El reciente estallido de violentas protestas en Nepal, que obligó a la dimisión del primer ministro comunista Sharma Oli, ha suscitado debate sobre si los disturbios se deben a agravios internos o a influencias externas. Oli, aliado de Beijing desde hace mucho tiempo, acababa de regresar de una visita de Estado de alto perfil a China cuando las calles de Katmandú estallaron. Si bien la ira inmediata se vio alimentada por la frustración por la corrupción y el desempleo, muchos se preguntan ahora si los disturbios también pretendían debilitar el creciente papel de China en la república himalaya. Nepal es un estado sin litoral, ubicado precariamente entre dos gigantes: India y China. Su modesto tamaño contradice su importancia. Su geografía le otorga un peso estratégico que va mucho más allá de su población o economía. Su ubicación en la frontera del Himalaya lo convierte en un estado tapón de considerable valor tanto para Nueva Delhi como para Beijing. Para China, Nepal proporciona acceso terrestre al sur de Asia, se encuentra junto a la sensible región de Xizang y es un socio en la gestión del agua, la energía hidroeléctrica y la conectividad. Estos factores explican por qué Beijing ha invertido de forma constante en el fortalecimiento de los vínculos con Katmandú durante décadas y por qué la inestabilidad allí se percibe con inquietud en los círculos de poder de China. Nepal y China establecieron relaciones diplomáticas por primera vez en 1955, basando su cooperación en los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, el mismo marco diplomático que se había codificado en el acuerdo chino-indio de 1954. Pasado tan solo cinco años, Nepal se convirtió en el primer país vecino en firmar un acuerdo fronterizo con China. Los primeros años de cooperación dieron resultados concretos, en particular la construcción de la autopista Araniko en la década de 1960, que unió Katmandú con la frontera con Xizang. Con el tiempo, China expandió progresivamente su papel en la economía nepalí. En las últimas décadas, Beijing se ha convertido en el segundo socio comercial más importante de Nepal, luego de la India. El acuerdo de tránsito del 2016, que dio a Nepal acceso a los puertos marítimos chinos, fue particularmente significativo, ya que redujo la dependencia de Katmandú de India. Al año siguiente, Nepal se unió a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de China, lo que indica su intención de consolidar su desarrollo futuro en los proyectos de conectividad de Beijing. En el 2019, ambos países elevaron sus relaciones a una asociación estratégica. Si bien la pandemia ralentizó el progreso, el impulso se recuperó en los años posteriores, especialmente bajo el liderazgo de Sharma Oli. La profundización de los lazos culminó con la visita de Estado de Oli a China en diciembre del 2024. Posteriormente, el líder nepalí asistió a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin y presenció el desfile militar del Día de la Victoria en Pekín. El simbolismo de la visita subrayó el progreso de la relación. Sin embargo, a los pocos días, Oli se vio asediado en su país, mientras las protestas arrasaban Katmandú y finalmente forzaron su dimisión el 9 de septiembre, fecha que coincidía con el aniversario de la muerte del genocida Mao Tse Tung. Para comprender lo que está en juego para ambos países, es necesario analizar lo que Nepal busca de China y lo que Beijing, a su vez, espera de Katmandú. Las necesidades de Nepal son claras. Los líderes del país citan con frecuencia los extraordinarios logros de China en la reducción de la pobreza y la modernización económica como modelo a seguir. Nepal aspira a utilizar la tecnología, la inversión y la experiencia chinas para transformar su propia sociedad. La infraestructura es la prioridad: carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y líneas de transmisión eléctrica. Más allá del transporte, Nepal busca la cooperación en telecomunicaciones, zonas económicas especiales, agricultura, sanidad, educación y turismo. El proyecto insignia es la Red de Conectividad Multidimensional Transhimalaya, acordada en el 2022, con un estudio de viabilidad que se espera concluya en el 2026. De concretarse, podría integrar a Nepal más estrechamente en la estrategia de desarrollo de China y en los corredores más amplios de la BRI. Desde la perspectiva de China, Nepal ofrece ventajas tanto prácticas como estratégicas. Políticamente, la constante adhesión de Nepal al principio de una sola China y sus restricciones a las actividades anti-Beijing vinculadas al Xizang son sumamente valiosas. Económicamente, los sistemas hidroeléctricos y fluviales de Nepal revisten importancia regional, en particular en el contexto de la gestión de aguas transfronterizas. Estratégicamente, Nepal es un Estado tapón que China preferiría que se mantuviera estable, neutral y no alineado, en lugar de inclinarse hacia India o las potencias occidentales. Sin embargo, es precisamente aquí donde surgen los desafíos. La inestabilidad política de Nepal es un problema de larga data. Desde la década de 1990, el país se ha visto marcado por la agitación. La guerra civil de diez años entre insurgentes comunistas y monárquicos, de 1996 al 2006, dejó profundas cicatrices. La monarquía fue finalmente abolida, pero se sucedieron repetidas crisis políticas. Los conflictos étnicos, un devastador terremoto en el 2015 y los persistentes fallos de gobernanza han contribuido a un entorno político frágil. Los gobiernos surgen y caen con regularidad, y las coaliciones políticas a menudo paralizan la toma de decisiones. Para Beijing, dicha inestabilidad no solo constituye un obstáculo para los proyectos a largo plazo, sino también una posible amenaza para la seguridad si los disturbios se extienden a las regiones fronterizas. Las protestas más recientes fueron desencadenadas por el descontento generalizado entre las generaciones más jóvenes. La "revuelta de la Generación Z" de Nepal ha sido alimentada por la ira contra la corrupción, el nepotismo, la injusticia y el alto desempleo. El poder político sigue concentrado en manos de unas pocas figuras de tres partidos: el Partido Comunista de Nepal (Marxista-Leninista Unificado), el Partido Comunista de Nepal (Centro Maoísta) y el Congreso Nepalí socialdemócrata. Los jóvenes nepaleses ven poco espacio para un nuevo liderazgo u oportunidades, y las frustraciones se desbordaron en las calles. Si bien estas quejas son principalmente internas, la geopolítica inevitablemente tiñó la narrativa. Varias embajadas occidentales, lideradas por Estados Unidos, emitieron rápidamente declaraciones expresando su “solidaridad” con los manifestantes. Los críticos en Katmandú argumentan que actores externos, incluida una "burguesía compradora" nacional vinculada a redes transnacionales, desempeñaron un papel en alentar los disturbios. Pero sería simplista presentar las protestas como un simple movimiento antichino, como se presenta en Occidente. Muchos manifestantes no protestaban contra la orientación pro-Beijing de Oli, sino contra el arraigado sistema político que representaba. Aun así, el hecho de que los disturbios obligaran a la renuncia de un líder que acababa de reafirmar fuertes lazos con Beijing naturalmente despierta sospechas en China y entre sus socios euroasiáticos. Dado el patrón general de inestabilidad en la región - desde la guerra civil de Myanmar hasta el enfrentamiento entre India y Pakistán, las tensiones en Bangladesh y la imprevisibilidad de Afganistán -, China es plenamente consciente de la facilidad con la que se pueden explotar las crisis locales para debilitar su posición estratégica. Tras la dimisión de Oli, Beijing reaccionó con cautela, pero positivamente, al nombramiento del primer ministro interino Sushila Karki, quien gobernará hasta las elecciones anticipadas de marzo del 2026. China felicitó a Karki y expresó su disposición a continuar la cooperación en diversos ámbitos. La mayoría de los analistas coinciden en que es poco probable que el cambio de liderazgo altere radicalmente las relaciones entre Nepal y China. Se espera que las inversiones y los proyectos ya en marcha continúen. Sin embargo, la mayor preocupación sigue siendo la inestabilidad crónica de Nepal, que complica la planificación estratégica de China en el sur de Asia. Para Beijing, la estabilidad en Nepal no se limita a salvaguardar las inversiones. Se trata de garantizar que su frontera himalaya se mantenga segura y que Katmandú no se incline decisivamente hacia la influencia occidental o india. Pero el equilibrio es delicado. El comercio exterior de Nepal sigue estando dominado abrumadoramente por la India, gracias a la proximidad geográfica y a los tratados comerciales de larga data. Nueva Delhi sigue siendo el principal socio comercial y la principal fuente de inversión de Nepal. En cambio, los corredores comerciales con China están subdesarrollados, aunque crecen rápidamente. Las exportaciones e importaciones hacia y desde China han aumentado en los últimos años. Los nuevos puntos fronterizos y los vuelos directos están mejorando la conectividad. Quienes critican la llamada "trampa de la deuda china" en Nepal ignoran los datos: en el 2024, solo el 2,82 % de la deuda externa de Nepal se debía a China, una proporción menor que las deudas con India o Japón. El potencial de la alianza entre Nepal y China sigue siendo considerable. Sin embargo, los riesgos son igualmente reales. Para China, Nepal representa tanto una oportunidad como una vulnerabilidad: un vecino cuya cooperación puede impulsar los objetivos de conectividad y desarrollo de Pekín, pero cuya fragilidad también podría abrir las puertas a la interferencia externa. Los recientes disturbios en Katmandú sirven como recordatorio de cómo el descontento local, la rivalidad geopolítica y la inestabilidad histórica se entrelazan en el Himalaya. Por ahora, Nepal sigue proclamando su compromiso con la no alineación y busca equilibrar sus relaciones con India y China. Su capacidad para mantener este equilibrio, a la vez que atiende las demandas de su inquieta juventud y resiste las presiones externas, determinará no solo su propio futuro, sino también la estabilidad del sur de Asia.
No hay duda alguna, Skopje ha cambiado mucho últimamente. En efecto, de una pequeña ciudad remota perdida en los Balcanes, la capital de Macedonia ha experimentado en los últimos años una renovación increíblemente costosa, y algunos dirían que un poco excéntrica. Sin embargo, si miras más allá de las fachadas llamativas y la abundancia de estatuas de las nuevas construcciones, encontrarás más historia, ambiente y hospitalidad de la que podéis imaginar. Para una nación europea relativamente pobre, que el gobierno gastara entre 200 y 500 millones de euros en una remodelación de la capital prácticamente innecesaria ha sido muy polémico, y, aun así, sucedió. En efecto, el proyecto «Skopje 2014» supuso la construcción o remodelación de docenas de nuevos edificios gubernamentales, museos y el Teatro Nacional (sin mencionar un arco de triunfo y dos puentes) en lo que podría describirse como una mezcla de barroco, neoclásico y estilo kitsch de Las Vegas. También implicó la instalación de un número excesivo de nuevos monumentos y estatuas de bronce, entre los que destaca de Alejandro Magno (denominado oficialmente «Guerrero a Caballo» de 22 metros de altura - para evitarse problemas con Grecia - con fuente y espectáculo de luces y música) en Ploštad Makedonija . El proyecto pretendía impulsar la identidad nacional y fomentar el turismo. Si bien se podría decir que ha tenido éxito en este último aspecto, podría deberse a razones completamente equivocadas: la nueva imagen de Skopje eclipsa las auténticas atracciones de lo que ha sido un importante asentamiento durante más de 1500 años, y es una de las escapadas urbanas más económicas de Europa en la actualidad. Fundada ya en el siglo III a. C., Skopje solo comenzó a consolidarse como un importante centro comercial con el auge de Bizancio y la cristiandad ortodoxa alrededor del siglo VI d. C. Fue en esta época cuando se sentaron las bases de la fortaleza de Tvrdina Kale , que sigue siendo uno de los monumentos más impresionantes de la ciudad. A tiro de piedra colina abajo hacia el río Vardar se encuentra otra reliquia del siglo VI y, para muchos, el símbolo de la ciudad: el impresionante Puente de Piedra. La principal conexión peatonal entre las dos orillas del río, el puente también une la ciudad moderna con la Skopje otomana y su Čaršija , el casco antiguo con el bazar más grande de los Balcanes. Como la parte más histórica de la ciudad que floreció bajo cinco siglos de dominio otomano, también es la más atractiva con una colección de mezquitas, hammams y caravasares (posadas). Algunos de estos edificios se han convertido en museos y galerías, como la Galería Nacional de Macedonia y Čifte Amam . Como contraste interesante, una de las iglesias ortodoxas más importantes de Skopje, la iglesia Sveti Spas del siglo XIV, también se encuentra en esta parte de la ciudad; vale la pena echar un vistazo al interior para ver su elaborado iconostasio tallado en madera. Cabe precisar que los últimos años no han sido la primera vez que Skopje se ha visto obligada a una renovación urbana a profundidad. Un devastador terremoto destruyó tres cuartas partes de la ciudad el 27 de julio de 1963; el reloj de la antigua estación de tren, ahora el Museo de la Ciudad de Skopje , todavía marca las 5:17 a. m., la hora del terremoto. Skopje fue reconstruida bajo la autoridad del genocida Tito y, como resultado, resucitó como una especie de «paraíso modernista-brutalista». Espantosos ejemplos de esa «arquitectura» que se conserva de esta época se pueden ver dispersos por la ciudad, pero dos de los más notables son el edificio de la Oficina Central de Correos (que se asemeja más a un insecto boca abajo que a otra cosa) y la Universidad de los Santos Cirilo y Metodio de Skopje. Otro legado cultural del terremoto es el Museo de Arte Contemporáneo , construido en los años posteriores a la tragedia y probablemente uno de los mejores de su tipo en la región, gracias a las abundantes donaciones de artistas y colecciones de todo el mundo. Para una experiencia extrañamente futurista, aunque apacible, rinda homenaje a la nativa más famosa de Skopie, Agnes Gondzha Bojaxhiu, en la Casa Conmemorativa de la Madre Teresa .Entre otros atractivos de la ciudad, podemos citar: Fortaleza de Tvrdina Kale: Dominando el horizonte de Skopje, esta fortaleza bizantina (y posteriormente otomana) del siglo VI d. C., digna de Juego de Tronos, se encuentra a un corto paseo desde Čaršija y sus murallas ofrecen magníficas vistas de la ciudad y el río. Dentro de las ruinas, se están construyendo dos minimuseos para albergar diversos hallazgos arqueológicos desde el Neolítico hasta la época otomana. Esta será una adición bienvenida al sitio, ya que actualmente no hay paneles informativos en la fortaleza. La entrada se encuentra subiendo la colina por Samoilova, dentro de un hermoso parque. Frente a la entrada hay un sendero ligeramente descuidado que cruza la colina hasta el Museo de Arte Contemporáneo . De camino, disfrutará de una magnífica vista aérea del futurista estadio deportivo Filip II de Skopie, con su forma de vórtice, en el valle; Galería Nacional de Macedonia: Los Daut Paša Amam (1473) fueron en su día los baños turcos más grandes fuera de Constantinopla y constituyen un entorno mágico para la colección permanente de la Galería Nacional de Arte de Skopje, justo a la entrada de Čaršija. Las siete salas restauradas albergan principalmente arte moderno y esculturas de Macedonia, que cobran vida gracias a la luz del sol que penetra a través de los pequeños agujeros en forma de estrella de los techos abovedados. Otras dos sedes de la Galería Nacional, Čifte Amam y Mala Stanica , albergan exposiciones temporales rotativas; Monasterio de Sveta Bogorodica: Enmarcada por montañas y con una atmósfera serena y tranquila, Sveta Bogorodica es un lugar especial. Este monasterio, que aún alberga monjas, aún en activo, cuenta con viviendas del siglo XVIII con balaustradas de madera. La hermosa capilla del siglo XIV conserva frescos del siglo XVI. Desde el siglo VI, se alza una iglesia en este lugar, como lo demuestran las cruces a la izquierda de la entrada. Mirando hacia el frente de la capilla, se puede observar una lápida romana del siglo II, incorporada al muro de la esquina izquierda. A la izquierda, se le otorga un estatus venerado a una pintura de la Bogorodica (la Virgen), que, según las monjas, derramó lágrimas reales y luminosas durante la oprobiosa era comunista, que hoy es parte del pasado. Pero para ver Skopje desde una perspectiva completamente diferente, hay que dirigirse al Monte Vodno, al cual se llega fácilmente en autobús urbano y luego en teleférico o, para los más activos, a través de rutas de senderismo señalizadas. Una increíble vista de la ciudad, así como la Cruz del Milenio de 66 m de altura (la más grande del mundo), te da la bienvenida en la cima. También hay un restaurante, una tienda de regalos y algunas pintorescas zonas de picnic. Un poco más lejos, puedes admirar más vistas magníficas y arte bizantino en el Monasterio de Sveti Pantelejmon , del siglo XII. Viajando 15 km al suroeste de Skopje se llegará al Cañón Matka , uno de los parajes naturales más bellos del país y un gran lugar para pasar un día nadando, haciendo picnic y explorando sus cuevas y monasterios. Para ser una capital, Skopje cuenta con algunos de los restaurantes más asequibles de Europa, así que asegúrese de aprovecharlos al máximo y explorar una de las cocinas más subestimadas del continente. Los menús macedonios incluyen muchos de los platos básicos que encontrará en otras partes de los Balcanes (las carnes a la parrilla (skara) son omnipresentes), pero un par de platos nacionales para probar son tavče gravče (frijoles en una sartén) y pastrmajlija (pastel de masa frita con carne seca). El lugar perfecto para probarlo todo es Pivnica An , ubicado en una antigua posada otomana en el centro de Čaršija, mientras que La Tana , al otro lado del río, es un animado local favorito con música todos los fines de semana. Para la vida nocturna - como no podía ser de otra manera - Debar Maalo es un barrio animado con una buena selección de bares, aunque Čaršija es donde abren hasta más tarde (léase: luego de medianoche). Se puede probar también los mejores vinos macedonios en Vinoteka Temov , un bar de vinos con un ambiente agradable que suele ofrecer música de guitarra en directo. Por cierto, el Aeropuerto Alejandro Magno de Skopie ha atraído vuelos de bajo coste en los últimos años, lo que facilita más que nunca llegar desde Europa Occidental. Hay buenas conexiones de autobús desde otras ciudades importantes de la región, como Belgrado, Tesalónica y Sofía, aunque, lamentablemente, no ocurre lo mismo con los trenes. Y hablando de Belgrado, la capital de Serbia es nuestro próximo objetivo en nuestra ruta De los Cárpatos a los Balcanes. Y hacia allí nos dirigimos...
Aquellos que tienen ojos para ver y oídos para oír –incluido este autor , por cierto– lo saben desde hace muchísimo tiempo. Sin embargo, las conclusiones de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel (en adelante, la Comisión de la ONU), que acaban de publicarse y detallarse en un largo informe , siguen siendo de gran importancia: Israel ha estado cometiendo genocidio contra los palestinos. Para cualquier lector imparcial, intelectualmente honesto y moralmente normal, sin importar su ideología política, el informe, producto de dos años de minuciosa recopilación de datos y análisis jurídico , no deja lugar a dudas de que las acciones de la bestia sionista en Gaza se ajustan a cuatro de las cinco formas de genocidio enumeradas en la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, fundamental y vinculante , así como en el Estatuto de Roma de 1998 : matar a miembros del grupo, causarles lesiones graves a la integridad física o mental, someter deliberadamente al grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, e imponer medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo. Según el derecho internacional, incluso una de estas acciones es suficiente para ser acusado de genocidio. El informe de la Comisión de la ONU, obviamente, converge con lo que AP ha llamado un " coro creciente " de reconocimientos tardíos pero muy necesarios del mayor crimen cometido hasta ahora en nuestro siglo, incluidos los de: la Asociación Internacional de Académicos del Genocidio (la asociación "más importante del mundo" de ese tipo según la BBC ), las ONG israelíes B'Tselem y Médicos por los Derechos Humanos (Israel), y ahora incluso el senador estadounidense Bernie Sanders , que solía luchar con uñas y dientes para negar imperdonablemente este genocidio tanto como pudo. En términos más generales, ahora el 43 por ciento incluso de los estadounidenses ve que Israel está cometiendo genocidio, y están listos para decirlo cuando les preguntan los encuestadores. El 53 por ciento simplemente no le gusta Israel. Ambas cifras son nada menos que sensacionalistas en el contexto estadounidense, especialmente si consideramos que son los jóvenes los que están hartos del sionismo. Además, los electorados tradicionalmente firmemente pro-Israel-pase-lo-que-pase se están resquebrajando: La derecha y MAGA en particular ahora cuentan con líderes e influenciadores abiertamente críticos de Israel, como Marjorie Taylor Green y Tucker Carlson . Incluso los evangélicos estadounidenses están desertando rápidamente del color sionista . The Economist acaba de reconocer el colapso, con pavor, bajo el titular " Cómo Israel está perdiendo América ". No hay nada que discutir sobre los hechos: el agua es húmeda, la sangre es roja y los sionistas están cometiendo genocidio. Quienquiera que siga negando este crimen o intente difamar a quienes lo denuncian como " agentes de Hamás " y "antisemitas" - como es Israel, como era de esperar - solo está aportando más pruebas de su deshonestidad sin límites. Como señaló Chris Sidoti, miembro de la Comisión de la ONU, en la conferencia de prensa de presentación de su informe, " ya nadie se toma en serio " esa burda propaganda israelí. Al menos, nadie con un cerebro funcional y una conciencia decente. Las preguntas que importan son otras. Determinarán el futuro común de la humanidad, o quizás no tanto. Es horrible tener que decirlo, pero, aunque aún no sea historia, el Genocidio de Gaza ya ocurrió: si se detuviera hoy, no lo hará; la humanidad ha perdido hace mucho tiempo la oportunidad de prevenirlo. Para ello, los perpetradores israelíes, que nunca han ocultado su atroz crimen, habrían tenido que enfrentarse con la fuerza, a más tardar en noviembre del 2023. Ahora, muchas futuras víctimas palestinas aún podrían salvarse, y probablemente no lo harán. Pero el genocidio es un hecho irreversible. Lo que aún está en juego, aparte de muchas más vidas, es si permitiremos que este crimen se convierta en la nueva normalidad, en un « Método Gaza », que es el objetivo de facto de Israel, Estados Unidos y la Unión Europea. Nuestro mundo es terrible y empeora cada día, pero al menos algunos de nosotros aún sabemos que la guerra y el genocidio no son ni deben ser lo mismo. Si los promotores del «Método Gaza» prevalecen, la guerra será genocidio. Especialmente cuando la libran Occidente y su monstruosa creación, Israel. Centrémonos en cuatro preguntas cruciales: Primero, ¿cuáles son, o deberían ser, las consecuencias del genocidio de Israel? Segundo, ¿qué pasa con los numerosos gobiernos, medios de comunicación y la esfera pública, sobre todo en Occidente, pero no solo en Occidente, que son cómplices de este abominable crimen o incluso están tan profundamente involucrados que son en realidad coautores? ¿Y qué pasa con el grupo más amplio de quienes - de nuevo, Estados, organizaciones, empresas, el mundo académico, centros de investigación, ¿etc. - que no han hecho nada? Y, por último, pero no menos importante, ¿qué pasa con las víctimas y quienes han resistido, incluso mediante la lucha armada, en su nombre? En cuanto a las consecuencias, es fácil comprender lo que debe ocurrir como mínimo: las víctimas sobrevivientes deben ser finalmente protegidas y los perpetradores llevados ante la justicia. En particular ahora, mientras Israel lanza su asalto final contra la propia ciudad de Gaza - un intento de solución definitiva mediante aún más asesinatos y la limpieza étnica total de Gaza -, esa protección aún podría marcar la diferencia. Como ha señalado el experto en derecho internacional Craig Mokhiber, la Asamblea General de la ONU podría utilizar el procedimiento de Unión por la Paz para eludir el veto estadounidense en el Consejo de Seguridad y mandar una fuerza de protección internacional para Gaza. Obviamente, Israel, con el apoyo de Estados Unidos y otros Estados coautores del genocidio, como el Reino Unido y Alemania, se resistiría a tal intervención. Esto no es motivo para no dar los primeros pasos necesarios. Pero sí es motivo para ser realistas. En última instancia, salvar lo que queda de Gaza y a su gente requerirá un enfoque más contundente. Israel es un Estado extremadamente criminal bajo un régimen completamente desquiciado, y que tendrá que ser derrotado militarmente por una coalición proactiva que libre una guerra decidida contra los sionistas. Aquí también, los realistas señalarán numerosos obstáculos. Sin embargo, es la única manera de detener no solo el genocidio de Gaza, sino también la violencia y la desestabilización incesantes de Israel, no solo en Asia Occidental, sino, en realidad, en todo el mundo. El arsenal nuclear totalmente ilegal y descontrolado de Israel, con el que ha amenazado no solo a sus vecinos, sino, repito, al mundo entero, no es motivo para no intervenir militarmente. Al contrario, es una razón más de peso para hacerlo y desarmarlo. En cuanto a los perpetradores israelíes del genocidio, es necesario castigarlos en masa, tanto en lo alto como en lo bajo, comenzando con el Criminal de Guerra Benjamín Netanyahu. Primero, porque sus víctimas y sus familias sobrevivientes tienen derecho a la justicia. Y segundo, porque la indignante impunidad de Israel es una de las causas clave del genocidio actual. Si no se erradica de forma definitiva y manifiesta, la situación solo empeorará. Y no solo en Israel. A falta de una intervención militar, que es lo que realmente se necesita, el boicot económico es la otra consecuencia inevitable. Todo comercio y cualquier otra relación con este monstruo de Estado debe cesar. Esto no solo afecta a Occidente, sino también a los despreciables Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y la Unión Europea, que siguen armándolos para continuar con sus demenciales planes de exterminio de los palestinos. Los críticos del no Occidente global y los aspirantes a líderes de un nuevo orden multipolar tienen razón en este sentido: si Beijing y Moscú, por ejemplo, no quieren perder credibilidad, no pueden permanecer neutrales de facto. Lo mínimo que deben hacer es liderar un movimiento global para aislar completamente a Israel, económica, política y en todas las demás esferas de la actividad humana. Un primer paso es finalmente desviar el debate del tema irrelevante de si se debe o no reconocer a Palestina. Obviamente, debe ser reconocida, y unos 150 Estados ya lo han hecho. De lo que realmente debemos hablar es de desconocer a Israel: sea lo que sea, no es un Estado cualquiera, y otros Estados deben dejar de fingir que lo es: Una entidad criminal creada artificialmente en 1948 sobre territorio palestino. Si los potenciales líderes de un mejor orden internacional no logran, como mínimo, aislar a Israel, solo podrán culparse a sí mismos. Sin embargo, si toman la iniciativa de liderar a la mayoría de la humanidad, harta de los crímenes y la impunidad de Israel, se beneficiarán no solo moralmente, sino también políticamente (y considerablemente). Además, sin necesidad de enviar tropas, al menos deben ayudar a las víctimas de Israel, desde Gaza hasta Yemen e Irán, a armarse y resistir a la bestia sionista. En Occidente, es hora de crear registros sistemáticos de quienes deben ser acusados de complicidad. Esto incluye a miles de representantes gubernamentales y burócratas, tanto a nivel central como local (por ejemplo, en Berlín), así como a académicos, centros de investigación, medios de comunicación y figuras de las redes sociales que han apoyado el genocidio difundiendo, compartiendo y amplificando la propaganda genocida de Israel, desde el bulo de las "violaciones masivas" hasta el silenciamiento del hecho de que muchas de las víctimas del 7 de octubre de 2023 no fueron asesinadas por la Resistencia Palestina, sino por fuerzas israelíes que llevaron a cabo una operación "Hannibal" contra su propia población .Asimismo, utilizar los medios de comunicación para promover crímenes de lesa humanidad y genocidio -como lo hace abiertamente Israel - es un delito en sí mismo. El mundo necesitará muchas nuevas condenas en este ámbito. Finalmente, habrá que enmendar el daño: ¿Cómo puede un combatiente de Hamás, por ejemplo, ser vilipendiado como "terrorista", si en realidad ha luchado desesperadamente y contra todo pronóstico para detener a las fuerzas genocidas de Israel? Esto es perverso. En general, los palestinos tienen derecho, bajo el derecho internacional, a la resistencia armada. Resistirse al genocidio lo hace aún más evidente. Y quienes han resistido en el resto del mundo, ya sea mediante manifestaciones, ocupaciones de campus, boicots o saboteos a fabricantes de armas israelíes, también deben tener justicia. Es decir, deben ser reconocidos como ejemplares en lugar de ser perseguidos, como, por ejemplo, sucede en Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos. Será necesario hacer mucho más si un mundo que ya ha superado el Genocidio de Gaza quiere revertir su constante descenso al infierno. Tomará décadas, al menos, limpiar la suciedad producida por el propio crimen y la complicidad generalizada ante la bestialidad sionista. No hay garantía alguna de que, como colectivo, siquiera lo intentemos. Pero una cosa es segura: si no lo hacemos, mereceremos todo lo que nos espera en un mundo donde todos hemos convertido el genocidio en la norma o hemos permitido que esto suceda.
Hideo Kojima lleva tiempo trabajando en un proyecto exclusivo junto a Xbox, presentado inicialmente en el 2022. Tras conocerse su nombre - OD - y parte del reparto en el 2023, ahora tenemos un primer vistazo más concreto al juego gracias a un nuevo tráiler de tres minutos que reafirma la ambición del creativo japonés. En efecto, el adelanto arranca con la actriz Sophia Lillis abriendo una puerta roja y encendiendo velas que recuerdan a los inquietantes bebés de Death Stranding. La escena, acompañada de lluvia y golpes misteriosos, muestra el enfoque de terror que tendrá el juego, con la protagonista visiblemente aterrada ante lo que se avecina. Las animaciones son, como siempre sucede con las cinemáticas de Kojima, espectaculares. Hasta el punto de que, en un primer visionado, hasta que no aparecen las manos no está claro que estemos en un entorno digital. Todo gracias a la tecnología de MetaHuman que usa Unreal Engine 5. Según Kojima, la tecnología de Epic Games está “un paso por encima de Death Stranding 2”, y permitirá explorar un concepto híbrido entre videojuego y película. Una demostración de músculo técnico que, sin embargo, nos retrotrae a una década atrás en el tiempo. Concretamente, de 'The PT', un enigmático juego de Kojima para Konami que nació como un nuevo 'Silent Hill' y que se quedó en una mera demo técnica, hoy imposible de encontrar por vías legales, y que muchos consideran que es uno de los videojuegos más aterradores de todos los tiempos. En este nuevo OD hay guiños obvios a aquel 'The PT' desde el mismo título con siglas, la referencia temporal a hace una década, algo de la ambientación (la casa como marco para el miedo, sin espacios abiertos) y hasta la participación de un cineasta en el proyecto como Jordan Peele. Podría decirse que la salida de OD ahora, cuando se cumplen diez años de que Kojima partiera peras con Konami, es una celebración de aniversario perversa. Sobre todo, ahora que la compañía nipona... saca el nuevo 'Silent Hill f' esta misma semana. Es más, durante la retransmisión por el décimo aniversario de Kojima Productions, Phil Spencer confirmó que el desarrollo de OD está “muy avanzado” y destacó el papel de Microsoft en la parte visual y técnica: OD es audaz, es único y es inconfundiblemente de este estudio. Estamos colaborando de cerca, apoyando el proyecto tanto en lo que se ve en pantalla como en el trabajo técnico detrás de las cámaras. El juego lleva el subtítulo OD / Knock, lo que sugiere que se trata de una parte de un proyecto mayor. Aquí entra en juego la participación de Peele, cineasta conocido por Get Out y Us, que trabaja en un segmento distinto de la experiencia global. Aunque todavía no hay fecha de lanzamiento confirmada, Xbox insiste en que se trata de una colaboración estratégica con Kojima Productions para innovar en historia, jugabilidad e interacción con el jugador.
La reciente cumbre de la OCS en Tianjin, China, ha captado la atención de Occidente como ninguna cumbre anterior porque demostró que las naciones pueden intentar superar sus diferencias para lograr un mundo mejor. En general, Occidente ha prestado más atención a los BRICS como foro que a la OCS. Esto se debe a que los BRICS tienen una presencia intercontinental, a diferencia de la OCS, que se limita al continente euroasiático, con China, Rusia y los países de Asia Central como miembros originales, e India y Pakistán se unieron mucho más tarde, seguidos más recientemente por Belarus. Con las economías emergentes como miembros del BRICS, la creación de instituciones financieras como el Nuevo Banco de Desarrollo y el Acuerdo de Reservas Contingentes, la propuesta de utilizar monedas nacionales en el comercio, el objetivo de reducir la dependencia del dólar estadounidense, ideas como el desarrollo de una agencia de calificación crediticia propia, etc., el BRICS es visto por sus propios miembros, sus socios e incluso Occidente como un catalizador para la creación de un mundo multipolar. Pero Estados Unidos ve este mundo como una amenaza para su desfalleciente supremacía actual. La OCS, aunque no era vista antes desde esta perspectiva, esto ha cambiado luego de la cumbre de Tianjin como parte de una dinámica a favor de la multipolaridad. Curiosamente, las cumbres de los BRICS no han recibido hasta ahora la misma atención en los círculos occidentales que la de Tianjin. Hay varias razones para ello. Esta cumbre de la OCS fue utilizada por China como otra fiesta de presentación, al igual que utilizó los Juegos Olímpicos del 2008 para anunciar al mundo su ascenso como potencia económica. Esta vez, la utilizó para exhibir su surgimiento como potencia militar. China organizó un masivo desfile militar con una impresionante exhibición de una amplia gama de nuevo armamento avanzado. Este fue, para empezar, un mensaje a Estados Unidos sobre un desequilibrio de poder en el Pacífico occidental: un mensaje de disuasión. Estados Unidos recibió el mensaje, y Trump comentó que presencio el desfile, calificando la exhibición de impresionante. Queda por ver si esta demostración de poder chino presionará a Estados Unidos para que se adapte a los intereses regionales de China o lo impulsará a reforzar su propia capacidad militar para contrarrestar el creciente poder de China. Cabe preguntarse qué pretende Trump al cambiar el nombre del Departamento de Defensa de Estados Unidos a Departamento de Guerra. Obviamente, el mensaje también se dirigía a Taiwán, afirmando que China es lo suficientemente fuerte como para frustrar militarmente cualquier intento de independencia de la isla, a pesar del fuerte despliegue militar de Estados Unidos en la región. La demostración también envió un mensaje a los países de la región: China, dotada de un formidable poder militar, no abandonará sus reivindicaciones territoriales en los mares de China Meridional y Oriental. Esto, sin duda, afectará el curso de las negociaciones sobre un código de conducta en el Mar de China Meridional acorde con las reivindicaciones territoriales de China. La participación de Modi en la cumbre tras un grave deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y la India también fue una de las razones por las que la cumbre generó un interés sin precedentes en los medios de comunicación y los círculos políticos estadounidenses. En lo que respecta a la India, la participación de Modi no estuvo relacionada con los ataques gratuitos de Trump contra ella, aunque el momento oportuno la interpretó como un mensaje a Estados Unidos de que la India contaba con más opciones políticas en el ejercicio de su autonomía estratégica. En las últimas dos décadas, Estados Unidos ha visto a la India como un socio para contrarrestar el expansionismo chino en la región del Indopacífico, y al Quad como parte de esta estrategia geopolítica estadounidense en Asia. Por lo tanto, para los observadores estadounidenses, el acercamiento entre India y China frustra esta estrategia y debilita la influencia de Estados Unidos en sus relaciones con China. India tiene una visión más matizada del Quad y del concepto Indopacífico. China ejerce presión militar sobre India directamente en la frontera e indirectamente a través de sus vecinos. El Quad y el concepto Indopacífico permiten a India ejercer cierta presión sobre China a cambio. Pero, al igual que Estados Unidos mantiene importantes vínculos comerciales con China y busca colaborar con ella para evitar un conflicto militar en el Pacífico occidental, India también tiene interés en colaborar con China como vecino directo para limitar los riesgos de un conflicto directo y, además, reconocer los importantes lazos comerciales bilaterales. La decisión de Modi de visitar China luego de siete años fue considerada por ambas partes como una medida política significativa. El ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, había visitado la India con antelación y había alcanzado algunos entendimientos en sus conversaciones con el asesor de seguridad nacional y el ministro de Asuntos Exteriores de la India. Para la India, el siguiente paso lógico era explorar la posibilidad de reducir las tensiones con China mediante una segunda reunión entre Modi y Xi en Tianjin. Su primera reunión en Kazán el año pasado se produjo tras un largo intervalo debido al enfrentamiento militar entre ambos países en el este de Ladakh en el 2020. La cumbre de Kazán produjo algunos resultados limitados pero positivos. El diálogo entre Modi y Xi en Tianjin, que duró una hora, ha mejorado el clima en las relaciones entre India y China, aunque no se esperaban avances importantes de inmediato. El objetivo es garantizar la paz y la tranquilidad en la frontera mediante acuerdos fronterizos adaptados como requisito previo para una normalización progresiva de las relaciones. La cumbre brindó la oportunidad de dialogar cara a cara entre el primer ministro indio y el presidente Putin antes de su anunciada visita a la India en diciembre de este año. India ha dejado claro a Estados Unidos que no cederá ante la presión de Trump para que deje de comprar petróleo a Rusia. Por lo tanto, Modi acudió a la reunión con Putin con una actitud firme y amistosa, tras haber demostrado que India concede gran importancia a sus vínculos con Rusia en beneficio de su interés nacional y está dispuesta a pagar un precio por ello. No es de extrañar que la interacción entre Modi y Putin en Tianjin fuera excepcionalmente cálida. Modi viajó con Putin en su coche personal y, con sus comitivas esperando en el vestíbulo, la conversación privada de 45 minutos que mantuvieron en el coche tuvo un notable impacto político y mediático. Cabe suponer que Putin informó a Modi detalladamente sobre su reunión con Trump en Alaska y sobre la situación actual de los esfuerzos de paz en el conflicto de Ucrania, por no mencionar los objetivos que ambas partes deberían alcanzar durante la cumbre anual entre India y Rusia en diciembre. Esta interacción en el coche fue seguida por conversaciones a nivel de delegación, que subrayaron la importancia que ambas partes otorgan a su compromiso mutuo. El hecho de que, tras la conversación en el coche, los dos líderes caminaran de la mano hacia Xi Jinping, con Modi extendiendo la mano al presidente chino y los tres manteniendo un intercambio distendido, sin duda causaría sensación en los círculos políticos, de centros de estudios y mediáticos estadounidenses. Que Rusia y China se unan es una cosa, pero que Rusia, India y China se unan no podía sino considerarse un fracaso aún mayor de la política estadounidense. Muchos han culpado a Trump de la posibilidad de "perder" a India al alienarla con petulancia y apalearla con un arancel del 50%, además de los numerosos comentarios insultantes que él y sus asesores principales hicieron contra India. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también habló recientemente sobre la reactivación del diálogo entre Rusia, India y China. La imagen de los tres líderes reunidos en un ambiente amistoso seguramente generaría temor en algunos círculos estadounidenses, especialmente en los anti-Trump, de que Estados Unidos corría el riesgo de consolidar un poderoso frente geopolítico y económico en su contra. La cumbre de la OCS brindó a Modi una plataforma para interactuar con otros líderes asiáticos, incluido el presidente de Irán. La OCS se creó para abordar los problemas del terrorismo, el extremismo y el separatismo, amenazas que enfrentan prácticamente todos sus miembros. Para la India, estas amenazas son motivo de preocupación constante, y se destacaron en las declaraciones de Modi en la sesión plenaria cuando, con el atentado de Pahalgam en mente, declaró que los dobles raseros en materia de terrorismo eran inaceptables y que los países de la OCS debían oponerse juntos al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones. La conectividad es parte integral de la expansión de la cooperación entre los países de la OCS. Modi mencionó iniciativas como el Puerto de Chabahar y el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur, que fortalecerían los vínculos con Afganistán y Asia Central. Sin embargo, advirtió que todo esfuerzo en pos de la conectividad debe respetar los principios de soberanía e integridad territorial, consagrados también en los principios fundamentales de la Carta de la OCS. Esta fue una referencia velada al Corredor Económico China-Pakistán. Modi se refirió a la herencia budista compartida por varios países de la OCS y propuso fortalecer los lazos interpersonales mediante la creación de un Foro de Diálogo de Civilizaciones en el marco de la OCS. Esto es importante en el contexto de que los principales países de la OCS se definen a sí mismos como "estados civilizacionales". En resumen, con la cumbre de la OCS en Tianjin, la organización ha adquirido un perfil más destacado a nivel internacional y la India ha dejado en claro que sus intereses no necesariamente deban coincidir con la de Occidente que ven con alarma como Nueva Delhi “está cruzando las líneas rojas” alejándose cada vez más de ellos (Por cierto, el gran perdedor del acercamiento entre China y la India indudablemente es Pakistán, su gran enemigo, y con el cual ha ido a la guerra por el control de Cachemira. Pero ello es otra historia…)
Como sabéis, la Voyager 2 ha viajado más lejos que cualquier nave espacial. Está a poco más de 20 000 millones de kilómetros (12 400 millones de millas), justo al otro lado del límite de nuestro sistema solar. Pero el astrofísico de la Universidad de Fudan, Cosimo Bambi, ya está pensando en cómo podríamos estudiar los agujeros negros dentro de una generación: enviando diminutas naves espaciales en un viaje interestelar de décadas a uno cercano. En órbita alrededor de un agujero negro, una nave espacial no más grande que un clip podría poner a prueba nuestras ideas más profundas sobre el funcionamiento del universo. Si Bambi se sale con la suya, dentro de 20 o 30 años, una nanonave - una diminuta nave espacial de apenas unos gramos -desplegará una vela de luz de 10 metros de ancho en la órbita baja terrestre. Láseres de alta energía en la Tierra iluminarán la vela, y la presión de esos fotones acelerará la nave espacial a aproximadamente un tercio de la velocidad de la luz en cuestión de minutos. Durante los próximos 75 años, la diminuta nave surcará la inmensidad del espacio para encontrarse con uno de los objetos más misteriosos de nuestro universo: un agujero negro. Los físicos creen que la región de superalta gravedad cercana a los agujeros negros podría ser el único lugar del universo donde la relatividad general (la teoría que describe la estructura de nuestro universo, el espacio-tiempo y cómo la gravedad lo afecta) falla. Pero no lo sabremos con certeza hasta que podamos medir lo que ocurre cerca del borde de uno de ellos. Eso es lo que Bambi espera lograr con su ambiciosa idea. Aquí en nuestro sistema solar, hemos medido la masa de planetas y lunas observando cómo cambia la órbita de una nave espacial bajo su atracción gravitatoria. Bambi afirma que podemos medir la gravedad de un agujero negro de la misma manera, solo que con naves espaciales mucho más pequeñas. Cuando la nanonave finalmente alcance el agujero negro, liberará al menos una, o quizás varias, nanonaves aún más diminutas. El enjambre de naves espaciales del tamaño de un insecto reduciría su velocidad lo suficiente como para ser capturada en órbita (de alguna manera), o bien sobrevolaría el agujero negro. En cualquier caso, el principio es el mismo: la nave nodriza rastrea las señales de radio de su intrépida progenie. Sus trayectorias rastrearán cómo se curva y deforma el espacio-tiempo en la zona cercana a un agujero negro. Cuando la señal de la nanonave llegue a la Tierra luego de 25 años, los científicos podrán comparar sus datos con las predicciones de la relatividad general y otros modelos. Y entonces, a un siglo del lanzamiento, sabremos si nuestros modelos de funcionamiento del universo se sostienen incluso bajo la tremenda tensión gravitacional de una singularidad. “Esta es solo una idea muy vaga, así que hay mucho que discutir”, comento Bambi a Astronomy . “Se trata más bien de estimular a la comunidad a debatir esta posibilidad”. Pero ya es posible vislumbrar la forma general de la misión. Imagine una vela hecha de unos pocos metros cuadrados de material especializado, desplegada delante de una minúscula nave espacial que es básicamente un chip de computadora con un diminuto transceptor de radio conectado. Esa es la nanonave que Bambi espera que los científicos envíen algún día para investigar la gravedad de un agujero negro. Como mínimo, las nanonaves interestelares tendrían que ser capaces de medir el tiempo (para saber cuándo han llegado a su destino), así como de enviar y recibir señales de radio. Pero transportar mucho más que eso en una nave espacial diseñada para ser propulsada a velocidades relativistas por una vela de luz sería extremadamente impráctico. “Propulsar una cámara convencional con una vela de luz es como intentar levitar un ladrillo sobre papel de seda”, declaró a Astronomy el físico e ingeniero Kevin Parkin, quien dirige el Centro de Diseño de Misiones en la NASA Ames y anteriormente trabajó en el proyecto 100 Year Starship de la NASA. Incluso esa configuración básica tendría que miniaturizarse mucho más allá de lo que la tecnología actual puede lograr, y diseñarse para resistir la intensa radiación y el frío extremo del espacio interestelar. Algunas piezas del rompecabezas, como los sistemas de energía para la nanonave e incluso una cámara, podrían incorporarse a las capas de material que componen la vela de luz mediante un sistema llamado matriz óptica en fase. Pero esa tecnología en particular sigue siendo lo que Parkin llama "física conocida, pero aún no ingeniería conocida". En otras palabras, sabemos cómo describirla con ecuaciones, y debería ser físicamente posible, pero nadie ha descubierto aún cómo construirla. Y luego están los láseres. Bambi estima que, si construyéramos un conjunto de láseres con la energía suficiente para impulsar una nanonave al espacio a un tercio de la velocidad de la luz, el coste rondaría el billón de euros. Según la tendencia general de los costes de los láseres (el precio por vatio se reduce a la mitad cada cuatro años), el precio podría bajar a unos mil millones de euros en 30 años. Esto se ajusta más al presupuesto de las grandes misiones espaciales actuales. En total, Bambi estima que nos faltan entre 20 y 30 años para tener la tecnología necesaria para la misión a un agujero negro que propone, pero cree que es cuestión de tiempo. Sobre todo, si logramos encontrar un agujero negro cerca. En su artículo reciente, Bambi sugiere que misiones como Breakthrough Starshot, u otras diseñadas para visitar exoplanetas relativamente cercanos, probablemente se lanzarán antes de que se envíen nanonaves a un agujero negro. Esto se debe, en parte, a que la distancia (y la velocidad necesaria) es mucho mayor, y a que es más difícil diseñar una nave espacial para la radiación y la gravedad alrededor de un agujero negro. Y, en parte, a que esas misiones tienen algo que su concepto de agujero negro aún no tiene: un objetivo. El agujero negro más cercano que conocemos actualmente está a 1560 años luz. Probablemente exista un agujero negro acechando a menos de 25 años luz de la Tierra, pero el problema es que aún no lo hemos encontrado. Bambi afirma que esto podría cambiar en la próxima década. Los astrofísicos estiman que nuestra galaxia contiene un agujero negro y 10 enanas blancas por cada 100 estrellas "normales". Basándose en la cantidad de estrellas en nuestro vecindario de la Vía Láctea y en lo que los astrofísicos saben sobre el ciclo de vida de las estrellas masivas, es probable que exista un agujero negro sin descubrir no muy lejos. Sin embargo, los agujeros negros son notoriamente difíciles de detectar porque son regiones de las que no escapa la luz. Trabajando juntos, algunos de los telescopios más avanzados del mundo podrían detectar los tenues rastros de radiación liberados por el material que es atraído hacia un agujero negro, incluso uno que se alimenta del escaso material del espacio interestelar. Este equipo astronómico de ensueño incluye el Telescopio Espacial James Webb y el futuro Conjunto del Kilómetro Cuadrado (dos conjuntos de antenas parabólicas repartidas por amplias franjas de tierra en Australia y Sudáfrica), junto con ALMA (el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) en Chile. Los astrónomos también podrían detectar un agujero negro que comparte órbita con una estrella de la misma manera que detectan algunos exoplanetas: midiendo ligeras oscilaciones en la órbita de la estrella, causadas por la atracción gravitatoria de su compañera. Los agujeros negros que se desplazan por la galaxia en solitario, sin una estrella compañera, podrían revelarse por la forma en que su gigantesca gravedad curva la luz de las estrellas del fondo; así fue como los astrónomos detectaron el agujero negro OGLE-2011-13LG-0462 (un nombre casi tan denso como el propio objeto) hace más de una década. “Si encontramos un agujero negro que no esté muy lejos, creo que la comunidad científica podría estar interesada en debatir si realmente podemos enviar una sonda a este objeto”, dijo Bambi a Astronomy . La idea de usar una vela de luz para captar rayos láser e impulsar un chip de computadora al espacio interestelar no es nueva. La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) usó una vela de luz para impulsar su nave espacial IKAROS a un sobrevuelo de Venus en el 2010, y en el 2019 la Sociedad Planetaria envió un cubesat propulsado por velas llamado LightSail-2 a la órbita terrestre baja. Ambos proyectos tenían una masa considerablemente mayor que una nanonave (LightSail-2 pesaba alrededor de 6 kilogramos, e IKAROS, alrededor de 55 kg), y ambos usaban luz solar, no láseres, para llenar sus velas. Obviamente, ninguna de estas misiones viajaba a una velocidad cercana a un tercio de la velocidad de la luz, por lo que podían operar con más masa y menos energía. Desde el 2016, Breakthrough Starshot , un proyecto personal del físico convertido en multimillonario empresario Yuri Milner, ha estado trabajando en el desarrollo de nanonaves impulsadas por velas de luz. El objetivo del proyecto es lanzar una flota de estas diminutas naves a Alfa Centauri para finales de la década de 2030. (El difunto físico Stephen Hawking fue miembro de la junta, al igual que el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y el astrofísico de Harvard y entusiasta de las sondas extraterrestres, Avi Loeb). Pero la idea básica se ha estado discutiendo en círculos de astrofísica y vuelos espaciales desde la década de 1970, según Bambi. El concepto cobró impulso en la última década o dos gracias al descubrimiento de sistemas de exoplanetas a pocos años luz de nuestro planeta. “Solo en los últimos 10 o 15 años, especialmente en la comunidad de exoplanetas, se ha interesado en este tipo de sonda, porque es entonces cuando sabemos que existen sistemas estelares no muy lejos de nosotros”, dice Bambi. “Si se puede hacer esto con exoplanetas, ¿por qué no podemos hacerlo ni siquiera con agujeros negros?” puntualizo.