobre del mundo árabe, donde Irán ha armado a los huttíes que derrotaron a una coalición liderada por Arabia Saudita que pretendió invadir y anexarse el país, aunque ahora busca apoyar los esfuerzos de paz. “A pesar de sus terribles sufrimientos. los huttíes humillaron una y otra vez a los sauditas en su criminal agresión a Yemen, quienes a pesar de estar armados por los EE.UU. con un multitudinario arsenal de cientos de miles de millones de dólares, ha tenido que admitir su derrota y buscar la paz”, dice Muslimi. “El control iraní sobre los huttíes es absoluto, por lo que la promesa iraní de hacer todo lo posible para acabar con el conflicto es sumamente tentador para los sauditas”, admitió Dina Esfandiary, analista de Oriente Medio en el International Crisis Group. Como contrapartida a la ayuda iraní en Yemen, Arabia Saudita ha normalizado sus relaciones con el sirio Asad, cuyo país había sido aislado durante 12 años, pero que ahora acaba de ser readmitido en la Liga Árabe. Riad sostiene que la normalización puede conducir a un fortalecimiento de las instituciones sirias y ofrece la forma más realista de recuperar influencia y controlar las redes de narcotráfico transfronterizas protegidas por los EE.UU. Tampoco está claro qué implicaría la normalización para las grandes poblaciones en las zonas fuera del control del Gobierno sirio. Asad quiere que Turquía abandone el norte de Siria y deje de patrocinar a milicias en la provincia de Idlib, pero Ankara no está dispuesta a marcharse sin garantías respecto a los kurdos sirios de sus fronteras. EE.UU. está decidido a que los terroristas kurdos se repartan los recursos sirios de petróleo y gas siguiendo el modelo de Irak, aunque la férrea oposición turca ha impedido que se concrete. Un tercer país que podría beneficiarse del fin de la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán sería el Líbano. No tiene presidente desde el final del mandato de Michel Aoun en octubre. Por ley, el cargo debe ser ocupado por un cristiano maronita. Las facciones apoyadas por Arabia Saudita e Irán no han sido capaces de ponerse de acuerdo sobre un sustituto, a pesar de las sucesivas rondas de votaciones. El poderoso grupo Hezbolá, respaldado por Irán, y el partido Movimiento Amal, dirigido por el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, que juntos forman la base chiíta de Líbano, mantienen su apoyo a Suleiman Franjieh, amigo íntimo de Asad, pero Arabia Saudita se negaba a respaldarlo. Sin embargo, para los sionistas, y en especial para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, todo esto supone un desastre total para su política. Netanyahu creía que los “Acuerdos de Abraham”, diseñados por el Gobierno de Trump, normalizarían las relaciones con Arabia Saudita, pero en lugar de ello Riad ha normalizado las relaciones con los enemigos de Israel: Irán, Siria e incluso Hamás. Es más, altos cargos de Hamás han visitado Arabia Saudita por primera vez desde el 2015, y la reciente decisión de Riad de convertirse en “socio de diálogo” de la Organización de Cooperación de Shanghái, en la que Irán tiene estatus de observador, solo acrecienta la ansiedad de Israel. Retomando una vieja cantinela, Netanyahu declaró recientemente a la CNBC: “Los que se asocian con Irán se asocian con la miseria. Miren Líbano, miren Yemen, miren Siria, miren Irak. El 95% de los problemas de Oriente Medio emanan de Irán”. Hace dos años, Arabia Saudita podría haber estado de acuerdo con semejante afirmación, pero ha decidido que la cooperación, y no la confrontación, es el camino a seguir. Para el ex primer ministro israelí, Naftali Bennett, el acuerdo representa "un golpe crítico a los esfuerzos para construir una coalición regional" contra Teherán."El restablecimiento de relaciones entre los sauditas e iraníes es un hecho grave y peligroso para Israel y representa una victoria diplomática de Teherán [...] Se trata de un fracaso asombroso del Gobierno de Netanyahu y es el resultado de una combinación de negligencia diplomática, debilidad general y conflicto interno en el país", tuiteó. “La derrota de Netanyahu no ha podido ser más contundente y ello es inobjetable” añadió. Queda por ver el éxito de la normalización iraní-saudí y su efecto en Oriente Medio. Pero es un comienzo que pocos pensaron que verían mientras EE.UU. se interpusiera en el camino.

GRAN DANÉS: Su tamaño lo dice todo

Llamado también dogo alemán o alano alemán, el gran danés es una de las razas más grandes del mundo. A pesar de su imponente aspecto, son perros amables y tranquilos que buscan el afecto y los mimos de las personas, aunque al hacerlo subestiman el peso de su propio cuerpo. Un gran danés adulto puede fácilmente llegar a pesar 90 kg o incluso más. La altura a la cruz alcanza, por lo menos, los 80 cm, en el caso de los machos, y 72 cm en las hembras, por lo que no sorprende su peso. Sin embargo, no se trata de un animal torpe, al contrario, su aspecto orgulloso irradia una gran fuerza y elegancia. De hecho, debido a su imagen armoniosa, su figura bien proporcionada y la expresividad de su cara, el estándar de la Federación Cinológica Internacional lo describe como el Apolo de los canes. Muchos lo ven como una estatua majestuosa y quizá por esa razón contaba con la admiración de la nobleza de los siglos XVI y XVII. Por cierto, a pesar de que su nombre hace referencia a Dinamarca, no se le relaciona en lo absoluto con ese país sino con Alemania, uno de los principales creadores de las razas que se conocen hoy en día, aunque es bueno reconocer que su origen siempre ha estado envuelto en polémica. A finales del siglo XIX, los cinólogos creyeron haber encontrado al antepasado del gran danés. Las ilustraciones de los grandes perros de pelea de pelo corto y hocico chato que acompañaron a los asirios hace más de 4000 años recuerdan al dogo alemán que conocemos hoy en día. Es más, en Dinamarca se han hallado restos óseos de perros de pelea de tamaño similar que datan del periodo comprendido entre los años 5000 a.C y 1000 d.C; no obstante, el parentesco entre estos perros y el alano alemán es un tema muy discutido. La aparente relación existente entre el gran danés y el dogo del Tíbet, una de las razas más antiguas del Este, ya ha quedado descartada por pruebas de ADN. No se han encontrado pruebas concluyentes anteriores al siglo XVI sobre los orígenes del gran danés. Según los datos disponibles, los grandes y elegantes perros de Inglaterra y de Irlanda, procedentes del cruce de mastines con perros lobo irlandeses, llegaron a Alemania. Su apariencia todavía era muy dispar, pero compartían un rasgo: su extraordinario tamaño. Finalmente, en el siglo XVII, comenzó en Alemania la cría selectiva del llamado perro inglés. Estos canes grandes y elegantes, que en un principio se dedicaron a la caza de osos, jabalíes y otros animales salvajes, no tardaron en hacerse un espacio en la corte como excelentes perros de compañía. La raza, entonces, quedó dividida en perros de cámara, perros de compañía y perros de caza. Entre los perros de cámara se encontraban los ejemplares con mayor fuerza y belleza, a los que se concedía el honor de llevar un collar dorado y de dormir en los aposentos de la nobleza sobre pieles de oso. A aquellos a los que no se consideraba lo suficientemente elegantes para formar parte de este grupo se les otorgaba el collar plateado y eran los encargados de proteger la corte de los intrusos. Puesto que tanto los perros de cámara como los de compañía vivían entre los nobles y sus familias, en la cría se buscaban, sobre todo, rasgos como la obediencia y la docilidad. Los perros con este carácter no se destinaban a la caza. Incluso aquellos que no reunían las cualidades necesarias para ser perros de cámara o de compañía, y vivían en los establos, eran considerados tan valiosos que no se empleaban para la caza. Para ello, se utilizaban otros perros, cuya tarea consistía en seguir el rastro de los cerdos y de los osos y hacerlos salir del bosque; una vez que las presas salvajes se encontrasen a la vista, se soltaba a los perros ingleses de caza, que debían atraparlas y sujetarlas con su poderosa mandíbula hasta que el cazador las tuviera a tiro. Para que estos perros tan valiosos no resultasen heridos, se los cubría con gruesas tripas de animales. A medida que se fue extendiendo el uso de las armas de fuego, estos perros fueron perdiendo su utilidad, y muchas de las razas de aquel entonces acabaron por desaparecer. A diferencia de ellas, el gran danés se siguió considerando un perro de lujo y un símbolo de posición social. En los siguientes siglos, mientras se fue afirmando y refinando la raza son muchas las personalidades que poseyeron uno o varios daneses: el Papa Alejandro, Carlos I de España y V de Alemania, la duquesa de York y la Princesa Marinak Stirbey de Rumania (poseía un ejemplar arlequín llamado Atlas V. Rednitztal XIII). A mediados del siglo XIX, uno de los dueños más famosos de dogo alemán fue Otto von Bismark, primer canciller del Imperio alemán, que tuvo estos perros durante más de 60 años, lo cual hizo que el alano alemán se ganase el apodo de perro del Imperio. Dado que estos perros vivían principalmente en familia, la cría se centró en la búsqueda de un carácter tranquilo, equilibrado y obediente. Surgieron varios tipos de gran danés que recibieron distintos nombres: dogo de Ulmer, dogo danés, dogo inglés o gran dogo, entre otros. En el año 1876, se presentaron a una exhibición unos cuantos ejemplares diferentes de alano alemán y los miembros del jurado propusieron a los criadores un nombre común para la raza: Deutsche Dogge, que literalmente significa dogo alemán. Este nombre genera cierta polémica, ya que no todos los países consideran que la raza sea originaria de Alemania. Por ello, algunos países la han bautizado como gran danés (Great Dane en inglés). El primer club de la raza que se fundó fue el alemán, en 1888. Con sede en Berlín, hasta el día de hoy es el responsable de establecer el estándar que se ha de seguir en la cría de la raza, aunque es la Federación Cinológica Internacional la que lo supervisa y publica. Gracias a su forma de ser, agradable y serena, son muy buenos para convivir en familia, incluso en familias con niños, ya que son juguetones y cariñosos con ellos, lo único que a veces puede suponer un obstáculo es su gran peso.

miércoles, 17 de mayo de 2023

TURQUÍA: ¿El crepúsculo de un sátrapa?

No cabe duda que el resultado de los comicios del último domingo en ese país ASIATICO (así con mayúsculas) donde el dictador Recep Tayyip Erdogan - que gobierna Turquía con mano de hierro desde hace 21 años - tendrá que disputar el ballotage con el agente de la CIA Kemal Kilicdaroglu el próximo 28 de mayo, añade más incertidumbre a una ya de por si explosiva región. En efecto, con el 99,87 % de las papeletas escrutadas, Erdogan, quien es el candidato por la coalición gobernante Alianza Popular, en la que se integra su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), obtuvo el 49,50 % de los votos, no alcanzando el 50 % más uno que necesitaba para imponerse en primera vuelta. Por su parte, el candidato de Washington, Kemal Kilicdaroglu, de la Alianza de la Nación y líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), recabo el 44,89 %. Erdogan centró su campaña electoral de este año en la promesa de seguir apostando por el sistema presidencial en Turquía, que este año celebra el centenario desde la creación de la república en 1923, y que aspira a seguir siendo un país con una postura independiente en el mundo dispuesto a jugar un papel cada vez más decisivo en la arena global, negándose por ejemplo a participar en el conflicto de Ucrania a pesar de ser miembro de la OTAN, ganándose por ello la animadversión de los integrantes de esa alianza agresiva que de una forma por lo demás descarada apoya al régimen fascista de Kiev, impuesto mediante un incruento golpe de Estado organizado por la CIA en el 2014. No es de extrañar por ello que Erdogan, quien aspira a seguir fortaleciendo el complejo industrial-militar, haya tachado a Kilicdaroglu señalándolo como un agente asalariado de los EE.UU. que siguiendo las “indicaciones” de la Casa Blanca, pretende arrastrar a Turquía a la guerra. En sus críticas, Erdogan no dudo en calificar a Kilicdaroglu como un traidor y lo acuso de estar apoyado por fuerzas terroristas como el ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y el movimiento de Gulen (FETO), dirigido por el clérigo Fethullah Gulen, instigador del fallido golpe de Estado en el 2016, que vive refugiado en los EE.UU. protegido a toda hora por agentes de la CIA, el cual no es entregado por los estadounidenses a Turquía a pesar de sus reiterados pedidos de extradición para que sea juzgado por sus crímenes. Venga ya, Erdogan será un tirano a carta cabal, pero Kilicdaroglu no es mejor que él. Muchos analistas estiman que una victoria de este último podría cambiar el curso de la guerra en Ucrania, ya que Turquía fácilmente podría bloquear el paso de la flota rusa al Mar Negro impidiéndoles que reciban refuerzos, algo que Erdogan se ha negado a hacer a pesar de las intensas presiones de Washington en ese sentido. Por lo tanto cabe preguntarse: ¿Una posible derrota del autócrata turco en el ballotage ¿que significaría para Rusia y Occidente? Como sabéis, en los últimos años, el peso diplomático de Turquía ha crecido significativamente. No solo los países vecinos sino también otras potencias mundiales ahora están obligados a tener en cuenta las opiniones de Ankara, señala Amur Gajiyev, investigador del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia. Gracias a su papel como prácticamente el único mediador que ha respondido a la crisis alimentaria mundial -habiendo facilitado el trato de los cereales-, Turquía ha obtenido importantes ventajas y ahora declara abiertamente que “el mundo es más grande que cinco”, añadió. Esto se refiere a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, una situación que, como suele afirmar Erdogan, no refleja la realidad mundial actual. “Turquía tiene como objetivo participar en el sistema de gobernanza global en un nivel tan alto a nivel mundial. Esto ha sido posible principalmente debido al conflicto entre Rusia y Ucrania y el papel de Turquía en él”, dijo Gajiyev. También señaló que Turquía se ha convertido en un poderoso centro de tránsito regional, no solo en términos de energía, sino también de alimentos, transporte y logística. Esto significa que recibe enormes transferencias de efectivo, privilegios y dividendos. Sin embargo, muchos no celebran el hecho de que Turquía se esté fortaleciendo, especialmente considerando la autoritaria personalidad del sátrapa. Durante el año pasado, la intratabilidad de Erdogan se puso de manifiesto en la admisión de miembros de la OTAN: Ankara es el principal oponente a la adhesión de Suecia al bloque y ha acusado a Estocolmo de apoyar el terrorismo kurdo. Por esta razón, los expertos suponen que Occidente espera una victoria de la oposición en Turquía “Kilicdaroglu es el candidato elegido por Washington ya que esta sometido a sus intereses”, dijo Viktor Nadein-Rayevsky, investigador principal del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de Moscú. Señalo que el partido de oposición tiene la intención de volver a la ideología de Atatürkist, que se basa en la perspectiva del fundador del país moderno, el despreciable pederasta Mustafa Kemal Atatürk. “Los atatürkistas se centran en las relaciones con Occidente. Estas ideas, en gran parte abandonadas por Erdogan, ahora se están reviviendo”, asevero. El experto del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia, Kirill Semenov, está de acuerdo. Él cree que si Kilicdaroglu gana las elecciones, “[él] trabajará más activamente con los estados europeos, incluida la OTAN, y compartirá las opiniones generales de la alianza”. “Suecia se unirá a la OTAN de todos modos, es solo cuestión de tiempo. Aunque, tal vez, si Erdogan finalmente gana, puede intentar nuevamente retrasar este proceso por razones personales, por ejemplo, porque Occidente y la OTAN apoyan activamente a Kilicdaroglu. Erdogan puede intentar recuperarse y poner algunos obstáculos”, dijo Semenov. “En cualquier caso, una victoria de Kilicdaroglu sería beneficiosa para la OTAN, ya que la política exterior independiente de Erdogan, especialmente dentro de la alianza, no es compartida por todos, definitivamente no por la oposición”, dijo Nadein-Rayevsky .¿Pero cómo afectarán a Rusia las elecciones en Turquía? Dado que actualmente es el único estado integrante de la OTAN que puede mantener un diálogo completo con Rusia, el resultado de las elecciones también influirá en el discurso de Moscú con los miembros del bloque, según Gajiyev. Si Erdogan gana el ballotage, las relaciones de Turquía con Rusia, incluida la cooperación energética y militar, seguirán siendo una prioridad. Nadein-Rayevsky cree que esta es la gran ventaja de Erdogan. Sin embargo, una victoria de la oposición pro-occidental no significaría un declive instantáneo en las relaciones entre Ankara y Moscú, ya que renunciar a todos los beneficios que Turquía recibe de sus relaciones con Rusia sería “un retroceso del cual no tardaría en arrepentirse”, señala Gajiyev. “No creo que ni siquiera la oposición haría eso, sin mencionar a Erdogan. Me parece que las relaciones ruso-ucranianas no darán giros bruscos, especialmente si Erdogan permanece en el poder”, dijo el experto. A partir de ahora, la oposición también habla desde una perspectiva prorrusa. En su manifiesto electoral de enero, Alianza de la Nación “prometió fortalecer los lazos con Rusia a través de un diálogo equilibrado y constructivo a nivel institucional” aunque en realidad haría todo lo contrario. “Fomentaremos las relaciones con Rusia a nivel institucional, no de liderazgo como está sucediendo ahora bajo Erdogan y el Partido de la Justicia y el Desarrollo. Mantendremos relaciones a nivel de instituciones y del Ministerio de Relaciones Exteriores”, afirmo a su vez Unal Cevikoz, vicepresidente del partido para relaciones exteriores. Señaló que con respecto a las relaciones con Moscú, la oposición tendrá en cuenta tanto las relaciones históricas de larga data entre los dos países como la membresía de Turquía en la OTAN. También señaló que “Ankara seguirá siendo un mediador entre Rusia y Ucrania” a la vez que proporcionaría misiles a Kiev. En el colmo del cinismo, dirigiéndose a una reunión de expertos en Moscú, Kilicdaroglu vaticino “el fin del conflicto ucraniano y la continuación del acuerdo de granos como su prioridad” si gana el 28 de mayo. También señaló que las relaciones sanas con Rusia “son de interés para Turquía” ante la mirada incrédula de los presentes en el evento. “Me gustaría comentar sobre los informes de los medios que dicen que las relaciones turco-rusas tomarán un rumbo diferente durante mi presidencia y la llegada al poder de Alianza de la Nación. Nuestro gobierno siempre defenderá los intereses de Turquía. Y a Turquía le interesa mantener las relaciones turco-rusas sanas y dignas”, dijo. Las declaraciones de Kilicdaroglu indican que “no aprueba las opiniones antirrusas” aunque están abundan entre sus seguidores. “¿Cómo desarrollará nuestro gobierno las relaciones turco-rusas? Con previsibilidad, dignidad y respeto”, dijo Kilicdaroglu. Describió la cooperación entre Turquía y Rusia “como una parte esencial de la estabilidad regional y expresó su confianza en que los dos países podrán fortalecer y desarrollar la cooperación en muchas áreas, especialmente en la lucha contra el terrorismo”... cuando va aliado a los comicios con los terroristas del PKK ¿Se puede ser mas incongruente? El candidato también recordó el avión de combate ruso Su-24 que Turquía derribó en el 2015 y el impactante asesinato del embajador ruso Andrey Karlov en Ankara en el 2016. Como señaló Kilicdaroglu, “estos eventos demuestran el frágil estado de las relaciones turco-rusas, que son propensos a las crisis porque la actual administración turca se guía por intereses personales e ignora principios e instituciones”. “El liderazgo deficiente y la imprevisibilidad de Turquía también afectan negativamente las relaciones económicas entre nosotros. Incluso con el volumen de nuestro comercio alcanzando los $70 mil millones, existe un déficit significativo que es perjudicial para nuestro país. Es muy posible cambiar esto y estabilizar nuestras relaciones económicas encontrando un equilibrio mutuamente beneficioso”, dijo Kilicdaroglu, a quien por cierto, no se puede creer una sola palabra. Como señaló Semenov, el rumbo pro-occidental del candidato de la oposición significa que los acuerdos ruso-turcos concluidos bajo Erdogan se desharán. Pero también es un hecho que se impondrán sanciones a Moscú y brindara ayuda militar a Kiev apenas Kilicdaroglu llegue al poder, sin importarle en lo mas mínimo el grado de deterioro de relaciones entre Turquía y Rusia que ello acarreará”, puntualizó. Al respecto, en Europa muchos están convencidos que al tirano le ha llegado la hora y ya se cuentan historias acerca de lo que sucederá con él, debido a que se ha ganado muchísimos enemigos en sus 21 años que ha estado en el poder, donde aplasto sin piedad alguna y en forma sangrienta cualquier clase de oposición, por lo que creen que ha llegado el momento que rinda cuentas de sus actos. Erdogan, que sabe lo que le espera si es derrotado, de seguro hará todo lo posible por evitarlo... y él sabe cómo hacerlo. El hecho de haberse reelegido sucesivamente demuestra que tiene la “experiencia” para alterar los resultados electorales a su gusto. Veremos si en esta ocasión, le sale la jugada.

THE LORDS OF THE RINGS/ GOLLUM: La aventura jamás contada del Señor de los Anillos

Como sabéis, la Guerra del Anillo y el mundo de fantasía imaginado por J. R. R. Tolkien han dado pie a incontables videojuegos. Tras el cambio de milenio, además, Peter Jackson dio nueva forma y nuevo impulso al fenómeno de El Señor de los Anillos en todo el mundo. Y, sin embargo, la Tierra Media todavía guarda historias, secretos y aventuras que merecen ser contadas. The Lord of the Rings: Gollum recoge el testigo en PC y consolas y, en el proceso, nos pone en la piel de uno de sus grandes antagonistas: el siniestro y retorcido mediano conocido despectivamente como Gollum. Tomando elementos de aventura, acción y sigilo, y basándose directamente en los acontecimientos y descripciones de los libros, Daedalic Entertainment y Nacon proponen a los fans de la obra de Tolkien un viaje a través de los ojos del hobbit corrompido por el poder del Anillo Único, una sortija que en las manos apropiadas puede desatar el poder de someter al mundo entero. Una minúscula pieza de oro, maldita desde su propia fundición. Un tesoro que ha obsesionado durante cientos de años a nuestro castigado protagonista. En efecto, la triste y enjuta sombra de lo que un día fue un regordete mediano se ve obligado a salir de su guarida. Tras siglos oculto en las profundidades de una caverna en las Montañas Nubladas, la criatura conocida como Gollum vuelve a exponerse a la luz del día. Una tortura para su vista y su piel que asume de mal agrado para sofocar otra mayor: su anillo dorado, su tesoro, le ha sido arrebatado. Y eso le consume por dentro más que el propio sol. En su juventud, a Gollum se le conoció entre los medianos como Sméagol. Un hobbit de costumbres sencillas, pequeñas pasiones y gran afición a la pesca. Precisamente, sería esto último lo que acabará sentenciando su destino y el de toda la Tierra Media: tras una buena jornada junto a su primo, encontraron entre sus capturas una misteriosa sortija. Un sencillo anillo. Una pequeña pieza de oro que, incluso en manos de otro, despertaba cierta obsesión en él. Sméagol reclamó el anillo para sí, argumentando que se trataba de su cumpleaños. Algo más o menos razonable, ya que cumplir 33 años es algo muy especial para los Hobbits, pero lo cierto es que la reacción de ambos medianos acabó siendo desmesurada. Así, y tras una agitada discusión, Sméagol acabará tomando posesión del anillo, cobrándose primero la vida de su propio primo. Aquello será solo el inicio de una obsesión mayor en torno al diminuto tesoro dorado, acabando exiliado y repudiado por los suyos y, finalmente, recluido en un infecto nido de trasgos. Malviviendo a base de carne podrida, pescado fresco y las sobras de las criaturas de la oscuridad. Prolongando su vida de manera sobrenatural gracias a la poderosa influencia del hechizo oscuro con la que se forjó el anillo y, sin embargo, quedando reducido a una triste silueta cuyos sonidos guturales le acabarán dando nuevo nombre y una segunda personalidad siniestra: Gollum. El punto de partida de The Lord of the Rings: Gollum se encuentra entre los umbrales de los relatos originales de Tolkien y se atreve a ir más allá. Tras el inesperado cambio de manos del Anillo Único, Gollum abandona su caverna en las Montañas Nubladas y se abre paso a través de la Tierra Media, siguiendo la pista de su actual propietario. Una gesta desesperada en la que se acabará cruzando con algunas de las personalidades más relevantes de su tiempo, incluyendo el temerario mago Gandalf el Gris, el rey de los elfos silvanos Thranduil o la boca de Sauron quien desde Barad-dûr inició su propia búsqueda del anillo. Porque lo que hasta Gollum desconoce es que su tesoro es en realidad el Anillo de Poder. El anillo forjado por el mismísimo Señor Oscuro para gobernarlos a todos y someterlos en las tinieblas. Aunque, por otro lado, a nuestro protagonista eso le importa poco o nada. La premisa de Daedalic Entertainment es un desafío en sí mismo: tomar los relatos de Tolkien descritos en los libros, sus cartas y los apéndices y, a partir de ahí, darle forma al viaje de Gollum. Dándole fondo y contenido a esos acontecimientos que han sido referidos sin demasiados detalles, moviendo al jugador entre lo conocido y aquello que está por descubrir y, finalmente, creando escenarios, acontecimientos y desafíos que enriquezcan el universo de J. R. R. Tolkien a través de los videojuegos. Pero The Lord of the Rings: Gollum no solo es el viaje del protagonista, sino una manera de invitarnos a descubrir cómo éste acabó preso y torturado en la torre de Barad-dûr, qué clase de asuntos lo llevaron al Bosque Verde y cómo siguió el rastro al Anillo sobreviviendo en el intento a toda clase de amenazas y peligros hasta lograr adentrarse en las imponentes minas de Moria, un reino enano actualmente gobernado por orcos y en el que se dice que reposa un poderoso Balrog, una infernal criatura alada capaz de atemorizar a los más intrépidos héroes de la Tierra Media. Todo un periplo que va más allá del propio recorrido abarcado y sus paisajes de fantasía ya que, además, nuestro protagonista tiene un matiz singular: su atormentada mente se divide entre lo que queda de Sméagol y el siniestro y corrupto Gollum. Dos personalidades que, por cierto, también tendrán su importancia en la experiencia de juego. Es más, The Lord of the Rings: Gollum supone el regreso de El Señor de los Anillos a las consolas tras un aclamado Sombras de Guerra que expandía los acontecimientos de las películas y los libros hacia nuevas direcciones y con personajes creados para la ocasión. En cierto modo, esa idea está más o menos presente en el proyecto de Daedalic Entertainment, aunque el hecho de que tomemos parte en la historia como uno de los personajes más emblemáticos y singulares creados por Tolkien le da un valor adicional. En cualquier caso, su propuesta de aventura, sigilo y acción deberá sostenerse por sí misma más allá de la propia licencia de la Tierra Media. Ofreciendo al jugador unos reinos de fantasía tangibles a los controles bajo la atenta mirada de los fans de los libros y las películas. Una enorme responsabilidad, se mire como se mire; pero también una oportunidad todavía mayor de acertar de cara a millones de apasionados por la obra de Tolkien. En cualquier caso, el año 2022 fue un año especialmente interesante para los fans del Hobbit, El Señor de los Anillos y la Tierra Media en general. Al videojuego de The Lord of the Rings: Gollum hay que sumarle la propia serie de Amazon. Y ojo, que en el momento de su presentación se afirmó que sería el primero de una serie de proyectos que Daedalic y Middle-earth Enterprises llevarán a cabo en conjunto. The Lord of the Rings: Gollum será el primero de una nueva hornada de juegos basados en la Tierra Media, incluyendo un título de Electronic Arts y The Lord of The Rings: Return to Moria, un juego de aventura y supervivencia multijugador ambientado en la cuarta edad. Cabe reiterar que The Lord of the Rings: Gollum estará disponible desde el 25 de mayo del 2023 en PS5, PS4, Xbox Series X / S, Xbox One, Nintendo Switch y PC. El juego ya cuenta con sus propias páginas de producto en Steam y la store de PlayStation, aunque sólo es posible de momento añadir el seguimiento del mismo a través de las listas de deseados.

miércoles, 10 de mayo de 2023

EE.UU.: El enemigo interior

Como sabéis, “América” - tal como gusta autoproclamarse EE.UU. - es una estratocracia , es decir una forma de gobierno dominada por los militares. Asimismo, es axiomático entre los dos partidos gobernantes que debe haber una constante preparación para la guerra. Demás está decir por ello que los enormes presupuestos de la máquina de guerra son sacrosantos. Se ignoran así “convenientemente” sus miles de millones de dólares gastados en despilfarros y operaciones fraudulentas . Es más, sus recientes fiascos militares en el Sudeste Asiático, Asia Central y Medio Oriente - basta recordar su humillante derrota en Afganistán o el fracaso de sus protegidos de ISIS en Siria - han desaparecido en la vasta caverna de la amnesia histórica gracias a una intensiva propaganda de los medios al servicio del establishment, que distorsionan groseramente la verdad. Esta amnesia, que significa que nunca habrá rendición de cuentas, autoriza a la industria de guerra a destripar económicamente al país y llevar al Imperio a un conflicto autodestructivo tras otro. Para asegurarse aquello, los militaristas siempre deben ganar todas las elecciones. No pueden perder. Es imposible votar en contra de ellos. El estado de guerra es un Götterdämmerung , sin el cual no pueden vivir. No es de extrañar que desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno estadounidense haya destinado más de la mitad del dinero de sus impuestos en operaciones militares pasadas, presentes y futuras. Es la actividad de apoyo más grande del gobierno. Los sistemas militares se venden antes de que se produzcan con garantías de que se cubrirán los grandes sobrecostos. La ayuda exterior depende asimismo de la compra de armas estadounidenses que hagan los “beneficiados”. Así por ejemplo Egipto, que recibe unos 1.300 millones de dólares en financiación militar extranjera, debe dedicarlos a comprar y mantener los sistemas de armas estadounidenses. Por su parte, la entidad sionista que usurpa tierra palestina ha recibido $ 158 mil millones en asistencia bilateral de los EE. UU. desde 1949, casi todo desde 1971 en forma de ayuda militar, y la mayor parte como podéis imaginar, debe destinarse exclusivamente a la compra de armas de los fabricantes de armas estadounidenses. De esta manera, el público estadounidense sin saberlo financia con sus impuestos la investigación, el desarrollo y la construcción de sistemas de armas y luego “compra” estos mismos sistemas de armas en nombre de gobiernos extranjeros. Es un sistema circular de bienestar corporativo. Entre octubre del 2021 y septiembre del 2022, EE. UU. gastó $ 877 mil millones en el ejército, más que China, Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido juntos. Estos enormes gastos militares, junto con los crecientes costos de un sistema de salud con fines de lucro, han llevado la deuda nacional de EE. UU. a más de $ 31 billones, casi $ 5 billones más que todo el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense. Este desequilibrio no es sostenible, especialmente una vez que el dólar ya no es la moneda de reserva mundial. A partir de enero del 2023, EE. UU. gastó un récord de $ 213 mil millones en el servicio de los intereses de su deuda nacional. El público, bombardeado con la propaganda de guerra las 24 horas del día, vitorea su autoinmolación. Se deleita con la belleza despreciable de la destreza militar estadounidense. Habla en los clichés que acaban con el pensamiento vomitados por la cultura de masas y los medios de comunicación. Absorbe la ilusión de la omnipotencia y se revuelca en la autoadulación. La intoxicación de la guerra es una plaga. Imparte un subidón emocional que es impermeable a la lógica, la razón o los hechos. Ninguna nación es inmune a ello. Una sociedad dominada por militaristas distorsiona sus instituciones sociales, culturales, económicas y políticas para servir los intereses de la industria bélica. La esencia de las fuerzas armadas se enmascara con subterfugios: usar las fuerzas armadas para llevar a cabo misiones “de ayuda humanitaria”, evacuar a civiles en peligro, como vemos en Sudán, definir la agresión militar como una “intervención humanitaria” o una forma de proteger “la democracia y la libertad”, o alabando a los militares por llevar a cabo “una función cívica vital al enseñar liderazgo, responsabilidad, ética y habilidades a los jóvenes reclutas”, pero su verdadero rostro - el de fomentar la guerra enviándolos a morir para proteger sus sucios intereses - está oculto. De ello se encarga la propaganda. Como podéis imaginar, el mantra del estado militarizado es “la seguridad nacional”. Si toda discusión comienza con una cuestión de seguridad nacional, toda respuesta incluye la fuerza o la amenaza de la fuerza. De esta manera, la preocupación por “las amenazas internas y externas” por ellos incentivados de forma demoniaca – y lo vemos ahora en toda su crudeza en Ucrania - divide al mundo en “amigos y enemigos”, “buenos y malos”. Las sociedades militarizadas son terreno fértil para los demagogos. Los militaristas, como los demagogos, ven a otras naciones y culturas a su propia imagen: amenazantes y agresivas. Sólo buscan la dominación. “No estaba en nuestro interés nacional hacer la guerra durante dos décadas en todo el Medio Oriente. No es de nuestro interés nacional ir a la guerra con Rusia o China” dicen hipócritamente en la Casa Blanca. Pero los militaristas que gobiernan desde las sombras y sostienen esos gobiernos “elegidos democráticamente” necesitan la guerra como un vampiro necesita sangre para sobrevivir. Es inconcebible para ellos la paz y la sabotean de mil maneras. Como recordareis, tras el derrocamiento de la dictadura comunista y colapso de la Unión Soviética en 1991, Mikhail Gorbachev y más tarde Vladimir Putin intentaron integrar a su país en las alianzas económicas y militares occidentales. Pero una alianza que incluyera a Rusia habría anulado los llamados para expandir la OTAN, lo que EE. UU. prometió “que no haría más allá de las fronteras de una Alemania unificada”, y habría hecho imposible convencer a los países de Europa central y oriental liberados recientemente del comunismo e integrados “voluntariamente” en la OTAN de gastar miles de millones en la compra de armamento estadounidense. Era obvio por ello que las solicitudes de Moscú fueron rechazadas. De esta manera, Rusia se convirtió en el “enemigo”, lo quisiera o no. Pero nada de esto hizo que EE.UU. fuera más seguro. La decisión de Washington de interferir en los asuntos internos de Ucrania respaldando un golpe de estado en el 2014 desencadenando una guerra civil y el posterior operativo militar especial de Rusia, para salvar a su población rusoparlante de un genocidio planificado por el régimen fascista de Kiev con el beneplácito de Washington. Pero para aquellos que se benefician de la guerra, enemistarse con Rusia, como enemistarse con China, es un buen modelo de negocios. Northrop Grumman y Lockheed Martin vieron cómo los precios de sus acciones aumentaron un 40 % y un 37 %, respectivamente, como resultado del conflicto de Ucrania. Pero una guerra con China - camino a convertirse en la superpotencia del siglo XXI - por Taiwán, interrumpiría la cadena de suministro global con efectos devastadores en los EE. UU. y la economía mundial. Apple produce el 90 por ciento de sus productos en China. El comercio de Estados Unidos con China fue de 690.600 millones de dólares el año pasado. Si en el 2004 la producción manufacturera de EE. UU. era más del doble de la de China, ahora la producción de este país duplica la estadounidense, cuya decadencia por cierto, es innegable. China además produce la mayor cantidad de barcos , acero y teléfonos inteligentes del mundo. Domina la producción mundial de productos químicos, metales, equipos industriales pesados y productos electrónicos. Es el exportador de minerales de tierras raras más grande del planeta, su mayor poseedor de reservas y es responsable del 80 por ciento de su refinación en todo el mundo. Los minerales de tierras raras son esenciales para la fabricación de chips de computadora, teléfonos inteligentes, pantallas de televisión, equipos médicos, bombillas fluorescentes, automóviles, turbinas eólicas, bombas inteligentes, aviones de combate y comunicaciones por satélite… todo ello tan necesario en Occidente, por lo que una guerra con China resultaría en una escasez masiva de una variedad de bienes y recursos, algunos vitales para la industria bélica, paralizando las empresas estadounidenses. La inflación y el desempleo se dispararían inconteniblemente. Se implementaría el racionamiento. Las bolsas de valores mundiales, al menos a corto plazo, se cerrarían desencadenando una depresión global. Pero si la marina estadounidense pudiera bloquear los envíos de petróleo a China e interrumpir sus rutas marítimas, el conflicto podría convertirse en nuclear. En “OTAN 2030: Unificados para una nueva era”, la alianza militar ve el futuro como una batalla por la hegemonía con estados rivales, especialmente China, llamando a la preparación de un conflicto global prolongado. No hay que olvidar que en octubre del 2022, el general de la Fuerza Aérea Mike Minihan, jefe del Comando de Movilidad Aérea, presentó su "Manifiesto de Movilidad" en una conferencia militar. Mediante una diatriba inquietante y desquiciada, Minihan argumentó que si EE. UU. no intensifica drásticamente sus preparativos para una guerra con China, los niños estadounidenses se encontrarán "subordinados a un orden basado en reglas que beneficia a un solo país [China]". Según The New York Times, el Cuerpo de Marines está entrenando unidades para asaltos a la playa, donde el Pentágono cree que pueden ocurrir las primeras batallas con China, a través de "la primera cadena de islas" que incluye, "Okinawa y Taiwán hasta Malasia, así como el Mar de China Meridional y las islas en disputa en las Spratlys y las Paracels”. Para ello, los militaristas drenan los fondos de los programas sociales y de infraestructura. Invierten dinero en investigación y desarrollo de sistemas de armas y descuidan las tecnologías de energía renovable. Colapso de puentes, carreteras, redes eléctricas y diques. Las escuelas decaen. Cae la producción nacional. Mientras millones de estadounidenses (en el país “de la abundancia y las oportunidades” como lo presenta vomitivamente la propaganda hollywoodense) se empobrecen cada día más. A ello debemos agregar que las duras formas de control que los militaristas prueban y perfeccionan en el extranjero migran de regreso al país para aplicarlo implacablemente contra quienes se oponen a sus negros propósitos: Policía militarizada. Drones militarizados. Vigilancia extrema. Grandes complejos penitenciarios. Suspensión de las libertades civiles básicas. Censura. Aquellos como Julian Assange, que desafían a la estratocracia, que exponen sus crímenes y su locura suicida, son perseguidos sin piedad. Pero el estado de guerra alberga dentro de sí las semillas de su propia destrucción. Canibalizará a la nación hasta que se derrumbe. Pero antes de eso, atacará, como un cíclope cegado, buscando restaurar su poder decreciente a través de una matanza indiscriminada. La tragedia no es que el estado de guerra de EE.UU. se autodestruya, sino que se llevará consigo a tantos inocentes... La bestia morirá matando.

TALLIN: La pequeña joya del Báltico

Tal como os había prometido, en esta ocasión visito la capital de Estonia, que no solo destaca por su belleza natural sino también por su valor histórico, cultural y arquitectónico. Perderse por Tallin es el plan más interesante para disfrutar tanto de sus galerías de arte, torres, castillos, cafés e iglesias como de sus verdes parques, desde donde se pueden admirar los típicos tejados rojos de los edificios mientras se disfruta de un tentempié. Cabe precisar para empezar que esta ciudad milenaria mantiene casi intactas sus murallas medievales y recorrerlas sintiendo el aroma del horno de leña donde se prepara el típico pan negro, o el del lúpulo de cerveza es como retroceder al pasado. Su legendario casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997, está rodeado de murallas y torreones. La Puerta Viru, ubicada entre dos torreones que datan del s. XIV, da la bienvenida a un escenario de cuento donde se halla la calle Viru y se sitúa el punto de partida de muchas de las rutas turísticas por la ciudad antigua. Todo el casco antiguo de Tallin transmite un aire misterioso gracias a su iluminación tenue mediante antorchas y faroles, las calles empedradas, las torres y el castillo. Así, el pasaje de Santa Catalina es un claro ejemplo de ello, allí donde las murallas de un antiguo monasterio de dominicos albergan a joyeros y artesanos del lugar. Desde el barrio del castillo Toompea se puede acceder al mirador Patkuli que ofrece una visión panorámica de toda la ciudad, y también visitar la imponente catedral ortodoxa Alexander Nevski que refleja la estética del antiguo imperio ruso con sus detalles arquitectónicos, colores y cúpulas decorativas. Desde la iglesia San Olav, que tiene la torre más alta de la ciudad, también se puede disfrutar de espectaculares vistas de Tallin. Otro punto de interés es la plaza del Ayuntamiento, lugar de encuentro predilecto de estonios y turistas que ofrece una visión 360o. Desde cualquier cafetería, disfrutando del típico licor kali o una cerveza, se pueden admirar el edificio del Ayuntamiento que data del 1404, su torre octogonal medieval compuesta por 115 escalones, la farmacia más antigua de la ciudad y curiosas fachadas como las esculturas de dragones que expulsan el agua de lluvia. Para los que deseen apreciar desde las alturas la ciudad de Tallin en su totalidad, es posible subir a la torre octogonal; es importante estar en la puerta apenas se abren las puertas para evitar largas colas. Como no podía ser de otra manera, Tallin es una ciudad activa que alberga numerosos eventos culturales y musicales, como el Õllesummer (verano de cerveza, en estonio) y el Festival Punk & Rock, ambos en julio. No dejéis de pasear por los típicos mercados locales como el Keskturg (Mercado Central) donde podéis comprar frutas increíblemente frescas. Al caer la tarde, os recomiendo cenar en alguno de los cientos de restaurantes que deleitan el paladar con platos típicos como la anguila marinada, el pescado ahumado con pan frito o el chucrut guisado con carne de cerdo. Para vivir una experiencia 100% medieval no olvidéis visitar las instalaciones de Olde Hansa en la Plaza del Ayuntamiento. Pero eso no es todo lo que ofrece la ciudad, ya que si uno se aleja de los confines del casco antiguo, descubrirá que en Tallin hay mucho más por explorar, como por ejemplo Kalamaja, un antiguo barrio lleno de casas históricas de los años veinte y treinta y que se ha reinventado por completo. Hoy sus casas bien conservadas se codean con bares bohemios, cafés de diseño, boutiques y acogedoras galerías. La Telliskivi Creative City - el núcleo artístico de Tallin - está aquí. Lo que antaño fuera una colección de edificios maltrechos se ha restaurado para transformarse en un conjunto de tiendas y galerías de arte, restaurantes y locales de ocio; Kadriorg es un bonito barrio al este del centro que destaca por su bello palacio y su parque. Los días soleados uno podría pasar horas paseando por el cuidado parque Kadriorg antes de visitar el palacio Kadriorg, construido por Pedro el Grande para Catalina I, actualmente el Museo de Arte. Es buena idea además aprovechar para pasear por el resto del barrio y admirar las magníficas villas de madera de los siglos XIX y XX, o ir a ver la gran colección de arte estonio del excelente museo Kumu; Lo que más me sorprendió fue que debajo del cerro Harju y el cerro Linda, en la linde de Toompea, se halla un mundo oculto, los Bastion Passages. Estos túneles subterráneos se construyeron durante la década de 1670, cuando Tallin estaba bajo dominio sueco, para proteger la ciudad de los ataques rusos. Quedaron abandonados hasta la II Guerra Mundial, cuando se usaron como refugios antiaéreos, y hoy pueden visitarse como parte de un circuito. Lo más fascinante es que no son los únicos túneles de Tallin: hay otros por toda la ciudad, y uno de ellos fue descubierto en el 2003. Terminamos el recorrido en la costa de ña ciudad, salpicada de playas y paseos, donde cada rincón de su tramo panorámico merece una visita. Mientras la playa de Pirita es la más grande y popular de Tallin, la de Russalka es un apacible enclave de arena próximo al monumento al Russalka en Kadriorg. De esta manera, sin prisa pero sin pausa llego a su fin mi estadía en Tallin y a la mañana siguiente continúe el viaje a Riga, la capital de Letonia. La ruta báltica nos espera.
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