Theresa May - incapaz de llevar a buen termino el brexit y traicionando a todos aquellos sectores que confiaban en ella - anuncio su renuncia como Primera Ministra derramando lágrimas de impotencia en el 10 del Downing Street, abriendo la puerta a la incertidumbre sobre el futuro, tanto del acuerdo como de su propio partido. En la práctica institucional británica, May, cuya renuncia se hará efectiva el 7 de junio, se mantendrá en el puesto hasta que el Partido Conservador elija a un nuevo líder que automáticamente se convertirá en el primer ministro, un proceso que puede tardar entre cuatro y seis semanas. May había perdido la confianza de los suyos, en el curso de un mandato que acaba con un gran fracaso, sin haber conseguido la ratificación del brexit, que era su único objetivo. "Lamento y siempre lamentaré no haber podido completarlo" afirmó en su lacrimógeno discurso de despedida. "Será mi sucesor el que deba buscar el camino para hacer honor al resultado del referéndum", ha añadido. Su salida aumenta las posibilidades de que el Reino Unido deje la Unión Europea sin pacto alguno. Desde Suiza, el mejor colocado para sucederla, Boris Johnson (quien mira de reojo al ultranacionalista Nigel Farage - ‘padre’ del brexit - y compite con el para mostrar dureza frente a Bruselas) ha vuelto a confirmar su candidatura, afirmando que "el Reino Unido dejará la Unión Europea el 31 de octubre, haya o no acuerdo. La mejor manera de obtener un buen acuerdo es preparase para que no lo haya" asevero. May anuncio su decisión luego de reunirse con el presidente del Comité 1922, Graham Brady, que representa a los diputados conservadores sin cargo en el Gobierno. Estos habían exigido su renuncia inmediata, bajo la amenaza de presentar inmediatamente una moción de confianza contra ella, si se negaba a hacerlo. Las últimas modificaciones a la ley del brexit, que May presentó hace unos días buscando el apoyo de los laboristas, provocaron el estallido final de los conservadores, quienes lo calificaron de traición. May había sobrepasado una línea infranqueable al dejar abierta la posibilidad de un segundo referéndum sobre Europa, por lo que esta vez la rebelión no se limitaba a los euroescépticos radicales habituales, ya que ningún futuro candidato al liderazgo conservador iba a aceptar un proyecto de ley que fuera la vía a una segunda consulta. El jueves dos ministros pretendientes a sucederla, Jeremy Hunt y el titular de Interior Sajid Javid, le dejaron claro que la propuesta no tenía la menor posibilidad de ser aprobada. Así, sintiéndose abandonada por todos, no le quedo más que dar un paso al costado. Como recordareis, May fue elegida Primera Ministra tras la salida de David Cameron como resultado del referéndum del 2016, en favor de la salida de Europa. Eso ha condicionado por completo su papel, que ha estado dedicado exclusivamente a gestionar el brexit. Tres años de lucha, sin éxito, debido a la oposición existente dentro de su propio partido por parte de quienes creían tener mayor derecho para ocupar su puesto, los cuales sin rubor alguno llegaron a votar junto con los laboristas de Jeremy Corbyn para bloquear todas sus iniciativas. May deja así el partido más dividido aún y en peores condiciones de lo que estaba al llegar al cargo. Tras convocar unas elecciones anticipadas intentando reforzar su propia mayoría dentro de los conservadores, el resultado fue que las perdió, pasando a depender completamente de los unionistas de Irlanda del Norte. Algunos se preguntaron entonces si como resultado de este humillante fracaso personal tendría que renunciar, ella se negó a hacerlo e intento mantenerse a flote pese a la intensa presión política en su contra, pero su determinación por aferrarse al cargo a como de lugar, mas sus continuos errores para salvar el brexit, se prolongó lastimosamente hasta convertirse en una gran vergüenza nacional. Su caída ha desatado una lucha al interior de su partido - con 16 candidatos esperando ese momento desde hace mucho tiempo - por lo que se anticipa que la guerra para la sucesión será sangrienta. Pero el tiempo no espera a nadie y no aguardará al próximo primer ministro. La fecha de salida de la Unión Europea es el 31 de octubre (originariamente era el 29 de marzo, luego el 12 de abril). El nuevo inquilino del 10 del Downing Street asumirá en el mejor de los casos en julio, cuando queden poco más de tres meses para la hora señalada sin que haya habido ningún progreso desde abril para alcanzar un consenso parlamentario sobre la salida del Reino Unido de la UE. Sin embargo, sea quien sea el suceda a May como Primer Ministro no es el único problema que tienen de los conservadores, ya que el avance de los euroescépticos con Nigel Farage a la cabeza - cuyo partido arraso en las elecciones europeas del domingo, superando a conservadores y laboristas juntos - ha ocasionado un vuelco político en el Reino Unido, ya que es partidario del brexit mas duro posible y muchos ya lo ven como el futuro Primer Ministro. La debilidad del Partido Conservador ha dado más impulso a Farage, que ya consiguió ser el protagonista indiscutible en los comicios europeos del 2014, con su antigua formación, el UKIP. Su apoteósico triunfo fue precisamente lo que presionó al entonces primer ministro David Cameron para convocar referéndum sobre la permanencia en la UE. Y así fue como comenzó todo. Con el triunfo del brexit, presentó entonces su dimisión como líder del UKIP: “Soy un hombre de negocios. La única razón por la que me metí en política fue para sacar al Reino Unido de la UE. Una vez conseguido el objetivo, llega el momento de retirarme” afirmó. Pero el fracaso de May para lograrlo, ha posibilitado su regreso por la puerta grande con su nueva formación, el Partido del Brexit: “Hay que volver a instaurar la democracia en este país. No permitamos que nos la roben” señalo. Si bien desde el lado laborista, aprovechando la crisis del gobierno, exigen el adelanto de las elecciones, creyendo que con el desastre de los tories ha llegado el momento del denostado Jeremy Corbyn - quien es visto por sus adversarios como un ‘espía’ ruso y ‘agente’ de Putin (?) - no nos sorprendería si al final le hacen un ‘favor’ a Farage. Y es que nadie sabe para quien trabaja. En cuanto a Theresa May, será recordada de la peor manera: su fracaso arrastro a su partido junto con ella a la ignominia :)
El mundo de los tablets no arrastra ya la competencia que provocó en el pasado, pero los lanzamientos siguen produciéndose y es Amazon la que se anima a renovar su modelo más económico, el Amazon Fire 7 (2019), que ahora gana en prestaciones sin que eso afecte a su precio. Cuenta ahora con un procesador más rápido y también con el doble de capacidad de almacenamiento que los modelos actuales. No solo eso: también podremos aprovechar en él las virtudes de Alexa. En el exterior no hay cambios, y contaremos con la misma pantalla de 7 pulgadas rodeadas de unos marcos generosos. La trasera vuelve a ser de policarbonato, y está disponible en cuatro colores: negro, rojo ciruela, verde salvia y azul crepúsculo. Donde sí hay cambios interesantes es en el interior. Para empezar, con la llegada de Alexa, el asistente que nos permitirá disfrutar de ese control por voz y esas opciones que sin duda plantean nuevas posibilidades en este dispositivo. El procesador es también más rápido: es una variación del mismo procesador quad-core del modelo anterior que también funciona a 1,3 GHz y cuenta con 1 GB de RAM a su disposición, pero de momento Amazon no ha ofrecido qué modelo concreto de procesador tiene este tablet. Más relevante probablemente es la disponibilidad del doble de capacidad de almacenamiento: en el modelo previo teníamos 8 o 16 GB capacidad, ampliables con Micro SD hasta otros 256 GB, ya hora todos esos números se duplican (los modelos disponibles son de 16 y 32 GB), y en ambos es posible introducir una tarjeta Micro SD adicional de 512 GB. El resto no cambia: mismas cámaras frontal y trasera de 2 MP - solo para sacarnos de un apuro, nos tememos -, toma de auriculares e incluso toma Micro-USB para cargar el dispositivo, algo que según Amazon lleva 4 horas con el adaptador de 5W (nada de carga rápida) y que nos ofrecerá una autonomía de unas 7 horas. En cuanto a su coste y disponibilidad, el nuevo Amazon Fire 7 (2019) estará a la venta a partir del 6 de junio de 2019 en diversos países del mundo, con precios de 69,99 euros para el modelo de 16 GB y de 79,99 euros para el de 32 GB. Ambos precios, eso sí, con la modalidad "con ofertas especiales" que hace que se muestre publicidad en el dispositivo con relativa frecuencia. Si no queremos esa opción, tendremos que pagar más: 79,99 euros y 94,99 euros más para los modelos de 16 y 32 GB respectivamente :)
Es la entrega exclusiva de la saga Diablo para tablets y smartphones centrado en el multijugador y el juego en solitario. Se trata de un nuevo capítulo en la serie de rol y acción en la que cazamos y abatimos demonios y otras criaturas sobrenaturales que está desarrollado por Blizzard en colaboración con NetEase Games y pensado para las plataformas táctiles de iOS y Android, dos ecosistemas en los que la empresa ha tenido mucho éxito con Hearthstone. El anuncio de su llegada se produjo en el escenario de la BlizzCon del 2018, un evento que tuvo lugar el pasado año y que nos dejó un sabor de boca agridulce. Es comprensible, muchos daban por hecho el anuncio de Diablo 4, pero al final todo lo que tuvimos fue la confirmación de esa versión para tablets y smartphones. Blizzard es consciente de la polémica que ha generado Diablo Immortal y J. Allen Brack, presidente de la compañía, ha querido salir al paso para aclarar algunas cuestiones que, francamente, son bastante interesantes. Lo primero que ha querido destacar es que cada plataforma presenta sus propias particularidades, y que es imposible ofrecer una experiencia idéntica en todas y cada una de ellas. Esto aplica no solo a las consolas y al PC, sino también a los dispositivos móviles, y se deja notar en Diablo III. Si habéis tenido la oportunidad de probar la versión de Diablo III para consolas y la de PC os habréis dado cuenta de que existen diferencias claras tanto a nivel técnico como jugable. No alteran por completo la esencia del título ni afectan de forma drástica a la experiencia de juego, pero están presentes y confirman la realidad de la que habla J. Allen Brack. Con esto claro podemos entender mejor el resto de las declaraciones que ha ofrecido J. Allen Brack. Ha sido contundente al decir que con Diablo Immortal no buscan replicar la experiencia de jugar a la franquicia en un PC y llevarla tal cual a un smartphone, y en el fondo lo entiendo perfectamente, ya que es imposible. Como sabéis, smartphones y tablets representan una plataforma para gaming muy importante y muy popular, pero tienen sus propias particularidades a nivel técnico y de control, así como sus ventajas y sus desventajas, y por tanto cada juego debe estar adaptado a ellas para ofrecer una buena experiencia al jugador. En resumen, lo que debes sacar en claro de todo esto es que Diablo Immortal no va a ser totalmente fiel a Diablo III, ni en lo que respecta al apartado técnico ni en lo relativo al sistema de control. Como recordareis, la saga Diablo es una de las más populares de los videojuegos, teniendo en Diablo II su entrega más exitosa, y una pieza clave en Blizzard. La franquicia Diablo es una de las sagas de rol de corte occidental más aclamadas en la historia de los videojuegos, desarrollada por Blizzard en 1996 y que ha ido evolucionando con el paso del tiempo, tanto en personajes como en jugabilidad o gráficos. La primera entrega, que además del modo campaña contaba con partidas multijugador donde los jugadores debían completar mazmorras, se convirtió en un título indispensable gracias a su aspecto gráfico, el desarrollo de diversas cinemáticas y su aspecto sonoro. Por su parte, Diablo II fue el título de la exitosa franquicia que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un pilar del género. Un juego que contaba con muchos elementos de la primera entrega y que traía de incorporaba cinco nuevos personajes a elegir entre el Bárbaro, la Amazona, el Nigromante, la Hechicera o el Paladín. En esta ocasión, la historia cuenta que el Señor del Terror Diablo es derrotado y su piedra de alma destruida en la Fragua del Infierno. Además, los fragmentos de la Piedra del Mundo corrompen la tierra y los invasores demoníacos comienzan a surgir por Santuario. Debido a su éxito, Blizzard lanzó en 2001 su primera expansión, conocida como Lord Of Destruction, juego en el que Baal, hermano de Diablo, corrompe la Piedra del Mundo, que Tyrael se ve obligado a destruir. Tras varios años en los que la compañía se tuvo que centrar en otros juegos, como Warcraft, no fue hasta el 2012 en el que la compañía lanzó al mercado Diablo III. Un juego ambientado 20 años después de los hechos narrados en su segunda entrega. En esta ocasión una estrella cae de los cielos sobre Nueva Tristán; un augurio de la antigua profecía del fin de los tiempos. El juego fue acogido con éxito por parte de los fans acérrimos de la saga, pero no tuvo el éxito que la compañía esperaba, por lo que en el 2014 lanzó su primera expansión: Reaper Of Souls. La historia de Diablo Immortal tiene lugar entre el final de Diablo II: Lord of Destruction y el comienzo de Diablo III. Esta nueva entrega permitirá a los jugadores explorar lugares familiares de la saga, desde la tranquila aldea de Wortham y la antiquísima biblioteca de Zoltun Kulle hasta la asfixiante jungla de Bilefen. Incluso podrán descubrir recovecos hasta ahora desconocidos de Santuario. De momento, seguimos sin tener una fecha definitiva de su lanzamiento, pero todo parece indicar que el juego está terminado y que Blizzard está dándole los últimos retoques, así que su llegada debería producirse en los próximos meses :)
Como recordareis, hace un año, Donald Trump decidió anunciar grotescamente la salida unilateral de los EE.UU. del acuerdo nuclear que se había firmado entre las potencias del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas - Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania - con Irán. Su argumento principal era que Teherán “no respetaba los acuerdos firmados y por ello se había convertido en una amenaza de primer nivel para la seguridad estadounidense”, cuando en realidad ninguno de los organismos encargados de monitorizar el cumplimiento de estos acuerdos habían concluido tal cosa; al contrario, certificaban que Irán estaba siguiendo escrupulosamente con lo acordado. Quedaba así herido de muerte uno de los tratados que más tiempo y esfuerzo había costado alcanzar en los últimos tiempos. Irán había pasado de ser un país a la defensiva y que amenazaba con convertirse en potencia nuclear a un aperturismo inédito y que había renunciado de forma clara y pública a hacerse con armas nucleares. El consenso alcanzado en la comunidad internacional para lograr este compromiso de Irán también es digno de mención: las principales potencias del planeta lo aprobaron, así como la propia ONU , algo que en estos tiempos es más excepción que norma. La impugnación del acuerdo por parte de Trump tampoco resultó extraña. Lo llevaba advirtiendo tiempo - aunque sus argumentos se construyesen sobre premisas falsas-, y su llegada a la Casa Blanca supuso la vuelta a puestos clave de la Administración estadounidense de lógicas neoconservadoras afines a la “Guerra contra el Terror” emprendidas por el Criminal de Guerra George W. Bush a principios de siglo. Irán, por tanto - como temible adversario de la bestia sionista - se convertía en el nuevo rival a batir por Trump. No es de extrañar por ello que su impresentable asesor de Seguridad Nacional John Bolton (aquel psicópata asesino que siempre lleva consigo granadas de guerra listas para hacerlas detonar “como medida de protección”) haya dedicado buena parte de su infame trayectoria política a minar el poder del régimen de los ayatolás, y tal enfermiza fijación ha tenido una evidente influencia en la actual política exterior de los EE.UU., que se encuentra en manos de halcones neoconservadores quienes en su insania buscan desatar un conflicto mundial a cualquier precio sin importarles las consecuencias. Otros focos de tensión como Corea del Norte o Venezuela han tenido un cariz más coyuntural, mientras que la presión sobre Irán tiene una estrategia, unos plazos y unos objetivos claros y definidos. El odio extremo a la República Islámica nace en 1979 cuando triunfo la incruenta revolución que derroco al corrupto Shah Reza Phalavi (títere de los estadounidenses y perro de los sionistas) convirtiéndose desde entonces en un formidable enemigo con gran influencia en la región debido a su posición estratégica y el único capaz que le que hacer frente a Israel, al cual han jurado destruir en primer lugar si son atacados por los estadounidenses, ya que sus misiles balísticos armados con ojivas nucleares, tienen la capacidad para impactar de lleno en todo el territorio que ocupan ilegalmente desde 1948, cuando se lo arrebataron a los palestinos. El resultado de este peligro potencial que se cierne en contra de sus aliados sionistas, no ha sido otro que una presión constante y creciente de EE.UU. sobre Irán. Es por ese motivo que en cuanto Washington renegó del acuerdo con Teherán, comenzaron a gotear una serie de medidas orientadas a estrangular poco a poco la ya de por sí débil economía del país, bastante dependiente de los hidrocarburos. La más importante ha sido la prohibición a terceros países de importar petróleo y gas natural de Irán, lo cual evidencia los esfuerzos que está acometiendo Washington en su afán de aislar política y económicamente a Teherán. Es innegable que estas sanciones, que de facto suponen un bloqueo económico al país, han tenido un impacto considerable en la economía persa y también en su estabilidad política. Rouhani, el actual presidente, revalidó el cargo en las elecciones del 2017 gracias, especialmente, a haber logrado que se firmase el acuerdo, con todas las implicaciones positivas que eso tenía para la correcta marcha del país. En buena medida el acuerdo nuclear era a su vez un freno dentro del propio Irán para la rama más dura del régimen, partidarios de la autarquía y de la militarización del país. Pero los vientos de la geopolítica han cambiado. Irán, impotente ante la escalada de sanciones estadounidenses y la inacción del resto de la comunidad internacional por paliar sus efectos, decidió dar un plazo de 60 días antes de retirarse totalmente del acuerdo, lo que supondría - o supondrá, yendo al escenario más probable - la muerte definitiva del pacto. La respuesta de Trump a este anuncio de Teherán ha sido desplazar uno de los cuatro grupos aeronavales que tiene activos - el del USS Abraham Lincoln - al golfo Pérsico con la intención de provocar a Irán, además de tener justo enfrente de las costas iraníes, en Bahrein, la base de la Quinta Flota. Estos últimos días también se han producido una serie de sospechosos incidentes que pueden aumentar la tensión. En el puerto emiratí de Fujaira - en el golfo de Omán - varios buques aparecieron con el casco dañado por lo que parecían ser explosiones o impactos de proyectil . Aunque las miradas apuntaron inicialmente a Teherán, lo cierto es que todavía no se conoce quién o quienes pueden estar detrás de estos extraños sucesos, aunque bien podría tratarse de un operativo de ‘bandera falsa’ a lo que los estadounidenses son tan adictos, para ‘justificar’ un ataque a Irán. En todo caso, la guerra propagandística está servida, ya que EE.UU. también ha hecho público un informe del Pentágono con planes para desplegar 120.000 soldados ante un hipotético conflicto con la República Islámica, una cifra insuficiente tanto para una invasión del país como para confrontar a las fuerzas armadas iraníes, que no tienen rival en la región. No cabe duda entonces de que viviremos meses de tensión. Para la Administración Trump puede ser complicado vender el mensaje de una retirada de Oriente Próximo - Siria y Afganistán, especialmente - mientras se tensa la cuerda de un conflicto con Irán, sobre todo si consideramos que en noviembre del 2020, Trump se enfrenta a las presidenciales en las cuales se presentará para un nuevo periodo. Para el lado persa tampoco es un camino exento de complicaciones: que retomen la carrera nuclear parece algo seguro. En buena medida también aprenden de las desvariadas lógicas de Trump y sus antecedentes, como el de Corea del Norte: si consiguen el arma nuclear, EE.UU. se sentará a negociar. De igual manera, la facción más moderada, aquella que defendía un acercamiento con Washington, perderá peso político en el país, ya que Trump con sus demenciales acciones, le ha dado la razón al ala más dura del régimen iraní. Incluso más allá del emparejamiento entre Irán y EE.UU., la situación se vuelve más complicada. Arabia Saudita, financista de grupos terroristas como ISIS y Al Qaeda, enemigo acérrimo de Irán y declarado rival del país en su disputa como potencia regional en Oriente Próximo, ya ha afirmado que no dudarán en buscar también el arma nuclear si Irán se relanza en su carrera atómica, y a pesar de que un proyecto así es caro en el aspecto económico y científico, Arabia Saudita tiene los recursos necesarios para emprenderlos, mas aun con el pleno apoyo estadounidense. Por tanto, de aquí a unos años podríamos acabar viendo dos nuevas potencias nucleares que llevan buscándose las vueltas demasiado tiempo en la región apoyando a grupos enfrentados en los conflictos que se suceden en Yemen, Siria o Irak. Y ello sin contar a Israel, cuyos arsenales nucleares son por todos conocidos. Sea como fuere, conviene empezar a salir de las lógicas tradicionales del conflicto. El concepto de guerra que podemos tener hoy en mente está ya obsoleto, relegado a los conflictos del siglo XX o a lugares que, por carecer de recursos económicos o materiales, no han podido aún dar el salto a las nuevas formas de hacer la guerra. Las invasiones mediante tropas sobre el terreno son enormemente más costosas en términos humanos, económicos y políticos que recurrir a la guerra económica o la ciberguerra. Provocar el colapso interno de Irán es el nuevo modus operandi de EE.UU. Aun así, si fracasa todo ello - como lo estamos viendo – solo quedara recurrir a la guerra convencional, aunque el costo seria terrible para todos. Si bien Trump dejo en claro inicialmente que no esta a favor de iniciar una guerra que no esta seguro de ganar, son sus asesores escapados de algún hospital psiquiátrico - como Mike Pompeo y John Bolton especialmente - quienes le susurran al oído insistentemente acerca de agudizar las tensiones hasta el limite, y al parecer han logrado que cambie de opinión demostrando con ello que están a favor de un conflicto armado, esperando con ansias que ocurra un incidente de cualquier tipo para iniciar la guerra. Precisamente, Trump escribió un amenazante tweet el domingo en el que dice "si Irán quiere pelear, sera su fin oficial" con el cual se coloca en la misma línea de sus desquiciados consejeros. No hay que darles gusto a estos dementes por ningún motivo (Por cierto, EE.UU. ha vuelto a amenazar este martes a Siria, luego de escenificar otro operativo de bandera falsa en Idlib en apoyo a los terroristas de Al Nusra, para acusar falsamente al régimen de Damasco “del uso de armas químicas” ¿Otra vez la misma historia? ¿No aprenden la lección?) :(
Panasonic acaba de presentar la nueva Lumix GX880, una cámara Micro Cuatro Tercios sin espejo, con objetivos intercambiables, perfecta para entrar en un sistema que todos pensaban que había abandonado tras la irrupción en las cámaras con sensores de formato completo. La Panasonic Lumix GX880 es una cámara de entrada que sirve para la fotografía pura y dura, pero tiene guiños para los que quieren hacer vídeos y para los amantes del mundo de los selfies. Lleva el ya conocido sensor Digital Live MOS de 16 megapíxelessin filtro de paso bajo y el procesador Venus Engine, lo que garantiza la calidad de imagen de este modelo. El sistema AF es por contraste. Remarca su rapidez, ya que alcanza los 0,07 segundos gracias a la tecnología DFD (Depht From Defocus) de Panasonic. Además, graba vídeos de alta resolución QFHD 4K (3840x2160) con el apoyo de tecnologías tan conocidas y demandadas como el Focus Stacking, Post Focus y Light Composition. Asimismo, incluye numerosas funciones para facilitar la creación de vídeos. No tiene visor electrónico, pero incorpora una pantalla LCD de 3" que se inclina 180º para poder hacerse selfies. Y si es colocado en dicha posición, el autodisparador se activa solo. Entre sus características principales, podemos señalar sus múltiples funciones para el mundo de los selfies, desde un modo de asistencia para recomendar cuál es la mejor opción, hasta modos infantiles. Destaca el modo de autodisparo 4K PHOTO. Si activa dicha función puede elegir la mejor fotografía del total de 30 fps que toma con resolución 4K; Permite grabar en 4K (3840x2160) y por supuesto en Full-HD (1920 x 1080) y siempre con el autoenfoque activo. Entre las prestaciones más interesantes de este modelo destaca la función Post Focus para seleccionar el punto de enfoque incluso después de disparar; A pesar de estar orientada al mundo del vídeo, la calidad de las fotografías está fuera de toda duda gracias al sensor y al procesador que lleva. Es capaz de disparar en situaciones de poca luz gracias a que puede llegar a una sensibilidad de 25600 ISO; Como no podía ser de otra manera, gracias a su naturaleza y al público al que está orientada, la Panasonic Lumix GX880 tiene todo tipo de conexiones inalámbricas como Wi-Fi® (IEEE 802.11 b/g/n) para trabajar con los dispositivos móviles sin problemas gracias a la aplicación Panasonic Image App; Y por supuesto permite disparar en formato RAW. Estamos así ante un modelo de entrada, con funciones interesantes, con un público muy claro y con características tentadoras para aquel fotógrafo que quiera llevar siempre consigo una cámara pequeña y manejable para el día a día en el bolsillo. Hasta septiembre del 2019 no llegará a los escaparates y aun no tenemos noticia alguna de su precio de venta al público :)
El pasado13 de abril, Stratolaunch voló por primera vez. El avión, también conocido como Scaled Composites 351 y apodado Roc, surcó los cielos del desierto de Mojave durante dos horas y media aproximadamente, alcanzando una altura máxima de 5,2 kilómetros y una velocidad de 304 km/h. A los mandos del aparato estaban los pilotos Evan Thomas y Chris Guarente. Lamentablemente, nada apunta a que la empresa esté más cerca de situar satélites en órbita que hace unos meses. Como sabéis, Stratolaunch surgió en el 2011 de la mano del multimillonario Paul Allen con el fin de lanzar satélites desde una enorme aeronave. Pero la muerte de Allen el 15 de octubre del año pasado paralizó el proyecto. Aunque la empresa ha seguido con las pruebas del avión, se han suspendido todos los programas de desarrollos de lanzadores propios y hoy en día Stratolaunch carece de un sistema de lanzamiento espacial en firme. La única posibilidad es usar este gran avión para lanzar cohetes Pegasus XL de tres en tres, un plan tan exótico como poco rentable (el Pegasus XL es un lanzador relativamente caro). Todo indica que, paradójicamente, el primer vuelo de Roc ha sido el canto del cisne de esta empresa, al menos en su versión como plataforma de lanzadores orbitales. Usar el mayor avión del mundo para lanzar tres pequeños cohetes Pegasus no parece ser una estrategia muy acertada, especialmente cuando se enfrenta a una situación económica complicada y tiene enfrente la competencia de la empresa Virgin Orbit, que este mismo año lanzará su cohete LauncherOne desde el Boeing 747 Cosmic Girl. El LauncherOne es capaz de situar 500 kg en órbita frente a los 370 kg del Pegasus XL, pero, evidentemente, el avión de Virgin Orbit es mucho más barato y flexible que Roc (ambos, eso sí, comparten la misma base de operaciones: el espaciopuerto de Mojave). Roc es un enorme avión construido a partir de dos Boeing 747 comerciales. Su principal característica es su fuselaje en tándem, que le permite llevar hasta 249 toneladas de carga entre las alas. Aunque parezca que dispone de dos cabinas gemelas, el avión se controla desde la cabina derecha, mientras que la izquierda solo sirve para almacenar equipos electrónicos. Tanto los motores como el tren de aterrizaje, así como otros elementos, han sido tomados directamente de aviones Boeing 747. Roc tiene una envergadura de 117,3 metros, lo que lo convierte en el avión más ancho jamás construido, superando incluso al mítico Hughes H-4 Spruce Goose (de 97,5 metros). Eso sí, aunque se le publicita como “el avión más grande del mundo”, lo cierto es que el Antonov An-225 Mriya sigue ostentando el récord de avión más largo: 84 metros frente a los 73 metros de Stratolaunch. Además, el An-225 es más pesado (640 toneladas de peso máximo frente a 589 del Roc). Paradojas del destino, el An-225 también nació como un avión con aplicaciones relacionadas con el espacio. Pero, independientemente de ello, sí que es el primero de doble fuselaje construido para proyectos espaciales. Sus siguientes pasos no están definidos, aunque se marca el 2022 como fecha para la cual el avión esté operativo, siempre y cuando persista el interés en el proyecto. Hasta entonces, otras compañías como SpaceX y su Falcon Heavy, que recientemente ha conseguido su primer vuelo comercial con éxito o Virgin Orbit y su LauncherOne seguirán probando sus aeronaves para enviar cohetes y pequeños satélites al espacio :)